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Autor: Patricio Osiadacz

… de Belén a Greccio: un camino de Amor …

Hermanos y hermanas, Paz y bien. Les compartimos algunas imágenes en videos y fotografías, del VII Retiro Anual del Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile, » … de Belén a Greccio : un camino de Amor …», realizado el 11 y 12 de noviembre de 2023, en la Casa de Ejercicios Chacahuín, ubicada en la comuna de Linares, Chile.

Esta actividad, dejó entre los participantes un tremendo compromiso de mostrar el Evangelio de nuestro Señor, viviéndolo al modo de Francisco de Asís.

Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

EDD. sábado 11 de noviembre del 2023.

Hoy, sábado, 11 de noviembre de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (16,3-9.16.22-27):

Saludos a Prisca y Aquila, colaboradores míos en la obra de Cristo Jesús; por salvar mi vida expusieron su cabeza, y no soy yo sólo quien les está agradecido, también todas las Iglesias del mundo pagano. Saludad a la Iglesia que reúne en su casa. Saludos a mi querido Epéneto, el primero convertido de Cristo en Asia. Saludos a María, que ha trabajado mucho por vosotros. Saludos a Andrónico y Junia, mis parientes y compañeros de prisión, ilustres entre los apóstoles, que llegaron a Cristo antes que yo. Saludos a Ampliato, mi amigo en el Señor. Saludos a Urbano, colaborador mío en la obra de Cristo y a mi querido Estaquis. Saludaos unos a otros con el beso santo. Todas las iglesias de Cristo os saludan. Yo, Tercio, que escribo la carta, os mando un saludo cristiano. Os saluda Gayo, que me hospeda, y toda esta Iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y nuestro hermano Cuarto. Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús –revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en la Sagrada Escritura, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe–, al Dios, único Sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo

Sal 144

R/.
 Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi Rey

Día tras día te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, y merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.

Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta sus hazañas;
alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R/.

Que todas las criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (16,9-15):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Ganaos amigos con el dinero injusto, para que cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo, tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos: porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero».
Oyeron esto unos fariseos, amigos del dinero, y se burlaban de él.
Jesús les dijo: «Vosotros presumís de observantes delante de la gente, pero Dios os conoce por dentro. La arrogancia con los hombres, Dios la detesta.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

No se puede servir a dos señores

Puede que el capítulo 16 del Evangelio de Lucas sea uno de los más discutidos y comentados desde los Padres de la Iglesia hasta nuestros días. Expresiones como “dinero injusto”, “dinero de iniquidad”, “haceos amigos con el dinero injusto”, nos dejan perplejos y confundidos para, acabar casi siempre “llevando el agua a nuestro molino” justificando nuestra propensión a poner en primer lugar la ambición de riqueza (que intentamos disfrazar de prudencia y sensatez e incluso altruismo). Desde que el mundo es escenario del combate entre el bien y el mal desatado por el pecado, en todas las guerras está (y muchas  veces en primer lugar) el factor económico.

¿Por qué estamos tan condicionados por el dinero? Nos llamamos discípulos de Jesús. Ese mismo Jesús que puso como ejemplo a los pájaros y los lirios. ¿Creemos, de verdad, en la Providencia que se ocupa de  cada uno de nosotros? A mí me parece que en ese afán, tan común en los humanos, hay mucho miedo y mucha necesidad de seguridad. Jesucristo nos dijo y nos lo sigue diciendo hoy: No tengáis miedo.

El final de la lectura del evangelio de hoy presenta la disyuntiva: o Dios o el dinero. Y parece que la respuesta está más que clara por pura lógica y experiencia. La seguridad ansiada, de ningún modo puede asentarse en el dinero. No se puede edificar sobre arena.

En verdad, la vida es siempre una opción:  entre honradez e injusticia, entre fidelidad e infidelidad, entre egoísmo y altruismo, entre bien y mal. Es incisiva y perentoria la conclusión del pasaje evangélico:  “Ningún siervo puede servir a dos amos:  porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo”. La palabra que usa para decir dinero, mammona, es de origen fenicio y evoca seguridad económica y éxito en los negocios. Es preciso elegir entre la lógica del lucro como criterio último de nuestra actividad y la lógica del compartir y de la solidaridad. La única manera de hacer que fructifiquen para la eternidad nuestras cualidades y capacidades personales, así como las riquezas que poseemos, es compartirlas con nuestros hermanos.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 12 de noviembre del 2023.

DOMINGO XXXII DEL AÑO.

Sabiduría 6,12-16: Reflexión sobre la Sabiduría, que es un atributo de Dios. Es personificada; se deja encontrar por el que la busca.

1Tesalonicenses 4,12-18: Pablo habla de la resurrección como  un encuentro con el Señor. El que acepta a Cristo por la fe correrá la suerte de Cristo: resucitará con Él.

Mateo 25,1-13: Comparación del Reino con una celebración solemne de una boda. Lo importante es estar preparado.

1.- Podría decirse que la Palabra de Dios hoy nos quiere insistir en algo fundamental: el Encuentro. Así, según la primera lectura, el encuentro con la Sabiduría de Dios es el fruto de la iniciativa de Dios y la apertura del hombre. Es la Sabiduría la que se deja ver, se anticipa a darse, está sentada a la puerta, dice el texto, y es ella la que busca a los dignos y les sale al encuentro.

Y el hombre ama la sabiduría, la busca y vela por ella. El resultado: se produce el encuentro entre Dios y el hombre. Y así fue: el  Verbo del Padre, la Sabiduría eterna de Dios, se hizo hombre y habitó en medio nuestro. En Cristo se produce el encuentro definitivo entre la humanidad y la divinidad. Por eso san Juan dice que “vino a los suyos, y los suyos no la recibieron” (Juan 1,11). Pero también dice el mismo evangelista que a los que aceptaron la venida del Señor Dios los hizo capaces de ser hijos suyos (cfr. Juan 1,12).

2.- Cuando el Apóstol Pablo quiere hablarles a los tesalonicenses acerca de la  “Venida del Señor”, la describe como un Encuentro entre el que cree en Él, es decir, el hombre de fe, y el Señor que viene. Categóricamente dice: “seremos llevados al encuentro de Cristo y así permaneceremos con el Señor para siempre”.

Hoy día hacen falta personas que se encuentren con el Señor. Porque la inmensa mayoría es cristiana por tradición, ni abe por qué es cristiana. Sólo el que se ha encontrado  con el Señor, es verdadero discípulo es verdadero cristiano. Y el encuentro es con el Resucitado, corremos la suerte de Cristo. Si con Él morimos, viviremos también con Él

3.- El Papa Francisco dice en la “Fratelli tutti” n.215: La vida es el arte del encuentro, aunque haya tanto desencuentro por la vida”.  Para nosotros los cristianos el modelo de encuentro es Dios, como lo hemos visto ya.

Pero es necesario desarrollar una cultura del Encuentro, que tiende a formar el poliedro de la vida: muchas caras, pero un solo cuerpo; muchos lados, pero todos formando una unidad cargada de matices.

¿Qué significa hablar de Cultura del encuentro? Es buscar encontrarnos, buscar puntos de contacto, tender puentes. Pero el hombre sin Dios no tiende puentes, sino levanta muros…y vemos lo que está sucediendo. Antes fue la gran muralla en China, luego las ciudades amuralladas; tuvimos el muro de Berlín y después, en la ciudad llamada “Santa” también un muro. ¡Qué vergüenza! He aquí el papel de la religión.  La religión no justifica el enfrentamiento, sino el encuentro.

4.- Una vez más la Palabra nos presenta el Misterio del Reino como un gran encuentro, el Banquete de bodas. Todos estamos invitados a participar, a todos llega la misma consigna: “Ya viene el Esposo, salgan a su encuentro”. Pero, ¿estamos preparados? En otra parte de la Escritura Santa se nos advierte que no nos durmamos. Aquí más bien es una advertencia que debemos estar siempre prevenidos, preparados. San Agustín dirá: con el aceite de la caridad, ya que sin caridad nada somos. No basta con estar invitados al Reino, al Banquete. De hecho, todos somos invitados. Es necesario una real entrega y servicio al Señor y a los demás.

Tener aceite, es decir, tener también el sentido de pertenencia a la comunidad de los discípulos.

Hoy viene el Esposo, ¡salgamos a su encuentro!

Aquí se produce el encuentro con el Señor siempre y cuando estemos dispuestos a derribar muros, esos muros que cada uno construye, y ser capaces de tender puentes. El Puente entre Dios y los hombres es Cristo. El Puente entre nosotros es Cristo, que se da a cada uno de nosotros en la comunión. Es el Señor quien sale al encuentro, es el creyente el que acepta al Señor que llega. ¿Resultado? COMUNION.  Hagamos de este Misterio una realidad.

Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. viernes 10 de noviembre de 2023

Hoy, viernes, 10 de noviembre de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (15,14-21):

Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convencido de que rebosáis buena voluntad y de que os sobra saber para aconsejaros unos a otros. A pesar de eso, para traeros a la memoria lo que ya sabéis, os he escrito, a veces propasándome un poco. Me da pie el don recibido de Dios, que me hace ministro de Cristo Jesús para con los gentiles: mi accion sacra consiste en anunciar la buena noticia de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por el Espíritu Santo, agrade a Dios. Como cristiano, pongo mi orgullo en lo que a Dios se refiere. Sería presunción hablar de algo que no fuera lo que Cristo hace por mi medio para que los gentiles respondan a la fe, con mis palabras y acciones, con la fuerza de señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu Santo. Tanto, que en todas direcciones, a partir de Jerusalén y llegando hasta la Iliria, lo he dejado todo lleno del Evangelio de Cristo. Eso sí, para mí es cuestión de amor propio no anunciar el Evangelio más que donde no se ha pronunciado aún el nombre de Cristo; en vez de construir sobre cimiento ajeno, hago lo que dice la Escritura: «Los que no tenían noticia lo verán, los que no habían oído hablar comprenderán.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97

R/.
 El Señor revela a las naciones su victoria

Cantad al Señor un cántico nuevo
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (16,1-8):

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Había una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo: «¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque en adelante ya no serás administrador.» Entonces el administrador se puso a pensar: «¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo? No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa, cuando me despidan.» Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó: «¿Cuánto le debes a mi amo?» El hombre respondió: «Cien barriles de aceite.» El administrador le dijo: «Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta.» Luego preguntó al siguiente: «Y tú, ¿cuánto debes?» Éste respondió: «Cien sacos de trigo.» El administrador le dijo: «Toma tu recibo y haz otro por ochenta.» El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN ;

Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia…

Esta parábola sorprende. El administrador actúa con zorrería, para salvar su situación. Y enterado el amo alaba su astucia. ¿Cuál es la enseñanza de Jesús exponiendo un caso tan evidente de falta de honradez?

Nos quedamos perplejos ante la alabanza a la astucia, sin caer en la cuenta de que no es Jesús el que lo alaba sino el señor del relato. Y casi no prestamos atención a la advertencia final que esta sí es hecha por Jesús: Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz.

Como afirmó Benedicto XVI en Velletri el 23 de septiembre 2007, es preciso elegir entre la lógica del lucro como criterio último de nuestra actividad y la lógica del compartir y de la solidaridad.  

Y lo que en aquel momento era mera descripción de la realidad social, pudiera ser válida para nuestros días. Todo parece indicar que hay más astucia y habilidad para el mal que para el bien. O más habilidad para hacer avanzar la injusticia que para lo que se ha encomendado a los hijos de la luz.

San Agustín, comentando este pasaje concluía que las riquezas terrenas deben servir para conseguir las verdaderas y eternas. Nosotros los cristianos debemos emplear los bienes de esta tierra para conseguir la felicidad que no tendrá fin. Emplearlos  con sagacidad e inteligencia.

Ahora bien, la única manera de hacer que fructifiquen para la eternidad nuestras cualidades y capacidades personales, así como las riquezas que poseemos, es compartirlas con nuestros hermanos, siendo de este modo buenos administradores de lo que Dios nos encomienda. Dice Jesús:  «El que es fiel en lo poco, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo poco, también lo es en lo mucho»

Una invitación a repensar qué uso hacemos de las cosas, cómo administramos aquello de lo que podemos disponer y si caemos en la cuenta de que ni nuestra habilidad ni los bienes que poseemos son solamente nuestros. Aunque sean producto de nuestro esfuerzo, siempre son un don de Dios que nos los ha entregado para que los empleemos, como hijos de la luz, para el bien.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 09 de noviembre del 2023

Hoy, jueves, 9 de noviembre de 2023

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (47,1-2.8-9.12):

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante –el templo miraba a levante–. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho.
Me dijo: «Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente. A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 45,2-3.5-6.8-9

R/.
 El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R/.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R/.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:
pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,9c-11.16-17):

Sois edificio de Dios. Conforme al don que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, coloqué el cimiento, otro levanta el edificio. Mire cada uno cómo construye. Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (2,13-22):

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Virginia Fernández Aguinaco

Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán

Desde el s.XII en este día se celebra la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, construida por el emperador Constantino. El nombre oficial es Archibasilica Sanctissimi Salvatoris, es la más antigua y la de rango más alto entre las cuatro basílicas mayores o papales de Roma, y tiene el título honorífico de «Omnium urbis et orbis ecclesiarum mater et caput» (madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad de Roma y de toda la tierra).

Toda la liturgia eucarística de hoy abunda en referencias al Templo, a la Jerusalén celestial, a la edificación de la Iglesia, a la Nueva Jerusalén. Somos piedras vivas de  esta ciudad celestial. Cristo es la piedra angular y el Templo entero. Nosotros somos el Cuerpo de Cristo… El Cuerpo resucitado al tercer día… Para hablar de todo esto se multiplican las imágenes, las metáforas, la poesía necesaria para expresar lo inefable.

La existencia del que cree en Jesucristo es una vida real, tangible, empírica, traspasada por una vida aún más real pero invisible: es habitante, piedra, miembro de la Iglesia. Y es esa realidad invisible la que colorea y da sentido a lo que sí palpamos, disfrutamos o padecemos en esta tierra.

San John Henry Newman escribió: “no vemos nada de nuestro templo espiritual, pero es la condición requerida para que esté en todas partes. No estaría en todas partes si lo viéramos en alguna; no vemos nada, pero gozamos de todo. […] Es lo que hace decir a San Pablo: Os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celestial, a miríadas de ángeles en fiesta, a la asamblea de los primogénitos cuyos nombres están inscritos en el cielo”.

Cada vez que nos reunimos en el nombre del Señor, podríamos recitar juntos o cada uno en su interior alguna de las antífonas de la liturgia de hoy. O la preciosa oración colecta: “Oh, Dios, que preparas una morada eterna a tu majestad con piedras vivas y elegidas, multiplica en tu Iglesia el espíritu de gracia que le has dado, de modo que tu pueblo fiel crezca siempre para la edificación de la Jerusalén del cielo,. Por nuestro Señor Jesucristo.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 08 de noviembre de 2023

Hoy, miércoles, 8 de noviembre de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (13,8-10):

A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 111,1-2.4-5.9

R/.
 Dichoso el que se apiada y presta

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R/.

En las tinieblas brilla
como una luz el que es justo,
clemente y compasivo.
Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos. R/.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad. R/.

Segunda lectura

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,25-33):

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mi no puede ser discípulo mio. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar. ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Hoy San Pablo, en su carta a los Romanos afirma que el que ama ha cumplido la plenitud de la ley. Es un mensaje de alegría y ánimo: “a nadie le debáis nada más que el amor mutuo”. Al escucharlo no ignoramos que la propuesta presenta muchas dificultades porque nuestra condición humana nos inclina a amar pero también a cerrarnos en el egoísmo, el orgullo, el resentimiento, la comodidad… A veces tomamos en serio esa bobada publicitaria del “tu lo vales” con las que nos venden cualquier capricho o estimamos que nuestro particular derecho tiene primacía sobre todo lo demás.

En el Evangelio de Lucas, es Jesús quién señala cómo tiene que ser ese amor con una dureza que nos resulta difícil de afrontar. Es un pasaje del Evangelio que, cuando lo leí por primera vez, me echó para atrás. Me parecía imposible que aquello estuviera conforme con otros textos evangélicos como la parábola del buen samaritano, por ejemplo. A fin de cuentas el levita y el sacerdote que pasaron de largo, lo hacían por respetar el rito del culto a Dios. Y el bueno era el samaritano. Y ahora encuentro que lo primero es Dios y lo demás hay que posponerlo.   Señor, aclárame esto, pedía…

La traducción de la Biblia que yo utilizaba por entonces, usaba el verbo odiar: “Si alguno viene en pos de mí y no odia a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos […]no puede ser mi discípulo”. Demasiado fuerte. En la última versión aprobada por la Conferencia Episcopal española el verbo es posponer que parecesin duda, más aceptable. ¿Más fácil? En absoluto.

Porque para amar de verdad al prójimo, al más cercano que es la familia, y al que forma parte de toda la familia humana es necesario, imprescindible, un cimiento: el mismo Jesucristo. Nada podemos edificar sobre arena o sea un sentimiento, un deseo, una emoción, un apego. Él nos dice también “sin Mí no podéis hacer nada”. Posponer nuestros afectos más legítimos, nuestros apegos, nuestra necesidad de dar y recibir afecto significa tener a Cristo como único cimiento. El único que puede poner solidez y fortaleza a nuestro amor. Un amor que ha de manifestarse en obras y que tantas veces es frágil en inconsistente.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. Martes 07 de noviembre de 2023.

Hoy, martes, 7 de noviembre de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (12,5-16a):

Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros. Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la profecía, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con generosidad; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado. Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo. En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes. Servid constantemente al Señor, Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración. Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 130,1.2.3

R/.
 Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R/.

Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre. R/.

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,15-24):

En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: «¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!»
Jesús le contestó: «Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: «Venid, que ya está preparado.» Pero ellos se excusaron uno tras otro. El primero le dijo: «He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor.» Otro dijo: «He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor.» Otro dijo: «Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir.» El criado volvió a contárselo al amo. Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: «Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos.» El criado dijo: «Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio.» Entonces el amo le dijo: «Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa.» Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Virginia Fernández Aguinaco

La imagen de la Iglesia como Cuerpo de Cristo es enormemente sugerente. No es un mero ensablaje de mecanismos porque, en ese prodigio que es el cuerpo humano, cada miembro, órgano o función “existe en relación con los otros”. Cuando estamos enfermos el dolor localizado, que avisa de que algo va mal, produce malestar en todo el cuerpo y así ocurre con lo más grave pero también con pequeños accidentes. Como en el caso del que tuvo que suspender el camino de Santiago a causa de una ampolla en el talón, todos hemos tenido alguna experiencia: si un miembro se daña, todos sufren.

La comunión de los santos afecta todos los miembros para bien o para mal. Esto es lo que afirmamos cuando decimos al final del Credo: “creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos…” La analogía paulina seguramente podría aplicarse a la humanidad entera: el mal y el bien moral son tan contagiosos -puede ser que más- como el más leve o el mas letal de los virus. Y el triunfo del bien, dependede que cada miembro ejerza su tarea según la gracia recibida.

Añade Pablo una lista de tareas: profecía, servicio, enseñanza, exhortación, administración, dirección, caridad… Todo debe llevarse a cabo con generosidad, alegría, diligencia. Todos tenemos una misión y todos tenemos que pedir la gracia del discernimiento para descubrir a qué estamos llamados. Algunos tendrán aptitudes para múltiples servicios, otros una vocación muy definida, “cada uno según los dones recibidos”. Pudiera ser que alguien se encontrase, por diversas razones, incapaz para todo. Algo puede – y bien sustancioso- hacer: ofrecer su vida y suplicar, alabar y dar gracias, es decir, orar. Ser asiduos en la oración y contribuir de ese modo a la tarea de los demás. Todos estamos convocados al banquete pero solo los que respondan a la invitación del Señor entrarán: pobres, lisiados, ciegos, cojos… Todos tenemos algo que ofrecer. Como dice Pablo: “Tened la misma consideración y trato unos con otros, sin pretensiones de grandeza, sino poniéndoos al nivel de la gente humilde”.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 06 de noviembre de 2023.

Hoy, lunes, 6 de noviembre de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (11,29-36):

Los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia. Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos. ¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 68,30-31.33-34.36-37

R/.
 Que me escuche, Señor, tu gran bondad

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.

El Señor salvará a Sión,
reconstruirá las ciudades de Judá,
y las habitarán en posesión.
La estirpe de sus siervos la heredará,
los que aman su nombre vivirán en ella. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,12-14):

En aquel tiempo, dijo Jesús a uno de los principales fariseos que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Este lunes  se celebra la memoria obligatoria de 1545 mártires españoles. En la oración colecta se cita a San Pedro Poveda en primer lugar. De este santo mártir que también fue fundador de la Institución Teresiana traigo a estas páginas una frase muy conocida y repetida entre los miembros de la Institución citada: “Yo quiero sí, vidas humanas; casas en donde el humanismo impere; pero como entiendo  que esas vidas no podrán ser como las deseamos si no son vidas de Dios, pretendo comenzar por llenar de Dios a los que han de vivir una vida verdaderamente humana”. Y en la oración colecta pedimos su ejemplo e intercesión (y los de todos los mártires) para confesar la fe.

Para Poveda -como para todos los santos- la plenitud de vida tiene un origen, un fin y un cumplimiento: hemos sido creados por Dios para alcanzar y gozar de su gloria, y llegaremos a ese fin porque hemos sido salvados por Cristo Nuestro Señor. Una vida “verdaderamente humana” no puede serlo en plenitud si no tiende hacia lo que constituye su porqué y su para qué último.

En esta tarea permanente de ser cada vez “mejores humanos”, Jesucristo es nuestro Maestro. El Dios encarnado, hecho hombre para nuestra salvación se nos muestra en cada pasaje de los Evangelios como “uno de nosotros”, el mejor, sin duda. Un hombre sabio, bueno, compasivo, generoso, valiente, fuerte, delicado, observador, inteligente, agudo… Pongan todo lo que se les ocurra para describir las virtudes y cualidades de un “perfecto humano”. Por mi parte, encuentro en Él una enorme alegría y tal vez un sutil sentido del humor. O es que me hacen gracia algunas situaciones y discursos. Como el que escuchamos hoy sobre “no invitar a un banquete a los amigos, parientes y vecinos ricos”. ¿Entonces? Bueno, el Maestro conoce el corazón del hombre y advierte para que nuestros obsequios no tengan detrás el cálculo interesado de lo que podemos recibir a cambio. O mejor aún para que actuemos con la mejor fórmula para conseguir, dando a los que con nada material pueden recompensarnos, el mejor premio: la bienaventuranza y la resurrección de los justos. 

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy