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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. martes 26 de febrero de 2019

Primera lectura

Lectura del libro del Eclesiástico (2,1-11):

HIJO, si te acercas a servir al Señor,
permanece firme en la justicia y en el temor,
y prepárate para la prueba.
Endereza tu corazón, mantente firme
y no te angusties en tiempo de adversidad.
Pégate a él y no te separes,
para que al final seas enaltecido.
Todo lo que te sobrevenga, acéptalo,
y sé paciente en la adversidad y en la humillación.
Porque en el fuego se prueba el oro,
y los que agradan a Dios en el horno de la humillación.
Confía en él y él te ayudará,
endereza tus caminos y espera en él.
Los que teméis al Señor, aguardad su misericordia
y no os desviéis, no sea que caigáis.
Los que teméis al Señor, confiad en él,
y no se retrasará vuestra recompensa.
Los que teméis al Señor, esperad bienes,
gozo eterno y misericordia.
Los que teméis al Señor, amadlo
y vuestros corazones se llenarán de luz.
Fijaos en las generaciones antiguas y ved:
¿Quién confió en el Señor y quedó defraudado?,
o ¿quién perseveró en su temor y fue abandonado?,
o ¿quién lo invocó y fue desatendido?
Porque el Señor es compasivo y misericordioso,
perdona los pecados y salva en tiempo de desgracia,
y protege a aquellos que lo buscan sinceramente.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 36,3-4.18-19.27-28.39-40

R/. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará

V/. Confía en el Señor y haz el bien,
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R/.

V/. El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre;
no se agostarán en tiempo de sequía,
en tiempo de hambre se saciarán. R/.

V/. Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá. R/.

V/. El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados y los salva
porque se acogen a él. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,30-37):

EN aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos.
Les decía:
«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará».
Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, les preguntó:
«¿De qué discutíais por el camino?».
Ellos callaban, pues por el camino habían discutido quién era el más importante.
Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos».
Y tomando un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Querido amigo/a:

Durante esta semana, nos acompaña el libro del Eclesiástico en la primera lectura. El autor, Jesús Ben Sirá, del siglo II a. C, nos enseña y expone lo que es la sabiduría como don de Dios; sabiduría que se adquiere por la oración, y que se complementa con la que se adquiere por experiencia, observación y reflexión. Es la sabiduría que no tenían los discípulos cuando no son capaces de entender el anuncio que les hace el Maestro de la necesidad de que Él tenga que pasar por el rechazo, la burla y la cruz. “No entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle”, nos dice el evangelista Marcos. No sólo eso, sino que discuten por el camino quién es el más importante; todo lo contrario de lo que les quería enseñar el Señor. No entendían nada.

“Hijo, si te acercas a servir al Señor, permanece firme en la justicia y en el temor, y prepárate para la prueba”, nos dice el libro del Eclesiástico en el primer versículo que proclamamos hoy como Palabra de Dios. Nos cuesta comprender el misterio de la cruz, especialmente cuando nos toca a nosotros. Nos pasa lo mismo que a los discípulos, nos falta la sabiduría de Dios para leer los acontecimientos desde otra perspectiva. Todavía no acabamos de hacer nuestro que el más importante es el que más sirve y acoge.

En este día vengo a pedirte Señor la sabiduría que me ayuda a ver la vida de otra manera, a comprender más allá. Sabiduría que requiere de la reflexión y observación, pero también de mucha oración y amor. Ayúdame a ver mi vida y la vida de los otros con esta Luz que todo lo clarifica.

Vuestro hermano en la fe:
Juan Lozano, cmf

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Ángelus: “Queremos que se tomen todas las medidas posibles para que no se repitan tales crímenes”

Palabras después de la oración

(ZENIT – 24 febrero 2019).- Hoy ha concluido en el Vaticano el Encuentro sobre ‘La Protección de los Menores en la Iglesia’, convocado por el Papa, y llevado a cabo del 21 al 24 de febrero de 2019. En este marco, Francisco ha rezado la oración del Ángelus desde el balcón del Palacio Apostólico, mirando hacia la plaza de San Pedro, donde se congregaban cientos de visitantes parar orar con él, este domingo, 24 de febrero de 2019.

“Hemos escuchado las voces de las víctimas, hemos rezado y pedido perdón a Dios y a los ofendidos, hemos tomado conciencia de nuestras responsabilidades, de nuestro deber de hacer justicia en la verdad, de rechazar radicalmente de abuso de poder, de conciencia y de sexualidad”, ha compartido el Santo Padre con los fieles.

“Queremos que todas las actividades y lugares de la Iglesia sean siempre plenamente seguros para los menores” –ha reiterado–, “queremos que se tomen todas las medidas posibles para que no se repitan tales crímenes y queremos que la Iglesia sea una vez más absolutamente creíble y fiable, confiable en su misión de servicio y educación de los niños, según la enseñanza de Jesús”.

Siguen las palabras del Papa Francisco después de rezar la oración del Ángelus, este domingo, a las 12 horas.

***

Palabras del Papa después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

Esta mañana ha concluido aquí en el Vaticano una reunión muy importante sobre el tema de la protección de los menores, habían sido convocados los Patriarcas, los Presidentes de todos las Conferencias Episcopales, los Jefes de las Iglesias Católicas Orientales, los representantes de los Superiores y Superioras de las Congregaciones Religiosas y varios de mis colaboradores de la Curia Romana fueron convocados.

Como saben, el problema del abuso sexual de niños por parte de miembros del clero ha sido durante mucho tiempo un grave escándalo en la Iglesia y en la opinión pública, tanto por el dramático sufrimiento de las víctimas como por la injustificable falta de atención a las mismas, y la cobertura de los autores por parte de personas en la Iglesia.

Como se trata de un problema muy extendido en todos los continentes, he querido que lo abordáramos juntos de manera corresponsable y colegiada, como pastores de las comunidades católicas en todo el mundo.

Hemos escuchado las voces de las víctimas, hemos rezado y pedido perdón a Dios y a los ofendidos, hemos tomado conciencia de nuestras responsabilidades, de nuestro deber de hacer justicia en la verdad, de rechazar radicalmente de abuso de poder, de conciencia y de sexualidad.

Queremos que todas las actividades y lugares de la Iglesia sean siempre plenamente seguros para los menores, queremos que se tomen todas las medidas posibles para que no se repitan tales crímenes y queremos que la Iglesia sea una vez más absolutamente creíble y fiable, confiable en su misión de servicio y educación de los niños, según la enseñanza de Jesús.

De esta manera, podremos colaborar con todo nuestro corazón de manera eficaz junto con todas las personas de buena voluntad y todos los componentes y fuerzas positivas de la sociedad en todos los países y a nivel internacional para que el gravísimo flagelo de la violencia contra cientos de millones de niñas y niños en todo el mundo pueda ser combatido hasta el final en todas sus formas.

Chicos y chicas, jóvenes de todo el mundo, saludo cordialmente a todos los peregrinos de Roma, de Italia y de varios países.

Saludo a los fieles de la Diócesis de Sevilla, a los de Triestre, Agrópoli y Venegono.

Saludo al grupo que vino con motivo del día de las enfermedades raras y espero que los pacientes y sus familias reciban el apoyo adecuado en su difícil recorrido, tanto a nivel médico como legislativo, a todos les deseo un feliz domingo. Y por favor, no se olviden de rezar por mí.

¡Que tengan un buen almuerzo y hasta la próxima!

Fuente  :  https://es.zenit.org/articles/angelus-queremos-que-se-tomen-todas-las-medidas-posibles-para-que-no-se-repitan-tales-crimenes/

Comentario al evangelio de hoy lunes 25 de febrero de 2019.

Del santo Evangelio según san Marcos 9, 14-29

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.

Él les preguntó: “¿De qué están discutiendo?”. De entre la gente, uno le contestó: “Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero no han podido”.

Jesús les contestó: “¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho”. Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó al padre: “¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?”. Contestó el padre: “Desde pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos”.

Jesús le replicó: “¿Qué quiere decir eso de ‘si puedes’? Todo es posible para el que tiene fe”. Entonces el padre del muchacho exclamó entre lágrimas: “Creo, Señor; pero dame Tú la fe que me falta”. Jesús, al ver que la gente acudía corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a entrar en él”. Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.

Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en privado: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?”. Él les respondió: “Esta clase de demonios no sale sino a fuerza de oración y de ayuno”.

Palabra del Señor.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

¿Han visto como aquel pobre hombre se sumía en el combate personal más fuerte de su vida, y cómo acudía a Jesús para pedir auxilio? Ese combate se resume en menos de una línea: «Tengo fe, pero dudo; ayúdame.»

Cuando tenemos la fe, resulta un poco paradójico cómo es que nos sigue costando tanto ser buenos cristianos… Muchas veces no tenemos en cuenta que el primer gran paso para comenzar a vivir la fe no es un simple paso, sino que es un salto, un salto por un acantilado enorme y profundo. Este acantilado es nuestro hombre viejo. Pero si no somos Superman, ¿cómo dar ese salto? Fácil, del mismo modo que aquel hombre: pidiendo la ayuda de Dios. De este modo, Él toma nuestra mano y nos lleva hacia el otro lado del abismo, hacia el camino de la santidad al que nos llama.

Y yo… ¿estoy dispuesto a dar ese salto de la fe?

«Este es un motivo de escándalo y de incredulidad no solo en aquella época, sino en cada época, también hoy. El cambio hecho por Jesús compromete a sus discípulos de ayer y de hoy a una verificación personal y comunitaria. También en nuestros días, de hecho, puede pasar que se alimenten prejuicios que nos impiden captar la realidad. Pero el Señor nos invita a asumir una actitud de escucha humilde y de espera dócil, porque la gracia de Dios a menudo se nos presenta de maneras sorprendentes, que no se corresponden con nuestras expectativas. Pensemos juntos en la Madre Teresa di Calcuta, por ejemplo. Una hermana pequeña —nadie daba diez liras por ella— que iba por las calles recogiendo moribundos para que tuvieran una muerte digna. Esta pequeña hermana, con la oración y con su obra hizo maravillas. La pequeñez de una mujer revolucionó la obra de la caridad en la Iglesia. Es un ejemplo de nuestros días. Dios no se ajusta a los prejuicios. Debemos esforzarnos en abrir el corazón y la mente, para acoger la realidad divina que viene a nuestro encuentro. Se trata de tener fe: la falta de fe es un obstáculo para la gracia de Dios.»
(Homilía de S.S. Francisco, 8 de julio de 2018).

 

Fuente  :  http://es.catholic.net/op/articulos/72396/el-paso-de-la-fe.html#modal

EDD. lunes 25 de febrero de 2019.

Primera lectura

Comienzo del libro del Eclesiástico (1,1-10):

TODA sabiduría viene del Señor
y está con él por siempre.
La arena de los mares, las gotas de la lluvia
y los días del mundo, ¿quién los contará?
La altura de los cielos, la anchura de la tierra
y la profundidad del abismo, ¿quién las escrutará?
¿Quién ha escrutado la sabiduría de Dios, que es anterior a todo?
Antes que todo fue creada la sabiduría,
y la inteligencia prudente desde la eternidad.
La fuente de la sabiduría es la palabra de Dios en las alturas
y sus canales son mandamientos eternos.
La raíz de la sabiduría, ¿a quién fue revelada?
y sus recursos, ¿quién los conoció?
La ciencia de la sabiduría, ¿a quién fue revelada?
y su mucha experiencia, ¿quién la conoció?
Uno es el Altísimo, creador todopoderoso.
Uno solo es sabio, temible en extremo:
el que está sentado en su trono.
El Señor mismo creó la sabiduría, la vio, la midió
y la derramó sobre todas sus obras.
Se la concedió a todos los vivientes
y se la regaló a quienes lo aman.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 92,1ab.1c-2.5

R/. El Señor reina, vestido de majestad

V/. El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.

V/. Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.

V/. Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,14-29):

EN aquel tiempo, Jesús y los tres discípulos bajaron del monte y volvieron a donde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor y a unos escribas discutiendo con ellos.
Al ver a Jesús, la gente se sorprendió y corrió a saludarlo. El les preguntó:
«¡De qué discutís?».
Uno de la gente le contestó:
«Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no lo deja hablar; y cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda rígido. He pedido a tus discípulos que lo echen y no han sido capaces».
Él, tomando la palabra, les dice:
«Generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo».
Se lo llevaron.
El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; este cayó por tierra y se revolcaba echando espumarajos.
Jesús preguntó al padre:
«Cuánto tiempo hace que le pasa esto?».
Contestó él:
«Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua para acabar con él. Si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos».
Jesús replicó:
«Si puedo? Todo es posible al que tiene fe».
Entonces el padre del muchacho se puso a gritar:
«Creo, pero ayuda mi falta de fe».
Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo:
«Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: sal de él y no vuelvas a entrar en él».
Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió.
El niño se quedó como un cadáver, de modo que muchos decían que estaba muerto.
Pero Jesús lo levantó cogiéndolo de la mano y el niño se puso en pie.
Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas:
«Por qué no pudimos echarlo nosotros?».
El les respondió:
«Esta especie solo puede salir con oración».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Querido amigo/a:

“Todo es posible para el que tiene fe”, contesta Jesús a la pregunta de si podía curar al niño que estaba poseído por un espíritu inmundo. El poder del Señor es eficaz, siempre lo utiliza para curar, liberar y ayudar a todo aquel que se lo pide y nunca lo usa para hacer exhibición de su condición de Hijo de Dios, pues bien sabía Él que ello podía alejar a la gente de verdadera imagen de Dios que quiere dar a conocer. Pero en esta liberación, Jesús nos enseña a confiar en el poder de la fe y en el poder de la oración cuando sus discípulos le vuelven a preguntar por qué ellos no han podido curar al niño. “Esta especie sólo puede salir con oración”, les dice.

Bastaría en nuestra oración de hoy meditar y repetir interiormente esta sentencia de Jesús: “todo es posible para el que tiene fe”. Y preguntarme en qué momento de mi vida estoy ahora; ponerme el termómetro de la fe para medir mi nivel de confianza en mi Dios y Señor, en Aquel que también quiere derramar su fuerza amorosa y su gracia en mí, para liberarme de aquellas ataduras que no me dejan ser libre, o que amargan mi existencia.

Señor, quiero vivir en la libertad de sentirme amado por ti, de saber que nada me falta si Tú estás conmigo, de sentir el alivio y la alegría que debió sentir aquel niño cuando Tú lo curaste de aquella terrible atadura. Que en esta jornada que me regalas pueda vivir todos los acontecimientos con confianza, con fe, sabiendo que, mirando la realidad con estas gafas, la mirada es más profunda, me acerco a ver cómo Tú ves los acontecimientos y a las personas. Gracias Señor por decirme hoy: “todo es posible, si tienes fe”.

Vuestro hermano en la fe:
Juan Lozano, cmf

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 24 de febrero de 2019.

DOMINGO VII DEL AÑO. C

1Samuel 26…: Saúl persigue a David con un ejército poderoso. En un momento de descuido Saúl cae en manos de David. Pero David perdona la vida del rey.

1Corintios 15,45-49: por la resurrección de Cristo el creyente es revestido de la imagen del hombre celestial, Cristo.

Lucas 6,27-38: Jesús plantea una sociedad diferente, basada en los criterios del Reino de Dios. Y en el Reino todo es nuevo.

 

1.- Sí, en el Reino todo es nuevo, porque es Dios mismo quien obra todo en todos. Con Jesús irrumpe el reinado de Dios, viene a renovarlo todo; se trata de una nueva creación, algo basado en el Espíritu no en la carne. Y porque en el Reino todo es nuevo por eso es preciso nacer de nuevo, ser un hombre nuevo. Este hombre renacido del agua y del Espíritu se rige por una ley nueva, la del amor diferente, con criterios totalmente nuevos-diferentes. Todo esto trae consigo una mentalidad nueva, la que origina un estilo de vida nuevo, a la manera de Jesús.

2.- Esta manera nueva de enfocar la vida no es producto de una decisión personal solamente. Esto no basta. Por eso se nos dice que somos revestidos de la imagen del hombre celestial. ¿Qué significa esto? En otra parte san Pablo nos dice que somos revestidos de Cristo, que es el hombre nuevo perfecto (Efesios 4,23-24). Él es el hombre nuevo que por tener la plenitud del Espíritu Santo, es un ser espiritual que da la vida en plenitud, una vida que es comunicada por Dios. Por eso, quien acepta el reinado de Dios está dejando entrar en su existencia la vida en plenitud. Reino de Dios y vida en plenitud son sinónimos. Y quien se deja transformar por el Señor se deja conducir por el Espíritu de Dios, el mismo que ha resucitado a Jesús. De modo que el que acepta a Jesús es transformado, tiene un cambio cualitativo, es decir, de hombre puramente carnal pasa a ser un hombre nuevo, espiritual.

Claro que esta transformación es paulatina y progresiva. Mientras vivimos en este mundo somos deudores a la naturaleza humana con todas sus fragilidades y dolencias. Pero si dejamos crecer en nuestro interior al hombre nuevo tendremos una forma nueva de vida.

3.- Vivimos en este “valle de lágrimas” en el que tenemos situaciones ajenas al Reino de Dios, a lo que Dios quiere. Vivimos en un clima de odios, revanchismos; se ha creado un ambiente maleado en el que la ira es la forma habitual de reaccionar (lo que se ha visto en las noticias). Cuando una persona se deja llevar solamente por sus impulsos está viviendo según la carne. Pero un cristiano no debe ser así.

Lo que el Señor nos propone en el evangelio es una linda, y por no decirlo, y estúpida propuesta de vida, imposible de practicar, a no ser que nos dejemos conducir por el Espíritu de Dios.

San Mateo en el sermón del monte dice: sean ustedes perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el cielo” (Mateo 5,48). En el evangelio que hoy hemos escuchado nos dice: “sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso”.

No es de extrañar que en el mundo se viva de una manera tan lamentable. Es que en una sociedad cuyos habitantes se dejan conducir por los impulsos de la naturaleza terrenal, es normal que no se quiera vivir la cultura o civilización del amor. Y en esa sociedad reina entonces la injusticia, el dolor, el llanto y la muerte. Eso es lo que pasa en nuestros países latinoamericanos, que parecen tan religiosos, pero que no han sido transformados por el Señor.

4.- Una vez más el Señor nos ha hablado y nos ha mostrado un camino, una vida diferente. Ojalá pueda decirse de nosotros, de nuestra comunidad: “aquí somos diferentes”. Y lo seremos si nos dejamos conducir por el Espíritu de Dios. Entonces, lo que parece imposible se hace posible. Jesús le dijo a Pablo: “Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta plenamente en la debilidad” (2Corintios 12,9).

El Señor es bondadoso y compasivo, Él es quien nos invita a este Banquete del Reino. Con Él podremos ser realmente hombres nuevos, promotores de una cultura nueva, la del Reino.

 

Hermano Pastor Salvo Beas.

Comentario al evangelio de hoy sábado 23 de febrero de 2019.

Del santo Evangelio según san Marcos 9, 2-13

En aquel tiempo, Jesús se llevó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto, y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.

Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: «Éste es mi Hijo amado; escúchenlo». En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí que querría decir eso de «resucitar de entre los muertos».

Le preguntaron a Jesús: «¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?». Él les contestó: «Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y tiene que poner todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás, yo les aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como estaba escrito de él.

Palabra del Señor.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Mis amigos y yo teníamos un lugar donde siempre nos juntábamos una vez a la semana. A todos nos gustaba ir, era perfecto para nosotros. Con el paso del tiempo se volvió mi lugar favorito, el lugar donde siempre me sentía feliz de estar. En el Evangelio de hoy, Jesús lleva a tres de sus apóstoles más íntimos, por decirlo así, a la cima de una montaña. Nuestro Señor se transfigura delante de ellos y para san Pedro fue algo único, tanto que llega a exclamar: ¡Qué bien se está aquí! Y desea quedarse. San Pedro encontró su lugar favorito, el lugar donde quería siempre estar.

Pero podemos preguntarnos ¿qué tiene un lugar favorito? En mi caso, mi lugar favorito tenía a mis amigos, las personas que quería, y eran ellos los que convertían esa especie de casa en medio de una plaza en mi lugar favorito. Para san Pedro es prácticamente lo mismo, no es la hermosa vista de la cima o algo parecido, es Jesús mismo. Nuestro Señor se transfigura ante ellos, Cristo se da a conocer y solo esto es lo que convierte la cima de la montaña en su lugar favorito, ahí conocen cada vez más a su Dios, a la persona que aman.

Y esto se debe ser para cada cristiano su lugar favorito, la cima donde Jesús se me transfigura, el lugar donde conozco a mi Dios. Lo importante en sí no es el lugar, sino que estoy con Él, estoy con la persona que amo.

Pero, así como yo tenía que irme a mi casa, los apóstoles tuvieron que bajar. Yo me iba con la gratificación de que iba a regresar dentro de una semana, pero para los apóstoles no fue así, ellos no sabían cuándo iban a regresar a su lugar favorito. Entonces, ¿por qué bajar? La repuesta sigue siendo la misma; Jesús, nuestro Señor, bajó; Jesús bajó con ellos y se quedó con ellos. La diferencia que tengo con los apóstoles es que, lo que hace la cima de la montaña su lugar favorito se queda con ellos, haciendo que cada lugar se pueda convertir en su lugar favorito.

Y así debe ser para cada cristiano. Cada lugar en nuestras vidas se debe convertir en un lugar donde conozco y amo a Jesús. Aunque la cima de la montaña es donde mejor conozco a Dios, puedo bajar con la certeza de que se queda conmigo. En cada iglesia Jesús se me transfigura, pero cuando bajo de la montaña, Él está en cada lugar del mundo, Él continua conmigo. ¡Hagamos del mundo nuestro lugar favorito!, pero siempre regresando a la intimidad con Jesús. Participemos de su transfiguración en cada Eucaristía y gritemos con júbilo: ¡Qué bien se está aquí!

«La transfiguración ayuda a los discípulos, y también a nosotros, a entender que la pasión de Cristo es un misterio de sufrimiento, pero es sobre todo un regalo de amor, de amor infinito por parte de Jesús. El evento de Jesús transfigurándose sobre el monte nos hace entender mejor también su resurrección. Para entender el misterio de la cruz es necesario saber con antelación que el que sufre y que es glorificado no es solamente un hombre, sino el Hijo de Dios, que con su amor fiel hasta la muerte nos ha salvado.»
(Homilía de S.S. Francisco, 25 de febrero de 2018).

 

Fuente  :  http://es.catholic.net/op/articulos/72394/mi-lugar-favorito.html#modal

EDD. sábado 23 de febrero de 2019

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (11,1-7):

HERMANOS:
La fe es fundamento de lo que se espera, y garantía de lo que no se ve.
Por ella son recordados los antiguos.
Por la fe sabemos que el universo fue configurado por la palabra de Dios, de manera que lo visible procede de lo invisible.
Por la fe, Abel ofreció a Dios un sacrificio mejor que Caín; por ella, Dios mismo, al recibir sus dones, lo acreditó como justo; por ella sigue hablando después de muerto.
Por la fe fue arrebatado Henoc, sin pasar por la muerte; no lo encontraron, porque Dios lo había arrebatado; en efecto, antes de ser arrebatado se le acreditó que había complacido a Dios, y sin fe es imposible complacerlo, pues el que se acerca a Dios debe creer que existe y que recompensa a quienes lo buscan.
Por la fe, advertido Noé de lo que aún no se veía, tomó precauciones y construyó un arca para salvar a su familia; por ella condenó al mundo y heredó la justicia que viene de la fe.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 144,2-3.4-5.10-11

R/. Bendeciré tu nombre; Señor, por siempre

V/. Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.

V/. Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R/.

V/. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,2-13):

EN aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.
Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
No sabía qué decir, pues estaban asustados.
Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:
«Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo».
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Esto se les quedó grabado y discutían qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos.
Le preguntaron:
«¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?».
Les contestó él:
«Elías vendrá primero y lo renovará todo. Ahora, ¿por qué está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Os digo que Elías ya ha venido y han hecho con él lo que han querido, como estaba escrito acerca de él».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Queridos amigos:

En el camino de la vida, hay momentos de oscuridad y tiempos de luz.

En el camino del seguimiento de Jesús, hay momentos de confusión y tiempos de ser reconfortado.

Hoy la Palabra nos habla de un momento de luz de los discípulos. A partir de su camino con el Maestro, desde la luz de la Pascua, los más cercanos descubren su verdadera identidad: Jesús es el Profeta que, siguiendo la tradición de Moisés y Elías, viene a traer la Palabra definitiva del Padre. Jesús es el Hijo amado de Dios, en quien el Padre nos la ha dado todo. Él es el Camino que nos lleva a Dios, la Verdad más auténtica sobre la existencia y el mundo, la Vida que nos abre horizontes insospechados, que se prolongan incluso más allá de la muerte. El Agua que sacia toda sed. La Luz que ilumina toda oscuridad. El Pan que alimenta en todo cansancio. La Palabra que da sentido… incluso a la cruz.

Al contemplarle, todo cobra un nuevo sentido. A veces, nos gustaría quedarnos ahí, haciendo tres tiendas… Aunque, como a Pedro, también a nosotros nos invita a bajar de la montaña, al valle donde está la vida de cada día, para vivir desde esa luz y con ese horizonte que hemos recibido de su Persona.

En medio de tus luces y tus sombras, en la mitad del camino de tu vida, también Jesús quiere mostrar su ser Hijo y Hermano para, mostrándote la meta, hacer más fácil el recorrido. Que tú también puedas experimentar, como aquellos primeros discípulos, la fuerza que da saberse amado y enviado.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 22 de febrero de 2019.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (5,1-4):

A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto: Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 22,1-3.4.5.6

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara, mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre. R/.

Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-19):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Queridos amigos:

Cada 22 de febrero, celebramos en la Iglesia la Fiesta de la Cátedra de San Pedro, que nos recuerda el primado y autoridad del Apóstol Pedro, el primer Papa de la Iglesia. Esta autoridad le es conferida por Cristo cuando le dice, según el Evangelio que leemos hoy: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará».

La palabra «cátedra» significa asiento, sede o trono. Es la raíz de la palabra “catedral”, la iglesia donde un obispo tiene el asiento desde el que predica. Los obispos, como sucesores de los Apóstoles, alientan a la Iglesia a caminar y permanecer fieles al mensaje del Evangelio, en cada tiempo y lugar. Y el Papa, obispo de Roma, hace las veces de Pedro, signo de unidad y vínculo de caridad en toda la Iglesia.

En las lecturas de hoy nos recuerdan cómo es la autoridad que se debe vivir en la Iglesia. En primer lugar, el salmo nos recuerda que el “Pastor” con mayúscula es el Señor, de cuyo grupo todos formamos parte. También los que tienen una autoridad para servir a la Iglesia son “ovejas” del rebaño del Señor. Él es el Pastor que conduce hacia fuentes tranquilas, repara las fuerzas, guía por el sendero justo… prepara la mesa para nosotros.

Y en la primera lectura nos recuerda el modo de gobernar, imitando los modos de Dios: siendo pastores que motivan desde el bien, no a la fuerza; no buscando el propio interés, sino con generosidad; no como los gobernantes tiránicos de este mundo, sino siendo modelos de lo que el Señor pide a todo el “rebaño”.

En esta fiesta, pedimos por el Papa, para que siga animando y dirigiendo la Iglesia según el querer de Dios. Y junto a él, por todos los que tienen alguna autoridad en la Iglesia: en las diócesis, en las parroquias, en las congregaciones y movimientos, en las familias, en la educación cristiana… para que todos vivamos la autoridad como el servicio de “ayudar a crecer” a otros, según el corazón de Dios.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente. :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 21 de febrero de 2019.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (9,1-13):

DIOS bendijo a Noé y a sus hijos diciéndoles:
«Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra. Todos los animales de la tierra y todas las aves del cielo os temerán y os respetarán; todos los reptiles del suelo y todos los peces del mar están a vuestra disposición. Todo lo que vive y se mueve os servirá de alimento: os lo entrego todo, lo mismo que los vegetales.
Pero no comáis carne con sangre, que es su vida. Pediré cuentas de vuestra sangre, que es vuestra vida; se las pediré a cualquier animal. Y al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano.
Quien derrame la sangre de un hombre,
por otro hombre será su sangre derramada;
porque a imagen de Dios hizo él al hombre.
Vosotros sed fecundos y multiplicaos, moveos por la tierra y dominadla».
Dios dijo a Noé y a sus hijos:
«Yo establezco mi alianza con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañan, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Establezco, pues, mi alianza con vosotros:
el diluvio no volverá a destruir criatura alguna ni habrá otro diluvio que devaste la tierra».
Y Dios añadió:
«Esta es la señal de la alianza que establezco con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las generaciones: pondré mi arco en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 101,16-18.19-21.29.22-23

R/. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra

V/. Los gentiles temerán tu nombre;
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sion,
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones. R/.

V/. Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte. R/.

V/. Los hijos de tus siervos vivirán seguros,
su linaje durará en tu presencia.
Para anunciar en Sion el nombre del Señor,
y su alabanza en Jerusalén,
cuando se reúnan unánimes los pueblos
y los reyes para dar culto al Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,27-33):

EN aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus discípulos:
«¿Quién dice la gente que soy yo?».
Ellos le contestaron:
«Unos, Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas».
Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy?».
Tomando la palabra Pedro le dijo:
«Tú eres el Mesías».
Y les conminó a que no hablaran a nadie acerca de esto.
Y empezó a instruirlos:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días».
Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Pero él se volvió y, mirando a los discípulos, increpó a Pedro:
«Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Queridos amigos:

La vida es un camino en el que hasta el último día podemos aprender cosas nuevas.

Así también el discipulado cristiano: seguir al Maestro es un continuo aprendizaje. Es verdad que hay un primer momento de formación más intensa. Pero nunca llegamos a saberlo todo, y siempre hemos de estar abiertos a la sorpresa.

Hoy los discípulos tienen esa experiencia. Jesús les va instruyendo por el camino. Y en esta ocasión utiliza el método de las preguntas. Quiere saber qué dicen de Él. Qué piensan otros, y qué piensan los discípulos. Pedro parece dar la respuesta correcta: en su convivencia con el Maestro comienza a intuir lo que representa… pero no le da el auténtico significado. Jesús lo intuye, y por eso les instruye sobre el tipo de Mesías que Él quiere encarnar: su mesianismo pasa por la cruz, en la esperanza de la resurrección.

Entonces Pedro muestra que no ha entendido nada. Quiere él marcar las pautas, dictar el modo, señalar el camino. Y ante ello, Jesús dice las palabras más duras que encontramos en el Evangelio para uno de los suyos: “¡Quítate de mi vista, Satanás!…”. Es mucho lo que está en juego. Él no quiere ser mal interpretado. Por eso, desde el amor a Pedro, es también capaz de corregirle con firmeza, para que corrija la visión que tenía de su misión.

Hoy es un buen día para reflexionar sobre nuestra imagen de Jesús. Es muy fácil quedarse solamente con una de sus facetas. Jesús, según la Palabra, es el enviado del Padre, el Hijo del hombre -hermano de todos-, el Maestro de vida, el sanador de los necesitados, el cordero entregado y el Señor del mundo. Todo eso, como puente hacia el Padre y como inaugurador del Reino.
Después de veintiún siglos, Él quiere seguir instruyendo a sus discípulos, por el camino, para que continuemos su misión en nuestros días.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente:  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 20 de febrero de 2019.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (8,6-13.20-22):

PASADOS cuarenta días, Noé abrió la claraboya que había hecho en el arca y soltó el cuervo, que estuvo saliendo y retornando hasta que se secó el agua en la tierra.
Después soltó la paloma, para ver si había menguado el agua sobre la superficie del suelo. Pero la paloma no encontró donde posarse y volvió al arca, porque todavía había agua sobre la superficie de toda la tierra. Él alargó su mano, la agarró y la metió consigo en el arca.
Esperó otros siete días y de nuevo soltó la paloma desde el arca. Al atardecer, la paloma volvió con una hoja verde de olivo en el pico.
Noé comprendió que el agua había menguado sobre la tierra. Esperó todavía otros siete días y soltó la paloma, que ya no volvió.
El año seiscientos uno, el día primero del mes primero se secó el agua en la tierra. Noé abrió la claraboya del arca, miró y vio que la superficie del suelo estaba seca.
Noé construyó un altar al Señor, tomó animales y aves de toda especie pura y los ofreció en holocausto sobre el altar.
El Señor olió el aroma que aplaca y se dijo:
«No volveré a maldecir el suelo a causa del hombre, porque la tendencia del corazón humano es mala desde la juventud. No volveré a destruir a los vivientes como acabo de hacerlo. Mientras dure la tierra no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 115,12-13.14-15.18-19

R/. Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza

V/. ¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor. R/.

V/. Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R/.

V/. Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo,
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,22-26):

EN aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida.
Y le trajeron a un ciego pidiéndole que lo tocase.
Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó:
«Ves algo?».
Levantando los ojos dijo:
«Veo hombres, me parecen árboles, pero andan».
Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado y veía todo con claridad.
Jesús lo mandó a casa diciéndole que no entrase en la aldea.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Queridos amigos:

La vida es un camino donde casi todos los cambios se dan siguiendo varios pasos.

Así nos aparece en el relato de la persona ciega de Betsaida. De no ver nada, por la acción de Jesús comienza a ver sombras, para acabar viendo con claridad.

La fe es un potente foco de luz que ilumina la vida. Por parte de Dios ya está todo dado de una vez, pero por nuestra parte, esa luz se va acogiendo a la medida de nuestras posibilidades: como niños, como jóvenes, como adultos… en la fe.

Cuando somos niños, la luz de la fe nos abre por primera vez al horizonte de Dios como Maestro y Guía. Cuando somos jóvenes, la fe puede crecer hasta orientar la propia vida según el querer de Dios, alejándonos de caminos falsos. Cuando llegamos a adultos, la luz de la fe está llamada a fermentar todos los rincones del propio ser, para así llegar a poder iluminar a otros.

Jesús es luz, y con su paso ilumina al ciego de Betsaida. Él, al ritmo de sus posibilidades, va asimilando esa luz hasta que llega a ver todo con claridad.

Señor Jesús,
luz del mundo y lámpara de mi corazón,
aclara mis tinieblas
y haz que yo pueda ser, de tu reflejo,
lámpara para otros.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente. :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy