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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. miércoles 01 de mayo de 2019.

Hoy, miércoles, 1 de mayo de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,17-26):

EN aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles:
«Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo:
«Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando:
«Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9

R/.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias.R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él.R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-21):

TANTO amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Apreciados hermanos y hermanas:

Hoy celebramos el día internacional del Trabajador, bajo el patronazgo de San José Obrero. Iniciamos agradeciendo la ardua labor de tantos, hombres y mujeres, que buscan con su trabajo no sólo el sustento sino la transformación de este mundo.

El texto de Hechos nos narra el encarcelamiento de los apóstoles por haber desobedecido a las autoridades. Se resalta la valentía, decisión y claridad de quienes, sabiendo el camino que les marcó Jesús, no se dejan atrapar por el miedo y la indiferencia. Esto nos pone en sintonía con la realidad que viven los defensores y defensoras de derechos humanos y del ambiente que, actualmente, incomodan por sus fuertes denuncias hacia quienes detentan el poder político y económico.

Se hace urgente despertar, en nosotros y en nuestras comunidades, la voz profética que pueda sumarse a la de los que no se callan ante las injusticias. Un cristiano no puede hacerse cómplice de todo lo que atenta contra la vida de las personas y del planeta.

En Pascua, como bien lo señala el evangelista, estamos invitados a iluminar como Jesús toda la realidad, principalmente la que se encuentra en tinieblas. Nuestra tarea de creyentes, en Jesús Resucitado, es la de colaborar con el plan salvador-redentor de Dios. Un Dios humanizando y encarnado en este mundo que se pierde en el consumo abusivo y desmedido de los bienes de la creación.

Recordemos que «un cambio en los estilos de vida podría llegar a ejercer una sana presión sobre los que tienen poder político, económico y social» (LS 206) para que no se continúen produciendo cosas fútiles o dañinas. ¡Todavía estamos a tiempo! ¿Te animas a generar cambios en tu estilo de vida ayudando, a otros y a este mundo, a vivir con esperanza de futuro?

Fredy Cabrera
Misionero Claretiano

Fuente. : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 30 de abril de 2019.

Hoy, martes, 30 de abril de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,32-37):

EL grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 92,1ab.1c-2.5

R/.
El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Fredy Cabrera, cmf

Apreciados hermanos y hermanas:

Camino de la pascua descubrimos en los textos bíblicos toda una catequesis.  Estamos invitados a comprender como los seguidores y seguidoras de Jesús llevan adelante la propuesta del Reino por él iniciada.

Lo que leemos en el episodio de Hechos, más allá de ser un cuadro idealista de las relaciones comunitarias, es un acto de protesta contra las injusticias que provocaba el sistema político, económico y religioso. Se favorecía la concentración de poder y riqueza en ciertos grupos y se dejaba sin oportunidades a las grandes mayorías. Los discípulos y discípulas del resucitado, buscan revertir ese orden de cosas, construyendo comunidades que defiendan la igual dignidad de sus miembros y el bienestar de todos y todas. No es casualidad que la comunidad a la que se dirige el evangelista esté llamada, desde la figura de Nicodemo, a «nacer de nuevo». Están siendo invitados a una nueva forma de relacionarse, con los demás y con el mundo, que los impulse a la transformación de las estructuras políticas, económicas, sociales y religiosas. Sólo desde una vida capaz de morir a sí misma, como lo hizo Jesús, es posible hacer brotar el verdadero amor.

Necesitamos derribar los muros que hoy nos separan y nos impiden vivir como hermanos y hermanas. ¿Seremos los y las creyentes capaces de apostar por economías alternativas que generen oportunidades para los descartados del sistema-mundo?

Es lamentable el pensamiento de aquellos que no ven alternativa, y vislumbran inevitablemente el fin de la humanidad. Antes que pensar en el fin de la humanidad deberíamos de plantearnos, seriamente, el fin de este sistema político-económico que parece estar encaminándonos hacia el abismo.

Fredy Cabrera
Misionero Claretiano

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Jesús se aparece trayendo tres dones: la paz, la alegría y la misión apostólica

Palabras del Papa antes del Regina CaeliABRIL 28, 2019 14:39RAQUEL ANILLOANGELUS Y REGINA CAELI

(ZENIT – 28 abril 2018).-  En este segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia, el Papa Francisco se asoma a la ventana de su estudio del Palacio Apostólico del Vaticano para dirigirse a los fieles y peregrinos reunidos en la Plaza San Pedro para rezar el Regina Caeli.

Palabras del Papa antes del Regina Caeli

Queridos hermanos y hermanas, ¡Buenos días!

El evangelio de hoy (Juan 20: 19-31) nos dice que en el día de Pascua Jesús se aparece a sus discípulos en el Cenáculo, trayendo tres dones: la paz, la alegría y la misión apostólica.

Las primeras palabras que dice son: “La paz sea contigo” (v. 21). El Señor Resucitado trae auténtica paz, porque a través de su sacrificio en la cruz ha logrado la reconciliación entre Dios y la humanidad y ha vencido el pecado y la muerte, esta es la paz. Sus discípulos eran los primeros que necesitaban esta paz, porque después de la captura y la sentencia de muerte contra el Maestro, habían caído en el desconcierto y el miedo. Jesús se aparece vivo entre ellos y mostrando sus heridas en el cuerpo glorioso, da la paz como fruto de su victoria. Pero esa tarde el apóstol Tomás no estuvo presente. Informado de este evento extraordinario, él, incrédulo ante el testimonio de los otros apóstoles, pretende verificar personalmente la verdad de lo que ellos afirman. Ocho días después, como hoy, se repite la aparición: Jesús se encuentra con la incredulidad de Tomás y le invita a tocar sus heridas. Son la fuente de la paz, porque son el signo del inmenso amor de Jesús, quien derrotó a las fuerzas hostiles del hombre, es decir, el pecado, el mal y la muerte. Invita a tocar las heridas, es una enseñanza para nosotros, como si Jesús nos dijera a cada uno de nosotros: “Si tu no estás en paz, toca mis heridas”.

Tocar las heridas de Jesús, que están en los problemas, en las dificultades, en las persecuciones, en las enfermedades, en tanta gente que sufre. ¿Tu no estás en paz?, Ve, ve a visitar a alguien que es símbolo de la herida de Jesús, toca la herida de Jesús. De esas heridas sale la misericordia. Por eso hoy es el domingo de la misericordia. Un santo decía que el cuerpo de Jesús crucificado es como un saco de misericordia, que a través de las heridas venía hacia todos nosotros. Todos nosotros necesitamos de la misericordia, lo sabemos. acerquémonos a Jesús y toquemos  sus heridas, en nuestros hermanos que sufren. Las heridas de Jesús son un tesoro: de ahí surge la misericordia. seamos valerosos y toquemos las heridas de Jesús. Con estas heridas Él está delante del Padre y nos hace ver al Padre, como si dijera. “Padre, este es el precio, estas heridas son lo que yo he pagado por mis hermanos”. Con las heridas Jesús intercede ante el Padre. Nos da la misericordia y nos acerca e intercede por nosotros. No olviden nunca las heridas de Jesús.

El segundo don que Jesús resucitado trae a los discípulos es la alegría. El evangelista informa que los discípulos se regocijaron al ver al Señor “(v. 20). Hay un versículo que dice que “no podían creer por la alegría que tenían”, no lo podían creer.  A nosotros cuando nos pasa algo increíble demasiado bello, nos viene de dentro decir: “¡No lo podemos creer, que esto no es verdad!” y así decían los discípulos, no lo podían creer por tanta alegría que sentían. Y esa es la alegría que nos da Jesús. Si tu estás triste, si no estás en paz, mira a Jesús crucificado a Jesús resucitado, mira sus heridas y recibe su alegría.

Y además de la paz y la alegría, Jesús da a sus discípulos una nueva misión: “Así como el Padre me envió, yo también os envío” (v. 21). y La resurrección de Jesús es el inicio de un nuevo dinamismo  de amor capaz de transformar el mundo con la presencia del Espíritu Santo.

En este segundo domingo de Pascua, estamos invitados a acercarnos a Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión, pero no nos olvidemos las heridas de Jesús, que de ahí surge la paz, la alegría y la fuerza par la misión.

Confiamos esto a la intercesión de materna de la Virgen María, Reina del Cielo y de la Tierra.

ABRIL 28, 2019 14:39

ANGELUS Y REGINA CAELI

Fuente : https://es.zenit.org/articles/regina-caeli-jesus-se-aparece-trayendo-tres-dones-la-paz-la-alegria-y-la-mision-apostolica/

EDD. martes 30 de abril de 2019.

Hoy, martes, 30 de abril de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,32-37):

EL grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 92,1ab.1c-2.5

R/.
El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Fredy Cabrera, cmf

Apreciados hermanos y hermanas:

Camino de la pascua descubrimos en los textos bíblicos toda una catequesis.  Estamos invitados a comprender como los seguidores y seguidoras de Jesús llevan adelante la propuesta del Reino por él iniciada.

Lo que leemos en el episodio de Hechos, más allá de ser un cuadro idealista de las relaciones comunitarias, es un acto de protesta contra las injusticias que provocaba el sistema político, económico y religioso. Se favorecía la concentración de poder y riqueza en ciertos grupos y se dejaba sin oportunidades a las grandes mayorías. Los discípulos y discípulas del resucitado, buscan revertir ese orden de cosas, construyendo comunidades que defiendan la igual dignidad de sus miembros y el bienestar de todos y todas. No es casualidad que la comunidad a la que se dirige el evangelista esté llamada, desde la figura de Nicodemo, a «nacer de nuevo». Están siendo invitados a una nueva forma de relacionarse, con los demás y con el mundo, que los impulse a la transformación de las estructuras políticas, económicas, sociales y religiosas. Sólo desde una vida capaz de morir a sí misma, como lo hizo Jesús, es posible hacer brotar el verdadero amor.

Necesitamos derribar los muros que hoy nos separan y nos impiden vivir como hermanos y hermanas. ¿Seremos los y las creyentes capaces de apostar por economías alternativas que generen oportunidades para los descartados del sistema-mundo?

Es lamentable el pensamiento de aquellos que no ven alternativa, y vislumbran inevitablemente el fin de la humanidad. Antes que pensar en el fin de la humanidad deberíamos de plantearnos, seriamente, el fin de este sistema político-económico que parece estar encaminándonos hacia el abismo.

Fredy Cabrera
Misionero Claretiano

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 29 de abril de 2019.

Lunes de la segunda semana de Pascua
Santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia
Memoria obligatoria 
Color: blanco

Nació en Siena el año 1347. Como miembro laical de la Tercera Orden dominicana, supo conjugar su intensa vida contemplativa con su incesante actividad al servicio de la Iglesia. Movida por su gran amor a Dios y al prójimo, promovió la paz y la concordia entre las ciudades e intervino en forma decisiva en el retorno del Papa a Roma, sometido en Aviñón a las presiones del rey de Francia. Con sabiduría cristiana, expresada en sus escritos, suscitó un movimiento de renovación y reforma en la Iglesia de su tiempo. Murió en Roma el 29 de junio de 1380 y el Papa Pablo VI la proclamó Doctora de la Iglesia en 1970.

Antífona de entrada

Esta virgen sabia y prudente salió al encuentro de Cristo con la lámpara encendida. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios nuestro, que otorgaste a santa Catalina de Siena un amor intenso para contemplar la pasión de tu Hijo y para servir a la Iglesia, concédenos, por su intercesión, que tu pueblo, unido al misterio de Cristo, se alegre siempre en la manifestación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Cuando terminaron de orar todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles      4, 23-31

Una vez que Pedro y Juan fueron puestos en libertad, regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente: Señor, Tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; Tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor: “¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido”.

Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien Tú has ungido.

Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano. Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad: extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús.

Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL  2, 1-9

R/. ¡Felices los que se refugian en ti, Señor!

¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se sublevan, y los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Ungido: “Rompamos sus ataduras, librémonos de su yugo”.

El que reina en el cielo se sonríe; el Señor se burla de ellos. Luego los increpa airadamente y los aterra con su furor: “Yo mismo establecí a mi Rey en Sión, mi santa Montaña”.

Voy a proclamar el decreto del Señor: Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy. Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra. Los quebrarás con un cetro de hierro, los destrozarás como a un vaso de arcilla”.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO  Col 3, 1

Aleluya.

Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Aleluya.

EVANGELIO

El que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan   3, 1-8

Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos. Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: “Maestro, sabemos que Tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que Tú haces, si Dios no está con Él”.

Jesús le respondió:

Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.

Nicodemo le preguntó: “¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?”

Jesús le respondió:

Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Ustedes tienen que renacer de lo alto”. El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu.

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2019-04-29

REFLEXIÓN :

¿Nacer de lo alto? Pero, ¿Qué significa esta pregunta y afirmación de Cristo? ¿Acaso un espíritu puede engendrar algo? Efectivamente. Da a luz a un nuevo ser pero como hijo de Dios. Como dice el Catecismo en el número 782 «nacer de lo alto significa ser miembro de este cuerpo no por el nacimiento físico, sino por el «nacimiento de arriba, del agua y del Espíritu», es decir, por la fe en Cristo y el Bautismo.

En qué conflictos doctrinales se metería Cristo con lo judíos de ese tiempo pues decir que era necesario nacer de lo alto significaba introducir nuevas doctrinas difíciles de interpretar y que además venían dichas por el «hijo del carpintero». Qué gran ejemplo de Cristo en enseñarnos cómo se transmite su palabra dada por su Padre. Deja de lado los conocimientos eruditos de los judíos y les predica la verdadera doctrina de la salvación. El bautismo que les abrirá las puertas del Reino de Cristo y les hará verdaderos hijos de Dios.

Nosotros como bautizados hemos recibido esta gracia de Dios. Ya somos sus hijos merecedores de su herencia, del cielo y sobre todo de su amor. Ahora como hijo de Dios debemos hacer honor a nuestro nombre cuidando el gran tesoro de la gracia. No podemos derrochar la magnífica herencia que se nos tiene preparada por un placer terrenal pasajero. Podemos conservar el nombre de hijos de Dios manteniendo limpia nuestra vida de gracia, que significa amistad con Cristo. ¿Cómo trataríamos a un amigo que tanto queremos y estimamos? De la misma forma hay que tratar a Cristo, como un amigo que quiere corresponder a su amistad.

Fuente : https://es.catholic.net/op/articulos/14726/cat/566/el-que-no-nazca-de-lo-alto-no-puede-ver-el-reino-de-dios.html

Homilía para la Eucaristía del Domingo 28 de abril de 2019.

Día de la Divina Misericordia. Seamos misericordiosos como del Padre lo es con nosotros. Pastor.

DOMINGO SEGUNDO DE PASCUA.

Hechos 5,12-16: Cristo Resucitado se manifiesta en los signos que realizan los Apóstoles. Esto trae consigo la conversión de muchos, crece el número de creyentes.

Apocalipsis 1,9-13.17-19: Es el inicio del Libro. Encontramos  una manifestación de Cristo Resucitado: Él es el primero y el último, es el Señor.

Juan 20, 19-31: podemos considerar dos aspectos:

Uno, la manifestación del Señor resucitado que les comunica su Espíritu.

Dos, la confesión de fe de Tomás; se destaca el valor de la fe.

1.- Jesús resucitado se hace presente en medio de los suyos, en la comunidad de los que creen en Él. Esta presencia del Señor tiene mucho sentido, ya que Él comunica el Espíritu a sus discípulos para que puedan continuar su Obra. En la Sagrada Escritura muchas veces aparece el hecho que un profeta comunica su Espíritu (cfr. Números 27,23; Deuteronomio 34,9) a alguien para que pueda continuar su obra.  Es lo que vemos en el relato del evangelio. La presencia del Resucitado se realiza y proyecta a través del tiempo por medio del Espíritu Santo. La comunidad de los creyentes es tal por tener al Espíritu Santo y dejarse conducir por Él.

2.- Jesús resucitado, presente entre los suyos, sigue actuando. Los Apóstoles hacían muchos signos y prodigios entre el pueblo. ¿Acaso eran unos milagreros baratos, unos vulgares charlatanes de feria que engañaban al pueblo con supuestos milagros, como suele suceder de vez en cuando? No. Simplemente son testigos del Resucitado y el Señor acompañaba a los suyos por medio de estos signos. En otras palabras, la comunidad de los creyentes tiene a Cristo y Él actúa en ella. Por eso se dice: la Iglesia – la comunidad es signo e instrumento del Señor resucitado; no es un recuerdo de Jesús, sino Signo e Instrumento. Esto quiere decir que la Comunidad cristiana significa a Cristo y el Señor resucitado está presente en ella y actúa a través de ella.

3.- En la época actual predomina el racionalismo científico.  Sólo se acepta lo que la ciencia constata y prueba. La fe no tiene lugar.

Si sólo se acepta lo que se ve, entonces no es verdad que la iglesia sea Signo e Instrumento del Señor resucitado. La Iglesia perfecta, sacramento de Cristo no existe en este mundo. Lutero cayó en este error; por eso no se creyó en la sacramentalidad de la Iglesia. Y sucede también hoy.

Sin fe es imposible ver y detectar la presencia del Resucitado en la Iglesia actual, que atraviesa por una terrible crisis. ¿Cómo puede ser instrumento de salvación tamaña iglesia? Y san Agustín dirá: “Si Pedro bautiza es Cristo quien bautiza. Si Judas bautiza es Cristo quien bautiza. Porque la eficacia no está en la persona del ministro sino en la Persona de Cristo que actúa por medio de su Espíritu. La persona podrá escribir con un lápiz de fina marca o con un trozo de burdo carbón. No importa el instrumento, lo que vale es quién escribe y lo que escribe. La iglesia es el instrumento. Desgraciadamente no siempre significa al Señor, es pobre y pecadora. Pero ahí está el Señor.

4.- ¡Felices los que creen sin haber visto! Sin haber visto al Señor resucitado. Pero más felices son los que creen a pesar de lo que ven, porque actúan movidos por el Espíritu y no por la carne.

Y si nosotros hoy estamos aquí es porque somos una Comunidad de creyentes, de personas que tenemos fe.

 Y porque tenemos fe sabemos que Él está presente en su Iglesia y sigue actuando a través de ella.

Porque tenemos fe sabemos que Él se hace presente con la fuerza de su Espíritu para darnos su perdón.

Porque tenemos fe sabemos que Él es rico en misericordia.

Porque tenemos fe sabemos que Él está hoy con nosotros, porque donde dos o más se reúnen en su Nombre Él está en medio.

Porque tenemos fe sabemos que Él se hace presente en el pan y el vino cuando el celebrante (sea quien sea) invoca al Espíritu Santo dando gracias por la salvación. Por eso estamos aquí. No te dejes guiar por los sentidos, sino por la fe, que es lo único que salva.

                                               Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. sábado 27 de abril de 2019.

Hoy, sábado, 27 de abril de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,13-21):

EN aquellos días, los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, viendo la seguridad de Pedro y Juan, y notando que eran hombres sin letras ni instrucción, estaban sorprendidos. Reconocían que habían sido compañeros de Jesús, pero, viendo de pie junto a ellos al hombre que había sido curado, no encontraban respuesta. Les mandaron salir fuera del Sanedrín y se pusieron a deliberar entre ellos, diciendo:
«¿Qué haremos con estos hombres? Es evidente que todo Jerusalén conoce el milagro realizado por ellos, no podemos negarlo; pero, para evitar que se siga divulgando, les prohibiremos con amenazas que vuelvan a hablar a nadie de ese nombre».
Y habiéndolos llamado, les prohibieron severamente predicar y enseñar en el nombre de Jesús. Pero Pedro y Juan les replicaron diciendo:
«¿Es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros más que a él? Juzgadlo vosotros. Por nuestra parte no podemos menos de contar lo que hemos visto y oído».
Pero ellos, repitiendo la prohibición, los soltaron, sin encontrar la manera de castigarlos a causa del pueblo, porque todos daban gloria a Dios por lo sucedido.

Palabra de Dios

Salmo

Salmo responsorial Sal 117,1.14-15.16-18.19-21

R/.
Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste

Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
El Señor es mi fuerza y mi energía,
él es mi salvación.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos R/.

«La diestra del Señor es poderosa.
La diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor.
Me castigó, me castigó el Señor,
pero no me entregó a la muerte. R/.

Abridme las puertas de la salvación,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación. R/.

Secuencia
(Opcional)

Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.»

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia 
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,9-15):

JESÚS, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.
Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.
Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.
También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.
Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.
Y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Bonifacio Fernandez, cmf

Queridos amigos y amigas:

El final del evangelio de Marcos es un añadido; y da la noticia de las apariciones del resucitado. El Cristo resucitado se hace encontradizo, se hace ver y se da a conocer: a María Magdalena, a los discípulos de Emaús… El que es encontrado por él no puede menos de contar lo que ha visto y oído. La experiencia de encuentro incluye la misión de anunciarlo. Verlo y anunciarlo son dos caras de la misma  experiencia. El anuncio es llamada a la fe; es invitación a creer. El texto del evangelio insiste  en que los destinatarios no creen. Jesús mismo reprocha a los once su incredulidad porque no creen en el testimonio de los que le han visto resucitado y vivo. Ya en la etapa pre-pascual Jesús reprochaba la dureza de corazón de los discípulos a la hora de entender el camino de Jesús, sus actitudes y prácticas.

En la etapa  post-pascual, la comunidad cristiana sigue escuchando el mandato de Jesús: Id y proclamad… Y la Iglesia siente que no puede menos de contar lo que ha visto y oído. Siente la necesidad de seguir proclamando la misericordia eterna del  Señor y contando sus hazañas. Especialmente la gran proeza de la resurrección de Jesús y los milagros que los testigos siguen haciendo en su nombre…

¿Sentimos nosotros la urgencia de anunciar la resurrección de Jesús? ¿Necesitamos nosotros creer y esperar en la resurrección? ¿Estamos contentos y satisfechos con esta vida presente y no anhelamos más?

Fuente :
https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 26 de abril de 2019.

Hoy, viernes, 26 de abril de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,1-12):

EN aquellos días, mientras Pedro y Juan hablaban al pueblo, después de que el paralítico fuese sanado, se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, indignados de que enseñaran al pueblo y anunciaran en Jesús la resurrección de los muertos. Los apresaron y los metieron en la cárcel hasta el día siguiente, pues ya era tarde. Muchos de los que habían oído el discurso creyeron; eran unos cinco mil hombres.
Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, junto con el sumo sacerdote Más, y con Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes, Hicieron comparecer en medio de ellos a Pedro y a Juan y se pusieron a interrogarlos:
«¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso vosotros?».
Entonces Pedro, lleno de Espíritu Santo, les dijo:
«Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el Nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por este Nombre, se presenta este sano ante vosotros. Él es “la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular”; no hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 117,1-2.4.22-24.25-27a

R/.
La piedra que desecharon los arquitectos 
es ahora la piedra angular

Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia. R/.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día que hizo el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/.

Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina. R/.

Secuencia
(Opcional)

Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.»

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia 
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (21,1-14):

EN aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.
Simón Pedro les dice:
«Me voy a pescar».
Ellos contestan:
«Vamos también nosotros contigo».
Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice:
«Muchachos, ¿tenéis pescado?».
Ellos contestaron:
«No».
Él les dice:
«Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis».
La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro:
«Es el Señor».
Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque rio distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.
Jesús les dice:
«Traed de los peces que acabáis de coger».
Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
Jesús les dice:
«Vamos, almorzad».
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.
Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN  :

Bonifacio Fernandez, cmf

Queridos amigos y amigas

La nueva forma de presencia del Mesías requiere una pedagogía. El resucitado es el mismo Jesús pero no es lo mismo. Jesús se presenta en la orilla del lago, pero nos discípulos no saben que es Jesús. Están en medio de la faena cotidiana de la pesca. La nueva forma de presencia no es invasora: invita a echar de nuevo las redes, prepara  la comida de pan y pescado, les invita a almorzar. Jesús reparte el pan y el pescado. Su presencia  se hace certeza en los discípulos, la sienten, la notan; el discípulo amado confiesa “es el Señor”. No cabe duda el Resucitado está con ellos.

Como comunidad nacida de la Pascua seguimos anunciado y proclamando la gran noticia: este es el día en que actúo el Señor; nos llena de gozo y de alegría. Su  amor es eterno, su misericordia es eterna. Resucitó a  Jesús de entre los muertos; su acción es la antítesis de las acciones de los jefes del pueblo. Ellos son los arquitectos que desecharon a la piedra angular. Dios lo ha constituido en ángulo y fundamento del edificio entero. Ha sido un milagro patente. Sólo el Dios resucitador puede hacerlo. Y la Iglesia se siente con el encargo de anunciar esto. Y con la valentía para hacerlo incluso frente a los adversarios. Se siente legitimada y capacitada para continuar la misión de Jesús: sigue curando a los enfermos que lo hacía Jesús en su historia. Y en su nombre.

¿Tenemos experiencia de la resurrección?

¿Necesitamos que alguien o algo no se nos muera para siempre?

Fuente  :  https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

“Como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”- Catequesis del Papa Francisco

El perdón, el don más precioso

ABRIL 24, 2019 15:39

LARISSA I. LÓPEZAUDIENCIA GENERAL

(ZENIT – 24 abril 2019).- En la catequesis de hoy, miércoles 24 de abril de 2019, el Papa Francisco ha indicado que Dios le da a cada cristiano la gracia de escribir “una historia de bien en la vida de sus hermanos”. Y ha añadido: “Con una palabra, un abrazo, una sonrisa, podemos transmitir a los demás lo más precioso que hemos recibido”, el perdón.

La audiencia general ha tenido lugar esta mañana en la plaza de San Pedro. El Santo Padre ha reanudado la catequesis dedicada al Padre Nuestro, centrándose esta vez en la petición “Como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Evangelio según San Mateo, 18, 21-22).

Deudores de Dios

En primer lugar, el Papa Francisco ha recordado que somos deudores ante Dios: “de Él hemos recibido todo, en términos de naturaleza y gracia”. Además, ha señalado que en la Iglesia no existen self made men, todos estamos “en deuda con Dios y con muchas personas que nos han dado condiciones de vida favorables”.

Ante esta deuda inagotable, fruto del amor infinito que nos tiene Dios, el Pontífice recuerda que a veces nos olvidamos de dar las gracias. Para el Papa, el que reza “aprende a decir ‘gracias’ y le pide a Dios que sea benévolo con él o con ella”. Igualmente, explica que, por mucho que nos esforcemos, en nuestra vida siempre tendremos algo por lo que pedir perdón a Dios, como la pereza o el rencor.

El Obispo de Roma también ha resaltado cómo en la invocación del Padre Nuestro se produce una relación de benevolencia vertical – de Dios con nosotros-  y otra horizontal – de nosotros con nuestros hermanos: “Le pedimos al Señor que perdone nuestras deudas, nuestros pecados, ‘como’ nosotros perdonamos a nuestros amigos, a la gente que vive con nosotros, a nuestros vecinos, a las personas que nos han hecho algo que no era agradable”.

Importancia del perdón fraterno

El Sucesor de Pedro recuerda que todos los cristianos debemos tener presente que Dios perdona todo y lo perdona siempre: “Nada en los Evangelios sugiere que Dios no perdona los pecados de aquellos que están bien dispuestos y pide que se le vuelva a abrazar”.

No obstante, también ha subrayado que en el Evangelio de Mateo, después del Padre Nuestro, se enfatiza en la importancia del perdón fraterno. A veces las personas pasan por situaciones duras por las que se proponen no perdonar, “Pero si no perdonas, Dios no te perdonará. Tú cierras la puerta”, dice el Pontífice. En el caso de que no podamos perdonar, el Papa anima a que se lo pidamos a Dios y a afanarnos en la tarea de perdonar y amar: “si no te esfuerzas por perdonar, no serás perdonado; si no tratas de amar, tampoco serás amado.

El Papa Francisco también ha recalcado el papel de Jesús como instaurador del poder del perdón en las relaciones, reemplazando la “ley del talión” por la ley del amor que nos conduce a hacer por los demás lo que Dios ha hecho por nosotros, amando más allá de lo necesario.

***

Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy completamos la catequesis sobre la quinta petición del “Padre Nuestro”, deteniéndonos en la expresión ” como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Mt. 6:12). Hemos visto que es propio del hombre ser deudor ante Dios: de Él hemos recibido todo, en términos de naturaleza y gracia. Nuestra vida no solo fue deseada, sino amada por Dios. Realmente no hay espacio para la presunción cuando unimos las manos para orar. No existen self made men en la Iglesia, hombres que se han hecho a sí mismos. Todos estamos en deuda con Dios y con muchas personas que nos han dado condiciones de vida favorables. Nuestra identidad se construye a partir del bien recibido. El primero es la vida.

El que reza aprende a decir “gracias”. Y nosotros muchas veces nos olvidamos de decir “gracias”, somos egoístas. El que reza aprende a decir “gracias” y le pide a Dios que sea benévolo con él o con ella. Por mucho que nos esforcemos, siempre hay una deuda inagotable con Dios, que nunca podremos pagar: Él nos ama infinitamente más de lo que nosotros lo amamos. Y luego, por mucho que nos comprometamos a vivir de acuerdo con las enseñanzas cristianas, en nuestras vidas siempre habrá algo por lo que pedir perdón: pensemos en los días pasados perezosamente, en  los momentos en que el rencor ha ocupado nuestro corazón y así sucesivamente… Son experiencias desafortunadamente, no escasas, las que nos hace implorar: “Señor, Padre, perdona nuestras ofensas”. Así pedimos perdón a Dios.

Pensándolo bien,  la invocación también podría limitarse a esta primera parte, sería bonita. En cambio, Jesús la suelda con una segunda expresión que es una con la primera. La relación de benevolencia vertical de parte de Dios se refracta y está llamada a traducirse en una nueva relación que vivimos con nuestros hermanos: una relación horizontal. El Dios bueno nos invita a ser todos buenos. Las dos partes de la invocación están unidas por una conjunción inapelable: le pedimos al Señor que perdone nuestras deudas, nuestros pecados, “como”  nosotros perdonamos a nuestros amigos, a la gente que vive con nosotros, a nuestros vecinos, a las personas que nos han hecho algo que no era agradable.

Todo cristiano sabe que para él existe el perdón de los pecados, todos lo sabemos: Dios lo perdona todo y perdona siempre. Cuando Jesús dibuja ante  sus discípulos el rostro de Dios, lo describe con expresiones de tierna misericordia. Él dice que hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente, que  por una multitud de justos que no necesitan conversión (ver Lc 15.7.10). Nada en los Evangelios sugiere que Dios no perdona los pecados de aquellos que están bien dispuestos y pide que se le vuelva a abrazar.

Pero la gracia abundante de Dios siempre es un reto. Aquellos que han recibido tanto deben aprender a dar tanto y no retener solo para ellos mismos lo que han recibido. Los que han recibido tanto deben aprender a dar tanto. No es una coincidencia que el Evangelio de Mateo, inmediatamente después del texto del “Padre Nuestro” entre las siete expresiones utilizadas, enfatice precisamente la del perdón fraterno: “Si vosotros, perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros  vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas” (Mt 6,14-15). ¡Pero esto es fuerte! Pienso: a veces he escuchado gente que decía: “¡Nunca perdonaré a esa persona! ¡Nunca perdonaré lo que me hicieron! “Pero si no perdonas, Dios no te perdonará. Tú cierras la puerta. Pensemos,  si somos capaces de perdonar o si no perdonamos. Un sacerdote, cuando estaba en la otra diócesis, me contó angustiado que había ido a dar los últimos sacramentos a una anciana que estaba a punto de morir. La pobre señora no podía hablar. Y el sacerdote le dice: “Señora, ¿se arrepiente de sus pecados?” La señora dijo que sí; No pudo confesarlos pero dijo que sí. Es suficiente Y luego otra vez: “¿Perdona a los demás?” Y la señora, en su lecho de muerte, dijo: “No”. El cura estaba angustiado. Si no perdonamos, Dios no te perdonará. Pensémoslo, nosotros que estamos aquí, si perdonamos o somos capaces de perdonar. “Padre, no puedo hacerlo, porque esa gente me ha hecho tantas cosas”. Pero si no puedes hacerlo, pídele al Señor que te dé la fuerza para hacerlo: Señor, ayúdame a perdonar. Aquí encontramos el vínculo entre el amor a Dios y el amor al prójimo. El amor llama al amor, el perdón llama al perdón. Nuevamente en Mateo encontramos una parábola muy intensa dedicada al perdón fraterno (ver 18,21-35). Vamos a escucharla.

Había un siervo que tenía una gran deuda con su rey: ¡diez mil talentos! Una suma imposible de devolver; no sé cuánto sería hoy, pero cientos de millones. Pero el milagro sucede, y ese siervo no recibe un aplazamiento del pago, sino todo el condono. ¡Una gracia inesperada! Pero he aquí que ese mismo siervo, inmediatamente después, se enfurece contra uno de sus hermanos, que le debe cien denarios, -muy poco-, y, aunque sea una cifra accesible, no acepta excusas ni súplicas. Por lo tanto, al final, el amo lo llama y lo condena. Porque si no te esfuerzas por perdonar, no serás perdonado; si no tratas de amar, tampoco serás amado.
Jesús inserta el poder del perdón en las relaciones humanas. En la vida, no todo se resuelve con la justicia. No. Especialmente donde debemos poner una barrera al mal, alguien debe amar más de lo necesario, para comenzar una historia de gracia nuevamente. El mal conoce sus venganzas, y si no se interrumpe, corre el riesgo de propagarse y sofocar al mundo entero.

La ley del talión: lo que me hiciste, te lo devuelvo, Jesús la sustituye con la ley de amor: lo que Dios me ha hecho, ¡te lo devuelvo! Pensemos hoy, en esta hermosa semana de Pascua, si puedo perdonar. Y si no me siento capaz, tengo que pedirle al Señor que me dé la gracia de perdonar, porque saber perdonar es una gracia.

Dios le da a cada cristiano la gracia de escribir una historia de bien en la vida de sus hermanos, especialmente de aquellos que han hecho algo desagradable e incorrecto. Con una palabra, un abrazo, una sonrisa, podemos transmitir a los demás lo más precioso que hemos recibido ¿Qué es lo más precioso que hemos recibido? El perdón, que debemos ser capaces de dar a los demás.

© Librería Editorial VaticanoABRIL 24, 2019 15:39AUDIENCIA GENERAL

Jueves de la octava de Pascua
San Marcos, evangelista
Fiesta 
Color: blanco

Marcos pertenecía por su familia a la comunidad cristiana de Jerusalén. Siguió primero a Pablo en los comienzos de su misión apostólica y también cuando estuvo en prisión; y acompañó a Pedro, quien lo llamó “su hijo” durante su permanencia en Roma, hasta el martirio.

Según la tradición, fue el genial redactor del primer Evangelio, en donde recoge la predicación de Pedro a los cristianos de Roma, y fue también el fundador de la Iglesia de Alejandría.

Antífona de entrada             Mc 16, 15

Vayan por todo el mundo, anuncien el Evangelio a toda la creación. Aleluya.

Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que enalteciste al evangelista san Marcos con la misión de anunciar la buena noticia de la salvación, concédenos recibir de tal modo sus enseñanzas que sigamos fielmente las huellas de Cristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Los saluda mi hijo Marcos.

Lectura de la primera Carta del Apóstol san Pedro 5, 5b-14

Queridos hermanos:

Que cada uno se revista de sentimientos de humildad para con los demás, porque “Dios se opone a los orgullosos y da su gracia a los humildes”. Humíllense bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los eleve en el momento oportuno. Descarguen en Él todas sus inquietudes, ya que Él se ocupa de ustedes.

Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el diablo, ronda como un león rugiente, buscando a quien devorar.

Resístanlo firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos dispersos  por el mundo padecen los mismos sufrimientos que ustedes. El Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna en Cristo Jesús, después que hayáis padecido un poco, los restablecerá y confirmará, los hará fuertes e inconmovibles. ¡A Él sea la gloria y el poder eternamente! Amén.

Les escribo estas breves palabras por medio de Silvano, a quien considero un hermano fiel, para exhortarlos y atestiguar que ésta es la verdadera gracia de Dios: permanezcan adheridos a ella.

La Iglesia de Babilonia, que ha sido elegida como ustedes, los saluda, lo mismo que mi hijo Marcos. Salúdense los unos a los otros con un beso de amor fraternal.

Que descienda la paz sobre todos ustedes, los que están unidos a Cristo.

SALMO RESPONSORIAL 88, 2-3. 6-7. 16-17

R/.¡ Cantaré eternamente la misericordia del Señor!

Cantaré eternamente el amor del Señor, proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. Porque tú has dicho: Mi amor se mantendrá eternamente, mi fidelidad está afianzada en el cielo.

El cielo celebre tus maravillas, Señor, y tu fidelidad en la asamblea de los santos, porque, ¿quién es comparable al Señor en las alturas? ¿Quién es como el Señor entre los hijos de Dios?

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte! Ellos caminarán a la luz de tu rostro; se alegrarán sin cesar en tu Nombre, serán exaltados a causa de tu justicia.EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO  1Cor 1, 23a. 24

Aleluya.

Nosotros predicamos a un Cristo crucificado, fuerza y sabiduría de Dios. Aleluya

EVANGELIO

Anuncien el Evangelio a toda la creación.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos  16, 15-20

Jesús resucitado se apareció a los Once y les dijo:

“Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.

Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre a los enfermos y los sanarán”.

Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.

Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.

PALABRA DEL SEÑOR.

Fuente :
http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2019-04-25

REFLEXIÓN  :

1) Vayan: es la tarea de todo bautizado, salir y llevar a Jesús. No podemos seguir estancados en lo mismo. Debemos llevar alegría y esperanza de vivir a tanta gente que busca a Jesús. Salí y anuncia, no esperes ser cura o monja para llevar a Jesús, basta con ser bautizado y enamorado de la vida.

2) Llevar la salvación: vos y yo tenemos que llevar la salvación y la paz. No podemos ser esos pájaros de mal aguero que están esperando constantemente que el otro falle para levantar la bandera y decir que hay falta. No! Vos y yo debemos anunciar la buena noticia.

3) Tomar la serpiente: es saber que Dios no te suelta de la mano, hoy Dios te recuerda que está a tu lado y nunca te abandona.

No tengas miedo de jugártela porque Dios no te va a soltar de la mano.

Fuente :
https://misionerosdigitales.com/2018/04/marcos-16-15-20-2/ h