Ir al contenido principal

Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 15 de mayo de 2021.

Hoy, sábado, 15 de mayo de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,23-28):

PASADO algún tiempo en Antioquía, Pablo marchó y recorrió sucesivamente Galacia y Frigia, animando a los discípulos.
Llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, natural de Alejandría, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras. Lo habían instruido en el camino del Señor y exponía con entusiasmo y exactitud lo referente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan.
Apolo, pues, se puso a hablar públicamente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Áquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con más detalle el camino de Dios. Decidió pasar a Acaya, y los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allí que lo recibieran bien. Una vez llegado, con la ayuda de la gracia, contribuyó mucho al provecho de los creyentes, pues rebatía vigorosamente en público a los judíos, demostrando con la Escritura que Jesús es el Mesías.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 46,2-18-9.10

R/.
Dios es el rey del mundo

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R/.

Los príncipes de los gentiles se reúnen
con el pueblo del Dios de Abrahán;
porque de Dios son los grandes de la tierra,
y él es excelso. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,23b-28):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Fernando Torres cmf

      Hace poco me comentaba un buen amigo y mejor creyente que esto de la oración de petición no es tan sencillo como parece a primera vista. Para despejar algunas dudas, no estoy hablando ni del estudiante que ora para aprobar un examen (más vale que dedique su tiempo a estudiar la asignatura) no del que ruega con mucha intensidad y enciende velas a san Pancracio para que le toque la lotería (más vale que gaste el dinero en algo más útil que un billete de lotería. Esa forma de oración de petición no es más que un intento de manipular a Dios, de usarle para nuestros fines. Y Dios, siempre libérrimo, no se deja manipular. Está claro que no va a cambiar ni un aprobado ni un premio en la lotería por unas oraciones y unas velas. La relación con Dios no puede ser una especie de relación comercial en el que si yo le doy unas oraciones, con eso me gano el derecho de reclamar que me dé lo que le pido. 

      Pero es que a veces pedimos desde lo más profundo de nuestro ser. Pedimos la salud para un ser querido, pedimos para que su gracia se haga presente en la vida de nuestro vecino o nuestro amigo o nuestro familiar, que sabemos que es infeliz y que se está perdiendo. Lo pedimos con toda la fuerza y con toda la fe porque hay situaciones en que nos sentimos absolutamente impotentes y del fondo de nuestro corazón brota la oración: “Señor, ayúdanos / ayúdame”. 

      Lo malo es que muchas veces no sucede nada. A pesar de nuestra oración llena de fe, ¡no sucede nada! ¿Qué pasa entonces? ¿Es que Dios no escucha las oraciones de sus hijos? ¿Es que nuestra oración no pasa de ser un grito en el vacío? ¿Es que no hay nadie al otro lado?

      No sólo eso, Jesús dice en el Evangelio que él mismo pedirá al Padre por nosotros. Y nos dice que recibiremos respuesta. Pero… nada. 

      Aquí entramos en los terrenos de la fe, de la confianza. Creemos que estamos en las manos de Dios padre bueno que nos ama. Y eso lo creemos a pesar de los pesares. No tengo más que recordar las palabras de una gran minusválida a la que conocí hace años. Ella podía contar lo que era vivir una vida de limitaciones físicas, de enfermedades y dolores sin cuento. Pero también se podía oír cómo decía: “Yo estoy segura de que Dios me quiere, de una forma un poco rara pero me quiere.” Que el Señor nos conceda a todos esa fe y esa confianza en su amor, a pesar de todos los pesares que nos vengan.  

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 14 de mayo de 2021.

Viernes de la sexta semana de Pascua
San MATÍAS APÓSTOL
Color: blanco

Fue elegido por los Apóstoles para que ocupara el lugar de Judas, como testigo de la resurrección del Señor. Así lo atestiguaron los Hechos de los Apóstoles (1, 25-26).

Antífona de entrada             Jn 15, 16 

Dice el Señor: no son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto y ese fruto sea duradero. (t.P. Aleluya). 

Gloria. 

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que incorporaste a san Matías al colegio apostólico, concédenos por su intercesión que, alegrándonos de la elección de tu amor, podamos ser contados entre tus santos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

La elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once apóstoles.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles  1, 15-17. 20-26

Después de la Ascensión del Señor, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos – los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas- y dijo:

“Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús. Él era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. En el libro de los Salmos está escrito: “Que su casa quede desierta y nadie la habite”. Y más adelante: “Que otro ocupe su cargo”.

Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, desde el bautismo de Juan hasta el día de la Ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección”.

Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. Y oraron así: “Señor, Tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía”.

Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.

SALMO RESPONSORIAL   112, 1-8

R/. El Señor lo hizo sentar entre los nobles de su pueblo.

Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre.

Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor. El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo.

¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra?

Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria, para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles de su pueblo.EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO      Cf. Jn 15, 16

Aleluya.

“Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO

No son ustedes los que me eligieron a mí sino Yo el que los elegí a ustedes.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan  15, 9-17

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos:

Como el Padre me amó, también Yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como Yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen los que Yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino Yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo concederá. Lo que Yo les mando es que se amen los unos a los otros.

Palabra del Señor.

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-05-14

REFLEXIÓN :

El pasaje evangélico de este domingo es una perfecta continuación de la semana pasada. No sólo en cuanto al tema, sino también en los versículos de la liturgia.

Hace ocho días, el Evangelio nos ofrecía para nuestra meditación la bella alegoría de la Vid y los sarmientos (Jn 15, 1-8). Y hoy la Iglesia nos presenta la aplicación de ese discurso: cómo podemos vivir unidos a Cristo para ser buenos sarmientos y buenos amigos suyos (Jn 15, 9-17).

«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo. Permaneced en mi amor», nos dice nuestro Señor. Al meditar en la alegoría de la Vid, sentíamos la necesidad apremiante de permanecer unidos a Jesús para tener vida y para llevar frutos de eternidad. Y ahora el Señor nos va a mostrar el camino: «Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor» (Jn 15,10). El modo de vivir unidos a Él es por medio del amor. Pero un amor hecho obras, real y operante. Un amor de puras palabras o discursos bonitos es un amor platónico y vacío por dentro. Un amor de puros sentimientos, propósitos y buenas intenciones es falso, engañoso y estéril. No es real. Es una farsa y una pantomima. Ya lo decían nuestros abuelos con una expresión muy plástica: «El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones». No bastan los «quisieras» para ser buenos cristianos y verdaderos discípulos del Señor. Se necesita un «quiero» rotundo, operante y con todas sus consecuencias.

Se cuenta que, en una ocasión, le preguntó la hermanita pequeña a santo Tomás de Aquino, cuando todavía éste era muy joven: «Oye, Tomás, ¿qué tengo yo que hacer para ser santa?». Ella esperaba una respuesta muy complicada y profunda; pero el santo le respondió: «Hermanita, para ser santa basta querer». Querer. Pero quererlo de verdad; o sea, poniendo todos los medios para lograrlo, con la ayuda de Dios; que las obras y los comportamientos respalden y confirmen luego nuestros propósitos. La sabiduría popular lo ha condensado en la conocidísima sentencia: «Obras son amores…, que no buenas razones». Y «del dicho al hecho, hay mucho trecho». ¡Tenemos que acortar ese trecho para mostrarle al Señor que de verdad le amamos con las obras! Así lo hizo Él: «lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor». Sólo así construiremos nuestra casa sobre roca, y no sobre arenas movedizas (Mt 7, 21-27).

Pero el Señor nos concreta aún más el camino. Si cumplimos sus mandamientos -nos dice- permanecermos en su amor. ¿Y cuáles son sus mandamientos? «Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado». ¡La caridad hacia el prójimo!

