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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. viernes 30 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,9-18):

CUANDO estaba Pablo en Corinto, una noche le dijo el Señor en una visión:
«No temas, sigue hablando y no te calles, pues yo estoy contigo, y nadie te pondrá la mano encima para hacerte daño, porque tengo un pueblo numeroso en esta ciudad».
Se quedó, pues, allí un año y medio, enseñando entre ellos la palabra de Dios.
Pero, siendo Gallón procónsul de Acaya, los judíos se abalanzaron de común acuerdo contra Pablo y lo condujeron al tribunal diciendo:
«Este induce a la gente a dar a Dios un culto contrario a la ley».
Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Gallón dijo a los judíos:
«Judíos, si se tratara de un crimen o de un delito grave, sería razón escucharos con paciencia; pero, si discutís de palabras, de nombres y de vuestra ley, vedlo vosotros. Yo no quiero ser juez de esos asuntos».
Y les ordenó despejar el tribunal.
Entonces agarraron a Sóstenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal, sin que Galión se preocupara de ello.
Pablo se quedó allí todavía bastantes días; luego se despidió de los hermanos y se embarco para Siria con Priscila y Aquila. En Cencreas se había hecho rapar la cabeza, porque había hecho un voto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 46,2-3,4-5.6-7

R/. Dios es el rey del mundo

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Él nos somete los pueblos
y nos sojuzga las naciones;
él nos escogió por heredad suya:
gloria de Jacob, su amado. R/.

Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad;
tocad para nuestro Rey, tocad. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,20-23a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.
También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Alguien me dijo una vez que, en su vejez, estaba perdiendo la memoria y que podría ser una cosa buena, porque no se acordaba de los dolores y dificultades que le contaban los de su alrededor. De una feliz falta de memoria nos habla Jesús hoy también, pero no es una falta de memoria con ausencia del gozo presente. Cuando una mujer está dando a luz sufre dolores inmensos: pero luego goza al ver a su hijo y la alegría le borra el dolor. Y, así como el dolor se borra, la alegría de la vida y la resurrección no se borra. Porque el fruto de vida siempre está ahí, dentro y fuera de nosotros.

Feliz desmemoria la que olvida lo malo para centrarse en el don infinito de la salvación de Cristo. Feliz desmemoria la que se centra en lo bueno, lo santo, lo justo. Y no es que no vaya a haber nada malo de ahora en adelante. El mundo está lleno de despropósitos, violencia, mentira, traiciones, pérdidas. Hay muchas razones para ver y sentir un mal quizá inolvidable.

Pero hay algo que nada ni nadie puede quitar, y es la fe inquebrantable en esa vida desbordante del Resucitado. Es lo que dice el Señor san Pablo en la primera lectura de Hechos: “No tengas miedo. Yo estoy contigo”. Nada ni nadie puede quitar ese gozo profundo. Como de costumbre, paradójicamente, hoy no se invita a olvidar, sino a recordar que la herida siempre está habitada, aunque siga abierta; a reconocer que habrá muchas más heridas y dolores a lo largo del camino. No se nos invita a olvidar el dolor, sino a reconocerlo como parte de esa alegría imperturbable de la presencia de Cristo que vence incluso a la muerte más terrible. Feliz memoria la que recuerda tal inamovible verdad. Nada ni nadie podrá quitaros vuestra alegría.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. jueves 29 de mayo de 2025.

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,1-8):

EN aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Áquila, judío natural del Ponto, y a su mujer, Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma.
Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a vivir y trabajar en su casa; eran tejedores de lona para tiendas de campaña. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, dando testimonio ante los judíos de que Jesús es el Mesías,
Como ellos se oponían y respondían con blasfemias, Pablo sacudió sus vestidos y les dijo:
«Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza. Yo soy inocente y desde ahora me voy con los gentiles».
Se marchó de allí y se fue a casa de un cierto Ticio Justo, que adoraba a Dios y cuya casa estaba al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios, al escuchar a Pablo, creían y se bautizaban.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97,1-2ab.2cd-3ab.3cd-4

R/. El Señor revela a las naciones su victoria

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,16-20):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?».
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

En expresiones que parecen un trabalenguas, Jesús habla de la alegría y la tristeza. Para muchos de nosotros es fácil alegrarnos por alguna cosa pequeña: un éxito en el trabajo, suerte en la lotería, la adquisición de algo, una visita importancia. Pero muchas de esas cosas son pasajeras. Enseguida se acaban y tenemos que buscar una nueva fuente de placer. No hace falta nada más que mirar los programas de festejos de pueblos y ciudades en España, la proliferación de programas “rosa” o “reality”, las fotos de personas que se empeñan en contarnos lo bien que están comiendo en Facebook, el tiempo que se pasa en redes sociales… Nada de eso, en sí mismo, es malo moralmente. Pero no es duradero, y podría ser una colosal pérdida de tiempo, aunque dé placer momentáneo.

El “dentro de un poco” de Jesús es algo muy distinto, aunque pudiera parecer casi eterno. Estaréis tristes… La tristeza, también, puede ser pasajera y por cosas nimias. He perdido unas llaves, me he dado un golpe, alguien me ha contestado mal… Eso también se pasa. Otra tristeza más comprensible es la del dolor profundo por una pérdida, una separación, un conflicto, una guerra o un daño personal. Esa no parece nunca ser de un ratito, o un poco de tiempo como dice Jesús. Pero en esas palabras, “vuestra tristeza se convertirá en alegría” residen precisamente la esperanza. Solamente es un “ratito” esto que pasa ahora, porque tenemos la profunda convicción de que la presencia del Resucitado lo convertirá en alegría. Y no será una alegría pasajera, de ese placer efímero, sino la alegría más honda posible. El gozo del Espíritu prometido. Una alegría que nada ni nadie puede alterar. Los ratitos de Jesús en realidad son la eternidad; el dolor (que no la tristeza) siempre estará presente de una manera u otra; la alegría verdadera siempre está ahí. Solo hay que reconocerla. No es cuestión de tiempo sino de mirada y de espíritu.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. miércoles 28 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (17,15.22–18,1):

EN aquellos días, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y se volvieron con el encargo de que Silas y Timoteo se reuniesen con él cuánto antes.
Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo:
«Atenienses, veo que sois en todo extremadamente religiosos. Porque, paseando y contemplando vuestros monumentos sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido”.
Pues eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio yo. “El Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene”, siendo como es Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por manos humanas, ni lo sirven manos humanas, como si necesitara de alguien, él que a todos da la vida y el aliento, y todo.
De uno solo creó el género humano para que habitara la tierra entera, determinando fijamente los tiempos y las fronteras de los lugares que habían de habitar, con el fin de que lo buscasen a él, a ver si, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos; así lo han dicho incluso algunos de vuestros poetas: “Somos estirpe suya”.
Por tanto, si somos estirpe de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a imágenes de oro o de plata o de piedra, esculpidas por la destreza y la fantasía de un hombre. Así pues, pasando por alto aquellos tiempos de ignorancia, Dios anuncia ahora en todas partes a todos los humanos que se conviertan. Porque tiene señalado un día en que juzgará el universo con justicia, por medio del hombre a quien él ha designado; y ha dado a todos la garantía de esto, resucitándolo de entre los muertos».
Al oír «resurrección de entre los muertos», unos lo tomaban a broma, otros dijeron:
«De esto te oiremos hablar en otra ocasión».
Así salió Pablo de en medio de ellos. Algunos se le juntaron y creyeron, entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más con ellos.
Después de esto, dejó Atenas y se fue a Corinto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 148,1-2.11-12.13.14

R/. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria

Alabad al Señor en el cielo,
alabad al Señor en lo alto.
Alabadlo todos sus ángeles;
alabadlo todos sus ejércitos. R/.

Reyes del orbe y todos los pueblos,
príncipes y jueces del mundo,
los jóvenes y también las doncellas,
los ancianos junto con los niños. R/.

Alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime.
Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/.

Él acrece el vigor de su pueblo.
Alabanza de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo escogido. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,12-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Hay una insistencia casi machacona en estos días sobre el Espíritu. Hay que repetirlo muchas veces, porque el Evangelio de Juan es muy difícil de entender. Y, sin embargo, el resumen es sencillo: vida y aliento, camino a la Verdad.

En la primera lectura de hoy, de Hechos, Pablo, con un cierto sentido del humor, comenta los muchos dioses de los griegos y su culto incluso al “desconocido”. Y justamente indica que el desconocido es el verdadero: es la vida y el aliento de todo. Los otros son solo imágenes, ídolos, cosas pasajeras sin ninguna fuerza vital. El “desconocido” es algo misterioso, que no se puede ver ni tocar, pero que es lo más auténtico de todo por ser el principio de vida.

En el Evangelio también se habla de eso misterioso, eso que los discípulos aún no podrían aguantar. ¿Por ser totalmente inabarcable, inmenso, inefable? El Dios tan cercano y tan conocido es al mismo tiempo el Dios totalmente inabarcable.

Solamente el Espíritu puede guiar a la Verdad, porque solamente el Espíritu es verdad.

Estamos rodeados de ídolos que muchas veces se consideran como lo más real, pero que, por el propio ambiente de relativismo en el que vivimos, no tienen ninguna sustancia. Pueden ser el placer, el dinero, “mi verdad”, los sentimientos…  ídolos que se esfuman con la misma velocidad con la que llegan. Vivimos en un mundo de grandes contradicciones entre el sentimentalismo y una cultura de muerte que no se detiene ante atentados contra la vida como son el aborto, la guerra o la eutanasia. Todo cohabita en los mismos grupos y a menudo en los mismos corazones. Y a menudo se asegura que no existe una verdad absoluta, porque la realidad es una construcción social… A la larga, a todo eso le falta vida, le falta aliento.

Porque precisamente la Verdad es el Dios desconocido en el que nos movemos, vivimos y somos. Donde tenemos aliento. Y es el Espíritu quien nos tiene que guiar hacia esa verdad.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. martes 27 de mayo de 2025.

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,22-34):

EN aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó:
«Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
Le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.
A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/. Señor, tu derecha me salva

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Las dos lecturas de hoy insisten en la búsqueda del bien para los demás, por encima del propio. En la primera, conmovedora lectura de Hechos, Pablo y sus compañeros en prisión calman al carcelero y le piden que no se haga daño a sí mismo. Su interés y su vida han pasado por encima de la libertad y la vida de esos cristianos encarcelados. Mirar al bien del otro antes que al propio es algo difícil, complejo y quizá loco. Ceder el paso siempre puede significar quedarse varado en un lugar mirando cómo los demás ascienden, prosperan, pasan… O, lo que es aún más heroico, empujar para que los demás alcancen su mayor bien.

No es fácil, y menos en nuestro mundo, ceder ni un ápice de la propia comodidad, bienestar, riqueza o seguridad en favor de otros, y mucho menos de quienes están en el grupo opuesto, como era el caso del carcelero. No parece encontrarse una razón lo suficientemente fuerte como para hacer algo tan loco. Pero se trata de esa locura divina que había descubierto Pablo y que ya nunca lo dejó.

Esa misma locura de Dios es la que parece asomarse en el pasaje del Evangelio de hoy: conviene que yo me vaya. Cuando Jesús dice que conviene que se vaya, es para el mayor bien de los discípulos. Aunque les parezca duro, ahora es el momento en que recibirán el gran bien del Espíritu. Decir con Jesús “conviene que yo me vaya” es apartarse, soltar cosas, dar la oportunidad a que el Espíritu inunde el espacio que había ocupado yo injustificadamente. Ceder, desaparecer, permitir que un bien mucho mayor entre en la vida de otros. Significa a veces no aferrarse a puestos o cargos por muy insignificantes que sean; significa permitir que otros hagan lo que yo pensaba que hacía mejor que nadie. Ceda el paso.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. lunes 26 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,11-15):

NOS hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/. El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26–16,4a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Tanto si se toman las lecturas de la sexta semana de Pascua como las de la Memoria de Felipe Neri, se encuentran algunos contrastes interesantes entre el dolor y la alegría, un futuro algo incierto y la esperanza. Todo es posible, y en el tiempo de Dios, todo es real. En la lectura del lunes en tiempo de Pascua hay una predicción oscura y un poco aterradora: “algunos creerán que están dando culto a Dios cuando os matan”. O estarán, al menos, pensando que le hacen un bien a la sociedad y a la cultura en que viven. En los tiempos que vivimos de persecución religiosa a nivel local y mundial, esto parece tener cumplimiento cierto. Y aquí viene un contraste más fuerte: esa creencia de quienes persiguen pensando hacer lo mejor para la sociedad y eliminando el mal que ven en el cristianismo, choca con la fe a la que se nos invita en la lectura en la conmemoración de san Felipe Neri. “Que todos sean uno para que el mundo crea.” Que el mundo crea en Cristo, no en la destrucción de todo lo cristiano.

¿Acaso se deberá la persecución a la falta de unidad? ¿Cómo, o en qué puede creer el mundo si quienes dicen profesar la Verdad de Cristo están divididos y enfrentados? ¿Cómo se podría convencer a quienes piensan que persiguiendo están haciendo un bien, si los cristianos mismos se cancelan mutuamente al no pensar lo mismo?

Quizá una buena clave para la unidad, la reconciliación y que el mundo pueda creer nos la dé la lectura de Filipenses en el día de san Felipe Neri: “Aprecien todo lo que es verdadero y noble, cuanto hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso, todo lo que sea virtud y merezca elogio.”  Si miramos a todas esas cosas, es difícil la ira y la división. Si practicamos todas esas cosas, será difícil que quienes se sientan justificados en su persecución encuentren una buena excusa. Y entonces será posible, no solo que se aleje el temor a la persecución, sino que el mundo crea. Alégrense, dice el mismo pasaje de Filipenses. “Que vuestra benevolencia sea conocida de todos.”  Frente a todo lo que desee destruirlo: alegría, bondad, belleza, virtud.

Cármen Aguinago

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EL CÁNTICO DE LAS CREATURAS EN EL CONTEXTO DE LOS 800 AÑOS DE SU COMPOSICIÓN.

Hermanos y hermanas,

Paz y bien !!!

Les compartimos link de la ponencia de nuestro hermano Bernardo hoy 24 de mayo en el encuentro virtual de formación de la Familia Franciscana:

EL CÁNTICO DE LAS CREATURAS EN EL CONTEXTO DE LOS 800 AÑOS DE SU COMPOSICIÓN.

Entrar a :

https://us06web.zoom.us/rec/share/JdmXhn2HKOmzjZsk9CJ003oDSi4-CnqxwLuHiBI6-ZeQqwnKmArbqdvDkHcH6u-k.D59-JlvOXLWVEKek

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Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

Encuentro de Guardianes, Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

Hermanos y hermanas,

El pasado fin de semana, sábado 17 y domingo 18, en la Casa Pastoral de los hermanos Capuchinos, ubicada en la Comuna de Hualpén, Región del Bío Bío, se realizó el Encuentro Anual de Formación de los Guardianes de Fraternidades del Movimiento de Laicos Capuchinos, de la Delegación San Francisco de Asís, de la Provincia de San Pablo.

Además de servir el Encuentro como actividad de Formación, también sirvió como punto de Convivencia fraterna, intercambios de experiencias momentos de profunda oración y de Encuentro con el Resucitado.

Todo terminó con un almuerzo, para luego iniciar viaje a los respectivos hogares.

Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

Homilía para la Eucaristía del domingo 25 de mayo de 2025.

DOMINGO SEXTO DE PASCUA.


Hechos15,1-2.22-29: Surge un gran problema en la comunidad: ¿la salvación se debe a Dios o a las prácticas de la Ley? La solución surge de la comunidad reunida en torno a los Apóstoles.
Apocalipsis 21,10-14.22-23: Se describe la urbanística de la Nueva Jerusalén en el cielo nuevo. Todo es perfección y belleza. Ciudad que se centra en el Señor y el Cordero (el Resucitado).
Juan 14,23-29: Se muestra la situación de los discípulos sin la presencia física de Jesús. Existe una relación íntima con el Señor; el Espíritu actúa en ellos; Jesús les deja su Paz.

1.- El Domingo pasado veíamos que el Resucitado sigue presente, pero de un modo diferente. Sigue actuando a través de la Iglesia, la que se puede definir como “el Signo e instrumento del Señor resucitado”. Él es la causa de toda salvación y nadie más. No son las religiones, ni los ritos y ceremonias, sino el aceptar al Señor Resucitado lo que trae salvación. Esto que hoy es tan obvio no lo fue para muchos cristianos de la primera generación provenientes del judaísmo y lo mismo sucede con algunos creyentes hoy día, a quienes cuesta aceptar la gratuita salvación que viene del Señor Resucitado; les cuesta aceptar que la salvación reside en el Señor Resucitado.
2.- La comunidad de los discípulos, los salvados por Cristo, es presentada como la nueva Jerusalén. El domingo pasado se hablaba del cielo nuevo y de la tierra nueva, en la que Dios es su Soberano. Es que en el Reino en su plenitud todo es nuevo. La salvación es graficada como una ciudad santa (diferente) y fraterna, en la que Dios es su Soberano; por eso no necesita templo o espacio sagrado. A esta ciudad nueva todos pueden entrar (tiene puertas por los cuatro costados), todos los que han sido rescatados y purificados por la Fuerza del Espíritu Santo. Dios siempre está en medio de su Pueblo, a quien ama entrañablemente.
3.- La Iglesia peregrina en este mundo todavía no es como la descrita en el Apocalipsis. Todavía hay defectos en ella. Todavía existe gente que no quieere que todos entren imponen reglas y contradicen a lo que enseña el Señor. Esta postura se llama “Sectarismo”; sólo ellos se salvan y los que son como ellos.
El Papa Francisco decía: la Iglesia debe estar abierta a todos. Y quien dice iglesia diga también el país, la ciudad, la sociedad.
Hay muchos extranjeros que no son deseados ¿Por qué? Porque son de otra raza, cultura, ideología o religión…etc. ¿Acaso no sucede esto hoy día en nuestra sociedad, que se pavonea cantando. “Y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero”? Y Dios quiere otra cosa.
4.- Hoy el evangelio nos dice cuál es la suerte del discípulo, de la Iglesia en este mundo. En primer lugar existe una relación íntima del discípulo con el Señor: “Iremos a Él y habitaremos en él”. De modo que Dios está en medio. En segundo lugar el Espíritu Santo es el que actúa en los discípulos y los guía. Y en tercer lugar, el que se deja guiar por el Espíritu Santo recibe el don del Señor, su Paz plena.
Entonces se empieza ya a vivir en el cielo nuevo y la tierra nueva. El reinado de Dios se hace efectivo entre los hombres.
No nos asustemos por las dificultades que a veces surgen en medio nuestro. Con el Señor presente todo se aclara, todo se resuelve. Es cuestión de dejarse guiar por Él, como lo hizo la primitiva comunidad de los creyentes.
Hoy, a quí, está el Señor en medio y viene a habitar entre nosotros. Dejémonos invadir por Él.
Hno, Pastor.

EDD. sábado 24 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,1-10):

EN aquellos días, Pablo llegó a Derbe y luego a Listra. Había alli un discipulo que se llamaba Timoteo, hijo de una judía creyente, pero de padre griego. Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él. Pablo quiso que fuera con él y, puesto que todos sabían que su padre era griego, por consideración a los judíos de la región, lo tomó y lo hizo circuncidar.
Al pasar por las ciudades, comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen. Las iglesias se robustecían en la fe y crecían en número de día en día.
Atravesaron Frigia y la región de Galacia, al haberles impedido el Espíritu Santo anunciar la palabra en Asia. Al llegar cerca de Misia, intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió. Entonces dejaron Misia a un lado y bajaron a Tróade.
Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio, de pie, que le rogaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos».
Apenas tuvo la visión, inmediatamente tratamos de salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 99,1-2.3-5

R/. Aclama al Señor, tierra entera

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades. R/

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (15,18-21):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Resulta paradójico que concluyamos una semana dedicada a meditar sobre el amor con una advertencia acerca del odio. Jesús nos avisa de que es más que probable que la respuesta del mundo al amor procedente de Dios que hemos recibido de Él y que debemos practicar como norma de nuestra vida, sea el odio. Es una llamada a mantener la calma, a no responder al odio con odio, sino a perseverar en el amor.

Podemos preguntarnos cómo es posible que el amor cristiano provoque la respuesta del odio. El amor es, en realidad, lo más exigente que hay, más que cualquier ley, porque no impone un determinado comportamiento externo, sino una entrega total, de corazón, que conlleva renuncias y sufrimientos. Y “el mundo”, es decir, ese viejo mundo que “yace bajo el poder del maligno” (cf. 1 Jn 5, 20), del que todos venimos, prefiere vivir para sí, en la calidez de los pequeños egoísmos o las grandes ventajas, con un mínimo de amor (para no ahogarse), siquiera a los más cercanos, aunque se rompa con tanta facilidad y frecuencia. Este mundo rechaza esa llamada exigente a la entrega total, que supone vivir a la intemperie, como Jesús en la cruz. Por eso, dice Jesús, el mundo lo ha odiado a Él y, en la medida en que vivimos como Él vivió (cf. 1 Jn 2, 6) y lo hacemos así presente, también nosotros nos atraemos el odio del mundo.

La advertencia de Jesús está llena de sentido, porque, puesto que ese viejo mundo sigue presente, no solo a nuestro alrededor, sino también en nosotros, tenemos la tentación de responder al odio mundanamente, a la defensiva, con un odio proporcional (o mayor). Y, haciendo así, resbalamos a ese mundo viejo, abdicamos de nuestra vocación de cristianos. Para evitar esa tentación, debemos permanecer en Él, vivir en su nombre, conocer al que lo ha enviado.

Y esto es esencial, porque este mundo que nos odia, porque odia a Cristo, en el fondo de su ser lo anhela y lo necesita, lo llama, nos llama a nosotros para que le transmitamos el Evangelio de la salvación, como el macedonio del sueño de Pablo. Ser fuertes en amor frente al odio del mundo nos habilita para la misión y prolonga en nosotros la presencia de Cristo.

Saludos cordiales,

José M. Vegas cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/comentario-homilia-hoy/