Ir al contenido principal

Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 11 de julio de 2026.

Primera Lectura

Lectura del libro de los Proverbios 2,1-9:

Hijo mío, si aceptas mis palabras y conservas mis consejos, prestando oído a la sensatez y prestando atención a la prudencia; si invocas a la inteligencia y llamas a la prudencia; si la procuras como el dinero y la buscas como un tesoro, entonces comprenderás el temor del Señor y alcanzarás el conocimiento de Dios. Porque es el Señor quien da sensatez, de su boca proceden saber e inteligencia. Él atesora acierto para los hombres rectos, es escudo para el de conducta intachable, custodia la senda del deber, la rectitud y los buenos senderos. Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la rectitud y toda obra buena.

Salmo

Sal 33,2-3.4.6.9.12.14-15

R/. Bendigo al Señor en todo momento

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará. R/.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él.
Venid, hijos, escuchadme:
os instruiré en el temor del Señor. R/.

Guarda tu lengua del mal,
tus labios de la falsedad;
apártate del mal, obra el bien,
busca la paz y corre tras ella. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19,27-29:

En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús: «Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?»
Jesús les dijo: «Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.»

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La experiencia de los apóstoles enviados por Jesús a predicar debió ser similar a la de la vocación de Isaías. También ellos experimentaron esa forma de temor de Dios ante Jesús y a causa de sus pecados, como leemos en Lucas 5,8: “apártate de mí, Señor, porque soy un pecador”. Y también ellos sintieron la fuerza del perdón purificador, como el ascua aplicada a los labios Isaías (“ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado”). Esa purificación los habilita para la misión: “Aquí estoy, mándame”; “No temas; desde ahora serás pescador de hombres” (Lc 5,10)

Pero la misión, como nos advertía Jesús en estos días, está erizada de dificultadas y oposiciones. Jesús hace esta advertencia recordando que él mismo se ha encontrado con ellas, y aquí, evidentemente, debemos entender una profecía de la cruz. Y esta certeza, iluminada por la resurrección, da confianza y despeja el temor. No tememos a las dificultades, ni siquiera a las amenazas de muerte. Y, si el único temor que debemos conservar es el temor de Dios, resulta que éste no es terror sagrado ni miedo, sino, precisamente confianza, porque este Dios del que depende nuestro cuerpo y nuestra alma, que, según las palabras de Jesús, puede destruirlos con el fuego, es, en realidad un Padre que se preocupa de nosotros, con mayor cuidado que el que muestra hacia todas sus criaturas, hasta las más insignificantes, con un amor maternal, como el de esas madres que cuentan los cabellos de sus hijos para despiojarlos (para purificarlos). Así pues, purificados con el fuego del amor de Dios, liberados de todo temor, podemos confesar nuestra fe en su Hijo, ponernos de su parte ante los hombres, sabiendo que él se pone de parte nuestra ante su Padre del cielo. No está de más la advertencia final de Jesús, que es una llamada a la responsabilidad: si Dios nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales (Ef 1, 3), habilitándonos para la misión, no podemos caer en la contradicción de negarlo ante lo hombres, sea con nuestro silencio, sea con el mal ejemplo de una vida contraria al Evangelio.

Hoy celebramos la memoria (en Europa, fiesta) de san Benito, uno que con toda su vida se puso de parte de Cristo ante los hombres y ayudó a muchos a hacer lo mismo.

Saludos cordiales

José María Vegas CMF

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD..viernes 10 de julio de 2026.

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Oseas (14,2-10):

Así dice el Señor: «Israel, conviértete al Señor Dios tuyo, porque tropezaste por tu pecado. Preparad vuestro discurso, volved al Señor y decidle: «Perdona del todo la iniquidad, recibe benévolo el sacrificio de nuestros labios. No nos salvará Asiria, no montaremos a caballo, no volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos. En ti encuentra piedad el huérfano.» Yo curaré sus extravíos, los amaré sin que lo merezcan, mi cólera se apartará de ellos. Seré para Israel como rocío, florecerá como azucena, arraigará como el Líbano. Brotarán sus vástagos, será su esplendor como un olivo, su aroma como el Líbano. Vuelven a descansar a su sombra: harán brotar el trigo, florecerán como la viña; será su fama como la del vino del Líbano. Efraín, ¿qué te importan los ídolos? Yo le respondo y le miro: yo soy como un ciprés frondoso: de mí proceden tus frutos. ¿Quién es el sabio que lo comprenda, el prudente que lo entienda? Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 50

R/. Mi boca proclamará tu alabanza, Señor

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve. R/.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,16-23):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Si Jesús envía a sus apóstoles (a sus discípulos, a todos nosotros) a anunciar el Evangelio es porque el mundo no está evangelizado. La misión no es un camino de rosas y no se debe abordar con ingenuidad, con esa ingenuidad que expresamos cuando decimos “todo el mundo es bueno”. En realidad, sí lo es, porque todo el mundo es obra buena de Dios (cf. Gn 1, 31). Pero también es cierto que en cierta medida (y no pequeña) ha dejado de serlo a causa del pecado. La misión a la que Jesús nos envía (prolongación de la suya) está fundada en la confianza de que la bondad original puede ser restablecida. Dios reacciona al pecado con el perdón y la misericordia, como con tanta fuerza lo expresa el profeta Oseas. Los mismos que han sido enviados lo saben por experiencia propia, puesto que son (somos) pecadores perdonados, heridos que han sido sanados.

Pero, repetimos, esa confianza basada en el amor inmerecido, como, de nuevo, dice Oseas, no es ingenua. De ahí la exigencia de ser prudentes como serpientes, puesto que los portadores de la buena noticia serán entregados, acusados, azotados, martirizados hasta la muerte, y en ocasiones por los más cercanos. Pero para que la prudencia propia de las serpientes no resulte antievangélica, es necesario completarla con la sencillez de las palomas. Y esto significa ser capaces de convertir toda circunstancia adversa en ocasión para el testimonio y el anuncio del evangelio, en los que actúa el Espíritu Santo. Esto es lo que nos enseña Jesús no sólo con sus palabras, sino con su ejemplo de vida, cuando ha hecho de la cruz (símbolo de sufrimiento e injusticia) el supremo testimonio de amor y causa de nuestra salvación.

La perseverancia en el bien es la garantía de esa salvación para sí, pero también para los demás, porque es la presencia constante de ese testimonio evangélico que puede, finalmente, mover los corazones, acoger el amor inmerecido y el perdón de la iniquidad, y curar los extravíos que alejan al ser humano de Dios y de sus hermanos.

Saludos cordiales

José María Vegas CMF

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

Encuentro de la Zona Norte, domingo 05 de julio de 2026.

Hermanos y hermanas, paz y bien !!!
El recién pasado 05 de julio, en el Convento San Antonio de Pádua, de los hermanos Capuchinos, en Santiago de Chile, se realizó el primer Encuentro Zonal, de las Fraternidadades de la Zona Norte, compuesta por Fraternidad de Viña del Mar y Fraternidadades de Santiago.
Se trabajo en el marco del Centenario de la Hermana Muerte.
Durante todo el día, se reflexionó sobre la hermana muerte. Actividad que fue trabajada por el hermano Capuchino Pastor Salvo Beas, reflexiones que dirigió en forma amena, profunda, con participación de los presentes y abordando desde la realidad que cada uno de nosotros (as), la vive.
Durante el día también nosotros (as) participamos de un rico desayuno, almuerzo preparado por los hermanos (as) de las Fraternidades de Santiago.
También, participamos de la Eucaristía de las 11.00 hrs.
Pero, durante todo el día se canto y oro al Señor de la vida.
Finalizando el Encuentro a las 16.30 hrs de acuerdo a lo programado.

Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

EDD. jueves 09 de julio de 2026.

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Oseas (11,1-4.8c-9):

Así dice el Señor: «Cuando Israel era joven, lo amé, desde Egipto llamé a mi hijo. Cuando lo llamaba, él se alejaba, sacrificaba a los Baales, ofrecía incienso a los ídolos. Yo enseñé a andar a Efraín, lo alzaba en brazos; y él no comprendía que yo lo curaba. Con cuerdas humanas, con correas de amor lo atraía; era para ellos como el que levanta el yugo de la cerviz, me inclinaba y le daba de comer. Se me revuelve el corazón, se me conmueven las entrañas. No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín; que soy Dios, y no hombre; santo en medio de ti, y no enemigo a la puerta.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 79

R/. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,7-15):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Jesús oró al señor de la mies que enviara trabajadores a su mies. Y esa oración fue escuchada, puesto que inmediatamente después envió a los apóstoles. Ya decíamos ayer que esa misión no es sino el acto de justicia de transmitir a los demás lo que hemos recibido de Dios. Pero llama la atención la parquedad del contenido del mensaje: la cercanía del reino de Dios. En cambio, Jesús insiste y pone el énfasis en las actitudes que han de asumir los enviados, y en las acciones que deben realizar. De este modo, recuerda que no se trata de una misión de propaganda o de conquista. Se trata de hacer visible de modo práctico el amor entrañable de Dios que con tanta pasión supo expresar el profeta Oseas. Un amor entrañable es un amor materno, que va más allá de la estricta justicia y se deja llevar por la sobreabundancia del corazón. Por eso es tan importante dar prioridad a las actitudes y las acciones que a las palabras (al discurso, el “relato” como gusta de decirse hoy). Y es que el contenido, la cercanía del reino, no es otro que la misma persona de Jesús, que viene y al que los discípulos abren camino: la misión de los apóstoles, como la misión de la Iglesia hoy, debe ser una preparación para el encuentro personal con Jesús, que es, como decía la mujer samaritana, el que nos los enseñará todo (cf. Jn 4, 25).

Ahora bien, el amor entrañable de Dios, la positividad del mensaje y su expresión en las acciones curativas, liberadoras y dadoras de vida con que los discípulos preparan el encuentro con Cristo no le quita un ápice de seriedad: rechazar el anuncio significa rechazar a Cristo, y rechazarlo a él no es rechazar una doctrina más o menos opinable, sino la salvación que Jesús ha venido a traernos, al mismo Dios que nos salva. Y esto es una seria advertencia no solo para los receptores del mensaje, sino también para sus portadores, que si no reflejan coherentemente en su vida el Evangelio que anuncian, pueden dificultar y hasta impedir su acogida.

Saludos cordiales

José María Vegas CMF

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. miércoles 08 de julio de 2026.

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Oseas (10,1-3.7-8.12):

Israel era una viña frondosa, y daba fruto: cuanto más eran sus frutos, más aumentó sus altares; cuanto mejor era la tierra, mejores monumentos erigía. Tiene el corazón dividido, ahora lo expiará: él mismo destruirá sus altares, abatirá sus estelas. Ahora dicen: «No tenemos rey, no respetamos al Señor, ¿qué podrá hacernos el rey?» Desaparece Samaria, y su rey, como espuma sobre la superficie del agua. Son destruidos los altozanos de los ídolos, el pecado de Israel. Cardos y abrojos crecen sobre sus altares; gritan a los montes: «Cubridnos», a los collados: «Caed sobre nosotros.» Sembrad justicia y cosecharéis misericordia. Roturad un campo, que es tiempo de consultar al Señor, hasta que venga y llueva sobre vosotros la justicia.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 104

R/. Buscad continuamente el rostro del Señor

Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R/.

Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R/.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,1-7):

En aquel tiempo, Jesús llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca.»

Palabra de Dios

REFLEXIÓN

Sabemos que una semilla, un grano de trigo, por ejemplo, multiplica por centenares, incluso por millares de veces su propio peso: una semilla produce, de media, más de 1.700 veces su peso en grano. Esta generosidad de la naturaleza es un buen, aunque pálido reflejo de la generosidad con que Dios se comporta con nosotros. Sembrar justicia, es exigir los mínimos de una conducta decente. Cosechar misericordia significa que Dios derrama sobre nosotros beneficios sin medida. Somos depositarios de la bendición de Dios: nuestra propia vida, los muchos bienes que recibimos con ella, y más allá de ella, la promesa de la vida eterna, de una vida plena y sin fin, eso que llamamos la salvación. Y, sin embargo, como dice el mismo Dios por boca de Oseas, la respuesta del hombre a esos beneficios es la idolatría, la infidelidad, el pecado, que supone la ceguera hacia esos múltiples beneficios y, en consecuencia, la ausencia de agradecimiento.

Pero Dios no responde al mal con el mal, sino con bienes mayores. Dios se supera a sí mismo, se podría decir, y no solo es que derrame sobre nosotros su misericordia cuando sembramos justicia, sino que lo hace también, y especialmente, cuando somos injustos. Dios libera a su pueblo de la esclavitud externa de Egipto, y, una vez en la tierra prometida, continúa liberándolo de la esclavitud interna implicada en el pecado y en el pecado fundamental, que es la idolatría. Dios responde al pecado con el perdón, a la injusticia con la misericordia.

Esta sobreabundancia que recibimos de Dios es una llamada a volver a la senda de la justicia. Es justo que reconozcamos los muchos bienes que recibimos de Dios, que los confesemos y demos gracias por ellos. Pero no solo: todos estos beneficios, que se han revelado definitivamente en Jesucristo, se nos dan para que los anunciemos, los compartamos y los hagamos llegar a todos, hasta los últimos rincones del mundo. La vocación apostólica es parte de esa justicia que cosecha misericordia. Es de justicia que demos gratis la misericordia de Dios que hemos recibido gratis. Y para que todo esto no se convierta en una ideología “buenista”, pero que no transforma nuestra realidad concreta, es importante que la universalidad de la misión empiece por los más cercanos, con aquellos con los que convivimos cada día y con los que tenemos inevitablemente roces y dificultades. Así hemos de entender esa aparente restricción en esta primera misión apostólica. Es solo el comienzo de una misión que, desde Jerusalén y Judea, llega a Samaria y se extiende hasta los confines del mundo (Hch 1, 8).

Saludos cordiales

José María Vegas CMF

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. martes 07 de julio de 2026.

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Oseas (8,4-7.11.13):

Así dice el Señor: «Se nombraron reyes en Israel sin contar conmigo, se nombraron príncipes sin mi aprobación. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su perdición. Hiede tu novillo, Samaria, ardo de ira contra él. ¿Cuándo lograréis la inocencia? Un escultor lo hizo, no es dios, se hace añicos el novillo de Samaria. Siembran viento y cosechan tempestades; las mieses no echan espiga ni dan grano, y, si lo dieran, extraños lo devorarían. Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar, para pecar le sirvieron sus altares. Aunque les dé multitud de leyes, las consideran como de un extraño. Aunque inmolen víctimas en mi honor y coman la carne, al Señor no le agradan. Tiene presente sus culpas y castigará sus pecados: tendrán que volver a Egipto.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 113B,3-4.5-6.7ab-8.9-10

R/. Israel confía en el Señor

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R/.

Tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen. R/.

Tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan.
Que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos. R/.

Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,32-38):

En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: «Nunca se ha visto en Israel cosa igual.»
En cambio, los fariseos decían: «Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios.»
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

La lucha contra la idolatría es un rasgo central de la religiosidad de Israel. Hoy les puede parecer a muchos un signo de intolerancia. Pero, en realidad, es una defensa de la verdad de Dios, de la que depende la verdad y el bien del ser humano. Cuando hacemos dioses a realidades de nuestro mundo, iguales o inferiores al propio ser humano, perdemos el sentido de la verdad, del bien y del mal, y nos hacemos daño a nosotros mismos. El hecho de que Israel, como vemos en la denuncia de Oseas, esté continuamente inclinado a la idolatría, indica que esta inclinación es universal, permanente, casi consustancial a la humanidad de todos los tiempos. Por eso, esa denuncia sigue siendo actual y también nosotros debemos examinar con cuidado cuáles son los ídolos contemporáneos, no siempre revestidos de religiosidad, que nos extravían del Dios verdadero y de nosotros mismos. No es Dios el que castiga la idolatría, sino que, como se dice para otras situaciones, y en este caso con tanto mayor motivo, “en el pecado está la penitencia”.

La superación de toda idolatría se da en Jesús, que nos muestra el verdadero rostro de Dios Padre, nos libera de nuestros demonios y nos enseña el profundo humanismo de la fe en el Dios de Israel, que es el Dios y el Padre de todos. Pero su presencia humana, que desafía nuestra fe, encierra un peligro tan grande, si no mayor, que el de la idolatría. Si ésta significa adorar a Dios en lo que son solo sus criaturas, este otro peligro, más radical, consiste en atribuir carácter diabólico a la acción de Dios. Si la idolatría es un fe errada, la acusación de los fariseos contra Jesús es no sólo una falta de fe sino una verdadera mala fe, que considera imposible su acción liberadora en la concreción de nuestra vida. Pero estas objeciones (esta mala fe) no puede frenar la acción de Jesús, que nos mira con misericordia, se apiada de nuestras dolencias, y nos llama a implicarnos en la acción divina de aliviarlas, de sanar, curar y hacer presente en nuestro mundo la salvación. La exhortación de Jesús a orar para que el Señor envíe obreros a la mies es en sí misma una llamada a convertirnos en esos obreros, a dejar nuestras idolatría y mala fe, para unirnos a Él y a su misión.

Saludos cordiales

José María Vegas CMF

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. lunes 06 de julio de 2026.

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Oseas (2,16.17b-18.21-22):

Así dice el Señor: «Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto. Aquel día –oráculo del Señor–, me llamará Esposo mío, no me llamará ídolo mío. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 144

R/. El Señor es clemente y misericordioso

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.

Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R/.

Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias. R/.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,18-26):

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: «Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.»
Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió y, al verla, le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado.» Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: «¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.»
Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Todos conocemos la canción “La muerte no es el final”. Pero ante la afirmación de que la muerte no es el final del camino, muchos tuercen el gesto y la consideran un triste consuelo. En esta vida y en este mundo, en el que vivimos y morimos, la muerte se impone con brutalidad, y rompe los vínculos que nos unen al ser querido que ha caído en sus redes. Es verdad que cuando la muerte sucede después de una larga vida, pese a la dureza de la separación, es más fácil resignarse. Pero cuando el que muere es un niño, al dolor inmenso que produce se produce se une la protesta, que puede llegar a ser rebeldía y acusación contra Dios.

Jesús responde a la angustia y el desgarro de un padre que acaba de perder a su hija, y que no se resigna, y le pide, casi le exige, que venga a imponer su mano sobre la niña para que viva. Podemos imaginar la angustia, la cólera, la protesta y el matiz de exigencia que revela su súplica.

La reacción de Jesús de marchar en pos del hombre, nos dice que Jesús nunca permanece indiferente a nuestro dolor y a nuestros gritos de auxilio. Es verdad que, a veces, como en el caso que nos ocupa, la respuesta se hace esperar, Jesús se distrae y pierde el tiempo atendiendo a otros sufrimientos, que nos parece que no son tan urgentes. Aunque, posiblemente esa demora y el diálogo con la mujer hemorroisa curada juega también su papel: para que Dios intervenga en nuestra vida atendiendo a nuestras peticiones necesitamos acercarnos a Él con fe, con una confianza plena, de la que la mujer es un ejemplo vivo. Es como si Jesús, con su demora, estuviera diciéndole al padre angustiado e impaciente, que lo esencial es tener fe.

La respuesta de Jesús a nuestros dolores ha consistido en cargar Él mismo con todos ellos, entregándose a la muerte en la cruz. Jesús entiende bien lo que le pedimos y lo que sentimos al hacerlo. Él mismo, que ha pasado por el trance del sufrimiento y por el umbral de la muerte, y que ha alcanzado la orilla de la resurrección, puede decirnos con todo fundamento que nuestros muertos no están muertos, no han sido devorados por la nada, sino que viven, aunque a nuestros ojos estén dormidos.

Esto provoca la risa de muchos. También le sucedió a Jesús. Pero nosotros, que creemos en la muerte y la resurrección de Cristo, sí sabemos que esa niña no estaba muerta, sino dormida, y que el Cristo resucitado la toma de la mano y la pone en pie, levantándola a una vida nueva.

A todos los difuntos extiende la mano Jesús para ponerlos en pie. A todos les habla al corazón con palabras de amor, aunque la respuesta ya dependa de nosotros. Y también a nosotros, mientras vivimos, nos habla, nos llama, nos ofrece su mano para que nos levantemos de esa muerte que es el pecado, y vivamos ya en este mundo la vida nueva de la resurrección, que se manifiesta en el mandamiento del amor.

También a María Goretti, que se resistió al pecado hasta dar la vida, Jesús la ha tomado de la mano y la ha puesto en pie. También en ella la vida ha vencido sobre el pecado y la muerte.

Saludos cordiales

José María Vegas CMF

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

Inicio Encuentros Zonales 2026.

Mañana 5 de Julio daremos comienzo al primer Encuentro Zonal Norte junto a las fraternidades de Santiago y Viña del Mar .

En el marco de los 800 años de la Pascua de San Francisco y con el tema central
«¡Bienvenida seas, mi hermana Muerte! «
les pido tengan en sus oraciones a cada hermano y hermana que vivirán este encuentro.

Que el Espíritu Santo inunde con su Gracia y siga fortaleciendo nuestro caminar de la mano del buen Padre y los hermanos que el Señor nos regala.

Un fraternal abrazo a cada uno de ustedes,

Paz y bien !!!

Evelyn Toledo Reyes.

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.