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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. viernes 15 de enero de 2021.

Hoy, viernes, 15 de enero de 2021

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (4,1-5.11):

HERMANOS:
Temamos, no sea que, estando aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros crea haber perdido la oportunidad.
También nosotros hemos recibido la buena noticia, igual que ellos; pero el mensaje que oyeron no les sirvió de nada a quienes no se adhirieron por La fe a los que lo habían escuchado.
Así pues, los creyentes entremos en el descanso, de acuerdo con lo dicho:
«He jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»,
y eso que sus obras estaban terminadas desde la creación del mundo.
Acerca del día séptimo se dijo:
«Y descansó Dios el día séptimo de todo el trabajo que había hecho».
En nuestro pasaje añade:
«No entrarán en mi descanso».
Empeñémonos, por tanto, en entrar en aquel descanso, para que nadie caiga, imitando aquella desobediencia.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 77,3.4bc.6c-7.8

R/.
No olvidéis las acciones de Dios

V/. Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron,
lo contaremos a la futura generación:
las alabanzas del Señor, su poder. R/.

V/. Que surjan y lo cuenten a sus hijos,
para que pongan en Dios su confianza
y no olviden las acciones de Dios,
sino que guarden sus mandamiento. R/.

V/. Para que no imiten a sus padres,
generación rebelde y pertinaz;
generación de corazón inconstante,
de espíritu infiel a Dios. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,1-12):

CUANDO a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa.
Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra.
Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico:
«Hijo, tus pecados te son perdonados».
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros:
«¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo uno, Dios?».
Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo:
«¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados” o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”?
Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados -dice al paralítico-:
“Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”».
Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
«Nunca hemos visto una cosa igual».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

Hoy la liturgia de la Palabra nos sitúa una vez más ante Jesús, sanador de las enfermedades y dolencias de los hombres y mujeres. Tres aspectos muy llamativos concentran nuestra atención al meditar sobre el relato del evangelio de hoy.

  • La enfermedad de la parálisis. Hay distintos tipos y causas de parálisis físicas. Su resultado es el mismo: la inmovilización. Las piernas no sostienen el peso del cuerpo; las articulaciones quedan inertes, cuelgan sin fuerzas; se pierde destreza al masticar o digerir… Un paralítico es una persona irremediablemente dependiente. Pero hay otra parálisis interior, consecuencia del pecado: cortar la relación con Dios, no amar ni servir a los hermanos, no reaccionar ante la Palabra de Dios, tener inmovilizada la lengua sin poder compartir ni consolar, …
  • La medicina de la fe solidaria. Los dos tipos de parálisis crean dependencia. También los paralíticos espirituales necesitan de alguien que, pacientemente, les conduzca a las fuentes de la salvación. La independencia acrecienta la inmovilidad. Solos no nos valemos por nosotros mismos. Difícilmente un pecador encuentra por sí mismo motivos y fuerzas para desbloquearse. Nadie se salva a sí mismo. Es la solidaridad de los amigos del paralítico, anota el evangelio, lo que lleva a Jesús a actuar “viendo la fe que tenían”. No dice: “viendo sus esfuerzos o su atrevimiento o su creatividad”. Junto con ayuda física, hay fe en el corazón de aquellos cuatro personajes anónimos. La fe siempre es solidaria. Va unida a la caridad. Si no, no es fe. Pero la fe tampoco se reduce a altruismo.
  • La rehabilitación integral. En la actuación de Jesús resalta un nexo entre parálisis y pecado. Antes de sanar la parálisis, Jesús le perdona los pecados para escándalo de los maestros de la ley. Hay una analogía entre las debilidades y enfermedades del cuerpo y las del espíritu, como un misterioso vínculo que los une. A nosotros no nos resulta tan sencillo reconocerlo, tal vez por tener una mirada fragmentaria de la persona humana. Pero si somos un poco observadores no es difícil ver que ciertos elementos corporales tienen una incidencia grande en el espíritu y viceversa: El enfermo deprimido; el obeso acomplejado; el tímido incapaz de articular palabra; el miedoso que no toma decisiones, el descreído sordo a la voz de la verdad; el rico egoísta…

Todos padecemos de algún tipo de parálisis. Todos podemos ayudar a otros que no se valen por sí mismos. Todos debemos dejarnos ayudar. Juntos hemos de acercarnos a Jesús, sanador, por los caminos que sean.

Vuestro hermano en la fe
Juan Carlos Martos cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 14 de enero de 2021.

Hoy, jueves, 14 de enero de 2021

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (3,7-14):

HERMANOS:
Dice el Espíritu Santo:
«Si escucháis hoy su voz,
no endurezcáis vuestros corazones
como cuando la rebelión,
en el día de la prueba en el desierto,
cuando me pusieron a prueba vuestros padres, y me provocaron,
a pesar de haber visto mis obras
cuarenta años. Por eso me indigné contra aquella generación y dije: Siempre tienen el corazón extraviado; no reconocieron mis caminos,
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso».
¡Atención, hermanos! Que ninguno de vosotros tenga un corazón malo e incrédulo, que lo lleve a desertar del Dios vivo.
Animaos, por el contrario, los unos a los otros, cada día, mientras dure este “hoy”, para que ninguno de vosotros se endurezca, engañado por el pecado.
En efecto, somos partícipes de Cristo si conservamos firme hasta el final la actitud del principio.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 94,6-7.8-9.10-11

R/.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:
«No endurezcáis vuestro corazón».

V/. Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R/.

V/. Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R/.

V/. Durante cuarenta años
aquella generación me asqueó, y dije:
«Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso». R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,40-45):

EN aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:
«Si quieres, puedes limpiarme».
Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:
«Quiero: queda limpio».
La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.
Él lo despidió, encargándole severamente:
«No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».
Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

En tiempos de Jesús, la lepra era un dramático problema sanitario y social, tal vez como lo es para nosotros la pandemia del coronavirus. Se trataba de una severa enfermedad de la piel, vergonzante y en ocasiones muy contagiosa. Jesús supo presentarla como óptima parábola de la realidad del pecado. Como la lepra, el pecado es dañino, asocial, humillante y contagioso. Por eso, Jesús al intervenir en la curación de este leproso, y de otros que se le cruzaron en el camino, esté mostrando una realidad que alcanza más allá de una sanación física. La lepra desvela un mal más profundo. Nos pueden servir para orar estos detalles.

  • Jesús asume el riesgo de contagio y de impureza legal. Rompe el distanciamiento social impuesto, entonces como ahora, por las autoridades y se atreve a tocar al leproso. Eso estaba terminantemente prohibido. Pero Él no cura a distancia. Se salta la norma y se acerca. Comparte nuestra naturaleza infectada. La epidemia del amor de Jesús es más potente que la de la lepra.
  • Impone silencio al leproso una vez curado. ¿Por qué callar lo evidente? ¿Será porque no hay que hacer las obras buenas delante de los hombres para ser vistos y elogiados? Seguro que sí. Esta manera de proceder no cuadra con nuestra actual mentalidad. Hoy una obra vale en la medida en que se hable de ella, se publicite, corra por las redes sociales y se divulgue… La discreción no nos va. Tal vez porque no buscamos el bien, sino la autoexhibición.
  • Las desventajas de la publicidad. Aunque hoy muchos busquen visibilidad social, son evidentes los inconvenientes de la publicidad. Quien desee hacerse famoso sabe que tiene que renunciar a momentos de paz y de privacidad. Podemos imaginarnos lo difícil que le sería a Jesús atravesar un lugar, habitado por gente entrometida e inoportuna. Así lo muestra el relato de hoy. Jesús era asediado por los muchos que se le agolpaban intentando ponerle las manos encima.
  • ¿Se cansaba Jesús de los enfermos? La retirada de Jesús a la soledad del desierto no puede interpretarse como un gesto de hartazgo exasperado, sino una indicación, una enseñanza a seguir: La soledad es el complemento para las relaciones sociales. La soledad es necesaria para orar y el contacto con los demás es imprescindible para amar. Orar y amar, fe y caridad. Las dos son importantes.

Vuestro hermano en la fe
Juan Carlos Martos cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 13 de enero de 2021

Hoy, miércoles, 13 de enero de 2021

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (2,14-18):

LO mismo que los hijos participan de la carne y de la sangre, así también participó Jesús de nuestra carne y sangre, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo, y liberar a cuantos, por miedo a la muerte, pasaban la vida entera como esclavos.
Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar los pecados del pueblo. Pues, por el hecho de haber padecido sufriendo la tentación, puede auxiliar a los que son tentados.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 104,1-2.3-4.6-7.8-9

R/.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

V/. Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R/.

V/. Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R/.

V/. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R/.

V/. Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,29-39):

EN aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, cuando todavía era muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron:
«Todo el mundo te busca».
Él les responde:
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».
Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

El relato evangélico que hoy escucharemos en la Eucaristía es un texto interesante por una razón: Nos permite conocer de primera mano cómo organizaba Jesús sus jornadas y en qué actividades empleaba su precioso tiempo. Desde ese telón de fondo, resaltemos hoy dos recomendaciones evangélicas, prácticas y útiles.

  • La importancia de organizar sabiamente nuestro tiempo. Una persona es sabia si sabe combinar en su justa medida las tres relaciones fundamentales: relación con Dios (oración), relación con los demás (servicio) y relación con uno mismo (cuidado). Muchas de las dificultades que se presentan en la vida cristiana se explican por no saber combinar debidamente estos tres espacios. Al descuidar alguna de estas dimensiones esenciales aparecen tensiones: entre la pereza o el activismo, el aburrimiento o el estrés, la apatía o la adicción… Como decía Baltasar Gracián: “Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo. Incluso aquel que nada tiene, lo posee”. Su administración depende de cada uno. Cada día tiene 24 horas y no podemos añadir más horas a nuestro antojo. Sí podemos sacarle más partido si lo administramos como Jesús: priorizando lo esencial, eliminando lo superfluo o perjudicial y ordenándolo desde los criterios de la caridad inteligente. Es tan importante el descanso como la alimentación personal, la propia formación como el servicio, el trabajo como la oración, el cultivo de la amistad como la soledad, el cuidado del cuerpo como la contemplación de la belleza…
  • El valor que le da el Señor a la salud. Como prueba este evangelio, Jesús empleaba la mayor parte del día en recibir, acoger y curar enfermos. La salud era una de las grandes preocupaciones de la gente, de las de antes y de las de ahora. También lo fue de Jesús, que era sanador y terapeuta más que curandero. En estos tiempos de pandemia, se hace más llamativa esta actividad de Jesús, no como en circunstancias “normales” en que nos pasa más desapercibida o la reducimos solo a lo milagroso y espectacular. Curar era lo habitual en la praxis de Jesús. Bien queda reflejado en la curación de la suegra de Pedro o en las acciones sanadoras realizadas con enfermos y poseídos. Cura a las multitudes, dice el texto exagerando un poco, pero se acerca también a una persona enferma. Lo grande y lo pequeño. Lo universal y lo personal. Que este perfil terapéutico de Jesús despierte en nosotros tres objetivos básicos: El natural deseo de cuidarnos, la ejemplar fatiga de cuidar de los demás -especialmente de los vulnerables- y la dificilísima decisión de dejarnos cuidar.

Vuestro hermano en la fe
Juan Carlos Martos cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 12 enero de 2021.

Hoy, martes, 12 de enero de 2021

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (2,5-12):

DIOS no sometió a los ángeles el mundo venidero, del que estamos hablando; de ello dan fe estas palabras:
«¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el ser humano, para que mires por él?
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad,
todo lo sometiste bajo sus pies».
En efecto, al someterle todo, nada dejó fuera de su dominio. Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo.
Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y honor por su pasión y muerte. Pues, por la gracia de Dios, gustó la muerte por todos.
Convenía que aquel, para quien y por quien existe todo, llevara muchos hijos a la gloria perfeccionando mediante el sufrimiento al jefe que iba a guiarlos a la salvación.
El santificador y los santificados proceden todos del mismo. Por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos, pues dice:
«Anunciaré tu nombre a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 8,2a.5.6-7.8-9

R/.
Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos

V/. ¡Señor, dueño nuestro,
qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder? R/.

V/. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos. R/.

V/. Todo lo sometiste bajo sus pies:
rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,21-28):

EN la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar:
«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Jesús lo increpó:
«¡Cállate y sal de él!».
El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos:
«¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra de Dios

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

El evangelio de hoy repite que “Jesús hablaba con autoridad”. Nos podemos preguntar qué sentido tiene ese “hablar con autoridad” que transformaba y cambiaba a las personas, a los sanos y a los poseídos por espíritus inmundos. En esa muestra de autoridad Jesús se revela como Maestro, Amigo y Señor. Veámoslo.

  • Por una parte, las palabras de Jesús transmiten informaciones, enseñanzas, lecciones de vida. Era el Maestro de una nueva doctrina que causaba el estupor de los oyentes. Sus palabras atraían a discípulos y creaban escuela. Sus dichos y actuaciones quedaron tatuados en la memoria de los primeros oyentes. Y éstos, a su vez, las transmitieron a muchos otros, hasta quedar consignadas por escrito. Muchas de las cosas que decía Jesús, nadie las había dicho. Y otras, por su manera de transmitirlas, resultaron tan sorprendentes e interpelantes que quedaron impresas en muchos corazones.
  • Por otra parte, las palabras de Jesús fueron su herramienta principal para entrar en relación personal, para hacerse de amigos, para generar espacios de intimidad. Eran palabras del Amigo que busca conversación, diálogo. Sabemos que el lenguaje humano -oral o no verbal- es el medio más eficaz para alcanzar el corazón del otro y poder así forjar una amistad. Las palabras introducen en la comunión, en la conexión, en la mutua comprensión, en la interacción… Cuando la comunicación llega a su plenitud, convierte y transforma. Toda conversación implica una conversión.
  • Finalmente, sus palabras fueron eficaces. Se hicieron acto. Hay palabras que hacen bien. Lo experimentamos a menudo cuando nos aconsejan, o nos elogian, o nos transmiten una buena noticia, o nos saludan cariñosamente… Es verdad que la eficacia de las buenas palabras es limitada, pero hacen mucho bien. Las palabras humanas de Jesús contenían, además, poder divino. Con su palabra, el Señor sanaba enfermos, expulsaba espíritus malignos, calmaba tempestades… Ante sus autorizadas palabras, los poderes del mal sucumbían.

Siempre hemos entendido en la Iglesia el valor de la Palabra. De ahí que la lectura de la Sagrada Escritura que se realiza en nuestras eucaristías nunca se considera como una lectura cualquiera, sustituible o prescindible, sino que es una celebración litúrgica. Eso explica que escuchemos el evangelio de pie, como si Cristo en persona estuviera hablando.

Vuestro hermano en la fe
Juan Carlos Martos cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 11 de enero de 2021

Hoy, lunes, 11 de enero de 2021

Primera lectura

Comienzo de la carta a los Hebreos (1,1-6):

EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas.
En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues ¿a qué ángel dijo jamás:
«Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»;
y en otro lugar:
«Yo seré para él un padre,
y él será para mí un hijo?».
Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice:
«Adórenlo todos los ángeles de Dios».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 96,1.2b.6.7c.9

R/.
Adorad a Dios todos sus ángeles

V/. El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Justicia y derecho sostienen su trono. R/.

V/. Los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.
Adoradlo todos sus ángeles. R/.

V/. Porque tú eres, Señor,
Altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,14-20):

DESPUÉS de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
«Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».
Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores.
Jesús les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

Palabra de Dios

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

En este lunes, la liturgia da inicio de nuevo al tiempo ordinario. El comienzo del evangelio de Marcos abre el telón con una síntesis sobre las primeras actividades de Jesús: Su predicación y los primeros frutos. Cuatro pescadores lo dejan todo y le siguen.

  • El primer sermón de Jesús. Es muy corto. Se reduce a dos frases: El anuncio del Reino y la llamada a convertirse. Las pronuncia en Galilea, al norte de Israel, zona próspera, conflictiva y poco religiosa. Jesús emprende la actividad “cuando detuvieron a Juan Bautista”.

¿Qué les dice Jesús a aquellos campesinos y pescadores? Una buena noticia. No hay frustración mayor que una “buena noticia” falsa.  Transmitir noticias sin pruebas, aunque sea con buena intención, solo acarrea un fiasco mayor. Solo es “buena noticia” la que se basa en la verdad. Y si es cierto que verdad, bondad y belleza caminan juntas, toda buena noticia ha de ser siempre verdadera, buena y bella.

  • La conversión. Jesús jamás amenazó ni asustó. Anunció algo cierto y bueno: lo cerca que está el reinado de Dios. No era necesario precisar la fecha exacta de su implantación porque, en la medida en que se advierte, las personas se convierten, se transforman. Vuelven a Dios y mejoran de conducta. Como hizo el hijo pródigo.

Todos deseamos que cambie el mundo, porque no nos gusta lo que vemos, pero somos muy escépticos. Sonreímos sarcásticamente cuando alguien nos anuncia progresos ambiciosos e inminentes. Nos resistimos a creer y no tenemos la menor intención de cambiar nuestros hábitos. Solo nos convierten cuando ocurren.

  • Las llamadas vocacionales. Les sucedió a aquellas dos parejas de hermanos. Jesús se les acercó y los miró. La suya no fue una mirada superficial sino la de quien intuye lo más profundo de la persona: Podían llegar a ser más de lo que eran. No necesitaron apadrinamiento, ni títulos, ni dote… ni informes de idoneidad para ser fichados. ¿Qué les movería a ellos a seguir a Jesús dejándolo todo, incluida familia, casa, profesión y patria? No lo dice expresamente el texto en este momento… Solo después Marcos, y con él los demás evangelistas, aclaran que sus motivaciones iniciales fueron más políticas que otra cosa. Tuvieron que ser purificadas y reconvertidas. Pese a ello, es evidente el poder de contagio de Jesús que les rinde y que después, no antes, les irá convirtiendo pacientemente al Reino.

Vuestro hermano en la fe
Juan Carlos Martos cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. sábado 09 de enero de 2021.

Sábado después de Epifanía
Color: blanco

Antífona de entrada Gal 4, 4. 5 

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, para hacemos hijos adoptivos. 

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, tú nos has hecho renacer a una vida nueva por medio de tu Hijo unigénito; concédenos que la gracia nos modele a imagen de Aquél, en quien nuestra naturaleza está unida a la tuya. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Él nos escucha en todo lo que le pedimos.

Lectura de la primera carta de san Juan     5, 14-21

Hijos míos:

Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad. Y sabiendo que Él nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya poseemos lo que le hemos pedido.

El que ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, que ore y le dará la Vida.

Me refiero a los que cometen pecados que no conducen a la muerte, porque hay un pecado que lleva a la muerte; por éste no les pido que oren.

Aunque toda maldad es pecado, no todo pecado lleva a la muerte.

Sabemos que el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y el Maligno no le puede hacer nada.

Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el poder del Maligno. Y sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero; y nosotros permanecemos en el que es Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Él es el Dios verdadero y la Vida eterna.

Hijitos míos, cuídense de los ídolos.

SALMO RESPONSORIAL   149,1-6a.9b

R/. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. 

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes.  

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas.  Glorifiquen a Dios con sus gargantas; éste es un honor para todos sus fieles.  

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO     Mt 4, 16

Aleluya.

El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz. Aleluya.

EVANGELIO

El amigo del esposo se llena de alegría al oír su voz.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     3, 22-30

Jesús fue con sus discípulos a Judea. Permaneció allí con ellos y bautizaba. Juan Bautista seguía bautizando en Enón, cerca de Salim, porque había mucha agua en ese lugar y la gente acudía para hacerse bautizar. Juan no había sido encarcelado todavía.

Se originó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío, acerca de la purificación. Fueron a buscar a Juan y le dijeron: “Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán y del que tú has dado testimonio, también bautiza y todos acuden a Él”.

Juan respondió:

“Nadie puede atribuirse nada que no haya recibido del cielo. Ustedes mismos son testigos de que he dicho: «Yo no soy el Mesías, pero he sido enviado delante de Él».

En las bodas, el que se casa es el esposo; pero el amigo del esposo, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oír su voz.

Por eso mi gozo es ahora perfecto. Es necesario que Él crezca y que yo disminuya”.

PALABRA DEL SEÑOR.

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-01-09

REFLEXIÓN :

• Tanto Juan Bautista como Jesús indican al pueblo un nuevo rumbo. Pero Jesús, después de haber adherido al movimiento de Juan Bautista y de haber sido bautizado por él, dio un paso más y creó su propio movimiento. Llegó a bautizar a la gente en el río Jordán al mismo tiempo que Juan Bautista. Ambos atraían a la gente pobre y abandonada de Palestina, anunciando la llegada de la Buena Nueva del Reino de Dios.


• Jesús, el nuevo predicador, llevaba una cierta ventaja sobre Juan Bautista. Bautizaba a más gente y atraía a más discípulos. Surgió entonces una tensión entre los discípulos de Juan y los de Jesús respecto de la ‘purificación’, es decir, respecto del valor del bautismo. Los discípulos de Juan Bautista sentían una cierta envidia y fueron a hablar con Juan para informarle del movimiento de Jesús.


• La respuesta de Juan a sus discípulos es una linda respuesta, que revela la grandeza de alma. Juan ayudó a sus discípulos a que vieran las cosas con más objetividad. Se sirvió de tres argumentos: a) Nadie recibe nada de no ser aquello que le fue dado por Dios. Si Jesús hace cosas tan bonitas es porque las recibió de Dios (Jn 3,27). En vez de envidia, los discípulos deberían sentir alegría. b) Juan afirma, de nuevo, que él, Juan, no es el Mesías sino apenas su precursor (Jn 3,28). c) Al final, se sirve de una comparación sacada de los festejos en ocasión de una boda. En aquel tiempo, en Palestina, un día de bodas, en casa de la novia, los así llamados “amigos del novio” esperaban la llegada del novio para poder presentarlo a la novia. En este caso, Jesús es el novio, el pueblo es la novia y Juan es el amigo del novio. Juan Bautista dice que, en la voz de Jesús, reconoció la voz del novio y pudo presentarlo a la novia, a la gente. En ese momento la novia, la gente, deja de lado al amigo del novio y va detrás de Jesús, porque en él reconoce la voz de su novio. Por ello es grande la alegría de Juan “alegría completa”. ¡Juan no quiere nada para sí! ¡Su misión consiste en presentar el novio a la novia! La frase final lo resume todo: «Es necesario que él crezca y que yo disminuya.» Esta frase es también el programa de cualquier persona seguidora de Jesús.


• En aquel final del siglo primero, tanto en Palestina como en Asia Menor, allí donde había una comunidad de judíos, había también gente que había estado en contacto con Juan Bautista o que había sido bautizada por él (He 19,3). Vistos desde fuera, el movimiento de Juan Bautista y el de Jesús eran muy similares entre sí. Los dos anunciaban la llegada del Reino (cf. Mt 3,1-2; 4,17). Debe de haber habido una cierta confusión y tensión entre los seguidores de Juan y los de Jesús. Por esto era tan importante el testimonio de Juan sobre Jesús. Todos los cuatro evangelios se preocupaban de relatar las palabras de Juan Bautista diciendo que él no era el Mesías. Para las comunidades cristianas, la respuesta de Juan «Es necesario que él crezca y que yo disminuya» valía no solamente para los discípulos de Juan de la época de Jesús, sino que también para los discípulos de las comunidades de Juan Bautista, de finales del siglo primero.

Fuente : https://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-juan-322-30

EDD. viernes 08 de enero de 2021.

Viernes después de Epifanía
Color: blanco

Antífona de entrada             Sal 111, 4 

Brilla para los buenos una luz en las tinieblas: es el Señor bondadoso, compasivo y justo. 

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso, concédenos que el nacimiento del Salvador del mundo, revelado por la luz de la estrella, se manifieste cada vez más en nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Espíritu, el agua y la sangre.

Lectura de la primera carta de san Juan    5, 5-13

Hijos míos:

¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Jesucristo vino por el agua y por la sangre; no solamente con el agua, sino con el agua y con la sangre.

Y el Espíritu da testimonio porque el Espíritu es la verdad.

Son tres los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre; y los tres están de acuerdo.

Si damos fe al testimonio de los hombres, con mayor razón tenemos que aceptar el testimonio de Dios. Y Dios ha dado testimonio de su Hijo.

El que cree en el Hijo de Dios tiene en su corazón el testimonio de Dios. El que no cree a Dios lo hace pasar por mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y el testimonio es éste: Dios nos dio la Vida eterna, y esa Vida está en su Hijo.

El que está unido al Hijo, tiene la Vida; el que no lo está, no tiene la Vida.

Les he escrito estas cosas, a ustedes que creen en el Nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen la Vida eterna.

SALMO RESPONSORIAL    147, 12-15. 19-20

R/. ¡Glorifica al Señor, Jerusalén!

¡Glorifica al Señor, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión! Él reforzó los cerrojos de tus puertas y bendijo a tus hijos dentro de ti. 

Él asegura la paz en tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo. Envía su mensaje a la tierra, su palabra corre velozmente.

Revela su palabra a Jacob, sus preceptos y mandatos a Israel: a ningún otro pueblo trató así ni le dio a conocer sus mandamientos. 

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO      Cf. Mt 4, 23

Aleluya.

Jesús proclamaba la Buena Noticia del Reino, y sanaba todas las dolencias de la gente. Aleluya.

EVANGELIO

Al instante la lepra desapareció.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas   5, 12-16

Mientras Jesús estaba en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús, se postró ante Él y le rogó: “Señor, si quieres, puedes purificarme”.

Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: “Lo quiero, queda purificado”.  Y al instante la lepra desapareció.

Él le ordenó que no se lo dijera a nadie, pero añadió: “Ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio”.

Su fama se extendía cada vez más y acudían grandes multitudes para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades.  Pero Él se retiraba a lugares desiertos para orar.

Palabra del Señor

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2021-01-08

REFLEXIÓN ;

• Un leproso llega cerca de Jesús. Era un excluido. Debía vivir alejado de los demás. ¡Quien lo tocara quedaría impuro! Pero aquel leproso tenía mucho valor. Transgredió las normas de la religión para poder llegar cerca de Jesús. Dice: Señor si quieres, puedes limpiarme. O sea: “¡No necesitas tocarme! ¡Basta con que el Señor quiera para que yo quede sano!” La frase revela dos enfermedades: 1) la enfermedad de la lepra que vuelve a alguien impuro; 2) la enfermedad de la soledad a la que estaba condenado por la sociedad y por la religión. Revela también una gran fe del hombre en el poder de Jesús. Profundamente compadecido, Jesús cura las dos enfermedades. Primero, para curar la soledad, toca al leproso. Es como si dijera: “Para mí, tú no eres un excluido. ¡Yo te acojo como hermano¡” Luego, cura la lepra diciendo: ¡Lo quiero¡ ¡Queda limpio!


• Para poder entrar en contacto con Jesús, el leproso había transgredido las normas de la ley. Asimismo, para poder ayudar a aquel excluido y revelarle así un nuevo rostro de Dios, Jesús no sigue las normas de su religión y toca al leproso. En aquel tiempo, quien tocaba a un leproso era considerado impuro por las autoridades religiosas y por la ley de la época.


• Jesús no sólo cura, sino que además quiere que la persona curada pueda convivir. Reintegra a la persona en la convivencia. En aquel tiempo, para que un leproso fuera acogido de nuevo en la comunidad, necesitaba de un certificado de curación de parte de un sacerdote. Es como hoy. El enfermo sale del hospital sólo con un documento firmado por el médico de la planta. Jesús obliga al leproso curado a que busque un documento, para que pueda convivir con normalidad. Obliga a las autoridades a que reconozcan que el hombre ha sido curado.


• Jesús prohibió al leproso que hablara de la curación. El evangelio de Marcos informa que esta prohibición no fue respetada. El leproso, en cuanto salió, empezó a hablar y a contar detalladamente todo el asunto. Resultó que Jesús ya no podía entrar públicamente en el pueblo; tenía que andar por las afueras, en lugares apartados (Mc 1,45). ¿Por qué? Porque Jesús había tocado al leproso. Por esto, según la opinión de la religión de aquel tiempo, ahora él mismo era un impuro y tenía que vivir apartado de todos. No podía entrar en las ciudades. Y Marcos manifiesta que al pueblo poco le importaban estas normas oficiales, pues de todas parte llegaban a donde él estaba (Mc 1,45). ¡Subversión total!


• El doble mensaje que Lucas y Marcos dan a las comunidades de su tiempo y a todos nosotros es éste: 1) anunciar la Buena Nueva es dar testimonio de la experiencia concreta que se tiene de Jesús. El leproso, ¿qué anuncia? Cuenta a los demás el bien que Jesús le ha hecho. ¡Sólo esto! ¡Todo esto! Y este testimonio lleva a los demás a aceptar la Buena Nueva de Dios que Jesús nos trajo. 2) Para llevar la Buena Nueva de Dios a la gente, no hay que tener miedo de transgredir las normas religiosas que son contrarias al proyecto de Dios y que dificultan la comunicación, el diálogo y la vivencia del amor. Aunque esto conlleve dificultades para la gente, como lo fue para Jesús.

Fuente : https://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-lucas-512-16