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Autor: Patricio Osiadacz

Homilía para la Eucaristía del domingo 29 de diciembre de 2019

Paz y Bien a todos.

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA.

Eclesiástico 3,3-7.14-17: Según el texto, las relaciones familiares constituyen un área donde se practica la devoción a Dios. Concretamente aquí se trata de la actitud de los hijos frente a los padres. Incluso el honor a los padres repara los pecados; es como un sacrificio cultual.

Colosenses 3,12-21: Se trata de la vida nueva en Cristo, la que crea nuevos lazos en las relaciones humanas.

Mateo 2,‪13-15.19-23‬El relato calca el Éxodo del Pueblo de Dios: el Niño amenazado es salvado por sus padres, por la familia.

1.- Estamos celebrando el Misterio de la Encarnación: Dios se hace hombre, habita entre nosotros. Pero esto no basta. Al hacerse hombre Dios asume la realidad humana concreta. Y una de las realidades humanas que emana de su misma naturaleza es la vivencia de la familia.

Si el hombre es imagen y semejanza de Dios lo es porque refleja el ser íntimo de Dios. Y Dios es COMUNIDAD DE AMOR.  Y es esto lo que el hombre está llamado a realizar y vivir: la comunidad, a formar comunidad. Por eso, todos los humanos sienten dentro de sí el llamado a vivir en comunidad. Hay gente que dice. “mi familia es el mundo”. Cierto, la familia es el primer y más sensible llamado de la vida en comunidad. Pero la familia  no agota el madurar en el amor comunitario.

2.- Los que creemos en el Dios Uno y Trino sabemos que nuestra vocación fundamental es asemejarnos a Él en la comunidad de amor. Somos hechos para tener relaciones de comunidad, primero en la familia, que es la “primera socialización”, Si somos imagen de Dios lo es porque somos llamados a vivir en una comunidad de amor. Lo segundo es que cada persona es imagen y semejanza de Dios porque está llamado a ser y vivir en Comunidad. Y en este sentido, la Familia es una Comunidad de Amor, Y lo es porque es una comunidad de personas que se aman y se respetan.

Por eso, el Verbo al hacerse hombre, se metió en una familia. Allí aprendió Él a ser humano, a ser un verdadero israelita.

3.- La cultura actual nos empuja al individualismo. Y lo que más se pone en peligro es la familia, que es la célula madre de toda la sociedad. Hoy está de moda el sanar o tratar ciertas enfermedades con células madres. Pues bien, a esta sociedad enferma hay que tratarla y curarla con células madres, con la vivencia de una familia sana. Y deber del Estado es velar por la familia.

Parece mentira que existan sistemas que consciente o inconscientemente atentan contra la  vivencia de la familia. Las consecuencias están a la vista. Uno de los principales atentados a la vida de la familia es el divorcio, donde no se toma en serio el futuro de los hijos, que crecen mutilados, sin la figura paterna o materna. También atentan contra la familia los matrimonios igualitarios.

4.- La Sagrada Familia es modelo para una familia de creyentes. San Pablo cuando habla a las familias creyentes replantea los códigos de la familia greco-romana desde la perspectiva de la fe. Las relaciones ad intra de la familia se basan en el Amor. Si el cristiano ha aceptado la soberanía de Cristo vive su vida en el amor, que perfecciona las relaciones humanas.

En la familia, célula madre, se aprende a vivir en comunidad, lo que luego se aplica a la sociedad, a la comunidad cristiana, al mundo entero y a la creación. Si así lo hacemos, entonces sentido el que hagamos la Comunión y la proyectemos en nuestro entorno.

Somos la Familia de Dios; el desafío nuestro es transparentar al Dios-Comunión-de Personas.

Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. viernes 27 de diciembre de 2019.

