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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 06 de octubre de 2018

Primera lectura

Lectura del libro de Job (42,1-3.5-6.12-16):

Job respondió al Señor: «Reconozco que lo puedes todo, y ningún plan es irrealizable para ti, yo, el que te empaño tus designios con palabras sin sentido; hablé de grandezas que no entendía, de maravillas que superan mi comprensión. Te conocía sólo de oídas, ahora te han visto mis ojos; por eso, me retracto y me arrepiento, echándome polvo y ceniza.»
El Señor bendijo a Job al final de su vida más aún que al principio; sus posesiones fueron catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil borricas. Tuvo siete hijos y tres hijas: la primera se llamaba Paloma, la segunda Acacia, la tercera Azabache. No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les repartió heredades como a sus hermanos. Después Job vivió cuarenta años, y conoció a sus hijos y a sus nietos y a sus biznietos. Y Job murió anciano y satisfecho.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 118

R/. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo

Enséñame a gustar y a comprender,
porque me fío de tus mandatos. R/.

Me estuvo bien el sufrir,
así aprendí tus mandamientos. R/.

Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos,
que con razón me hiciste sufrir. R/.

Por tu mandamiento subsisten hasta hoy,
porque todo está a tu servicio. R/.

Yo soy tu siervo: dame inteligencia,
y conoceré tus preceptos. R/.

La explicación de tus palabras ilumina,
da inteligencia a los ignorantes. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,17-24):

En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron muy contentos y dijeron a Jesús: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»
Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»
En aquel momento, lleno de la alegría del Espíritu Santo, exclamó: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar.»
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.»

Palabra del Señor​

Comentario  :  
CR

Queridos hermanos:

El evangelio de hoy nos relata una escena evangélica llena de optimismo y alegría. Los 72 regresan de su misión satisfechos y sorprendidos por el poder que han experimentado al curar y expulsar demonios, signos que acompañaban al anuncio de la venida del Reino de Dios.

Jesús comparte su alegría, pero si les advierte que la alegría no ha de provenir del éxito experimentado, sino más bien, de participar activamente de la misión del Hijo, de experimentar en vivo y en directo lo que muchas generaciones de creyentes anhelaron y que nunca pudieron vivir. El misterio de Dios se revela en Jesús de manera definitiva, convirtiendo su vida en el punto central de la historia de la humanidad.

Jesús ora al Padre porque su Palabra se revela a los sencillos de corazón, a aquellos que desde la humildad son capaces de acoger a la Palabra hecha carne, que es Él mismo. Tienen los ojos abiertos a la sorpresa de un Dios que siempre va más allá de los límites de nuestras estructuras de pensamiento, de nuestras teorías, de nuestras ideas. Los sabios y entendidos eran los que creían que conocían a Dios. Había escudriñado en la Escrituras y en la tradición los rasgos de su presencia y habían construido una imagen de Dios cerrada, expresada en multitud de leyes que rígidamente practicadas pervertían radicalmente el verdadero rostro de Dios. Jesús rompe radicalmente con esa imagen falsa de Dios, y anuncia al Dios Abba, el que ama primero, siempre abierto al perdón y a la misericordia, siempre sensible al dolor de los que sufren, siempre llamando desde el horizonte a vivir una vida desde la clave del amor hasta entregar la vida.

Esta Buena Noticia ha llegado hasta nosotros a través de el testimonio de muchos que a través de historia han abierto su corazón al Jesucristo. Nosotros también somos dichosos  porque tenemos la posibilidad de encontrarnos con Él si estamos abiertos a la sorpresa .

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/hoy

Comentario al evangelio de hoy viernes 05 de octubre de 2018.

Del santo Evangelio según san Lucas 10, 13-16


«¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido. Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! «Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado».

Meditación del Papa Francisco

Cuando nosotros estamos en tentación, no escuchamos la Palabra de Dios: no escuchamos, no entendemos, porque la tentación nos cierra, nos quita cualquier capacidad de previsión, nos cierra cualquier horizonte, y así nos lleva al pecado. Cuando estamos en tentación, solamente la Palabra de Dios, la Palabra de Jesús nos salva. Escuchar la Palabra que nos abre el horizonte… Él siempre está dispuesto a enseñarnos como salir de la tentación. Y Jesús es grande porque no solo nos hace salir de la tentación, sino que nos da más confianza.

Esta confianza es una fuerza grande, cuando estamos en tentación: el Señor nos espera, se fía de nosotros así, tentados, pecadores, siempre abre horizontes. Y viceversa, el diablo con la tentación cierra, cierra, cierra. (Cf. S.S. Francisco, 18 de febrero de 2014, homilía en Santa Marta)

Reflexión
¡Ay de ti, que has visto muchos milagros y no te has convertido! Son muy duras las palabras de Cristo contra estas dos ciudades, ciudades que nos pueden representar si no creemos en los milagros que Cristo va cumpliendo cada día de nuestra vida.

¿Qué milagros ha hecho y no he creído? Cada uno en su vida personal puede decir cuántos son los milagros que Dios ha hecho en su propia vida, pero los más comunes son la Eucaristía, la conversión de nuestros corazones, las casualidades que no tienen otro fundamento que el querer de Dios, nuestra propia vida cuando hemos estado en riesgo de morir…

Lo que nos pide Cristo en este evangelio es que reflexionemos sobre todos esos milagros, esas gracias que Dios nos va dado, para que se las agradezcamos como verdaderos hijos, que aman a su Padre. Seamos agradecidos y pidamos la gracia de ver todo lo que Dios nos ha dado.

 

Fuente :  http://es.catholic.net/op/articulos/8378/cat/331/ciudades-incredulas.html#modal

Homilía para la Eucaristía del domingo 07 de octubre de 2018

Paz y Bien para todos ustedes.

 

DOMINGO XXVII DEL AÑO.

Génesis 2,4.7.18-24: el texto corresponde al segundo relato de la creación del hombre y la mujer. Se puede destacar: el hombre participa de la misma naturaleza que los otros seres. El hombre es superior a los animales. La mujer es de igual dignidad que el hombre. Ambos están llamados el uno para el otro.

Hebreos 2,9-11: la redención realizada por Cristo. Él humillado, ahora es glorificado. Su humillación lo lleva a igualarse a nosotros, por eso Él es nuestro hermano, hombre como nosotros.

Marcos 10,2-16: Jesús establece nuevas relaciones entre el hombre y la mujer en lo conyugar y en lo familiar. Nos propone un deber ser que no siempre aplicamos en la vida.

1.- Para poder comprender la enseñanza de Jesús debemos tener en cuenta lo que Él dice a los fariseos: “Pero al principio”, es decir, se remite a lo que enseña la Sagrada Escritura. Y esto es válido no sólo para lo relacionado con el matrimonio. Así, por ejemplo, en la sociedad pagana antigua, y también en la moderna, se acepta como un hecho la inferioridad de la mujer. Y esto no responde a la intención original del Creador, que los hizo a ambos iguales en dignidad. Lo que muestra la realidad es una imperfección introducida en el mundo por el pecado. Lo que dice el Génesis está indicando que el hombre y la mujer participan de un mismo destino y condición.

En la sociedad del tiempo de Jesús existía el modelo de familia patriarcal, que también se conoció en nuestra sociedad. Las relaciones en este modelo son más bien verticales. Relaciones que no son propias de discípulos de Jesús. Lo fariseos invocan contra Jesús lo que estableció Moisés, ya que se consideraba a la mujer inferior al hombre, propiedad del esposo. No es esa la visión de Jesús. Por eso Él remite a la voluntad original de Dios.

2.- Con esto se está estableciendo una nueva manera de relación entre el hombre y la mujer, una nueva manera de relación entre los discípulos: “Todos ustedes son hermanos” (Mateo 23,8). Es que en el Reino todo es nuevo. Cuando Jesús dice a los fariseos que fue por la dureza del corazón que Moisés concedió esta prescripción, está dando a entender que esto no se entiende fuera de la esfera del Reino. Los que no viven en el Reino siguen manteniendo estructuras añejas y engañosas. Se invoca el divorcio por cualquier motivo cuando no hay voluntad de reconciliación y avenimiento.

Jesús mismo, con su Encarnación, así lo da a entender la carta a los Hebreos, estableció con nosotros relaciones nuevas, fraternas Nunca hubiéramos imaginado a Dios hermanándose con sus creaturas. Y lo hizo en la Persona de su Hijo. Es Dios quien nos une a todos con nuevo vínculo, el vínculo del amor que de Él emana. Por eso no se entiende aquello de “que el hombre no separe lo que Dios ha unido”.

3.- El mundo siempre ha rechazado el Proyecto de Dios, por eso las relaciones humanas son casi siempre verticales. Si bien es cierto que se han superado muchas cosas, sin embargo todavía vemos manifestaciones de estructuras de pecado o de dureza de corazón. Los machismos y feminismos, que conducen a tantas situaciones de injusticia. Todavía la mujer que trabaja en igualdad de condiciones que el varón gana menos que éste y su pensión es también menor.

Todavía hay gente que se casa o por interés, o por miedo, o por pajarones, ignorando que la vida matrimonial es una vocación. Es Dios quien llama a un hombre y una mujer a vivir el Amor que Él ha sembrado en sus corazones. Vivir esto supone estar viviendo en la esfera del Reino. Cabe preguntarse: ¿qué tipo de relación establezco yo con el otro, con la mujer, con la esposa?

4.- Jesús puso su tienda en medio de nosotros y no se avergüenza de llamarnos hermanos. Él vino a compartir con nosotros nuestras incertidumbres, enseñándonos así que vale la pena “pensar fuera de la caja”, es decir, salir de nuestro metro cuadrado para saber ver la realidad tal cual es, para ampliar nuestros horizontes y no vivir tan centrados en nosotros mismos. Si esto aplicáramos en nuestra vida, nuestras relaciones, nuestro modo de ser y actuar serían nuevos. Entonces “feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos”.

Jesús se nos entrega por amor, dándonos la pauta de cómo debe ser nuestra entrega: en el amor diferente, en el amor que viene de Dios.

 

      Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. viernes 05 de octubre de 2018

Viernes de la vigesimosexta semana del tiempo ordinario.


Por la evangelización de los pueblos
Propuesta celebrativa
Color: verde

Antífona de entrada            Sal 66, 2-3

El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad; mira la abundante cosecha y envía operarios que anuncien el Evangelio a toda creatura, para que tu pueblo, congregado por la Palabra de vida y sostenido por la gracia de los sacramentos, avance por el camino de la salvación y del amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

¿Has mandado a la mañana o has penetrado hasta las fuentes del mar?

Lectura del libro de Job    38, 1. 12-21; 40, 3-5

El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo:

“¿Has mandado una vez en tu vida a la mañana, le has indicado su puesto a la aurora, para que tome a la tierra por los bordes y sean sacudidos de ella los malvados? Ella adquiere forma como la arcilla bajo el sello y se tiñe lo mismo que un vestido: entonces, a los malvados se los priva de su luz y se quiebra el brazo que se alzaba.

¿Has penetrado hasta las fuentes del mar y has caminado por el fondo del océano? ¿Se te han abierto las Puertas de la Muerte y has visto las Puertas de la Sombra? ¿Abarcas con tu inteligencia la extensión de la tierra? Indícalo, si es que sabes todo esto.

¿Por dónde se va adonde habita la luz y dónde está la morada de las tinieblas, para que puedas guiarla hasta su dominio y mostrarle el camino de su casa? ¡Seguro que lo sabes, porque ya habías nacido y es muy grande el número de tus días!”

Y Job respondió al Señor: “¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano. Hablé una vez, y no lo voy a repetir; una segunda vez, y ya no insistiré”.

 

SALMO RESPONSORIAL    138, 1-3. 7-10. 13-14b

R/. ¡Llévame por el camino eterno, Señor!

Señor, Tú me sondeas y me conoces, Tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares.

¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia?

Si subo al cielo, allí estás Tú; si me tiendo en el Abismo, estás presente.

Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar, también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha.

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras!

 

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO   Cf. Sal 94, 8a. 7d

Aleluya.

No endurezcan su corazón, sino escuchen la voz del Señor. Aleluya.

 

EVANGELIO

El que me rechaza rechaza a Aquél que me envió.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas  10, 13-16

Jesús dijo:

¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.

Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno.

El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza rechaza a Aquél que me envió.

 

Fuente  :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-10-05

 

COMENTARIO : 

● El evangelio de hoy da continuidad al envío de los setenta y dos discípulos y discípulas (Lc 10,1-12). Al final de este envío Jesús decía que había que sacudirse el polvo de los zapatos cuando los misioneros no fueran recibidos (Lc 10,10-12). El evangelio de hoy acentúa y amplía las amenazas a los que no aceptan recibir la Buena Noticia.
● Lucas 10,13-14: Ay de ti Corazón y Betsaida. El espacio por donde Jesús anduvo durante aquellos tres años de su vida misionera era pequeño. Abarcaba unos pocos kilómetros cuadrados a lo largo del Mar de Galilea alrededor de las ciudades de Cafarnaún, Betsaida y Corazín. Fue en este espacio tan pequeño que Jesús realizó la mayor parte de sus discursos y milagros. El vino a salvar a la humanidad entera, y casi no salió del limitado espacio de su tierra. Trágicamente, Jesús tuvo que constatar que la gente de aquellas ciudades no quiso aceptar el mensaje del Reino y no se convirtió. Las ciudades se encerraron en la rigidez de sus creencias, tradiciones y costumbres y no aceptaron la invitación de Jesús para mudar de vida. “¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido.”Jesús compara las dos ciudades con Tiro y Sidón que, en el pasado, fueron enemigos temibles de Israel, maltrataron al pueblo de Dios. Por eso, fueron maldecidas por los profetas (Is 23,1; Jr 25,22; 47,4; Ez 26,3; 27,2; 28,2; Jl 4,4; Am 1,10). Y ahora, Jesús dice que estas mismas ciudades, símbolos de toda la maldad hecha al pueblo en el pasado, se hubieran convertido si hubieran acontecido tantos milagros como en Corazón y en Betsaida.
● Lucas 10,15: ¡Ay de ti Cafarnaún! “Y tú, Cafarnaún, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! Jesús evoca la condena que el profeta Isaías lanzó contra Babilonia. Orgullosa y prepotente, Babilonia pensaba: ”Voy a subir hasta el cielo, y levantaré mi trono encima de las estrellas de Dios; me sentaré en la montaña donde se reúnen los dioses, allá donde el Norte se termina; subiré a la cumbre de las nubes, seré igual al Altísimo» (Is 14,13-14). ¡Pensaba! Pero se engañaba de lo lindo. Aconteció lo contrario. Dice el profeta: “Mas, ¡ay! has caído en las honduras del abismo, en el lugar adonde van los muertos” (Is 14,15). Jesús compara Cafarnaún a esta terrible Babilonia que destruyó la monarquía y el templo y llevó al pueblo al cautiverio del cual no se recupero nunca jamás. Al igual que Babilonia, Cafarnaún pensaba ser algo, pero fue a parar en la sima del infierno. El evangelio de Mateo compara Cafarnaún con la ciudad de Sódoma, símbolo de la peor perversión, que fue destruída por la ira de Dios (Gén 18,16 a 19,29). Sódoma se hubiese convertido si hubiese visto los milagros que Jesús hizo en Cafarnaún (Mt 11,23-24). Hoy sigue la misma paradoja. Muchos de nosotros, que somos católicos desde la infancia, tenemos tantas convicciones consolidadas, que nadie es capaz de convertirnos. Y en algunos lugares, el cristianismo, en vez de ser fuente de cambio y de conversión, se ha vuelto el reducto de las fuerzas más reaccionarias de la política del país.
● Lucas 10,16: Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado. La frase acentúa la identificación de los discípulos con Jesús en cuanto rechazado por las autoridades. En Mateo la misma frase de Jesús colocada en otro contexto, acentúa la identificación de los discípulos con Jesús en cuanto acogido por el pueblo (Mt 10,40). Tanto en el uno como en el otro caso, es en la entrega total que los discípulos se identifican con Jesús y que se realiza su encuentro con Dios, y que Dios se deja encontrar por aquel que le busca.

EDD. martes 02 de octubre de 2018.

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (23,20-23):

He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz; no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él está mi Nombre. Si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios. Mi ángel caminará delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 90

R/. Ha dado órdenes a sus ángeles para que te guarden en sus caminos

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/.

El te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás,
su brazo es escudo y armadura. R/.

No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía. R/.

No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en sus caminos.R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,1-5.10):

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el Reino de los Cielos?»
Él llamó a un niño, lo puso en medio, y dijo: «Os digo que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño ése es el más grande en el Reino de los Cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.

Palabra del Señor

 

Comentario :

CR

Queridos hermanos:

Celebramos hoy la fiesta del Santo Angel de la Guarda. Una fecha que nos recuerda cuando eramos niños, y en la cama, por la noches, rezabamos aquella tierna oración que decía: “Angel de la Guarda, dulce compañía, no nos desampares, ni de noche ni de día”. Cuando somos niños no nos preguntamos mucho por el porqué de las cosas, o si lo hacemos, lo hacemos más bien como un juego intelectual. Nos gusta el misterio y convivimos con él con naturalidad.  Cuando crecemos intentamos desvelar los misterios, o menos intentamos hacerlos «razonables».

¿Porqué la fe cristiana habla de los Ángeles, como esos seres que nos acompañan personalmente, que nos protegen por los senderos de la vida?

Podríamos responder que son simplemente símbolos del amor providente de Dios, provenientes de un contexto cultural en el que se usaba este tipo de lenguaje figurativo para hablar de realidades misteriosas. Pero despachando la cuestión de esta manera no seríamos fieles a la fe de la Iglesia que quiere ser fiel a la Palabra de Dios.

El Catecismo de la Iglesia Catolica se sirve San Agustín para decirnos quienes son: «El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel» (Psal. 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan «constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos» (Mt 18, 10), son «agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra» (Sal 103, 20). Cfr. Catecismo Nº 329.

Los Angeles son un reflejo misterioso del rostro de Dios en nuestra realidad, y de hecho, cuando alguien de una manera especial nos muestra una conducta desinteresada, sana y alegre solemos decir que “es un angel”. Si somos lo suficientemente sensibles, seguro que tenemos experiencia de ese paso protector de Dios por nuestra vida, expresado a través de estos seres misteriosos y por supuesto a través de personas de carne y hueso que también son destellos de Dios para cada uno de nosotros.

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

 

Comentario al evangelio de hoy lunes 01 de octubre de 2018.

Del santo Evangelio según san Lucas 9, 46-50

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande».

Entonces, Juan le dijo: «Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros». Pero Jesús respondió: «No se lo prohíban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes».

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Conforme voy creciendo, me voy dando cuenta de lo importante que ha sido en mi vida el haber estado acompañado; pero muchas veces, siendo un poco más grande no dejaba que me tomaran de la mano, no me acercaba a quien me podía tomar de la mano. Es cierto que muchas de las veces que salimos de nosotros mismos nos sentimos con miedo a lo que nos puedan decir los demás, con miedo a fallar, con miedo a hacer las cosas mal y, sobre todo, con miedo a que nos lo restrieguen en la cara, con miedo a ser ridiculizados, avergonzados, humillados, heridos…

Lo peor de todo es que muchas veces ponemos a Dios en ese plano, lo consideramos una persona como nosotros, lo vemos como un ser que me puede castigar, como una autoridad terrible y nos rehusamos a que nos tome de la mano.

Santa Teresita del Niño Jesús nos enseña que no solamente hay que dejarnos tomar de la mano como un niño, sino que hay que ser como una pelotita, la pelotita predilecta del niño Jesús, que no tiene por qué sentirse mal por ser lanzada, o por ser tirada, o por ser dejada. Lo importante es ser esa pelotita que el niño Jesús más quiere y que terminará por estrujar más fuertemente en su corazón.

Pero no hacer nada malo no es suficiente, porque Dios no es un revisor que busca billetes sin timbrar, es un Padre que sale a buscar hijos para confiarles sus bienes y sus proyectos. Y es triste cuando el Padre del amor no recibe una respuesta de amor generosa de parte de sus hijos, que se limitan a respetar las reglas, a cumplir los mandamientos, como si fueran asalariados en la casa del Padre.
(Homilía de S.S. Francisco, 19 de noviembre de 2017).

 

Fuente  :  http://es.catholic.net/op/articulos/71150/cogio-de-la-mano-a-un-nino.html#modal

EDD. lunes 01 de octubre de 2018.

Primera lectura

Lectura del libro de Job (1,6-22):

Un día, fueron los ángeles y se presentaron al Señor; entre ellos llegó también Satanás.
El Señor le preguntó: «¿De dónde vienes?»
Él respondió: «De dar vueltas por la tierra.»
El Señor le dijo: «¿Te has fijado en mi siervo Job? En la tierra no hay otro como él: es un hombre justo y honrado, que teme a Dios y se aparta del mal.»
Satanás le respondió: «¿Y crees que teme a Dios de balde? ¡Si tú mismo lo has cercado y protegido, a él, a su hogar y todo lo suyo! Has bendecido sus trabajos, y sus rebaños se ensanchan por el país. Pero extiende la mano, daña sus posesiones, y te apuesto a que te maldecirá en tu cara.»
El Señor le dijo: «Haz lo que quieras con sus cosas, pero a él no lo toques.»
Y Satanás se marchó.
Un día que sus hijos e hijas comían y bebían en casa del hermano mayor, llegó un mensajero a casa de Job y le dijo: «Estaban los bueyes arando y las burras pastando a su lado, cuando cayeron sobre ellos unos sabeos, apuñalaron a ¡os mozos y se llevaron el ganado. Sólo yo pude escapar para contártelo.»
No había acabado de hablar, cuando llegó otro y dijo: «Ha caído un rayo del cielo que ha quemado y consumido tus ovejas y pastores. Sólo yo pude escapar para contártelo.»
No había acabado de hablar, cuando llegó otro y dijo: «Una banda de caldeos, dividiéndose en tres grupos, se echó sobre los camellos y se los llevó, y apuñaló a los mozos. Sólo yo pude escapar para contártelo.»
No había acabado de hablar, cuando llegó otro y dijo: «Estaban tus hijos y tus hijas comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor, cuando un huracán cruzó el desierto y embistió por los cuatro costados la casa, que se derrumbó y los mató. Sólo yo pude escapar para contártelo.»
Entonces Job se levantó, se rasgó el manto, se rapó la cabeza, se echó por tierra y dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré a él. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor.»
A pesar de todo, Job no protestó contra Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 16,1.2-3.6-7

R/. Inclina el oído y escucha mis palabras

Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R/.

Emane de ti la sentencia,
miren tus ojos la rectitud.
Aunque sondees mi corazón,
visitándolo de noche,
aunque me pruebes al fuego,
no encontrarás malicia en mí. R/.

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas de los adversarios
a quien se refugia a tu derecha. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,46-50):

En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante.
Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: «El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí acoge al que me ha enviado. El más pequeño de vosotros es el más importante.»
Juan tomó la palabra y dijo: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir.»
Jesús le respondió: «No se lo impidáis; el que no está contra vosotros está a favor vuestro.»

Palabra del Señor

Comentario :

CR

Queridos hermanos:

Comenzamos el mes de Octubre con la celebración de Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de las misiones. Parece contradictorio que una santa que vivió su vida encerrada en la clausura de un convento pueda ser patrona de las misiones, un modo de vida y acción que suponen una vida llena de actividad externa. Así lo hemos contrapuesto muchas veces en la Iglesia: la vida de contemplación y la vida de acción, cuando son modelos de vida absolutamente complementarios, no sólo en el seno de la Iglesia en el que hay vocaciones a un vida consagrada a la oración y otras a la acción, sino en el propio seno de la vida del cristiano, donde el compromiso por el anuncio del Evangelio ha de balancearse siempre con una intensa vida de oración como expresión de la cercanía con el Maestro (nadie da lo que no tiene). Santa Teresa del Niño Jesús dedicó su vida a la oración por la Iglesia y las misiones, y a través de esa oración esforzada se convirtió en referente de amor y entrega por la misión evangelizadora de la Iglesia.

El Evangelio en primer lugar nos habla de la sed de poder que muchas veces aparece como motivación profunda de nuestro compromiso. Nos parece que nuestro méritos, nuestro esfuerzos, tienen que ser recompensados con el ascenso de la escala social evangélica. Frente a este instinto que funciona en todo los campos de la vida humana Jesús nos propone hacernos como niños. Los niños para Jesús son el símbolo de los que no tienen poder. El seguidor de Jesús no ha de ambicionar nunca el poder, al contrario desde la humildad acoger a los que no tienen poder, y así lo ejemplifica con la acogida generosa y gratuita de los niños, aquellos que no pueden darnos sino su transparencia. ¿Qué es lo que mueve realmente nuestro compromiso eclesial? ¿qué pasa si no nos sentimos suficiente recompensados o reconocidos nuestros desvelos por la misión?

Por último el evangelio de hoy repite una parte del evangelio del Domingo pasado, pero en la versión de Lucas. Quien no está contra nosotros está con nosotros. Frente a la tentación de considerarnos los “buenos”, los “fieles” frente a los “otros”, Jesús llama a los discípulos a reconocer que los valores del evangelio no son “exclusiva” de sus seguidores. Dios sigue trabajando en el corazón de los hombres, de todos los tiempos y de todas la culturas, y reconocer el bien, la solidaridad, la justicia… en las acciones de aquellos que no “son de los nuestros”, es proclamar precisamente esta realidad teológica: Dios es para todos.

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Comentario al evangelio de hoy sábado 29 de septiembre de 2018.

Del santo Evangelio según san Juan 1, 47-51

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: «Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez». Natanael le preguntó: «¿De dónde me conoces?» Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera». Respondió Natanael: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel». Jesús le contestó: «Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver». Después añadió: «Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

El Evangelio de hoy presenta una promesa que sobrepasa los límites de la razón, pues dice Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre. Son palabras que tocan lo más sensible del ser humano pues expresan el encuentro entre dos mundos, el mundo mortal y el mundo celeste.

Es cierto que muchos han dejado de creer en las realidades invisibles y, como consecuencia, estas personas han perdido el horizonte en sus vidas, viven sin saber llenar el vacío que sienten; pero quienes creen en estas dos realidades se gozan en saber que ese momento de encuentro llegará. En la historia de los últimos dos siglos, se ven ejemplos de grandes hombres, como el padre Pio de Pietrelcina, que se comunicaban con su ángel custodio, o el papa León XIII quien, en una visión, escribió la invocación a san Miguel Arcángel que muchos conocen.

Pero para gozar de esta dicha hay que acercarse a Jesús, tal cual lo hizo Natanael,y este acercarse, con el tiempo, se convierte en amistad íntima con aquel que es el Señor de la Historia.Por otra parte, aunque hoy en día no les ves, estos arcángeles están pronto a auxiliar a todo aquel que invoca su protección.Así, cuando te encuentres en peligro, no dudes en invocar a san Miguel, él siempre llega en tu auxilio; o en los momentos de enfermedad invoca a san Rafael y obtendrás la sanación de aquello que más necesitas, si tu voluntad está unida a la de Dios puedes obtener lo que pides, y a san Gabriel, pídele siempre te ayude a comprender el mensaje que Dios tiene para ti, que te ayude en el camino de discernimiento de la voluntad de Dios.

Cuanto más íntima tu relación con Jesús, más serán las gracias que alcanzarás, por eso déjate guiar por san José y la Santísima Virgen María para que, al igual que ellos, tengas una legión de ángeles que siempre te acompañen.

Es oportuno notar que la Iglesia honra con culto litúrgico a tres figuras de ángeles, que en la Sagrada Escritura se les llama con un nombre. El primero es Miguel Arcángel. Su nombre expresa sintéticamente la actitud esencial de los espíritus buenos: «Mica-El» significa, en efecto: «¿quién como Dios?». En este nombre se halla expresada, pues, la elección salvífica gracias a la cual los ángeles «ven la faz del Padre» que está en los cielos. El segundo es Gabriel: figura vinculada sobre todo al misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. Su nombre significa: «Mi poder es Dios» o «Poder de Dios», como para decir que, en el culmen de la creación, la Encarnación es el signo supremo del Padre omnipotente. Finalmente, el tercer arcángel se llama Rafael. «Rafa-El» significa: «Dios cura», Él se ha hecho conocer por la historia de Tobías en el antiguo Testamento., tan significativa en el hecho de confiar a los ángeles los pequeños hijos de Dios, siempre necesitados de custodia, cuidado y protección.
(San Juan Pablo II, Audiencia, miércoles 6 de agosto de 1986)

 

Fuente  :  http://es.catholic.net/op/articulos/71148/vereis-el-cielo-abierto-y-los-angeles-de-dios.html#modal

EDD. sábado 29 de septiembre de 2018.

Sábado de la vigesimoquinta semana del tiempo ordinario.

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel Y Rafael
Fiesta 
Color: blanco

Con los arcángeles Miguel (“¿Quién como Dios?”), Gabriel (“Fortaleza de Dios”) y Rafael (“Medicina de Dios”), celebramos a todos los ángeles quienes, desde el Paraíso del Génesis hasta aquél del Apocalipsis, llenan, de su presencia invisible, el desarrollo de la historia de la salvación. Mensajeros del Señor para revelar sus designios y llevar sus órdenes, se constituyen como la inmensa muchedumbre de los adoradores del Dios vivo.

Antífona de entrada            Sal 102, 20

Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes apenas oyen la voz de su palabra.

Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios nuestro, que ordenas admirablemente los oficios de los ángeles y de los hombres, te pedimos que nos protejan siempre en la tierra aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

 

Miles de millares lo servían.

Lectura de la profecía de Daniel 7, 9-10. 13-14

Daniel continuó el relato de sus visiones, diciendo:

“Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente. Un río de fuego brotaba y corría delante de Él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros.

Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; Él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta Él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido”.

SALMO RESPONSORIAL  137, 1-5

R\. ¡Te cantaré en presencia de los ángeles, Señor!

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque has oído las palabras de mi boca.  Te cantaré en presencia de los ángeles y me postraré ante tu santo Templo.

Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma.

Que los reyes de la tierra te bendigan al oír las palabras de tu boca, y canten los designios del Señor, porque la gloria del Señor es grande.

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO

Aleluya.

¡Bendigan al Señor, todos sus ejércitos, sus servidores, los que cumplen su voluntad! Aleluya.

EVANGELIO

Ustedes verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 1, 47-51

Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: “Éste es un verdadero israelita, un hombre sin doblez”.

“¿De dónde me conoces?”, le preguntó Natanael.

Jesús le respondió: “Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”.

Natanael le respondió: “Maestro, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel”.

Jesús continuó: “Porque te dije: «Te vi debajo de la higuera”, crees. Verás cosas más grandes todavía”.

Y agregó: “Les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.

 

Fuente  :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-09-29

Comentario :

CR

Está difícil esto de hablar de los ángeles. ¿Seres míticos o seres reales? ¿Andan por ahí, poblando el cielo y jugando con nosotros? Podemos perder el tiempo pensando y reflexionando en la esencia de los ángeles, en sus categorías y clases. No hacemos más que poner en el cielo la idea que tenemos de la corte de un señor de nuestro mundo. Como nuestros presidentes y reyes tienen cortes y gobiernos con muchos secretarios y asesores, también nos imaginamos que Dios, el todopoderoso por excelencia, tiene miríadas de secretarios, asesores y ayudantes de todo tipo.

Y de tanto mirar al cielo, nos puede salir tortícolis. Se nos olvida que el centro de nuestra fe está precisamente en la encarnación. Dios mismo se hizo hombre. Se vino a estar con nosotros. Desde aquel momento la salvación no se juega en las alturas sino en la bajuras de nuestra vida diaria y cotidiana, en la relación con los demás, en el trabajo, en la familia, en el esfuerzo por hacernos libres y responsables como corresponde a lo que somos: hijos e hijas de Dios, amados y queridos por él. En Jesús Dios se nos mostró cercano. Para llegar a él no nos hacen falta intermediarios. No es como aquellos emperadores a los que había que acercarse de rodillas y no se podía levantar la vista para mirarlos. Tampoco es como los presidentes de hoy que tienen tantos filtros entre ellos y el mundo de la calle que se nos hacen inalcanzables. Jesús puso a Dios a nuestro lado, en nuestras calles, en nuestras tiendas, en nuestras salas de televisión. Y vino para quedarse porque es de la familia. Es nuestra auténtica familia.

Por eso los ángeles nos tienen que hablar sobre todo de un Dios que quiere nuestro bien, que se preocupa por nosotros. Si tuviéramos que buscar una figura en nuestro mundo para pensar a Dios, tendríamos que pensar mucho más en el Defensor del Pueblo que en el presidente del Tribunal Supremo. Lo suyo es escuchar, atender, sentir con los dolores y alegrías de nuestros corazones. La Fuerza de Dios (Gabriel), la Medicina de Dios (Rafael) nos hablan de un Dios que está con nosotros y por nosotros, que quiere nuestra vida, nuestra felicidad, nuestro bienestar. ¿Qué Dios hay como éste? O como dijo Miguel: “¿Quién como Dios?”

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/hoy

Comentario al evangelio de hoy viernes 28 de septiembre de 2018

Del santo Evangelio según san Lucas 9, 18-22

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». Ellos contestaron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado».

Él les dijo: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». Respondió Pedro: «El Mesías de Dios». Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.

Después les dijo: «Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día».

Palabra del Señor

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

¿Quién dices que soy yo?

Cristo lanza esta pregunta a personas de todos los tiempos, culturas y con circunstancias muy diversas. Sin embargo, cada uno de nosotros la podemos escuchar tan personal. Aún más, es una pregunta directa que interpela toda nuestra persona y nos mueve a tomar en serio lo que personalmente podamos contestar.

Al transcurrir el tiempo, sentimos la necesidad de traer a nuestra memoria aquella respuesta que pudimos haber hecho anteriormente y renovar, -hay que renovar el amor primero- nuestro primer sí al Señor y traer al presente todo lo que hemos pasado con Dios, porque la respuesta que dimos en un inicio no cambia, pero se renueva.

Necesitamos gran valor para recordar lo que Cristo fue para nosotros en esos momentos en que nos ha costado reconocerle; tal vez han sido períodos complejos de nuestra vida. Sin embargo, es en esos momentos en donde hemos respondido a Dios sin la influencia de las emociones momentáneas; la esperanza humana desaparece y somos capaces de seguir reconociendo que Cristo es Dios. Es aquí donde verdaderamente nuestra fe crece, nuestro amor se inflama y nuestra relación con Dios pone sus raíces profundas en tierra buena.

Nuestra experiencia con Dios acabará hasta el final de nuestra vida, por eso la respuesta que demos siempre puede ser más profunda y sincera, porque esta pregunta se responde con la vida.

Y con ese «y» Jesús separa definitivamente a los apóstoles de la masa, como diciendo: y vosotros, que estáis conmigo cada día y me conocéis de cerca, ¿qué habéis aprendido más? El Maestro espera de los suyos una respuesta alta y otra respecto a la de la opinión pública. Y, de hecho, precisamente tal respuesta proviene del corazón de Simón llamado Pedro: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Simón Pedro encuentra en su boca palabras más grandes que él, palabras que no vienen de sus capacidades naturales. Quizá él no había estudiado en la escuela, y es capaz de decir estas palabras, ¡más fuertes que él! Pero están inspiradas por el Padre celeste, el cual revela al primero de los Doce la verdadera identidad de Jesús: Él es el Mesías, el Hijo enviado por Dios para salvar a la humanidad.
(Homilía de S.S. Francisco, 27 de agosto de 2017).

 

Fuente :  http://es.catholic.net/op/articulos/71140/la-respuesta.html#modal