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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 13 de septiembre de 2025

Primera Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo (1,15-17):

Podéis fiaros y aceptar sin reserva lo que os digo: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el primero. Y por eso se compadeció de mí: para que en mí, el primero, mostrara Cristo Jesús toda su paciencia, y pudiera ser modelo de todos los que creerán en él y tendrán vida eterna. Al Rey de los siglos, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 112,1-2.3-4.5a.6-7

R/. Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R/.

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos. R/.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se abaja para mirar al cielo y a la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,43-49):

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis «Señor, Señor», y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó y quedó hecha una gran ruina.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

El texto evangélico de hoy nos puede subir un montón la autoestima. Y nos puede llevar incluso a juzgar malamente, y condenar, a nuestros hermanos. Ese “por sus frutos los conoceréis”, que ha sido la forma de pasar al lenguaje ordinario la idea central de estas palabras de Jesús, ha servido demasiadas veces para condenar a nuestros hermanos. Hemos visto el fruto y nos hemos quedado convencidos de que, si el fruto era malo, entonces las raíces también lo eran. Ya no había nada que hacer. Ya no valía la pena gastar ni tiempo ni esfuerzos. Ese árbol, esa persona, ya no tenía remedio. Pero ni Jesús ni el reino son así. Para Dios Padre ningún hijo es definitivamente malo. Y ¿quién somos nosotros para determinar que las raíces están dañadas para siempre?

Igual es que pensamos que ya estamos en situación de superioridad, dispuestos a juzgar y valorar a los demás porque nosotros hemos levantado nuestra casa –nuestra fe, nuestra vida, nuestras convicciones– sobre roca firme y por mucho que vengan los vientos o las aguas la casa no se va a mover. La verdad es que el agua siempre busca un hueco y hasta en las casas mejor construidas aparecen humedades al cabo de los años. Y eso sin necesidad de que haya grandes crecidas ni fuertes temporales. La verdad es que nuestra casa, nuestra fe, como todas las casas, necesita un trabajo de mantenimiento continuo.

El texto evangélico de hoy nos invita a bajar los humos, a no creernos los supermanes de la fe. Este texto es como un baño de humildad. Estamos en camino, con nuestros hermanos. Estamos construyendo la casa de nuestra vida y, basta para saberlo con echar la vista atrás a nuestra propia historia, lo que se va levantando no es perfecto. Nos va a hacer falta mucha misericordia y paciencia por parte de Dios para ir mejorando poco a poco lo que vamos haciendo. No hay más que decir: apliquemos esa misma misericordia y paciencia a nuestros hermanos. Como Dios lo hace con nosotros.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. viernes 12 de septiembre de 2025

Primera Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo (1,1-2.12-14):

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por disposición de Dios, nuestro salvador, y de Jesucristo, nuestra esperanza, a Timoteo, verdadero hijo en la fe. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Doy gracias a Cristo Jesús, nuestro Señor, que me hizo capaz, se fió de mí y me confió este ministerio. Eso que yo antes era un blasfemo, un perseguidor y un insolente. Pero Dios tuvo compasión de mí, porque yo no era creyente y no sabía lo que hacía. El Señor derrochó su gracia en mí, dándome la fe y el amor en Cristo Jesús.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 15,1-2a.5.7-8.11

R/. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,39-42):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Hermano, déjame que te saque la mota del ojo», sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

“Un ciego no puede guiar a otro ciego”. Una verdad básica y simple de entender. Nos hace pensar inmediatamente en todos los que en este mundo se sitúan por encima de los demás y pretenden guiar sus vidas, decirles lo que es bueno y lo que es malo, castigarles si hacen algo prohibido (¿prohibido por quién?). Esto ha sucedido siempre, sucede ahora y sucederá en el futuro. También porque hay muchas personas que prefieren que les digan lo que tienen que hacer antes que asumir ellas la responsabilidad de tomar sus propias decisiones. Que es precisamente a lo que nos llama Jesús: a que seamos libres y responsables de nuestras vidas, aun a riesgo de equivocarnos.

Ha sucedido, sucede y sucederá en todos los ámbitos de la vida. En la política, en la familia, en el trabajo y, por supuesto, en la Iglesia. La jerarquía eclesiástica ha asumido durante mucho tiempo este papel de guía. Es normal. Pero no es normal que una vez oyese a un cardenal decir que la jerarquía era como los pescadores y los laicos como los peces que aquellos recogen en su red. Tampoco es normal que haya oído a un sacerdote decir de sí mismo que él es un “maestro espiritual”. ¡Qué concepto de sí más elevado tienen algunos! No creo que esté nada en línea con el Evangelio.

Porque la verdad es que todos somos discípulos, oyentes de la Palabra y seguidores de Jesús. Desde el laico hasta el papa: todos discípulos. Todos cargando nuestras miserias, nuestras pobrezas. Pero todos también con el encargo recibido de Jesús de anunciar la buena nueva del reino a todas las personas. Y si alguien se atreve a decir una palabra a otro o a otros, lo tiene que hacer con mucha humildad, aceptando la posibilidad de equivocarse. Y teniendo en cuenta que siempre será el otro el último responsable de su vida, de sus decisiones. Y que lo que hay que hacer es animarle precisamente a eso: a crecer y a tomar sus propias decisiones.

Siempre con mucha humildad porque, seamos realistas, es posible que mi hermano tenga una mota en su ojo pero casi seguro que yo tengo una viga en el mío.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. jueves 11 de septiembre de 2025.

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,12-17):

Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite en vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 150

R/. Todo ser que alienta alabe al Señor

Alabad al Señor en su templo,
Alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza. R/.

Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras,
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas. R/.

Alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor. R/

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,27-38):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Decía en el comentario de ayer que Jesús es radical en sus planteamientos. Pues bien, el texto evangélico de hoy es también una muestra de esa radicalidad. No hay espacio para la ambigüedad ni para el “quizá” ni para el “a veces”. Las frases son claras y contundentes. Para ejemplo sirve una de ellas: “Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian”.

¿Cuál es la razón de esa radicalidad de Jesús? No hay más que una: todos somos hijos de Dios. Y, en consecuencia, todos hermanos. Es decir, también los enemigos y los que me odian y los que me maldicen y los que me injurian son hermanos míos. Para con ellos no tengo más actitud que la misma que tiene Dios Padre conmigo: misericordia, compasión, perdón, comprensión, generosidad. Nuestro comportamiento con los demás, y con nosotros mismos también, se tiene que parecer al que Dios Padre tiene conmigo. Perdonar como él perdona, ser compasivo como él lo es, no condenar porque Dios no condena sino que salva, dar con generosidad como el autor de la vida nos ha regalado gratis todo lo que somos y tenemos.

Nosotros, a lo largo de la historia de la Iglesia y a lo largo de la historia de nuestras propias vidas, hemos sido muy buenos en buscar excepciones y disculpas para no sentirnos obligados a llevar a la práctica del todo estas afirmaciones de Jesús. Hemos escogido una línea de prudencia muy lejos de la radicalidad de Jesús. Por ejemplo, hemos defendido la guerra y la pena de muerte, que no son precisamente ejemplos de cumplimiento de lo que dice Jesús en este evangelio de hoy.

Termina el texto con lo que puede parecer una amenaza pero que no es más que una descripción de la realidad: “La medida que uséis, la usarán con vosotros”. Así que mejor, siempre, equivocarnos de generosos, de misericordiosos, que caer en lo contrario.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. miércoles 10 de septiembre de 2025.

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,1-11):

Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria. En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría. Eso es lo que atrae el castigo de Dios sobre los desobedientes. Entre ellos andabais también vosotros, cuando vivíais de esa manera; ahora, en cambio, deshaceos de todo eso: ira, coraje, maldad, calumnias y groserías, ¡fuera de vuestra boca! No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos del hombre viejo, con sus obras, y revestíos del nuevo, que se va renovando como imagen de su Creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres, porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 144,2-3.10-11.12-13ab

R/. El Señor es bueno con todos

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,20-26):

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Hay muchas formas de presentar a Jesús. Hay una estampa muy conocida donde se le presenta glorioso, con un rostro dulcísimo y saliendo de sus manos unos rayos de luz que nos hacen pensar en la divina misericordia. Y no deja de ser una imagen de Jesús. Pero no es la única. Cuando leemos el Evangelio, nos encontramos con textos como el de hoy que difícilmente admiten una interpretación dulzarrona. En este texto, Jesús se nos presenta como un radical. No caben medias tintas. Lo que dice es lo que dice y, por muy fuerte que nos suene a los oídos o que, sencillamente, no nos guste oírlo, es su palabra.

Es un texto sencillo y breve. Cuatro bienaventuranzas y cuatro maldiciones (algunos prefieren hablar de “malaventuranzas” para, al mismo tiempo que se juega con las palabras, quitarle un poco de hierro a la segunda parte del texto). Un texto que nos deja claro de qué lado está Dios.

Dios está de parte de los pobres (¿hace falta interpretar el significado de “pobres”? porque es algo evidente: aquellos a los que les está tocando la peor parte en el reparto de nuestra sociedad). Dios está de parte de los hambrientos (y sigue habiendo hambre en nuestro mundo, hambre material, hambre de pan, hambre de no tener nada que comer un día tras otro). Dios está de parte de los que lloran (por la razón que sea, que el texto no especifica). Dios está de parte de los que son odiados por causa de, comprometidos con el Hijo del hombre, querer hacer presente en nuestro mundo el reino de Dios, reino de justicia y fraternidad.

Y Dios maldice a los ricos que no son capaces de compartir, a los que tienen la mesa y el estómago llenos, a los que ríen sin acercarse ni mirar a los que lloran, a los que son aplaudidos por todos porque no hacen caso del clamor de los que sufren y dicen solo lo que a los poderosos les gusta escuchar.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. martes 09 de septiembre de 2025

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 2, 6-15

Hermanos:

Ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded según

Arraigados en él, dejaos construir y afianzar en la fe que os enseñaron, y rebosad agradecimiento.

Cuidado con que haya alguno que os capture con esa teoría que es una insulsa patraña forjada y transmitida por hombres, fundada en los elementos del mundo y no en Cristo.

Porque es en Cristo en quien habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad, y por él, que es cabeza de todo principado y autoridad, habéis obtenido vuestra plenitud.

Por él fuisteis también circuncidados con una circuncisión no hecha por hombres, cuando os despojaron de los bajos instintos de la carne, por la circuncisión de Cristo.

Por el bautismo fuisteis sepultados con él, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz, y, destituyendo por medio de Cristo a los principados y autoridades, los ofreció en espectáculo público y los llevó cautivos en su cortejo

Palabra de Dios.

Salmo

Sal 144, 1-2. 8-9. 10-11

R/. El Señor es bueno con todos.

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; bendeciré tu nombre por siempre jamás. Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás.. R/.

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según San Lucas (6, 12-19):

Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles.
A Simón, a quien llamó Pedro,
y a su hermano Andrés;
a Santiago y Juan,
a Felipe y Bartolomé,
a Mateo y Tomás,
a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes;
a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor.
Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Decía un profesor mío que “el que te cree te crea”. Jugando con esos dos verbos “creer” y “crear” nos quería decir que creer en una persona, confiar en ella, era algo tan potente que era capaz de abrir en esa persona posibilidades nuevas de futuro.

Me gustaría aplicar esa frase a esta elección de los apóstoles por parte de Jesús. Quizá lo que hizo Jesús en esa larga noche de oración, previa a la elección de los doce, fue afianzar su confianza en ellos. Los eligió sencillamente porque confió en ellos. Y al hacerlo, les abrió a un nuevo futuro. Ciertamente, no fue un proceso fácil. Visto lo que pasó luego, sobre todo cuando llegaron los momentos difíciles, cuando Jesús se fue quedando solo, casi diríamos que la elección no fue nada buena. Eran, como repiten los mismos evangelios, tardos para entender lo que decía Jesús. No solo eso, después de escuchar toda la predicación de Jesús sobre el reino, sobre la fraternidad de los hijos e hijas de Dios, ellos seguían pensando en quién iba a ser el más importante en ese reino que estaba por venir. Y, como colofón, al momento de la cruz, todos salieron corriendo.

Pero Jesús siguió creyendo en ellos, confiando. Es la escena de Jesús resucitado preguntando a Pedro si le ama y confiándole su rebaño. Es la historia que nos habla de que los doce salieron por todo el mundo predicando. La confianza de Jesús en aquellos hombres terminó dando sus frutos. Unos frutos que nadie podía haber imaginado al momento de la elección. La frase de que “el te cree te crea”, se aplica perfectamente a esta situación. Jesús creyó en ellos y esa fe posibilitó que aquellos pobres doce hombres se convirtieran en apóstoles y en cimientos de la Iglesia.

Siempre hablamos de nuestra fe en Dios. Quizá tendríamos que hablar en primer lugar de la fe de Dios en nosotros, posibilitando para nosotros una nueva vida. Y sería bueno que nosotros también fuésemos capaces de confiar en los demás para abrirles también a una vida nueva, más allá de la que ellos mismos imaginan.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. lunes 08 de septiembre de 2025

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Miqueas (5,1-4a):

Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 12,6ab.6cd

R/. Desbordo de gozo con el Señor

Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio. R/.

Y cantaré al Señor
por el bien que me ha hecho. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,1-16.18-23):

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa «Dios-con-nosotros».»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Hoy celebramos la memoria del nacimiento de la madre de Jesús. En España, desde donde escribo estas líneas, es todavía verano, así que espero que me permitan un comentario que quizá de entrada parezca a los lectores un tanto frívolo.

Esta fiesta me ha hecho recordar una película y una escena en concreto de esa película. Se trata la tercera película de la serie de Indiana Jones, “La última cruzada”. En ella el héroe de la película tiene que buscar el Santo Grial en medio de gravísimos peligros. El Santo Grial se refiere a la copa que Jesús utilizó en la última cena. Pues bien, hacia el final de la película y después de numerosas pruebas, Indiana llega a una sala en una cueva donde sobre una mesa hay muchas copas. Tiene que escoger de entre ellas la copa auténtica que Jesús utilizó en la Última Cena. Hay copas de todo tipo, de oro, de plata, adornadas con piedras preciosas, de metal repujado con bellas imágenes, de vidrio. Indiana duda hasta que se hace a sí mismo la reflexión de que Jesús de Nazaret era un hombre pobre y que en esa cena no habría tenido acceso a objetos lujosos. Lo que le correspondía era usar la más pobre de las copas. Por eso, Indiana escoge una copa de barro, la que quizá todos habríamos dejado de lado. Indiana busca esa copa sencilla y dice “Esa es la copa de un carpintero”.

Ya sé que es una película. Pero me parece que el guionista había entendido algo de lo que es fundamental al Evangelio. Es que Dios se encarnó en los pobres, se hizo pobre y vivió en medio de los pobres, de los marginados, de los que no tienen nada.

María es también de la gente de Jesús. No podía ser otra la madre de Jesús sino una mujer sencilla y pobre, nativa de Galilea, aquella tierra fronteriza, marginada y despreciada por los judíos auténticos, por los que se sentían portadores de la promesa de Dios. María fue la puerta de entrada de Dios en nuestro mundo. Y Dios no eligió la riqueza ni el prestigio ni la dignidad. Eligió la puerta de la sencillez, de la pobreza. Dios eligió lo pequeño para hacerse todo a todos. Así es María por mucho que algunos la quieran rodear de oropeles y grandezas.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

FINALIZA XXII ENCUENTRO NACIONAL DE INICIACIÓN EN LA VIDA FRATERNA, MOVIMIENTO LAICOS CAPUCHINOS DE CHILE, 6 y 7 de septiembre de 2025.

Hermanos y hermanas, paz y bien !!!
Ha concluido nuestro XXII Encuentro Nacional de Iniciación a la vida en Fraternidad del Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile, realizado en Los Ángeles los días 6 y 7 de septiembre de 2025, donde los hermanos, de las diferentes Fraternidades venidas desde Valdivia hasta Viña del Mar, vivieron un experiencia intensa de vida en Fraternidad, donde compartimos oración, reflexiones, conocimientos, FE, alegría, cantos, cariño, hospitalidad y tiempos de alimentación.
Después de un rico contundente almuerzo volvimos a nuestras Fraternidades de origen y nuestros hogares.
Les compartimos videos con cantos…

Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

XXII Encuentro de Iniciación de hermanos y hermanas Laicos Capuchinos de Chile.

Hermanos y hermanas, paz y bien !!!
El Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile, en la ciudad de Los Ángeles, ha comenzado su XXII Encuentro de Recibimiento de Hermanos Nuevos, que todos los años se realiza el primer fin de semana de septiembre. Y éste año corresponde a sábado 6 y domingo 7 de septiembre de 2025 a las 09.00 hrs.
El Espíritu Santo se manifiesta en este crecimiento de la vida fraterna.

Paz y bien !!!