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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 06 de agosto de 2022.

Hoy, sábado, 6 de agosto de 2022

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (7,9-10.13-14):

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 96,1-2.5-6.9

R/.
El Señor reina altísimo sobre toda la tierra

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro (1,16-19):

Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (9,28b-36):

En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.
Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
No sabía lo que decía. Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube.
Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.»
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Tabor vs Hiroshima

Jesús se transfiguró y los discípulos se quedaron tan fascinados por la visión que Pedro quiso eternizar el momento. Pero luego, Jesús volvió pronto a su apariencia normal y bajaron de la montaña; pero creo que el impacto de la visión fue tan grande que aquellos tres discípulos no lo miraron de la misma manera que antes. Porque sabían quién era realmente. ¿No podría ser esto cierto también para nosotros? Todos los seres humanos que nos rodean, a pesar de su apariencia ordinaria, llevan la gloria oculta de Dios, la propia imagen y semejanza. ¡Ojalá pudiéramos ver en ellos y eternizarla en nuestra visión! Entonces nos quitaríamos las sandalias (cf. Ex 3,5) y caminaríamos con respeto por el suelo sagrado que compartimos con ellos. Pero cuando esta visión falla, reducimos al otro al tipo de desfiguración de Hiroshima, cuyo doloroso recuerdo observamos irónicamente en este mismo día.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 05 de agosto de 2022.

Hoy, viernes, 5 de agosto de 2022

Primera lectura

Lectura de la profecía de Nehemías (2,1.3;3,1-3.6-7):

Mirad sobre los montes los pies del heraldo que pregona la paz, festeja tu fiesta, Judá;
cumple tus votos, porque el criminal no volverá a pasar por ti, pues ha sido aniquilado. Porque el Señor restaura la gloria de Jacob y la gloria de Israel; lo habían desolado los salteadores, habían destruido sus sarmientos. Ay de la ciudad sangrienta, toda ella mentirosa, llena de crueldades, insaciable de despojos. Escuchad: látigos, estrépito de ruedas, caballos al galope, carros rebotando, jinetes al asalto, llamear de espadas, relampagueo de lanzas, muchos heridos, masas de cadáveres, cadáveres sin fin, se tropieza en cadáveres. Arrojaré basura sobre ti, haré de ti un espectáculo vergonzoso. Quien te vea se apartará de ti, diciendo: «Desolada está Nínive, ¿quién lo sentirá?; ¿dónde encontrar quien te consuele?»

Palabra de Dios

Salmo

Dt 32,35cd-36ab.39abcd.41

R/.
Yo doy la muerte y la vida

El día de su perdición se acerca
y su suerte se apresura,
porque el Señor defenderá a su pueblo
y tendrá compasión de sus siervos. R/.

Pero ahora mirad: yo soy yo,
y no hay otro fuera de mí;
yo doy la muerte y la vida,
yo desgarro y yo curo. R/.

Cuando afile el relámpago de mi espada
y tome en mi mano la justicia,
haré venganza del enemigo
y daré su paga al adversario. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,24-28):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Morir a sí mismo

¿Alguna vez has intentado «perder» algo conscientemente, por ejemplo, querer perder una cartera? Es bastante difícil, ¿verdad? Es cuando no somos conscientes de algo que podemos terminar perdiéndolo. Ahora, aplica esto a «perder la vida por Cristo». Cuánto se empeñan algunas personas en «perder» su vida por Cristo y acaban haciéndose daño a sí mismos y a los demás. Cuando Jesús nos invita a negarnos a nosotros mismos o a perder la vida por él, no está abogando por la violencia autoinfligida. He aquí un ejercicio: En este momento, si estás pensando en tu cabeza/dientes, lo más probable es que estés sufriendo un dolor de cabeza/dientes. En cambio, si tu cabeza/diente está sano, simplemente te olvidas de que tienes una cabeza/diente, ¡pero la usas bien! Lo mismo ocurre con la vida. Cuando tienes una actitud sana ante la vida, no te aferras a ella, sino que simplemente te «olvidas» de tu vida y la dejas caer, para fines mayores. Hay un «olvido de sí mismo» cuando relativizas tu propia vida y te preocupas por la de los demás, una verdadera muerte que dejamos entrar sin violencia.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilia para la Eucaristía del domingo 07 de agosto de 2022.

Un abrazo cordial a todos.

DOMINGO XIX DEL AÑO. 

Sabiduría 18,5-9: Reflexión acerca de lo que significó la Noche de Pascua: fue una experiencia de salvación para Israel y de castigo para los opresores; huno una elección por parte de Dios. 

Hebreos 11,1-2.8-19: La carta ofrece una nube de testigos o modelos de fe entre los que destaca la figura de Abraham, que esperó contra toda esperanza. La fe fue el fundamento de la esperanza. 

Lucas 12,32-48: El texto es parte de la sección de cómo vivir el discipulado. Aquí, con confianza y esperanza en el Dios que salva. El Discípulo nunca debe adueñarse de algo. 

1.- Israel tuvo conciencia de ser un Pueblo elegido por Dios, ser propiedad de Dios. Y esto nació de la experiencia de salvación que tuvo. Dios intervino con poder haciendo perecer en las aguas impetuosas a los enemigos. Por eso es un Pueblo que vive de la Fe y Esperanza en el Dios que salva de todo peligro. Fue un pueblo libre, pero al mismo tiempo propiedad del Señor, ya que Dios los hizo suyo.  Esta es la Fe y Esperanza que ha mantenido en pie al pueblo, a pesar de todas las dificultades por las que tuvo que pasar a lo largo de su historia. 

2.- Y esta es la Fe y Esperanza que debe sostener al Pueblo de Dios, la Iglesia, en momentos de persecución y peligros. Por eso la carta a los Hebreos, que pretende afirmar la fe de la comunidad cristiana procedente del judaísmo en base a las Escrituras, propone a Abraham como el primer testigo y modelo de fe. De modo que la seguridad de la Iglesia, del cristiano, no está en el dinero acumulado (recordemos lo que nos decía el Señor el domingo pasado), ni en el poder, ni en las alianzas con los poderosos, sino en una fe y esperanza viva en el Señor. Ya lo dice el salmo 19,8: “Unos confían en sus carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el Nombre del Señor Dios nuestro”. 

Un verdadero discípulo, entonces, no debe aferrarse a las riquezas ni al poder. Esto, cierto, dan una seguridad, pero efímera, vana. Recuerde: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. (Domingo pasado). 

3.- Sin embargo, el “Pequeño Rebaño”, muchas veces se siente inseguro. ¿Dónde busca su seguridad? En lo inestable, en la vanidad. Por ejemplo, una muestra de esta seguridad vana es el clericalismo, mal que ha hecho y hace tanto daño en el Pueblo de Dios. Y la parábola del servidor infiel, que abusa en su cargo maltratando a sus semejantes, viene a graficar muy bien este mal. 

Dentro de la comunidad de los creyentes muchas veces hemos olvidado que somos simplemente discípulos y no maestros, que somos hermanos y no padres, que somos servidores y no dueños de la Viña del Señor.  Por eso, como decía al inicio, la Palabra nos está advirtiendo (y hace rato) cómo debemos vivir el discipulado. Esto es para todo aquel que quiera vivir como discípulo del Reino. Pero también vale esto para la sociedad, en donde el vértigo del poder ha hecho tanto daño a la gente. 

4.- Dice el salmo responsorial: “¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que Él se escogió como heredad!” Cierto. Nosotros somos ese Pueblo de Dios y en Él depositamos todo lo que somos. Nunca debemos perder la confianza en el Señor. Esta es la actitud fundamental de adhesión absoluta y fidelidad a Dios en medio de las dificultades, que involucra tanto a nuestra persona como a la comunidad cristiana. Esto caracteriza a un verdadero creyente. 

Hoy día, en pleno siglo XXI, existe en muchas partes del mundo, una abierta persecución contra la Iglesia y el cristianismo, incluso en América latina. Claro que esto no lo publica la prensa ya que no vende y no le interesa. Espero que no pase lo mismo en nuestro país.  

Por eso hoy, reunidos para celebrar, damos gracias a Dios por la fe y la esperanza que nos sostiene, por la nube actual de testigos que hay en el mundo: en Nicaragua, donde cerraron las radios católicas, en Haití, donde bombardearon la catedral, el Yemen y en tantos lugares del mundo donde nuestros hermanos sufren y no son escuchados. Pero, sobre todo, por el Gran Testigo Fiel, Jesucristo, a quien sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. jueves 04 de agosto de 2022.

Hoy, jueves, 4 de agosto de 2022

Primera lectura

Lectura del profeta Jeremías (31,31-34):

Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto: ellos quebrantaron mi alianza, aunque yo era su Señor –oráculo del Señor–. Sino que así será la alianza que haré con ellos, después de aquellos días –oráculo del Señor–: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su hermano, diciendo: «Reconoce al Señor.» Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande –oráculo del Señor–, cuando perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 50

R/.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti. R/.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-23):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremias o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»

Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Desde entonces empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenla que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tema que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Una fe esquizofrénica

La declaración de fe de Pedro en Cristo fue una revelación del Padre, como le señala Jesús. Sin embargo, ¿comprendió lo que significaba que Jesús fuera el Mesías, el Hijo del Dios vivo? Los últimos acontecimientos nos dicen que Pedro no tenía ni idea. Si la tuviera, no habría jugado a ser «Satanás» y oponerse al plan de Dios. Una cosa es recibir una revelación y otra recibir la gracia de comprenderla y vivirla. Cuántas veces lanzamos frases como: «Jesús es mi Señor y Salvador» y «creo en Dios»; pero ¿se traducen en carne y hueso en nuestras vidas? Si Jesús es el Señor y el Salvador, ¿hasta qué punto estamos dispuestos a dejar que este Señor tome las riendas de nuestra vida y la lleve por donde él quiera? ¿Padece nuestra fe de una división esquizofrénica entre lo que proclamamos en el Credo y cómo vivimos nuestras vidas?

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 03 de agosto de 2022.

Hoy, miércoles, 3 de agosto de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Jeremías (31,1-7):

En aquel tiempo –oráculo del Señor–, seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo. Así dice el Señor: Halló gracia en el desierto el pueblo escapado de la espada; camina Israel a su descanso, el Señor se le apareció de lejos. Con amor eterno te amé, por eso prolongue mi misericordia. Todavía te construiré y serás reconstruida, Doncella de Israel; todavía te adornarás y saldrás con panderos a bailar en corros; todavía plantarás viñas en los montes de Samaría, y los que plantan cosecharán. «Es de día» gritarán los centinelas en la montaña de Efraín: «Levantaos y marchemos a Sión, al Señor nuestro Dios.» Porque así dice el Señor: «Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por el amor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: «El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel.»»

Palabra de Dios

Salmo

Jr 31,10-13

R/.
El Señor nos guardará como pastor a su rebaño

Escuchen, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como pastor a su rebaño.» R/.

Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Mateo (15,21-28):

En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.»
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.»
Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.»
Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.»
Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.»
Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.»
Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Una fe que mueve a Dios

En el evangelio de hoy, tenemos el sorprendente acontecimiento de una mujer cananea que convierte a Jesús. Algunos dirían que Jesús, siendo Dios omnisciente y omnipotente, estaba probando la fe de la mujer. Pues bien, yo no estoy muy seguro. ¿Y si Jesús, en su humanidad total y en ese momento de su ministerio, se inclinaba a pensar que los judíos merecían su atención principal antes que los demás? Pero estaba tan abierto a la Verdad de su Padre y era tan consciente de los movimientos dentro de los corazones humanos que se sorprendió realmente por la calidad de la fe que la mujer exhibía. Y se dio cuenta al instante de que su Padre sencillamente no frenaría su Gracia ante tal fe. Su deseo, surgido de tal fe y confianza, sería una orden de Dios. Evidentemente, la fe puede mover no sólo montañas, ¡sino al propio Dios!

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 02 de agosto de 2022.

Hoy, martes, 2 de agosto de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (30,1-2.12-15.18-22):

Palabra que Jeremías recibió del Señor: «Así dice el Señor, Dios de Israel: «Escribe en un libro todas las palabras que he dicho. Porque así dice el Señor: «Tu fractura es incurable, tu herida está enconada; no hay remedio para tu llaga, no hay medicinas que te cierren la herida. Tus amigos te olvidaron, ya no te buscan, porque te alcanzó el golpe enemigo, un cruel escarmiento, por el número de tus crímenes, por la muchedumbre de tus pecados. ¿Por qué gritas por tu herida? Tu llaga es incurable; por el número de tus crímenes, por la muchedumbre de tus pecados, te he tratado así.» Así dice el Señor: «Yo cambiaré la suerte de las tiendas de Jacob, me compadeceré de sus moradas; sobre sus ruinas será reconstruida la ciudad, su palacio se asentará en su puesto. De ella saldrán alabanzas y gritos de alegría. Los multiplicaré, y no disminuirán; los honraré, y no serán despreciados. Serán sus hijos como en otro tiempo, la asamblea será estable en mi presencia. Castigaré a sus opresores. Saldrá de ella un príncipe, su señor saldrá de en medio de ella; me lo acercaré y se llegará a mí, pues, ¿quién, si no, se atrevería a acercarse a mí? –oráculo del Señor–. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.»»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 101,16-18.19-21.29 y 22-23

R/.
El Señor reconstruyó Sión, y apareció en su gloria

Los gentiles temerán tu nombre,
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión,
y aparezca su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones. R/.

Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte. R/.

Los hijos de tus siervos vivirán seguros,
su linaje durará en tu presencia,
para anunciar en Sión el nombre del Señor,
y su alabanza en Jerusalén,
cuando se reúnan unánimes los pueblos
y los reyes para dar culto al Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,22-36):

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!»
Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.»
Él le dijo: «Ven.»
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.»
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.»
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto, y cuantos la tocaron quedaron curados.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

El amor que impulsa

¿Fue Pedro un insensato al aventurarse en las aguas, mientras Jesús se acercaba de todos modos a la barca? ¿No eran los otros discípulos más prudentes, prácticos y sensatos? Las únicas respuestas que se me ocurren son las de San Pablo sobre la necedad de la cruz frente a la sabiduría del mundo (cf. 1 Cor 1,18; 3,19) y la santa locura del enamorado que anda por ahí buscando a la amada en el Cantar de los Cantares. A pesar de todos sus defectos, no se puede negar que Pedro amaba al Señor. Y cuando el amor cobra vida y el corazón se dirige al Amado, ¿puede el cuerpo contenerse? Una aventura así prepara a Pedro para una experiencia única con el Señor, una experiencia que se les negó a los otros discípulos debido a su enfoque de «seguridad primero». Y Pedro volvería a saltar de la barca, esta vez sin dudas ni cuidado de ahogarse, cuando el Señor resucitado viene de visita (cf. Jn 21,7).

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 01 de agosto de 2022.

Hoy, lunes, 1 de agosto de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (28,1-17):

Al principio del reinado de Sedecías en Judá, el mes quinto, Ananías, hijo de Azur, profeta natural de Gabaón, me dijo en el templo, en presencia de los sacerdotes y de toda la gente: «Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: «Rompo el yugo del rey de Babilonia. Antes de dos años devolveré a este lugar todo el ajuar del templo que Nabucodonosor, rey de Babilonia, cogió y se llevó a Babilonia. A Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, y a todos los judíos desterrados en Babilonia yo los haré volver a este lugar –oráculo del Señor–, porque romperé el yugo del rey de Babilonia.»»
El profeta Jeremías respondió al profeta Ananías, en presencia de los sacerdotes y del pueblo que estaba en el templo; el profeta Jeremías dijo: «Amén, así lo haga el Señor. Que el Señor cumpla tu profecía, trayendo de Babilonia a este lugar todo el ajuar del templo y a todos los desterrados. Pero escucha lo que yo te digo a ti y a todo el pueblo: «Los profetas que nos precedieron, a ti y a mi, desde tiempo inmemorial, profetizaron guerras, calamidades y epidemias a muchos países y a reinos dilatados. Cuando un profeta predecía prosperidad, sólo al cumplirse su profecía era reconocido como profeta enviado realmente por el Señor.»»

Entonces Ananías le quitó el yugo del cuello al profeta Jeremías y lo rompió, diciendo en presencia de todo el pueblo: «Así dice el Señor: «Así es como romperé el yugo del rey de Babilonia, que llevan al cuello tantas naciones, antes de dos años.»»
El profeta Jeremías se marchó por su camino. Después que el profeta Ananías rompió el yugo del cuello del profeta Jeremías, vino la palabra del Señor a Jeremías: «Ve y dile a Ananías: «Así dice el Señor: Tú has roto un yugo de madera, yo haré un yugo de hierro. Porque así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Pondré yugo de hierro al cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia; y se le someterán, y hasta las bestias del campo le entregaré.»»
El profeta Jeremías dijo a Ananías profeta: «Escúchame, Ananías; el Señor no te ha enviado, y tú has inducido a este pueblo a una falsa confianza. Por eso, así dice el Señor: «Mira: yo te echaré de la superficie de la tierra; este año morirás, porque has predicado rebelión contra el Señor.»»
Y el profeta Ananías murió aquel mismo año, el séptimo mes.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 118,29.43.79.80.95.102

R/.
Instrúyeme, Señor, en tus leyes

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu voluntad. R/.

No quites de mi boca las palabras sinceras,
porque yo espero en tus mandamientos. R/.

Vuelvan a mi tus fieles
que hacen caso de tus preceptos. R/.

Sea mi corazón perfecto en tus leyes,
así no quedaré avergonzado. R/.

Los malvados me esperaban para perderme,
pero yo meditaba tus preceptos. R/.

No me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos.
Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
Les dijo: «Traédmelos.»
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Compromiso: ¿Parcial o total?

Humanamente hablando, al acercarse la noche, Jesús debería haber estado más ansioso que los discípulos por despedir a la multitud y descansar un poco; pero su compromiso con ellos es total. Mientras que los discípulos querían «deshacerse» de la gente, despidiéndola para ir a buscar su comida, Jesús insistió en proporcionarles alimento. Cuando los discípulos se quejaron de la falta de recursos para hacerlo, Jesús no cedió en su compromiso. Él proveería. En estos años en los que las naciones debaten sobre la conveniencia de atender a los emigrantes y la necesidad de proteger a la propia gente y la seguridad, cuando las naciones están más deseosas de construir muros que puentes, este Evangelio debe interpelarnos: El compromiso de cuidar a los hijos de Dios, sean quienes sean, no puede ser fragmentario; debe ser total, con sus retos y beneficios, alegrías y dolores. En nuestra respuesta, ¿imitaremos a los discípulos o a Jesús?

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilia para la Eucaristía del domingo 31 de julio de 2022.

DOMINGO XVIII DEL AÑO. 

Eclesiastés 1,2; 2,21-23: Libro sapiencial, en el que se anuncia que todo es vanidad, es decir, “viento”, “nada”, “desilusión” (porque esto significa “Vanidad” en el lenguaje original). Con este lenguaje sombrío, pesimista, el texto afirma que nada es absoluto, solo Dios. 

Colosenses 3,1-5.9-11: El cristiano tiene vida nueva en Cristo. A lo que corresponde por parte del creyente un despojo y un revestimiento y así aspirar a lo de arriba, es decir, a lo mejor. 

Lucas 12,13-21: Se nos hace una advertencia: el discípulo debe evitar la ambición, la codicia y no debe poner su seguridad en los bienes materiales.

 1.- Llama la atención el lenguaje del Eclesiastés tan sombrío y pesimista. Como si fuera expresión de la filosofía del Absurdo; la teoría filosófica que dice que la vida en general es absurda, que el mundo carece de sentido y que no es completamente inteligible. Según Albert Camus la vida no tiene sentido, se puede adoptar las siguientes posturas: o ponerle fin a todo o encargarse de encontrarle nuestro propio significado. Pero no. El Eclesiastés no es producto de ninguna filosofía nihilista o del absurdo. Es Palabra de Dios, que a su modo quiere afirmar que en este mundo nada es absoluto, sino todo es relativo, es como humo que disipa el viento = vano. De todo, nada queda; la experiencia humana, en este sentido, es decepcionante: todo pasa.  Será el Nuevo Testamento el que nos dará la respuesta concreta a este planteamiento, que también se puede expresar así: ¿Para qué todo el esfuerzo humano? ¿Vale la pena afanarse por algo que, a lo sumo, reconocerán otros, pero que ya no es mío?

2.- San Pablo nos dice claramente cuál es y debe ser la vida de un creyente. En primer lugar, debe hacer un permanente despojo de todo aquello que le impide seguir al Señor. Pero al mismo tiempo debe revestirse de Cristo, el Hombre nuevo. Es lo mismo que en la vida natural. Si quiero ponerme un traje nuevo debo en primer lugar despojarme del que llevo puesto, incluso hasta de mi ropa interior. ¿Acaso no fue lo que hizo el hermano Francisco? El anhelo de un cristiano está más allá, no más acá. Dice el Apóstol: “Busquen lo bienes del cielo…tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra”. ¿Quiere decir esto que los bienes de la tierra, los títulos y todos los logros son inútiles, vanos? De ninguna manera. ¿Dónde está lo malo entonces? 

3.- Lo malo está, y así se manifiesta hoy día, en que el hombre se quedó extasiado con sus logros científicos (pensemos en el moderno telescopio James Webb, que muestra cosas maravillosas), con los adelantos tecnológicos que lo han encandilado al punto que muchos han perdido el horizonte, han perdido a Dios; Él es ahora el gran ausente.  Por eso, para muchos Dios es una quimera, un invento producto de las limitaciones humanas. Otros, en cambio, se conforman con una filosofía del Existencialismo, que bien lo reflejó una película francesa: “Vivir por vivir”. 

El estadillo social para muchos fue un mostrar el descontento e indignación, lo que se expresó con la destrucción. Muchos se preguntan hoy: ¿para qué votar? ¿Para qué tanto cambio si vamos a seguir igual? Hay en algunos pesimismo y en otros escepticismo. 

4.- La postura de Jesucristo es clara. Nos advierte el Señor para que no caigamos ni en la absolutización de las cosas, ni en la ambición, ni en la avaricia.  El que tiene logros en este mundo no los endiose, no viva en función de las cosas. Miren lo que les dice el Señor a los israelitas que entrarán en la Tierra Prometida: “Cuando el Señor, tu Dios te introduzca en la tierra que él te dará, en ciudades grandes y prósperas que tú no levantaste; en casas colmadas de toda clase de bienes, que tú no acumulaste; en pozos que tú no cavaste; en viñedos y olivares que tú no plantaste y cuando comas hasta saciarte, ten cuidado de no olvidar al Señor que te hizo salir de Egipto, de un lugar de esclavitud”. Pienso que lo que nos pide hoy el Señor es que seamos ricos, pero con una mirada distinta. Saber que de nada somos señores, que todo es un don para compartir con los demás. Eso es ser “rico a los ojos de Dios”.  Bien lo comprendió Francisco, el “poverello”, que llegó a ser rico a los ojos de Dios y de los hombres., porque supo devolver todo a Dios en la persona de los más desposeídos. 

Aprendamos a despojarnos de todo, como Cristo, quien se despojó de su rango y se puso al servicio de todos. ¿Acaso no es este uno de los sentidos de la Eucaristía? 

Hermano Pastor Salvo Beas.