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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. miércoles 19 de junio de 2019

Hoy, miércoles, 19 de junio de 2019

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (9,6-11):

El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Cada uno dé como haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso; porque al que da de buena gana lo ama Dios. Tiene Dios poder para colmaros de toda clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, os sobre para obras buenas. Como dice la Escritura: «Reparte limosna a los pobres, su justicia es constante, sin falta.» El que proporciona semilla para sembrar y pan para comer os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia. Siempre seréis ricos para ser generosos, y así, por medio nuestro, se dará gracias a Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 111,1-2.3-4.9

R/.
Dichoso quien teme al Señor

Dichoso quien teme al Señor 
y ama de corazón sus mandatos. 
Su linaje será poderoso en la tierra, 
la descendencia del justo será bendita. R/.

En su casa habrá riquezas y abundancia, 
su caridad es constante, sin falta. 
En las tinieblas brilla como una luz 
el que es justo, clemente y compasivo. R/.

Reparte limosna a los pobres; 
su caridad es constante, sin falta, 
y alzará la frente con dignidad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos hermanos:

Las lecturas que nos propone la liturgia aluden de distinto modo a la recompensa de la fe. En la segunda carta a los Corintios, Pablo, que estaba pendiente de recaudar lo más posible para la colecta de los santos de Jerusalén, asegura que Dios será generoso con quien siembra generosamente: Él «os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia» (2Cor 9,11). Por su parte, Mateo pone en boca de Jesús una llamada a practicar la justicia con humildad para que el Padre, que está en lo escondido, pueda colmarnos con su recompensa.

Tanto Pablo como Cristo desean despertar el buen obrar de los creyentes con la promesa de un premio futuro. Lo cual, considerado en bruto, parecería atentar contra la absoluta gratuidad del don de Dios, que es radicalmente libre y muy superior a las acciones humanas. Sin embargo, la Escritura es diáfana a este respecto y consigna a la vez la libérrima donación de sus bienes por parte de Dios y la legitima espera de una recompensa por parte del hombre. La clave está no tanto en lo que el hombre y Dios hacen sino en lo que buscan y en lo que resulta de los distintos modos de buscar.

Hay un modo de vivir la fe y el amor que resulta dependiente, caprichoso y mercantil: Dios buscando comprar el afecto del hombre; el hombre buscando comprar el agrado de Dios. Ambos afanados por obtener una recompensa que los engrandezca. En este caso, el centro de la búsqueda no es la persona amada sino el propio beneficio del amante. Cuando tomamos esta vereda, la avidez ocupa el lugar de la gratuidad.

Pero el recto amor cristiano nunca es así. La fe debe ser libre, ordenada y pródiga: Dios buscando al hombre con toda su caridad; el hombre buscando a Dios con toda su libertad. Ambos apremiados por ver cumplida la felicidad del otro. Entonces, sí. Entonces adviene una recompensa impensada que es el amor mismo, aquel que nace cuando todo nuestro querer e interés se dirigen hacia aquel a quien amamos y no hacia lo que nosotros recibimos de él. Cuando nos buscamos de esta manera, somos a la vez el premio y los premiados.

Fraternalmente:
Adrián de Prado Postigo cmf

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 18 de junio de 2019

Hoy, martes, 18 de junio de 2019

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (8,1-9):

Queremos que conozcáis, hermanos, la gracia que Dios ha dado a las Iglesias de Macedonia: En las pruebas y desgracias creció su alegría; y su pobreza extrema se desbordó en un derroche de generosidad. Con todas sus fuerzas y aún por encima de sus fuerzas, os lo aseguro, con toda espontaneidad e insistencia nos pidieron como un favor que aceptara su aportación en la colecta a favor de los santos. Y dieron más de lo que esperábamos: se dieron a sí mismos, primero al Señor y luego, como Dios quería, también a nosotros. En vista de eso, como fue Tito quien empezó la cosa, le hemos pedido que dé el último toque entre vosotros a esta obra de caridad. Ya que sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el cariño que nos tenéis, distinguíos también ahora por vuestra generosidad. No es que os lo mande; os hablo del empeño que ponen otros para comprobar si vuestro amor es genuino. Porque ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 145,2.5-6.7.8-9a

R/.
Alaba, alma mía, al Señor

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, 
el que espera en el Señor, su Dios, 
que hizo el cielo y la tierra, 
el mar y cuanto hay en él; 
que mantiene su fidelidad perpetuamente. R/.

Que hace justicia a los oprimidos, 
que da pan a los hambrientos. 
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego, 
el Señor endereza a los que ya se doblan, 
el Señor ama a los justos. 
El Señor guarda a los peregrinos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,43-48):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Queridos hermanos:

Es curioso cómo a veces lo más pedestre nos ayuda a mirar a lo más alto. En la vida pero también en la fe. En la segunda carta que Pablo envía a los cristianos de la comunidad de Corinto les insta con mucha vehemencia a ser generosos «en la colecta a favor de los santos», como lo habían sido las Iglesias de Macedonia. Hablando en plata, Pablo necesitaba que los corintios contribuyeran con su dinero a la colecta que él mismo supervisaba y que habría de llevar a Jerusalén. Se trataba, pues, de una cuestión aparentemente muy lejana a los asuntos del espíritu. Sin embargo, una petición tan prosaica le sirve al Apóstol para alumbrar una de las confesiones de fe más elevadas que se le conocen: «ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza».

Aquello que Pablo esperaba recibir de los cristianos de Corinto (su riqueza material) le permitió confesar delante de ellos el corazón del misterio de Cristo (su pobreza radical, que nos enriquece). Para él, que anunciaba el Evangelio a tiempo y a destiempo, cualquier circunstancia de la comunidad cristiana debía poder enraizarse en Jesús y hallar su sentido en Él. Al fin y al cabo, todo en nuestra existencia, también lo más cotidiano, está llamado a ser transfigurado conforme al amor de Dios en Cristo. Todo ha de llegar a vivirse conforme a la dinámica de la salvación, en la que la entrega total de Cristo por nosotros nos hace capaces del amor de Dios y dispensadores de su misericordia. En ocasiones, una pequeña limosna, como la de la viuda del templo –algo tan simple, tan mundano, tan habitual, tan indigente–, porta en sí toda la riqueza del cielo.

Quien va introduciendo poco a poco la lógica del misterio cristiano en todas las facetas de su existencia va adquiriendo, aun sin saberlo, la fuerza de lo alto. De modo que llegará un día en que se descubra capaz de aquello que, viviendo bajo otra lógica, le hubiera sido imposible. Podrá llegar incluso a perdonar a sus enemigos, como hizo Cristo en la cruz; un gesto de amor tan generoso que representa la cumbre de la vida cristiana. Quien comienza compartiendo unas tristes monedas puede al final compartir Su feliz misericordia.

Fraternalmente:
Adrián de Prado Postigo cmf

Fuente :
https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Día Mundial del Refugiado: El Papa alienta la solidaridad

Palabras en el Ángelus dominical

junio 16, 2019 14:40Anne KurianAngelus y Regina Coeli

(ZENIT – 16 junio 2019).- Con motivo del Día Mundial del Refugiado (20 de junio de 2019), el Papa Francisco alentó a “la solidaridad con los hombres, mujeres y niños que huyen de la guerra, la persecución y las violaciones de los derechos fundamentales”.

“Que nuestras comunidades eclesiales y civiles estén cerca de ellas y atentas a sus necesidades y sufrimientos”, invitó durante el Ángelus que celebró el 16 de junio en Camerino, Italia central: tierra devastada. por el terremoto de 2016.

AK

Esta es nuestra traducción de las palabras que el Papa ha pronunciado para introducir la oración mariana

Palabras del Papa en el Ángelus

Ayer, en Pozzomaggiore, Cerdeña, Edvige Carboni, una mujer sencilla del pueblo que abrazó la Cruz en su humilde vida diaria, dando un testimonio de fe y caridad, fue proclamada bienaventurada. Demos gracias por esta fiel discípula de Cristo, que pasó toda su vida al servicio de Dios y del prójimo. Un aplauso a la nueva beata,  ¡todos!

Queremos recordar a los refugiados de una manera especial en la Jornada Mundial dedicada a ellos por las Naciones Unidas. Este jornada invita a todos a la solidaridad con los hombres, mujeres y niños que huyen de la guerra, la persecución y las violaciones de los derechos fundamentales. Que nuestras comunidades eclesiales y civiles estén cerca de ellas y atentas a sus necesidades y sufrimientos.

También me preocupa el aumento de las tensiones en el Golfo Pérsico. Invito a todos a usar las herramientas de la diplomacia para resolver los complejos problemas de los conflictos en el Medio Oriente. También renuevo a la comunidad internacional un llamamiento urgente para hacer todos los esfuerzos posibles para promover el diálogo y la paz.

Al final de esta celebración, saludo a todos cordialmente, aquí presentes. Extiendo con afección mis saludos a los enfermos, a los ancianos, a los presos y a todos aquellos que, a través de la radio y la televisión, se han unido espiritualmente a esta misa. Agradezco sinceramente a todos aquellos (instituciones, organizaciones, asociaciones e individuos) que han trabajado en mi breve pero intensa visita, colaborando generosamente con la Arquidiócesis de Camerino-San Severino Marche. Deseo enviar un saludo especial y aliento a la gente de San Severino Marche, a quien saludaré desde arriba mientras sobrevuele sobre su ciudad en helicóptero.

Queridos hermanos y hermanas, caminad unidos y gozosos por el camino de la fe, la esperanza y la caridad, fieles a los muchos testimonios de santidad de los cuales vuestra tierra es rica. Pienso, entre otros, en San Venanzio, San Severino, San Ansovino, San Nicola da Tolentino, San Pacífico y en la Bienaventurada Battista Varano. También pienso en las muchas figuras de “santos de las puertas de al lado” no beatificadas o canonizadas que han sostenido, y sostienen, y han transformado a las familias y comunidades por la fuerza de sus vidas cristianas.

Y ahora recitemos juntos la oración del Ángelus . Confío a toda la comunidad diocesana a la Santísima Virgen, a quien veneráis en muchos santuarios y a quien invocáis especialmente bajo el título de Santa María en la Via. Que, animando con su presencia materna la primera comunidad de discípulos de Jesús, ayude también hoy a la Iglesia a dar un buen testimonio del Evangelio.

© Traducción de Zenit, Raquel Anillo

Fuente : https://es.zenit.org/articles/dia-mundial-del-refugiado-el-papa-alienta-la-solidaridad/

Comentario al evangelio de hoy lunes 17 de junio de 2019

Del santo Evangelio según san Mateo 5, 38-42

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente. Pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda”.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

El Evangelio del día de hoy es muy claro, Cristo nos menciona la «ley del Talión», pero nos da a entender que, entre nosotros, los cristianos, no ha de ser así. Siempre hemos de tener ese «plus cristiano» que nos debe llevar siempre a amar más, sin medida alguna, a amar más sin límite alguno. Por otro lado, debemos de tener siempre presente que no se trata de que, como somos cristianos, siempre hemos de bajar la cabeza, no, como dice un viejo refrán: «tenemos que ser mansos pero no mensos».

El cristiano está llamado a ser manso y a dar más de lo que le piden, pero como lo hemos dicho antes, siempre en la caridad que nuestro Señor nos enseñó, siendo mansos como palomas y sagaces como serpientes.

Recordemos también que el cristiano «no da de lo que le sobra, sino de lo que le hace falta». Y podríamos preguntar: ¿cómo es esto? De una manera muy simple. Decía un santo: «pon amor donde no hay amor y sacarás amor», y a eso estamos llamados nosotros. ¿Qué nos falta la generosidad? Demos generosidad y sacaremos generosidad. ¿Qué nos falta desprendimiento? Demos desprendimientos de nosotros mismos y sacaremos desprendimiento, y así con todo lo que nos haga falta.

Me acuerdo de que cuando estaba en el noviciado, un día estábamos discutiendo por la comida ya que todos habían comido menos los hermanos que estábamos sirviendo. Los que estaban sentados querían seguir saboreando los ricos platillos, pero el problema era que sólo quedaba comida para nosotros y nada más. En esos momentos llego nuestro asistente y nos dijo: hermanos quien da con generosidad recibe en abundancia. A mí me abofeteó esta frase y desde entonces la tengo muy presente en mi vida como religioso y cristiano.

«Jesús inserta el poder del perdón en las relaciones humanas. En la vida, no todo se resuelve con la justicia. No. Especialmente donde debemos poner una barrera al mal, alguien debe amar más de lo necesario, para comenzar una historia de gracia nuevamente. El mal conoce sus venganzas, y si no se interrumpe, corre el riesgo de propagarse y sofocar al mundo entero. La ley del talión: lo que me hiciste, te lo devuelvo, Jesús la sustituye con la ley de amor: lo que Dios me ha hecho, ¡te lo devuelvo!»
(Audiencia de S.S. Francisco, 24 de abril de 2019).

Fuente : http://es.catholic.net/op/articulos/72963/quien-da-con-generosidad-recibe-en-abundancia.html#modal

EDD. lunes 17 de junio de 2019.

Hoy, lunes, 17 de junio de 2019

Primera lectura

Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (6,1-10):

Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: «En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda»; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. Para no poner en ridículo nuestro ministerio, nunca damos a nadie motivo de escándalo; al contrario, continuamente damos prueba de que somos ministros de Dios con lo mucho que pasamos: luchas, infortunios, apuros, golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer; procedemos con limpieza, saber, paciencia y amabilidad, con dones del Espíritu y amor sincero, llevando la palabra de la verdad y la fuerza de Dios. Con la derecha y con la izquierda empuñamos las armas de la justicia, a través de honra y afrenta, de mala y buena fama. Somos los impostores que dicen la verdad, los desconocidos conocidos de sobra, los moribundos que están bien vivos, los penados nunca ajusticiados, los afligidos siempre alegres, los pobretones que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97,1.2-3ab.3cd-4

R/.
El Señor da a conocer su victoria

Cantad al Señor un cántico nuevo, 
porque ha hecho maravillas: 
su diestra le ha dado la victoria, 
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su victoria, 
revela a las naciones su justicia: 
se acordó de su misericordia y su fidelidad 
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado 
la victoria de nuestro Dios. 
Aclamad al Señor, tierra entera; 
gritad, vitoread, tocad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,38-42):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo, diente por diente». Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos hermanos:

A la postre –alguien dirá– es inapreciable la diferencia entre aquellos que dicen tener fe y quienes caminan por el mundo sin ella. A todos –unos y otros– nos toca bregar en el mar de la historia con idénticos asuntos. A todos nos reserva la vida un puñado de alegrías y no pocas penas. A todos nos llegará un día la muerte, «tan callando». Y muchos hombres y mujeres –creyentes o no– han de afrontar una existencia dolorosa e injusta, repleta de «luchas, infortunios, apuros, golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer» (2Cor 6,4-5).

Es ciertamente así: la fe no nos libra de ninguna de las pruebas de la vida. Todo lo humano nos afecta a todos hasta la raíz, hayamos sido agraciados o no con el don de la esperanza en Dios. No hay norma alguna de la existencia que pierda vigencia para quien cree. Sin embargo, sí existe una ley que no rige para cualquiera, una ley que solo puede descubrir quien mira el mundo bajo la luz de Dios. Es la ley de la prodigalidad infinita que nace del amor divino. Creer es tanto como vivir sostenidos y exigidos por una generosidad que no tiene fin.

A esta ley nueva de la desmesura apelan Pablo y Mateo en las lecturas que hoy se proclaman en la liturgia. Pablo explica que los cristianos portan la gracia de arrostrar las dificultades de la vida con un plus de liberalidad que sería impensable sin el don de la fe.  Así se entiende la extraña forma de proceder de los creyentes cuando son perseguidos: «con limpieza, saber, paciencia y amabilidad, con dones del Espíritu y amor sincero, llevando la palabra de la verdad y la fuerza de Dios» (2Cor 6,6-7). Hasta el punto de poder ser considerados «los afligidos siempre alegres, los pobres que enriquecen a muchos» (2Cor 6,10). En un lenguaje más exhortativo, el Cristo de Mateo apela a la misma ley de la sobreabundancia: poner la otra mejilla, prestar también la capa, caminar una milla más… son todo muestras de una largueza más propia de Dios que de los hombres. Pero –he aquí la maravilla– también de los hombres transformados por la sinmedida del amor de Dios.

Fraternalmente:
Adrián de Prado Postigo cmf

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Comentario al evangelio de hoy sábado 15 de junio de 2019.

Del santo Evangelio según san Mateo 5, 33-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.

Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno”.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

En el Evangelio de hoy se nos habla claramente de no jurar, ni por el cielo, ni por la tierra, ni mucho menos por Dios mismo. Puede pasar que, en ocasiones, se nos presenta la oportunidad de jurar por algo en una determinada circunstancia, solamente para librarnos de algo, como un regaño, o porque queremos dejar bien claro alguna cosa. Hoy el Señor nos habla y dice: «hijo/a es momento de llamar las cosas por su nombre y vivir en una constante pureza de intención.» La pureza de intención se va viviendo en el día con día, haciendo, sobre todo, ese ejercicio de sinceridad en medio de las dificultades. Lo que ayuda es pensar que Dios lo ve todo y que ve nuestra pureza de intención, sólo que es obvio que depende de cada uno de nosotros.

«La enseñanza que Jesús nos da hoy nos ayuda a recobrar lo que es esencial en nuestras vidas y favorece una relación concreta y cotidiana con Dios. Hermanos y hermanas, las balanzas del Señor son diferentes a las nuestras. Pesa de manera diferente a las personas y sus gestos: Dios no mide la cantidad sino la calidad, escruta el corazón, mira la pureza de las intenciones.»
(Homilía de S.S. Francisco, 11 de noviembre de 2018).

Fuente : http://es.catholic.net/op/articulos/72961/pureza-de-intencion.html#modal

EDD. sábado 15 de junio de 2019.

Hoy, sábado, 15 de junio de 2019

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,14-21):

Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación. Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo-, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación. Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no habla pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 102,1-2.3-4.8-9.11-12

R/.
El Señor es compasivo y misericordioso

Bendice, alma mía, al Señor, 
y todo mi ser a su santo nombre. 
Bendice, alma mía, al Señor, 
y no olvides sus beneficios. R/.

Él perdona todas tus culpas 
y cura todas tus enfermedades; 
él rescata tu vida de la fosa 
y te colma de gracia y de ternura. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso, 
lento a la ira y rico en clemencia; 
no está siempre acusando 
ni guarda rencor perpetuo. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra, 
se levanta su bondad sobre sus fieles; 
como dista el oriente del ocaso, 
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,33-37):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No jurarás en falso» y «Cumplirás tus votos al Señor.» Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir «sí» o «no». Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN  :

Queridos hermanos y hermanas:

La palabra de Dios para este día nos invita a superar la actitud de descalificación de personas que, en muchas ocasiones, se presta para la difamación y la mentira. Más bien nos motiva a buscar la reconciliación que haga prevalecer la verdad (aunque a veces duela y lleve a reconocer los propios errores).

San Pablo descubre que sólo en la superación de las desigualdades y en el reconocimiento de la dignidad de cada uno de sus miembros se pueden edificar comunidades al estilo de Jesús. No habrá rastros de la buena nueva ni esperanzas de futuro para comunidades creyentes que se encierren en un falso espiritualismo y no trabajen por la superación de todo lo que nos separa o distingue. Los verdaderamente reconciliados en Cristo estamos llamados a implicarnos en aquellas grandes causas de la humanidad que nos hermanan, que nos permiten crear puentes y no muros. La invitación a ser «embajadores de Cristo» y portadores de «la reconciliación» nos impulsa a dar testimonio de tolerancia más que de cerrazón y a practicar la misericordia más que la condena.

El evangelio de hoy nos advierte sobre la manipulación de quienes utilizan el nombre de Dios para hacer prevalecer su voluntad. Observamos el descontento generalizado y la desconfianza que generan ciertos liderazgos (políticos, religiosos y de otros ámbitos), no sólo por su falta de coherencia sino porque valiéndose de su posición traicionan a quienes han depositado en ellos su confianza.  

Si Jesús invita a «no jurar en absoluto» es porque quiere comunidades creyentes que, viviendo en la verdad, construyan relaciones que humanicen y liberen. Un seguidor de Jesús nunca impone, más bien, dialoga y se posiciona con un «sí», siempre a favor de la vida y de todo lo que haga prevalecer el bien común.

¿aceptas el reto de ser embajador de reconciliación y de paz? Pidamos por el testimonio de los cristianos en el mundo, siempre abiertos al amor sincero y al servicio desinteresado.

Fuente :
https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del próximo domingo 16 de junio de 2019.

Paz y Bien a todos ustedes.

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

Proverbios 8, 22-31: Reflexión acerca de la sabiduría. La sabiduría aparece como proveniente de Dios, toma parte activa en la creación. El autor personifica a la sabiduría, que habla en primera persona.

Romanos 5,1-5: El texto habla de la justificación. Dios nos reconcilió por puro amor por medio de la entrega de su Hijo. La garantía de esta esperanza es el Espíritu Santo derramado en nuestros corazones. Todo es obra de la Santísima Trinidad en nuestras vidas.

Juan 16,12-15: Un texto altamente trinitario. En él se da a entender que es el Espíritu Santo, presente en el creyente, el que actúa. Su función es iluminar al discípulo para que comprenda en profundidad a Jesús. Lo que el Espíritu Santo anuncia proviene del Padre y también del Hijo.

1.- La antífona de entrada que nos propone la liturgia de hoy dice: “Bendita sea la Santísima Trinidad…porque ha tenido misericordia con nosotros”. Con estas palabras la Iglesia confiesa la fe en un Dios que es tres Personas, que se vuelca amorosamente hacia nosotros. Dios no se nos revela con discursos teológicos; Dios se da a conocer actuando. Y así aparece Dios en toda la Escritura, pero es en el Nuevo Testamento donde aparecen actuando las tres divinas Personas. Y son muchos los textos en los que podemos descubrir al Dios Uno y Trino actuando en favor nuestro. Sí, la fe católica auténtica es profesar la fe en un solo Dios, porque no hay otro más que Él, pero es un Dios comunidad de Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Con los judíos y con los musulmanes creemos en un solo Dios, pero los cristianos nos diferenciamos de ellos en que nosotros creemos en un Dios en tres Personas.

2.- Dios Padre ha tenido un amor misericordioso con nosotros al enviarnos a su Hijo, el Verbo hecho carne en el seno purísimo de María Santísima por obra y gracia del Espíritu Santo. Este Hijo de Dios nos ha reconciliado con el Padre y nos ha regalado el Espíritu Santo, que sigue actuando en nosotros. Porque es el Espíritu Santo quien nos ilumina y acompaña para que podamos vivir el mensaje que Jesús nos trajo del Padre.

Y nosotros hemos nacido a la vida nueva al ser bautizados-sumergidos en el mor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Pues bien, lo que nosotros creemos debemos proyectarlo en nuestra vida. Y ese es nuestro desafío. Porque nosotros hacemos profesión de fe en un Dios que es tres Personas distintas.

Suena a osadía, a atrevimiento creer esto; es osadía proclamar una fe que no la hacemos creíble, no la demostramos con nuestra vida ya que nos cuesta. Es más cómodo profesar la fe en un solo Dios y basta.

3.- El mundo no tiene idea de esto. No acepta a Jesús, el Enviado del Padre, no cree y no alcanza a ver lo que Dios hace a favor nuestro. Y al no creer no capta, no entiende el misterio de Dios. Y así, en el mundo hablar de unidad es hablar de uniformidad. Por eso, pensar distinto, tener un estilo de vida distinto, en una palabra, todo lo distinto, lo ve como un atentado a la unidad. Para el mundo ser diferente al resto es pecado; por eso se rechaza y descalifica al que es distinto. A todos nos cuesta vivir la diversidad. Por eso es más fácil imponer la uniformidad. Y la unidad cristiana no se identifica con la uniformidad. Nosotros creemos que la unidad implica y exige la diversidad.

Y la Iglesia, Pueblo de Dios, debe aprender a vivir la unidad de Dios. Padre, que todos sean uno, como Tú y Yo somos uno. (Cfr. Juan 17,11.21-23). La unidad de Dios es en la diversidad de Personas. “Así se manifiesta la Iglesia como una muchedumbre reunida por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Lumen Gentium 4).

De modo que la Iglesia, nacida del amor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, debe ser reflejo de esta unidad, un testimonio de libertad entre todos los hombres.

Nunca debemos olvidar que ser distintos es una gran riqueza, pero estar divididos es un pecado, ya que eclipsa la realidad de Dios, la verdad de Dios.

4.- Hoy, reunidos en asamblea santa, celebramos el misterio de la Eucaristía. Así como muchos granos de trigo forman un solo pan, del mismo modo nosotros, siendo muchos llegamos a ser uno. Pero la harina forma un solo pan gracias al agua con que es amasada. Nosotros somos uno gracias al Espíritu Santo que se nos regala en esta Eucaristía. De modo que con Cristo, por acción del Espíritu, entramos en comunión con el Padre.

“Bendita sea la Santísima Trinidad: Dios Padre, el Hijo Unigénito de Dios y el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia de nosotros”.

                                              Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. viernes 14 de junio de 2019.

Hoy, viernes, 14 de junio de 2019

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,7-15):

El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 115,10-11.15-16.17-18

R/.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza

Tenía fe, aun cuando dije: 
«¡Qué desgraciado soy!» 
Yo decía en mi apuro: 
«Los hombres son unos mentirosos.» R/.

Mucho le cuesta al Señor 
la muerte de sus fieles. 
Señor, yo soy tu siervo, siervo tuyo, 
hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza, 
invocando tu nombre, Señor. 
Cumpliré al Señor mis votos 
en presencia de todo el pueblo. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,27-32):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído el mandamiento «no cometerás adulterio». Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: «El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio.» Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.» 

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy es un buen día para cuestionar nuestra actitud frente a la vida (en todas sus formas) y motivarnos, como creyentes, a cuidarla más. Somos conscientes de las posibilidades que tenemos de irradiar humanidad y, a su vez, hemos podido constatar los horrores históricos cometidos contra «la vida» misma.

En la ciudad cosmopolita de Corinto la confluencia de religiones y encuentro de culturas, en lugar de favorecer el enriquecimiento mutuo suscitaba actitudes de descalificación y confrontación. San Pablo utiliza la imagen del «tesoro» en vasijas de barro para ilustrar que lo más valioso de una persona es su «dignidad». Lo de Dios que habita en todo ser humano no da lugar a la sobrevaloración de la vida de unos en detrimento de la de otros. Es por esta razón que el apóstol reta a la comunidad creyente a no desfallecer en un ambiente tan hostil y a no reproducir este tipo de actitudes. Más bien, los invita a descubrir que la vida adquiere su verdadero valor cuando se abre generosamente a procurar el bien común. Imaginemos el desgaste y dolor de la gestación que abre posibilidades a otras vidas y dimensionemos, de esta manera, las palabras del apóstol: «Así la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida». Los sacrificios del cristiano sólo tienen sentido cuando generan vida y comunión.

El evangelio, en estos días, continúa presentando lo que ha de prevalecer por encima de la letra de la ley. Frente a la cosificación (reducción a objeto) de la mujer, a quien la legislación judía no amparaba ni defendía, Jesús pide el respeto íntegro de su dignidad y que la ley no sea aplicada favoreciendo al hombre en perjuicio de la mujer. Jesús valora la importancia que tienen las leyes para la convivencia humana y sabe que son necesarias para ponerle un límite a los desaciertos humanos. La buena nueva está en la aplicación de la justicia que reconstruye a hombres y mujeres no sólo en el reconocimiento de sus faltas sino en la reparación del daño hecho. Invitados estamos a favorecer las leyes que buscan la humanización de nuestras relaciones y no sólo la condena de los considerados inadaptados o sospechosos.

Pidamos a Dios en oración para que en nuestras comunidades defendamos las leyes que busquen proteger y defender la dignidad de los seres humanos en cualquier circunstancia o etapa de la vida en que se encuentran.  

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

“Redescubrir la belleza de dar testimonio del Resucitado” – Catequesis completa

Ciclo sobre los Hechos de los Apóstoles

junio 12, 2019 14:41Larissa I. LópezAudiencia General

(ZENIT – 12 junio 2019).- “También nosotros debemos redescubrir la belleza de dar testimonio del Resucitado, saliendo de actitudes autorreferenciales, renunciar a retener los dones de Dios y sin ceder a la mediocridad”.

Estas son las palabras empleadas por el Papa Francisco para llamarnos a seguir el ejemplo de los apóstoles y a “convertirnos en martyres, es decir, testigos luminosos de Dios vivo y operativos en la historia”.

Hoy, miércoles 12 junio 2019, en la audiencia general, el Santo Padre ha continuado la serie de catequesis en torno a los Hechos de los Apóstoles, que él define como el “viaje del Evangelio”.

En concreto, el pasaje bíblico que se ha leído es “Fue agregado a los once apóstoles” (Hechos de los Apóstoles 1, 21-22.26), que narra la elección de Matías como nuevo apóstol.

Según el Santo Padre, este libro comienza a partir la Resurrección de Cristo, “fuente de una nueva vida”. Conscientes de ello, los discípulos permanecen unidos en la oración junto a María y a la espera del Espíritu Santo.

Se trata de la primera comunidad de cristianos, constituida por los 120 hermanos y hermanas, entre los que se encontraban los 12 apóstoles, reducidos a 11 después de la traición de Judas durante la pasión.

“Elegir la vida y la bendición”

El Santo Padre ha explicado cómo, a pesar de que Judas recibió la gracia de formar parte de los amigos íntimos de Jesús, escogió vender al Señor: “Dejó de pertenecer a Jesús con su corazón y se colocó fuera de la comunión con Él y con los suyos”.

El resto de los apóstoles, en contraposición, decidieron “elegir la vida y la bendición” y se hicieron responsables “de que fluyese en la historia, de generación en generación, del pueblo de Israel a la Iglesia”, expresó el Pontífice

Discernimiento comunitario

El Papa explicó que, ante el abandono de Judas, era necesario que alguien lo relevase en su misión y Pedro indicó que dicho puesto debía ser ocupado por un discípulo de Jesús desde el principio, el bautismo en el Jordán, hasta el final, la ascensión.

Así, los apóstoles inician “la praxis del discernimiento comunitario, que consiste en ver la realidad con los ojos de Dios, en la perspectiva de la unidad y la comunión”, relata el Papa.

Los once se dirigieron entonces al Padre para que les revelase quién entre los dos candidatos, Matías y José Barsabás, tenía que ocupar el lugar del desertor.

La comunión, primer testimonio de los apóstoles

“Y, a través de las suertes, el Señor indica a Matías que se une con los once. Así se reconstituye el cuerpo de los doce, signo de la comunión, y la comunión supera  las divisiones, el aislamiento, la mentalidad que absolutiza el espacio privado, un signo de que la comunión es el primer testimonio que ofrecen los Apóstoles”, describió el Papa.

En los Hechos de los Apóstoles, los doce “manifiestan el estilo del Señor” y “a través de la gracia de la unidad, hacen que surja un Otro que ahora vive de una manera nueva entre su pueblo. ¿Y quién es este? Es el Señor Jesús”, concluyó Francisco.

A continuación exponemos la catequesis completa del Papa Francisco.

***

Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Comenzamos un itinerario catequético que seguirá el “viaje”: el viaje del Evangelio narrado en el libro de los Hechos de los Apóstoles, porque este  libro nos muestra ciertamente el viaje del Evangelio, como el Evangelio ha ido más allá, y más allá, y más allá. Todo comienza a partir de la resurrección de Cristo. Efectivamente, no es un evento entre otros, sino la fuente de una nueva vida. Los discípulos lo saben y, obedientes al mandato de Jesús, permanecen unidos, concordes y perseverantes en la oración. Se reúnen en torno a María, la Madre, y se preparan para recibir la potencia de Dios no de manera pasiva, sino consolidando la comunión entre ellos.

Esa primera comunidad estaba formada  por 120 hermanos y hermanas, más o menos: un número que lleva dentro de sí el 12, emblemático para Israel, porque representa a las doce tribus, y emblemático para la Iglesia, a causa de los doce apóstoles elegidos por Jesús. Pero ahora, después de los dolorosos eventos de la Pasión, los apóstoles del Señor, ya no son doce, sino once. Uno de ellos, Judas, ya no está allí: se había quitado la vida aplastado por el remordimiento.

Ya había comenzado antes a separarse de la comunión con el Señor y con los demás, a hacer las cosas solo, a aislarse, a aferrarse al dinero hasta el punto de instrumentalizar a los pobres, a perder de vista el horizonte de la gratuidad y de la entrega hasta  permitir que el virus del orgullo infectase su mente y su corazón, transformándolo de “amigo” (Mt 26.50) en enemigo y en “guía de los que arrestaron a Jesús” (Hechos 1:17). Judas había recibido la gran gracia de formar parte del grupo de amigos íntimos de Jesús y de participar en su propio ministerio, pero en un momento dado pretendió “salvarse” la vida con el resultado de perderla (ver Lc 9:24 ). Dejó de pertenecer a Jesús con su corazón y se colocó fuera de la comunión con Él y con los suyos. Dejó de ser discípulo y se puso por encima del Maestro. Lo vendió y con el “precio del crimen” compró un terreno que no produjo frutos sino que se impregnó con su sangre (ver Hechos 1: 18-19).

Si Judas prefirió la muerte a la vida (ver Dt 30:19; Sir 15.17) y siguió el ejemplo de los impíos cuyo camino es como la oscuridad y se arruina (vea Pr 4.19; Sal 1, 6), los once eligieron, en cambio, elegir la vida y la bendición,  hacerse responsables de que fluyese en la historia, de generación en generación, del pueblo de Israel a la Iglesia.

El evangelista Lucas nos muestra que ante el abandono de uno de los doce, que ha creado una herida en el cuerpo de la comunidad, es necesario que su puesto pase a otro. ¿Y quién podría asumirlo? Pedro indica el requisito: el nuevo miembro debe haber sido un discípulo de Jesús desde el principio, es decir, desde el bautismo en el Jordán hasta el final, o sea, hasta la ascensión al Cielo (ver Hechos 1: 21-22). El grupo de los doce necesita ser reconstituido. En este momento se inaugura la praxis del discernimiento comunitario, que consiste en ver la realidad con los ojos de Dios, en la perspectiva de la unidad y la comunión.

Hay dos candidatos: José Barsabás y Matías. Entonces, toda la comunidad reza de la siguiente manera: “Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a  cuál de estos dos has elegido para ocupar el puesto… del  que Judas desertó” (Hechos 1: 24-25). Y, a través de las suertes, el Señor indica a Matías que se une con los once. Así se reconstituye el cuerpo de los doce, signo de la comunión y la comunión supera  las divisiones, el aislamiento, la mentalidad que absolutiza el espacio privado, un signo de que la comunión es el primer testimonio que ofrecen los Apóstoles. Jesús lo había dicho: “Por esto todos los hombres sabrán que  sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros” (Jn 13, 35).

Los doce manifiestan el estilo del Señor en los Hechos de los Apóstoles. Son los testigos acreditados de la obra de salvación de Cristo y no manifiestan su presunta perfección al mundo, pero a través de la gracia de la unidad, hacen que surja un Otro que ahora vive de una manera nueva entre su pueblo. ¿Y quién es este?  Es el Señor Jesús. Los apóstoles eligen vivir bajo el señorío del Resucitado en la unidad entre los hermanos, que se convierte en la única atmósfera posible del auténtico don de sí mismo.

También nosotros debemos redescubrir la belleza de dar testimonio del Resucitado, saliendo de actitudes autorreferenciales, renunciar a retener los dones de Dios y sin ceder a la mediocridad. La reunificación del Colegio apostólico muestra cómo en el ADN de la comunidad cristiana hay unidad y libertad de uno mismo, que nos permite no tener miedo de la diversidad, no apegarnos a cosas y dones y convertirnos en martyres, es decir, testigos luminosos del Dios vivo y operativos en la historia.

© Librería Editorial Vaticana

junio 12, 2019 14:41 Audiencia General

Fuente : https://es.zenit.org/articles/redescubrir-la-belleza-de-dar-testimonio-del-resucitado-catequesis-completa/