Ir al contenido principal

Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 30 de julio de 2022.

Hoy, sábado, 30 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura de la profecía de Jeremías (26,11-16.24):

En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los príncipes y al pueblo: «Este hombre es reo de muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis oído con vuestros oídos.»
Jeremías respondió a los príncipes y al pueblo: «El Señor me envió a profetizar contra este templo y esta ciudad las palabras que habéis oído. Pero, ahora, enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, escuchad la voz del Señor, vuestro Dios; y el Señor se arrepentirá de la amenaza que pronunció contra vosotros. Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor os parezca. Pero, sabedlo bien: si vosotros me matáis, echáis sangre inocente sobre vosotros, sobre esta ciudad y sus habitantes. Porque ciertamente me ha enviado el Señor a vosotros, a predicar a vuestros oídos estas palabras.»
Los príncipes del pueblo dijeron a los sacerdotes y profetas: «Este hombre no es reo de muerte, porque nos ha hablado en nombre del Señor, nuestro Dios.»
Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías, para que no lo entregaran al pueblo para matarlo.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 68

R/.
Escúchame, Señor, el día de tu favor

Arráncame del cieno, que no me hunda;
líbrame de los que me aborrecen,
y de las aguas sin fondo.
Que no me arrastre la corriente,
que no me trague el torbellino,
que no se cierre la poza sobre mí. R/.

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,1-12):

En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: «Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él.»
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: «Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista.»
El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Después de una semana oyendo hablar del Reino de Dios, junto al testimonio de la vida de algunos santos, en el evangelio de hoy se nos presenta el “reino de la frivolidad”: un Herodes que se lleva a la mujer de su hermano; una mujer que busca quitar del medio al Bautista; una hija que acepta ser mediadora de los planes de venganza de su madre; y un rey a quien le pesa más el qué dirán los invitados que la justicia.

Nuestro mundo también tiene mucha frivolidad. No hay más que mirar alrededor, ver las noticias o entrar en internet. Afortunadamente, en nuestro mundo también hay muchas “semillas del Reino”. ¿Qué pesa más…? ¿Quién lo sabe? Y además, no nos toca a nosotros juzgar, como decíamos ayer.

Lo que nos toca a nosotros es crecer en consciencia, darnos cuenta de lo que pasa, descubrir esas semillas de Vida, acogerlas, cultivarlas, repartirlas… La parábola del Reino como pequeña semilla vuelve a iluminarnos al final de esta semana.

Algo así fue la vida de Santiago, la de Santa Marta… y la de tantos otros hombres y mujeres santos. También de aquellos “santos de la puerta de al lado”, que nos dice Francisco: aquellas personas que, con su vida sencilla, abren caminos a la verdad, al bien y a la belleza, para bien de muchos. Porque su corazón está abierto al Dios del Reino, y en su vida acogen el Reino de Dios. Entre dudas y certezas, con sus luces y sombras… Así es como crece todo lo importante. Sin perder la esperanza.

Pues tras esta semana contigo, sólo me queda desearte que tengas un buen fin de semana. Y hasta la siguiente.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 29 de julio de 2022.

Viernes de la decimoséptima semana del tiempo ordinario
Santa Marta de Betania
Memoria obligatoria
Color: blanco

Marta aparece tres veces en el Evangelio: en la cena de Betania cuando, con María su hermana, acoge a Jesús en su casa; en la resurrección de su hermano Lázaro, cuando profesa su fe en Jesús y, finalmente, en el banquete ofrecido al Señor, seis días antes de la Pascua. En cada circunstancia, el relato del evangelio destaca su rol de dueña de casa.

PRIMERA LECTURA

Todo el pueblo se amontonó alrededor de Jeremías en la casa del Señor.