Durante su vida pública nos dijo muchísimas veces que «el primer mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos», y que no había un mandamiento mayor que éste (Mc 12, 29-31). La caridad es el centro de las bienaventuranzas y de toda su doctrina: «Por eso, cuanto quisiereis que os hagan a vosotros los hombres, hacédselo vosotros a ellos, porque en esto consiste toda la Ley y los Profetas»(Mt 7,12). En esto resume toda su enseñanza. Y no sólo nos lo dijo con su predicación, sino que así nos lo demostró con sus obras: siempre amando, sirviendo, curando, perdonando, acercando a los hombres a Dios, predicando el amor con sus palabras y, sobre todo, con sus actitudes y comportamientos hacia todas las personas. «Pasó haciendo el bien» resumió san Pedro la vida del Señor (Hech 10,38).

La caridad es el núcleo de la Buena Nueva, de todo el Evangelio. Éste es SU mandamiento nuevo, el signo distintivo por el que todos reconocerían a sus discípulos (Jn 13, 34-35). Y es tan fundamental este precepto del amor al prójimo que ésta será la principal materia del juicio final: «En verdad os digo que cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,40). San Juan de la Cruz, comentando este pasaje, afirma con cierto aire de poesía: «En el atardecer de la vida, seremos juzgados sobre el amor.»

Fuente : https://es.catholic.net/op/articulos/29612/cat/566/para-ser-buenos-amigos-de-jesus.html

Homilía para la Eucaristía del domingo 16 de mayo de 2021.

Hermano, no deje de ir a votar, es un deber de cristiano. Paz y Bien.

SOLEMNIDAD DE LAS ASCENCION DEL SEÑOR. 

Hechos 1,1-11: Con un lenguaje muy humano se nos presenta el Misterio de la Ascensión como punto culminante de la vida de Cristo y punto de partida de la misión de la Iglesia. 

Efesios 4,1-13: Cristo glorificado nos hace partícipes de sus dones para que también nosotros, como comunidad, lleguemos a ser maduros en Cristo y así cumplir nuestra misión. 

Marcos 16,15-20: El evangelista brevemente hace una narración más que histórica, es una presentación teológica-doctrinal del misterio de Cristo glorificado junto al Padre. 

1.- Estamos celebrando un misterio de fe: la Ascensión del Señor. Lo que interesa aquí es saber qué significa este misterio y qué nos dice a nosotros. 

Sin entrar en detalles técnicos, digamos que la Ascensión es otro aspecto de la Resurrección de Jesús, es su glorificación. San Pablo en la carta a los Filipenses 2,6-11 sintetiza todo el Misterio de Cristo. Podría decirse que en este himno contemplamos un dinamismo descendente y un dinamismo ascendente. 

Descendente: siendo Dios, “Porque la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios” (Juan 1,1), no se apropió de este rango, sino que se anonadó y asumió la condición de siervo (porque todos los humanos son servidores), hasta las últimas consecuencias. 

Ascendente: por eso Dios lo exaltó y lo proclamó “Señor”, es decir, lo máximo. 

De modo que en este Misterio que estamos celebrando contemplamos el Retorno  del Hijo a casa, que se había humillado, dejando la gloria que tenía junto al Padre (cfr. Juan 17,5), vuelve al Padre para ser coronado Rey (cfr. Lucas 19,12). Ese es el misterio que se muestra también en la segunda lectura: “Este es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo…Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó…Cabeza de la Iglesia”. 

Si como Verbo de Dios ya tenía toda la gloria, ahora, como Verbo encarnado tiene toda la Plenitud (cfr. Colosenses 2,9). 

2.- Entendiendo y contemplando un poco lo que significa este Misterio podemos también ver qué nos dice a nosotros, qué implicancias tiene.  

– Pues bien, si en Cristo reside toda la Plenitud de la divinidad, nosotros en Él hemos alcanzado tal plenitud, de modo personal y como Iglesia participamos de Él. Dice también san Pablo: Subió a lo alto…y repartió dones a los hombres” (Efesios 4,8). La glorificación de Cristo redunda en beneficio para todos nosotros. 

– Por otra parte, el que Cristo haya retornado al Padre significa que volverá a nosotros, esperamos su manifestación gloriosa, el triunfo sobre el mal. 

– El Señor culminó su misión, pero nos deja una tarea: evangelizar a todos, nadie puede quedar fuera, ya que la salvación es para todos. 

– Contemplar este Misterio exige de nosotros vivir en Esperanza, ya que sin Esperanza el vivir es un vivir sin sentido. Tan sinsentido como ir a la Terminal y no esperar a nadie. 

3.- Si usted se fija, he utilizado más de un par de veces el verbo “Contemplar”. El auténtico creyente tiene los ojos de la fe para contemplar los misterios de Dios. Por eso, hoy hace falta en este mundo tan epidérmico personas, cristianos contemplativos, que sepan ver donde otros no ven. Porque de lo contrario, “si un ciego guía a otro ciego…(Mateo 15,14). Y en el mundo hay muchos ciegos. También en la iglesia hay muchos ciegos. Por eso, que el Señor nos abra los ojos para poder ver, contemplar y así poder iluminar y guiar. 

Que no caiga a nosotros los cristianos aquel reproche: No te das cuenta de que eres ciego. Cómprate colirio para que puedas ver. (cfr. Apocalipsis 3,17-18). Porque cristianos ciegos no sirven para nada. 

Otro mal que hoy existe es la desesperanza. En muchos cristianos falta la esperanza, porque no ven en sus pastores una postura clara; en los ciudadanos, porque no ven en los políticos una línea bien definida. Y sin esperanza nada se puede hacer. 

4.- A Él proclamamos y celebramos. Frente a un mundo que todo lo absolutiza proclamamos que sólo Cristo es el SEÑOR. Frente a una sociedad encandilada con los logros sepamos mostrar la soberanía de Cristo. Y la única manera de testimoniarlo es con una fe madura, en el seno de una comunidad madura. Es lo que nos pide el Papa Francisco al insistirnos que seamos una Iglesia en salida, capaz de entenderse con el mundo de hoy. 

Hoy celebramos el misterio de la Ascensión, pero no podemos quedarnos mirando al cielo, no podemos ser personas enajenadas, voladas, sino comprometidas con el hombre y el mundo de hoy. Hoy el Señor nos dice: “Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.” ¿Qué Buena Noticia? Que el Amor es más fuerte, que el Bien triunfa sobre el mal, la vida sobre la muerte. Y lo sabemos porque Él ha vencido. Por eso, “aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor,…porque es soberano de toda la tierra”. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. jueves 13 de mayo de 2021.

Hoy, jueves, 13 de mayo de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,1-8):

EN aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Áquila, judío natural del Ponto, y a su mujer, Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma.
Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a vivir y trabajar en su casa; eran tejedores de lona para tiendas de campaña. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, dando testimonio ante los judíos de que Jesús es el Mesías,
Como ellos se oponían y respondían con blasfemias, Pablo sacudió sus vestidos y les dijo:
«Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza. Yo soy inocente y desde ahora me voy con los gentiles».
Se marchó de allí y se fue a casa de un cierto Ticio Justo, que adoraba a Dios y cuya casa estaba al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios, al escuchar a Pablo, creían y se bautizaban.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97,1-2ab.2cd-3ab.3cd-4

R/.
El Señor revela a las naciones su victoria

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,16-20):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?».
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Fernando Torres cmf

      El evangelio de hoy nos deja con unas palabras un poco misteriosas de Jesús: “Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver”. La primera parte parece que supondrá la tristeza para los discípulos pero el reencuentro les volverá a llevar a la alegría. 

      Diría que Jesús no está hablando de una lejanía física sino de una forma de ver. Jesús ciertamente va a desaparecer y eso va a llevar a los discípulos a sentir la tristeza que siempre supone la separación, la pérdida de alguien a quien se quiere. Pero lo más importante está en la segunda parte de la frase: me volveréis a ver. 

      Es que “ver” se puede de muchas maneras. Hay quien a pesar de tener abiertos los ojos no ve ni entiende nada. Y hay quien hasta con los ojos cerrados lo ve y lo entiende todo. También hay muchas formas de presencia además de la física y tangible. Para nosotros, cristianos, está la presencia de Jesús en la Eucaristía pero también, como el mismo dijo, su presencia allí donde hay dos o tres reunidos en su nombre. Y su presencia en los pobres, los necesitados, los marginados, los enfermos. 

      Hay personas que son capaces de ver más allá de lo que se puede tocar y que descubren signos de esperanza, de vida, de presencia de Dios, allí donde otros sólo son capaces de ver oscuridad y desesperanza. Más aún, hay personas que son capaces de crear espacios de luz, de vida y esperanza, allá donde no hay más que oscuridad y muerte. Son personas que tienen la luz, el amor de Dios, dentro de sus corazones y por eso ven lo que otros no vemos. Ellos son capaces de iluminar, de vivir en la alegría. Ven a Jesús recorriendo nuestros caminos, caminando con nosotros, sienten su presencia en los pobres, en los tristes, en los que viven en la desesperanza. Y su presencia y su forma de comportarse lleva luz y esperanza a todos. 

      Vamos a pedir a Jesús en este día que nos dé esa otra forma de ver, que nos ilumine por dentro para que descubramos su presencia cerca de nosotros, para que seamos capaces de alumbrar la esperanza en nuestros corazones y la comuniquemos a los que nos encontremos a lo largo del camino. No vemos a Jesús físicamente pero si abrimos los ojos, lo vamos a encontrar a nuestro lado, porque él no nos deja de su mano. Y la alegría que nos llenará se hará contagiosa. Y seremos luz para los que nos rodean. 

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 12 de mayo de 2021.

Hoy, miércoles, 12 de mayo de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (17,15.22–18,1):

EN aquellos días, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y se volvieron con el encargo de que Silas y Timoteo se reuniesen con él cuánto antes.
Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo:
«Atenienses, veo que sois en todo extremadamente religiosos. Porque, paseando y contemplando vuestros monumentos sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido”.
Pues eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio yo. “El Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene”, siendo como es Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por manos humanas, ni lo sirven manos humanas, como si necesitara de alguien, él que a todos da la vida y el aliento, y todo.
De uno solo creó el género humano para que habitara la tierra entera, determinando fijamente los tiempos y las fronteras de los lugares que habían de habitar, con el fin de que lo buscasen a él, a ver si, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos; así lo han dicho incluso algunos de vuestros poetas: “Somos estirpe suya”.
Por tanto, si somos estirpe de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a imágenes de oro o de plata o de piedra, esculpidas por la destreza y la fantasía de un hombre. Así pues, pasando por alto aquellos tiempos de ignorancia, Dios anuncia ahora en todas partes a todos los humanos que se conviertan. Porque tiene señalado un día en que juzgará el universo con justicia, por medio del hombre a quien él ha designado; y ha dado a todos la garantía de esto, resucitándolo de entre los muertos».
Al oír «resurrección de entre los muertos», unos lo tomaban a broma, otros dijeron:
«De esto te oiremos hablar en otra ocasión».
Así salió Pablo de en medio de ellos. Algunos se le juntaron y creyeron, entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más con ellos.
Después de esto, dejó Atenas y se fue a Corinto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 148,1-2.11-12.13.14

R/.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria

Alabad al Señor en el cielo,
alabad al Señor en lo alto.
Alabadlo todos sus ángeles;
alabadlo todos sus ejércitos. R/.

Reyes del orbe y todos los pueblos,
príncipes y jueces del mundo,
los jóvenes y también las doncellas,
los ancianos junto con los niños. R/.

Alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime.
Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/.

Él acrece el vigor de su pueblo.
Alabanza de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo escogido. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,12-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Eso es lo que nos dice Jesús en el evangelio de hoy. Es importante leer bien esta frase. Porque no dice que ya, hoy, aquí y ahora, tengamos la verdad plena. Lo que nos dice es que el Espíritu nos guiará hacia ella. La conclusión es fácil: estamos en camino. Esa verdad plena se sitúa como el horizonte hacia el que nos dirigimos pero no como algo que poseamos ya. 

      Es importante tener esto en cuenta. Porque tengo la impresión de que hay cristianos que se creen en posesión de la verdad. Y están convencidos de que nuestra misión es iluminar al mundo que vive en el error. Es como si el Espíritu nos hubiese iluminado y entregado esa verdad en propiedad exclusiva. Y nosotros fuésemos los encargados de administrarla y distribuirla, y a veces imponerla, a los demás que viven en las tinieblas del error. 

      La realidad es un poco diferente. Hay una imagen que nos puede ayudar a entender mejor nuestra posición. Es la de una peregrinación donde el que va por delante tiene un farolillo que le sirve para iluminar vagamente el camino. Los que caminan saben a dónde quieren ir pero el camino lo tienen que ir buscando un poco a tientas porque la oscuridad les rodea. Así somos los hombres y mujeres de este mundo, de todas las generaciones, caminando y buscando lo mejor, con muchas equivocaciones y errores a lo largo del camino. Pero siempre con la mirada en el horizonte, en el destino al que se quiere llegar: el Reino. Los que trabajan por la justicia, los científicos que buscan remedios y soluciones que hagan más fácil la vida de las personas, los políticos que son honestos y quieren servir a la sociedad, los cristianos y no cristianos, los miembros de otras religiones, todos estamos buscando lo mejor para este mundo, para la humanidad.

      Nosotros no tenemos más que un farolillo y el Espíritu que anima nuestros pasos y nos anima a colaborar con todos para hacer de este mundo un lugar mejor para los hijos e hijas de Dios, donde no se excluya ni se condene a nadie. Siempre abiertos al diálogo, siempre llenos de esperanza porque, como Jesús, como Dios, nosotros creemos en la humanidad y en que Dios va trabajando en nuestra historia su plan de salvación. 

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 11 de mayo de 2021.

Hoy, martes, 11 de mayo de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,22-34):

EN aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó:
«Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
Le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.
A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/.
Señor, tu derecha me salva

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Jesús se va y el corazón de los discípulos se llena de tristeza. Es normal. En él habían encontrado no solo la orientación y la guía para seguir el camino. También habían encontrado la comprensión y la misericordia ante sus debilidades. Con Jesús habían experimentado la grandeza del corazón-amor de Dios que nos ama más allá de cualquier límite, más allá de todas nuestras miserias. Con Jesús se habían sentido fuertes y capaces de transformar el mundo. 

      Pero ahora se va. Se quedan solos. Cunde el desánimo entre sus filas. ¿Qué van a hacer? El líder desaparece y parece que nada tiene ya sentido, que el camino que habían comenzado con Jesús no conduce a ninguna parte y que más vale volverse a casa. El sentimiento de fracaso les embarga. 

      Pero Jesús promete que les va a enviar su Espíritu. El Espíritu les dará fuerzas. El Espíritu les ayudará a encontrar el camino. Nos podemos imaginar el Espíritu como una aparición que continuamente les va a decir lo que tienen que hacer. Pero eso sería caer en el infantilismo. Y lo último que Dios quiere es que nos convirtamos en unos niños eternos que necesitemos siempre de la mano que nos lleve y nos guíe. Dios nos quiere adultos, libres y responsables de nuestras propias decisiones, capaces de arriesgar y, por supuesto, de equivocarnos y de volver a empezar. El Espíritu no está para decirnos lo que tenemos que hacer en el minuto siguiente sino para ayudarnos a crecer y a tomar nuestras propias decisiones. El Espíritu nos ilumina el horizonte al que nos tenemos que dirigir: el Reino, la fraternidad y la justicia de los hijos e hijas de Dios, donde nadie está excluido. Y nos anima a ir haciendo nosotros el camino, a ir tomando las decisiones que vayan haciendo de este mundo la casa de todos los hijos e hijas de Dios. El Espíritu no es una vocecita sino una llama que incendia nuestro corazón y nos anima a crecer y vivir en libertad al servicio del Reino. Y como Pablo y Silas (primera lectura) enfrentaremos las dificultades y no nos desanimaremos. Porque el Reino vale la pena.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 10 de mayo de 2021.

Hoy, lunes, 10 de mayo de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,11-15):

NOS hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/.
El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26–16,4a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Las dos lecturas de hoy nos hablan de evangelizar. La primera nos cuenta cómo empieza a tomar contacto con la gente Pablo en su largo viaje evangelizador. La segunda nos habla del Espíritu que nos dará testimonio de Jesús y hará posible que nosotros demos testimonio también de nuestra fe. Evangelizar es comunicar la buena nueva del Reino, de la vida nueva que se nos regala en Jesús. Esa es la razón de ser de la Iglesia y, en consecuencia, la misión de cada cristiano: comunicar con nuestra vida y con nuestro testimonio la buena nueva de Jesús. 

      Esto me hace recordar a un amigo que había dedicado toda su vida laboral al marketing, a promover las ventas de la empresa en que trabajaba y que resumía su trabajo diciendo que para vender lo más importante es escuchar. Quiero pensar que, cuando Pablo se acercó a aquel lugar en Filipos donde había un lugar de oración y trabó conversación con las mujeres que allí estaban, no empezó a hablar inmediatamente del Evangelio y de Jesús sino que dedicó tiempo a escuchar, a conocer a aquellas mujeres, lo que decían, lo que les preocupaba… 

      Por muy paradójico que nos pueda parecer, quizá el primer testimonio que podemos dar de Jesús es dedicar tiempo a la escucha, a dejar que sea el otro el que nos cuente, nos hable de su vida, de lo que son sus problemas, sus dolores y también sus gozos y sus esperanzas. Por muy paradójico que nos pueda parecer, lo primero no es hablar, no es invadir al otro con nuestras razones, con nuestras ideas, con nuestras creencias sino guardar silencio y abrir los oídos y el corazón para empatizar con el otro, para sentir con él, para dejarle hueco para que hable y se exprese sin estar pensando en cómo interrumpirle para decir eso tan importante que tenemos que decir. 

      Al final, hacer eso no es más que hacer lo que hace el mismo Dios con nosotros, que antes de nada se acercó a nosotros y compartió nuestro pan y nuestro vino, nuestros caminos y nuestras vidas. Se hizo uno de nosotros. No invadió nuestra intimidad sino que se dedicó a escuchar, a comprender, a entender. 

      Que como Pablo seamos capaces de trabar conversión, de acercarnos a todos y escuchar para atender sus necesidades, para echar una mano, como lo haría Dios mismo. Que seamos capaces de atender al Espíritu que, en su silencio, nos da testimonio del Dios que siempre nos escucha, nos cuida y siente con nosotros. 

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Invitación a Encuentro de Guardianes.

Hualpén, Mayo 09 del 2021. 

ENCUENTRO DE GUARDIANES 

29 y 30 de Mayo 2021 

LAICOS CAPUCHINOS  

LEMA:«VEN Y SÍGUEME»

(Mt. 19,21)

HERMANOS Y HERMANAS: PAZ Y BIEN 

Reciban un saludo afectuoso a nombre de la Comisión Nacional de Laicos Capuchinos, con alegría les hacemos llegar  invitación a participar del Encuentro de Guardianes.

Cómo es bien sabido por todos, las condiciones sanitarias aún no nos permiten tener un encuentro presencial, es por ello que continuaremos realizando nuestros encuentros de manera virtual, a través de Google Meet cómo lo hemos estado haciendo en los últimos encuentros. Es por ello que hacemos llegar las recomendaciones para hacer de éste un buen encuentro:

  1. El encuentro se realizará los días Sábado 29 de mayo de 16:50 a 19:00 horas y el domingo 30 de mayo de 9:20 a 12:30 horas. 
  1. Conectarse minutos antes a la hora indicada, para evitar retrasos de la transmisión. 
  1. Cada guardián deberá inscribirse con su coordinador zonal y éste último deberá hacer llegar la nómina hasta el día 14 de mayo a los correos: leonor_rojas20@hotmail.com allyros2008@hotmail.com

Desde ya  les invitamos a que se vayan inscribiendo y a orar para hacer de éste un nuevo momento de encuentro entre hermanos. 

Un abrazo fraterno en Cristo Resucitado y que junto a María madre nuestra, San Francisco y Santa Clara, nos sigan animando a seguir nuestra fe en el Dios de la vida. 

Comisión Nacional de Laicos Capuchinos Provincia de Chile.