Ir al contenido principal

Autor: Patricio Osiadacz

EDD. jueves 21 de julio de 2022.

Hoy, jueves, 21 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (2,1-3.7-8.12-13):

Recibí esta palabra del Señor: «Ve y grita a los oídos de Jerusalén: «Así dice el Señor: Recuerdo tu cariño de joven, tu amor de novia, cuando me seguías por el desierto, por tierra yerma. Israel era sagrada para el Señor, primicia de su cosecha: quien se atrevía a comer de ella lo pagaba, la desgracia caía sobre él –oráculo del Señor–. Yo os conduje a un país de huertos, para que comieseis sus buenos frutos; pero entrasteis y profanasteis mi tierra, hicisteis abominable mi heredad. Los sacerdotes no preguntaban: «¿Dónde está el Señor?», los doctores de la ley no me reconocían, los pastores se rebelaron contra mí, los profetas profetizaban por Baal, siguiendo dioses que de nada sirven. Espantaos, cielos, de ello, horrorizaos y pasmaos –oráculo del Señor–. Porque dos maldades ha cometido mi pueblo: Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron aljibes, aljibes agrietados, que no retienen el agua.»»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 35

R/.
En ti, Señor, está la fuente viva

Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso. R/.

¡Qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias. R/.

Porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,10-17):

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?»
Él les contestó: «A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: «Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure.» ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Muchas veces asistimos a “malentendidos”: gente que al oír un mensaje, lo interpreta mal, o lo tergiversa, o simplemente no lo entiende. Puede ser que el que emitió el mensaje lo haya hecho de manera confusa. Pero en otras ocasiones, ocurre que otras personas, oyendo el mismo mensaje, sí lleguen a entenderlo correctamente, con lo cual hay un problema en el receptor…

¿Qué es lo que ha pasado? Pues que la comunicación humana depende de muchas más cosas que de las palabras. Qué distinto es cuando hay “sintonía” o concordia entre dos personas que cuando no la hay. En el primer caso, se intuyen muchas cosas y se suele interpretar bien lo que la persona quiere comunicar. En cambio, cuando no hay buen ambiente, es frecuente que las palabras se malinterpreten, reavivando el conflicto.

Algo así nos dice hoy Jesús en el evangelio: “porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos”. Cuando el corazón está lleno de odio, o cerrado a la escucha, ya podemos intentar explicarnos, que lo más normal es que no seamos entendidos; ya podemos intentar aclarar las cosas, que no va a ser fácil. ¿Quién no ha vivido esto alguna vez? ¿Y quién no ha tenido, alguna vez, el corazón endurecido, de forma que no ha llegado a entender lo que otro le quería decir, por muy buena intención que pusiera?

Esto, que nos pasa entre las personas, nos puede pasar también con Dios. Por eso ante Él, como ante los demás, viene bien ser conscientes de cómo nos presentamos: si con un corazón abierto, transparente, o bien con un corazón endurecido, por el motivo que sea.

Dicen que sólo desde el amor se conoce de verdad. Porque el amor es capaz de ver más allá, más adentro, más verdaderamente. Dios nos mira con amor infinito, por eso nos conoce mejor que nosotros mismos. Ojalá que nosotros podamos mirar a Dios y a las personas con amor, porque será como podamos conocerLe y conocerlas de verdad.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 20 de julio de 2022.

Hoy, miércoles, 20 de julio de 2022

Primera lectura

Comienzo del profeta Jeremías (1,1.4-10):

Palabras de Jeremías, hijo de Helcías, de los sacerdotes residentes en Anatot, territorio de Benjamín. Recibí esta palabra del Señor: «Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te nombré profeta de los gentiles.»
Yo repuse: «¡Ay, Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho.»
El Señor me contestó: «No digas: «Soy un muchacho», que adonde yo te envíe, irás, y lo que yo te mande, lo dirás. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte.» Oráculo del Señor.
El Señor extendió la mano y me tocó la boca; y me dijo: «Mira: yo pongo mis palabras en tu boca, hoy te establezco sobre pueblos y reyes, para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para edificar y plantar.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 70

R/.
Mi boca contará tu salvación, Señor

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo derrotado para siempre;
tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
inclina a mí tu oído, y sálvame. R/.

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/.

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R/.

Mi boca contará tu auxilio,
y todo el día tu salvación.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-9):

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Nos encantan las historias. Porque las ideas están bien, al darnos información sobre muchas realidades… Pero si esas ideas se expresan en una historia, entonces las entendemos mejor y nos llegan más al corazón. Desde las historias que los hombres primitivos dibujaban o expresaban de mil maneras, hasta las novelas, películas o series actuales, las historias y los relatos mantienen una fuerza especial para expresar la verdad de nuestra vida.

Jesús, como buen Maestro, contó muchas historias. Los evangelios nos relatan algunas de ellas. Y seguro que son los pasajes que mejor recordamos, con más fuerza que las afirmaciones u otro tipo de frases.

Como siempre, Jesús habla a la gente con las palabras y los conceptos que entienden: imágenes de la vida en la casa, de la pesca, de la agricultura… En esta ocasión, es la historia de un sembrador. No por conocida debería dejar de sorprendernos: el sembrador siembra generosamente, sabiendo que no todo se logrará… pero es la única manera de llegar a cosechar fruto. La semilla es buena, de eso no hay duda, aunque llegar a dar fruto no depende sólo de ella, sino de llegar a caer en la tierra adecuada. Y aquí viene la variedad de terrenos: el borde del camino, la zona pedregosa, entre zarzas… y la tierra buena.

Dios es el sembrador, que siembra con generosidad. La semilla es su Palabra, que siempre es buena. Pero para dar fruto, esa Palabra necesita una tierra que la acoja, y esa tierra buena está llamada a ser nuestra vida. Porque, como dijo San Agustín, “el que te creó sin ti, no te va a salvar si ti”.

El “sí” de María hace posible la Encarnación de Dios. Nuestra vida abierta a Dios, como la tierra buena, hace que su Palabra pueda dar fruto en nosotros, con una vida reconciliada, humanizada y humanizadora en Cristo y en su Evangelio.

Cristo nos llama a reconocer que a veces somos tierra reseca, o llena de piedras, o cargada de espinos… Y al reconocerlo, Él puede ir volviéndonos esa tierra buena, que como el Corazón de su madre María, pueda acoger su Palabra y hacerla vida en el mundo de hoy, para dar mucho fruto.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/hoy

EDD. martes 19 de julio de 2022.

Hoy, martes, 19 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura de la profecía de Miqueas (7,14-15.18-20):

Señor, pastorea a tu pueblo con el cayado, a las ovejas de tu heredad, a las que habitan apartadas en la maleza, en medio del Carmelo. Pastarán en Basán y Galaad, como en tiempos antiguos; como cuando saliste de Egipto y te mostraba mis prodigios. ¿Qué Dios como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad? No mantendrá por siempre la ira, pues se complace en la misericordia. Volverá a compadecerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos. Serás fiel a Jacob, piadoso con Abrahán, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 84,2-4.5-6.7-8

R/.
Muéstranos, Señor, tu misericordia

Señor, has sido bueno con tu tierra,
has restaurado la suerte de Jacob,
has perdonado la culpa de tu pueblo,
has sepultado todos sus pecados,
has reprimido tu cólera,
has frenado el incendio de tu ira. R/.

Restáuranos, Dios salvador nuestro;
cesa en tu rencor contra nosotros.
¿Vas a estar siempre enojado,
o a prolongar tu ira de edad en edad? R/.

¿No vas a devolvernos la vida,
para que tu pueblo se alegre contigo?
Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,46-50):

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
Uno se lo avisó: «Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo.»
Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»
Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Luis Manuel Suárez CMF

Queridos amigos:

La curiosidad siempre ha sido algo que mueve la vida de las personas. Quien más y quién menos, nos interesa saber lo que pasa a nuestro alrededor, o los detalles de la vida de las personas que consideramos importantes. Más allá de que en exceso puede resultar contraproducente, una sana curiosidad nos ofrece criterios para orientar la vida, al imitar lo que viendo cerca de nosotros consideramos valioso por los resultados que produce.

Los evangelios nos cuentan muchas cosas de la vida de Jesús, aunque no todos los detalles de su existencia. De hecho, parece que el origen de los evangelios está en los relatos de la Pascua y de la Pasión, a los que se van añadiendo detalles de dichos y hechos de la vida de Jesús, hasta formar los escritos completos que conocemos actualmente.

Está claro que, si es mucho lo que conocemos, también es mucho lo que desconocemos. Pero en lo que se nos cuenta, podemos encontrar detalles que, aunque de primeras puedan sorprendernos, nos pueden dejar interesantes enseñanzas sobre la vida de nuestro Señor, para llevarlas a nuestra vida.

El pasaje de hoy nos presenta a un Jesús enseñando, que recibe la visita aparentemente inesperada de sus familiares: su madre y sus “hermanos”, que en nuestra tradición se ha interpretado como “parientes cercanos”. Es un dato que aparece en varios pasajes de los evangelios. Podemos suponer que entre Jesús y sus parientes había un cariño inicial, a la vez que, cuando Jesús sale de su pueblo a predicar de forma itinerante por Galilea, es lógico que hubiera una extrañeza en sus familiares. Y que alguna vez salieran a buscarlo, como se nos dice.

La reacción de Jesús denota mucha libertad, fruto de la conciencia de misión que ha desarrollado: “mi madre y mis hermanos son los que cumplen la voluntad de mi Padre del cielo”. Jesús ha venido a nosotros a través de María, centro de su familia humana. A la vez, Él viene a inaugurar una nueva familia donde lo definitivo no son los lazos de la sangre, sino el ser hijos de Dios y vivir según su voluntad.

Nuestra familia de origen es importante: es el regalo a través del cual se nos dio la vida, a muchos también nos ha transmitido la fe, y a la que tanto debemos. A la vez, hay otra familia más grande y más importante: la que formamos todos los hijos de Dios y los que pueden llegar a serlo.

Que el Señor nos conceda sabernos miembros de esa gran familia de Dios, y vivir en consecuencia, como hijos y hermanos.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 18 de julio de 2022.

Hoy, lunes, 18 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura de la profecía de Miqueas (6,1-4.6-8):

Escuchad lo que dice el Señor: «Levántate y llama a juicio a los montes, que escuchen los collados tu voz.»
Escuchad, montes, el juicio del Señor; atended, cimientos de la tierra: El Señor entabla juicio con su pueblo y pleitea con Israel: «Pueblo mío, ¿qué te hice o en qué te molesté? Respóndeme. Te saqué de Egipto, de la esclavitud te redimí, y envié por delante a Moisés, Aarón y María.»
«¿Con qué me acercaré al Señor, me inclinaré ante el Dios de las alturas? ¿Me acercaré con holocaustos, con novillos de un año? ¿Se complacerá el Señor en un millar de carneros, o en diez mil arroyos de grasa? ¿Le daré un primogénito para expiar mi culpa; el fruto de mi vientre, para expiar mi pecado?»
«Te han explicado, hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente, que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 49

R/.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios

«Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio.»
Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. R/.

«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños.» R/.

«¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?» R/.

«Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,38-42):

En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un signo tuyo.»
Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

La vida humana tiene mucho que ver con la experiencia. Gran parte de lo que conocemos, nos viene porque lo hemos visto, oído… experimentado de alguna manera. Aunque no todo: sería ilusorio pretender “experimentar” en primera persona todo el caudal de conocimientos que la humanidad tiene en este siglo XXI. Hay cosas que experimentamos, y otras que aceptamos por la confianza que ponemos en el que nos lo dice, a quien consideramos digno de fe.

Las relaciones humanas tienen una parte de experiencia: conocemos a alguien, conversamos con esa persona, recibimos el eco del trato con ella… A la vez, las relaciones humanas tienen mucho de confianza: creer que la persona con la que trato me dice la verdad, que va a ser fiel a nuestra amistad o amor, que tiene buenas intenciones, que busca mi bien…

La confianza va más allá de la experiencia, aunque de alguna manera se apoye en ella. Confiar siempre supone un salto, un arriesgarse… Porque pretender probar o demostrar una amistad o una relación amorosa puede terminar ahogándola. Aunque también es verdad que toda relación positiva se acaba expresando en signos de bondad.

En el Evangelio de hoy, Jesús se molesta de que algunos escribas y fariseos le pidan un signo. Quizá no se hubiera molestado tanto si esa petición hubiera venido de la gente sencilla… o más bien es que la gente sencilla confía sin más, y no pide tantos signos. Quizá vio en aquellos fariseos un afán de controlar lo incontrolable, o de asegurar lo que no es real si no hay confianza.

Nuestra fe en Jesús se apoya en la confianza: la confianza en su Palabra, reflejo de su Vida, transmitida a través de los testigos de la primera hora, que vivieron con Él, y que se nos ha transmitido en la tradición viva de la Iglesia, vivificada por el Espíritu Santo. Desde ahí, es verdad que también podemos hacer “experiencia” de su presencia… aquí y ahora, porque gracias a ese Espíritu, Jesucristo es contemporáneo a toda época y a toda persona.

El gran “signo” de Jesús es su vida entregada, a lo largo de sus días entre nosotros, que se significa de modo pleno en la Pascua: la cruz y la resurrección, como los tres días y las tres noches de Jonás en la ballena, que le hicieron nacer de nuevo.

Unidos a él, también nosotros podemos nacer de nuevo, siempre que no le pidamos más pruebas que las que Él nos da: su vida entregada y la presencia del Espíritu en nosotros, a través de la comunidad de la Iglesia, en su Palabra, en su Eucaristía y demás sacramentos, en los más necesitados…

Ojalá que Jesús no encuentre en nosotros individuos exigentes, sino personas sencillas, de las que pueda decir: “te doy gracias, Padre (…) porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has enseñado a la gente sencilla” (Mateo 11, 25).

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. sábado 16 de julio de 2022.

Sábado de la decimoquinta semana del tiempo ordinario
Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile
Solemnidad 
Color: blanco

En tiempos antiguos, el Monte Carmelo, en Palestina, recordaba las hazañas del profeta Elías. En el siglo XVIII, algunos hombres, “ardiendo de celo por el Dios vivo”, se agruparon allí bajo una regla común y llevaron una vida eremítica. Así nació la Orden del Carmelo, que se puso bajo la protección de María, la Virgen de Nazaret y la Madre de los contemplativos. Su distintivo es el escapulario, entregado por la Virgen, según la tradición, a san Simón Stock a mediados del siglo XIII.

PRIMERA LECTURA

Elías oró y el cielo envió su lluvia.

Lectura del primer libro de los Reyes   18, 1-2a. 41-46

Al tercer año de la sequía, la palabra del Señor llegó a Elías, en estos términos: “Ve a presentarte a Ajab, y Yo enviaré lluvia a la superficie del suelo”.

Entonces Elías partió para presentarse ante Ajab y le dijo: “Sube a comer y a beber, porque ya se percibe el ruido de la lluvia”.

Ajab subió a comer y a beber, mientras Elías subía a la cumbre del Carmelo. Allí se postró en tierra, con el rostro entre las rodillas. Y dijo a su servidor: “Sube y mira hacia el mar”.

El subió, miró y dijo: “No hay nada”. Elías añadió: “Vuelve a hacerlo siete veces”.

La séptima vez, el servidor dijo: “Se eleva del mar una nube, pequeña como la palma de una mano”.

Elías dijo: “Ve a decir a Ajab: Engancha el carro y baja, para que la lluvia no te lo impida”.

El cielo se oscureció cada vez más por las nubes y el viento, y empezó a llover copiosamente. Ajab subió a su carro y partió para Izreel. La mano del Señor se posó sobre Elías; él se ató el cinturón y corrió delante de Ajab hasta la entrada de Izreel.

SALMO RESPONSORIAL 84, 9A. 10-14

R/. Muéstranos, señor tu misericordia y danos tu salvación.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra.

El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos.

SEGUNDA LECTURA

Íntimamente unidos, se dedicaban a la oración

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 1, 12-14

Después que Jesús subió al cielo, los Apóstoles regresaron del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse.

Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. 

EVANGELIO

Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 2, 1-11

Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía”. Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan todo lo que Él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. “Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete”. Así lo hicieron.

El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y, cuando todos han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento”.

Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él.

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2022-07-16

REFLEXIÓN :

En esta fiesta mariana, nos encontramos nuevamente con el milagro de las Bodas de Caná. Un contexto festivo, una fiesta que celebra el amor de una pareja. En este contexto María, “se da cuenta” de un problema que está afectando este importante momento. Eso es empatía: darse cuenta de los problemas de los demás, estar en el zapato o en la piel del otro. Aquí es María, la Madre de Jesús, la que tiene ‘empatía’. Y le dice a Jesús: “No tienen vino”. Como diciéndole: “Haz algo”. Pero parece que la única solución era un milagro. María no pedía la conversión de los pecadores, ni pan para los hambrientos; solamente quería sacar de apuros al novio con un milagro o algo por el estilo; todo indica la fe grande en Jesús. Y posteriormente la generosidad y la abundancia de la Gracia de Dios se manifestaron. Jesús quiere entrar en nuestra vida con su poder para transformar nuestra miseria en el vino del crecimiento y de la realización. Y nos enseña a darnos también con generosidad.

Fuente : https://boosco.org/www/2019/02/10/juan-2-1-11-y-la-madre-de-jesus-estaba-alli-nuestra-senora-de-lourdes/

EDD. viernes 15 de julio de 2022.

Hoy, viernes, 15 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (38,1-6.21-22.7-8):

En aquellos días, Ezequías cayó enfermo de muerte, y vino a visitarlo el profeta Isaías, hijo de Amós, y le dijo: «Así dice el Señor: «Haz testamento, porque vas a morir sin remedio y no vivirás.»» Entonces, Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor: «Señor, acuérdate que he procedido de acuerdo contigo, con corazón sincero e íntegro, y que he hecho lo que te agrada.» Y Ezequías lloró con largo llanto.
Y vino la palabra del Señor a Isaías: «Ve y dile a Ezequías: Así dice el Señor, Dios de David, tu padre: «He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas. Mira, añado a tus días otros quince años. Te libraré de las manos del rey de Asiria, a ti y a esta ciudad, y la protegeré.»»
Isaías dijo: «Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida, para que se cure.»
Ezequías dijo: «¿Cuál es la prueba de que subiré a la casa del Señor?»
Isaías respondió: «Ésta es la señal del Señor, de que cumplirá el Señor la palabra dada: «En el reloj de sol de Acaz haré que la sombra suba los diez grados que ha bajado.»» Y retrocedió el sol en el reloj los diez grados que había avanzado.

Palabra de Dios

Salmo

Is 38

R/.
Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía

Yo pensé: «En medio de mis días
tengo que marchar hacia las puertas del abismo;
me privan del resto de mis años.» R/.

Yo pensé: «Ya no veré más al Señor
en la tierra de los vivos,
ya no miraré a los hombres
entre los habitantes del mundo.» R/.

«Levantan y enrollan mi vida
como una tienda de pastores.
Como un tejedor, devanaba yo mi vida,
y me cortan la trama.» R/.

Los que Dios protege viven,
y entre ellos vivirá mi espíritu;
me has curado, me has hecho revivir. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,1-8):

Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado.»
Les replicó: «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio», no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Más grande que el templo

En 2020, el gobierno turco convirtió la famosa iglesia de Santa Sofía en la Gran Mezquita de Santa Sofía. Varias organizaciones internacionales, tanto religiosas como laicas, denunciaron esta «conversión» de una catedral en una mezquita que, durante siglos, había sido un orgulloso símbolo del rico patrimonio cristiano. Uno de mis amigos se sintió desconsolado y me escribió. Le cité Juan 4:21-24: «Llega la hora en que no adoraréis al Padre ni en este monte ni en Jerusalén…. La hora viene, y ya está aquí, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad». La «pérdida» de Santa Sofía, por muy triste que sea, es también una invitación a reconocer que «aquí hay algo más grande que el Templo». Los verdaderos templos del Espíritu son las vidas de las personas que nos rodean (cf. 1 Cor. 6:19). Honramos y adoramos a Dios cuando respondemos a las auténticas necesidades de los seres humanos, ya sea alimentando sus cuerpos, cubriendo su desnudez o alimentando sus almas (cf. Mt. 25:31-40).

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 17 de julio de 2022.

DOMINGO XVI DEL AÑO. 

Génesis 18,1-10: La Teofanía de Mambré; Dios se hace el encontradizo con Abraham. Hay dos momentos: uno, la hospitalidad de Abraham, el otro el anuncio del nacimiento de Isaac. 

Colosas 1,24-28: Pablo es proclamador de un Misterio: dar a conocer a todos al Dios escondido y manifestado en Cristo. Por esta causa se entrega y sufre. 

Lucas 10,38-42: Jesús es recibido en casa de María y Marta. Jesús muestra qué es lo único necesario. 

1.- Para poder captar el Mensaje de hoy, con la ayuda del Espíritu Santo, hemos de tener en cuenta que para Jesús el tema central de su predicación era la soberanía real de Dios. Toda gira en torno al reinado de Dios. Quien lo acepta pertenece al Reino establece una nueva relación con Él; por eso, la oración ocupa un lugar primordial en la vivencia del Reino de Dios.  Pero esto no es todo. Es inconcebible una vivencia del Reino de Dios sin una vida en discipulado. Porque de eso se trata, de aceptar al Señor, su soberanía. 

La primera lectura nos muestra este encuentro de Dios con su amigo Abraham. Éste capta a quien tiene delante de sí, por eso: “te ruego no pases de largo delante de tu servidor”. Abraham acoge a Dios que le visita, que se hace el encontradizo con él. Es Dios quien se encuentra con Abraham, aunque de una manera enigmática. Y Abraham lo acepta y agasaja. Por supuesto que esto trae una  bendición, un don: Isaac, el hijo de la Promesa. 

2.- Para la gran mayoría, si no es para todos, Dios es el gran incógnito, es un enigma. Ya los griegos, buscadores de Dios, se atrevieron a alzar un altar “al Dios desconocido” (cfr. Hechos 17,23). Se busca a Dios a tientas, pero para muchos sigue siendo un desconocido. Por eso Pablo proclama al Dios desconocido, pero manifestado en Jesucristo. A un Dios que quiere salvar al hombre. Por eso Dios, en Cristo, se da a  conocer plenamente. Por eso se dice: El que me ha visto a Mí ha visto al Padre” (Juan 14,9).  

A este Cristo que presente entre nosotros es la esperanza de la gloria, de la salvación, Pablo da a conocer.  Pero para que este Cristo sea en verdad la esperanza de la gloria debe ser acogido, aceptado por el ser humano. En otras palabras, ser discípulo. Y esto es lo terrible, que muchos admiran a Cristo, pero no lo siguen. 

3.- Hoy es común encontrar a personas que dicen creer en Jesucristo, pero se han desvinculado de la Iglesia, de la comunidad de los discípulos. Puede que tengan mucha razón, ya que la institución eclesiástica deja mucho que desear. Pero al desvincularse de la Institución se corre el riesgo de ser un cristiano teórico, sin la vivencia del discipulado. Y esto muchas veces trae consigo el caer en un sincretismo, en el que se mezcla el mensaje cristiano con otros mensajes o movimientos religiosos. Y eso, hermanos, no sirve. Y lo hemos visto. Personas “inteligentes” que han caído en sectas que les han llevado a cometer las mayores tropelías, como suicidios colectivos o sacrificios de niños. 

4.- Marta y María acogen a Jesús, como lo hiciera en otro tiempo Abraham. Marta reprocha a su hermana. ¿Por qué?  Porque su lugar es hacer las cosas de casa y no estar allí sentada a los pies de Jesús. Según Marta, lo importante es afanarse por servir a Jesús. 

La observación de Jesús es importante: hay un valor mayor que afanarse por los demás y es el ser discípulo por la escucha de la Palabra. Y esta es la  mejor parte, ya que “esa mejor parte” hace que el servicio del discípulo adquiera una nueva motivación (por Dios), una nueva fuente (la Palabra) y una nueva finalidad (el Reino). Y este el servicio de un  discípulo del Reino. El que opta por ser discípulo opta en definitiva por tener a Jesús, el Servidor por excelencia, como Maestro y Guía. 

Hoy el Señor quiere entrar, hospedarse y comer con nosotros. Digámosle como Abraham: “Te ruego que no pases de largo”, o como los de Emaús: “Quédate con nosotros. Ya es tarde y el día se acaba” (Lucas 24,29). 

De seguro que esto nos beneficiará muchísimo a nosotros, sus discípulos.  

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. jueves 14 de julio de 2022.

Hoy, jueves, 14 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (26,7-9.12.16-19):

La senda del justo es recta. Tú allanas el sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu nombre y tu recuerdo. Mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden justicia los habitantes del orbe. Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú. Señor, en el peligro acudíamos a ti, cuando apretaba la fuerza de tu escarmiento. Como la preñada cuando le llega el parto se retuerce y grita angustiada, así éramos en tu presencia, Señor: concebimos, nos retorcimos, dimos a luz… viento; no trajimos salvación al país, no le nacieron habitantes al mundo. ¡Vivirán tus muertos, tus cadáveres se alzarán, despertarán jubilosos los que habitan el polvo! Porque tu rocío es rocío de luz, y la tierra de las sombras parirá.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 101

R/.
El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra

Tú permaneces para siempre,
y tu nombre de generación en generación.
Levántate y ten misericordia de Sión,
que ya es hora y tiempo de misericordia.
Tus siervos aman sus piedras,
se compadecen de sus ruinas. R/.

Los gentiles temerán tu nombre,
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión,
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones. R/.

Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,28-30):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Descansar en el Señor

«Descanse en paz» o «Descanse en el Señor» son frases que utilizamos en el contexto de dar el pésame cuando alguien muere. Deseamos y rezamos para que el alma fallecida encuentre su descanso en el Señor. Pero, ¿por qué debemos esperar hasta nuestra muerte para encontrar nuestro «descanso» en Dios? ¿Por qué no aquí y ahora, en medio de nuestros asuntos de la vida? Jesús nos ofrece precisamente eso. La vida es dura, estamos cansados y agobiados; sin embargo, siempre hay esperanza para afrontar los retos cotidianos de la vida con cierto reposo. En las tradiciones filosóficas orientales, éste es el concepto de «sthitaprajña«. Traducido a grandes rasgos, se refiere a una persona que está recogida, tranquila y firme, con un sentido interno de liberación. Ese reposo del alma es posible cuando nuestro corazón está centrado en el Señor. Eso es lo que Cristo nos invita a hacer, hoy.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 13 de julio de 2022, con su respectivo comentario.

Miércoles de la decimoquinta semana del tiempo ordinario
Santa Teresa de Los Andes
Fiesta 
Color: blanco

Nació en Santiago de Chile el 13 de Julio de 1900 y fue bautizada con el nombre de Juanita Fernández Solar. Cursó sus estudios en el Colegio del Sagrado Corazón de Santiago. En 1919, ingresó en la Orden de las Carmelitas Descalzas de Los Andes.

Alegre, servicial, comunicativa y bromista, puso todo su amor en Cristo, en la Eucaristía, en la Virgen y en la oración. Buscó siempre ofrecer su vida a Jesús, a favor de la humanidad. Murió el 12 de abril de 1920, a los 19 años de vida y a los once meses de carmelita.

Fue beatificada en Santiago de Chile en 1987 y canonizada el 21 de marzo de 1993.

PRIMERA LECTURA

Yo te desposaré para siempre.

Lectura de la profecía de Oseas   2, 14-20

Así habla el Señor:

Devastaré su viña y su higuera, de las que ella decía: “Este es el salario que me dieron mis amantes”. Las convertiré en una selva y las devorarán los animales del campo.

Le pediré cuenta por los días de los Baales, a los que ella quemaba incienso, cuando se adornaba con su anillo y su collar e iba detrás de sus amantes, olvidándose de mí –oráculo del Señor-.

Por eso, yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón. Desde allí, le daré sus viñedos y haré del valle de Acor una puerta de esperanza. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.

Aquel día –oráculo del Señor- tú me llamarás: “Mi esposo” y ya no me llamarás: “Mi Baal”. Le apartaré de la boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por su nombre. Yo estableceré para ellos, en aquel día, una alianza con los animales del campo, con las aves del cielo y los reptiles de la tierra; extirparé del país el arco, la espada y la guerra, y haré que descansen seguros.

SALMO RESPONSORIAL     33, 2-11

R/. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores.

Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian!

Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.

EVANGELIO

Si ustedes no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 18, 1-4

Los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: “¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?”.

Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: “Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia.php

REFLEXIÓN :

Hoy recordamos a Sta. Teresa de Los Andes, la primera santa chilena. Ella, que nació en Santiago de Chile el 13 de Julio de 1900 y fue bautizada con el nombre de Juanita Fernández Solar, en 1919 ingresó en la Orden de las Carmelitas Descalzas de Los Andes. Con su ejemplo y su testimonio de ser alegre, servicial, comunicativa y bromista, puso todo su amor en Cristo, en la Eucaristía, en la Virgen y en la oración. Hoy el Evangelio, de algún modo nos habla de su vida, de lo que significa la alegría, la humildad, la sencillez, el abandono, porque para entrar en el Reino de los cielos, hace falta un pasaporte: ser pequeño. El Señor nos enseña en este Evangelio que ser pequeño significa volver a ser niño, lo que, por cierto, implica un cambio (una conversión), recuperar cada día aquel tesoro que se va desgastando con los años. Un niño tiene las manos pequeñas. Todo le queda grande, todo le sobrepasa, en todas las sillas sus pies quedan colgando. Pero es feliz aunque no tenga el control de todo. Más aún: su felicidad consiste en que no quiere controlarlo todo. El niño vive para recibir, para descubrir, para sorprenderse. La grandeza de un niño no está en su poder sobre cosas y personas; más bien él es libre de este deseo de gobernar su mundo.
Preguntémonos ¿Qué me dice hoy, la figura y el testimonio de Sta. Teresita de Los Andes? ¿Cómo me hago niño para dejarme sorprender y abandonarme en las manos del Padre?

Fuente : https://boosco.org/www/2018/07/12/mateo-18-1-4-si-ustedes-no-se-hacen-como-ninos-no-entraran-en-el-reino-de-los-cielos/

EDD. martes 12 de julio de 2012.

Hoy, martes, 12 de julio de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (7,1-9):

Reinaba en Judá Acaz, hijo de Yotán, hijo de Ozías. Rasín, rey de Damasco, y Pecaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron a Jerusalén para atacarla; pero no lograron conquistarla.
Llegó la noticia al heredero de David: «Los sirios acampan en Efraín.» Y se agitó su corazón y el del pueblo, como se agitan los árboles del bosque con el viento.
Entonces el Señor dijo a Isaías: «Sal al encuentro de Acaz, con tu hijo Sear Yasub, hacia el extremo del canal de la Alberca de Arriba, junto a la Calzada del Batanero, y le dirás: «¡Vigilancia y calma! No temas, no te acobardes ante esos dos cabos de tizones humeantes, la ira ardiente de Rasín y los sirios y del hijo de Romelía. Aunque tramen tu ruina diciendo: «Subamos contra Judá, sitiémosla, apoderémonos de ella, y nombraremos en ella rey al hijo de Tabeel.» Así dice el Señor: No se cumplirá ni sucederá: Damasco es capital de Siria, y Rasín, capitán de Damasco; Samaria es capital de Efraín, y el hijo de Romelía, capitán de Samaria. Dentro de cinco o seis años, Efraín, destruido, dejará de ser pueblo. Si no creéis, no subsistiréis.»»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 47

R/.
Dios ha fundado su ciudad para siempre

Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
su monte santo, altura hermosa,
alegría de toda la tierra. R/.

El monte Sión, vértice del cielo,
ciudad del gran rey;
entre sus palacios,
Dios descuella como un alcázar. R/.

Mirad: los reyes se aliaron
para atacarla juntos;
pero, al verla, quedaron aterrados
y huyeron despavoridos. R/.

Allí los agarró un temblor
y dolores como de parto;
como un viento del desierto,
que destroza las naves de Tarsis. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,20-24):

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Fracasos en el ministerio

Últimamente, es triste escuchar historias de suicidios de sacerdotes. Se señalan varios factores causales. El escándalo de los abusos sexuales ha hecho mella en el corazón de muchos sacerdotes honrados, que se ven a sí mismos con desconfianza debido a los fallos de algunos sacerdotes. Otra razón es el creciente secularismo en el mundo, especialmente en las naciones económicamente desarrolladas, donde los sacerdotes encuentran que su ministerio no tiene un impacto visible. Pero no deben desanimarse: ¿Tuvo Jesús éxito en su ministerio? El evangelio de hoy es la prueba de que incluso el propio Hijo de Dios no logró tocar los corazones de Corazín, Betsaida y Cafarnaúm. Incluso derramó lágrimas por Jerusalén (Lc. 19:41-44). Pero lo que debe inspirar a los sacerdotes y religiosos es que estos contratiempos no disuadieron a Cristo de la misión que le encomendó el Padre. Como nos ha recordado Santa Teresa de Calcuta, «no estamos llamados a tener éxito, sino a ser fieles». En el tiempo de Dios, el ministerio dará sus frutos.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy