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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. jueves 11 de febrero de 2021.

Jueves de la quinta semana del tiempo ordinario

Nuestra Señora de Lourdes

Memoria obligada

Color: blanco

Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858, en la Gruta de Massabielle de Lourdes, en los Pirineos, la Inmaculada Madre de Dios se manifestó a Bernardita Soubirous. Desde entonces, Lourdes es un llamado constante a la conversión, a la oración y a la caridad, y para el pueblo cristiano, María es la imagen de la Iglesia por venir, la prefiguración de la nueva Jerusalén, cuyas puertas están abiertas a todos los pueblos.

Antífona de entrada 

Te saludamos, santa Madre de Dios, porque diste al mundo al Rey que gobierna para siempre el cielo y la tierra. 

ORACIÓN COLECTA

Padre misericordioso, ayúdanos en nuestra debilidad, para que, al celebrar a la Madre inmaculada de tu Hijo, su intercesión nos libre de todo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Yo haré correr hacia ella la paz como un río.

Lectura del libro de Isaías   66, 10-14c

¡Alégrese con Jerusalén y regocíjense a causa de ella, todos los que la aman! ¡Compartan su mismo gozo los que estaban de duelo por ella, para ser amamantados y saciarse en sus pechos consoladores, para gustar las delicias de sus senos gloriosos! Porque así habla el Señor: Yo haré correr hacia ella la prosperidad como un río, y la riqueza de las naciones como un torrente que se desborda. Sus niños de pecho serán llevados en brazos y acariciados sobre las rodillas. Como un hombre es consolado por su madre, así Yo los consolaré a ustedes, y ustedes serán consolados en Jerusalén. Al ver esto, se llenarán de gozo y sus huesos florecerán como la hierba. La mano del Señor se manifestará a sus servidores.

CÁNTICO DE JUDIT    13, 18-19

R/. ¡Tú eres el honor de nuestro pueblo!

Que el Dios Altísimo te bendiga, hija mía, más que a todas las mujeres de la tierra; y bendito sea el Señor Dios, creador del cielo y de la tierra.

Nunca olvidarán los hombres la confianza que has demostrado y siempre recordarán el poder de Dios. Que Dios te exalte para siempre.

EVANGELIO

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO Cf. Lc 1, 45

Aleluya.

Feliz de ti, Virgen María, por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor. Aleluya.

EVANGELIO

Y la madre de Jesús estaba allí.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan  2, 1-11

Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le respondió: Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía. Pero su madre dijo a los sirvientes:

Hagan todo lo que Él les diga.

Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: Llenen de agua estas tinajas. Y las llenaron hasta el borde. Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete. Así lo hicieron.

El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: Siempre se sirve primero el buen vino, y cuando todos han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento.

Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él.

PALABRA DEL SEÑOR .

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-02-11

REFLEXIÓN :

“Hagan lo que él les diga”:

Este texto sagrado, me dice que aunque se escasen los recursos, o sino he precavido algo, siempre cuento con el auxilio del Señor, saber que siempre nuestra Madre Maria esta presta para prever que hace falta,para presentar nuestras necesidades ante su hijo Jesus. Hoy en la fiesta de nuestra Sra de las Mercedes, medito mas en la acciòn intercesora de ella, primera “discipulaMisionera”, modelo de Fe. “Hagan lo q el les diga”: me invita esta palabra a tener en cuenta lo fundamental en el discipulado: ” el discipulo no es mayor q su maestro”, el seguimiento de Jesus implica la escucha y la sana obediencia. Como Maria, dice Benedicto en Aparecida: necesitamos ingresar en la “escuela de Fe” de Maria.

Oración:¿Que le digo a Dios?:

Señor dame la gracia de ser un buen “escucha”, que sepa obedecer como Maria, alegremente tu llamo, que sepa reconocer que quien le da sabor a nuestra vida, es el buen vino de tu Reino.

Fuente : https://www.cristonautas.com/evangelio-del-dia-lectio-divina-juan-2-1-11/

EDD. miércoles 10 de febrero de 2021.

Hoy, miércoles, 10 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (2,4b-9.15-17):

El día en que el Señor Dios hizo tierra y cielo, no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, Porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el suelo; pero un manantial salía de la tierra y regaba toda la superficie del suelo.
Entonces el Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo. Luego el Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.
El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos para la vista y buenos para comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara.
El Señor Dios dio este mandato al hombre: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás, porque el día en que comas de él, tendrás que morir».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 103,1-2a.27-28.29be-30

R/
Bendice, alma mía, al Señor

Bendice, alma mía, al Señor,
¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R/

Todos ellos aguardan
a que les eches comida a su tiempo:
se la echas, y la atrapan;
abres tu mano, y se sacian de bienes. R/

Les retiras el aliento, y expiran,
y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. R/

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,14-23):

En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre».
Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. Él les dijo: «También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina». (Con esto declaraba puros todos los alimentos).
Y siguió: «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

ueridos amigos y amigas:

Creo que a menudo confundimos el ansia de Dios por proteger su poder -conocer el bien y el mal- con nuestras propias ansias de ser dioses -conocer el bien y el mal-.

Pero la mayor confusión es dar más importancia al pecado y la metedura de pata que al soplo de vida que nos hace seres vivos y bien vivos: ¡vivientes! Ese soplo de Dios que entra en nosotros por la nariz, según el Génesis. Este Dios que aprovecha cualquier rendija para entrar, para vivificarnos. Un Dios que, como dice el salmo 103, abre su mano y nos sacia de bienes y si nos retirara su aliento, moriríamos.

Porque nuestro Dios está mucho más interesado en la vida que nos recorre el interior que lo que ocurre por fuera. No es que no sea importante, claro. No es que no nos influya. Pero ni punto de comparación. Como dice Jesús en el evangelio de hoy: lo que sale de dentro del hombre es lo que le hace puro o impuro. Preocupémonos más por las maldades que permitimos salgan de dentro nuestro. Sin duda tiene más importancia que andar teorizando con el conocimiento del bien y el mal. Mientras hablamos andan a sus anchas las mentiras, envidias, difamaciones, codicias, fraudes….

Cuestión de elegir: cuidemos el soplo de vida que hemos recibido en nuestro interior. Y dejemos que lo que salga de ahí no haga abundar el mal que nos rodea por fuera.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz @rosaruizrmi

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 09 de febrero de 2021.

Hoy, martes, 9 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (1,20–2,4a):

DIJO Dios:
«Bullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los pájaros sobre la tierra frente al firmamento del cielo».
Y creó Dios los grandes cetáceos y los seres vivientes que se deslizan y que las aguas fueron produciendo según sus especies, y las aves aladas según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Luego los bendijo Dios, diciendo:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se multipliquen en la tierra».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
Dijo Dios:
«Produzca la tierra seres vivientes según sus especies: ganados, reptiles y fieras según sus especies».
Y así fue.
E hizo Dios las fieras según sus especies, los ganados según sus especies y los reptiles según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó.
Dios los bendijo; y les dijo Dios:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra».
Y dijo Dios:
«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira».
Y así fue.
Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo.
Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la obra que Dios había hecho cuando creó.
Esta es la historia del cielo y de la tierra cuando fueron creados.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 8,4-5.6-7.8-9

R/.
Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

V/. Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.

V/. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

V/. Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,1-13):

EN aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Y los fariseo y los escribas le preguntaron:
«Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».
Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
“Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío,
porque la doctrina que enseñan
son preceptos humanos”.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».
Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

En el pasaje de Génesis que hoy nos propone la liturgia aparece el primer imperativo de Dios dirigido a los seres vivos y, concretamente, a los seres humanos. En realidad, es el mismo mandato, la misma encomienda: ¡creced, multiplicaos, sed fecundos!

Me pregunto cómo es posible que hayamos olvidado este primer deseo vehemente de Dios para nosotros. Crecer y ser fecundos significa no compararnos con otros porque nunca se trata de llegar a una medida establecida o ser más que otro supuesto perfil. No. Solo se nos pide crecer. Desde lo que somos y donde estamos: crecer. Avanzar. Multiplicarnos y no encogernos o constreñirnos. ¿Será esa la fecundidad que tanto recorre la Biblia? Esa fecundidad que no sólo no está reñida con el descanso sino que lo lleva consigo, como el mismo Dios. ¡Ay de las pretendidas fecundidades que no tienen medida propia, que no descansan, que agotan a unos y a otros, que nunca se sacian! ¡Ay de los que utilizan la palabra de Dios en vano para acumular, para ensoberbecerse, autoadorarse, en definitiva para disimular sus ansias de poder y bienestar con la llamada de Dios a no dormirse en los laureles y ser fecundos!

En verdad, tenemos mucha facilidad para tomar el nombre de Dios en vano, para ponerle a Él de excusa en nuestros propios intereses. La confrontación de Jesús en el evangelio de hoy no puede ser más clara: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición… Invalidáis la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

Quizá es momento de poner nombre y apellido a estas tradiciones a las que cada uno se aferra, según su edad, su cultura, su mentalidad… Todos lo hacemos. Y no permitir jamás que tradición humana alguna, por santa que sea, esté anulando la Palabra viva de Dios.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz @rosaruizrmi

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 08 de febrero de 2021.

Hoy, lunes, 8 de febrero de 2021

Primera lectura

Comienzo del libro del Génesis (1,1-19):

Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría la superficie del abismo, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios:«Exista la luz». Y la luz existió.
Vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla. Llamó Dios a la luz «día» y a la tiniebla llamó «noche».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. Y dijo Dios: «Exista un firmamento entre las aguas, que separe aguas de aguas». E hizo Dios el firmamento y separó las aguas de debajo del firmamento de las aguas de encima del firmamento. Y así fue. Llamó Dios al firmamento «cielo».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. Dijo Dios: «Júntense las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezca lo seco». Y así fue. Llamó Dios a lo seco «tierra», y a la masa de las aguas llamó «mar». Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios: «Cúbrase la tierra de verdor, de hierba verde que engendre semilla, y de árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra». Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero. Dijo Dios: «Existan lumbreras en el firmamento del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años, y sirvan de lumbreras en el firmamento del cielo, para iluminar sobre la tierra». Y así fue. E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche; y las estrellas. Dios las puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche y para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 103,1-2a.5-6.10.12.24.35c

R/.
Goce el Señor con sus obras

Bendice, alma mía, al Señor,
¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R/.

Asentaste la tierra sobre sus cimientos,
y no vacilará jamás;
la cubriste con el manto del océano,
y las aguas se posaron sobre las montañas. R/.

De los manantiales sacas los ríos,
para que fluyan entre los montes;
junto a ellos habitan las aves del cielo,
y entre las frondas se oye su canto. R/.

Cuántas son tus obras, Señor,
y todas las hiciste con sabiduría;
la tierra está llena de tus criaturas.
¡Bendice, alma mía, al Señor! R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,53-56):

En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron. Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

Hay gente o situaciones que nos generan una admiración peligrosa. Esa admiración que nos lleva hasta la envidia o nos deja enganchados en nuestra propia pequeñez: “con lo bien que lo haces y lo mal que me sale a mí”…

Y hay otra admiración sana y constructiva que no solo no nos quita nada de nuestro propio valor sino que nos empuja a querer estar más cerca de esa persona, a seguir disfrutando de sus dones, su presencia, su sonrisa, su bien hacer.

Esta semana comenzamos a leer el libro del Génesis, concretamente el relato de la Creación. No pocas religiones y ritos antiguos asocian una especie de temor reverencial al Creador, a quien es el Origen de todo, quien tiene poder para dar la vida y para quitarla, para que salga el sol y para que se nublen los cielos. Sería una pena que nosotros, cristianos hoy, dejáramos que se nos colara alguna brizna de este sentimiento. Una admiración o un reconocimiento peligroso. Lo nuestro tendría que parecerse más a ese deseo sencillo y transparente de las mujeres y hombres que se encontraban con Jesús: todos querían estar tan cerca de El que pudieran tocar al menos la orla de su manto. Y los que le tocaban, se curaban, dice el evangelio de Marcos.

¡Bendice alma mía al Señor! Que reconocer su grandeza y gozar con sus obras nunca me haga dudar de mi propia dignidad, de mi valor, de mi bondad. ¡Bendice alma mía al Señor! Que ansíe más estar cerca de Ti y sentirme curado (sano) que todos los homenajes, alabanzas y ritos de aclamación ante un Dios omnipotente y alejado de nuestros caminos.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz @rosaruizrmi

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/hoy

EDD. sábado 06 de febrero de 2021.

Hoy, sábado, 6 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura de la carta Hebreos (13,15-17.20-21):

HERMANOS:
Por medio de Jesús, ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de unos labios que confiesan su nombre.
No os olvidéis de hacer el bien y de ayudaros mutuamente; esos son los sacrificios que agradan a Dios.
Obedeced y someteos a vuestros guías, pues ellos se desvelan por vuestro bien, sabiéndose responsables; así lo harán con alegría y sin lamentarse, cosa que no os aprovecharía.
Que el Dios de la paz, que hizo retornar de entre los muertos al gran pastor de las ovejas, Jesús Señor nuestro, en virtud de la sangre de la alianza eterna, os confirme en todo bien para que cumpláis su voluntad, realizando en nosotros lo que es de su agrado por medio de Jesucristo.
A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 22

R/.
El Señor es mi pastor, nada me falta

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.

V/. El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

V/. Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

V/. Preparas una mesa ante mi,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

V/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,30-34):

EN aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
Él les dijo:
«Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco».
Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.
Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos hermanos:

¡Hermosa conclusión la de la carta a los Hebreos!: Exhortación a entender la vida cristiana como un sacrificio de alabanza, a practicar la ayuda mutua, a ser agradecidos con quienes animan nuestra fe, a vivir en comunión con otras comunidades… y dejar a Dios que actúe en nosotros, que nos “trabaje” interiormente por medio de Jesucristo.

La lectura evangélica que hemos escuchado es un pasaje de transición, formado de pequeños “retales”. Hace un par de días veíamos como Jesús enviaba a los discípulos a predicar y curar. Ahora ya han regresado, y cuentan al maestro cómo han cumplido el encargo (“todo lo que han hecho y enseñado”). El Jesús de Marcos, siempre compasivo, los invita a tomarse un descanso, a reponerse; pero lo tienen difícil a causa de la multitud, “los que venían e iban”; es el mundo necesitado de la palabra de Jesús y de los suyos. Jesús quiere para sus predicadores una sana combinación entre vida activa y contemplativa, liberándose periódicamente del gentío, siempre hambriento de pan y de palabra. Para lograrlo tendrá que ir más lejos, al otro lado del lago de Genesaret.

Son pequeños retazos, recibidos de una tradición un tanto deshilvanada o creados por el autor para que resulte un cuadro coherente. Y efectivamente tiene más coherencia que la que se percibe a primera vista. El paso por el lago hacia un lugar desierto (en griego “éremos”, como en el Pentateuco) es un reflejo de la historia del Éxodo: tras el paso del Mar Rojo se llega al desierto del Sinaí. Allí el pueblo elegido, ¡que ya existía!, fue “recreado” mediante la Alianza y el don de la Ley, tuvo formidables experiencias del Dios majestuoso, en forma de truenos y rayos, y del Dios cercano que los guiaba día y noche y que realizó para ellos, por medio de Moisés, el prodigio del maná, de las codornices y del agua de Meribá. La palabra de Yahvé por medio de Moisés dio nueva forma al pueblo de Dios. Esto hará que, en el futuro, se contemple el Éxodo como la “edad dorada” de Israel: “De ti recuerdo tu cariño juvenil, el amor de tu noviazgo, aquel seguirme tú por el desierto” (Jeremías 2,2).

Marcos contempla, por tanto, las andanzas de Jesús con sus discípulos como la restauración del pueblo elegido, el retorno al amor primero, o la llegada de la edad dorada…  Está surgiendo el nuevo pueblo de Dios, ahora no por medio de Moisés y Aarón, sino por medio del mismo hijo de Dios, de Dios encarnado, que ya no se manifiesta entre truenos y rayos sino solo en gestos de ternura. Se compadece de la fatiga de los discípulos, y los invita a descansar, a reponer fuerzas; y se compadece de las multitudes que se le adelantaron al desierto, porque las ve “como ovejas que no tienen pastor”. Según el libro de los Números, que se sitúa en la época del Éxodo, Moisés le pide a Yahvé que le conceda un sucesor (será Josué), “para que la comunidad de Yahvé no quede como rebaño sin pastor” (Nm 27,17).

Pasajes como el de hoy nos permiten captar de forma especial la unidad de toda la Biblia, la perfecta continuidad entre ambos Testamentos; y nos presenta a Jesús como el mediador insuperable, el que convierte en realidad las antiguas figuras. De sus andanzas con los seguidores surge la Iglesia, siempre guiada por Él, Él en medio de ella, derramando sobre ella toda su ternura y compasión. Seguirá la narración de los panes, culminación del maná y prefiguración de la Eucaristía que da vida a la Iglesia.

Vuestro hermano

Severiano Blanco cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 06 febrero 2021.

Hoy, viernes, 5 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura de la Carta a los Hebreos (13,1-8):

HERMANOS:
Conservad el amor fraterno y no olvidéis la hospitalidad: por ella algunos, sin saberlo, “hospedaron” a ángeles.
Acordaos de los presos como si estuvierais presos con ellos; de los que son maltratados como si estuvierais en su carne.
Que todos respeten el matrimonio; el lecho nupcial, que nadie lo mancille, porque a los impuros y adúlteros Dios los juzgará.
Vivid sin ansia de dinero, contentándoos con lo que tengáis, pues él mismo dijo:
«Nunca te dejaré ni te abandonaré»; así tendremos valor para decir:
«El Señor es mi auxilio: nada temo;
¿qué podrá hacerme el hombre?».
Acordaos de vuestros guías, que os anunciaron la palabra de Dios; fijaos en el desenlace de su vida e imitad su fe.
Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 26

R/.
El Señor es mi luz y mi salvación

V/. El Señor es mí luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

V/. Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo. R/.

V/. Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca. R/.

V/. Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio;
no me deseches. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,14-29):

EN aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían:
«Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».
Otros decían:
«Es Elías».
Otros:
«Es un profeta como los antiguos».
Herodes, al oírlo, decía:
«Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado».
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado.
El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.
La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
«Pídeme lo que quieras, que te lo daré».
Y le juró:
«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella salió a preguntarle a su madre:
«¿Qué le pido?».
La madre le contestó:
«La cabeza de Juan el Bautista».
Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Severiano Blanco, cmf

Queridos hermanos:

El escrito que llamamos “carta a los Hebreos”, al que hemos venido dirigiendo la atención en estas últimas semanas, no es ciertamente una carta, pues no indica remitente ni destinatario; pero el autor ha querido acercarlo ligeramente al estilo epistolar, especialmente al de San Pablo. Por ello, antes de concluir, ofrece unos breves consejos: hace una llamada a la hospitalidad (¿recordamos la obra de misericordia “hospedar al peregrino”?, a visitar a los presos (me consta que la pastoral penitenciaria, que la Iglesia nunca olvida, es muy gratificante y fructífera), a la fidelidad matrimonial y a la castidad en general, y a una confianza en el Dios providente que ahuyente toda codicia o ansiedad, conscientes de que Dios es muy capaz de suplir todas nuestras deficiencias. Orientaciones bien prácticas que podrían servirnos de examen de conciencia.

Al leer el evangelio de hoy, no puedo evitar una leve sonrisa, recordando algo que cierta agrupación religiosa, autodenominado cristiana, se toma muy en serio: la supuesta prohibición bíblica de celebrar cumpleaños. Es tirar del rábano por la hoja más lateral.

En algunas enseñanzas Jesús y el Bautista se parecen tanto que Herodes llega a pensar si no serán la misma persona. Son dos profetas que incomodan, pues van más allá de las convenciones de su época. Por entonces el “cambio de pareja” era fácil y frecuente; y, al parecer, Herodías se encontraba más a gusto con su nuevo maromo, Herodes Antipas, reyezuelo de Galilea, que con el hermanastro de este, Filipo, jefe de los altos del Golán. Y Antipas debió de descansar el día en que “despachó” a su primera pareja, una princesa nabatea hermana del rey Aretas IV; este juró odio eterno a cuanto oliese a judío, por lo que, más tarde, se propuso perseguir hasta el fin del mundo al judío Saulo (cf. 2Co 11,32), que se había osado llevar a su reino (la “Arabia” de Gal 1,17) “una especie de” judaísmo.   

Hasta aquí la comedia de enredo. Pero el evangelista quiere recalcar cosas de más trascendencia. El radical Jesús había declarado indisoluble el matrimonio, según el plan primigenio de Dios manifestado en el AT, pero que el mismo AT había “dulcificado”, “por la dureza de sus corazones” (cf. Mc 10,4-8). Jesús vuelve a la seriedad primitiva; reafirma el respeto sagrado a la esposa y a la dignidad de la vida afectivo-sexual. Marcos nos informa de que esto ya había costado la vida a Juan el Bautista.

Y esto nos lleva a la segunda parte del mensaje: prevención frente a los  poderosos, siempre dispuestos a acallar al profeta, eliminándolo, si es preciso,  Antipas había encarcelado al Bautista con mala conciencia, convencido de que era un hombre justo; actuó cobardemente: en él pudo más el deseo de agradar a su nueva esposa que el respeto a la santidad de Juan. Quizá oía de vez en cuando reproches de su conciencia: por eso bajaba a hablar con el preso. En cambio Herodías debió de tener menos escrúpulos: aprovechó la primera ocasión para acallar definitivamente la voz que había incomodado a su marido y a ella. Y Herodes cayó en nueva cobardía: ¿qué diría su mujer, y los invitados…? Respetos humanos ahogaron el respeto a la santidad y a la propia conciencia. ¿Quién no está expuesto, seguramente en asuntos de menor cuantía, a algo semejante?

Vuestro hermano

Severiano Blanco cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Expresión de tristeza y dolor por incendio en Parroquia de Boroa.

Como Laicos Capuchinos quisiéramos expresar nuestra tristeza y dolor por el incendio que afectó al templo parroquial de nuestras queridas hermanas Catequistas Misión Boroa, lugar que muchas veces nos acogió con tanto cariño en nuestros encuentros de Verano.
Solidarizamos con las hermanas Catequitas y la comunidad Parroquial de Boroa.
Paz y Bien.

Homilía para la Eucaristía del domingo 07 de febrero de 2021.

Hermanos, el incendio de la iglesia de Boroa no nos debe desanimar, sino luchar por la paz y el bien en la araucanía. 

DOMINGO QUINTO DEL AÑO. 

Job 7,1-4.6-7: Job habla desde la cátedra del dolor. Compara la vida a un servicio, pero a un servicio pesado, de esclavo. Es una vida de desencanto, en la que el hombre es presa de la inquietud hasta la aurora. 

1Corintios 9,16-19.22-23: Pablo se siente empujado a proclamar la Buena Nueva como un esclavo a realizar lo que le manda su amo. Él es esclavo de Cristo, el Señor, debe cumplir con su deber: evangelizar. 

Marcos 1, 29-39: Jesús es presentado como Salvador, el que libera de las ataduras que esclavizan al ser humano. Su presencia es irrupción de la vida de Dios, que libera de todo mal. 

1.- El Evangelio, como lo  indica su nombre, es Buena Noticia, Y Jesús es presentado como Buena Noticia, por eso, es presentado sanando, liberando de todo mal. Dice Marcos que Jesús “levantó” a la suegra de Pedro. Utiliza el evangelista el mismo verbo (levantar) para hablar de la resurrección. Pues a eso viene el Señor, a levantar. ¿A quién? Al postrado, al caído, al bajoneado y depresivo. Y esto es solamente una señal de su misión: traer la salvación a todos. 

Ya el domingo pasado el evangelio nos mostraba a Jesús que habla y enseña con autoridad. Y en el evangelio de hoy esta autoridad se manifiesta sanando a muchos que sufrían diversos males. Esto significa el triunfo de Jesús sobre el mal y la instauración del Reinado de Dios. 

Job es el retrato del hombre sumido en el dolor, en el fracaso. En la época de Job no era clara la fe en la resurrección, pero sí se muestra la tremenda confianza que él tiene en Dios, que le puede sacar de la situación en que se encuentra. La vida de Job es dura, amarga, pesada, es como el servicio del esclavo, que lo único que anhela es que llegue pronto la liberación, como el enfermo desvelado que espera la aurora. ¿Acaso no sucede esto con muchísima gente? 

2.- Pablo tiene una misión: evangelizar, proclamar la Buena Noticia de la salvación. Misión que debe cumplir a toda costa. Si para Job la vida que lleva es una carga pesada, para Pablo evangelizar también es una carga, una tarea que debe realizar.  Y no sólo Pablo, sino todos debemos ser portadores de la Buena Noticia de la salvación. Dios quiere salvar, no quiere que el hombre viva postrado, aplastado por el sufrimiento, porque Él nos quiere libres, plenos. Y pienso que una señal positiva de todo esto es la campaña que ya se ha comenzado de la vacunación. Dios salva, pero no por arte de magia. Siempre se ha valido de mediaciones; y la mejor de estas mediaciones es Jesucristo, el Salvador. Él sigue actuando entre nosotros. 

3. Pero surge un problema. ¿Cómo proclamar hoy la verdad de Jesucristo salvador, que libera, que sana? ¿Cómo hacer creíble esta verdad en un mundo dominado por la ciencia y la técnica? Porque hoy todo se resuelve con la ciencia. Lo que no resuelve la ciencia simplemente no existe, Dios no existe, la religión es algo superado. Hoy se prescinde de Dios. Esta es una cara del problema, ya que también hay creyente que están en la vereda del frente: no a la ciencia, basta la fe en Dios. Entonces se rechaza lo que ofrece la ciencia, muchos rechazan la vacuna; dicen: Dios es mi médico. 

Ambas posturas son erróneas. Hoy se exige del creyente una Fe madura, sólida, con la que podemos y debemos enfrentar el mal en todas sus formas. Creer en Jesús, el que salva, no significa cerrarse a los adelantos científicos. 

4.- Celebramos nuestra Fe en Jesús el salvador, de ese Jesús que con la fuerza de su Palabra y con el Espíritu de Dios, dominó la enfermedad y la muerte. Él viene a conjurar todas las fiebres de la humanidad, esas fiebres de poder, de placer, de dominio. Fiebres que echan a perder la obra de Dios. Él hoy nos toma de la mano y nos levanta, nos pone de pie.  

Aunque nos veamos acosados por tanto mal nosotros proclamamos nuestra fe en Jesús, el Salvador. Y esto nos debe animar y salir a proclamar esta buena nueva de Jesús. Con fe podemos seguir luchando; vanos a superar la pandemia, porque el Señor es quien obra a través de la ciencia. Por eso damos gracias, porque como dice el salmo: “Él sana a los afligidos”. 

Hermano Pastor Salvo Beas.