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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. Homilía para la Eucaristía del domingo 25 de enero de 2026.

TERCER DOMINGO. A


Isaías 8,23-9,3: La salvación se describe como una iluminación, la que trae la paz verdadera.
1Corintios 1,10-14.16-17: Pablo censura los partidismos en la comunidad cristiana y hace un llamado a la unidad.
Mateo 4,12-17: El evangelista pone a Jesús en Galilea de los gentiles; de esta manera quiere demostrar la apertura del mensaje de Cristo a los gentiles.

1.- Es típico del lenguaje de la Biblia hablar de Luz – Tiniebla. Estar en la luz significa vivir de acuerdo con lo que Dios quiere. Vivir en las tinieblas, en cambio, es vivir sin Dios, de espaldas a Dios. La situación de los pueblos paganos es que están en tinieblas; pero a ellos se les promete la luz = salvación. De este modo se echa por tierra el exclusivismo judío, que pensaba que la luz, la salvación, era sólo para ellos. También el israelita, por muy miembro del Pueblo de Dios que sea, puede estar o vivir en las tinieblas.


2.- Lo mismo sucede o puede suceder con los miembros de una comunidad cristiana. Es por esta razón que san Pablo reprende a los cristianos de Corinto, porque estaban divididos. Se abanderizaban con algún dirigente de la comunidad.
El Apóstol exhorta vehementemente a que se viva en la unidad, no en la división Porque el Misterio de la Iglesia es un Misterio de Comunión: siendo muchos y distintos estamos unidos por el vínculo de la Fe en Jesucristo.


3.- Desgraciadamente todavía hay divisiones en la sociedad y también en la Comunidad cristiana.
La división es sinónimo de tiniebla, ya que no permite ver en el otro su valer, su riqueza. Al adversario se le ve como a un enemigo.
Muchas veces se pretende imponer en la sociedad no sólo una motosierra, sino también una motoniveladora. Y así se llega a la descalificación del contrario. Y en la comunidad cristiana sucede lo mismo. Nadie debe ser descalificado.
En la Iglesia existe una sola espiritualidad, la del evangelio, la que se manifiesta en las diversas y legítimas espiritualidades que existen en medio del Pueblo de Dios. Aquí es donde se impone la vivencia de la Comunión de Fe. El que seamos distintos es una riqueza, el estar divididos es un pecado.


4.- En Jesús se cumple lo anunciado por el Profeta. Él es la Luz que brilla en las tinieblas. Él es la Luz que nos trae la Buena Noticia del Reino de Dios, lo que supone una sincera conversión.
Cuando se fomenta la división se está optando por vivir en la oscuridad, en el oscurantismo. Decir oscurantismo es decir represión, cárcel, tortura, muerte. Y esto se ha dado y se da en regímenes de izquierda y de derecha, en regímenes fanáticamente religiosos. Y esto está sucediendo también hoy en la sociedad actual. Y debemos cuidarnos de que no suceda también en la comunidad cristiana Una comunidad cristiana polarizada está en tinieblas .Es una comunidad inmadura.
Cristo es nuestra Luz y nuestra Paz. Debemos estar en comunión con Él y también entre nosotros. Así seremos realmente luz para los pueblos que yacen en las tinieblas.
Que se note que somos luz al vivir entre todos la comunión de Fe y el Amor.
Hno. Pastor.

EDD. sábado 24 de enero de 2026.

Primera Lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (1,1-4.11-12.19.23-27):

En aquellos días, al volver de su victoria sobre los amalecitas, David se detuvo dos días en Sicelag.
Al tercer día de la muerte de Saúl, llegó uno del ejército con la ropa hecha jirones y polvo en la cabeza; cuando llegó, cayó en tierra, postrándose ante David.
David le preguntó: «¿De dónde vienes?»
Respondió: «Me he escapado del campamento israelita.»
David dijo: «¿Qué ha ocurrido? Cuéntame.»
Él respondió: «Pues que la tropa ha huido de la batalla, y ha habido muchas bajas entre la tropa y muchos muertos, y hasta han muerto Saúl y su hijo Jonatán.»
Entonces David agarró sus vestiduras y las rasgó, y sus acompañantes hicieron lo mismo. Hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta el atardecer por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor, por la casa de Israel, porque habían muerto a espada.
Y dijo David: «¡Ay, la flor de Israel, herida en tus alturas! ¡Cómo cayeron los valientes! Saúl y Jonatán, mis amigos queridos, ni vida ni muerte los pudo separar; más ágiles que águilas, más bravos que leones. Muchachas de Israel, llorad por Saúl, que os vestía de púrpura y de joyas, que enjoyaba con oro vuestros vestidos. ¡Cómo cayeron los valientes en medio del combate! ¡Jonatán, herido en tus alturas! ¡Cómo sufro por ti, Jonatán, hermano mío!
¡Ay, cómo te quería! Tu amor era para mí más maravilloso que el amor de mujeres. ¡Cómo cayeron los valientes, los rayos de la guerra perecieron!»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 79,2-3.5-7

R/. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve

Pastor de Israel, escucha,
tú que guias a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
ante Efraín, Benjamín y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

Señor Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica? R/.

Les diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos
nuestros enemigos se burlan de nosotros. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,20-21):

En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discipulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Comentario al Evangelio del 24 de enero de 2026

“Se ha vuelto loco”. Locura y escándalo tiene también la cruz (1 Cor 1,23) La misión de Jesús no entraba en los cánones de aquella sociedad y de aquella Religión rígida, sin vida y muy reglamentada.

Las autoridades religiosas no aceptaban el cambio que Jesús proponía, sentían envidia. Algunos familiares quedaron también desconcertados al verlo predicar con tanta libertad, enfrentándose a los maestros de la ley. Por eso sus familiares intentaban llevárselo, devolverlo a la normalidad de Nazaret.

Unos y otros no entendían lo que Jesús hacía, pero Él “no se deja atrapar”, pide a todos un esfuerzo por acoger su novedad, el mensaje de las Bienaventuranzas.  No es fácil discernir dónde actúa Dios Por eso, no es extraño que sean a veces los más cercanos, la propia familia, quienes ofrecen mayor resistencia al proyecto de Dios.

Escuchar y caminar con Jesús, pasar de lo confortable al discipulado, de la instalación a la búsqueda, de lo superficial a la hondura. Nos invita a dar el salto. ¿Te atreves?

Salvador León, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. viernes 23 de enero de 2026.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de Samuel (24,3-21):

En aquellos días, Saúl, con tres mil soldados de todo Israel, marchó en busca de David y su gente hacia las Peñas de los Rebecos; llegó a unos apriscos de ovejas junto al camino, donde había una cueva, y entró a hacer sus necesidades.
David y los suyos estaban en lo más hondo de la cueva, y le dijeron a David sus hombres: «Este es el día del que te dijo el Señor: «Yo te entrego tu enemigo.» Haz con él lo que quieras.»
Pero él les respondió: «¡Dios me libre de hacer eso a mi Señor, el ungido del Señor, extender la mano contra él!»
Y les prohibió enérgicamente echarse contra Saúl, pero él se levantó sin meter ruido y le cortó a Saúl el borde del manto, aunque más tarde le remordió la conciencia por haberle cortado a Saúl el borde del manto.
Cuando Saúl salió de la cueva y siguió su camino, David se levantó, salió de la cueva detrás de Saúl y le gritó: «¡Majestad!»
Saúl se volvió a ver, y David se postró rostro en tierra rindiéndole vasallaje.
Le dijo: «¿Por qué haces caso a lo que dice la gente, que David anda buscando tu ruina? Mira, lo estás viendo hoy con tus propios ojos: el Señor te había puesto en mi poder dentro de la cueva; me dijeron que te matara, pero te respeté y dije que no extendería la mano contra mi señor, porque eres el Ungido del Señor. Padre mío, mira en mi mano el borde de tu manto; si te corté el borde del manto y no te maté, ya ves que mis manos no están manchadas de maldad, ni de traición, ni de ofensa contra ti, mientras que tú me acechas para matarme. Que el Señor sea nuestro juez. Y que él me vengue de ti; que mi mano no se alzará contra ti. Como dice el viejo refrán: «La maldad sale de los malos…», mi mano no se alzará contra ti. ¿Tras de quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién vas persiguiendo? ¡A un perro muerto, a una pulga! El Señor sea juez y sentencie nuestro pleito, vea y defienda mi causa, librándome de tu mano.»
Cuando David terminó de decir esto a Saúl, Saúl exclamó: «Pero, ¿es ésta tu voz, David, hijo mío?»
Luego levantó la voz, llorando, mientras decía a David: «¡Tú eres inocente, y no yo! Porque tú me has pagado con bienes, y yo te he pagado con males; y hoy me has hecho el favor más grande, pues el Señor me entregó a ti y tú no me mataste. Porque si uno encuentra a su enemigo, ¿lo deja marchar por las buenas? ¡El Señor te pague lo que hoy has hecho conmigo! Ahora, mira, sé que tú serás rey y que el reino de Israel se consolidará en tu mano.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 56,2.3-4.6.11

R/. Misericordia, Dios mío, misericordia

Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas,
mientras pasa la calamidad. R/.

Invoco al Dios altísimo,
al Dios que hace tanto por mí.
Desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad. R/.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Por tu bondad que es más grande que los cielos,
por tu fidelidad que alcanza las nubes. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,13-19):

En aquel tiempo, Jesús, mientras subía a la montaña, fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él. A doce los hizo sus compañeros, para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios. Así constituyó el grupo de los Doce: Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges –Los Truenos–, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Celotes y Judas Iscariote, que lo entregó.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Somos elegidos por Jesús no por nuestros méritos y esfuerzos, no porque seamos mejores que otros sino “porque Él quiso”. La elección, la iniciativa es suya, no es nuestra, es llamada gratuita. Estamos en las manos del Buen Pastor, al que nadie le puede arrebatar sus ovejas. Él nos regala la fuerza necesaria para responder a su llamada con fidelidad.

Y nos eligió para “estar con él”. La convivencia con Jesús convierte al elegido y enviado en testigo creíble porque habla de lo que “ha visto y oído”, no de memoria, no por otros. Elegidos para andar con Él, para vivir más cerca de Él, para colaborar con Él en el anuncio de la Buena Noticia.

La vocación de aquellos doce y la nuestra es un regalo, no un premio, un don, no un resultado de nuestra lógica humana.

No pongamos límites a su llamada. No caigamos en desánimos. No estemos tan ocupados en “lo nuestro” que no oigamos la voz de Aquel que nos llamó a ser sus amigos. No podemos ser mudos y no comunicar a los demás el mensaje que también hemos elegido nosotros como “perla preciosa” de nuestra vida. “¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!” (2 Cor 9,16)

Salvador León, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. jueves 22 de enero de 2026.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de Samuel (18,6-9;19,1-7):

Cuando volvieron de la guerra, después de haber matado David al filisteo, las mujeres de todas las poblaciones de Israel salieron a cantar y recibir con bailes al rey Saúl, al son alegre de panderos y sonajas.
Y cantaban a coro esta copla: «Saúl mató a mil, David a diez mil.»
A Saúl le sentó mal aquella copla, y comentó enfurecido: «iDiez mil a David, y a mí mil! iYa sólo le falta ser rey!»
Y, a partir de aquel dia, Saúl le tomó ojeriza a David. Delante de su hijo Jonatán y de sus ministros, Saúl habló de matar a David.
Jonatán, hijo de Saúl, quería mucho a David y le avisó: «Mi padre Saúl te busca para matarte. Estate atento mañana y escóndete en sitio seguro; yo saldré e iré al lado de mi padre, al campo donde tú estés; le hablaré de ti y, si saco algo en limpio, te lo comunicaré.»
Así, pues, Jonatán habló a su padre Saúl en favor de David: «¡Que el rey no ofenda a su siervo David! Él no te ha ofendido. y lo que él hace es en tu provecho: se jugó la vida cuando mató al filisteo, y el Señor dio a Israel una gran victoria; bien que te alegraste al verlo. ¡No vayas a pecar derramando sangre inocente, matando a David sin motivo!»
Saúl hizo caso a Jonatán y juró: «¡Víve Dios, no morirá!»
Jonatán llamó a David y le contó la conversación; luego lo llevó adonde Saul, y David siguió en palacio como antes.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 55,2-3.9-10.11-12.13

R/. En Dios confío y no temo

Misericordia, Dios mío, que me hostigan,
me atacan y me acosan todo el día;
todo el día me hostigan mis enemigos,
me atacan en masa. R/.

Anota en tu libro mi vida errante,
recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío.
Que retrocedan mis enemigos cuando te invoco,
y así sabré que eres mi Dios. R/.

En Dios, cuya promesa alabo,
en el Señor, cuya promesa alabo,
en Dios confío y no temo;
¿qué podrá hacerme un hombre? R/.

Te debo, Dios mío, los votos que hice,
los cumpliré con acción de gracias. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,7-12):

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios.»
Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

La seducción de Jesús. A Él llegan gentes de Judea, Jerusalén, Idumea, Tiro, Sidón…multitudes que le buscan, le siguen, están sediento de Jesús. Se apiñan para tocarlo, sentirlo, ser curados.

Todos se sienten atraídos por su fuerza irresistible que acoge a los pobres, cura dolencias y enfermedades, libera a los atormentados de espíritus malos. “De Él salía un poder, una fuerza” Esa fuerza es el Espíritu.

La gente acudía a Jesús no porque enseñara una doctrina sublime sino porque “oye hablar de las grandes cosas que hace”. Lo que le preocupaba a Jesús era aliviar, liberar, sanar, consolar. Jesús no renuncia a estar cerca de la multitud y de cada uno.

La gente no se siente atraída por discursos, dogmas, por palabras y más palabras. Quieren ver obras, hechos, testimonios, gestos. Quieren ver si verdaderamente como Jesús, nos preocupamos de los que lo pasan mal, de los que esperan salir de tantas estrecheces y dolencias. ¿Cómo manifestamos en la vida cotidiana que seguimos a Jesús? ¿Atrae nuestro modo de vivir la fe?

Salvador León, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. miércoles 21 de enero de 2026.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de Samuel (17,32-33.37.40-51):

En aquellos días, Saúl mandó llamar a David, y éste le dijo: «Majestad, no os desaniméis. Este servidor tuyo irá a luchar con ese filisteo.»
Pero Saúl le contestó: «No podrás acercarte a ese filisteo para luchar con él, porque eres un muchacho, y él es un guerrero desde mozo.»
David le replicó: «El Señor, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará de las manos de ese filisteo.»
Entonces Saúl le dijo: «Anda con Dios.»
Agarró el cayado, escogió cinco cantos del arroyo, se los echó al zurrón, empuñó la honda y se acercó al filisteo. Éste, precedido de su escudero, iba avanzando, acercándose a David; lo miró de arriba abajo y lo despreció, porque era un muchacho de buen color y guapo, y le gritó: «¿Soy yo un perro, para que vengas a mi con un palo?»
Luego maldijo a David, invocando a sus dioses, y le dijo: «Ven acá, y echaré tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo.»
Pero David le contestó: «Tú vienes hacia mí armado de espada, lanza y jabalina; yo voy hacia ti en nombre del Señor de los ejércitos, Dios de las huestes de Israel, a las que has desafiado. Hoy te entregará el Señor en mis manos, te venceré, te arrancaré la cabeza de los hombros y echaré tu cadáver y los del campamento filisteo a las aves del cielo y a las fieras de la tierra; y todo el mundo reconocerá que hay un Dios en Israel; y todos los aquí reunidos reconocerán que el Señor da la victoria sin necesidad de espadas ni lanzas, porque ésta es una guerra del Señor, y él os entregará en nuestro poder.»
Cuando el filisteo se puso en marcha y se acercaba en dirección de David, éste salió de la formación y corrió velozmente en dirección del filisteo; echó mano al zurrón, sacó una piedra, disparó la honda y le pegó al filisteo en la frente: la piedra se le clavó en la frente, y cayó de bruces en tierra. Así venció David al filisteo, con la honda y una piedra; lo mató de un golpe, sin empuñar espada. David corrió y se paró junto al filisteo, le agarró la espada, la desenvainó y lo remató, cortándole la cabeza. Los filisteos, al ver que había muerto su campeón, huyeron.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 143,1.2.9-10

R/. Bendito el Señor, mi Roca

Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea. R/.

Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y mi refugio,
que me somete los pueblos. R/.

Dios mio, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,1-6):

En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre con parálisis en un brazo. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo.
Jesús le dijo al que tenía la parálisis: «Levántate y ponte ahí en medio.»
Y a ellos les preguntó: «¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?»
Se quedaron callados. Echando en torno una mirada de ira, y dolido de su obstinación, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.»
Lo extendió y quedó restablecido.
En cuanto salieron de la sinagoga, los fariseos se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con él.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Levántate y ponte en medio” Pone en medio de la celebración litúrgica a aquel hombre que sufre. ¿Qué es más importantes: celebrar el culto o aliviar el sufrimiento de este hombre? Dios se alegra cunado en medio de la celebración están muy presente los que sufren, los que son olvidados, los que no cuentan.

Jesús quiere que aquella persona de la mano tullida pudiera vivir con toda su dignidad, sentirse curada, feliz. Coloca a las personas que han sido vulneradas en el centro de su corazón y nos desafía a nosotros a hacer lo mismo, a no dejar a nadie tirado en las cunetas de la soledad, la marginación, el aislamiento, el silencio.

Los fariseos eran incapaces de alegrarse por el bien de la persona curada; les molesta que Jesús fuera “dador de vida”. Aquí ya se comienza a maquinar la manera de eliminar al que estaba resultando cada vez más incómodo por los gestos y palabras que acompañaban su estilo de vida.

Salvador León, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. martes 20 de enero de 2026.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de Samuel (16,1-13):

En aquellos dias, el Señor dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si yo lo he rechazado como rey de Israel? Llena la cuerna de aceite y vete, por encargo mío, a Jesé, el de Belén, porque entre sus hijos me he elegido un rey.»
Samuel contestó: «¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me mata.»
El Señor le dijo: «Llevas una novilla y dices que vas a hacer un sacrificio al Señor. Convidas a Jesé al sacrificio, y yo te indicaré lo que tienes que hacer; me ungirás al que yo te diga.»
Samuel hizo lo que le mandó el Señor. Cuando llegó a Belén, los ancianos del pueblo fueron ansiosos a su encuentro: «¿Vienes en son de paz?»
Respondió: «Sí, vengo a hacer un sacrificio al Señor. Purificaos y venid conmigo al sacrificio.»
Purificó a Jesé y a sus hijos y los convidó al sacrificio. Cuando llegó, vio a Eliab y pensó: «Seguro, el Señor tiene delante a su ungido.»
Pero el Señor le dijo: «No te fijes en las apariencias ni en su buena estatura. Lo rechazo. Porque Dios no ve como los hombres, que ven la apariencia; el Señor ve el corazón.»
Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éste lo ha elegido el Señor.»
Jesé hizo pasar a Samá; y Samuel le dijo: «Tampoco a éste lo ha elegido el Señor.»
Jesé hizo pasar a siete hijos suyos ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éstos los ha elegido el Señor.»
Luego preguntó a Jesé: «¿Se acabaron los muchachos?»
Jesé respondió: «Queda el pequeño, que precisamente está cuidando las ovejas.»
Samuel dijo: «Manda por él, que no nos sentaremos a la mesa mientras no llegue.»
Jesé mandó a por él y lo hizo entrar: era de buen color, de hermosos ojos y buen tipo.
Entonces el Señor dijo a Samuel: «Anda, úngelo, porque es éste.»
Samuel tomó la cuerna de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento, invadió a David el espiritu del Señor, y estuvo con él en adelante. Samuel emprendió la vuelta a Ramá.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88,20.21-22.27-28

R/. Encontré a David, mi siervo

Un dia hablaste en visión a tus amigos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo.» R/.

«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.» R/.

«Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora»;
y yo lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra.» R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,23-28):

Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas.
Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»
Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.»
Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Para Jesús lo importante no es la “Religión”, los ritos, las normas, el culto, sino el bien de la persona. A unos esto les desconcertó y escandalizó y a otros – pobres, desvalidos, pecadores – les despierta la esperanza, lea ayuda a vivir y a levantar la cabeza.

La “religiosidad de las normas” nos da seguridad, pero está lejos del Espíritu de Jesús que quiere que sus amigos no son sean perfectos cumplidores sino humildes seguidores, auténticos. Jesús quiere reconducir todo hacia Dios.

Para Jesús el bien de la persona está por encima de toda tradición, ley, institución y tiene que favorecer el caminar hacia la plenitud del hombre, no a la exclusión.

Jesús manifiesta cómo el Dios a quien el sábado está dedicado es un Dios compasivo y misericordioso. Dios no necesita hacernos sufrir ni imponernos leyes. Quiere hacernos el bien. Si queremos actuar como Jesús, no podemos dedicarnos a perseguir a los demás. “No nos cansemos de hacer el bien”.

Salvador León, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. lunes 19 de enero de 2026.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de Samuel (15,16-23):

En aquellos días, Samuel dijo a Saúl: «Déjame que te cuente lo que el Señor me ha dicho esta noche.»
Contestó Saúl: «Dímelo.»
Samuel dijo: «Aunque te creas pequeño, eres la cabeza de las tribus de Israel, porque el Señor te ha nombrado rey de Israel. El Señor te envió a esta campaña con orden de exterminar a esos pecadores amalecitas, combatiendo hasta acabar con ellos. ¿Por qué no has obedecido al Señor? ¿Por qué has echado mano a los despojos, haciendo lo que el Señor reprueba?»
Saúl replicó: «¡Pero si he obedecido al Señor! He hecho la campaña a la que me envió, he traido a Agag, rey de Amalec, y he exterminado a los amalecitas. Si la tropa tomó del botin ovejas y vacas, lo mejor de lo destinado al exterminio, lo hizo para ofrecérselas en sacrificio al Señor, tu Dios, en Guilgal.»
Samuel contestó: «¿Quiere el Señor sacrificios y holocaustos, o quiere que obedezcan al Señor? Obedecer vale más que un sacrificio; ser dócil, más que la grasa de carneros. Pecado de adivinos es la rebeldía, crimen de idolatría es la obstinación. Por haber rechazado al Señor, el Señor te rechaza como rey.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 49,8-9.16bc-17.21.23

R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios

«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños.» R/.

«¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?» R/.

«Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.» R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,18-22):

En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?»
Jesús les contestó: «¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día sí que ayunarán. Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Jesús es el “novio”, el esposo, en él se cumple lo anunciado por los profetas. Él es el “vino nuevo” que alegra el corazón y anima el Espíritu. Pide a sus seguidores vivir con “un corazón nuevo”, “nacer de nuevo”.

No basta corregir algún defecto, tampoco conformarse con hacer pequeños cambios. Jesús no le ve sentido al ayuno cuando sus discípulos deben disfrutar de su presencia y celebrarla. No es el hombre para el ayuno, sino el ayuno para el hombre. “No es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre”.

El hombre nuevo se abra paso. No hay lugar para penitencias y ayunos. Llegará el ayuno cuando el “novio” sea crucificado. Ese ayuno sí tendrá sentido.

Preguntémonos si estamos dispuestos a beber ese vino de Jesús que transforma pero que debe ser vertido en “odres nuevos” o preferimos los remiendos y no permitimos dejar su novedad, su alegría.

Salvador León, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/