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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. viernes 23 de diciembre de 2023.

Hoy, viernes, 23 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura de la profecía de Malaquías (3,1-4.23-24):

ESTO dice el Señor Dios:
«Voy a enviar a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí.
De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como el fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.
Mirad, os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. Él convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 24,4-5ab.8-9.10.14

R/.
Levantaos, alzad la cabeza;
se acerca vuestra liberación.

V/. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

V/. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

V/. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,57-66):

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN ,

Paulson Veliyannoor, CMF

Mímesis

Los pasajes bíblicos a veces sirven también como brillantes ventanas a la psicología humana. Fíjate en la escena de hoy: Queriendo saber qué nombre querría Zacarías para su hijo, sus parientes y vecinos le «hicieron señas». Zacarías sólo era mudo; ¡no era sordo! Podrían haberle preguntado simple y directamente con palabras, ¡ya que podía oír perfectamente! En cambio, al verlo mudo, se limitaron a imitar su mutismo, sin pensarlo. Pues bien, eso resume también la historia de la humanidad. Como ha observado René Girard, pensador franco-estadounidense partidario de la teoría mimética (mimesis = imitación), los seres humanos somos tan imitadores compulsivos que nos tomamos prestados también los deseos de los demás, sin saber qué desear, y acabamos en todos los conflictos. Imitar, debemos. Está en nuestra naturaleza. Pero debemos imitar con inteligencia y con el modelo adecuado. Cristo se ofrece como este modelo: «Aprended de mí… y encontraréis descanso» (Mt 11,29).

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 22 de diciembre de 2022.

Hoy, jueves, 22 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (1,24-28):

EN aquellos días, una vez que Ana hubo destetado a Samuel, lo subió consigo, junto con un novillo de tres años, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo.
Inmolaron el novillo, y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo:
«Perdón, por tu vida, mi Señor, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había mi pedido. Yo, a mi vez, lo cedo al Señor. Quede, pues, cedido al Señor de por vida».
Y se postraron allí ante el Señor.

Palabra de Dios

Salmo

1S 2,1.45.6-7.8abcd

R/.
Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

V/. Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R/.

V/. Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R/.

V/. El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R/.

V/. Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,46-56):

EN aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
“se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
“su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
“derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia”
—como lo había prometido a “nuestros padres”—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Himno de Adviento de María

El 15 de agosto, reflexionamos sobre lo poderoso que fue el Magnificat de María. Fue tan potente que sacudió a los poderes terrenales de varios países. He aquí una reflexión de Dietrich Bonhoeffer sobre el poder de su Magnificat:

«El canto de María es el himno de Adviento más antiguo. Es a la vez el más apasionado, el más salvaje, incluso se podría decir que el himno de Adviento más revolucionario que se haya cantado jamás. No es la María dulce, tierna y soñadora que a veces vemos en los cuadros; es la María apasionada, entregada, orgullosa y entusiasta que habla aquí…. Este canto… es un canto duro, fuerte, inexorable, sobre los tronos que se derrumban y los señores de este mundo que se humillan, sobre el poder de Dios y la impotencia de la humanidad. Son los tonos de las mujeres profetas del Antiguo Testamento que ahora cobran vida en la boca de María».

Hoy, compón tu propio Magnificat, dando voz a las maravillas que Dios ha obrado en tu vida.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 21 de diciembre de 2022.

Hoy, miércoles, 21 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Cantar de los Cantares (2,8-14):

¡LA voz de mi amado!
Vedlo, aquí llega,
saltando por los montes,
brincando por las colinas.
Es mi amado un gamo,
parece un cervatillo.
Vedlo parado tras la cerca,
mirando por la ventana,
atisbando por la celosía.
Habla mi amado y me dice:
«Levántate, amada mía,
hermosa mía y ven.
Mira, el invierno ya ha pasado,
las lluvias cesaron, se han ido.
Brotan las flores en el campo,
llega la estación de la poda,
el arrullo de la tórtola
se oye en nuestra tierra.
En la higuera despuntan las yemas,
las viñas en flor exhalan se perfume.
Levántate, amada mía,
hermosa mía, y vente.
Paloma mía, en las oquedades de la roca,
en el escondrijo escarpado,
déjame ver tu figura,
déjame escuchar tu voz:
es muy dulce tu voz
y fascinante tu figura».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 32,2-3.11-12.20-21

R/.
Aclamad, justos, al Señor;
cantadle un cántico nuevo.

V/. Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

V/. El plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R/.

V/. Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,39-45):

EN aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Creer en las palabras de Dios

Isabel alaba a María por haber creído de verdad en que las palabras de Dios se harían realidad, a diferencia de su propio marido, Zacarías, que no pudo llegar a esa creencia inicialmente. Cuando rezamos, ¿creemos realmente en su eficacia? Hay una historia sobre un grupo de feligreses que hicieron vigilias de oración sin parar ante un bar que iba a abrirse pronto cerca de su iglesia. Rezaron para que el proyecto del bar no se llevara a cabo. En la víspera de su inauguración, el edificio se derrumbó inexplicablemente, y así se canceló el proyecto. El propietario del bar, un ateo, presentó una demanda, alegando que el derrumbe se produjo debido a la oración de los feligreses y, por tanto, solicitando una indemnización por daños y perjuicios. Los parroquianos contraargumentaron que el derrumbe no se debió a su oración. Imagínense: un ateo que creía en el poder de la oración, y un grupo de creyentes que argumentaban en contra de la eficacia de la oración. Bendita sea María; benditos sean los que creen en las palabras de Dios.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 20 de diciembre de 2022

Hoy, martes, 20 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (7,10-14):

EN aquellos días, el Señor habló a Ajaz y le dijo:
«Pide un signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo».
Respondió Ajaz:
«No lo pido, no quiero tentar al Señor».
Entonces dijo Isaías:
«Escucha, casa de David: ¿no basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/.
Va a entrar el Señor; él es el Rey de la gloria.

V/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

V/. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede entrar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

V/. Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Esta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,26-38):

EN el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazarat, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
Él ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?»
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido en hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Estar hecho

Mira la respuesta de María: «Hágase en mí». Al principio, María se preocupó por el saludo. Luego se cuestionó sinceramente la viabilidad de la propuesta. Pero al final, sólo tiene palabras de rendición: «Que se haga». Afirma que no comprende del todo el proyecto. Pero sabe que la agencia del proyecto está con Dios, en quien confía totalmente, con su cuerpo, mente y alma. Esta voluntad de «hacerse» para ella es el epítome de la kenosis, el vaciamiento de la propia voluntad para que Dios pueda obrar en ella. No se trata de una pasividad estática o estéril: es una pasividad dinámica en la que se abrazan las tres virtudes teologales: fe, esperanza y amor. Jesús heredó los «mejores genes»: tuvo un Padre en el cielo y una Madre en la tierra que se dedicaron a la entrega incondicional y absoluta.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 19 de diciembre de 2022.

Hoy, lunes, 19 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Jueces (13,2-7.24-25a):

EN aquellos días, había en Sorá un hombre de estirpe danita, llamado Manoj. Su esposa era estéril y no tenía hijos.
El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo:
«Eres estéril y no has engendrado. Pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora guárdate de beber vino o licor, y no comas nada impuro, pues concebirás y darás a luz un hijo. La navaja no pasará por su cabeza, porque el niño será un nazir de Dios desde el seno materno. Él comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos».
La mujer dijo al esposo:
«Ha venido a verme un hombre de Dios. Su semblante era como el semblante de un ángel de Dios, muy terrible. No le pregunté de dónde era, ni me dio a conocer su nombre. Me dijo: “He aquí que concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, pues, no bebas vino o licor, y no comas nada impuro; porque el niño será nazir de Dios desde el seno materno hasta el día de su muerte”».
La mujer dio a luz un hijo, al que puso de nombre Sansón. El niño creció, y el Señor lo bendijo. El espíritu del Señor comenzó a agitarlo.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 70,3-4a.5-6ab.16-17

R/.
Que se llene mi boca de tu alabanza,
y así cantaré tu gloria.

V/. Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/.

V/. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R/.

V/. Contaré tus proezas, Señor mío;
narraré tu justicia, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,5-25):

EN los días de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote de nombre Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón, cuyo nombre era Isabel.
Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada.
Una vez que Zacarías oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según la costumbre de los sacerdotes, le tocó en suerte a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso.
Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor.
Pero el ángel le dijo:

«No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría y gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos hijos de Israel al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, “para convertir los corazones de los padres hacía los hijos”, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».
Zacarías replicó al ángel:
«¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada».
Respondiendo el ángel, le dijo:
«Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena noticia. Pero te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento oportuno».
El pueblo, que estaba aguardando a Zacarías, se sorprendía de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo.
Al cumplirse los días de su servicio en el templo, volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir de casa cinco meses, diciendo:
«Esto es lo que ha hecho por mí el Señor, cuando se ha fijado en mi para quitar mi oprobio ante la gente».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

La esterilidad de Zacarías

¿Cómo podría Zacarías no confiar en las palabras de Dios? Después de todo, tanto él como su esposa pertenecían a una larga línea de sacerdotes. Seguramente, estaba bien educado en la fe y en la larga historia de las intervenciones de Dios en la historia. Además, era un hombre casado con la posibilidad de concebir naturalmente un hijo, aunque no fuera probable a su edad. Además, Dios le habla en el Santuario, donde la presencia de Dios está garantizada. Mira a Manoa, un hombre común y corriente, sin pretensiones académicas: ¡sin embargo, simplemente cree en la visión que tuvo su esposa! La verdad es que, si Isabel era estéril en el vientre, Zacarías lo era en el alma: su fe era posiblemente más ruido de rutina que sustancia. En la aptitud de las cosas debía permanecer en silencio, reflexionando en su corazón, para que su fe madurara y naciera: durante el mismo tiempo que tardó el bebé en madurar en el vientre de Isabel.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 18 de diciembre de 2022.

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO.A 

Isaías 7,10-14: Texto conocido y enigmático. Se garantiza la presencia salvífica de Dios. ¿El Niño? No se sabe aún quién es, pero el Nuevo Testamento lo aclarará todo. 

Romanos 1,1-7: Prólogo de la carta. Pablo es el Apóstol que anuncia a Alguien, a Jesucristo, Hijo de Dios con poder y, al mismo tiempo, hombre nacido de la familia de David. 

Mateo 1,18-24: Desde la óptica de san Mateo Jesús es visto como el “Dios con nosotros” y, por medio de José, es visto como de la estirpe de David. 

1.- Hoy la liturgia comienza a focalizarse, centrarse en un Misterio de fe, que es central en nuestra fe cristiana. Y el Misterio es, simplemente, el “Emmanuel”, el Misterio del Dios con nosotros, Dios presente entre nosotros. Y llamamos Misterio porque es una verdad y realidad, pero que nuestros sentidos no lo captan, sino la fe. Yo diría que es un Misterio presente en el corazón de la humanidad, ya que toda la humanidad anhela, añora tener a Dios, poseer a Dios…ser Dios. 

Pero nuestro Dios no es un Dios abstracto, ni lejano, ni teórico, sino muy real. Yo diría, escandalosamente real. Al punto que los pensadores, los opinólogos y los teólogos se rebanan los sesos tratando de entender este Misterio y su sentido. Y quedan cortos. En cambio, la Palabra de Dios simplemente nos dice que Dios está presente en la vida de la humanidad, en la vida de todo hombre. Esta es la gran diferencia entre la religión y la Revelación. El hombre busca a tientas a Dios con la religión; en cambio Dios llega a hombre en la Revelación de este Misterio. 

2.- He aquí la gran Buena Noticia para la que Pablo, el Servidor de Cristo, llamado a ser Apóstol, fue elegido. Sí, esta misión de Pablo es también la misión de la Iglesia, de cada cristiano: anunciar la Buena Noticia. Y el evangelio que hay que anunciar no es “algo”, sino “Alguien”, es Jesucristo, el Hijo de Dios y descendiente de la familia de David. Es decir, este Alguien es Dios presente en la Persona de Jesús, por quien Dios hace justo al hombre por medio de la fe. Esta es la síntesis del Misterio de fe: Dios que se avecina a nosotros para salvarnos. Y esta misión es para todos, porque a todos ama Dios. Este es el Misterio que comenzamos a celebrar, a contemplar y saborear. Esto se capta sólo por la fe y se cree con el corazón. “Dios con nosotros” no es para romperse la cabeza, sino para romper el corazón. 

3.- Más que nunca tenemos hoy el desafío y misión de anunciar esta cercanía de Dios en un contexto tan deshumanizante en el que nos encontramos. 

El Profeta y el rey Ajaz se encuentran frente a frente. Ajaz se siente seguro en su alianza con otros reyes y rechaza a Dios. Así también hoy la Iglesia y el mundo están frente a frente. El mundo, el hombre de hoy, cree bastarse por sí mismo. Y ya sabemos el resultado. Hay mucha gente ciega, busca seguridad en donde no la hay. Todos necesitamos ayuda, porque todos estamos buscando. Es hora que como Iglesia renunciemos a creernos dueños de la verdad, y con los demás busquemos y ofrezcamos lo que ya tenemos: a Jesús, el Dios presente.  

4.- En el Evangelio se nos presenta a Jesús como el que realiza concretamente lo anunciado por el Profeta. En Jesús Dios llega a todos nosotros. Pero, ojo, no nos equivoquemos. Si bien es cierto que Dios, en Jesús, se pone al servicio de la humanidad, sin embargo, a veces pensamos más en un Dios en función de nosotros (Él llena o suple nuestras falencias e ineptitudes), que en función de Él mismo. La Palabra de Dios se abre a una relación con Dios diferente. Dios no viene a hacer lo que el hombre no puede hacer, sino comparte con nosotros para que aprendamos a ser felices. El ser humano encontrará su dicha y plenitud al reconocerle como lo que Él es: Dios con nosotros. 

Esto comenzamos a contemplar aquí en la Eucaristía. La Iglesia, nosotros, como María, somos la señal de esperanza al mundo de hoy. Nosotros, llenos de Dios, debemos darlo a luz, parirlo en nuestro barrio, en nuestro mundo y convencer a todos que Dios está con nosotros. ¡Celebremos, hermanos, que va a entrar el Rey de la gloria! A Jesús todo honor y gloria. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. sábado 17 de diciembre de 2022

Hoy, sábado, 17 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (49,1-2.8-10):

EN aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les dijo:
«Reuníos, que os voy a contar lo que os va a suceder en el futuro; agrupaos y escuchadme, hijos de Jacob, oíd a vuestro padre Israel:
A ti, Judá, te alabarán tus hermanos,
pondrás la mano sobre la cerviz de tus enemigos,
se postrarán ante ti los hijos de tu padre.
Judá es un león agazapado,
has vuelto de hacer presa, hijo mío;
se agacha y se tumba como león
o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo?
No se apartará de Judá el cetro,
ni el bastón de mando de entre sus rodillas,
hasta que venga aquel a quien está reservado,
y le rindan homenaje los pueblos».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 71,1-2.3-4ab.7-8.17

R/.
En sus días florezca la justicia,
y la paz abunde eternamente.

V/. Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

V/. Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R/.

V/. En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

V/. Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,1-17):

LIBRO del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés engendró a Esrón, Esrón engendró a Aran, Aran engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo, catorce.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

El deseo de las naciones

Entramos ahora en la segunda mitad del Adviento. Nuestra alegría por recibir al Señor se intensifica y se plasma en una serie de antífonas O que marcan las oraciones de la tarde en la Liturgia de las Horas. Estas siete antífonas O del himno Ven, ven, Emmanuel reflejan los diversos atributos del Salvador que viene. ¿A quién pertenece este Emmanuel, la sabiduría hecha carne? Al ser «el deseo de todas las naciones» (cf. Hag 2,7), pertenece a todos, como se desprende de la genealogía de Cristo en el evangelio de hoy. En su genealogía, encontramos personas de la raza elegida, paganos, hombres, mujeres, adúlteros, asesinos, reyes, esclavos, gente corriente; en definitiva, todos los santos, todas las almas y toda clase. Nadie está excluido, a menos que uno quiera excluirse a sí mismo. Y esa es la buena noticia. Oh, vamos, ¡lleguemos a todos para compartir esta buena noticia!

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 16 de diciembre de 2022

Hoy, viernes, 16 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (56,1-3a.6-8):

ESTO dice el Señor:
«Observad el derecho, practicad la justicia,
porque mi salvación está por llegar,
y mi justicia se va a manifestar.
Dichoso el hombre que obra así,
el mortal que persevera en esto,
que observa el sábado sin profanarlo
y preserva su mano de obrar el mal.
El extranjero que se ha unido al Señor no diga:
“El Señor me excluirá ciertamente de su pueblo”.
A los extranjeros
que se han unidos al Señor para servirlo,
para amor el nombre del Señor
y ser sus servidores,
que observan el sábado sin profanarlo
y mantienen mi alianza,
los traeré a mi monte santo,
los llenaré de júbilo en mi casa de oración;
sus holocaustos y sacrificios
serán aceptables sobre mi altar;
porque mi casa es casa de oración
y así la llamarán todos los pueblos».
Oráculo del Señor, que reúne a los dispersos de Israel:
«Todavía congregaré a otros, además de los ya reunidos».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 66,2-3.5.7-8

R/.
Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

V/. Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobe nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

V/. Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

V/. La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confinas de la tierra. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,33-36):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
«Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz.
Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que yo hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Dios de los puentes, no de los muros

«God bless America» (Dios bendiga a Estados Unidos) es una pegatina que se encuentra a menudo en las carreteras estadounidenses. Cada vez que veía una, me preguntaba: «¿Y los demás países?». Mi preocupación se disipó un día cuando vi un coche con una pegatina en el parachoques: «God bless America. Y a todas las demás naciones. Sin excepciones». Pensé que era un buen evangelio, un mensaje que captaba el corazón de Dios en la primera lectura de hoy. Yahvé declara que ningún extranjero se sentirá excluido en su Reino, y su casa será una casa de oración para todas las naciones, sin que ninguna quede exenta u olvidada. Jesús subraya lo mismo cuando dice que tiene otras ovejas que no pertenecen a su actual redil y que las reunirá para que haya un solo rebaño bajo un solo pastor (cf. Jn 10,16). Un mensaje clave que no debe olvidarse en estos tiempos en los que nos empeñamos más en construir muros que puentes entre los pueblos.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 15 de diciembre de 2022.

Hoy, jueves, 15 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (54,1-10):

EXULTA, estéril, que no dabas a luz;
rompe a cantar, alégrate;
tú que no tenías dolores de parto:
porque la abandonada
tendrá más hijos que la casada —dice el Señor—.
Ensancha el espacio de tu tienda,
despliega los toldos de tu morada,
no los restrinjas,
alarga tus cuerdas,
afianza tus estacas,
porque te extenderás de derecha a izquierda.
Tu estirpe heredará las naciones
y poblará ciudades desiertas.
No temas, no tendrás que avergonzarte,
no te sientas ultrajada,
porque no deberás sonrojarte.
Olvidarás la vergüenza de tu soltería,
no recordarás la afrenta de tu viudez.
Quien te desposa es tu Hacedor:
su nombre es Señor todopoderoso.
Tu libertador es el Santo de Israel:
se llama «Dios de toda la tierra».
Como a una mujer abandonada y abatida
te llama el Señor;
como a esposa de juventud, repudiada
—dice tu Dios—.
Por un instante te abandoné,
pero con gran cariño te reuniré.
En un arrebato de ira,
por un instante te escondí mi rostro,
pero con amor eterno te quiero
—dice el Señor, tu liberador—.
Me sucede como en los días de Noé:
juré que las aguas de Noé
no volverían a cubrir la tierra;
así juro no irritarme contra ti
ni amenazarte.
Aunque los montes cambiasen
y vacilaran las colinas,
no cambiaría mi amor,
ni vacilaría mi alianza de paz
—dice el Señor que te quiere—.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 29

R/.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

V/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R/.

V/. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana el júbilo. R/.

V/. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,24-30):

CUANDO se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales.
Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. Este es de quien está escrito:
“Yo envío me mensajero delante de ti,
el cual preparará tu camino ante ti”.
Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él».
Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de dios para con ellos.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

El desafío de Juan

La Ley y los Profetas eran dos fuerzas poderosas en la vida del pueblo de Israel. Una vez recibida la Ley, siempre existía la tendencia a abusar de ella. La misión de los profetas era seguir volviendo al pueblo al espíritu de la Ley y al corazón de Dios, el dador de la ley. Sin embargo, estos profetas fueron continuamente perseguidos y asesinados. Y entonces, en algún momento, la profecía terminó. Durante casi 400 años, no se vio un solo profeta en Israel. En ausencia de profetas, los líderes religiosos se convirtieron en poderosos y únicos intérpretes de la Ley, con gran pérdida de su espíritu. En esta coyuntura, Juan el Bautista surgió como profeta que se atrevió a decir las palabras de Dios, a desafiar a la gente a la conversión, a preparar el camino para el Señor. Jesús lo elogia. ¿Tenemos el corazón para decir «sí» a la llamada de Dios y ser una voz profética en nuestro tiempo?

Fuente https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 14 de diciembre de 2022.

Hoy, miércoles, 14 de diciembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (45,6b-8.18.21b-25):

«YO soy el Señor, y no hay otro,
el que forma la luz, y crea las tinieblas;
yo construyo la paz y creo la desgracia.
Yo, el Señor, hago todo esto.
Cielos, destilad desde lo alto la justicia,
las nubes la derramen,
se abra la tierra y brote la salvación,
y con ella germine la justicia.
Yo, el Señor, lo he creado».
Así dice el Señor, creador del cielo
—él es Dios—,
él modeló la tierra,
la fabricó y la afianzó,
no la creó vacía,
sino que la formó habitable:
«Yo soy el Señor, y no hay otro.
—No hay otro Dios fuera de mí—.
Yo soy un Dios justo y salvador,
y no hay ninguno más.
Volveos hacia mí para salvaros,
confines de la tierra,
pues yo soy Dios, y no hay otro.
Yo juro por mi nombre,
de mi boca sale una sentencia,
una palabra irrevocable:
Ante mí se doblará toda rodilla,
por mí jurará toda lengua»;
dirán: «Sólo el Señor
tiene la justicia y el poder».
A él vendrán avergonzados
los que se enardecían contra él;
Con el Señor triunfará y se gloriará
la estirpe de Israel».

Palabra de Dios.

Salmo

Sal 84,9ab-10.11-12.13-14

R/.
Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen.

R/. Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen.

V/. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.

V/. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/.

V/. El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,19-23):

EN aquel tiempo, Juan, llamando a dos de sus discípulos los envió al Señor diciendo:
«¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?».
Los hombres se presentaron ante él y le dijeron:
«Juan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”».
En aquella hora Jesús curó a muchos de enfermedades, achaques y malos espíritus, y a muchos ciegos les otorgó la vista.
Y respondiendo, les dijo:
«Id y anunciad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados. Y ¡bienaventurado el que no se escandalice de mí!».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Dios que respira vida

Las palabras de Yahvé en Isaías son una promesa de salvación, el don de la vida para todos los pueblos. Incluso los que se oponen a él acudirán finalmente a él avergonzados, reconociendo sus errores y buscando refugio bajo su amparo: ¿dónde más podrían ir? Jesús señala el retorno de la vida y la plenitud en medio de la gente como los signos de su verdadera identidad. La vida es una celebración de primer orden en el Reino. Hoy guardamos memoria del gran poeta-místico que cantó sobre el bello destino que espera a cada alma, descubriendo a Dios que respira en sus entrañas. He aquí la última estrofa de su poema La llama viva del amor:

«Con qué suavidad y amor
despiertas en mi corazón,
donde en secreto habitas solo;
y en tu dulce respiración,
llena de bien y de gloria,
con qué ternura hinchas mi corazón
con amor. «

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy