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Autor: Patricio Osiadacz

Homilía para la Eucaristía del domingo 10 de enero de 2021.

Que tengan un lindo verano. Paz y Bien.

SOLEMNIDAD DEL BAUTISMO DE JESÚS. 

Isaías 55,1-11: Tres cosas podemos destacar: 

. Promesa de una Alianza nueva; otra nación también formará parte del Pueblo de Dios. 

. Un llamado: a cambiar de rumbo, el camino del Señor. 

. Eficacia de la Palabra de Dios, que es agua que vivifica. 

1Juan 5,1-9: El creyente acepta a Jesús como el Hijo de Dios venido como hombre. Lo que se basa en que Él vino por el agua y la sangre, es decir, alude a circunstancias históricas: su bautismo y su Pasión. 

Marcos 1,7-11: En el bautismo de Jesús, los cielos se abren, desciendo el Espíritu y el Padre nos muestra a Jesús como su Hijo muy querido. 

1.- El Bautismo de Jesús, es un aspecto más del Misterio de la Epifanía. Los tres textos nos muestran aspectos importantes de este Misterio. Pero para captar mejor lo que la Palabra nos quiere indicar hemos de partir de algo negativo. 

Al Pueblo de Dios, desterrado, postrado, sin vida, debido a su infidelidad se le promete una Alianza nueva, será un Pueblo nuevo, en el que otros también pasarán a integrar este Pueblo. 

Pero todo esto es resultado de dos cosas: una, por un cambio de rumbo, optar por el camino del Señor, tan distinto al de ser humano. Dos, Dios quiere salvar enviando a su Hijo Jesucristo, a quien hemos de aceptar. Jesús, que vino en carne verdadera. Dios quiere y viene a salvar al hombre. 

2.- Dios salva. Y la Sagrada Escritura significa de muchas maneras esta salvación. Es agua, es lluvia, es vida. Su presencia es vivificante; es cuestión de aceptarla. Jesús, el Hijo, ¡Bendito por siempre!, nos trae el Agua de la vida, nos regala su Espíritu. 

En su bautismo se manifiesta, por un lado, la presencia del Espíritu y, por otro, el texto dice que “se abrió el cielo” (en lengua original: rasgó el cielo). Porque a causa del pecado y la maldad del ser humano el cielo se cerró. El hombre corta su relación con Dios. Pero con Jesús, en su bautismo, el cielo se rasga y Dios llega al hombre, llueve a cántaros el Espíritu de Dios sobre la humanidad, “la Palabra que sale de mi boca no vuelve a Mí estéril”, dice el profeta en la primera lectura. Es que la Palabra de Dios, Jesucristo, venido en carne, es siempre eficaz. Y Dios quiere salvar, porque Él es Amor y lo hace gratuitamente.  

3.- Una vez más nos damos cuenta que es Dios el que quiere salvar, pero espera nuestra respuesta. ¿Y cuál es nuestra respuesta?  La FE, es decir, dejar entrar, aceptar. 

El mundo no cree, no acepta. Es como una tierra gredosa, en la que el agua corre, pero no penetra, no empapa. No acepta el Mensaje, no acepta a Jesucristo. Prefiere seguir sus propios caminos, sus propios pensamientos. A veces la gente habla de castigo, que Dios nos está castigando. Pero lo peor que le puede suceder al hombre es cerrarse a Dios, a su Palabra, no hacerle caso. 

En los primeros tiempos del cristianismo hubo gente que no aceptó a Jesús como Dios y hombre verdadero, les escandalizaba el que Jesús fuera hombre de verdad. Hoy, tal vez, sucede lo contrario, no se acepta que Jesús sea Verdadero Dios. Y esto que parce tan teórico tiene sus consecuencias. Hoy tenemos un cristianismo “light”, diluido, un mensaje barato. Muchos reducen  al cristianismo a un pietismo desencarnado; otros  reducen el mensaje a una sociología deshumanizada. Y eso no sirve, eso no salva. 

4.- Contemplar el misterio del Bautismo de Jesús es contemplar lo que Dios quiere hacer con la humanidad. Quiere hacer una Alianza nueva. Es contemplar el misterio de Jesús, que vino por el agua y la sangre, es decir, por la Unción del Espíritu y su muerte redentora. Como diría san Pablo, es aceptar la locura de la cruz, que es Sabiduría de Dios (cfr. 1Cor. 1,18-19). 

Nosotros somos bautizados. Esto significa y supone que hemos aceptado a Jesús, que con Él somos un Pueblo nuevo, con una Alianza nueva. Alianza que sellamos y renovamos en la Eucaristía. Debemos tomar conciencia de nuestro bautismo; gracias él todos nosotros hemos sido ungidos con el Espíritu Santo.  Gracias al bautismo el Padre Dios rasga el cielo y nos dice: “Tú eres mi hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección”.    

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. jueves 07 de enero de 2021.

Jueves después de Epifanía
San Raimundo de Peñafort, presbítero
Memoria libre 
Color: blanco

El dominico catalán Raimundo de Peñafort (1175-1275) fue uno de los grandes maestros de la Teología moral y del Derecho canónico de su tiempo. Ingresó a la Orden de Predicadores en 1222. Durante dos años fue Maestro de la Orden. Tuvo gran celo por la difusión de la fe entre los sarracenos.

Fue conocido también por sus esfuerzos en la formación de los presbíteros, especialmente en lo que hace al ministerio de la Reconciliación.

Murió casi centenario, el 6 de enero de 1275. Fue canonizado el 29 de Abril de 1601 y es patrono de los juristas.

Antífona de entrada Cf. Sal 131, 9 

Tus sacerdotes, Señor, se revistan de justicia y tus fieles exulten de alegría. 

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que diste al presbítero san Raimundo una gran misericordia para con los pecadores y los cautivos, concédenos por su intercesión que, libres de la esclavitud del pecado, realicemos con libertad de espíritu lo que te agrada. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El que ama a Dios debe amar también a su hermano.

Lectura de la primera carta de san Juan           4, 19—5, 4

Hijos míos:

Nosotros amamos porque Dios nos amó primero. El que dice: “Amo a Dios”, y no ama a su hermano, es un mentiroso.

¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve? Éste es el mandamiento que hemos recibido de Él: el que ama a Dios debe amar también a su hermano.

El que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y el que ama al Padre ama también al que ha nacido de Él.

La señal de que amamos a los hijos de Dios es que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.

El amor a Dios consiste en cumplir sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga, porque el que ha nacido de Dios, vence al mundo.

Y la victoria que triunfa sobre el mundo es nuestra fe.

SALMO RESPONSORIAL    71, 1-2. 14. 15acd. 17

R/. ¡Pueblos de la tierra alaben al Señor!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. 

Los rescatará de la opresión y la violencia, y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos. Por eso, que viva largamente, que oren por él sin cesar y lo bendigan todo el día. 

Que perdure su Nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que Él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. 

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO   Lc 4, 18

Aleluya.

El Señor me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos. Aleluya.

EVANGELIO

Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas   4, 14-22a

Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu y su fama se extendió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas de ellos y todos lo alababan.

Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”.

Jesús cerró el libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en Él. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”.

Todos daban testimonio a favor de Él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca.

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-01-07

REFLEXIÓN :

• Animado por el Espíritu Santo, Jesús vuelve a Galilea e inicia a anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios. Yendo por las comunidades y enseñando en las sinagogas llega a Nazaret, donde se había criado. Volvía a la comunidad en la que, desde pequeño, había participado en las celebraciones durante treinta años. El sábado siguiente, según acostumbraba, va a la sinagoga para estar con la gente y participar en la celebración.


• Jesús se levanta para hacer la lectura. Escoge el texto de Isaías que habla de los pobres, de los presos, de los ciegos y de los oprimidos. El texto refleja la situación de la gente de Galilea en el tiempo de Jesús. En nombre de Dios, Jesús toma postura en defensa de su pueblo y, usando las palabras de Isaías, define su misión: anunciar la Buena Nueva a los pobres, proclamar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, despedir libres a los oprimidos. Retomando la antigua tradición de los profetas, proclama “un año de gracia del Señor”. Proclama un año de jubileo. Jesús quiere reconstruir la comunidad, el clan, para que fuera de nuevo expresión de su fe en Dios. Así que si Dios es Padre/Madre, todos y todas debemos ser hermanos y hermanas unos de otros.


• En el antiguo Israel, la gran familia o el clan o la comunidad, era la base de la convivencia social. Era la protección de las familias y de las personas, la garantía de la posesión de la tierra, el cauce principal de la tradición y de la defensa de la identidad del pueblo. Era la forma concreta en que el amor de Dios se encarnaba en el amor del prójimo. Defender el clan, la comunidad, era lo mismo que defender la Alianza con Dios. En la Galilea del tiempo de Jesús, un doble cautiverio marcaba la vida de la gente y estaba contribuyendo en la desintegración del clan, de la comunidad: el cautiverio de la política del gobierno de Herodes Antipas (4 aC a 39 dC) y el cautiverio de la religión oficial. A causa del sistema de explotación y de represión de la política de Herodes Antipas, apoyada por el Imperio Romano, muchas personas eran excluidas, quedaban sin hogar y sin empleo (Lc 14,21; Mt 20,3.5-6). El clan, la comunidad, se quedó debilitada. Las familias y las personas quedaron sin ayuda, sin defensa. Y la religión oficial, mantenida por las autoridades religiosas de la época, en vez de fortalecer la comunidad, para que pudiera acoger a los excluidos, reforzó aún más ese cautiverio. La Ley de Dios se usaba para legitimar la exclusión de mucha gente: mujeres, niños, samaritanos, extranjeros, leprosos, poseídos, publicanos, enfermos, mutilados, parapléjicos. Era el contrario de la fraternidad que Dios ¡soñó para todos! Así que, tanto la coyuntura política y económica como la ideología religiosa, todo conspiraba para debilitar la comunidad local e impedir la manifestación del Reino de Dios. El programa de Jesús, basado en el profeta Isaías, ofrecía una alternativa.


• Terminada la lectura, Jesús actualiza el texto y lo enlaza con la vida del pueblo diciendo:“¡Hoy se cumplen estas profecías que acaban de escuchar!” Su manera de enlazar la Biblia con la vida de la gente, produce una doble reacción. Algunos creen y quedan admirados. Otros tienen una reacción de descrédito. Quedan escandalizados y no quieren saber nada de él. Dicen: “¿No es éste el hijo de José?” (Lc 4,22) ¿Por qué se quedan escandalizados? Porque Jesús habla de acoger a los pobres, a los ciegos, a los oprimidos. Pero ellos no aceptan su propuesta. Y así, cuando Jesús presenta su proyecto de acoger a los excluidos, ¡él mismo es excluido !

Fuente : https://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-lucas-414-22a

EDD. miércoles 06 de enero de 2021.

Miércoles después de Epifanía
Color: blanco

Antífona de entrada             Is 9, 1 

El pueblo que caminaba en las tinieblas, ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad, ha brillado una luz. 

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios nuestro, que iluminas a todas las naciones, concede a los pueblos de la tierra gozar de paz duradera e infunde en nosotros aquella luz resplandeciente que guió a nuestros padres. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros

Lectura de la primera carta de san Juan   4, 11-18

Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros. La señal de que permanecemos en Él y Él permanece en nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu.

Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo. El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él.

Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.

Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él.

La señal de que el amor ha llegado a su plenitud en nosotros, está en que tenemos plena confianza ante el día del Juicio, porque ya en este mundo somos semejantes a Él.

En el amor no hay lugar para el temor: al contrario, el amor perfecto elimina el temor, porque el temor supone un castigo, y el que teme no ha llegado a la plenitud del amor.

SALMO RESPONSORIAL   71, 1-2. 10-13

R/. ¡Pueblos de la tierra, alaben al Señor!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. 

Que los reyes de Tarsis y de las costas lejanas le paguen tributo. Que los reyes de Arabia y de Sebá le traigan regalos; que todos los reyes le rindan homenaje y lo sirvan todas las naciones.

Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes.

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO     Cf. 1 Tim 3,16

Aleluya.

Gloria a ti, Cristo, proclamado a los paganos; gloria a ti, Cristo, creído en el mundo. Aleluya.

EVANGELIO

Lo vieron caminar sobre el mar.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos    6, 45-52

Después que los cinco mil hombres se saciaron, enseguida Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras Él despedía a la multitud. Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar.

Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y Él permanecía solo en tierra. Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.

Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar, porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero Él les habló enseguida y les dijo: “Tranquilícense, soy Yo; no teman”. Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó.

Así llegaron al colmo de su estupor, porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida.

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-01-06

PALABRA DEL SEÑOR

REFLEXIÓN :

• Después de la multiplicación de los panes (evangelio de ayer), Jesús obliga a los discípulos a subir a la barca. ¿Por qué? Marcos no lo explica. El Evangelio de Juan nos dice lo siguiente. Según lo que esperaba la gente de aquel tiempo, el Mesías iría a repetir el gesto de Moisés que había alimentado al pueblo en el desierto. Por esto, ante la multiplicación de los panes, la gente concluye que Jesús debía de ser el Mesías esperado, anunciado por Moisés (cf. Dt 18,15-18) y quiso hacer de él un rey (cf. Jn 6,14-15). Esta manifestación de la gente era una tentación tanto para Jesús como para los discípulos. Por esto, Jesús los obliga a embarcar: Quería evitar que se contaminasen con la ideología dominante, pues la “levadura de Herodes y de los fariseos” era muy fuerte (Mc 8,15). Jesús mismo se enfrenta a la tentación por medio de la oración.
• Marcos describe con arte los acontecimientos. Por un lado, Jesús sube al monte para rezar. Por otro lado, los discípulos bajan hacia el mar y entran en la barca. Parece un cuadro simbólico que prefigura el futuro: es como si Jesús subiese ya al cielo, dejando a los discípulos solos en medio de las contradicciones de la vida, en la frágil barquita de la comunidad. Era de noche. Ellos estaban en alta mar; todos juntos en la pequeña barca, queriendo avanzar remando, pero el viento era contrario. Estaban cansados. Ya era el amanecer, esto es, de madrugada: entre las 3 y las 6. En el tiempo de Marcos, las comunidades eran como los discípulos. ¡Noche! ¡Viento contrario! No consiguen nada, ¡a pesar de todo el esfuerzo que hacen! Pero él estaba presente y fue hacia ellas, pero ellas, las comunidades, al igual que los discípulos de Emaús, no le reconocieron (Lc 24,16).
• En tiempo de Marcos, entorno al año 70, la pequeña barca de las comunidades se enfrentaba con un tiempo contrario tanto de algunos judíos convertidos que querían reducir el misterio de Jesús a profecías y figuras del Antiguo Testamento, como de algunos paganos convertidos que pensaban que fuera posible una cierta alianza de la fe en Jesús con el imperio. Marcos trata de ayudar a los cristianos a que respetasen el misterio de Jesús, a que no reluciesen a Jesús a sus propios deseos e ideas.
• Jesús llega caminando sobre las aguas del mar de la vida. Ellos gritan porque tienen miedo, porque piensan que se trate de un fantasma. Como en la historia de los discípulos de Emaús, Jesús hace como que quiere seguir adelante (Lc 24,28). Pero el grito de los discípulos hace que cambie de rumbo, se acerca y dice: “¡Animo, no tengan miedo! ¡Soy yo!” Aquí, de nuevo, quién conoce la historia del Antiguo Testamento, recuerda algunos hechos muy importantes: (1) Recuerda que la gente, protegida por Dios, atravesó sin miedo el Mar Rojo. (2) Recuerda como Dios, al clamor de Moisés, declaró varias veces su nombre diciendo: “¡Soy yo!” (cf. Ex 3,15). (3) Recuerda además el libro de Isaías que presenta la vuelta del exilio como un nuevo éxodo, en el que Dios aparece repitiendo numerosas veces: “¡Soy yo!” (cf. Is 42,8; 43,5.11-13; 44,6.25; 45,5-7). Esta manera de evocar el Antiguo Testamento, de usar la Biblia, ayudaba a las comunidades a percibir mejor la presencia de Dios en Jesús y en los hechos de la vida. ¡No tengan miedo!
• Jesús sube a una barca y el viento se detiene. Pero el espanto de los discípulos, en lugar de terminar, aumenta. El evangelista Marcos hace un comentario crítico y dice: “Pues ellos no habían entendido lo de los panes: su corazón quedaba totalmente cerrado” (6,52). La afirmación corazón cerrado evoca el corazón endurecido del faraón (Ex 7,3.13.22) y del pueblo en el desierto (Sal 95,8) que no querría escuchar a Moisés y pensaba solamente en volver a Egipto (Núm 20,2-10), donde había pan y carne a saciedad (Ex 16,3).

Fuente : https://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-marcos-645-52

Rezando el Rosario.

Hermanos, paz y bien !!!

En nuestro Movimiento a surgido una actividad voluntaria y que proviene de hermanas de las Fraternidades de la Zona Centro Sur . Esto consiste en Rezar el Santo Rosario, por las Vocaciones Capuchinas ( hermanos religiosos, hermanas religiosas y laicos ); los enfermos y las intenciones del Papa Francisco.

Nos reunimos por plataforma virtual, invitación que llega al grupo de WhatsApp » Guardianes y Coordinadores » y la encargada de enviar invitación es la hermana María Isabel Hernandez.

Nos reunimos cada 8 días, así fue que la última vez que rezamos el Rosario fue el martes 19 de enero de 2021, la próxima reunión será el miércoles 27 de enero de 2021 y la fecha de reunión que sigue es el jueves 04 de febrero de 2021 y así sucesivamente.

Finalmente , todos quedan invitados a participar.

Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

EDD. martes 05 de enero de 2021.

Hoy, martes, 5 de enero de 2021

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (3,11-21):

Éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. No seamos como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran buenas. No os sorprenda, hermanos, que el mundo os odie; nosotros hemos pasado de la muerte a la vida: lo sabemos porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida. Y sabéis que ningún homicida lleva en sí vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos. Pero si uno tiene de qué vivir y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios? Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 99

R/.
Aclama al Señor, tierra entera

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R/.

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,43-51):

En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: «Sígueme.»
Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó: «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»
Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Un nuevo día nos acercamos a la Palabra de Dios intentando descubrir luces para vivir como se merece este nuevo año.

En la primera lectura, se nos habla del amor, y con más precisión del AMOR CONCRETO. En realidad, es una redundancia, porque el amor verdadero siempre es concreto. “En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros (…) Si uno tiene de qué vivir y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios?”.

El amor concreto lo aprendemos del Señor Jesús: Él pasó por la vida “haciendo el bien” y levantando a quien estaba caído. No creó una gran empresa de beneficencia, sino que hizo el bien a personas concretas, en momentos concretos, como signo del Reino nuevo que venía a traer y como muestra de lo que todos podemos hacer.

El amor concreto lo aprendemos también de los santos: hombres y mujeres que en un tiempo determinado, respondieron con su vida desde el amor. Una de esas santas, Teresa de Calcuta, nos lo dice con claridad: “Love is concrete” – “El amor es concreto”.

Y el amor concreto lo aprendemos de tantas mujeres y hombres cercanos a nosotros  preocupados por el prójimo, por las personas concretas en sus circunstancias concretas. El amor auténtico es una respuesta a las necesidades del prójimo. Y quien lo vive, es un “santo de la puerta de al lado”, presencia cercana de Dios, como nos dice el Papa Francisco.

Para llegar a vivir ese amor concreto, quizá la primera condición es la CERCANÍA. Es la que manifiesta hoy Jesús con Natanael. Jesús no se deja llevar de la desconfianza inicial de éste, sino que rompe esa desconfianza con una cercanía concreta: un elogio, un fijarse en la persona… Esa es la cercanía capaz de romper cualquier barrera y la puerta hacia una acción de amor.

Jesús vivió la cercanía con muchas personas de su tiempo, siendo especialmente sensible a quien se sentía más alejado y marginado. En su actual presencia resucitada, Jesús mantiene esa cercanía con toda persona que le abre su corazón, y a través de sus discípulos, quiere llegar a ser presencia cercana de toda vida, para transformarla desde el amor.

Que en este nuevo año no nos falten ni la cercanía ni el amor concreto.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 04 de enero de 2021

Hoy, lunes, 4 de enero de 2021

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (3,7-10):

Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo. Quien comete el pecado es del diablo, pues el diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo. Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97

R/.
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos, aclamen los montes. R/.

Al Señor, que llega para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,35-42):

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Tras los festejos por el año nuevo, comenzamos la primera semana completa de este año 2021. Ciertamente cada día tiene su afán, y lo “nuevo” no está en el año, sino que de estar en algún sitio, puede estar en nosotros. En cómo recibamos lo que el Señor nos va regalando y cómo respondamos ante ello. En todo caso, iniciar un nuevo año tiene algo de simbólico, que podemos aprovechar en estos días. Durante esta primera semana completa del nuevo año, podemos intentar descubrir en la Palabra de Dios aquellas actitudes que nos permitan “ser nuevos” en este tiempo y en todos los años. Este periodo difícil de pandemia nos puede ayudar a volver a lo esencial, y hay actitudes que somos llamamos a potenciar, en nuestros días y en el mundo post-pandemia que esperamos. En el fondo, esa novedad no es otra que la novedad del Reino de Dios, que el tiempo presente, en el comienzo del nuevo año, nos puede ayudar a despertar.

En el Evangelio de hoy se nos habla de BÚSQUEDA. Hay dos personas que buscan, y alguien que anima esa búsqueda: Juan apunta hacia el Mesías ante sus dos discípulos, de una manera tal que despierta su búsqueda. En el inicio de todo camino hay una búsqueda. Y ningún paso se da si nos instalamos en el presente sin buscar nada más ni preguntarnos más allá de lo que hay.

En esa búsqueda, comienza el tiempo de las PREGUNTAS. Jesús pregunta a los dos discípulos; ellos le preguntan de nuevo… Y ahí comienza toda una historia. Quien tiene preguntas puede encontrar respuestas. Y por lo mismo, quien carece de preguntas, le sobran todas las posibles respuestas.

El camino del seguimiento del Señor es siempre un camino de búsqueda. Hay una búsqueda inicial, en la que se llega a descubrir que ya Él nos buscaba primero… y nos encuentra. Hay una búsqueda intermedia, que pretende acompasar nuestro paso al suyo, descubriendo sus horizontes hasta forjar nuestro proyecto de vida. Y hay muchas búsquedas posteriores, al hilo de los cambios que nos trae la vida, para encontrar cómo seguir siendo fiel a nuestro ser discípulos en las circunstancias que nos toca vivir, a veces a contracorriente.

Que en nuestra búsqueda no falten las preguntas: las que nosotros le hacemos a Dios, y las cuestiones que él va despertando en nuestro corazón, para ayudar a encauzar nuestro camino.

Que en este nuevo año no nos falten ni la búsqueda ni las preguntas.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 03 de enero de 2021.

Para todos un feliz Año Nuevo, ojalá sin Pandemia. Un abrazo.

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANIA DEL SEÑOR. 

Isaías 60,1-6: La Jerusalén de los tiempos mesiánicos: Dios presente en medio, por eso es punto de atracción para todos. Allí Dios se dará a conocer. 

Efesios 3,2-6: Pablo describe el Plan de Dios: la salvación es para todos, por eso, todos formamos un Pueblo, un Cuerpo, el de Cristo. 

Mateo 2,1-12: En el capítulo primero Mateo presenta a Jesús como hijo de Abraham, de David, es decir, en relación con el pueblo judío. Aquí lo presenta en relación con el mundo no judío: Él es para todos. 

1.- Seguimos celebrando y profundizando el Misterio de la Navidad. Al evangelista le interesa más mostrar a Jesús en relación con el mundo más que entrar en los detalles de su Nacimiento en Belén. El Misterio que hoy celebramos lo llamamos EPIFANIA, es decir, la manifestación. 

Ya Isaías nos habla de esta manifestación. La descripción que hace está envuelta en las imágenes propias de una Teofanía = manifestación de la divinidad. Dios está presente en medio de su Pueblo, es una presencia transparente, es luz. Es que Dios es luz, así lo describe la Sagrada Escritura. Y la luz todo lo ilumina, nada puede sustraerse de la luz, excepto el que se esconde de ella. En el vocabulario teológico hebreo se habla de la “SHEKINÁ”, es decir, “Dios  morando entre los hombres”. Presencia que es significada con: la nube, la luz esplendorosa, es decir, la Gloria del Señor. Y en el Antiguo Testamento se promete que en los tiempos mesiánicos volverá la “Shekiná”, la presencia de Yahveh; y así aparece en el texto de Isaías que se ha proclamado hoy. 

2.- En el Nuevo Testamento lo que dice Juan 1,14 es una clara referencia a lo que dicen los profetas sobre esta “Presencia Misteriosa”. Jesús es la “Shekiná” de Dios entre nosotros. 

La carta a los Hebreos 1,3 dice: “Él es el resplandor de la gloria de Dios, semejanza perfecta de su ser”. En otras palabras, Jesús es la Epifanía del Padre. Y si atendemos al evangelio de Juan, allí encontramos lo siguiente: “Jesús les hablo diciendo: Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no camina en tinieblas” (8,12). 

Por eso, como un aspecto esencial del misterio de la Navidad es la celebración del Misterio de la Epifanía, la gloriosa manifestación de Cristo. Manifestación que no se agota en el “episodio” de la adoración de loa Magos, sino que incluye su bautismo en el Jordán, donde el Padre nos muestra a su Hijo; incluye las Bodas de Caná, donde según san Juan, Jesús manifestó su gloria por primera vez y sus discípulos creyeron en Él (cfr. Juan 2,11). 

3.- La Luz de Dios, su presencia, ha brillado, pero el mundo no la conoció. Vino, pero fue rechazada. Ya se sabe que no hay peor ciego que el que no quiere ver. El mundo, el ser humano, está capacitado para captar la presencia de Dios que se manifiesta en la creación, en todo; por eso es inexcusable. Porque pudiendo aceptar a Dios y glorificarlo, no lo ha hecho (cfr. Romanos 1,18-20). Ya lo dijo Jesús, un ciego no puede guiar a otro ciego. La ceguera del mundo es tal que, a pesar de tanto adelanto científico técnico, cada vez hay menos civilización. Esta falta de civilización se nota: no se capta el valor de la vida, no se capta el valor de la persona. No se da cuenta que lo que la mujer lleva en su vientre ya es un ser humano. La ceguera del mundo es tan grande que somos testigos de crímenes y atropellos de lesa humanidad en nombre de la civilización. Hay una ausencia total el respeto a la Dignidad. No basta con tener la Plaza de la Dignidad. 

La Luz ha brillado, pero se prefiere a la oscuridad. 

4.- ¡Levántate, resplandece, porque llega tu Luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! 

Dicho lo mismo de una manera más laica: ¡Despierta, humanidad, de tu letargo y sal de tu sopor. Luciente ya la aurora se levanta de tu emancipación! Pro esto se logra sólo cuando se acepta a Jesucristo. ¡Cuidado! También Cristo puede ser eclipsado. Y mire que tenemos experiencia de eclipse: oscuridad, descenso de la temperatura. También en épocas de religiosidad ha habido oscurantismos y atropellos. ¿Por qué? Porque muchas veces se acentuó lo accidental y se dejó de lado lo esencial. “La historia es maestra de la vida”. 

Cada uno de nosotros debe ser una epifanía de Cristo. La Iglesia tiene esta misión y no predicarse a sí misma. Como dice el Papa Francisco: no ser una iglesia autorreferente.  Tenemos que estar centrado en Cristo, vivamos a Cristo y así daremos a conocer a Cristo- Seamos Luz de Cristo, no eclipsemos a Cristo. 

Hermano Pastor Salvo Beas.