Hoy, viernes, 27 de diciembre de 2019

Primera lectura

Comienzo de la primera carta del apóstol san Juan (1,1-4):

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 96,1-2.5-6.11-12

R/.
Alegraos, justos, con el Señor

El Señor reina, la tierra goza, 
se alegran las islas innumerables. 
Tiniebla y nube lo rodean, 
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera 
ante el dueño de toda la tierra; 
los cielos pregonan su justicia, 
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Amanece la luz para el justo, 
y la alegría para los rectos de corazón. 
Alegraos, justos, con el Señor, 
celebrad su santo nombre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,2-8):

El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

¡Discípulo de un solo Maestro!

Cuando alguien se nos muere, se acaban los contactos y todo lo llena el silencio. Si llamamos a su teléfono, su voz no responde. Si tocamos su cuerpo fallecido, no muestra sensibilidad. Pero apenas murió Jesús, a los dos días, el ambiente se llenó de rumores de resurrección: decían que estaba vivo y que se había aparecido a sus mejores amigos, entre ellos a su discípulo preferido. Hoy, en Navidad, celebramos su fiesta. Escuchemos el relato evangélico.

Celebramos hoy la fiesta de san Juan. El evangelio se centra en la figura del discípulo amado por Jesús. Fue testigo de muchos hechos de la vida de Jesús que sólo él nos transmitió. El más sorprendente, el que la Iglesia ha escogido para celebrar su fiesta es el siguiente: María Magdalena que fue la mañana del domingo al sepulcro se sobresalta y piensa que han robado el cuerpo de Jesús, pues el sepulcro está vacío. Lo comunica. Pedro y el discípulo amado salen corriendo hacia el sepulcro y verifican que el cuerpo de Jesús no está en el sepulcro. El discípulo amado no cree que lo hayan robado. Vio y creyó que había resucitado de entre los muertos, porque entendió en ese momento las Escrituras. Lo que otros interpretaban como robo, él lo interpretaba como resurrección.

El discípulo amado solo tuvo un Maestro y a él se entregó con pasión. Junto a él se hizo hombre y cristiano. Tomó muy en serio aquellas palabras de Jesús: ¡no llaméis a nadie maestro, uno solo es vuestro maestro! Junto a Jesús encontró a una mujer que tomó como madre espiritual, la misma madre de Jesús. Propio de este discípulo fue creer, sí creer siempre y amar, hacer del amor su arma más poderosa. Y fue consecuente hasta el final.

El discípulo amado no recibe en el cuarto evangelio un nombre propio. En él nos podemos reflejar cualquiera nosotros. Allí donde el Evangelio dice “discípulo amado” podemos poner nuestro propio nombre.

Yo veo hoy a mucha gente perdida, no porque no tengan maestro, sino porque tienen muchos: maestros según la conveniencia. Es como tener muchos dioses, sin comprometerse con ninguno, como tener muchos maridos o mujeres sin comprometerse con ninguna. De ese modo, el ser humano no se integra, ni unifica. Encontrar al único Maestro y entregarse apasionadamente a Él es lo único que se requiere de un cristiano.

Hace de Jesús su único maestro aquella persona que vive cada día bajo la Palabra de su Señor, que escucha y actúa desde lo que escucha. “Si no creéis no tendréis vida en vosotros”. Hace de Jesús su único maestro aquella persona que vive en el amor cada día y todo lo reduce a ese único mandamiento y es capaz de lavar los pies de cualquiera. Hace de Jesús su único maestro quien es capaz de seguirlo con María hasta el Calvario y de llegar allá donde, por miedo, muchos no llegan.

Como el discípulo amado también nosotros podemos vivir guiados por el único maestro. De él aprendemos la importancia de la fe, del amor, de vivir y permanecer unidos a la vid para dar fruto.

Ser discípulo amado de Jesús es ser experto en navidades. Sabremos descubrir los signos de Jesús resucitado e interpretar los rumores de Resurrección. Donde los demás ven contraindicaciones, nosotros veremos síntomas, huellas, signos. Donde otros veían un robo, el discípulo amado “vio y creyó”.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. Jueves 26 de diciembre de 2019.

Hoy, jueves, 26 de diciembre de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,8-10;7,54-60):

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.»
Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»
Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.»
Y, con estas palabras, expiró.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 30,3cd-4.6 y Sab 16bc-17

R/.
A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu

Sé la roca de mi refugio, 
un baluarte donde me salve, 
tú que eres mi roca y mi baluarte; 
por tu nombre dirigeme y guíame. R/.

A tus manos encomiendo mi espíritu: 
tú, el Dios leal, me librarás. 
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. 
Te has fijado en mi aflicción. R/.

Líbrame de los enemigos que me persiguen; 
haz brillar tu rostro sobre tu siervo, 
sálvame por tu misericordia. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,17-22):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»

Palabra del Señor

REFLEXION :

Nacimiento y muerte, ¡qué próximos!

Nacimiento y muerte están mucho más cerca de lo que parece. Nacemos para morir. Morimos para nacer. Extraña costumbre la de la Iglesia: ¡llama “día natalicio” al día de la muerte de sus santos! Ayer celebramos la Navidad de Jesús, hoy el día natalicio de su primer mártir: el joven Esteban. Escuchemos las palabras de Jesús que nos dan la clave.

Esteban era en Jerusalén como un inmigrante: helenista, no judío. A pesar de la situación precaria en que vivían en Jerusalén, como ahora también, los inmigrantes, a pesar de una cierta marginación incluso en la comunidad cristiana, supo asumir su vocación de mensajero de la palabra de Dios y servidor de la comunidad. Su persona destellaba un esplendor especial que seducía. Hablaba de Jesús con un frescor especial. Las autoridades percibieron su peligrosidad y, por eso, acabaron enseguida con él, condenándolo a muerte y apedreándolo. San Lucas nos presenta la muerte de Esteban con rasgos muy semejantes a la de Jesús.

En el evangelio de hoy Jesús pide a sus discípulos tres cosas: 1) que no se fíen de la gente, ni siquiera de los miembros de su familia; 2) que no se preocupen de lo que van a decir o cómo lo van a decir cuando sean llevados a los tribunales; 3) que perseveren hasta el final.

Al pedirles que no se fíen de la gente, les está diciendo que sean prudentes porque cualquiera podrá delatarlos ante las autoridades. Son objeto de un odio diabólico a causa del nombre de Jesús. Si eso ocurriere, sin embargo, que no se preocupen porque: 1) el Espíritu de Dios Padre hablaré a través de ellos; 2) y de ese modo tendrán la oportunidad de anunciar el Evangelio a gentiles, gobernadores y reyes. Finalmente, Jesús les recomienda perseverancia hasta el final, porque al final habrá salvación y rescate.

Cuando nace la criatura el dragón quiere devorarla. Eso nos dice el capítulo 12 del Apocalipsis. Cuando nace Jesús Herodes quiere matarlo. Cuando nace la Iglesia Esteban es apedreado y muere. Parece que no hay navidad que no traiga consigo un mensaje también de martirio.

Herodes, dragones homicidas, martirizadores son símbolos del mal que emerge allí donde hay un nuevo nacimiento. Cualquier buena iniciativa, cualquier buen sentimiento que quiera hacer cambiar una vida, encuentra siempre la oposición, un maldito demonio que quiere acabar con ello. No nos dejemos amedrentar por el mal. No le demos importancia al mal. Porque donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Oración de Navidad.

Queridos guardianes y Coordinadores y Laicos todos,

Les deseo que el nacimiento de nuestro Salvador sea un signo  de esperanza, de paz y   unión.🙏🏻 Pedimos al niño Dios  especialmente  por los enfermos, por los que se sienten solos , por los cesantes, por los  que han perdido sus casas en Valparaíso , por tantos hermanos y hermanas que sumidos en la desesperanza no encuentran consuelo a sus súplicas, para que el Señor les dé la tranquilidad, La Paz, y la esperanza , y que nuestra  Santísima   Madre les cubra con su manto protector.

Les envío  a cada uno de ustedes y sus Fraternidades un abrazo y que La Paz y el Bien les acompañe Fraternalmente 

Evelyn Toledo Reyes. ✌🏻👍🏻

Homilía para Misa de Navidad.

NAVIDAD. MISA DEL DIA.

Textos: Isaías 52,7-10.  Hebreos 1,1-6.  Juan 1,1-18.

1.- Por fin, con esta santa liturgia de Navidad nos atrevemos a contemplar el Núcleo del Misterio de este tiempo. Cada expresión de los textos bíblicos es muy rica en contenido. Cada texto amerita ser tomado en serio. Pero lo que más resalta y resume todo el Misterio es lo que dice el evangelio de hoy: “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”.  Con esta frase se sintetiza magistralmente todo lo que pudiera decirse de Jesucristo. Sin hacer de este momento una clase, creo que debemos saborear el Misterio para poder contemplarlo y vivirlo. Porque los Misterios revelados son para ser vividos. Desmenuzando la frase:

2.- La Palabra: es el vehículo por el que una persona expresa sus pensamientos. Es por la palabra como se da a conocer alguien. Esta palabra puede se escrita (me valgo de la escritura), hablada (me valgo de la voz), gesticulada (me valgo del cuerpo, de sus gestos). Dios se expresa por medio de su Palabra. La Palabra de Dios es extensión de su Persona. El Padre, habiendo hablado de diversas formas en el pasado, ha pronunciado su Palabra final y definitiva en Jesucristo. (cfr. Hebreos 1,1-2).

Carne: ser humano, inconsistente, débil, mortal.  Es decir, esta Palabra  de Dios se mete, asume nuestra naturaleza humana sin dejar de ser Dios, porque “la Palabra era Dios”, dice el evangelio.

Habitó: el texto original remonta a la idea del “Tabernáculo instalado”, como en el Éxodo, que el Tabernáculo estaba en medio del campamento. De modo que Dios está en medio de nosotros, se instaló entre nosotros.

Si Jesús es la Palabra encarnada que está entre nosotros, Él es quien nos revela, nos da a conocer la identidad del Padre. Por eso, el mismo Juan dirá: “quien me ve, ve al Padre”(14,9). Pretender conocer a Dios esquivando a Jesús es una necedad y una soberbia.

3.- Dios se hace presente en la humanidad de una forma escandalosa: asumiendo nuestra naturaleza. A muchos racionalistas repugna esto. Como a todos nosotros cuesta, por no decir repugna, asumir nuestra propia realidad, con sus logros, riquezas, fracasos, limitaciones, pecados y enfermedades. Y si nos cuesta asumir lo personal, ¿cuánto costará asumir al otro, con sus limitaciones, gustos e ideologías?

La verdad de la Encarnación no sólo revela el inmenso y exquisito amor de Dios, sino también nos dice cómo actúa Dios, cómo debe actuar la Iglesia y cada persona.

Es hermoso, aunque difícil, el asumir la realidad del otro; es más fácil imponer lo propio, lo que sería un colonialismo..

Ahora tenemos el desafío de encarnar la Fe en la cultura actual, en el ambiente donde nos toca vivir y actuar. La Palabra, sin dejar de ser Dios, se hizo carne. La Fe, sin adulterarla, sin domesticarla, debemos encarnarla y expresarla con el lenguaje de hoy.

4.- Hoy contemplamos a Dios Redentor de la humanidad. El viene a hacerse cargo de su Pueblo, de todos nosotros, porque nos quiere rescatar, salvar.

¿Cómo no estar contentos? Celebremos, entonces al Señor. Aprendamos de Él a asumir nuestra propia realidad, a asumir el lugar donde nos toca actuar y vivir. Asumir nuestros éxitos y fracasos, nuestras alegrías y nuestras penas. Porque “lo que no es asumido no es redimido».

Al celebrar la Eucaristía seremos asumidos por el Señor, pero también nosotros nos uniremos a Él y llegaremos a ser uno con Él. Hacemos realidad en nosotros el Misterio que estamos celebrando. Feliz Navidad para todos ustedes.

       Hermano Pastor Salvo Beas.

Homilía para la Misa del Gallo.

Que tengan todos una feliz Navidad junto a sus seres queridos. Un abrazo fraterno.

MISA DEL GALLO.

Isaías 9,1-6: Anuncio gozoso de salvación: el pueblo sometido a la tiniebla ve una gran luz = salvación. Todo es obra de Dios, por eso llega la Paz, ya que un Niño nos ha nacido.

Tito 2,11-14: Se ha manifestado la gracia, es decir, el Amor de Dios que salva; esto exige de nosotros una vida nueva.

Lucas 2,1-14: Pregón gozoso: el Nacimiento del Mesías, el Señor.

1.- Hoy nos ha nacido el Mesías, el Señor. Dos títulos que nos dicen mucho. San Pablo nos dice que mediante su Hijo, que es Dios y Salvador, el Padre nos ha salvado. Jesús es esa Gracia que se nos ha manifestado y que es Fuente de salvación para todos nosotros.

El Profeta simplemente nos dice que ha brillado la luz. Para todos nosotros  luz significa mucho. Por eso a Jesús se le llama Luz del mundo. Dios es luz, Cristo, su Enviado, es luz que a todos viene a iluminar. Y Él brilla en las tinieblas.

El binomio luz-tiniebla es muy elocuente en el lenguaje bíblico. Muchas veces se habla de estar en la luz, vivir en la luz; lo que tiene mucho significado.

La luz es el reflejo de la gloria de Dios; más aún, Dios es luz. Luz es sinónimo de vida. No tener luz, estar en tiniebla, es estar en la muerte, sin Dios. Los sin Dios están en tiniebla, son ciegos.

2.- El Profeta dice que la luz brilla en medio de las tinieblas. Y el evangelio nos dice que “la gloria del Señor los envolvió en su luz”. ¿A quiénes? A los pastores, a todos los que están en la oscuridad de la noche. Los cánticos que Lucas conserva en su evangelio saludan a Jesús como el Sol que nace, que viene a iluminar a los que están en tinieblas. Y así también se revela Jesús cuando daba la vista a los ciegos y Él declara: “Yo soy la Luz del mundo” (cfr. Juan 9,1-5).

Hoy en el Pesebre hay un Niño dado por Dios. Él es la Luz que vence a las tinieblas. Un niño con atributos de Rey, con atributos de Dios. Hoy nos ha nacido un Salvador. No un salvador más, sino el Mesías, el Señor. El Mesías, porque posee la plenitud del Espíritu Santo, por eso es Luz; es el Señor, ya que sobre sus hombros lleva la soberanía plena.

3.- “Pueblo que caminaba en tinieblas”. El profeta lo dice en pretérito. Hoy habría que decirlo también en presente: Pueblos que están en tinieblas. Son muchos los que aún yacen en sombras, en tinieblas de muerte. Lo experimentamos a diario en nuestro entorno. Tiniebla que todo lo invade. Son muchos los que en muchas partes están sufriendo. Lo recordaba el Papa Francisco al Secretario General de la ONU cuando le decía: “debemos estar unidos en la defensa de la dignidad humana tantas veces pisoteada”. Y nuestros obispos afirman: Aun siendo “tiempos difíciles y dolorosos para los familiares y amigos de las personas fallecidas en distintas circunstancias, todas amargas, no es la oscuridad la que triunfa en la noche ni mucho menos la violencia la que se impone, sino la paz de un Dios que camina con nosotros”.

Celebrar la Navidad no es sólo un celebrar el nacimiento del sol; Navidad es más que un “Wetripantu”, es celebrar la Luz que vence las tiniebla del pecado, es celebrar a Jesucristo.

4.- Hoy nos ha nacido el Mesías, el Señor. Nace para todos nosotros. ¿Dónde encontrarlo? La Palabra nos dice dónde: en un pesebre, en la humildad y la sencillez. Nuestro Dios no es un Dios de eventos, sino el Dios que se encarna, se anonada para ponerse al servicio de la humanidad.

Contemplando el pesebre podemos redescubrir al Señor, a ese Señor olvidado o ignorado, pero, al mismo tiempo, querido por los humildes y sencillos.

Acojamos al Señor, dejémonos iluminar por Él. Celebremos, hermanos, con gozo al Señor que llega para iluminar toda la tierra.

         Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. martes 24 de diciembre de 2019.

Hoy, martes, 24 de diciembre de 2019

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (7,1-5.8b-12.14a.16):

CUANDO el rey David se asentó en su casa y el Señor le hubo dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán:
«Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda».
Natán dijo al rey:
«Ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo».
Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán:
«Ve y habla a mi siervo David: «Así dice el Señor: ¿Tú me va a construir una casa para morada mía?
Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa.
En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre, y él será para mi un hijo.
Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mi; tu trono durará para siempre»».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88

R/.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

V/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

V/. «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R/.

V/. «Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
Le mantendré eternamente mi favor,
y mí alianza con él será estable». R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,67-79):

EN aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
«“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”,
porque ha visitado y “redimido a su pueblo”,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

CR

La Visita de la entrañable misericordia

Esta noche celebramos la Natividad del Señor. Una cierta impaciencia se apodera ya de nosotros. Pero, antes, la liturgia nos vuelve la mirada hacia el anciano sacerdote Zacarías. Él tuvo su peculiar navidad. El demonio mudo que lo habitaba fue superado por el Espíritu Santo que se apoderó de él. Escuchemos el relato evangélico.

Cada persona tiene su gran oportunidad en la vida. Es como un tiempo adecuado para nacer de nuevo. Eso le sucedió al viejo e incrédulo sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista. Él se había acostumbrado a su actividad religiosa y a la soledad de una pareja sin familia. Recibió la visita de Dios y al principio le retiró totalmente su confianza. Hoy nos muestra el Evangelio cómo al fin se abrió a la gracia. Y esa fue su oportunidad para nacer de nuevo. El Espíritu Santo se apoderó de él, como antes se había apoderado de las dos mujeres que había en su casa: María e Isabel. También él comenzó a profetizar, habiendo recuperado antes la palabra.

El himno que proclamó la Iglesia lo ha recitado siglo tras siglo. Hoy lo decimos todos los días en la liturgia de los Laudes.

El himno canta, ante todo, la Visita liberadora de Dios . Reconoce Zacarías que el pueblo, su pueblo, ha estado sometido a miedos, horrores, esclavitudes y odios por parte de sus enemigos. Pinta el pasado del pueblo como un vivir en sombras de muerte. Sin embargo, Dios, movido por su entrañable misericordia, ha visitado a su Pueblo y lo ha liberado. Se ha acordado de su alianza, ha sido fiel a sus promesas, ha cumplido sus predicciones. Abraham no se sentiría defraudado de la lealtad de Dios.

¿Y qué está haciendo Dios con su pueblo? En primer lugar ha enviado un niño que será llamado profeta del Altísimo, que irá delante para preparar los caminos y anunciará la salvación y el perdón. Ese niño es precisamente su hijo Juan. Y, después del profeta vendrá la salvación que libra de los enemigos, que realiza la misericordia y hace posible el servicio en santidad y justicia. Tendrá lugar la visita del Sol que nace de lo alto y que ilumina a quienes están en tinieblas y guía los pasos por el camino de la paz.

A cualquier edad podemos renacer de nuevo. ¿No es ésta la auténtica Navidad interior?

Decía Unamuno que una nueva idea de Dios es como un nuevo nacimiento. Nace quien descubre a Dios en su vida, como lo descubrió el incrédulo Zacarías. Este persona se oculta en cada uno de nosotros, en nuestras desconfianzas y escepticismos. Pero podemos nacer de nuevo, especialmente en esta Noche en que celebraremos el nacimiento más insospechado de Dios en medio de nosotros.

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Los Laicos, como parte de ésta … sociedad, queremos expresar sentimientos de paz, de unidad y de esperanza para hacer de nuestra sociedad una Patria mejor.

Hualpén, Octubre 23 de 2019.

Hermanos

Paz y Bien

Todos nos hemos sorprendido con los acontecimientos de tipo social que han acontencido a lo largo de nuestros país en estos días. Los laicos, como parte de ésta Patria nuestra y miembros de la sociedad, queremos expresar sentimientos de paz, de unidad y de esperanza para hacer de nuestra sociedad una Patria mejor.

Es preocupante que juntamente con este movimiento social se conjuga una realidad de violencia que no conocíamos en nuestros pueblos y ciudades. Condenamos los saqueos, robos, violencia innecesaria y las muchas muertes durante este tiempo que se prolonga por varios días.

Sí apoyamos, oramos y hacemos votos fervientes para que se logre la paz, el entendimiento, el raciocinio y la madurez civil; que favorezcan realmente en los anhelos de buscar justicia social, solidaridad, generosidad y deseos de todo bien. Animamos a nuestros Laicos como dice el evangelio a «Orar sin desanimarnos», para que con la fuerza de Dios, el empeño personal y la buena voluntad de todos los hombres, podamos salir favorecidos después de la situación de crisis de este mes de octubre. San Francisco, el hombre que supo multiplicar la paz, nos ayude en estas tareas, desafíos y compromisos que tenemos con nuestra Patria, nuestra Iglesia y nuestras Comunidades.

Muy fraternalmente en el Señor.

Comisión Nacional de Laicos Capuchinos

EDD. lunes 23 de diciembre de 2019.

Hoy, lunes, 23 de diciembre de 2019

Primera lectura

Lectura de la profecía de Malaquías (3,1-4.23-24):

ESTO dice el Señor Dios:
«Voy a enviar a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí.
De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como el fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.
Mirad, os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. Él convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 24,4-5ab.8-9.10.14

R/.
Levantaos, alzad la cabeza;
se acerca vuestra liberación.

V/. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

V/. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

V/. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,57-66):

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

CR

Quien no cree… ¡pierde!

La falta de fe no queda impune. Lleva en sí misma el castigo. Quien no confía, pierde hasta lo suyo, hasta su propia identidad. Sobre esto habla el evangelio de este día, centrado en la figura de un viejo e incrédulo sacerdote judío, Zacarías.

El evangelista Lucas inicia su libro con una historia de incredulidad. Un viejo y honrado sacerdote no cree en los signos de Dios. Es capaz de oponerse a la revelación. En su obstinación incrédula recibe la pena: ¡pierde la capacidad de hablar! San Pablo, en su carta segunda a los Corintios, dice –sin embargo- una expresión del todo diferente: “Creí, por eso, hablé”. La falta de fe nos quita hasta la palabra. Por eso, en la escena evangélica que hemos escuchado adquiere un rango protagonista la esposa de Zacarías, Isabel. Es a ella sola a quien la gente felicita por la gran misericordia que Dios le ha hecho. Es ella la que decide ponerle a su hijo un nombre que lo desconecta de su padre Zacarías y hasta de su familia. Por eso, le reprochan: ¡ninguno de tus parientes se llama así! Pero Isabel no cede. Juan es un nombre compuesto. Ju o Jo o Yo es abreviatura del nombre de Yahweh, y hen o hanna es un término que significa gracia. Johannes es aquel a quien Yahweh ha demostrado su gracia.

Las mujeres que han creído, María e Isabel, hablan, actúan. El varón incrédulo, Zacarías, está mudo. Si María es bienaventurada porque creyó, Zacarías se ha cerrado a la bienaventuranza con su incredulidad. Sin embargo, en este momento se rehace. Se adhiere a la propuesta de su mujer Isabel y escribe en una tabilla: Juan es su nombre. Renuncia a imponer el suyo… como indicando que en esa concepción de Juan él poco había intervenido a causa de su incredulidad y como reconociendo que era más hijo de Dios que suyo. Pero ese gesto de adhesión curó a Zacarías de todos sus males. Y renació en él la fe. Y toda la gente comenzó a sentir una profunda inquietud religiosa.

La incredulidad disminuye al ser humano. Le cierra puertas, lo deshereda, lo vuelve extraño y aislado. La fe nos hace pertenecer a un fantástico mundo de relaciones, donde todo va cobrando sentido poco a poco. Cuando nosotros, como el viejo sacerdote Zacarías, no dejamos lugar al Espíritu Santo, entonces quedamos poseídos por un espíritu mudo, que nos aísla. Cuando, en cambio, nos abrimos al Espíritu, todo renace en nosotros.

Pero ¡no entendamos las cosas de forma excesivamente espiritualista! Quien cree es creador. Y se abre a la capacidad creadora. Quien cree y confía en todo y más allá de todo, está abierto al Espíritu. Lo que más hemos de pedir a Dios es el don de la fe, de la confianza. Esa es una de las súplicas más importantes en la oración.

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. sábado 21 de diciembre de 2019.

Hoy, sábado, 21 de diciembre de 2019

Primera lectura

Lectura del libro del Cantar de los Cantares (2,8-14):

¡LA voz de mi amado!
Vedlo, aquí llega,
saltando por los montes,
brincando por las colinas.
Es mi amado un gamo,
parece un cervatillo.
Vedlo parado tras la cerca,
mirando por la ventana,
atisbando por la celosía.
Habla mi amado y me dice:
«Levántate, amada mía,
hermosa mía y ven.
Mira, el invierno ya ha pasado,
las lluvias cesaron, se han ido.
Brotan las flores en el campo,
llega la estación de la poda,
el arrullo de la tórtola
se oye en nuestra tierra.
En la higuera despuntan las yemas,
las viñas en flor exhalan se perfume.
Levántate, amada mía,
hermosa mía, y vente.
Paloma mía, en las oquedades de la roca,
en el escondrijo escarpado,
déjame ver tu figura,
déjame escuchar tu voz:
es muy dulce tu voz
y fascinante tu figura».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 32,2-3.11-12.20-21

R/.
Aclamad, justos, al Señor;
cantadle un cántico nuevo.

V/. Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

V/. El plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R/.

V/. Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,39-45):

EN aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Rosa Ruiz, Misionera Claretiana

Queridos amigos y amigas:

Hace unos años, alguien a quien quería y quiero mucho, fue intervenida de un agresivo cáncer un día como hoy. Por la mañana temprano, al escuchar la primera lectura, tuve la convicción de que el Señor -el Amado del Cantar- la esperaba y la llamaba en el quirófano. No sabía si para vivir o para morir, pero le decía: “levántate amada mía, hermosa mía, y ven”.

Y así fue. La operación no pude realizarse. Ya no se podía hacer nada. Sólo quedaba esperar y procurar la mejor calidad posible de vida. Fue poco tiempo y fue un tiempo duro. Pero en todo momento sentí que lo que para mí era un dolor insoportable, para ella era un encuentro esperado.

Os cuento esto porque nunca más pude escuchar o leer este pasaje sin recordar vivamente aquellos meses y aquella persona, tan importante para mí. Y también porque, dentro del dolor, aquella experiencia me da esperanza para seguir viviendo con la certeza de que algún día Él también me espera y me llamará a mi. Y habrá un encuentro.

Toda nuestra vida se reduce -al final- a encuentros. Como María e Isabel en Ain Karem. Como el Amado y la amada del Cantar. Como conocer a personas que nos hacen mejores y nos cambian la vida.

Queda muy poco para Navidad. Otro encuentro, que no por repetirlo cada año deja de ser crucial. Ojalá no lo olvidemos. Ojalá cuidemos cada encuentro con el Otro y los otros, como si fuera el primero y el último. La alegría saltará también en nuestras entrañas. Así lo pido hoy para ti y para mi, para todos nosotros.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz, Misionera Claretiana
 (rosaruizarmi@gmail.com)

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy