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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. viernes 30 de diciembre de 2022

Hoy, viernes, 30 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Eclesiástico (3,2-6.12-14):

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 127,1-2.3.4-5

R/.
Dichosos los que temen al Señor
y siguen sus caminos

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.

Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,12-21):

Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,13-15.19-23):

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.»
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.»
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Ser Sagrada Familia

Lee:

El Libro del Eclesiástico ofrece ideas sobre cómo ser una «familia santa» en la que reinan el respeto, el amor, la bondad y el cuidado. Según Pablo, cuando la palabra de Dios habita en el centro de nuestras vidas, las virtudes mencionadas se despliegan en nosotros. Mateo narra la huida de la Sagrada Familia a Egipto.

Reflexiona:

Convertirse en una familia santa es un trabajo duro. La familia de José, María y Jesús lo atestigua. El hecho de que José y María dijeran «sí» a la voluntad de Dios no hizo su vida más fácil por arte de magia. Tuvieron que vivir la pobreza, la falta de hogar, el exilio, la casi pérdida del niño, la viudez y la muerte por crucifixión…. ¿No se parece esta familia a algunas que hemos conocido por ahí? ¿O quizás incluso a nuestras propias familias? Este pensamiento debería consolarnos y darnos esperanza. Si la Sagrada Familia pasó por esas luchas, las nuestras no son excepcionales. Y si ellos las sobrevivieron confiando en las palabras de Dios, nosotros también podemos hacerlo, haciendo que la palabra de Dios sea el centro de nuestra vida. También debe impulsarnos a ser palabra de Dios para las familias de nuestro entorno.

Ora:

Reza por una familia que sepas que está pasando por momentos difíciles.

Actúa:

Acércate a esa familia con una ayuda práctica que puedas pagar.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 29 de diciembre de 2022

Hoy, jueves, 29 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (2,3-11):

En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él. Queridos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado. Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo –lo cual es verdadero en él y en vosotros–, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya. Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 95,1-2a.2b-3.5b-6

R/.
Alégrese el cielo, goce la tierra

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

El Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,22-35):

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, corno dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño.
Simeón los bendijo, diciendo a María su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Esperando en la esperanza

Simeón es un símbolo de la «espera en la esperanza» que supone el tiempo de Adviento. Él abrigaba la promesa del Espíritu Santo de que no moriría antes de ver al Mesías en persona. Sin embargo, dada la época en la que vivió, con su reducción de la religión a meros servicios rituales y un comercio fácil para los líderes espirituales, lo que menos se hubiera esperado es que el Mesías apareciera entonces. Además, cuando alguien espera durante mucho, mucho tiempo, la espera puede volverse monótona, cansada y menos intensa y alerta; y hay muchas posibilidades de que uno no vea el objetivo cuando aparezca. No es el caso de Simeón. Él esperó con esperanza y con ojos frescos, y reconoció al bebé-Mesías que venía en pañales. Cuando pasamos por tiempos oscuros y la luz del día parece un sueño lejano, que Simeón nos inspire a esperar con esperanza la llegada de Dios.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 28 de diciembre de 2022.

Hoy, miércoles, 28 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (1,5–2,2):

Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra. Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 123,2-3.4-5.7b-8

R/.
Hemos salvado la vida,
como un pájaro de la trampa del cazador

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R/.

Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R/.

La trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,13-18):

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.» Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: «Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Pequeñas semillas de la Iglesia

Parece que el nacimiento de Jesús desató mucha violencia en el mundo: tenemos una serie de historias de mártires tras la Navidad. Incluso hoy, según las estadísticas disponibles, los cristianos forman el grupo religioso más perseguido del mundo. ¿Por qué ocurre esto? Esta violencia se debe a la incapacidad del poder para soportar la verdad del Evangelio. La masacre de los Santos Inocentes, de la que hoy guardamos memoria, fue el resultado de que el rey Herodes simplemente no pudo aceptar el nacimiento de Jesús, al que tomó erróneamente por un aspirante a este trono. El Evangelio sigue siendo incómodo para muchos en el mundo y harían cualquier cosa para silenciar su voz. Sin embargo, como escribió Tertuliano en su Apologeticus, «brotamos en mayor número cuanto más nos segáis: la sangre de los cristianos es la semilla de una nueva vida.» ¡Que los Santos Inocentes sostengan nuestra fe!

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía de la Fiesta de la Familia.

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA. 

Eclesiástico 3,3-7.14-17: En Israel las relaciones familiares constituyen un área en la que se vive la devoción a Dios. En el Eclesiástico se toca este tema desde dos aspectos: deberes de los padres y deberes de los hijos. 

Mateo 2,13-15.19-23: Jesús es salvado, como Moisés, por su familia. Así revive la historia de Israel. 

1.- Dentro de esta Semana de Navidad en la que contemplamos al Dios encarnado, la liturgia nos presenta al Señor encarnado en una realidad muy humana: la familia. 

La familia siempre ha jugado un rol muy importante en la vida del ser humano. Para el judaísmo es un pilar básico de la devoción a Dios. Si nos fijamos en el texto del Eclesiástico, al hablar de este tema lo hace desde dos perspectivas. Una, los deberes de los padres para con los hijos: educarlos, criarlos, protegerlos. En el texto de hoy, en cambio, se refiere a las actitudes que han de tener los hijos frente a los padres. Y la Escritura siempre asocia a la madre a la autoridad del padre. De allí lo que dice: “Honra a tu padre…respeta a tu madre”. Y esta vivencia tiene un valor de culto: expía los pecados, ya que es una forma concreta de expresar el Temor del Señor, es decir,  ese respeto que se debe al Señor y por eso se le obedece. 

2.- Jesús como ya se ha dicho, nació y creció en el seno de una familia. Fue la familia, padre y madre, la que lo educó, lo formó y lo protegió en un momento peligroso de su vida. De la misma manera fue protegido antiguamente Moisés, cuando la matanza de los niños hebreos por orden del faraón. Fue su madre quien lo salvó, lo escondió.  Jesús tuvo que huir con su familia, emigró a Egipto para escapar de la tiranía de Herodes. 

También hoy hay familias completas que han tenido que emigrar y entrar a nuestro territorio por razones de seguridad y por procurarse una vida mejor. La historia se repite. 

3.- Hoy vivimos un contexto diferente. Incluso existen varios modelos de familia: la familia tradicional en la que están presente el padre y la madre. Existen familias monoparentales, familias en la que ambos son del mismo sexo, etc. Estas son realidades ante las cuales no podemos cerrar los ojos. Y la Iglesia no puede mirar para otro lugar ni condenar sin más. Hoy día existe un peligro muy grande en la sociedad por varios motivos. Existe el peligro de los padres que no asumen sus deberes para con los hijos. El dejar que los hijos crezcan y se desarrollen de una manera “silvestre”. Y la fruta silvestre pertenece a un árbol no cuidado, no cultivado. También existe el peligro de que el Estado se apropie de los hijos para educarlos a su manera. Y así, hay muchos otros peligros hoy que asechan a la vida de la familia. También existe la tendencia de vivir en pareja, pero no tener hijos. Es más cómodo tener y mantener una mascota que un bebé. Craso error. No hace falta entrar en detalles, ya que todos somos testigos de la realidad imperante hoy día. 

Frente a esta realidad no nos queda otra que dar un fuerte testimonio de lo que nosotros creemos y vivimos. 

4.- Hoy, a la luz de lo que nos dice la Palabra acerca de la Sagrada Familia, podemos simplemente decir que la Familia es una Comunidad de fe y de amor. En ella la criatura aprende a ser persona, a ser humano, aprende a desarrollarse integralmente: en los biológico, lo psicológico y espiritual. La familia es un almácigo donde el ser humano crece y desarrolla en un clima favorable. 

A veces se descuidan elementos importantes como lo afectivo, las relaciones interpersonales y la relación con Dios. Porque la Familia no sólo es Escuela de humanidad, formadora de personas, sino también es la primera escuela de la fe. En ella el ser humano aprende a amar a Dios. 

Según san Pablo somos de la Familia de Dios (Efesios 2,19), por eso hijos y hermanos en Cristo. 

Y aquí en la Eucaristía estamos como Familia de Dios, junto con nuestro Hermano Mayor, Cristo, para celebrar a Dios. 

Asumamos nuestra realidad familiar. Sabemos que no existe la familia perfecta, pero deber nuestro es cultivar la familia e irradiarla en nuestro ambiente. Es un apostolado silencioso, pero eficaz. Hagámoslo. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. martes 27 de diciembre de 2022

Hoy, martes, 27 de diciembre de 2022

Primera lectura

Comienzo de la primera carta del apóstol san Juan (1,1-4):

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 96,1-2.5-6.11-12

R/.
Alegraos, justos, con el Señor

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,2-8):

El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Juan 2.0

Juan se adelantó a Pedro y llegó primero al sepulcro; pero no entró. Dejó que Pedro entrara primero y luego lo siguió. Ese no es el Juan que hemos conocido hasta ahora: Este hijo del trueno era competitivo – conspiró, con su hermano, para arrebatarle los puestos más prestigiosos del Reino (Mt 20,21). Era competitivo: discutía sobre quién era el más grande de los discípulos (Lc 9,46). Fue celoso – silenció a alguien que curaba en nombre de Jesús, sólo porque no pertenecía a su grupo (Lc 9,49). Fue sacrificado – quiso que Jesús invocara fuego del cielo para destruir a los samaritanos (Lc 9, 54). ¿Cuándo y cómo aprendió Juan a respetar la autoridad, a ceder el paso a Pedro y a caminar detrás? Quizá lo aprendió en el Cenáculo, en la primera Eucaristía. Allí, apoyado en el pecho de Jesús, Juan escuchó el latido del corazón de Jesús, y salió como un hombre transformado: Juan versión 2.0

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 26 de diciembre de 2022

Hoy, lunes, 26 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,8-10;7,54-60):

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.»
Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»
Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.»
Y, con estas palabras, expiró.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 30,3cd-4.6 y Sab 16bc-17

R/.
A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirigeme y guíame. R/.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Te has fijado en mi aflicción. R/.

Líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,17-22):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Una revolución copernicana

En el relato de la muerte de Esteban -el protomártir de la Iglesia- hay un momento extraordinario (que, por cierto, se omite en la primera lectura de hoy, pero que debemos considerar). El versículo 60 nos dice que Esteban murió pidiendo a Dios de rodillas que perdonara a sus asesinos. Esto fue extraordinario, porque hasta entonces ninguna figura del Antiguo Testamento lo había hecho. Incluso el último profeta asesinado en el AT, Zacarías, murió maldiciendo a sus enemigos (cf. 2 Cr 24:22; Lc 11: 50-51). ¿Qué provocó ese 0cambio copernicano en Esteban, y después en todos los mártires de la Iglesia que hicieran lo mismo? Nada más que la gracia del Crucificado, que modeló para todo el mundo cómo afrontar el mal humano con las fuerzas del amor. «Mártir» significa «testigo»: testigo de esta revolución del amor que Cristo llevó a cabo. Como prometió Jesús, en esos momentos, es el propio Espíritu Santo quien da testimonio de Cristo, a través de ellos.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. domingo 25 de diciembre de 2022.

Hoy, domingo, 25 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (52,7-10):

¡QUÉ hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que proclama la paz,
que anuncia la buena noticia,
que pregona la justicia,
que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
porque ven cara a cara al Señor,
que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha rescatado a Jerusalén.
Ha descubierto el Señor su santo brazo
a los ojos de todas las naciones,
y verán los confines de la tierra
la salvación de nuestro Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97,1.2-3ab.3cd-4.5-6

R/.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

V/. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

V/. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

V/. Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (1,1-6):

EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas.
En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»; y en otro lugar: «Yo seré para él un padre, y el será para mi un hijo»?
Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios».

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,1-18):

EN el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio d él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Enrique Martínez de la Lama-Noriega

La Palabra se hizo carne


Proclamar que es Navidad significa afirmar que Dios, a través del Verbo hecho carne, ha dicho su última palabra, la más profunda y la más bella de todas. La ha introducido en el mundo, y no podrá retomársela, porque se trata de una acción decisiva de Dios, porque se trata de Dios mismo presente en el mundo. Y he aquí lo que dice esta palabra: «Mundo, ¡te amo! Hombre, ¡te amo! (K. Rahner)

Vivimos en la era de las comunicaciones: – boletines de noticias, noticias casi al instante en las webs de prensa y redes sociales. Tantas, que se amontonan, y se tapan unas otras, sin tiempo para digerirlas. Se habla de «infodemia» que la OMS define así: «Se trata de una cantidad excesiva de información -en algunos casos correcta, en otros no- que dificulta que las personas encuentren fuentes confiables y orientación fidedigna cuando las necesitan»

– Nos «comunican» falsas informaciones, o «titulares» que tratan de desviar la atención de otras realmente más importantes. O nos distraen con la vida de los actores, deportistas y famosillos con sus amores, desamores y traiciones… que en realidad no debieran importarnos para nada… pero favorecen eso que tanto nos gusta: el chismorreo. A mí me sorprende que «ciertos» concursos tengan tanta audiencia.

– Cualquiera puede darse da cuenta de la invasión de «ofertas» del siglo «durante muy pocos días» (y no sólo en estos días navideños). Nos insisten hasta la saciedad en los «regalos» para los demás o para ti mismo… como si «todos» pudieran permitírselos. Pero a los que «no pueden» no se los ve, «no existen».

– Cuando uno atiende a nuestras Instituciones Democráticas y representantes políticos… se asombra (por decirlo en suave), pues lo que debiera ser una escuela de diálogo entre «distintos» criterios y pareceres se llena de agresividad, insultos, verborrea, ataques personales hacia el honor de los contrarios, descalificaciones… sin olvidar los bulos y manipulaciones de lo que debieran ser datos objetivos y demostrables, o propuestas, etc. Y las palabras dichas (promesas, compromisos, objetivos, proyectos)… se dejan a un lado o se contradicen con los hechos… sin ninguna vergüenza. Ufff

Las palabras describen la vida, y son su eco y correa de transmisión. Estos días se «elige» la palabra del año. Entre las candidatas están:  apocalipsis, criptomoneda, diversidad, ecocidio, gasoducto, gigafactoría, gripalizar, inflación, inteligencia artificial, sexdopaje, topar, ucraniano, bloqueo,  inflación, guerra… 

Pues en medio de toda esta maraña de palabras (no necesariamente negativas, afortunadamente), el Evangelio de la Navidad nos habla de «la» Palabra». Escribe Saverio Corradino: 

La palabra es vida y da la vida. Cuando una madre alumbra al hijo, le hace un don grandísimo, pero cuando le enseña a decir las primeras palabras, le confiere una segunda vida, tan importante como la primera y, tal vez, aún más asombrosa. La madre ayuda a que nazca el pensamiento en el niño, a desarrollar su inteligencia y creatividad, a que surjan en él los primeros signos de la afectividad: amándolo le enseña a amar. La palabra hace del niño una persona capaz de comunicarse y de relacionarse con los demás.

Por eso Dios ha querido hacerse Palabra encarnada en nuestra historia. Como una madre, pretende enseñarnos a «hablar» de otra manera. En definitiva a SER DE OTRA MANERA.
           Los autores sagrados, los ángeles, los sacerdotes y profetas se han desgañitado por hacernos oír una palabra distinta, una Palabra que viene de Dios, una Palabra que es luz en medio de la oscuridad de tantas palabras, y que requiere un poco de silencio para ser escuchada. Queremos escucharla y no podemos. ¿Qué habrá que hacer para conseguir ese silencio donde pueda resonar, hablarnos, lhabitar la Palabra?

           § En primer lugar tendremos que desintoxicarnos de tantas palabras que tenemos metidas en la cabeza y en el corazón, y que nos vienen del campo de la publicidad y del consumo: usa, gasta, compra, tira, esto es mejor, esto es nuevo, esto es ecológico, biodegradable o sin conservantes, llama ahora a este teléfono y lo tendrá en casa en muy pocos días… Con todas estas palabras retumbando en la cabeza y condicionando nuestra vida… Dios difícilmente se dejar oír.

           § Luego tendremos que desprendernos de tantas palabras superficiales o innecesarias, que se nos escapan de la boca y del corazón. No puede ser que personas que forman parte de una misma familia hablen de tantas tonterías, discutan de cosas bastante secundarias, y no se puedan (¿o no quieran o no sepan, o no se propongan?) hablar de sus preocupaciones, sus ilusiones, sus sueños, sus sentimientos, lo que les llena o deja vacío el corazón? ¿Las heridas que llevamos y que están sin curar, mal disimuladas con alguna tirita, cuando lo que necesitan es aire puro, oxígeno, diálogo, perdón, etc?

           § Lo mismo habría que decir de los amigos/as: Además de hablar de lo de siempre, ¿hablaremos alguna vez de cómo podemos ayudarnos a ser un poco más felices? ¿compartiremos nuestros problemas? ¿sabremos escuchar los problemas de los demás intentando comprenderlos y actuar en consecuencia? ¿seremos capaces de dejar de aparentar? ¿podremos alguna vez dejar de tener que esconder tantas cosas de nosotros mismos, por el miedo a quedarnos solos? (¿no estamos solos ya?). Y en nuestras comunidades religiosas y parroquiales, ¿dejaremos de lado  tantos chismorreos y minucias, y aprenderemos a compartir más nuestra fe, nuestra oración y los retos evangelizadores que tenemos delante de las narices?

§ Y por fin habrá que desprenderse de tantas otras palabras que se nos van pegando con la marcha de la vida: los recelos, las sospechas, las apariencias, los prejuicios, las caretas, el sabérselas todas, el «ya nos conocemos», el «qué se puede esperar de una persona así», las palabras utilizadas como dardos envenenados…

              Esta tarea no es nada sencilla. Más que nada todo porque ni nos lo proponemos. Y el mismísimo Dios, cansado de tanta «confusión lingüística», apenado por esa Torre de Babel que nos hemos construido para subir a no se sabe dónde… decidió poner las cosas claras, y la Palabra se hizo carne, y agarró su Tienda y se puso en medio de nosotros (Jn 1, 14).
             Vino a decirnos palabras nuevas: Amor (ésta sobre todo), misericordia, acogida, encuentro, fraternidad, perdón, escucha, solidaridad, comunión…  Nos propone un vocabulario que nos haga más personas, a su imagen y semejanza. Y a los que son capaces de acoger y hacer suya esa Palabra que nos visita, «los hizo capaces de ser hijos de Dios» (Jn 1, 12). Ya sabéis cuáles son las palabras de Dios… para ser escuchadas y para ser pronunciadas por todos y cada de nosotros. Es significativo que María, después de acoger la Palabra del Ángel… pronunciara la primera Palabra del Padre en la Escritura: «Hágase». Pues lo mismo nosotros.

¡Ah! Y Feliz Natividad del Señor

Quique Martínez de la Lama-Noriega, cmf

Fuente ; https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Mensaje de Navidad.

MENSAJE DE NAVIDAD. 

Mis queridos amigos y hermanos. 

A todos ustedes deseo una muy feliz y santa Navidad y un nuevo año lleno de bendiciones de parte del Señor. 

Les extrañará el que esta vez no envíe una homilía, sino un mensaje con motivo de la Navidad. 

Es que muchos se preguntan: ¿qué es la Navidad? Y desgraciadamente muchísima gente hoy no saben lo que estamos celebrando. Pero yo sé que ustedes lo saben. Pero, ¿qué significa para nosotros la Navidad? De seguro muchas cosas. Pero quisiera destacar lo siguiente. 

1.-  Navidad  es contemplar la humildad del Hijo de Dios que viene en nuestra condición humana y es para nosotros escuela de adhesión a la realidad, un llamado a volver a la esencialidad de la vida: 

Así como Él elige la pobreza, que no es simplemente ausencia de bienes, sino esencialidad, del mismo modo cada uno de nosotros está llamado a volver a la esencialidad de la propia vida, para deshacerse de lo que es superfluo y que puede volverse un impedimento en el camino de santidad. A pesar de todo, hay una fiebre por comprar, por adquirir y nos llenamos de tanta cosa superflua, nos olvidamos de lo que en realidad somos y queremos. Y el Señor nos quiere auténticos. 

2.- Navidad significa el mayor regalo. Y esto exige de nosotros el ser agradecido. Al examinar la propia existencia, siempre es necesario tener como punto de partida la ‘memoria del bien’ que el Señor ha hecho por nosotros y en este sentido, la actitud interior a la que habríamos de dar más importancia es la gratitud. 

Sin un ejercicio de gratitud constante sólo acabaremos por hacer la lista de nuestras caídas y opacaremos lo más importante, es decir, las gracias que el Señor nos concede cada día.   

Considerando las muchas cosas que sucedieron en este último año, en primer lugar, “queremos decir gracias al Señor por todos los beneficios que nos ha concedido”  señalando que “entre todos estos beneficios esperamos que esté también nuestra conversión, que nunca es un discurso acabado. Lo peor que nos podría pasar es pensar que ya no necesitamos conversión, sea a nivel personal o comunitario”. 

Convertirse es aprender a tomar cada vez más en serio el mensaje del Evangelio e intentar ponerlo en práctica en nuestra vida. No se trata sencillamente de tomar distancia del mal, sino de poner en práctica todo el bien posible. 

Muchas empresas hacen sus balances en esta fecha de fin de año. También nosotros podemos hacer nuestro propio balance, pero partiendo de lo positivo, de lo que Dios ha hecho con cada uno de nosotros. Miren que Dios se hizo hombre y valoró nuestras vidas. 

3.- Navidad es celebrar al Príncipe de la Paz. Pero no esa paz que es ausencia de guerra, sino esa Paz rica, llena de amor, bondad. Debemos saber descubrir la bondad de Dios, la cortesía de Dios, que en todo supo ver lo bueno. No nos tuvo asco, al contrario, se vino a quedar con nosotros. 

¡Qué falta hace hoy ser corteses! Saber descubrir en el otro lo bueno que tiene. Sólo así seremos realmente constructores, artesanos, instrumento de Paz y Bien. 

Animémonos, amigos, hermanos, y celebremos con gozo esta Navidad. Que el Señor de la Paz y el Amor llegue a cada uno de ustedes y permanezca con ustedes todo el año 2023. 

Un cordial abrazo de Paz y Bien para todos ustedes de su hermano

  Pastor Salvo Beas. 

EDD. sábado 24 de diciembre de 2022.

Hoy, sábado, 24 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (7,1-5.8b-12.14a.16):

CUANDO el rey David se asentó en su casa y el Señor le hubo dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán:
«Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda».
Natán dijo al rey:
«Ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo».
Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán:
«Ve y habla a mi siervo David: «Así dice el Señor: ¿Tú me va a construir una casa para morada mía?
Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa.
En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre, y él será para mi un hijo.
Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mi; tu trono durará para siempre»».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88

R/.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

V/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

V/. «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R/.

V/. «Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
Le mantendré eternamente mi favor,
y mí alianza con él será estable». R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,67-79):

EN aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
«“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”,
porque ha visitado y “redimido a su pueblo”,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

El canto de la misericordia

Las palabras de Zacarías son poderosas, porque surgen de una incubación de nueve meses de una experiencia de Dios en el silencio y la oración. Hay una cosa en común en los cantos de Zacarías y María: un sentimiento de absoluta gratitud a la misericordia de Dios que reina por encima de todo. «Esta es la obra de la misericordia de nuestro Dios», declara Zacarías. Tal es la conclusión de cualquiera que haya tenido una experiencia de Dios. El asceta Silouan el Athonite, un santo ortodoxo oriental, llegó a una gran humildad después de largos años de pruebas espirituales, y a partir de entonces rezó y lloró por todo el mundo como por sí mismo. Uno de sus dichos dice así «Entiende dos pensamientos, y témelos. Uno dice: ‘Eres un santo’, y el otro: ‘No te salvarás’. Ambos pensamientos son del enemigo, y no hay verdad en ellos. Pero piensa de esta manera: Soy un gran pecador, pero el Señor es misericordioso». Pronto cantaremos, como Zacarías, celebrando esta Misericordia hecha carne.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy