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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. jueves 18 de febrero de 2021.

Hoy, jueves, 18 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Deuteronomio (30,15-20):

MOISÉS habló al pueblo, diciendo:
«Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Pues yo te mando hoy amar al Señor, tu Dios, seguir sus caminos, observar sus preceptos, mandatos y decretos, y así vivirás y crecerás y el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla.
Pero, si tu corazón se aparta y no escuchas, si te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y les sirves, yo os declaro hoy que moriréis sin remedio; no duraréis mucho en la tierra adonde tú vas a entrar para tomarla en posesión una vez pasado el Jordán.
Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra. Pongo delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que viváis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que juró dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 1

R/.
Dichoso el hombre
que ha puesto su confianza en el Señor

V/. Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R/.

V/. Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R/.

V/. No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,22-25):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día».
Entonces decía a todos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Querido amigo/a:

El pasado 11 de febrero celebramos en la Iglesia la 29ª Jornada Mundial del Enfermo, con el lema “La relación de confianza, fundamento del cuidado del enfermo.”  En este año tan duro donde tantas vidas se nos están yendo antes de tiempo por la pandemia y el consiguiente sufrimiento que esta peste está generando, me gustaría que nuestra oración fuera dirigida a los enfermos que no tienen recursos, que viven sin la atención sanitaria y humana básicas, que se sienten solos a la hora de enfrentar su enfermedad. De alguna manera ellos se identifican muy bien con la profecía de Jesús en el evangelio de hoy: El Hijo del hombre tiene que padecer mucho. Ellos cargan con cruces muy pesadas. Oración dirigida también a todos los profesionales de la sanidad que trabajan desde una vocación de entrega, en condiciones muy duras y con escasez de medios, en muchas ocasiones, para hacer la vida de los pacientes más agradable.

Sin embargo, bien sabemos que la enfermedad no sólo es física. Todos padecemos enfermedades “del alma”, heridas del corazón que de alguna u otra manera nos han tocado en la línea de flotación y todavía están sin cicatrizar. Heridas ocasionadas en el camino de la vida.

La Cuaresma que acabamos de inaugurar nos propone, a través de la oración y la revisión sincera y pacífica de nuestra vida, poner nombre a estas heridas o, en lenguaje evangélico, poner nombre a las cruces que llevamos a cuestas. Poner nombre significa ser consciente de ellas, aceptarlas, pedirle al sanador de Nazaret que cure las que sean curables, y que nos ayude a llevar con dignidad cristiana aquellas que nos acompañarán hasta los últimos días de nuestra vida. Él, que cargó con la cruz, nos ayuda a llevar la nuestra. No estamos solos.

Jesús atendió a los enfermos. No vemos en el evangelio ningún caso de indiferencia o desatención por su parte. Lamentablemente sí los vemos en nuestro entorno, enfermos que sufren en soledad su dolor. No permitas que ninguna persona enferma cercana a ti esté sola; puede tener todo lo material, pero lo que más necesita es tu compañía, tu cariño, tu comprensión, el regalo de tu persona; esta es la mejor medicina que puedes darle. Que en este tiempo de Cuaresma seamos, Señor, buenos cuidadores de los que más nos necesitan.

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 17 de febrero de 2021.

Hoy, miércoles, 17 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura de la profecía de Joel (2,12-18):

AHORA —oráculo del Señor—,,
convertíos a mí de todo corazón,
con ayunos, llantos y lamentos;
rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos,
y convertíos al Señor vuestro Dios,
un Dios compasivo y misericordioso,
lento a la cólera y rico en amor,
que se arrepiente del castigo.
¡Quién sabe si cambiará y se arrepentirá
dejando tras de sí la bendición,
ofrenda y libación
para el Señor, vuestro Dios!
Tocad la trompeta en Sion,
proclamad un ayuno santo,
convocad a la asamblea,
reunid a la gente,
santificad a la comunidad,
llamad a los ancianos;
congregad a los muchachos
y a los niños de pecho;
salga el esposo de la alcoba
y la esposa del tálamo.
Entre el atrio y el altar
lloren los sacerdotes,
servidores del Señor,
y digan:
«Ten compasión de tu pueblo, Señor;
no entregues tu heredad al oprobio
ni a las burlas de los pueblos».
¿Por qué van a decir las gentes:
«Dónde está su Dios»?
Entonces se encendió
el celo de Dios por su tierra
y perdonó a su pueblo.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 50,3-4.5-6a.12-13.14.17

R/.
Misericordia, Señor: hemos pecado

V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

V/. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.

V/. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

V/. Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,20–6,2):

HERMANOS:
Actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.
Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.
Y como cooperadores suyos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice:
«En el tiempo favorable te escuché,
en el día de la salvación te ayudé».
Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial.
Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.
Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Querido amigo/a:

Tenemos 40 días. Hoy comienza la Cuaresma. Somos invitados a vivir un tiempo precioso de renovación y crecimiento personal – comunitario. Un año más iniciamos un itinerario, un entrenamiento, un proceso que quiere llevarnos a la meta de la Pascua. Y particularmente, en este año caracterizado por la pandemia, el Papa Francisco nos invita a vivirlo renovando con intensidad las tres virtudes teologales, es decir, los hábitos que Dios infunde en la inteligencia y en la voluntad de la persona para ordenar sus acciones a Dios mismo: la fe, la esperanza y la caridad.

Destaco dos párrafos del mensaje del Papa para la Cuaresma de este año:

– “En este tiempo de Cuaresma, acoger y vivir la Verdad que se manifestó en Cristo significa ante todo dejarse alcanzar por la Palabra de Dios, que la Iglesia nos transmite de generación en generación. Esta Verdad no es una construcción del intelecto, destinada a pocas mentes elegidas, superiores o ilustres, sino que es un mensaje que recibimos y podemos comprender gracias a la inteligencia del corazón, abierto a la grandeza de Dios que nos ama antes de que nosotros mismos seamos conscientes de ello”. 

– “Vivir una Cuaresma de caridad quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia del Covid. En un contexto tan incierto sobre el futuro, recordemos la palabra que Dios dirige a su Siervo: «No temas, que te he redimido» (Is 43,1), ofrezcamos con nuestra
caridad una palabra de confianza, para que el otro sienta que Dios lo ama como a un hijo.”

Convertíos a mi de todo corazón, escuchamos en la profecía de Joel (1ª lectura). Convertirse significa volver la mirada a Dios, buscarle y dejarnos encontrar por Él.

Que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. El evangelio nos recuerda hoy que cuando hagamos limosna, ayunemos o recemos, que sea con autenticidad, no para cumplir ni por el qué dirán o para quedar bien ante los demás. Por lo tanto, hoy es un buen día para preguntarme en mi oración personal o cuando me impongan la ceniza sobre mi cabeza: Señor, ¿qué ayuno necesito? ¿Cuáles son las obesidades que me hacen pesado y torpe a la luz del Espíritu? ¿De qué me tengo que vaciar para que tú puedas entrar más en mi? ¿Qué limosna puedo dar? ¿Qué parte de mi no acabo de entregar a los demás? ¿En qué aspectos de mi persona puedo ser más generoso y oblativo? ¿Qué oración puedo hacer? ¿Cómo intimar más contigo en lo secreto de mi habitación?

Todas estas preguntas y prácticas cuaresmales nos invitan a ser más misericordiosos, a crecer en el amor, a estar más cerca de Dios para vivir dentro de cuarenta días su Pascua, su paso por nuestra vida. ¡Ánimo! Es una aventura preciosa que merece la pena vivir. Déjate sorprender por Dios en este tiempo de búsqueda y preparación. De todo corazón, ¡feliz Cuaresma!

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 16 de febrero de 2021.

Hoy, martes, 16 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (6,5-8;7,1-5.10):

Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra, y que todo su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón. Y dijo: «Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado; al hombre con los cuadrúpedos, reptiles y aves, pues me pesa de haberlos hecho.»
Pero Noé alcanzó el favor del Señor.
El Señor dijo a Noé: «Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único justo que he encontrado en tu generación. De cada animal puro toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; y lo mismo de los pájaros, siete parejas, macho y hembra, para que conserven la especie en la tierra. Dentro de siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días con sus noches, y borraré de la superficie de la tierra a todos los vivientes que he creado.»
Noé hizo todo lo que le mandó el Señor. Pasados siete días, vino el diluvio a la tierra.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 28, 1a.2.3ac-4.3b.9c-10

R/.
El Señor bendice a su pueblo con la paz

Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R/.

El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
El Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,14-21):

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían mas que un pan en la barca.
Jesús les recomendó: «Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes.»
Ellos comentaban: «Lo dice porque no tenemos pan.»
Dándose cuenta, les dijo Jesús: «¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis?»
Ellos contestaron: «Doce.»
«¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?»
Le respondieron: «Siete.»
Él les dijo: «¿Y no acabáis de entender?»

Palabra del Señor

REFLEXION :

Querido amigo/a:

La Palabra de Dios nos invita hoy, víspera de comenzar la Cuaresma, a tener cuidado con el mal en todas sus dimensiones: personal, social, estructural, … Tanto el libro del Génesis como el Evangelio, se lamentan y nos previenen de esta realidad contraria al plan de Dios. Leemos en la primera lectura: “Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra, y que todo su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón”. Palabras duras que nos invitan a la auto reflexión. ¿En qué manera soy yo participe con mi acción y omisión de generar y crear un mal ambiente, una atmósfera de maldad, una hamartiosfera? (hamartía=pecado). Dios ama a su creación y a sus criaturas y le pesa cuando no avanza según su plan establecido, cuando a través del uso de la libertad, colaboramos con el plan de nuestro creador o lo destrozamos.

Jesús nos advierte del mal camuflado que también crece y se extiende peligrosamente, y lo hace a través del ejemplo de la levadura, el ingrediente de cocina que hace que la masa fermente; ejemplo que ha utilizado otras veces de manera positiva, pero no en esta ocasión: “Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes”. Hoy tendríamos que sustituir fariseos y Herodes por otros personajes, corrientes de pensamiento, posverdades que fermentan y hacen crecer el mal. ¿Cuáles crees que son? ¿Cuáles adviertes cómo destructivas? ¿Cuáles minan tu fe y tu esperanza?

Jesús les recuerda a sus discípulos y a nosotros hoy, que Él es el Pan de Vida, el alimento que nos ayuda a combatir el mal y a generar bien y bondad. En la eucaristía lo recibimos. Eres lo que comes, cuerpo de Cristo. Pan que nos fortalece y nos hace tomar conciencia de la identidad a la que estamos llamados a ser: que todos seamos uno. Y en esa unidad debemos cuidarnos y cuidar nuestra casa común, la creación de la que Dios nos ha hecho garantes, cuidadores. Parece una aspiración muy exigente, pue a veces no somos capaces ni de cuidarnos a nosotros mismos, pero a eso aspiramos y para ello necesitamos el Pan que Jesús es para nosotros, el alimento, no otros panes que nos llenan pero sin nutrirnos, cuando no intoxicándonos.

La secuencia del Evangelio de hoy termina con pregunta que Jesús nos dirige: “¿no acabáis de entender? Es un buen día para orar con esta pregunta. Ilumina Señor nuestro entendimiento para que podamos comprender, asimilar y llevar a la vida aquella palabra de vida que nos cuesta y para librarnos de las levaduras tóxicas que contaminan nuestro corazón.

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 15 de febrero de 2021.

Hoy, lunes, 15 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (4,1-15.25):

EL hombre conoció a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín. Y ella dijo:
«He adquirido un hombre con la ayuda del Señor».
Después dio a luz a Abel, su hermano. Abel era pastor de ovejas, y Caín cultivaba el suelo.
Pasado un tiempo, Caín ofreció al Señor dones de los frutos del suelo; también Abel ofreció las primicias y la grasa de sus ovejas.
El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda, pero no se fijó en Caín ni en su ofrenda; Caín se enfureció y andaba abatido.
El Señor dijo a Caín:
«Por qué te enfureces y andas abatido? ¿No estarías animado si obraras bien?; pero, si no obras bien, el pecado acecha a la puerta y te codicia, aunque tú podrás dominarlo».
Caín dijo a su hermano Abel:
«Vamos al campo».
Y, cuando estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató.
El Señor dijo a Caín:
«Dónde está Abel, tu hermano?».
Respondió Caín:
«No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?».
El Señor le replicó:
«¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde el suelo.
Por eso te maldice ese suelo que ha abierto sus fauces para recibir de tus manos la sangre de tu hermano.
Cuando cultives el suelo, no volverá a darte sus productos. Andarás errante y perdido por la tierra».
Caín contestó al Señor:
«Mi culpa es demasiado grande para soportarla. Puesto que me expulsas hoy de este suelo, tendré que ocultarme de ti, andar errante y perdido por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará».
El Señor le dijo:
«El que mate a Caín lo pagará siete veces».
Y el Señor puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matase.
Adán conoció otra vez a su mujer, que dio a luz un hijo y lo llamó Set, pues dijo:
«Dios me ha dado otro descendiente en lugar de Abel, asesinado por Caín».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 49,1.8.16bc-17.20-21

R/.
 Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza

V/. El Dios de los dioses, el Señor, habla:
convoca la tierra de oriente a occidente.
«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí. R/.

V/. ¿Por qué recitas mis preceptos,
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? R/.

V/. Te sientas a hablar contra tu hermano,
deshonras al hijo de tu madre;
Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara». R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,11-13):

EN aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.
Jesús dio un profundo suspiro y dijo:
«Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación».
Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Querido amigo/a:

“¿Dónde está tu hermano?”, le pregunta el Señor a Caín en la primera lectura que hoy meditamos.

En pocos días comenzamos la Cuaresma, tiempo intenso, de kairós, de gracia; una oportunidad para crecer preparándonos para el acontecimiento de la Pascua. Pero esta oportunidad tiene un obstáculo, y es que, en nuestro proceso personal, nos cuesta asimilar que el crecimiento interior no puede acontecer sin la preocupación y ocupación de los demás, pues no somos sin los otros.

Volviendo a la pregunta inicial, en el relato del Génesis Caín le responde a Dios: “No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?”. Si, eres el guardián de tu hermano. Debemos preocuparnos más por ellos, precisamente porque son nuestros hermanos. El salmo 49 que hoy meditamos, en su última estrofa tiene palabras duras ante esta falta de fraternidad: “Te sientas a hablar contra tu hermano, deshonras al hijo de tu madre; esto haces, ¿y me voy a callar? ¿Crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara”.

El Papa Francisco en la encíclica Fratelli Tutti, del pasado mes de octubre, nos hace un recordatorio y llamamiento a cuidar los unos de los otros. Nos dice en el nº 8: “Entre todos. Anhelo que en esta época que nos toca vivir, reconociendo la dignidad de cada persona humana, podamos hacer renacer entre todos un deseo mundial de hermandad. Entre todos: He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante.”

Tiempo para mejorar, para crecer, para desatar, pero pasando por los otros, nunca solos. Es el hilo conductor de nuestra preparación: estar-con. Bastantes soledades está generando esta situación de pandemia para que nosotros le sumemos nuestras indiferencias, individualidades o egoísmos. Más que nunca necesitamos generar fraternidad.

En el evangelio de hoy, le piden un signo a Jesús. Quieren ver su poder, pero no entienden que su poder no es el de la “dynamis”, fuerza o violencia, sino el de la “exousía”, el de la liberación y sanación, que utiliza no para dominar, sino para curar. Por eso el texto del evangelio nos explica muy bien la reacción de Jesús ante esta petición de fuerza: “dio un profundo suspiro y se marchó”. No hay signo, no habéis entendido nada.

El signo que Jesús quiere es el que hace con nosotros: entregarse hasta el final. Por eso, estante atento para ver dónde está tu hermano, qué necesita de ti, cómo lo puedes ayudar. Será un buen tiempo de crecimiento personal, una buena cuaresma, que te llevará más cerca de Dios.

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. sábado 13 de febrero de 2021.

Hoy, sábado, 13 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (3,9-24):

EL Señor Dios llamó al hombre y le dijo:
«Dónde estás?».
Él contestó:
«Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».
El Señor Dios le replicó:
«Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».
Adán respondió:
«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí».
El Señor Dios dijo a la mujer:
«¿Qué has hecho?».
La mujer respondió:
«La serpiente me sedujo y comí».
El Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón».
A la mujer le dijo:
«Mucho te haré sufrir en tu preñez, parirás hijos con dolor, tendrás ansia de tu marido, y él te dominará».
A Adán le dijo:
«Por haber hecho caso a tu mujer y haber comido del árbol del que te prohibí, maldito el suelo por tu culpa: comerás de él con fatiga mientras vivas; brotará para ti cardos y espinas, y comerás hierba del campo. Comerás el pan con sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste sacado; pues eres polvo y al polvo volverás».
Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.
El Señor Dios hizo túnicas de piel para Adán y su mujer, y los vistió.
Y el Señor Dios dijo:
«He aquí que el hombre se ha hecho como uno de nosotros en el conocimiento del bien y el mal; no vaya ahora a alargar su mano y tome también del árbol de la vida, coma de él y viva para siempre».
El Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado.
Echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y una espada llameante que brillaba, para cerrar el camino del árbol de la vida.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 89,2.3-4.5-6.12-13

R/.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación

V/. Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios. R/.

V/. Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer que pasó;
una vela nocturna. R/.

V/. Si tú los retiras
son como un sueño,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca. R/.

V/. Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio San Marcos (8,1-10):

POR aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
«Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y si los despido a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos».
Le replicaron sus discípulos:
«¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?».
Él les preguntó:
«¿Cuántos panes tenéis?».
Ellos contestaron:
«Siete».
Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente.
Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y mandó que los sirvieran también.
La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil y los despidió; y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

De nuevo la primera lectura de hoy nos vuelve a hablar del tema de la desnudez. Aunque ahora no es la desnudez de la libertad de la que hablamos el jueves, sino la desnudez que asusta y nos pone en manos del miedo. Mal compañero el miedo. Algo que sigue siendo fruto del Mal. Cuando pasamos de pasear con Dios en la tranquilidad de la vida a escondernos de Él, algo dentro de nosotros está roto.

Y cuando eso pasa, todo nos da miedo. Y empezamos a echar culpas a diestro y a siniestro, siempre fuera de nosotros. Menos mal que lo propio de Dios es cubrir nuestra desnudez y nunca avergonzarnos. Propio de Dios es alimentarnos y nunca agrandar nuestras necesidades. Propio de Dios es compadecerse de nosotros y nuestra falta de fuerzas y nunca aprovechar nuestras debilidades.

Quizá por eso es capaz de movilizar a todo su “público” y contar con todos ellos para que coma la multitud. No lo hace para su propio beneficio (de hecho, nos cuentan que cuando notó que querían hacerlo rey por darles de comer, Jesús se aleja y esconde). Cada cual pone lo mejor de sí, lo que tiene y es. Y Dios pone su parte, lo que le es propio: bendecir, multiplicar, cuidar, alimentar, cubrir nuestra desnudez. Tenemos mucha suerte.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz @rosaruizrmi

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

XIX Encuentro de Formación y Espiritualidad Capuchina. Febrero 2021.

XIX ENCUENTRO DE FORMACION Y ESPIRITUALIDAD
LAICOS CAPUCHINOS
21 al 28 de febrero 2021

“HERMANOS TODOS”

Queridos hermanos y hermanas:

Paz y Bien para todos, ya nos quedan pocos días para encontrarnos y vivir de manera virtual un nuevo encuentro anual de Formación y Espiritualidad y es por eso por lo que les hacemos llegar esta carta con algunas indicaciones y/o recomendaciones a tener en consideración en los días de transmisión vía Meet:

  1. Modalidad: Virtual a través de Google Meet
  2. Fecha: 21 al 28 de febrero de 2021
    • Domingo 21 (10:00 hrs): Misa por Facebook Parroquia San Miguel -Hualpén.
    • (11:00 hrs.) Bienvenida por Meet
    • Miércoles 24 plenario y liturgia (20:00 hrs.)
    • Viernes 26 (20:00 hrs): Tema Formativo y oración de la noche
    • Sábado 27: Momento artístico “desde casa” (21:00 hrs): Canto, poema, relato, baile, “yo soy” (con karaoke), etc. con picadillo, cotillón, disfraz.
    • Domingo 28: (10:00 hrs.) Plenario
    • (11:00 hrs) Misa Final y mensaje de la Comisión Nacional.
  3. Tener Biblia, cuaderno, lápiz y un altar para cada encuentro.
  4. Enviar con anticipación en video, la presentación de cada fraternidad por ciudad, para presentar en “Momento artístico”

Desde ya, se les invita a que vayan motivando y pidiendo la gracia del Espíritu Santo, para ser de éste un encuentro con Él Señor y los hermanos.

Un abrazo a la distancia y que nuestra Madre Santísima, junto a su hijo Jesucristo, nos sigan guiando, cuidando y protegiendo. Y San Francisco y Santa Clara intercedan ante Dios por todos nosotros.

Comisión Nacional de Laicos Capuchinos de Chile.

EDD. viernes 12 de febrero de 2021.

Hoy, viernes, 12 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del Génesis (3,1-8):

LA serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. Y dijo a la mujer:
«Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?».
La mujer contestó a la serpiente:
«Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios:
“No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”».
La serpiente replicó a la mujer:
«No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal».
Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió.
Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.
Cuando oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, Adán y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 31,1-2.5.6.7

R/.
Dichoso el que está absuelto de su culpa

V/. Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito
y en cuyo espíritu no hay engaño. R/.

V/. Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.

V/. Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R/.

V/. Tú eres mi refugio,
me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,31 37):

EN aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano. Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los
oídos y con la saliva le tocó la lengua.
Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá» (esto es, «ábrete»).
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.
El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.
Y en el colmo del asombro decían:
«Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

El mal es astuto. Siempre. Como la serpiente. Y también es amigo de generar sospechas, de confundir, de enfrentar, de enredar con razones aparentes… Como la serpiente. Hay tres grandes consecuencias cuando el Mal nos maneja: nos avergonzamos de nosotros mismos, desconfiamos de los demás y nos escondemos de Dios.

En la Antigüedad, la enfermedad es una de las señales del mal. Cuando falta la salud, falta también, de algún modo, la buena relación con uno mismo, con los demás y… con Dios. En esas culturas, no poder hablar, no poder escuchar o ver, era tanto como reconocer que se había roto la armonía y el orden. Que el Mal que rompe y nos divide lleva la voz cantante. Ahora ninguno diríamos que la enfermedad es signo del Maligno, pero sí experimentamos que cualquier síntoma físico o psíquico nos desequilibra, nos resta bienestar.

Por eso en momentos así se agradece tanto que quien puede regalarnos la Salud (la salvación) quiera tocarnos, mezclarse con nosotros, y decirnos: “effetá, ábrete”. Como Jesús. La dirección en que actúa Dios es exactamente la contraria de la que elige el Mal: uno divide, otro unifica; uno engaña, otro clarifica; uno se aleja, otro se acerca. Y así, la buena gente no paraba de exclamar: “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. Dios nos hace bien.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz @rosaruizrmi

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 14 de febrero de 2021.

Un cordial saludo de Paz y Bien a todos ustedes.

DOMINGO SEXTO DEL AÑO. 

Levítico 13, -2.45-46: Texto tomado de la sección del libro que trata de la pureza e impureza legal. El tema de las enfermedades de la piel no se mira bajo la perspectiva médica, sino religioso-cultica. 

1Cotintios 10,31-11,1: Normas concretas de la vida cristiana, que de por sí es santa; por eso  todo es para gloria de Dios, todo sea para el buen ejemplo de los demás. 

Marcos 1,40-45: Jesús toca y sana al leproso, lo purifica y lo reintegra a la comunidad. 

1.- Israel, Pueblo de Dios, es un Pueblo santo, distinto, separado del resto. Por ser un Pueblo santo tiene acceso a Dios. De aquí se desprende que nada impuro cabe en el seno de esta comunidad santa. Por eso están las “leyes de santidad”, que ayudan al pueblo, al creyente, a vivir una vida pura, no contaminada. Leyes que miran a defender a la comunidad de aquello que la podría contagiar de la impureza, quedando así incapacitada para acercarse a Dios. También está el aspecto higiénico, para evitar todo contagio. Por lo que nos damos cuenta que la cuarentena no es cosa de ahora, sino ya se aplicaba entonces insistiendo especialmente en el aspecto religioso-cultico. Por eso, todo es supervisado por el sistema religioso: el sacerdote. 

2.- La Iglesia, Pueblo de Dios, Asamblea santa. También a ella se le exige una vida no de pureza legal, sino de una santidad integral. Dios nos quiere santos, diferentes al resto. Sí, diferentes al resto, pero no por el modo de vestir, ni por vivir en “ghetos”, etc., sino que, según el decir de san Pablo, por un estilo de vida que sea para gloria de Dios y buen ejemplo de los paganos. 

El evangelio no nos pide cuarentenas, que vivamos apartados para no contaminar ni contaminarnos. Al contrario, tenemos que estar presentes en la sociedad, pero de una manera distinta, santa, a la manera de Cristo. OJO. No debemos pretender imponer a esta sociedad pluralista nuestro estilo de vida que tenemos y vivimos. No se trata de imponer, pero sí valientemente proponer como una alternativa, para nosotros la única alternativa válida, para el bien de los demás. Debemos saber convivir con otros que tienen otra escala de valores, estamos en una cultura diferente. Allí está nuestro desafío: ser luz y sal.  

3.- Bien sabemos que la autoridad sanitaria nos ha impuesto el régimen de la cuarentena; está bien, es necesario. Pero a veces se crean otro tipo de cuarentenas para aislar al que molesta, al distinto. Creo que no hace falta enumerar las distintas fobias que existen en nuestra sociedad. Fobias que llevan a levantar muros, tanto materiales como psicológicos, bloquear fronteras, etc. Si lo estamos viendo a diario.  Como diría el Papa Francisco, no se cultiva la cultura del encuentro, no se crean puentes. 

En la mente de muchos se acepta que somos un solo cuerpo, y eso está bien; pero al mismo tiempo no se acepta al distinto. Tenemos que aprender que nuestra sociedad, nuestra comunidad, es un poliedro, es decir, un cuerpo compuesto de diversas caras. El desafío es grande entonces: sabernos aceptar distintos y así crear puentes. 

4.- Todos hemos sido purificados por el Señor con la fuerza del Espíritu Santo. Porque Él nos quiere purificados por eso nos toca, nos sana y nos incorpora a la comunidad, como lo hiciera con el leproso. 

Por nuestra condición humana sufrimos de algunas alergias. Todo sabemos lo que es una alergia, una reacción del organismo que algo rechaza. ¿Qué alergias tenemos? ¿Al de otro color de piel, al que no piensa como yo, al que creemos malo, etc.? Y estas alergias nos dañan, enronchan el alma, nos hacen alejarnos.  

El leproso aceptó su realidad y así se acercó al Señor. También nosotros reconozcamos que necesitamos ser purificados. 

Hoy el Señor me dice, te dice: “Queda purificado”. Y por sabernos purificados, salvados, no podemos callar. Debemos luchar contra toda segregación. Porque hacemos comunión, cultivemos la comunión. Con el salmista podemos decir: “¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado y liberado de su falta!”. 

Hermano Pastor Salvo Beas.