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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. viernes 26 de febrero de 2021.

Hoy, viernes, 26 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,21-28):

ESTO dice el Señor Dios:
«Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?
Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
Insistis: No es justo el proceder del Señor. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8

R/.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

V/. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.

V/. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R/.

V/. Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R/.

V/. Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,20-26):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

Jesús nos propone una justicia superior a la de los escribas y de los fariseos. La primera se basaba sobre el conocimiento profundo de la ley, la segunda se basaba en la observancia escrupulosa de sus preceptos. Jesús no quiere que nos conformemos con esa actitud externa, que no nace del corazón y no es expresión de amor, porque busca su propia auto-justificación. Con la que después se acusa y condena a los que, siendo débiles, o estando en situación de necesidad no logran cumplir con tantos preceptos. Superior a esta justicia que se funda solo en el saber o el hacer, es la del amor, que sabe hacerse cargo de la realidad y perdonar, que no excluye, sino que ofrece misericordia.

Y la raíz de ese amor está en el corazón humano. Es ahí donde brota lo bueno y lo malo. «Todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano …» (Mt 5,22). Notamos la insistencia en la palabra: ¡hermano! Se mata al hermano en el corazón, con los pensamientos y los sentimientos, con la indiferencia. Se mata al hermano con las palabras injuriosas y despectivas. Como tanto insiste el papa Francisco: «la murmuración es una actitud asesina, porque mata, acaba con la gente, acaba con la “fama” de la gente». Además, «cuando hablamos mal de los demás, les quitamos el rostro de la Belleza de Dios y les ponemos la máscara de la fealdad del mal. Nos volvemos «feos» también, mirándonos en el espejo manchado con la sangre del hermano al que matamos con la lengua».

El sentido de la justicia que nos propone Jesús es exigente ya que implica vivir con amor. El amor siempre tiene algo de «desmesura», tiene siempre un «algo más». El camino de conversión cuaresmal nos lleva a reubicar nuestra vida en ese amor evangélico de gratuidad. Esa «reforma del corazón», quizás la más urgente y necesaria en nuestras comunidades cristianas, es la gracia a pedir con insistencia en este tiempo de preparación a la Pascua. Donde se manifiesta un acto de justicia verdadera que Jesús ha inaugurado sobre la cruz con un acto de amor y perdón sin medida. Podemos hacer nuestra esta oración, para vivir la verdadera caridad:

Oh, Jesús,
que has acogido a cada hombre
en su condición para elevarlo
a la dignidad de hijo de Dios,
haznos capaces de vivir la atención
al prójimo para dar testimonio creíble
de ti, Verdad que libera.
Oh, Espíritu de amor,
que nos revelas el rostro de Dios,
haz resplandecer en nosotros la imagen
que Dios nos ha donado
viviendo en la verdadera caridad
y acogiendo a cada persona como
hermano. Amén.

Fraternalmente,
Edgardo Guzmán, cmf.
eagm796@hotmail.com

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 25 de febrero de 2021

Hoy, jueves, 25 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de Ester (14,1.3-5.12-14):

EN aquellos días, la reina Ester, presa de un temor mortal, se refugió en el Señor.
Y se postró en tierra con sus doncellas desde la mañana a la tarde, diciendo:
«¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob! Ven en mi ayuda, que estoy sola y no tengo otro socorro fuera de ti, Señor, porque me acecha un gran peligro.
Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y pon en mis labios una palabra oportuna delante del león, y hazme grata a sus ojos. Cambia su corazón para que aborrezca al que nos ataca, para su ruina y la de cuantos están de acuerdo con él.
Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y nuestros sufrimientos en salvación».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/.
Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R/.

V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,7-12):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

Jesús nos invita a orar con confianza y perseverancia. Del mismo modo que nos revela como es el corazón del Padre que sabe dar «cosas buenas a los que le piden» (Mt 7,11), nos indica cómo debe ser la actitud de un corazón orante: «pidan, busquen, llamen…». Durante este tiempo de Cuaresma se nos invita a volver a lo que es esencial para nuestra vida y nuestras opciones vitales. Redescubrir en la sencillez de los momentos de oración que tenemos cada día una verdad profunda: Dios es nuestro Padre y nos ama con un amor sin límites, está obrando siempre, sin cansarse, para nuestro bien.

Probablemente no siempre experimentamos este amor, o por la fuerza de la costumbre hemos vaciado de contenido la expresión: «Dios es amor». El reto es hacernos consciente de esta verdad de nuestra fe, que damos muchas veces ya por sabida. Jesús nos invita a entrar en comunión viva con Dios Padre, esta experiencia nos sana interiormente. Como decía el papa Francisco: «Todos, todos tenemos enfermedades espirituales, solos no podemos curarlas; todos tenemos vicios arraigados, solos no podemos extirparlos; todos tenemos miedos que nos paralizan, solos no podemos vencerlos. Necesitamos imitar a aquel leproso, que volvió a Jesús y se postró a sus pies».

La oración humilde y sencilla, la oración de un corazón que busca amar, inicia siempre con un acto de gratuidad contemplativa, poniendo en su mirada interior el rostro del Padre bueno. Esta vivencia de la bondad de Dios en la oración debemos llevarla a nuestra vida cotidiana. Para hacernos conscientes que en la simplicidad de la vida se manifiesta la vida en Dios. Por eso, «la mística de la vida cotidiana es la mística más profunda». La clave para acceder a este kairos cotidiano es la confianza, la apertura, el dejarse sorprender, o como se decía en el lenguaje de la piedad: la simplicidad.

Pidamos al Señor que renueve en nosotros el valor de la oración sobre la que se basa cada día la audacia de compartir el dolor y la angustia de nuestros hermanos. Sobre todo, en este tiempo de sufrimiento, abandono y angustia a causa de la pandemia del Covid-19. Que el Señor nos conceda cada día, sobre todo en los momentos más difíciles, de hacer de nuestra propia vida un templo donde resuene el grito de la humanidad que sale hasta el corazón del Padre de todos.   

Fraternalmente,
Edgardo Guzmán, cmf.
eagm796@hotmail.com

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 24 de febrero de 2021.

Hoy, miércoles, 24 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura de la profecía de Jonás (3,1-10):

EL Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 50,3-4.12-13.18-19

R/.
Un corazón quebrantado y humillado,
tú, Dios mío, no lo desprecias

V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

V/. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

V/. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio segun san Lucas (11,29-32):

EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

En este tiempo de Cuaresma resuena incesantemente la invitación a la conversión. ¿Cómo la recibimos? ¿Encuentra en nosotros un corazón abierto y dispuesto a dejarse interpelar por la Palabra de Dios? ¿Sentimos la urgencia de «verificar las sendas que estamos recorriendo, para volver a encontrar el camino de regreso a casa, para redescubrir el vínculo fundamental con Dios, del que depende todo»? O ¿somos de esa generación que necesita signos extraordinarios para creer en el Señor?

Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy tienen una fuerte llamada de atención: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás». Es sorprendente cómo el evangelista Lucas busca en el libro de Jonás, uno de los más breves de todo el «canon bíblico» una clave de interpretación para comprender la misión de Jesús. La profecía se ejerce en nombre de Dios y hay que posponer los propios gustos y miedos al mensaje que Dios te confía. Esta referencia al libro de Jonás dejaría a los escribas y fariseos con muchos problemas; sin embargo, para las personas que seguían con mucho entusiasmo a Jesús los llenaría de esperanza.

La figura del profeta Jonás es muy original, releído a luz del misterio de Cristo nos ofrece una luz viva que se transforma en revelación. La tradición hebrea ha tenido siempre una gran estima de este libro tanto que lo clasifican no en la categoría genérica de los «Escritos», sino en una más evidente la de los «Profetas». El evangelio no solo nos presenta la figura mítica de Jonás, junto a esta figura masculina encontramos una figura femenina: «La reina del Sur», la cual «vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón» (Lc 11,31). La reina de Saba viene a Jerusalén para escuchar, mientras Jonás al final se resigna a ir a Nínive para que el pueblo de esa ciudad pueda escuchar la Palabra del Señor y convertirse. A partir de estas dos referencias bíblicas podemos decir que la protesta de Jesús apunta a la disponibilidad al menos para escuchar su palabra hasta dejarse interpelar por su enseñanza.

Jesús se identifica con el profeta Jonás, porque Jonás estuvo tres días en el vientre del pez, como Jesús estará tres días en la sepultura. Así se manifiesta que, del mismo modo como Jonás, no tiene un interés personal de que le escuchen, pero ha sido enviado por Dios para que el pueblo se abra a la escucha. Jesús insiste en su identidad profética en un momento de crisis, de fuerte confrontación con las autoridades de su tiempo, que llegarán hasta acusarlo de trabajar con el poder del demonio. El nombre del Jonás significa «paloma», propio como aquella que marcó el fin del diluvio en tiempos de Noé. Con sus palabras y sus acciones, Jesús nos ofrece un ramo de olivo como signo del triunfo de la misericordia y compasión sobre cualquier forma de castigo. Está en nosotros el saber acoger este signo de paz. Descubrir en Jesús ese «gran signo» del amor de Dios es el inicio de la conversión. Dios siempre nos ofrece una nueva oportunidad, es mano tendida, esperanza vida.

Fraternalmente,
Edgardo Guzmán, cmf.
eagm796@hotmail.com

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 23 de febrero de 2021.

Hoy, martes, 23 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (55,10-11):

ESTO dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 33,4-5.6-7.16-17.18-19

R/.
El Señor libra de sus angustias a los justos

V/. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

V/. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

V/. Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R/.

V/. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,7-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

El camino cuaresmal que hemos iniciado nos pide hoy tomar conciencia de la importancia de la oración en nuestra vida cristiana. La oración es uno de los tres dinamismos de nuestro compromiso cuaresmal junto con el ayuno y la caridad hacia los más necesitados. La liturgia nos invita a meditar el texto del evangelio que no hemos leído el miércoles de ceniza. Como queriendo asegurar una mayor atención de nuestro corazón sobre la oración. Es una invitación hacer de la oración una expresión auténtica de nuestro ser discípulos.

El profeta Isaías nos asegura: «así será mi palabra que sale de mi boca» (Is 55,11). Esta palabra eficaz, enviada por Dios sobre la tierra, que regresa a Él después de haber cumplido su propósito, se ha hecho carne, es Jesús: por eso, su palabra está cargada de una potencialidad extraordinaria. Él nos dice: «Ustedes oren así: ¡Padre nuestro!» (Mt 6,9)». De ahí, que la invitación de Jesús a orar «así» no es simplemente la entrega de una formula mágica, para repetirla de forma mecánica. Es la entrega de un programa de vida, que «condensa su propia experiencia de Dios: la fe en el Reino y su preocupación por el mundo».

Podremos decir que oramos «así» como el Señor nos ha enseñado, cuando seamos capaces de vivir «así» como el Evangelio nos pide. Vida y oración deben ir siempre de la mano. La cuaresma como «viaje de regreso a Dios» es un tiempo propicio para potenciar nuestra oración. La cual nos lleva a esa intimidad con el Padre, que no solo escucha nuestra oración, sino que nos atrae a su corazón para conformarnos según su misericordia y perdón. La oración evangélica no funciona «a fuerza de palabras» (Mt 6,7), sino en la confianza del discípulo en el único maestro y Señor de nuestra vida. 

Así pues, orar es cultivar nuestra relación de amistad con Dios, acoger en el silencio del corazón la fuerza performativa de su Palabra para que nos transforme. Como señaló el papa Francisco en su homilía del miércoles de ceniza: «La conversión del corazón, con los gestos y las obras que la expresan, sólo es posible si parte del primado de la acción de Dios. Lo que nos hace volver a Él no es presumir de nuestras capacidades y nuestros méritos, sino acoger su gracia. Nos salva la gracia, la salvación es pura gracia, pura gratuidad».

Pidamos al Señor que nos enseñe a orar, que nos de la capacidad de hacer nuestra oración con su mismo corazón, para que crezca en nosotros cada día su misma experiencia de filiación y fraternidad. De esta manera, con su gracia nuestra oración nos impulsará a vivir y actuar, así como oramos.

Fraternalmente,
Edgardo Guzmán, cmf.
eagm796@hotmail.com

Fuente ; https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 22 de febrero de 2021.

Lunes de la primera semana de Cuaresma

FERIA

Color: MORADO

Antífona de entrada             Cf. Sal 122, 2-3

Como los ojos de los servidores están fijos en las manos de su señor, así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros. Ten piedad, Señor, ten piedad de nosotros. 

ORACIÓN COLECTA

Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y, para que sean provechosas las prácticas cuaresmales, instrúyenos con tus enseñanzas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Juzgarás a tu prójimo con justicia.

Lectura del libro del Levítico     19, 1-2. 11-18

El Señor dijo a Moisés:

Habla en estos términos a toda la comunidad de Israel: Ustedes serán santos, porque Yo, el Señor su Dios, soy santo. Ustedes no robarán, no mentirán ni se engañarán unos a otros. No jurarán en falso por mi Nombre, porque profanarían el nombre de su Dios. Yo soy el Señor.

No oprimirás a tu prójimo ni lo despojarás; y no retendrás hasta la mañana siguiente el salario del jornalero. No insultarás a un sordo ni pondrás un obstáculo delante de un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo soy el Señor.

No cometerás ninguna injusticia en los juicios. No favorecerás arbitrariamente al pobre ni te mostrarás complaciente con el rico: juzgarás a tu prójimo con justicia. No difamarás a tus compatriotas, ni pondrás en peligro la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.

No odiarás a tu hermano en tu corazón: deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él.

No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

SALMO RESPONSORIAL     18, 8-10. 15

R/. ¡Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida!

La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. 

Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos.

La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos.

¡Ojalá sean de tu agrado las palabras de mi boca, y lleguen hasta ti mis pensamientos, Señor, mi Roca y mi redentor! EVANGELIO

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO   2Cor 6, 2b

Éste es el tiempo favorable, éste es el día de la salvación.

EVANGELIO

En la medida que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo   25, 31-46

Jesús dijo a sus discípulos:

Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquéllas a su derecha y a éstos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”.

Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”

Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”.

Luego dirá a los de su izquierda: “Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron”.

Éstos, a su vez, le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?”

Y Él les responderá: “Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo”.

Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna. 

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-02-22

REFLEXIÓN :

Primeramente notemos que el Señor nos dice que somos el Cuerpo de Cristo y además en cada uno de nosotros, está el rostro de Cristo, esta Cristo mismo. Así también, notemos que la humildad, la solidaridad y la misericordia son los elementos o factores o actitudes que el Rey o el Señor observa en nosotros, así lo hará al final de nuestros días y este es el camino para llegar a su Reino. ¿Me doy cuenta que soy parte del cuerpo y rostro de Cristo al igual que mis demás hermanos, semejantes?, el Señor busca en nosotros la humildad, la solidaridad, la fraternidad, la misericordia y todos aquellos buenos valores y actitudes que alimentan el corazón, dan alegría, paz y amor, ¿Qué tan cercano me siento a estas actitudes y valores?, si hoy el Señor nos preguntará: ¿Cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?, ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?, ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?, ¿Qué le diríamos?

Fuente : www.cristonautas.com

EDD. sábado 20 de febrero de 2021.

Hoy, sábado, 20 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (58,9b-14):

ESTO dice el Señor:
«Cuando alejes de ti la opresión,
el dedo acusador y la calumnia,
cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
y sacies al alma afligida,
brillará tu luz en las tinieblas,
tu oscuridad como el mediodía.
El Señor te guiará siempre,
hartará tu alma en tierra abrasada,
dará vigor a tus huesos.
Serás un huerto bien regado,
un manantial de aguas que no engañan.
Tu gente reconstruirá las ruinas antiguas,
volverás a levantar los cimientos de otros tiempos;
te llamarán “reparador de brechas”,
“restaurador de senderos”,
para hacer habitable el país.
Si detienes tus pasos el sábado,
para no hacer negocios en mi día santo,
y llamas al sábado “mi delicia”
y lo consagras a la gloria del Señor;
si lo honras, evitando viajes,
dejando de hacer tus negocios y de discutir tus asuntos,
entonces encontrarás tu delicia en el Señor.
Te conduciré sobre las alturas del país
y gozarás del patrimonio de Jacob, tu padre.
Ha hablado la boca del Señor».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 85,1-2.3-4.5-6

R/.
Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu verdad

V/. Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti. R/.

V/. Piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti, Señor. R/.

V/. Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,27-32):

EN aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
«Sígueme».
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús:
«¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
Jesús les respondió:
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Querido amigo/a:

El sábado es un día más relajado, laboralmente hablando. Es un buen momento para descansar y dedicar más tiempo para orar con más calma y sosiego, para saborear a Dios en el banco de un parque, contemplando la naturaleza, encontrando el silencio y la quietud que apacigua nuestra alma. El corazón necesita escuchar a Dios. Cuando somos capaces de estar a la escucha de forma pacífica y confiada, nuestro interior puede oír la voz de Dios que llama insistentemente y con dulzura a nuestra puerta, como la voz que hoy llama a Leví, sentado al mostrador de los impuestos.

…Se levantó y lo siguió. Sólo un corazón disponible es capaz de levantarse. Levantarse implica dejar todo lo que estás haciendo, dar prioridad a quien te llama, renunciar. No se puede permanecer sentado en el mostrador de los impuestos y seguir a Jesús al mismo tiempo. El seguimiento implica cambio de dirección. Este es el problema que, en ocasiones, nos impide avanzar en la vida de fe: nos da miedo levantarnos y abandonar nuestras seguridades. El profeta Isaías lo explica muy bien en la primera lectura: …cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía.

Cuando somos capaces de avanzar en el seguimiento de Jesús porque superamos el inmovilismo que nos estanca, nuestro corazón se alegra, hace fiesta. El banquete de Jesús con Leví expresa la alegría del encuentro. Jesús está deseando sentarse a nuestra mesa. Es necesario estar muy atentos para escuchar sus llamadas y estar vitalmente dispuestos a levantarnos y dejar lo que tengamos entre manos para abrir la puerta a nuestro Señor, aquel que viene a traer mucha paz y alegría a nuestra vida. Que este sábado sea un día propicio para ello, y que la Virgen María, a la que todos los sábados recuerda la liturgia de manera especial, interceda por nosotros para que nos pongamos en camino. ¡Feliz jornada!

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 19 de febrero de 2021.

Hoy, viernes, 19 de febrero de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de lsaías (58,1-9a):

ESTO dice el Señor Dios:
«Grita a pleno pulmón, no te contengas;
alza la voz como una trompeta,
denuncia a mi pueblo sus delitos,
a la casa de Jacob sus pecados.
Consultan mi oráculo a diario,
desean conocer mi voluntad.
Como si fuera un pueblo que practica la justicia
y no descuida el mandato de su Dios,
me piden sentencias justas,
quieren acercarse a Dios.
“¿Para qué ayunar, si no haces caso;
mortificarnos, si no te enteras?”
En realidad, el día de ayuno hacéis vuestros negocios
y apremiáis a vuestros servidores;
ayunáis para querellas y litigios,
y herís con furibundos puñetazos.
No ayunéis de este modo,
si queréis que se oiga vuestra voz en el cielo.
¿Es ese el ayuno que deseo en el día de la penitencia:
inclinar la cabeza como un junco,
acostarse sobre saco y ceniza?
¿A eso llamáis ayuno,
día agradable al Señor?
Este es el ayuno que yo quiero:
soltar las cadenas injustas,
desatar las correas del yugo,
liberar a los oprimidos,
quebrar todos los yugos,
partir tu pan con el hambriento,
hospedar a los pobres sin techo,
cubrir a quien ves desnudo
y no desentenderte de los tuyos.
Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida se curarán tus heridas,
ante ti marchará la justicia,
detrás de ti la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor y te responderá;
pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 50,3-4.5-6a.18-19

R/.
Un corazón quebrantado y humillado,
tú, Dios mío, no lo desprecias

V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

V/. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.

V/. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,14-15):

EN aquel tiempo, os discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».
Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Querido amigo/a:

“Ayuno” es la palabra estrella en la liturgia de la Palabra de hoy. Uno de los conceptos clásicos de la Cuaresma junto a la oración y la limosna. Pero ¿cómo entender hoy el ayuno?  No es un concepto incomprensible en nuestra cultura. Ayunar para ponerse a régimen, para realizar una dieta de adelgazamiento por motivos estéticos, de salud o deportivos, es una práctica que muchas personas realizan.

En el aspecto religioso, ayunar, no sólo de alimentos, sino de todo aquello que me aleja de Dios, prácticas o vicios que me esclavizan como pueden ser usos adictivos de redes sociales, series, juegos, etc., es un tipo de ayuno que también comprendemos porque nos hace bien espiritualmente, ya que nos lleva al silencio y la Cuaresma nos invita a ello. Pero la Palabra de Dios nos invita a buscar un sentido más profundo al ayuno: ¿para qué ayunar? ¿Cuál es su finalidad?

El profeta Isaías critica el ayuno carente de sentido: ¿Para qué ayunar, si no haces caso? El día de ayuno buscáis vuestro interés. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea para el día en que el hombre se mortifica? ¿A eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor? Y es que el ayuno religioso que nace del orgullo, de la concupiscencia espiritual, es decir, de la vanagloria, del puro perfeccionamiento, del narcisismo espiritual, es el ayuno que critica el profeta y contra el que nos previene la Palabra de Dios. Todo ayuno religioso no puede verse privado de un elemento fundamental: tiene que producir beneficio en los otros, tiene que tener consecuencias positivas para los demás, especialmente para los más necesitados; no ser un ayuno de cuyos frutos sólo me beneficio yo. Así lo explica muy bien la primera lectura de hoy: El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne.

Por lo tanto, hoy en la oración se nos invita a pensar en el ayuno que Dios quiere. Por un lado, ayunar de todo aquello que te haga más libre, elimine ruidos y por lo tanto te predisponga más receptivo para escuchar a Dios. Sin olvidar el elemento fundamental que Dios quiere en el ayuno: que beneficie a los demás. Tu ayuno tiene que hacer la vida más agradable, más liberadora, tiene que ser luz para los otros.

Pídele luz al Señor en tu oración de hoy para contestar a esta pregunta: ¿cuál es el ayuno que tú quieres para mi Señor en este tiempo de Cuaresma?

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 21 de febrero de 2021.

Les deseo una santa y fructífera Cuaresma. Paz y Bien.

DOMINGO PRIMERO DE CUARESMA. B. 

Génesis 9, 8-15: Primera Alianza de Dios: con Noé y la creación. Una señal: el arco iris. Dios se compromete a defender la vida. 

1Pedro 3,18-22: el texto resalta la acción de Cristo. Él murió y resucitó para salvar a todos. Cristo resucitado evoca el bautismo, por el que fuimos salvados, así como Noé en el arca. Por eso, Resurrección y Bautismo son inseparables. 

Marcos 1,12-15: Dos partes: Una: Jesús, el nuevo Adán, vence al adversario para establecer la Paz = el Shalom de Dios. Dos: Jesús comienza a proclamar la cercanía de esta Paz, es decir el Reino de Dios. Por eso hay que convertirse. 

1.- Recién el miércoles comenzamos este tiempo de Cuaresma, tiempo de Reconciliación. Sí, porque la humanidad le dio la espalda a Dios; por eso debe convertirse, volverse a Dios. Pero esta Reconciliación la inicia Dios, autor de toda salvación. Porque si el pecado produce una triple ruptura: con Dios, con el hombre, con la creación, la salvación es Reconciliación; por eso el Señor quiere hacer y hace Alianza. Y en la Historia de Salvación encontramos tres Alianzas: con Noé, con Abraham y con Moisés. Lo que desembocará en la Nueva y Definitiva Alianza obrada por medio de Jesucristo. Y en todas estas Alianzas encontramos un hilo conductor: Dios ama lo creado, ama al hombre, ama la vida. Por eso, lo que nos muestra la primera lectura es un Pacto de defensa. Porque la ofensa contra la vida es ofensa contra Dios. 

2.- Dios salva, se compromete y reconcilia. Y el mediador no es Noé, ni Abraham, ni Moisés. Ahora es Jesucristo, el Justo, quien,  pasando por la tribulación fue vivificado por el Espíritu. Jesús tiene un nuevo modo de vivir: Resucitado. Por eso nosotros, habiendo sido salvados por Él en el bautismo, como Noé en el arca, estamos llamados a vivir con una conciencia pura, limpia.  

Dios salva a través de la Alianza, en la que se compromete a defender la vida. ¿Cuál vida? La de todos los seres vivientes, la de su Pueblo, la de toda la humanidad. Por eso, la catequesis de este tiempo es muy rica y es muy comprometedora. Con un llamado a una vida nueva, plena, lo que implica una vuelta, un cambio, un empezar de nuevo. 

3.- Pero ya sabemos que estamos nadando contra la corriente. El mundo está en otra y nos damos cuenta; cultiva la muerte y la destrucción. Hoy en nuestra patria se habla mucho de la constituyente para una nueva constitución. La que se supone ha de tener una Agenda ética. Pero, ¿cómo podrá haber una agenda ética firme, o un Consenso Básico Ético si no se respeta lo más valioso y estable que hay como es la vida? La vida del planeta, la vida del ser humano desde su concepción. Sin esto veo difícil que haya un Consenso Ético válido para todos, creyentes y no creyentes. Ya lo dije el domingo pasado: No debemos pretender imponer a esta sociedad pluralista nuestro estilo de vida que tenemos y vivimos. No se trata de imponer, pero sí valientemente proponer como una alternativa, para nosotros la única alternativa válida, para el bien de los demás. 

Pienso que en esta cuaresma hemos de poner el acento en el compromiso de Dios: la vida en plenitud, que se traduce en el respeto a todos por lo que son y valen. 

4.- Jesús, vencedor del enemigo, nos llama a una conversión de verdad, aceptando el señorío de Dios, que es vida. Ya no necesitamos del arco iris; Cristo es la señal por excelencia, la señal dada por el mismo Padre Dios para salvar a todos.  

En la primera lectura escuchábamos el compromiso de Dios: al ver el arco iris recordaré mi Alianza y no los destruiré. Hoy, al ver a Jesús muerto y resucitado, se acordará de la Alianza hecha con nosotros y nos salvará. Por eso, el camino de la cuaresma es un camino a la Pascua, la de Cristo y la de nosotros., que morimos y resucitamos con Él. 

Y aquí en la Eucaristía Dios renueva su Alianza con nosotros al darnos a su Hijo. Porque, como dice el salmo: “El Señor es bondadoso y recto; por eso muestra el camino a los extraviados”. 

Hermano Pastor Salvo Beas.