Lectura del libro de Jeremías    26, 1-9

Al comienzo del reinado de Joaquím, hijo de Josías, rey de Judá, llegó esta palabra a Jeremías, de parte del Señor:

“Así habla el Señor: Párate en el atrio de la Casa del Señor y di a toda la gente de las ciudades de Judá que vienen a postrarse en la Casa del Señor todas las palabras que Yo te mandé decirles, sin omitir ni una sola.  Tal vez escuchen y se conviertan de su mal camino; entonces Yo me arrepentiré del mal que pienso hacerles a causa de la maldad de sus acciones. Tú les dirás: Así habla el Señor: Si ustedes no me escuchan ni caminan según la Ley que Yo les propuse; si no escuchan las palabras de mis servidores los profetas, que Yo les envío incansablemente y a quienes ustedes no han escuchado, entonces Yo trataré a esta Casa como traté a Silo y haré de esta ciudad una maldición para todas las naciones de la tierra”.

Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías mientras él pronunciaba estas palabras en la Casa del Señor. Y apenas Jeremías terminó de decir todo lo que el Señor le había ordenado decir al pueblo, los sacerdotes y los profetas se le echaron encima, diciendo: “¡Vas a morir! Porque has profetizado en nombre del Señor, diciendo: Esta Casa será como Silo, y esta ciudad será arrasada y quedará deshabitada”.

Entonces todo el pueblo se amontonó alrededor de Jeremías en la Casa del Señor.

SALMO RESPONSORIAL    68, 5. 8-10. 14

R/. ¡Respóndeme, Dios mío, por tu gran amor!

Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo; más fuertes que mis huesos, los que me atacan sin razón. ¡Y hasta tengo que devolver lo que yo no he robado!

Por ti he soportado afrentas y la vergüenza cubrió mi rostro; me convertí en un extraño para mis hermanos, fui un extranjero para los hijos de mi madre: porque el celo de tu Casa me devora, y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian.

Pero mi oración sube hasta ti, Señor, en el momento favorable: respóndeme, Dios mío, por tu gran amor, sálvame, por tu fidelidad.

EVANGELIO

¿No es éste el hijo del carpintero? ¿De dónde le vendrá todo esto?

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo    13, 54-58

Al llegar a su pueblo, Jesús se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados.

“¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?”

Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia”.

Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia.php

REFLEXIÓN :

El evangelio de hoy nos presenta el relato de las andanzas de Jesús en Galilea; narra cómo fue la visita de Jesús a Nazaret, su comunidad de origen. Su paso por Nazaret, de algún modo fue doloroso para Jesús. Lo que antes era su comunidad, ahora ha dejado de serlo; algo cambió. ¿Narración de un fracaso o contraste con la admiración que otros muestran ante la actividad del Maestro? Los paisanos de Jesús no disimulan su desconcierto pues no se explican cómo el hijo de un carpintero atesora tanta sabiduría y tanto saber estar para comunicar su saludable mensaje con la autoridad con la que él lo hace y, además, realizar signos o milagros. Sus compatriotas se preguntan con cierta reticencia y no ocultan su desconfianza y un claro rechazo hacia Jesús de Nazaret. Saben sus antecedentes familiares, conocen el mundo al que pertenece… y parece que tales premisas no dan para tanto. La tímida defensa de Jesús consiste en un dicho sobre lo mal visto que es un profeta en su patria, si bien lo fundamental es que sus coterráneos se cierran a acoger su palabra y no se atreven a leer con mejores ojos sus signos curadores y compasivos. Jesús, a partir de ahora, se ocupará de iniciar a sus discípulos en el mensaje del Reino de Dios y a acoger a los paganos que le demuestran tener más fe que sus paisanos y, por tanto, acreditan acoger el pan de la Buena Noticia. Donde no hay fe, Jesús no puede hacer milagros.

Fuente : https://boosco.org/www/2018/08/02/mateo-13-54-58-no-es-este-el-hijo-del-carpintero/

EDD. jueves 28 de julio de 2022.

Hoy, jueves, 28 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (18,1-6):

Palabra del Señor que recibió Jeremías: «Levántate y baja al taller del alfarero, y allí te comunicaré mi palabra.»
Bajé al taller del alfarero, que estaba trabajando en el torno. A veces, le salía mal una vasija de barro que estaba haciendo, y volvía a hacer otra vasija, según le parecía al alfarero.
Entonces me vino la palabra del Señor: «¿Y no podré yo trataros a vosotros, casa de Israel, como este alfarero? –oráculo del Señor–. Mirad: como está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano, casa de Israel.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 145

R/.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob

Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista. R/.

No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes. R/.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,47-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos les contestaron: «Sí.»
Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Hoy Jesús nos presenta el Reino como una gran red, con la que los marineros salen a pescar… y que recoge todo lo que hay. Y que cuando está llena, se sube a la barca y se va seleccionando, para quedarse con lo bueno y desechar lo que no sirve.

Es normal: no todo es lo mismo. Como se dice por aquí, “no da igual ocho que ochenta”. Para el Dios del Reino hay cosas que tienen mucho valor, pero hay otras que no sirven, porque no construyen humanidad, Reino, Vida.

La vida es el tiempo de la libertad. Se nos ha regalado un tiempo y unas capacidades, y con ello podemos hacer muchas cosas. Podemos construir… o destruir. También podemos darnos cuenta y arrepentirnos. La vida es también tiempo de perdón y de reconciliación.

Por eso, al final, no será lo mismo una vida entregada -de las múltiples maneras que se puede entregar-, que una vida guardada, malgastada –de las muchas formas que también se puede hacer esto-. El final de la vida será la verdad y la consolidación de lo que fue.

Dios quiere que todos los hombres y mujeres se salven… En su casa hay sitio para todos, y ya nos lo ha preparado. A la vez, Dios respeta nuestra libertad. Malgastar la vida es como decidir quedarse fuera de la fiesta, del banquete que nos ha preparado… y que ya estamos pudiendo gustar aquí en la tierra.

La vida eterna es vivir con Dios y con los otros. La muerte eterna es vivir sin Dios y sin los demás. Ambas empiezan ahora, pero se consolidarán al final… aunque no nos toca a nosotros determinarlo, sino al Dios de Jesucristo, que respeta nuestra libertad a la vez que es misericordioso.

Sobre todo, no nos toca a nosotros hacer el juicio antes de tiempo. La red con los peces tiene su selección al final, no durante la pesca.

Sigamos caminando, dando pasos hacia la Vida y ayudando a otros a vivir ya de la plenitud que Dios nos ofrece.

Ojalá que nadie se quede fuera de la fiesta…

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 27 de julio de 2022.

Hoy, miércoles, 27 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del profeta Jeremías (15,10.16-21):

Ay de mí, ¡madre mía!, ¿por qué me diste a luz? Soy hombre que trae líos y contiendas a todo el país. No les debo dinero, ni me deben; ¡pero todos me maldicen! Cuando me llegaban tus palabras, yo las devoraba. Tus palabras eran para mí gozo y alegría, porque entonces hacías descansar tu Nombre sobre mí, ¡oh Yavé Sabaot! Yo no me sentaba con otros para bromear, sino que, apenas tu mano me tomaba, yo me sentaba aparte, pues me habías llenado de tu propio enojo. ¿Por qué mi dolor no tiene fin y no hay remedio para mi herida? ¿Por qué tú, mi manantial, me dejas de repente sin agua?
Entonces Yavé me dijo: «Si vuelves a mí, yo te haré volver a mi servicio. Separa el oro de la escoria si quieres ser mi propia boca. Tendrán que volver a ti, pero tú no volverás a ellos. Haré que tú seas como una fortaleza y una pared de bronce frente a ellos; y si te declaran la guerra, no te vencerán, pues yo estoy contigo para librarte y salvarte. Te protegeré contra los malvados y te arrancaré de las manos de los violentos.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 58,2-18

R/.
Dios es mi refugio en el peligro

Líbrame de mi enemigo, Dios mío,
protégeme de mis agresores;
líbrame de los malhechores,
sálvame de los hombres sanguinarios. R/.

Mira que me están acechando
y me acosan los poderosos.
Sin que yo haya pecado ni faltado, Señor,
sin culpa mía, avanzan para acometerme. R/.

Estoy velando contigo, fuerza mía,
porque tú, oh Dios, eres mi alcázar;
que tu favor se adelante, oh Dios,
y me haga ver la derrota del enemigo. R/.

Yo cantaré tu fuerza,
por la mañana aclamaré tu misericordia:
porque has sido mi alcázar
y mi refugio en el peligro. R/.

Y tañeré en tu honor, fuerza mía,
porque tú, oh Dios, eres mi alcázar. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,44-46):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Hoy Jesús nos vuelve a hablar del Reino de Dios. El centro de su predicación, porque fue el centro de su vida…

En realidad, la humanidad siempre ha buscado “el secreto de la felicidad”, “la piedra de la sabiduría”, “el elixir de la eterna juventud”… “el tesoro”.

Pues bien, Jesús dice que eso, encontrar el Reino de Dios es como encontrar el tesoro de la vida y el secreto de la existencia. El que lo encuentra, es capaz de dejarlo todo por ello.

Su rostro se vuelve luminoso, como el de Moisés (“contempladlo, y quedaréis radiantes”, dice un Salmo).

Sus manos se abren, para dar y recibir.

Su corazón se esponja, con un sitio para todos.

La vida se vuelve confianza, en la salud y en la enfermedad.

El mundo se transforma en la casa de todos.

El futuro se contempla con esperanza…

“Reino de Dios”. Los dos términos son importantes. Porque el Reino no es anónimo, sino que tiene un Padre, Alguien para quien somos alguien, con nombre, con historia, con futuro. Y “Dios del Reino”, porque no es un Dios aislado, alejado, abstraído… Es un Dios que se da a la humanidad, que inaugura un reinado nuevo, que se preocupa por todos.

Cada vez que rezamos la oración del “Padre nuestro”, invocamos a Dios y le pedimos que “venga su Reino”.

“Venga tu Reino, Señor.
Venga a nosotros
y que lo acojamos, lo amasemos y lo repartamos
a manos llenas”.
Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 26 de julio de 2022.

Martes de la decimoséptima semana del tiempo ordinario
Santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María
Memoria obligada
Color: blanco

Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye estos nombres a los padres de la Santísima Virgen María. El culto a Santa Ana se introdujo ya en la Iglesia oriental en el siglo VI, y pasó a la occidental en el siglo X; el culto a San Joaquín es más reciente.

PRIMERA LECTURA

Su nombre sobrevive a través de las generaciones.

Lectura del libro del Eclesiástico  44, 1. 9-15

Elogiemos a los hombres ilustres, a los antepasados de nuestra raza. Porque hay otros que cayeron en el olvido y desaparecieron como si no hubieran existido; pasaron como si no hubieran nacido, igual que sus hijos después de ellos. No sucede así con aquéllos, los hombres de bien, cuyas obras de justicia no han sido olvidadas. Con su descendencia se perpetúa la rica herencia que procede de ellos. Su descendencia fue fiel a las alianzas y también sus nietos, gracias a ellos. Su descendencia permanecerá para siempre, y su gloria no se extinguirá. Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre sobrevive a través de las generaciones. Los pueblos proclaman su sabiduría, y la asamblea anuncia su alabanza.

SALMO RESPONSORIAL 131, 11. 13-14. 17-18

R/. El Señor le dará el trono de David, su padre.

El Señor hizo un juramento a David, una firme promesa, de la que no se retractará: “Yo pondré sobre tu trono a uno de tus descendientes”.

Porque el Señor eligió a Sión, y la deseó para que fuera su Morada. “Éste es mi Reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado”.

“Allí haré germinar el poder de David: Yo preparé una lámpara para mi Ungido. Cubriré de vergüenza a sus enemigos, y su insignia real florecerá sobre él”.

EVANGELIO

Muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo  13, 16-17

Jesús dijo a sus discípulos:

Felices los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.

Palabra del Señor.

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2022-07-26

REFLEXIÓN :

Oír y conocer la palabra de Dios a través de Jesús o gracias a Jesús es en realidad un privilegio que no todos tienen y que no siempre valoramos adecuadamente. El conocer al Señor, el tener la inquietud por oír y meditar su palabra es en verdad un Don, una Gracia que el mismo Jesús nos concede y que por lo tanto no puede ser guardada para nosotros Tomemos conciencia de este privilegio y hagamos del meditarla y llevarla a la práctica nuestro mejor hábito. ¿Cómo manifiesto que he visto y oído la Palabra de Dios?

Fuente : https://boosco.org/www/2017/07/25/mt-13-16-17-muchos-profetas-y-justos-desearon-ver-lo-que-ustedes-ven/

EDD. lunes 25 de julio de 2022.

Hoy, lunes, 25 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,33;5,12.27-33;12,2):

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó: «¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.»
Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.» Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 66

R/.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,7-15):

Este tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (20,20-28):

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?»
Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?»
Contestaron: «Lo somos.»
Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Luis Manuel Suárez CMF

Queridos amigos:

Hoy es una fiesta grande. Celebramos el recuerdo vivo de uno de los 12, de aquellos elegidos personalmente por Jesús, el Maestro, que anduvieron por Galilea con Él, junto con algunas mujeres y algunos más, escuchando sus enseñanzas y siendo enviados a hacer lo mismo que Él hacía. Que llegaron a Jerusalén con grandes expectativas, que comieron la cena pascual con el Señor, que tuvieron miedo y huyeron… Y que finalmente fueron testigos de la Resurrección, en aquella Pascua y aquél Pentecostés que les dio de nuevo la fuerza para ser los testigos de Cristo hasta los confines de la tierra, sobre cuyo testimonio se asienta la fe de nuestra Iglesia, transmitida de generación en generación… hasta nosotros. Le conocemos como Santiago “el Mayor”, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, y según la tradición, predicó el Evangelio hasta “Finisterre” (el “fin de la tierra” conocido en aquel momento), y cuyo sepulcro se haya en la ciudad española de Santiago de Compostela, a donde peregrinan cada año muchas personas, especialmente en los “años santos”, que se celebran cuando el 25 de julio cae en domingo.

Se podrían decir muchas cosas de Santiago. Mirando las lecturas de hoy, quizá podríamos condensarlas en dos palabras: “barro” y “aliento”. Son dos palabras que pueden describir a todo ser humano, desde el relato de la Creación, en Génesis 2: el ser humano es formado del “barro” (símbolo de la fragilidad), y sobre ese barro, Dios sopla su “aliento” (símbolo de la vida, y sinónimo de “espíritu”).

En Santiago vemos una manera de concretar ese ser “barro y aliento”. Por un lado, aunque había oído a Jesús hablar de ser los últimos, de servir… pervive en él el anhelo de dominar, de ser uno de los primeros en el nuevo Reino que anuncia el Maestro, de sentarse a su derecha o a su izquierda, junto a su hermano. Jesús no escogió hombres perfectos, sino seres de “barro”, que tuvieron que hacer su camino de aprendizaje. Y desde ese barro, avanzado ya el camino, le vemos, tras la Pascua, predicando con valentía: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres…”. Una muestra del “aliento” de Dios, que con el nuevo envío del Resucitado se hace en ellos fuerza del Espíritu Santo.

“Barro y aliento”: esa es la vida de los santos, porque puede ser la vida de toda persona. “Este tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan (…) llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo”. Así también puede ser tu vida, si, como Santiago, como María… dejas que en tu barro sople el Señor el aliento de su Espíritu. ¿Te atreves?

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 24 de julio de 2022.

Paz y Bien a todos.

DOMINGO XVII DEL AÑO. 

Génesis 18,20-32: La figura de Abraham como mediador. Podemos destacar: el poder intercesor de Abraham, la justicia divina temperada por la misericordia y el nuevo sentido de la solidaridad. 

Colosenses 2,12-14: En el bautismo fuimos salvados por la fe en el poder de Dios que resucitó a Jesús. La salvación es presentada como la cancelación de una deuda y anulación del documento que la registra. 

Lucas 11,1-13: Catequesis de Jesús sobre la oración. El discípulo debe orar y pedir como un hijo a su padre, con confianza y constancia. 

1.- El protagonista en el texto del Génesis es Abraham, el amigo de Dios, a quien se le hizo la promesa: “en ti serán bendecidas todas las naciones” (Génesis 12,3). Es decir, él es puesto como mediador entre Dios y  todos los pueblos.  Aquí lo vemos intercediendo confiada y audazmente con Dios. Pide por ciudades ajenas a la Alianza. Y aparece un nuevo sentido de la solidaridad. Ya no es sólo una solidaridad en el pecado, (en Adán todos somos solidarios en el mal),  sino también en la justicia. De modo que la justicia de unos pocos redunda en beneficio de muchos. 

Llama la atención cómo es presentado el diálogo entre Abraham y Dios. Hay un regateo que brota de la confianza de un amigo que se atreve a ser insistente con Dios en lo que pide.

 

2.- Abraham va reduciendo el número de justos para que Dios perdone a Sodoma; pero llegó solamente hasta veinte justos. Sin embargo en la Nueva Economía bastará la muerte de Uno solo para salvar a todos. Dice san Pablo: “La prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores” (Romanos 5,8). Es Él quien canceló la deuda impagable. Él pago todo por nosotros. De esta manera se muestra la calidad de Dios, capaz de justificar a todos por causa del Único Justo, Jesús, ¡Bendito por siempre! De esta manera nos muestra Pablo lo que es la salvación obrada por Cristo. Teniendo a  un Dios tan rico en misericordia no tenemos excusa para no acercarnos a Él. 

3.-  Hoy hay mucha gente que cree bastarse por sí misma, que no necesitan de Dios. Por eso en la sociedad actual reina el secularismo, el negar a Dios o el prescindir de Él, ya no hace falta.  Pero también en el ambiente religioso (cristiano) hay una tendencia al pelagianismo, doctrina que sostiene que el hombre se santifica sin la ayuda de Dios, prescindiendo de la Gracia, sino sólo con sus propios medios. Cae en una autosuficiencia, cree bastarse a sí mismo. Consecuencia de todo esto: una crisis de oración. Y espiritualidad.  Y en casos extremos se echa mano de métodos y sistemas que rayan en lo esotérico y en lo mágico.  Es increíble, pero la persona que es autosuficiente y cree valerse por sí solo cae en la idolatría de las cosas, incluso en una especia de panteísmo (da gracias a la tierra por el alimento que le proporciona).

4.- Pero el discípulo del Reino es aquel que reconoce y acepta la soberanía de Dios. Por eso ora, pide con confianza. Si Abraham, por sentirse amigo de Dios, se atreve a dialogar y regatear con Él, con mayor razón un cristiano, ya que no sólo es amigo, sino hijo de Dios. Y en el Reino todos somos hijos-hermanos. Jesús nos enseña a orar; no da fórmulas, sino un modelo.  

Con la parábola del amigo inoportuno Jesús nos enseña la eficacia de la oración perseverante. Algunos ven en esto la “sabiduría de los mendigos”. El proverbio dice: “Miren a los mendigos los porfiados que son, no se dan por vencidos cuando son rechazados; saben que la tenacidad conduce al  éxito”. Así debe ser nuestra oración, no cansarnos nunca. 

Y Jesús agrega que si nosotros sabemos dar cosas buenas a un hijo, “¡Cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan”.  Claro, es cuestión de saber pedir. Y cuántas veces se pide no lo que es bueno, sino lo que no nos conviene.  El domingo pasado el Señor decía a Marta: Una sola cosa es necesaria. Y hoy nos dice lo que debemos pedir: al Espíritu Santo, Él nos ayudará a vivir en el Reino de Dios. Lo demás vendrá por añadidura.  Hagámoslo. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. sábado 23 de julio de 2022

Sábado de la decimosexta semana del tiempo ordinario
Santa Brígida, religiosa
Memoria libre 
Color: blanco

Brígida (1303-1373) pertenecía a la aristocracia sueca. Casada con un hombre profundamente cristiano, le dio ocho hijos. A la muerte de su marido, empezó a recibir revelaciones sobre la Pasión de Cristo. Como terciaria franciscana, pasó en Roma los últimos veintitrés años de su vida en la pobreza y la oración.

PRIMERA LECTURA

¿Piensan ustedes que es una cueva de ladrones esta Casa que es llamada con mi Nombre?

Lectura del libro de Jeremías   7, 1-11

Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos: “Párate a la puerta de la Casa del Señor, y proclama allí esta palabra. Tú dirás: Escuchen la palabra del Señor, todos ustedes, hombres de Judá que entran por estas puertas para postrarse delante del Señor.

Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Enmienden su conducta y sus acciones, y Yo haré que ustedes habiten en este lugar. No se fíen de estas palabras ilusorias: ‘¡Aquí está el Templo del Señor, el Templo del Señor, el Templo del Señor!’

Pero si ustedes enmiendan realmente su conducta y sus acciones, si de veras se hacen justicia unos a otros, si no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, si no derraman en este lugar sangre inocente, si no van detrás de otros dioses para desgracia de ustedes mismos, entonces Yo haré que ustedes habiten en este lugar, en el país que he dado a sus padres desde siempre y para siempre.

¡Pero ustedes se fían de palabras ilusorias, que no sirven para nada! ¡Robar, matar, cometer adulterio, jurar en falso, quemar incienso a Baal, ir detrás de otros dioses que ustedes no conocían! Y después vienen a presentarse delante de mí en esta Casa que es llamada con mi Nombre, y dicen: ‘¡Estamos salvados!’, a fin de seguir cometiendo todas estas abominaciones.

¿Piensan acaso que es una cueva de ladrones esta Casa que es llamada con mi Nombre? Pero Yo también veo claro”.

SALMO RESPONSORIAL   83, 3-6a. 8a. 11

R/. ¡Qué amable es tu Casa, Señor del universo!

Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente. 

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios.

¡Felices los que habitan en tu Casa y te alaban sin cesar! ¡Felices los que encuentran su fuerza en ti! Ellos avanzan con vigor siempre creciente.

Vale más un día en tus atrios que mil en otra parte; yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios antes que vivir entre malvados.

EVANGELIO

Dejen que crezcan juntos hasta la siega.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo      13, 24-30

Jesús propuso a la gente esta parábola:

El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: “Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?”.

Él les respondió: “Esto lo ha hecho algún enemigo”.

Los peones replicaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?” “No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero”.

Palabra del Señor.

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2022-07-23

REFLEXIÓN :

El evangelio de hoy nos presenta la parábola del trigo y la cizaña. Tanto en la sociedad como en las comunidades y en nuestra vida personal y familiar, todo está mezclado: cualidades buenas e incoherencias, límites y fallos. Experimentamos en nuestro corazón, que somos capaces de cosas hermosas y que somos también capaces de pensamientos, acciones que muchas veces nos da vergüenza. Está parábola, nos anuncia la paciencia de Dios con nosotros; sin embargo, no ocurre lo mismo con nuestro actuar: en ocasiones, tal vez con buena intención, nuestro afán de “purificarlo todo” nos puede llevar a cortar lo bueno cuando intentamos exterminar lo malo. El Señor no quiere eso. Él opta por la paciencia, la espera y la confianza. Su pedagogía es otra, es “dejarlos crecer juntos hasta la siega”. El Señor espera para apiadarse, aguarda para compadecerse, porque así, hasta el gorrión puede encontrar una casa y la golondrina un nido. Si no fuera por la paciencia de Dios, ¿dónde estaríamos todos? Dios tiene paciencia y aunque no quiera al mal, lo tolera y como un Padre nos va acompañando para que podamos descubrir que es necesario convertirnos e ir arrancando con la gracia de Dios.
Mirando en el espejo de la parábola, ¿a quién me parezco más: a los siervos que quieren arrancar la cizaña antes de tiempo, o al dueño que manda esperar hasta la siega?

Fuente : https://boosco.org/www/2018/07/27/mateo-13-24-30-dejen-que-crezcan-juntos-hasta-la-siega/

EDD. viernes 22 de julio de 2022.

Hoy, viernes, 22 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Cantar de los Cantares (3,1-4a):

Así dice la esposa: «En mi cama, por la noche, buscaba al amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando al amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: «¿Visteis al amor de mi alma?» Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 62,2.3-4.5-6.8-9

R/.
Mi alma está sedienta de ti, mi Dios

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua. R/.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R/.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos. R/.

Porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,1.11-18):

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?»
Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.»
Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?»
Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.»
Jesús le dice: «¡María!»
Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!»
Jesús le dice: «Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: «Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro.»»
María Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Hoy celebramos la fiesta de Santa María Magdalena, una mujer importante en la vida de Jesús y en la primera hora del cristianismo. De ella se nos dice que fue liberada por el Señor de siete demonios, a partir de lo cual se convirtió en su discípula, siguiéndole hasta el monte Calvario, y en la mañana de Pascua mereció ser la primera en ver al Salvador retornado de la muerte y llevar a los otros discípulos el anuncio de la resurrección. Por eso tiene el título de “apóstol de los apóstoles”.

En el evangelio de hoy se nos habla de unas lágrimas, de un nombre, de un encuentro y de un envío.

Las lágrimas expresan el dolor de María Magdalena, como el de María, la madre de Jesús, las otras mujeres y los propios discípulos, por la pérdida de Jesús. En Él habían puesto tantas esperanzas… y de repente, todo se vino abajo. ¿Cómo seguir adelante, como volver a creer en algo o en alguien, cómo recuperar un atisbo de esperanza… si el Maestro había sido ajusticiado de la peor manera que podía suceder, cubriéndose así de sombra todos los recuerdos de su vida? Pedro también lloró, tras las negaciones… A Judas le faltó llorar su traición y dejar que esas lágrimas le limpiaran el alma… María llora ahora al amanecer, cuando aún está oscuro y ha ido al sepulcro, quizá a recordar, quizá a embalsamar… ¡sin saber que el sepulcro está vacío! “Mujer, ¿por qué lloras?”…

Son quizá esas mismas lágrimas, y todo lo que significan, las que le impiden reconocer a Jesús, que se le hace presente: “Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”. Sólo cuando escucha su nombre de la boca del Maestro es capaz de reconocerle. Ese nombre que habría sido pronunciado también cuando el Señor la curó de sus males y en tantos otros momentos en el camino del seguimiento. “¡María!… “ “¡Maestro!”.

Y con ello se produce el encuentro… Contra todo pronóstico, Jesús sigue estando ahí, como el Viviente, capaz de encontrarse con quien le busca, y capaz de seguir llamando por el nombre. Y con ello viene el envío: “ve a mis hermanos y diles…”, un envío que María Magdalena cumple al instante: “He visto al Señor y ha dicho esto”.

La historia de María Magdalena es también nuestra historia, aunque el orden de los acontecimientos pueda variar: ser curados por el Señor de nuestros “demonios”, emprender un camino de seguimiento, sentir que lo perdemos, llorar la pérdida, ser llamados por nuestro nombre, reencontrarLe… Ninguna relación personal suele ser una línea recta, y tampoco lo suele ser nuestra relación con Jesucristo. Y entre esas idas y venidas, se va haciendo nuestra pequeña historia que se integra en la gran historia de Salvación de Dios con la humanidad. Para ser, como María la de Magdala, enviados a anunciar a otros que Cristo sigue vivo y que se manifiesta generosamente a quien lo busca. ¿Aceptas este regalo y este desafío?

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy