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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. miércoles 03 de junio de 2020

Hoy, miércoles, 3 de junio de 2020

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del san Pablo a Timoteo (1,1-3.6-12):

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, llamado a anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido; te deseo la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Doy gracias a Dios, a quien sirvo con pura conciencia, como mis antepasados, porque tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día. Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Él nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio. De este Evangelio me han nombrado heraldo, apóstol y maestro, y ésta es la razón de mi penosa situación presente; pero no me siento derrotado, pues sé de quién me he fiado y estoy firmemente persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 122

R/.
A ti, Señor, levanto mis ojos

A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo.
Como están los ojos de los esclavos
fijos en las manos de sus señores. R/.

Como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos
en el Señor, Dios nuestro,
esperando su misericordia. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,18-27):

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano.» Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella.»
Jesús les respondió: «Estáis equivocados, porque no entendéis la Escritura ni el poder de Dios. Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo. Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: «Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob»? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados.»

Palabra de Dios

REFLEXIÓN. :

A la paz de Dios:

Hay cosas con las que no se juega. La resurrección es algo demasiado serio como para dejarlo en manos de cualquiera. No se puede entrar como un elefante en una cacharrería, porque pasa lo que pasa. Vino Jesús a traernos Vida y algunos se quieren burlar. Reírse de Él que hizo FE DE VIDA.

FE DE VIDA (LETRA y MÚSICA: J.M. SERRAT)

DESDE MIS OJOS QUE MIRAN, DESDE MIS MANOS QUE TOCAN,
DESDE MI LENGUA Y MI BOCA, DOY FE DE VIDA.
DE VIDA POR TODAS PARTES, DE VIDA POR DONDEQUIERA,
DE CUALQUIER MODO Y MANERA, A PESAR DE LOS PESARES.
VIDA, VIDA DE MI VIDA.
VIDA QUE DA VIDA.
VIDA, VIDA QUE APRESA,
VIDA QUE SE RIE,
VIDA QUE BESA.
VIDA BIENVENIDA,
VIDA QUE CONVIDA.
VIDA QUE DUELE,
VIDA QUE MATA,
VIDA QUE MUERE.
VIDA COMPAÑERA,
VIDA POR BANDERA
VIDA, VIDA, VIDA, VIDA, VIDA…
DESDE LOS SUEÑOS PENDIENTES
Y LOS FRACASOS CUMPLIDOS,
LA MEMORIA Y EL OLVIDO
DAN FE DE VIDA.
EN LAS LUCES Y EN LAS SOMBRAS,
CON SU MIEL Y SU VINAGRE,
A MI ESPEJO MISERABLE
VIENE A MIRARSE LA VIDA.

LA ANÉCDOTA

Los saduceos: el término deriva de Sadoc, sacerdote ligado a la historia de David y Salomón. Poco numerosos, pero con mucho poder, los saduceos pertenecían a la clase sacerdotal y a la nobleza laica. Se atenían a la letra de la Escritura Santa y a la autoridad de Moisés (precisamente por eso Jesús les argumenta así); no aceptaban la tradición oral de los fariseos como fuente de interpretación de la Escritura.

Partiendo de una interpretación ridícula de la ley del Levirato -Dt 25- (la viuda debe casarse con el hermano) quieren atacar a Jesús y su planteamiento sobre la resurrección. Y por ahí no pasa Jesús.

LA CATEGORÍA

Pasando de la anécdota a la categoría, podemos extraer algunas lecciones importantes.

Dios de vivos. Jesús acude al pasaje de Moisés en la zarza ardiendo. El “Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob” quiere la vida de todos sus hijos. “No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos”. Él quiere la vida de todos y cada uno de sus hijos. La Vida con mayúsculas, en condiciones. Porque Jesús ha resucitado la vida de los seres humanos tiene sentido. Y a partir de la resurrección de Jesús, la vida de los hombres y de las mujeres merecen la pena y, lo que es más importante, merecen la alegría.

Credo. La creencia en la vida que no tiene fin es uno de los elementos centrales de nuestra profesión de fe: “CREO EN LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS Y EN LA VIDA ETERNA”.

Vuestro hermano y amigo
Óscar Romano

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 02 de junio de 2020.

Hoy, martes, 2 de junio de 2020

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro (3,12-15a.17-18):

Esperad y apresurad la venida del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos. Pero nosotros, confiados en la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con él, inmaculados e irreprochables. Considerad que la paciencia de Dios es nuestra salvación. Así, pues, queridos hermanos, vosotros estáis prevenidos; estad en guardia para que no os arrastre el error de esos hombres sin principios, y perdáis pie. Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien sea la gloria ahora y hasta el día eterno. Amén.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 89

R/.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación

Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios. R/.

Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán.»
Mil años en tu presencia
son un ayer, que pasó; una vela nocturna. R/.

Aunque uno viva setenta años,
y el más robusto hasta ochenta,
la mayor parte son fatiga inútil,
porque pasan aprisa y vuelan. R/.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Que tus siervos vean tu acción,
y sus hijos tu gloria. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,13-17):

En aquel tiempo, enviaron a Jesús unos fariseos y partidarios de Herodes, para cazarlo con una pregunta. Se acercaron y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa de nadie; porque no te fijas en lo que la gente sea, sino que enseñas el camino de Dios sinceramente. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?»
Jesús, viendo su hipocresía, les replicó: «¿Por qué intentáis cogerme? Traedme un denario, que lo vea.»
Se lo trajeron. Y él les preguntó: «¿De quién es esta cara y esta inscripción?»
Le contestaron: «Del César.»
Les replicó: «Lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios, a Dios.»
Se quedaron admirados.

Palabra de Dios

REFLEXIÓN :

A la paz de Dios:

Dos peligros, dos, a evitar. Teocracia y cesaropapismo. Wikipedia dixit.

Teocracia (del griego θε?ς [theós], ‘dios’ y κρ?τος [kratos], ‘poder’, ‘gobierno: «gobierno de Dios») es la forma de gobierno donde los administradores estatales coinciden con los líderes de la religión dominante, y las políticas de gobierno son idénticas o están muy influidas por los principios de la religión dominante. Generalmente, el gobierno afirma mandar en nombre de la divinidad, tal como especifica la religión local.

El DRAE definía «teocracia» como el «gobierno ejercido directamente por Dios», y en una segunda acepción: «Sociedad en que la autoridad política, considerada emanada de Dios, se ejerce por sus ministros». En la edición de 2014, escindió esa segunda acepción en dos, ampliando esa posibilidad de ejercicio al indicar que «es ejercida directa o indirectamente por un poder religioso, como una casta sacerdotal o un monarca»; e introduciendo como tercera acepción la posibilidad de denominar «teocracia» al país que tiene esta forma de gobierno.

Cesaropapismo: El Estado se servía de la Iglesia para santificar sus actos y llamar a la obediencia de su mando, amparándose en que ello era la voluntad de Dios, y la Iglesia se servía del Estado para obtener y aumentar sus ingresos4 y privilegios.

Desde el siglo IX el basileus absorbe toda la autoridad y se transforma en un emperador que es a su vez rey y sacerdote, algo que va en contradicción con la formulación hecha siglos atrás por Flavio Josefo en referencia a lo que él denomina teocracia (es decir, el gobierno de Dios en la tierra).

Juntos, pero no revueltos. Al césar se le paga. A Dios se le agradece.

Vuestro hermano y amigo
Óscar Romano

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 01 de junio de 2020.

Hoy, lunes, 1 de junio de 2020

Primera lectura

Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pedro (1,1-7):

Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como a nosotros. Crezca vuestra gracia y paz por el conocimiento de Dios y de Jesús, nuestro Señor. Su divino poder nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado los inapreciables y extraordinarios bienes prometidos, con los cuales podéis escapar de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y participar del mismo ser de Dios. En vista de eso, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, al cariño fraterno el amor.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 90

R/.
Dios mío, confío en ti

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/.

«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación.» R/.

«Lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,1-12):

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia.» Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»?»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

LA VIÑA DE DIOS

Introducción
 Vamos a escuchar la segunda carta de San Pedro, escrita probablemente por alguien que pertenecía al grupo de los discípulos de Pedro, en el siglo II. El autor nos alerta contra falsos maestros y contra el miedo de la segunda venida de Cristo en la Parusía.

Evangelio.
 La parábola de los labradores o arrendatarios malvados, que arriendan y cultivan la viña, describe con palabras conmovedoras ante todo cómo ama Dios a su pueblo escogido (a Israel, y también a nosotros), como un viñador ama a su viña. Este es un tema muy querido por las Escrituras. Dios planta la viña y la cuida con esmero. Dios toma la iniciativa en el amor. Después deja aparte su trabajo para que los trabajadores lo continúen y desarrollen; se lo confía a ellos y quiere ver cómo da fruto a su debido tiempo. Envía incluso a su propio Hijo. Israel no produjo el fruto esperado. ¿Lo producimos nosotros?

Colecta Oh Dios bondadoso, tú nos amas. Hoy nos preguntas a nosotros: “Pueblo mío, respóndeme: ¿Qué más hubiera podido yo hacer por ti?” Enséñanos y ayúdanos a responder con todo nuestro ser a tu perdón cotidiano y a tu infinita paciencia, a la riqueza de vida que Jesús nos trae, y a las mociones del Espíritu Santo, para que seamos un pueblo que da fruto duradero. Que sepamos llevar a todos nuestros hermanos una justicia animada por el amor; que aprendamos a compartir como tú compartes con nosotros. Muéstranos tu misericordia por Jesucristo, nuestro Señor.

Intenciones

  • Por la Iglesia -que somos nosotros- para que permanezca siempre joven y fiel, e inspire no solo a sus miembros sino al mundo entero con un sentido de firme esperanza y de profundo amor. Roguemos al Señor.
  • Por todo el pueblo cristiano: para que sepamos mostrar paciencia y compasión hacia el pueblo descarriado y a los que nos decepcionan; que sepamos aceptarlos como el Señor nos acepta a nosotros… Roguemos al Señor.
  • Y por todos nosotros en esta nuestra comunidad, para que seamos agradecidos porque el Señor nos ha constituido como su viña y como sus arrendatarios, de quienes espera mucho fruto… Roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, siempre fiel a tu alianza con nosotros: traemos estos dones de pan y vino ante ti para celebrar cómo has sellado con nosotros, tu pueblo escogido, un pacto nuevo y eterno por medio de la muerte y resurrección de tu Hijo. No permitas que nos volvamos orgullosos de ser el pueblo que tú amas, sino ayúdanos a ser dignos de tu confianza y a darte una respuesta de fe profunda expresada en nuestro servicio a los hermanos. Te pedimos nos lo concedas por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión

Señor, Dios todopoderoso: en esta eucaristía tu Hijo Jesús ha sido para nosotros tu palabra alentadora y tu alimento reconfortante para construir tu Reino entre los hombres. Afianza nuestra esperanza de que Cristo permanecerá siempre con nosotros y de que Él es el fundamento sobre el que construimos la comunidad. Danos fuerte sentido de inventiva y de creatividad para compartir, con todos los que quieran escucharla, la Buena Noticia que nosotros hemos recibido. Y haz que sepamos responder generosamente a tu amor siempre fiel. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, nuestro Señor.

Bendición
Somos viña del Señor, pueblo querido con cariño por Dios. Por eso tenemos que corresponder al amor de Dios. Él nos envía a proclamar de palabra y de obra su Buena Noticia, con la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo, y Espíritu Santo.


El material que aquí te ofrecemos está tomado de la obra del P. Camilo Marivoet, cicm y publicada en Filipinas por Claretian Publications (en inglés) con el título de LITURGY ALIVE. La traducción y adaptación es del P. Carmelo Astiz, misionero claretiano.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. sábado 30 de mayo de 2020.

Hoy, sábado, 30 de mayo de 2020

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (28,16-20.30-31):

Cuando llegamos a Roma, le permitieron a Pablo vivir por su cuenta en una casa, con un soldado que lo vigilase.
Tres días después, convocó a los judíos principales; cuando se reunieron, les dijo: «Hermanos, estoy aquí preso sin haber hecho nada contra el pueblo ni las tradiciones de nuestros padres; en Jerusalén me entregaron a los romanos. Me interrogaron y querían ponerme en libertad, porque no encontraban nada que mereciera la muerte; pero, como los judíos se oponían, tuve que apelar al César; aunque no es que tenga intención de acusar a mi pueblo. Por este motivo he querido veros y hablar con vosotros; pues por la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas.» Vivió allí dos años enteros a su propia costa, recibiendo a todos los que acudían, predicándoles el reino de Dios y enseñando lo que se refiere al Señor Jesucristo con toda libertad, sin estorbos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 10,4.5.7

R/.
Los buenos verán tu rostro, Señor

El Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres. R/.

El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo odia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (21,20-25):

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»
Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y éste ¿qué?»
Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.»
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?» Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Llegamos a la páginas final del Cuarto Evangelio, donde nos encontramos junto a Jesús a dos de sus principales seguidores: Pedro y el «discípulo amado», del que no tenemos noticias por los otros evangelios. En este se le nombre en dos ocasiones como «el otro discípulo» (Jn 18,15-16; 20,3-4.8) y seis veces como «el discípulo a quien Jesús amaba«. Y entre ambos parece haber una cierta tensión.

      ¿Quién es este discípulo amado? No encontramos en ningún lugar una referencia a su nombre. Por distintas razones que no es oportuno desarrollar aquí, muy pocos estudiosos consideran que pueda tratarse de «Juan», el pescador de Galilea, el hijo del Zebedeo. Se han propuesto distintas hipótesis, pero no hay un acuerdo general. Sí parece bastante seguro que no formaba parte del grupo estable de los Doce apóstoles. Bien sabemos que Jesús tenía otros muchos seguidores que no formaban parte de ese grupo tan especial.

       Seguramente nos ayude más para nuestra reflexión y oración, fijarnos en algunos de sus rasgos, tal como nos los presenta este Evangelio.

La intimidad con Jesús.  Quien redactara este capítulo final nos lo recuerda literalmente recostado «en el seno de Jesús». Es un modo bien expresivo de describir la intimidad del discípulo con su Maestro. Precisamente en el Prólogo de este Evangelio, se dice de Jesús que estaba «en el seno del Padre». Son las dos únicas veces que aparece esta expresión. Es, por tanto, una intimidad, una relación de amor sumamente especial y única. Y evidente para el resto de discípulos. Precisamente Pedro lo aprovechó para sonsacarle quién sería el traidor. y por tanto, no es casualidad que el «Amor» esté tan presente por todas partes: Tanto amó Dios al mundo… el mandamiento nuevo, nadie tiene amor más grande que el que da la vida… vosotros sois mis amigos… y tantos otros.

Las «presencias» del Discípulo Amado.  Ya hemos apuntado antes su cercanía, su proximidad física con Jesús en la última Cena (donde Jesús establece su Nueva Alianza, invita a la unidad y al servicio mutuo, y constituye la Comunidad de hermanos llamados a dar testimonio con su propia vida).  El discípulo amado está muy cerca del Señor en la Eucaristía.

      También está presente (el único varón) en el Calvario, junto a algunas mujeres. El Discípulo Amado no huye ante el dolor de su Maestro. El Amor se expresa por la cercanía con el que sufre. Una presencia silenciosa, pero importante. Tuvo que ser un alivio y un consuelo. Cuánto ayuda en momentos tan duros como la muerte, la cercanía física de los que nos aman. Así tuvo la oportunidad de ver cómo el soldado traspasaba su costado con la lanza, de la que brotaban sangre y agua. La vida-sangre derramada por amor, y el agua del Espíritu.

      Esa cercanía la aprovecha el Crucificado para encomendarle a su Madre. Y viceversa. Es un regalo, una misión y una responsabilidad. La acogió en su casa. La presencia de María y el cariño mutuo definen al Discípulo de Jesús.

El primero. El primero en llegar al sepulcro vacío. Al ver los «signos», las vendas, y la falta del cadáver… vio y creyó. Pedro también había llegado a la tumba, y vio los mismos signos. Pero fue el Discípulo amado quien supo interpretar los signos de vida de Jesús. Probablemente por eso no encontramos una «aparición» del resucitado a este Discípulo. No la necesitaba. Ya tenía la fe. Hoy la Iglesia invita repetidamente a leer «los signos de los tiempos»….

El testigo de la verdad. La Verdad aparece repetidamente en este escrito. Entre otras cosas afirma del mismo Jesucristo: «Yo soy la Verdad».  Al concluir el Evangelio, deja constancia: «Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero». El testimonio no se reduce a contar hechos, como podría hacerlo un periodista o un historiador. Son hechos «experimentados», que le han afectado, que le han cambiado, que le han convertido en Discípulo.  Es decir: son hechos interpretados, meditados y compartidos. Por eso es capaz de ayudar a creer a otros: ese «nosotros» que sabe que su testimonio es de fiar. Antes había escrito: «Éstas quedan escritas para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida por medio de él. (Jn 20, 31). Lo que ayuda a creer no es la biografía, los hechos de la vida de Jesús: sino el testimonio de fe.

      Si en esto consiste el ser «discípulo amado de Jesús», si nosotros lo pretendemos… nos queda enorme, y nos podemos desanimar. Quizá Pedro se sentía «pequeño» a su lado, y se preguntaba cómo debía tratarle, qué pintaría en la nueva Comunidad de Jesús. Pues… «¿a ti qué?». Tú preocúpate de seguirme, apacienta a mis ovejas… y no te compares con nadie, ni pretendas controlar a otros que me siguen y me aman. Hay muchos modos de seguir al Maestro, pero la función de Pedro no será controlarnos… sino cuidarlos.

Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 29 de mayo de 2020.

Hoy, viernes, 29 de mayo de 2020

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (25,13-21):

En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumplimentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días.
Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: «Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos presentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesarea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, como Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 10,4-7

R/.
El Señor puso en el cielo su trono

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
Bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (21,15-19):

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro:
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?»
Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice: «Apacienta mis corderos.»
Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?»
Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Él le dice: «Pastorea mis ovejas.»
Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?»
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.»
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.
Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Parece que en el corazón de Pedro hay un problema que dificulta sus futuras responsabilidades comunitarias. Lo podríamos llamar «el-más-que». Es como una herida mal curada, que tiene que ver en parte con su orgullo personal, derivado de haber sido elegido por el Señor como «piedra» de su comunidad, y en parte con una mala comprensión de su autoridad o responsabilidad en ella. Y Jesús, con una infinita ternura y discreción, procura sanarlo y hacerle comprender su verdadera misión. Es una tentación siempre acechante para los pastores y responsables del Pueblo de Dios (clérigos y laicos), porque nos aleja del estilo y las opciones de Jesús.

       Resulta que Jesús -siendo el Hijo de Dios- nació en una cueva: fue «menos que» los demás, que sí habían encontrado acomodo en la posada o en algún otro lugar digno. Jesús en su primera noche en la tierra, y después tantas otras veces, fue»menos que» otros que sí tenían «dónde reclinar la cabeza». Y en el punto final de su vida, en la dura experiencia de la cruz,  «muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre». «Menos-que» un hombre.

       Los discípulos, nada menos que en plena última cena, discutían «quién era el más importante». Jesús les preguntó:  ¿Quién es el más importante, el que se sienta a la mesa o el que la sirve? No es acaso el que se sienta a la mesa? Sin embargo, yo estoy entre vosotros como el que sirve (Lc 22,27), como el menos importante, el «menos-que». 

       Podemos recordar también aquella parábola del fariseo y el publicano que suben al templo a orar. El fariseo no era como los demás, era «más-que», era «mejor que» el pobre desgraciado publicano que oraba en el último banco. Y su oración no fue escuchada. 

     Y sin olvidar que Jesús se rodeó durante su vida de los que «menos» importaban a los ojos de la sociedad y de la religión de entonces: prostitutas, leprosos, publicanos, cojos, ciegos…

      Pedro, en su impulsividad, había dejado salir una desagradable autosuficiencia, al considerarse «más-que» el resto de los discípulos: «Aunque todos te abandonen, yo no. Estoy dispuesto a dar mi vida por ti». O sea: «Yo más valiente y fiel que los demás». Pero a la hora de la verdad ni estaba tan dispuesto como pensaba, ni fue «más-que» ni mejor que los demás.

     Fue en el momento del lavatorio de pies cuando Pedro rechazó abiertamente la opción de Jesús por el «menos-que». Aquel gesto de lavar los pies, propio de esclavos, pretendía corregir la idea de «Maestro y Señor» que tenían los Doce: «Si yo, que soy el Maestro y Señor, os he lavado los pies»… Haced vosotros lo mismo. Poneos a los pies de los demás, servid, aliviad, cuidad… Sabéis que ningún esclavo es más importante (el «más-que») que su amo, y que ningún mensajero es más importante que quien lo envía. Si entendéis estas cosas, hacedlas. (Jn 13, 13-17. 37-38).Pero Pedro parece que no terminaba de entenderlo.

    Y Jesús decide ayudarle a bajarse de su «pedestal» antes de confirmarle en sus tareas como jefe del colegio apostólico. Empieza por preguntarle: «¿Me amas más que éstos?». Formula la pregunta hasta tres veces. Y por tres veces, cuando Pedro le responde (sin aludir a los demás, sin afirmar su «más que»), Jesús le dice: «pastorea, apacienta» a mis ovejas. Lo que necesito de ti no es que seas «más-que»  nadie, ni mejor que los demás, sino que aprendas que el Buen Pastor es el que da la vida por sus ovejas, el que está pendiente de ellas, el que ni se mira a sí mismo, ni se compara con nadie, ni se considera más digno. Es decir: Pedro, ya que dices que me amas… que se te note en lo que yo te mando: que ames a los míos. Que, al igual que yo he guardado a los que me han sido encomendados por el Padre, ahora tú, Pedro (y luego el resto de apóstoles) tenéis la tarea de guardar y cuidar, apacentar un rebaño que es suyo, y al que tenemos que servir como si fuéramos el mismo Jesús. Sólo así puede entenderse la misión de Pedro, y de todo pastor o agente de pastoral. 

       Esta encomienda de Jesús debiera afectar mucho más a nuestro modo de estar con, entre y al servicio de la ovejas. Con menos «dignidades, distinciones, distancias, títulos….» y mucho más pendientes del rebaño, a pesar de todas nuestras fragilidades, y precisamente partiendo de ellas, porque eso nos hará más compasivos, más servidores, más humildes, más «pastores según el corazón de Dios».

Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy