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Autor: Patricio Osiadacz

Comentario al evangelio de hoy miércoles 12 de septiembre de 2018

Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-48


En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno. Entonces, Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor. Entonces dijo María: Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.

Meditación del Papa Benedicto XVI
María, llevando en su seno a Jesús recién concebido, va a casa de su anciana prima Isabel, a la que todos consideraban estéril y que, en cambio, había llegado al sexto mes de una gestación donada por Dios (cf. Lc 1,36). Es una muchacha joven, pero no tiene miedo, porque Dios está con ella, dentro de ella. En cierto modo, podemos decir que su viaje fue la primera «procesión eucarística» de la historia. María, sagrario vivo del Dios encarnado, es el Arca de la Alianza, en la que el Señor visitó y redimió a su pueblo. La presencia de Jesús la colma del Espíritu Santo. Cuando entra en la casa de Isabel, su saludo rebosa de gracia: Juan salta de alegría en el seno de su madre, como percibiendo la llegada de Aquel a quien un día deberá anunciar a Israel. Exultan los hijos, exultan las madres. Este encuentro, impregnado de la alegría del Espíritu, encuentra su expresión en el cántico del Magníficat. (Benedicto XVI, Alocución, 31 de mayo de 2005).

Reflexión 
Es una realidad que todo ser humano busca la felicidad. Pero, si todos queremos ser felices, ¿por qué hay tantos problemas?, ¿por qué existen tantos males como las guerras, las injusticias y los odios? La respuesta es muy sencilla: porque no todos sabemos en qué consiste la felicidad. María nos enseña que la clave de la felicidad está en dos cosas: amar y ser amado.

Estas realidades no van contrapuestas, sino que están tan unidas como nuestra alma a nuestro cuerpo. María nos muestra el por qué. Ella ha experimentado el amor de Dios a tal grado que se ha convertido en el pilar que sostiene su vida. Sabe que pase lo que pase Dios no dejará de amarla. Con su actitud, nos invita a estar conscientes de que todo en nuestra vida es pasajero, excepto el amor de Dios. Podemos perder todo: casa, trabajo, familia… pero nunca perderemos el amor de Dios.

Es precisamente esto lo que lleva a María a la segunda parte de la felicidad: amar. Cuando un cristiano experimenta el amor de Dios, surge en su interior un sincero deseo de corresponder. María lo demuestra cuando, con alegría y sencillez, va en busca de su prima Isabel, para llevarle a Jesús.

Éste es el reto de los cristianos: amar y ser amados. La segunda parte ya la tenemos: Dios nunca dejará de amarnos. ¿Estamos dispuestos a vivir la primera?

Fuente :  http://es.catholic.net/op/articulos/11726/www.ixoye.mx.gs#modal

EDD. miércoles 12 de septiembre de 2018.

Miércoles de la vigesimotercera semana del tiempo ordinario

Santísimo Nombre de María

Memoria libre

Color: blanco

En esta conmemoración del santísimo Nombre de María, Nuestra Señora, Madre de Dios y Madre de los hijos de Dios, se propone ante los ojos de los fieles, como figura de la Madre del Redentor, a quien piadosamente debemos invocar.

Antífona de entrada            Cf. Jdt 13, 18. 19

El Señor, el Dios altísimo, te ha bendecido a ti, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra. Él ha engrandecido tanto tu nombre, que los hombres no dejarán de alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que la bienaventurada Virgen María, nos obtenga tu misericordia a quienes celebramos su glorioso nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia   4, 4-7

Hermanos:

Cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos.

Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo: ¡Abbá!, es decir, ¡Padre! Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero por la gracia de Dios.

SALMO RESPONSORIAL   LC 1, 46-55

R/. El Señor hizo en mí maravillas: ¡gloria al Señor!

Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz.

Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen.

Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.

Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a favor de Abraham y de su descendencia para siempre.

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO

Aleluya.

¡Feliz de ti, Virgen María, por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor! Aleluya.

EVANGELIO

Feliz de ti por haber creído.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas   1, 39-47

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:

“¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”.

María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador”.

 

Fuente :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-09-12

REFLEXIÓN  :

• Lucas acentúa la prontitud de María en servir, en ser sierva. El ángel habla del embarazo de Isabel e, inmediatamente María se dirige de prisa a su casa para ayudarla. De Nazaret hasta la casa de Isabel hay una distancia de más de 100 Km., cuatro días de viaje, ¡como mínimo! No había ni bus, ni tren. María empieza a servir y a cumplir su misión a favor del pueblo de Dios.

• Isabel representa el Antiguo Testamento que estaba terminando. María representa el Nuevo que está empezando. El Antiguo Testamento acoge el Nuevo con gratitud y confianza, reconociendo en ello el don gratuito de Dios que viene a realizar y a completar la expectativa de la gente. En el encuentro de las dos mujeres se manifiesta el don del Espíritu. La criatura salta de alegría en el seno de Isabel. Esta es la lectura de fe que Isabel hace de las cosas de la vida.

• La Buena Nueva de Dios revela su presencia en las cosas más comunes de la vida humana: dos mujeres se visitan para ayudarse mutuamente. Visita, alegría, embarazo, niños, ayuda mutua, casa, familia: en esto Lucas quiere que las comunidades y todos nosotros percibamos y descubramos la presencia de Dios.

• Isabel dice a María: “¡Bendita eres tú entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!” Hasta hoy, estas palabras forman parte del salmo más conocido y más rezado en el mundo entero, que es el Dios te salve María.

• «¡Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor!”. Es el elogio de Isabel a María y lo que recuerda Lucas a las comunidades: creer en la Palabra de Dios, pues la Palabra de Dios tiene la fuerza para realizar todo aquello que nos dice. Es Palabra creadora. Engendra vida en el seno de la virgen, en el seno de la gente pobre que la acoge con fe.

• María e Isabel se conocían ya. Y sin embargo, en este encuentro, descubren, la una en la otra, un misterio que aún no conocían y que las llenó de mucha alegría. Hoy también encontramos a personas que nos sorprenden con la sabiduría que poseen y con el testimonio de fe que nos dan. ¿Te ha sucedido algo parecido? ¿Has encontrado a personas que te han sorprendido? ¿Qué me impide descubrir y vivir la alegría de la presencia de Dios en nuestra vida?

• La actitud de María ante la Palabra expresa el ideal que Lucas quiere comunicar a las Comunidades: no encerrarse en ellas mismas, sino salir de casa, estar atentas a las necesidades concretas de las personas, y tratar de ayudar a los demás en la medida de las necesidades.

Fuente  :  http://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-lucas-1-39-45

 

El Papa en Santa Marta: “¿Ustedes son cristianos y viven así?”

Reflexión sobre la Carta de Pablo a los Corintios

SEPTIEMBRE 10, 2018 20:42 ROSA DIE  ALCOLEA  PAPA Y SANTA SEDE

(ZENIT – 10 sept. 2018).- “Hermanos, por todas partes oímos hablar de la inmoralidad entre ustedes, y de una inmoralidad que ni siquiera se encuentra entre los paganos. ¿Pero ustedes son cristianos y viven así?”: Es la frase que ha tomado el Papa de la Primera Carta de San Pablo Apóstol a los Corintios para su reflexión en la Misa matutina de Santa Marta.

Francisco ha indicado que la novedad del Evangelio “es absoluta, es total”: Nos lleva a todos, porque “nos transforma desde dentro hacia fuera: el espíritu, el cuerpo y la vida cotidiana”, ha explicado a los fieles presentes esta mañana, 10 de septiembre de 2018, en la Capilla de la Casa Santa Marta.

En este sentido –afirma el Papa–, la novedad del Evangelio es la resurrección de Cristo, es el Espíritu quien nos ha enviado “para acompañarnos en la vida”. Los cristianos somos hombres y mujeres de novedad, no de las novedades.

Doble vida

El Pontífice ha señalado que, Pablo se dirige a los cristianos constatando que muchos de ellos llevan “una doble vida” y está muy enfadado con ellos, que se jactaban de ser “cristianos abiertos” y en la cual “la confesión de Jesucristo iba de la mano de una inmoralidad tolerada”.

Las personas que Pablo condena “son personas tibias, inmorales, (…) son personas que simulan, son personas formales, son personas hipócritas”, ha matizado Francisco. “La llamada de Jesús es una llamada a la novedad”, ha reiterado.

“Alguien puede decir: ‘Pero, padre, somos débiles, somos pecadores…’ – Ah, eso es otra cosa. Si tu aceptas que eres pecador y débil, Él te perdona, porque parte de la novedad del Evangelio es confesar que Jesucristo vino para el perdón de los pecados. Pero si tú, que dices ser cristiano, convives con estas novedades mundanas, no, esto es hipocresía. Esa es la diferencia. Y Jesús nos había dicho en el Evangelio: ‘Tengan cuidado cuando les digan: el Cristo está allí, está allí, está allí….’. Las novedades son estas: no hay salvación con esto, con esto…”. Cristo es uno solo. Y Cristo es claro en su mensaje”.

SEPTIEMBRE 10, 2018  20:42  PAPA Y SANTA SEDE

Fuente : https://es.zenit.org/articles/el-papa-en-santa-marta-ustedes-son-cristianos-y-viven-asi/

Comentario al evangelio de hoy martes 11 de septiembre de 2018

Del santo Evangelio según san Lucas 6, 12-19

Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Hoy en el Evangelio leemos que Jesús llama a los doce, los escoge de entre sus discípulos para que sean sus apóstoles.Y hoy, en la oración, podemos sentir en nuestros corazones que Cristo nos llama a cada uno de nosotros por nuestros nombres, que nos pide que seamos sus apóstoles; que no seamos unos simples seguidores, sino que lo anunciemos; que lo proclamemos en medio de nuestros amigos, familiares, en medio del mundo que nos rodea; que demos testimonio con nuestras vidas que fuimos llamados y escogidos para algo muy grande, y eso, es proclamar el Reino de Dios.

Hoy nos podemos preguntar, ¿cómo es mi vida apostólica? Puede parecer algo muy difícil, pero Cristo jamás nos pediría algo imposible o algo que no pudiéramos alcanzar; hoy nos pide que seamos fieles, coherentes con nuestras vidas, pues es así como podremos hacer el mejor y más efectivo apostolado. Cuando los demás nos vean, que sepan que fuimos escogidos a partir del bautismo, pues es allí que nos llama para que seamos sus hijos y demos testimonio de Él; y que ratificamos con el sacramento de la confirmación cuando aceptamos y nos comprometemos a llevar una vida según lo que Él nos pide, haciendo uso de nuestra libertad y amor recíproco.

Pidamos a María, Reina de los apóstoles, que nos guíe en este camino de santificación que su Hijo nos propone y podamos ser fieles y perseverantes hasta llegar a la patria celestial.

Hoy el Señor te invita a caminar con Él la ciudad, te invita a caminar con Él tu ciudad. Te invita a que seas discípulo misionero, y así te vuelvas parte de ese gran susurro que quiere seguir resonando en los distintos rincones de nuestra vida: ¡Alégrate, el Señor está contigo!
(Homilía de S.S. Francisco, 21 de enero de 2018).

Fuente : http://es.catholic.net/op/articulos/70926/jesus-nos-llama.html#modal

EDD. martes 11 de septiembre de 2018

Martes de la vigesimotercera semana del tiempo ordinario

Por el progreso de los pueblos

Propuesta celebrativa

Color: verde

Antífona de entrada  1 Jn 3, 17

Si alguien vive en la abundancia, y viendo a su hermano en la necesidad, le cierra su corazón, ¿cómo permanecerá en el amor de Dios?

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que diste a los pueblos un mismo origen para formar en ti una sola familia, enciende en sus corazones el fuego de tu amor y el deseo de un justo progreso en sus hermanos, para que los bienes destinados a todos promuevan la dignidad de cada persona, y afiancen en la sociedad humana la equidad y la justicia, superando toda división entre los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

¡Un hermano pleitea con otro, y esto, delante de los que no creen!

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto   6, 1-11

Hermanos:

¿Cómo es posible que cuando uno de ustedes tiene algún conflicto con otro, se atreve a reclamar justicia a los injustos, en lugar de someterse al juicio de los santos? ¿No saben ustedes que los santos juzgarán al mundo? Y si el mundo va ser juzgado por ustedes, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar asuntos de mínima importancia? ¿Ignoran que vamos a juzgar a los mismos ángeles? Con mayor razón entonces, los asuntos de esta vida.

¡Y pensar que cuando ustedes tienen litigios, buscan como jueces a los que no son nadie para la Iglesia! Lo digo para avergonzarlos: ¡por lo visto, no hay entre ustedes ni siquiera un hombre sensato, que sea capaz de servir de árbitro entre sus hermanos! ¡Un hermano pleitea con otro, y esto, delante de los que no creen! Ya está mal que haya litigios entre ustedes: ¿Por qué no prefieren sufrir la injusticia? ¿Por qué no prefieren ser despojados? Pero no, ustedes mismos son los que cometen injusticias y defraudan a los demás, ¡y esto entre hermanos!

¿Ignoran que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el Reino de Dios. Algunos de ustedes fueron así, pero ahora han sido purificados, santificados y justificados en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.

SALMO RESPONSORIAL   149,1-6a.9b

R/. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey.

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes.

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas: éste es un honor para todos sus fieles.

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO   Cf. Jn 15, 16

Aleluya.

“Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO

Pasó toda la noche en oración. Eligió a los que dio el nombre de apóstoles.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas  6,12-19

Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios.

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban sanos; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de Él una fuerza que sanaba a todos.

 

Fuente :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-09-11

 

REFLEXIÓN  :

• El evangelio de hoy trae dos asuntos: la elección de los doce apóstoles (Lc 6,12-16) y la multitud enorme de gente queriendo encontrarse con Jesús (Lc 6,17-19). El evangelio de hoy nos invita a reflexionar sobre los Doce que fueron escogidos para convivir con Jesús, como apóstoles. Los primeros cristianos recordaron y registraron los nombres de estos Doce y de algunos otros hombres y mujeres que siguieron a Jesús y que después de la resurrección fueron creando comunidades para el mundo. Hoy también, todo el mundo recuerda el nombre de algún catequista o profesora que fue significativo/a para su formación cristiana.

• Lucas 6,12-13: La elección de los 12 apóstoles. Antes de proceder a la elección de los doce apóstoles, Jesús pasó una noche entera en oración. Rezó para saber a quién escoger y escogió a los Doce, cuyos nombres están en los evangelios y que recibirán el nombre de apóstol. Apóstol significa enviado, misionero. Fueron llamados para realizar una misión, la misma que Jesús recibió del Padre (Jn 20,21). Marcos concretiza más y dice que Dios los llamó para estar con él y enviarlos en misión (Mc 3,14).

• Lucas 6,14-16: Los nombres de los 12 apóstoles. Con pequeñas diferencias los nombres de los Doce son iguales en los evangelios de Mateo (Mt 10,2-4), Marcos (Mc 3,16-19) y Lucas (Lc 6,14-16). Gran parte de estos nombres vienen del AT. Por ejemplo, Simeón es el nombre de uno de los hijos del patriarca Jacob (Gén 29,33). Santiago es el mismo nombre que Jacob (Gén 25,26). Judas es el nombre de otro hijo de Jacob (Gén 35,23). Mateo también tenía el nombre de Levi (Mc 2,14), que fue otro hijo de Jacob (Gén 35,23). De los doce apóstoles, siete tienen el nombre que vienen del tiempo de los patriarcas: dos veces Simón, dos veces Santiago, dos veces Judas, y una vez ¡Levi! Esto revela la sabiduría y la pedagogía del pueblo. A través de los nombres de patriarcas y matriarcas, dados a sus hijos e hijas, mantuvieron viva la tradición de los antiguos y ayudaron a sus hijos a no perder la identidad. ¿Qué nombres les damos hoy a nuestros hijos e hijas?

• Lucas 6,17-19: Jesús baja de la montaña y la multitud lo busca. Al bajar del monte con los doce, Jesús encuentra a una multitud inmensa de gente que trataba de oír su palabra y tocarle, porque de él salía una fuerza de vida. En esta multitud había judíos y extranjeros, gente de Judea y también de Tiro y Sidón. Y la gente estaba desorientada, abandonada. Jesús acoge a todos los que le buscan. Judíos y paganos. ¡Este es uno de los temas preferidos por Lucas!
 
• Estas doce personas, llamadas por Jesús para formar la primera comunidad, no eran santas. Eran personas comunes, como todos nosotros. Tenías sus virtudes y sus defectos. Los evangelios informan muy poco sobre la forma de ser o el carácter de cada una de ellas. Pero lo poco que informan es motivo de consolación para nosotros.
– Pedro era una persona generosa e entusiasta (Mc 14,29.31; Mt 14,28-29), pero a la hora del peligro y de la decisión, su corazón sigue encogido y se vuelve atrás (Mt 14,30; Mc 14,66-72). Llega a ser satanás para Jesús (Mc 8,33). Jesús le dio el apellido de Piedra (Pedro). Pedro, por si mismo, no era Piedra. Se volvió piedra (roca), porque Jesús rezó por él (Lc 22,31-32).
– Santiago y Juan estaban dispuestos a sufrir con Jesús y por Jesús (Mc 10,39), pero eran muy violentos (Lc 9, 54). Jesús los llama “hijos del trueno” (Mc 3,17). Juan parecía tener ciertos celos. Quería Jesús sólo para su grupo (Mc 9,38).
– Felipe tenía una forma de ser acogedora. Sabía poner a los demás en contacto con Jesús (Jn 1,45-46), pero no era muy práctico en resolver los problemas (Jn 12,20-22; 6,7). A veces era medio ingenuo. Hubo momentos en que Jesús perdió la paciencia con él: “Pero Felipe, ¿tanto tiempo que estoy contigo, y aún no me conoces?” (Jn 14,8-9)
– Andrés, hermano de Pedro y amigo de Felipe, era más práctico. Felipe recurre a él para resolver los problemas (Jn 12,21-22). Fue Andrés el que le llamó a Pedro (Jn 1,40-41), y fue Andrés el que encontró al niño con los cinco panes y los dos peces (Jn 6,8-9).
– Bartolomé parece haber sido el mismo que Natanael. Este era del barrio, y no podía admitir que nada bueno pudiera venir de Nazaret (Jn 1,46).
– Tomás fue capaz de sustentar su opinión, una semana entera, contra el testimonio de todos los demás (Jn 20,24-25). Pero cuando vio que estaba equivocado, no tuvo miedo en reconocer su error (Jn 20,26-28). Era generoso, dispuesto a morir con Jesús (Jn 11,16).
– Mateo o Levi era publicano, cobrador de impuestos, como Zaqueo (Mt 9,9; Lc 19,2). Eran personas comprometidas con el sistema opresor de la época.
– Simón, por el contrario, parece haber sido del movimiento que se oponía radicalmente al sistema que el imperio romano imponía al pueblo judío. Por eso tenía el apellido de Zelota (Lc 6,15). El grupo de los Zelotas llegó a provocar una rebelión armada contra los romanos.
– Judas era lo que se ocupaba del dinero del grupo (Jn 13,29). Llegó a traicionar a Jesús.
– Santiago de Alfeo y Judas Tadeo, de estos dos los evangelios sólo informan del nombre.

 

Fuente  :  http://www.ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-lucas-612-19

Ángelus: Jesús vino a liberar el corazón, “núcleo profundo” de la persona

Palabras del Papa antes del Ángelus

SEPTIEMBRE 10, 2018 14:12ROSA DIE ALCOLEAANGELUS

(ZENIT – 10 sept. 2018).- Es precisamente el corazón, es decir, el “núcleo profundo de la persona” –aclara el Santo Padre–, lo que Jesús vino a “abrir”, a liberar, para permitirnos vivir plenamente la relación con Dios y con los demás.

El Papa rezó el Ángelus ayer, domingo, 9 de septiembre de 2018, desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico Vaticano ante miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro para la habitual cita dominical.

Francisco anunció que Jesús nos revela el secreto de un milagro que nosotros también podemos repetir, “convirtiéndonos en protagonistas del Effatà, de esa palabra “Ábrete” con la que devolvió la palabra y el oído al sordomudo”: Se trata de abrirnos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y atraviesan por dificultades, evitando el egoísmo y el cierre del corazón.

El Hijo de Dios es “un hombre insertado en la realidad humana”, explicó el Papa. “Se hizo hombre, por lo tanto, puede comprender la condición dolorosa de otro hombre e interviene con un gesto en el que está involucrada su propia humanidad”.

Estas fueron las palabras del Santo Padre al presentar la oración mariana:

***

Antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de este domingo (véase Mc 7, 31-37) refiere el episodio de la curación milagrosa de un sordomudo, cumplida por Jesús. Le llevaron un sordomudo, rogándole que le impusiera la mano. Pero en cambio, Jesús hace varios gestos: antes que nada, lo aleja de la multitud. En esta ocasión, como en otras, Jesús siempre actúa discretamente. No quiere impresionar a la gente, no busca popularidad ni éxito, solo quiere hacer el bien a las personas. Con esta actitud, nos enseña que el bien debe hacerse sin clamores, sin ostentación, sin “hacer sonar la trompeta”. Debe hacerse en silencio.

Cuando estaban solos, Jesús puso sus dedos en las orejas del sordomudo y con su saliva tocó su lengua. Este gesto recuerda la Encarnación. El Hijo de Dios es un hombre insertado en la realidad humana: se hizo hombre, por lo tanto, puede comprender la condición dolorosa de otro hombre e interviene con un gesto en el que está involucrada su propia humanidad. Al mismo tiempo, Jesús quiere dejar claro que el milagro ocurre a causa de su unión con el Padre: para esto, levantó la mirada al cielo. Luego suspiró y pronunció la palabra decisiva: Effatà, que significa “Ábrete”. E inmediatamente el hombre fue sanado: sus orejas se abrieron, su lengua se soltó. La curación fue para él una “apertura” a los demás y al mundo.

Este relato del Evangelio subraya la necesidad de una doble curación. En primer lugar, la curación de la enfermedad y del sufrimiento físico, para devolver la salud del cuerpo; aunque esta finalidad no es completamente alcanzable en el horizonte terrenal, a pesar de tantos esfuerzos de la ciencia y la medicina. Pero hay una segunda curación, tal vez más difícil, y es la curación del miedo. La curación del miedo que nos empuja a marginar a los enfermos, a marginar a los que sufren, a los discapacitados. Y hay muchas maneras de marginar, incluso con una pseudo- piedad o con la remoción del problema; nos quedamos sordos y mudos  frente a los dolores de las personas marcadas por la enfermedad, la angustia y la dificultad. Demasiadas veces, los enfermos y los que sufren se convierten en un problema, mientras deberían ser una ocasión para expresar la solicitud y la solidaridad de una sociedad hacia los más débiles.

Jesús nos ha revelado el secreto de un milagro que nosotros también podemos repetir, convirtiéndonos en protagonistas del Effatà, de esa palabra “Ábrete” con la que devolvió la palabra y el oído al sordomudo. Se trata de abrirnos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y atraviesan por dificultades,  evitando el egoísmo y el cierre del corazón. Es precisamente el corazón, es decir, el núcleo profundo de la persona, lo que Jesús vino a “abrir”, a liberar, para permitirnos vivir plenamente la relación con Dios y con los demás. Se hizo hombre para que el hombre, que se había vuelto en su interior sordo y mudo  por el pecado, pudiera escuchar la voz de Dios, la voz del Amor que habla a su corazón, y así aprender a hablar a su vez el lenguaje del amor, traduciéndolo en gestos de generosidad y entrega.

¡Qué María, aquella que se “abrió” totalmente al amor del Señor, obtenga que podamos  experimentar todos los días, en la fe, el milagro del Effatà, para vivir en comunión con Dios y con nuestros hermanos y hermanas!

© Librería Editorial Vaticano

SEPTIEMBRE 10, 2018 14:12ANGELUS

Fuente :  https://es.zenit.org/articles/angelus-jesus-vino-a-liberar-el-corazon-nucleo-profundo-de-la-persona/

Comentario al evangelio de hoy lunes 10 de septiembre de 2018

Del santo Evangelio según san Lucas 6, 6-11

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo.

Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio». El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: «Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?». Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: «Extiende la mano». Él la extendió y quedó curado.

Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Ante el milagro de Jesús los fariseos se enojan y no pueden creer que Jesús se haya atrevido a curar en sábado. Cualquier persona que busque una excusa para criticar a otra la va a encontrar, ni siquiera Cristo se libró de esto. Pero no por eso deja de obrar el bien y prefiere enfrentarse a la desaprobación de los fariseos a dejar pasar la oportunidad de hacer el bien.

Hoy en día también encontramos muchas personas necesitadas de curación o por lo menos de ayuda. Nos podemos preguntar: «¿Y qué hace Cristo por ellos?» Sin embargo, nos olvidamos que como parte de la Iglesia, somos el cuerpo místico de Cristo y que Él nos llama a ser esas manos extendidas que levantan, esos pies que acompañan, esa boca que anima. El problema es que nos paralizamos con nuestros problemas o ante lo que los demás piensan.

¿Estoy dispuesto a hacer el bien como Jesús lo hizo?

La respuesta de Dios al pobre es siempre una intervención de salvación para curar las heridas del alma y del cuerpo, para restituir justicia y para ayudar a retomar la vida con dignidad. La respuesta de Dios es también una invitación a que todo el que cree en Él obre de la misma manera dentro de los límites de lo humano. La Jornada Mundial de los Pobres pretende ser una pequeña respuesta que la Iglesia entera, extendida por el mundo, dirige a los pobres de todo tipo y de toda región para que no piensen que su grito se ha perdido en el vacío. Probablemente es como una gota de agua en el desierto de la pobreza; y sin embargo puede ser un signo de compartir para cuantos pasan necesidad, que hace sentir la presencia activa de un hermano o una hermana.
(Homilía de S.S. Francisco, 18 de noviembre de 2018).

 

Fuente :  http://es.catholic.net/op/articulos/70925/dejar-pasar-la-oportunidad-de-hacer-el-bien.html#modal

EDD. lunes 10 de septiembre de 2018

Lunes de la vigesimotercera semana del tiempo ordinario

Feria

Color: verde

Antífona de entrada Cf. Sal 69, 2. 6

Líbrame, Dios mío. Señor, ven pronto a socorrerme. Tú eres mi ayuda y mi libertador; no tardes, Señor.

ORACIÓN COLECTA

Derrama, Padre, tu misericordia sobre tu pueblo suplicante, y ya que nos gloriamos de tenerte por Creador y Señor, renueva en nosotros tu gracia y consérvala en tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA

Despójense de la vieja levadura, porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 5,1-8

Hermanos:

Es cosa pública que se cometen entre ustedes actos deshonestos, como no se encuentran ni siquiera entre los paganos, ¡a tal extremo que uno convive con la mujer de su padre! ¡Y todavía se enorgullecen, en lugar de estar de duelo para que se expulse al que cometió esa acción!

En lo que a mí respecta, estando ausente con el cuerpo pero presente con el espíritu, ya lo he juzgado, como si yo mismo estuviera allí. Es necesario que ustedes y yo nos reunamos espiritualmente, en el nombre y con el poder de nuestro Señor Jesús, para que este hombre sea entregado a Satanás: así se perderá su carne, pero se salvará su espíritu en el Día del Señor.

¡No es como para gloriarse! ¿No saben que «un poco de levadura hace fermentar toda la masa»? Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad.

SALMO RESPONSORIAL 5, 5-7. 12

R. ¡Guíame, por tu justicia, Señor!

Tú no eres un Dios que ama la maldad; ningún impío será tu huésped, ni los orgullosos podrán resistir delante de tu mirada.

Tú detestas a los que hacen el mal y destruyes a los mentirosos. ¡Al hombre sanguinario y traicionero lo abomina el Señor!

Así se alegrarán los que en ti se refugian y siempre cantarán jubilosos; Tú proteges a los que aman tu Nombre, y ellos se llenarán de gozo.

EVANGELIO
ACLAMACIÓN AL EVANGELIO Jn 10, 27

Aleluya.

“Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO

Observaban a Jesús atentamente para ver si sanaba en sábado.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 6,6-11

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar.

Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si sanaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: “Levántate y quédate de pie delante de todos”. Él se levantó y permaneció de pie.

Luego les dijo: “Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?” Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: “Extiende tu mano”. Él la extendió y su mano quedó sana.

Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús.

Fuente : http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-09-10

REFLEXIÓN. :

Contexto. Nuestro pasaje presenta a Jesús curando a un hombre que tenía una mano seca. A diferencia del contexto de los cap. 3-4 en los que Jesús aparece solo, aquí Jesús aparece rodeado de sus discípulos y de las mujeres que lo acompañaban. En los primeros tramos de este camino encontrará el lector diversos modos de escuchar la palabra de Jesús por parte de los que lo siguen que en definitiva podrían sintetizarse en dos experiencias que reclaman a su vez dos tipos de aproximación a Jesús: el de Pedro (5,1-11) y el del centurión (7,1-10). El primero encuentra a Jesús que, después de la pesca milagrosa, lo invita a ser pescador de hombres, y cae después de rodillas ante Jesús: “Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador” (5,8). El segundo no tiene ninguna comunicación directa con Jesús: ha oído hablar muy bien sobre Jesús y le envía intermediarios para pedirle la curación de su criado que está muriendo; pide algo no para sí, sino para una persona muy querida. La figura de Pedro representa la actitud del que, sintiéndose pecador, pone su obrar bajo el influjo de la Palabra de Jesús. El centurión, mostrando su solicitud por el criado, aprende a escuchar a Dios. Pues bien, la curación del hombre que tiene una mano seca se coloca entre estas vías o actitudes que caracterizan la itinerancia de la vida de Jesús. El hecho milagroso se produce en un contexto de debate o controversia: las espigas arrancadas en sábado y una curación también en sábado, precisamente la mano seca. Entre las dos discusiones, la palabra de Jesús juega un papel crucial: “El Hijo del hombre es señor del sábado” (6,5). Yendo a nuestro pasaje, preguntémonos qué significa esta mano seca? Es símbolo de la salvación del hombre que es conducido a su situación original, la de la creación. Además, la mano derecha expresa el obrar humano. Jesús devuelve a este día de la semana, el sábado, su más profundo sentido: es el día de la alegría, de la restauración, y no de la limitación. El sábado que Jesús presenta es el sábado mesiánico, no el sábado legalista; las curaciones realizadas por él son signos del tiempo mesiánico, de la restauración y liberación del hombre.
• Dinámica del milagro. Lucas pone ante Jesús a un hombre con una mano sin fuerza, seca, paralizada. Nadie se interesa por pedir su curación y menos aún el directamente interesado. Pero la enfermedad no era sólo un problema individual, sino que sus efectos repercuten en toda la comunidad. En nuestro relato no emerge tanto el problema de la enfermedad sino más bien su relación con el sábado. Jesús es criticado porque ha curado en sábado. La diferencia con los fariseos consiste en que éstos, en el día de sábado, no actúan en base al mandamiento del amor que es la esencia de la ley. Jesús, después de ordenar al hombre ponerse en el centro de la asamblea, hace una pregunta decisiva: “¿es lícito o no curar en sábado?”. Los espacios para la respuesta son reducidos: curar o no curar, o sea, curar o destruir (v.9). Imaginémonos la dificultad de los fariseos: había que excluir que en sábado se pudiese hacer el mal o conducir al hombre a la perdición y menos aún curar ya que ayudar en sábado estaba permitido sólo en casos de extrema necesidad. Los fariseos se sienten provocados, lo cual excita su agresividad. Aparece como evidente que la intención de Jesús al curar en sábado es procurar el bien del hombre, en primer lugar el que está enfermo. Esta motivación de amor nos invita a reflexionar sobre nuestro comportamiento y a fundamentarlo en el de Jesús, que salva. Jesús no presta atención sólo a la curación del enfermo, sino que está también interesado por la de sus adversarios: corarlos de su torcida actitud al observar la ley; observar el sábado sin reanimar al prójimo de sus enfermedades no está en conformidad con lo que Dios quiere. Para el evangelista, la función del sábado es hacer el bien, salvar como Jesús hace en su vida terrena.

Fuente : http://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-lucas-66-11

Comentario al evangelio de hoy sábado 08 de septiembre de 2018

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 1-16. 18-23.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob;

Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de éstos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón; Esrón, padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de éste fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de éste fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David.

David fue padre de Salomón, y la madre de éste fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat; padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.

Este fue el origen de Jesucristo:

María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.

Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su Pueblo de todos sus pecados”.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:

“La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: «Dios con nosotros».

 

Fuente :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia.php

 

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Nunca me ha gustado celebrar mi cumpleaños, nunca encontré algo importante en ello. A mi mamá, en cambio, siempre le gustó celebrar mi cumpleaños, ella sí encontraba razones para hacerlo. Hoy, en la celebración del cumpleaños de la Virgen Santísima, entendí un poco más las razones de mi mamá.

La Iglesia toma el Evangelio de la Anunciación para celebrar la llegada a la Tierra de María.¿Por qué? Porque lo que he sido llamado a ser es lo que le da sentido a mi vida. La Virgen Santísima fue llamada a ser la Madre de Dios, y yo, ¿a qué estoy llamado? ¿Qué le da sentido a mi vida? La respuesta es sencilla; lo que el ángel de Dios me pida.

Ciertamente a muy pocos se les aparece un ángel, por lo menos no a mí, pero en este caso el ángel de Dios representa la voluntad de Dios, lo que nuestro Padre celestial desea para cada uno de nosotros; la razón por la cual fui pensado en la eternidad y que comienza a tener su sentido al momento de estar en el mundo.

Mi mamá celebraba mi cumpleaños porque, desde el momento en que nací, ella era oficialmente madre de un hijo, y ese día, en el año, era un día especial para ella porque le recordaba ese momento, aunque fuera un buen o un mal hijo. En María vemos que, en su cumpleaños, Dios se emociona y con la Iglesia lo celebra de una manera muy especial, porque fue la creatura que cumplió a la perfección su voluntad. Y yo como cristiano, como parte de esta Iglesia, estoy llamado a imitar su sí, a darle sentido a la razón por la cual Dios pensó en mí.

¿Cómo hacerlo? Es bastante sencillo.Sólo hay que verlo en el Evangelio, decir sí a Dios, un sí que implica confianza en el Padre, un sí que implica fe en Dios, pero sobre todo, un sí que implica amor a su amor;que es lo que me hará cumplir la voluntad de nuestro Señor.

Buscaré darle sentido a mi vida; celebrarémi cumpleaños, a ejemplo de María, cantando alabanzas al Señor y haciendo su voluntad con amor.

La Virgen se revela colaboradora perfecta del proyecto de Dios, y se revela también discípula de su Hijo, en el Magnificatpodrá proclamar que «exaltó a los humildes», porque con esta respuesta suya humilde y generosa ha obtenido la alegría altísima, y también una gloria altísima. Mientras admiramos a nuestra Madre por su respuesta a la llamada y a la misión de Dios, le pedimos a Ella que nos ayude a cada uno de nosotros a acoger el proyecto de Dios en nuestra vida, con humildad sincera y generosidad valiente.
(Homilía de S.S. Francisco, 24 de diciembre de 2017).

 

Fuente : http://es.catholic.net/op/articulos/70911/-cumpleanos-de-maria.html#modal

EDD. sábado 08 de septiembre de 2018

Sábado de la vigesimosegunda semana del tiempo ordinario.


La Natividad de la Santísima Virgen María
Fiesta 
Color: blanco

Antes del nacimiento de Juan, el Precursor, el de María es un anuncio de la Natividad de Jesús, el preludio de la Buena Nueva.

La llegada de una hija en el hogar de Ana y Joaquín hizo que “se levantara sobre el mundo la esperanza y la aurora de la salvación”. Por eso la Iglesia nos invita a celebrarla con alegría.

Antífona de entrada

Celebremos con alegría el nacimiento de la Santísima Virgen María, de quien nació el sol de justicia, Cristo nuestro Señor.

Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios nuestro, las riquezas de tu gracia, y ya que la maternidad de la Virgen María fue para nosotros el comienzo de la salvación, que la fiesta de su Natividad acreciente la paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El momento en que dé a luz la que debe ser madre.

Lectura de la profecía de Miqueas 5, 1-4a

Así habla el Señor:

Tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial. Por eso, el Señor los abandonará hasta el momento en que dé a luz la que debe ser madre; entonces el resto de sus hermanos volverá junto a los israelitas. Él se mantendrá de pie y los apacentará con la fuerza del Señor, con la majestad del nombre del Señor, su Dios.

Ellos habitarán tranquilos, porque Él será grande hasta los confines de la tierra. ¡Y Él mismo será la paz!

SALMO RESPONSORIAL 12, 6

R\. ¡Mi corazón se alegra en el Señor!

Yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste.

¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO

Aleluya.

¡Eres feliz, santa Virgen María, y digna de toda alabanza; de ti nació el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios!

Aleluya.

EVANGELIO

EVANGELIO

Lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 1-16. 18-23

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob;

Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de éstos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón; Esrón, padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de éste fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de éste fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David.

David fue padre de Salomón, y la madre de éste fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat; padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.

Este fue el origen de Jesucristo:

María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.

Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su Pueblo de todos sus pecados”.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:

“La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: «Dios con nosotros».

 

Fuente  :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-09-08

REFLEXIÓN EN VIDEO : 

https://www.youtube.com/watch?v=tKPWmO-d8Dk