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El Papa en Santa Marta: Abrirse al Espíritu Santo, quien sorprende siempre

El decir: ‘siempre fue así’, es una frase que cierra.
•8 mayo 2017•Redaccion•El papa Francisco
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Misa en Santa Marta, 8 de mayo de 2017 (Osservatore © Romano)
(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 8 Mayo 2017).- “El Espíritu Santo mueve a la Iglesia y hace que la comunidad cristiana se ponga en movimiento”. Por lo tanto hay evitar resistir a las inspiraciones del Espíritu Santo, y en cambio hay que “estar siempre abiertos a las sorpresas de Dios”. Lo explicó el santo padre Francisco en homilía de la misa que celebró este lunes en la Casa Santa Marta en el Vaticano.
El santo Padre centró su homilía en esta verdad indicada en los Actos de los Apóstoles: “El Espíritu Santo hace milagros, cosas nuevas y algunos seguramente tenían miedo de estas novedades en la Iglesia”.
En cambio “el Espíritu e el don de Dios, de este Dios, Padre nuestro, que siempre nos sorprende. El Dios de las sorpresas. ¿Por qué? Porque es un Dios vivo, es un Dios que vive en nosotros, un Dios que mueve nuestro corazón, un Dios que está en la Iglesia y camina con nosotros y en este camino nos sorprende siempre. Es así como Él tuvo la creatividad de crear el mundo y tiene la creatividad de crear cosas nuevas todos los días. El Dios que sorprende”.
“Esto puede –prosiguió el Papa– crear dificultades, como le sucedió a Pedro, que fue criticado por los otros discípulos, porque habían sabido que también los paganos habían acogido la Palabra de Dios. Para ellos, Pedro había ido demasiado lejos y lo reprendían porque, según ellos, era un escándalo, hasta decirle: ‘Tú, Pedro, la piedra de la Iglesia, ¿adónde nos llevas?’”,
Francisco señala que “Pedro contó su visión, un signo de Dios que le hizo tomar una decisión valiente. Pedro es capaz de acoger la sorpresa de Dios. Ante tantas sorpresas del Señor, entonces, los Apóstoles deben reunirse, discutir y llegar a un acuerdo para dar el paso adelante que el Señor quiere”.
“Desde los tiempos de los profetas existe el pecado de resistir al Espíritu Santo” y este es “el pecado de San Esteban reprocha a los miembros del Sinedrio”.Explicando así el Evangelio de hoy centrado en el Buen Pastor, Francisco indicó que el Señor nos pide de no endurecer nuestro corazón, porque hay otros pueblos y otros rebaños ‘que no pertenecen’ pero después ‘habrá un solo rebaño y un solo pastor’.
El decir: ‘siempre fue así’, es una frase que cierra, que “asesina la libertad, la alegría, la fidelidad al Espíritu Santo que siempre actúa hacia adelante, llevando hacia adelante a la Iglesia”.
¿Cómo hacer para saber si una cosa es inspiración del Espíritu Santo o del espíritu del diablo? Hay que pedir la gracia del discernimiento, que nos lo da el propio Espíritu Santo, indicó el Papa.
Y retomando las palabras de un monje de los primeros siglos, San Vincezo di Lerino, el papa subrayó que “las verdades de la Iglesia van adelante: se consolidan con los años, se desarrollan con el tiempo, se profundizan con la edad”.
Y concluyó: “Pidámosle al Señor la gracia del discernimiento para no equivocar el camino y no caer en la inmovilidad, en la rigidez y en el encerramiento del corazón”.

Comentario al evangelio de hoy lunes 08 de mayo de 2017

Yo soy la puerta de las ovejas.
Pascua
Entrar por la puerta de Cristo es encontrar la paz, la alegría, la serenidad, el gozo.
Por: P. Miguel Ángel Gómez
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/15704/cat/566/yo-soy-la-puerta-de-las-ovejas.html

Del santo Evangelio según san Juan 10, 1-10
En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba. Entonces Jesús les dijo de nuevo: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.
Oración preparatoria
Dios mío, ayúdame a escucharte en este rato de oración, porque Tú me das vida, y en abundancia. Concédeme amarte más a Ti que a mí mismo, dame la gracia de saber entrar por la puerta que me señalas y que en definitiva seas Tú realmente el Señor de mi vida entera.
Petición
Jesús, que sepa reconocer tu voz. Y reconocerte en mis hermanos.
Meditación del Papa Francisco
Quisiera decir una última cosa, una última cosa. Aquí hay muchos jóvenes. Jóvenes, queridos jóvenes, ustedes tienen una especial sensibilidad ante la injusticia, pero a menudo se sienten defraudados por los casos de corrupción, por las personas que, en lugar de buscar el bien común, persiguen su propio interés. A ustedes y a todos les repito: nunca se desanimen, no pierdan la confianza, no dejen que la esperanza se apague. La realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar. Sean los primeros en tratar de hacer el bien, de no habituarse al mal, sino a vencerlo con el bien. La Iglesia los acompaña ofreciéndoles el don precioso de la fe, de Jesucristo, que ha «venido para que tengan vida y la tengan abundante».
Hoy digo a todos ustedes: No están solos, la Iglesia está con ustedes, el Papa está con ustedes. Llevo a cada uno de ustedes en mi corazón y hago mías las intenciones que albergan en lo más íntimo: la gratitud por las alegrías, las peticiones de ayuda en las dificultades, el deseo de consuelo en los momentos de dolor y sufrimiento. Todo lo encomiendo a la intercesión de Nuestra Señora de Aparecida, la Madre de todos los pobres del Brasil, y con gran afecto les imparto mi Bendición. Gracias. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 25 de julio de 2013).
Reflexión
Pronunciar el nombre de Cristo, escucharle y reconocerle en nuestro interior, sólo nace de las almas que verdaderamente han hecho esa experiencia amorosa con Él. Una experiencia que no se reduce a un simple recitar de oraciones, o a un compromiso obligatorio dominical, sino que más bien se eleva a un contacto frecuente e íntimo con el Señor en la oración de todos los días, en el trabajo cotidiano, e incluso, en los sufrimientos que podamos padecer y ofrecer por amor a Él.
Las almas que buscan la verdadera fuente de la felicidad en Cristo, saben que solamente en su interior, donde Dios se hace paz, alegría, serenidad, gozo, se encuentra la verdadera e íntima amistad con Él. Son esas ovejas que entran por la puerta de la renuncia y del sacrificio, que escuchan el llamado personal del Buen Pastor, y que le siguen por los caminos por donde Él las lleva, siempre con la única finalidad y deseo de estar con Él delectándose con su dulce compañía.
Propósito
Renovar mi compromiso de meditar diariamente, para vivir de acuerdo a la Palabra de Dios.
Diálogo con Cristo
La parábola del Buen Pastor me permite recordar que Tú eres quien debe guiar mi vida. Buscas mi bien y por eso me invitas a entrar por la puerta de la fe, para que pueda realmente tener un encuentro personal contigo en la oración y mi vida sacramental. Ayúdame a nunca temer, que me atreva a abrir, entrar y recorrer el camino que me señalas, porque es el camino a la felicidad.

EDD. lunes 08 de mayo de 2017

Fuente :   http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2017-05-08
Lunes  de la cuarta semana de Pascua
Feria
Color: blanco
Antífona de entrada    Rom 6, 9
Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, luz admirable de los santos, que nos concediste celebrar el misterio pascual en la tierra, te pedimos que nos hagas gozar de la plenitud de tu gracia en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera lectura
También a los paganos ha concedido Dios el don de la conversión que conduce a la vida.
Lectura de los Hechos de los Apóstoles     11, 1-18
Los Apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la Palabra de Dios. Y cuando Pedro regresó a Jerusalén, los creyentes de origen judío lo interpelaron, diciéndole: “¿Cómo entraste en la casa de gente no judía y comiste con ellos?”
Pedro comenzó a contarles detalladamente lo que había sucedido: “Yo estaba orando en la ciudad de Jope, cuando caí en éxtasis y tuve una visión. Vi que bajaba del cielo algo parecido a un gran mantel, sostenido de sus cuatro puntas, que vino hasta mí. Lo miré atentamente y vi que había en él cuadrúpedos, animales salvajes, reptiles y aves.
Y oí una voz que me dijo: ‘Vamos, Pedro, mata y come’. ‘De ninguna manera, Señor, respondí, yo nunca he comido nada manchado ni impuro’. Por segunda vez, oí la voz del cielo que me dijo: ‘No consideres manchado lo que Dios purificó’.  Esto se repitió tres veces, y luego, todo fue llevado otra vez al cielo.
En ese momento, se presentaron en la casa donde estábamos tres hombres que habían sido enviados desde Cesarea para buscarme. El Espíritu Santo me ordenó que fuera con ellos sin dudar. Me acompañaron también los seis hermanos aquí presentes y llegamos a la casa de aquel hombre. Este nos contó en qué forma se le había aparecido un ángel, diciéndole: ‘Envía a alguien a Jope, a buscar a Simón, llamado Pedro. Él te anunciará un mensaje de salvación para ti y para toda tu familia’.
Apenas comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como lo hizo al principio sobre nosotros. Me acordé entonces de la Palabra del Señor: «Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo».  Por lo tanto, si Dios les dio a ellos la misma gracia que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿cómo podía yo oponerme a Dios?”
Después de escuchar estas palabras, se tranquilizaron y alabaron a Dios, diciendo: “También a los paganos ha concedido Dios el don de la conversión que conduce a la Vida”.
Salmo Responsorial    41, 2-3; 42, 3- 4
R/. ¡Mi alma tiene sed de ti, Dios viviente!
Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente: ¿Cuándo iré a contemplar el rostro de Dios?
Envíame tu luz y tu verdad: que ellas me encaminen y me guíen a tu santa Montaña, hasta el lugar donde habitas.
Y llegaré al altar de Dios, el Dios que es la alegría de mi vida; y te daré gracias con la cítara, Señor, Dios mío.
EVANGELIO
Aclamación al Evangelio     Jn 10, 14
Aleluya.
“Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí”, dice el Señor. Aleluya.
EVANGELIO
Yo soy la puerta de las ovejas.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan    10, 1-10
Jesús dijo a los fariseos:
“Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino trepando por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. Él llama a cada una por su nombre y las hace salir. Cuando ha sacado a todas las suyas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.  Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz”.
Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.
Entonces Jesús prosiguió: “Les aseguro que Yo soy la puerta de las ovejas.  Todos aquéllos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta.
El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento.  El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir.
Pero Yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia”.
Reflexión :
Fuente :    http://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-juan-101-10
• En Jesús tenemos el modelo del verdadero pastor; en él llega a su cumplimiento la espera del pastor bueno prometido por Dios: el “gran pastor”, más grande que Moisés (Hb 13, 20).
• Juan 10,1-6: La puerta del aprisco. En Jn 10,1-10 se dice que Jesús es la “puerta” por la que se accede hasta las ovejas y por la que éstas sean conducidas a los pastos (10,7.9-10).
El tema de las ovejas también se trata en Jn 2,15 y de manera particular en 5,2 donde se indica una puerta de las Ovejas con cinco pórticos a lo largo de los cuales se tendían los enfermos para ser curados. En este contexto, las ovejas vienen a indicar al pueblo oprimido por sus dirigentes. En Jn 10,1 Jesús conecta el tema de las ovejas con el atrio del templo, institución judía gestionada por hombres poderosos que conculcan el derecho y la justicia y explotan al pueblo. Estos tales son identificados por Jesús como “ladrones y bandidos”.
Jesús inicia su largo discurso de enfrentamiento con los Fariseos, obstinados en su incredulidad y autosuficiencia (9,40-41), con una afirmación genérica: el modo más seguro para entrar en contacto con las ovejas es acceder por la puerta del recinto en el que ellos se encuentran. El que accede de otro modo no lo hace movido por el amor a las ovejas, sino para explotarlas en beneficio propio. El pecado de los guías del pueblo era éste: apropiarse de lo que era propiedad de todos. Jesús califica esta conducta con el término “ladrón”. Esta fue la acusación que Jesús hizo a los dirigentes del pueblo en su primera visita al templo (2,13ss) Otro término con el que Jesús califica a los que quitan al pueblo lo que es suyo es “bandido”. Esta calificación señala a los que además usan la violencia. Por tanto, los dirigentes del templo obligan al pueblo a someterse a la violencia de su sistema (7,13; 9,22). El efecto que esto produce es un estado de muerte (5,3.21.25)
El pastor entra por la puerta para cuidarse de las ovejas, no para vejarlas. De hecho, las ovejas reconocen su autoridad (su voz) y lo siguen. Para ellas, la voz de Jesús contiene un mensaje de liberación, propio del mesías. Su voz, además, no se dirige a un grupo anónimo de personas, sino que las identifica personalmente. Para Jesús no existe una multitud anónima de gente, sino que cada uno tiene un rostro, un nombre, una dignidad.
El templo (recinto de las ovejas) ha pasado a ser un lugar de tinieblas, marcado sólo por intereses económicos; el dinero ha sustituido la atención exclusiva a Dios: el templo ha pasado a ser la casa del comercio (Jn 2,16). Jesús conduce al pueblo para sacarlo fuera de las tinieblas. No lo hace de manera ficticia sino real, porque esta es la tarea que el Padre le ha confiado. Los pasos fundamentales de esta misión son: entrar y llamar. Los que responden a la llamada a la libertad llegan a ser una nueva comunidad: “los suyos”.
• Juan 10,7-10: Jesús es la nueva puerta. Jesús usa de nuevo el simbolismo de la puerta en los VV. 7-8, aplicándolo a sí mismo. Él es la nueva puerta, no sólo en relación con el viejo recinto de Israel representado por los dirigentes del pueblo, sino también respecto a los que lo siguen. A los primeros les recuerda su legitimidad de ser él el único acceso a las ovejas, pues es el mesías dispuesto a dar la vida por las ovejas. Para mantener relación con el rebaño no se accede a través del dominio y de la prevaricación, sino adoptando la actitud del que da la vida. Sus palabras son una clara invitación a cambiar de modo de pensar y de relacionarse. Entrar a través de Jesús supone poner el bien del hombre como tarea prioritaria y usar todas las energías para conseguirlo. El que no entra en esta lógica nueva es un opresor. El lector, ciertamente, encontrará duras y fuertes las palabras que Jesús dirige a sus contemporáneos, en modo particular a los dirigentes del pueblo que han usado el dominio y la violencia para explotarlo. Jesús es la nueva puerta con relación a todo hombre. Pero ¿qué quiere decir para el hombre de hoy entrar por la puerta que es Jesús? Esto comporta “acercarse a él”, “fiarse de él” (Jn 6, 35), seguirlo y dejarse guiar por su mensaje (8,31.51); comporta, en definitiva, participar de la entrega de Jesús para que se realice la verdadera felicidad del hombre.

Saludo del Papa Francisco durante el rezo del Regina Coeli

El Papa saluda el trabajo de la asociación Meter para la protección de los niños
Continuad con ánimo!
•7 mayo 2017•Anita Bourdin•Angelus y Regina Caeli, Papa y Santa Sede
El Papa Francisco ha saludado el trabajo de la asociación italiana “Meter” para la protección de los niños en Italia y en el mundo, después del Regina Coeli, este domingo 7 de mayo de 2017, desde la ventana del despacho que da a la plaza San Pedro, en presencia de unas 25.000 personas.
“Saludo a la asociación “Meter”, que desde hace mas de veinte años, combate toda clase de abuso contra los menores de edad. Gracias, muchas gracias por vuestro compromiso en la Iglesia y en la sociedad. Continuad con ánimo!”, ha dicho el Papa Francisco.
Cada año, los Pontífices saludan este compromiso que ahora tiene una dimensión internacional: la asociación Meter ha sido fundada por un sacerdote italiano, don Fortunato Di Noto, en 1989, y hoy está presente en diferentes países. El P. Di Noto vive bajo la protección de un escolta, tal es su compromiso que molesta a las redes criminales.
“Todos los años, presentamos a la sociedad y a la Iglesia el Informe Meter que contiene todo lo que concierne a nuestro compromiso, un compromiso coherente y real en la lucha contra la pedofilia, la pedopornografia en linea y los abusos cometidos contra los niños. Muchas cifras hablan de la ayuda concreta aportada a las víctimas (alrededor de un millar) a lo largo de más de veinte años de esfuerzos; en más de 100.000 sitios pedófilos que han sido denunciados, cientos de miles de encuentros han tenido lugar con los jóvenes, en las escuelas y con las familias”, ha confiado el P. Di Noto a Zenit.
Ha precisado : “Las diócesis italianas y del extranjero están cada vez más implicadas no solamente en las reuniones de formación periódicas, sino también a través de la concepción de proyectos según los métodos y el carisma de Meter. Además, Meter no ha nacido por un problema urgente de pedofilia en la Iglesia, sino que esta asociación ha sido creada hace unos veinte años, en la comunidad parroquial de la que yo soy el párroco, para dar respuestas concretas en una visión de pastoral de proximidad para las personas que han sido violadas por los sacerdotes o por otros. Hemos promovido nuevas normas legislativas, hemos puesto nuestra competencia al servicio de los Parlamentos italiano y europeo y hemos colaborado con Japón y otros países para ser más eficaces a las acciones contra la pedofilia. Ya hacemos mucho, pero no debemos hacer más.”
Después del Regina Coeli, el Papa también ha saludado la beatificación, en Gerona, el sábado 6 de mayo, de 7 misioneros del Sagrado Corazón , mártires durante Guerra civil española , y ha invitado rezar el rosario por la paz en el mundo, como pidió María en Fátima. Acaba de ordenar a 10 nuevos sacerdotes en la basílica de San Pedro. Cuatro de ellos, del seminario de Letrán , han dado junto con él la bendición desde la ventana.

EDD. sábado 06 de mayo de 2017

Fuente : http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170506
Sábado de la tercera semana de Pascua
Libro de los Hechos de los Apóstoles 9,31-42.
La Iglesia, entre tanto, gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba consolidando, vivía en el temor del Señor y crecía en número, asistida por el Espíritu Santo.
Pedro, en una gira por todas las ciudades, visitó también a los santos que vivían en Lida.
Allí encontró a un paralítico llamado Eneas, que estaba postrado en cama desde hacía ocho años.
Pedro le dijo: «Eneas, Jesucristo te devuelve la salud: levántate, y arregla tú mismo la cama». El se levantó en seguida,
y al verlo, todos los habitantes de Lida y de la llanura de Sarón se convirtieron al Señor.
Entre los discípulos de Jope había una mujer llamada Tabitá, que quiere decir «gacela». Pasaba su vida haciendo el bien y repartía abundantes limosnas.
Pero en esos días se enfermó y murió. Después de haberla lavado, la colocaron en la habitación de arriba.
Como Lida está cerca de Jope, los discípulos, enterados de que Pedro estaba allí, enviaron a dos hombres para pedirle que acudiera cuanto antes.
Pedro salió en seguida con ellos. Apenas llegó, lo llevaron a la habitación de arriba. Todas las viudas lo rodearon y, llorando, le mostraban las túnicas y los abrigos que les había hecho Tabitá cuando vivía con ellas.
Pedro hizo salir a todos afuera, se puso de rodillas y comenzó a orar. Volviéndose luego hacia el cadáver, dijo: «Tabitá, levántate». Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó.
El la tomó de la mano y la hizo levantar. Llamó entonces a los hermanos y a las viudas, y se la devolvió con vida.
La noticia se extendió por toda la ciudad de Jope, y muchos creyeron en el Señor.
Salmo 116(115),12-13.14-15.16-17.
¿Con qué pagaré al Señor
todo el bien que me hizo?
Alzaré la copa de la salvación
e invocaré el nombre del Señor.
Cumpliré mis votos al Señor
en presencia de todo su pueblo.
¡Qué penosa es para el Señor
la muerte de sus amigos!
Yo, Señor, soy tu servidor,
tu servidor, lo mismo que mi madre:
por eso rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
e invocaré el nombre del Señor.
 
Evangelio según San Juan 6,60-69.
Después de oírlo, muchos de sus discípulos decían: «¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?».
Jesús, sabiendo lo que sus discípulos murmuraban, les dijo: «¿Esto los escandaliza?
¿Qué pasará, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir donde estaba antes?
El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida.
Pero hay entre ustedes algunos que no creen». En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar.
Y agregó: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede».
Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo.
Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?».
Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna.
Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por
Santa Catalina de Siena (1347-1380), terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa
Carta 301 (Kephas I, p. 23-24)
“¿Vosotros también queréis marcharos?”
Yo os escribo en su preciosa sangre, con el deseo que vosotros veáis a los verdaderos servidores de Jesús crucificado, constantes y perseverantes hasta la muerte, para que recibáis la corona de gloria, que no sé da al que comienza solamente, sino al que persevera hasta el fin. Yo quiero por tanto que vosotros os apliquéis a correr con celo en la vía de la verdad, esforzaos siempre  en avanzar de virtud en virtud. No avanzar es retroceder, pues el alma no puede jamás estar quieta.
Y ¿cómo podremos nosotros, muy queridos hijos, aumentar el fuego en el santo deseo? Poniendo la leña sobre el fuego. Pero ¿qué fuego?  El recuerdo de los numerosos e infinitos favores de Dios, que son innombrables, y sobre todo el recuerdo de la sangre vertida por el Verbo, su Hijo único, para mostrarnos a nosotros el amor inefable que Dios nos tiene; recordando nosotros este favor y tantos otros, veremos aumentar nuestro amor.
 

Homilía para la Eucaristía del domingo 07 de mayo de 2017.

Fuente :  https://www.laicoscapuchinos.cl/laicos/index.php/2017/05/05/homilia-para-la-eucaristia-del-domingo-07-de-mayo-de-2017/
Hermanos, rueguen para que el Señor nos dé buenos pastores religiosos, buenos pastores políticos que no se aprovechen del rebaño (= pueblo).
PASCUA IV.
Hechos 2,14.36-41: doble significado de la Resurrección: para Jesús significa que El es Señor y Mesías. Para nosotros: creer en El y bautizarse. Esto acarrea salvación.
1Pedro 2,20-25: no es de extrañar el que el cristiano sufra; es señal y garantía de salvación. Así nos asemejamos a Cristo, quien nos rescató para que seamos de su rebaño.
Juan 10,1-10: inicio del discurso del Buen Pastor. En el texto de hoy no aparece la palabra Pastor. Más bien El es llamado “Puerta”, único acceso al rebaño de Dios.
 
1.- En el capítulo 10 de san Juan encontramos un discurso eclesiológico. El antiguo Pueblo de Dios tenía como jefe y pastor a Dios mismo. Y El es quien se queja por medio de los profetas de los malos pastores que abusan de su pueblo.
Los cristianos al aceptar a Jesús resucitado hemos vuelto al Pastor de nuestras vidas. Y por el bautismo, que es la celebración de esta fe, hemos sido incorporados al Pueblo de Dios, la Iglesia, el rebaño de Dios. Por eso somos: el Rebaño del Señor, el Pueblo de Dios. Dios es el dueño de este rebaño y El ha constituido a Jesús como Puerta, acceso al Rebaño. Un verdadero pastor es tal cuando accede por la única puerta, que es Cristo.
2.- Dios no reconoce a aquellos “pastores” que no acceden al rebaño por la única puerta, que es Cristo. Sin Cristo, sin vivir a Cristo no se reconoce al que se constituye en pastor. Ni Dios, ni el pueblo reconocen a los falsos pastores, a los que vienen a robar y asaltar a las ovejas.
El Pueblo de Dios, que es lo más importante de la Iglesia, sabe darse cuenta de la legitimidad y autenticidad de un pastor.
Un elemento importantísimo en esto es el “sentir con la Iglesia”. Dice el texto del evangelio: “las ovejas lo siguen porque conocen su voz”. Conocer la voz = estar en comunión. El que no reconoce la voz da a entender que no siente con los pastores, no está en comunión con ellos. Pero también habría que agregar que un pastor debe saber distinguir la voz de su rebaño y estar en comunión con él.
3.- He aquí un elemento que no se suele tener en cuenta: el vivir en comunión.  No olvidemos que la Iglesia, Pueblo – Rebaño de Dios, es un Misterio de comunión. Comunión que se expresa en la escucha recíproca. A veces la Jerarquía se queja que el Pueblo de Dios no los escucha. De igual modo, el Pueblo de Dios no se siente escuchado por la Jerarquía. Si no hay esta escucha recíproca no existe verdadera comunión, no hay vivencia de Pueblo de Dios.
Dios es el Dueño de la mies y del rebaño; El ha constituido a algunos a ser pastores. Al primero que constituyó, y le da consistencia a los demás, es Jesús, quien es la puerta para ingresar al Rebaño de Dios. En la Iglesia, el daño más grande no es el pensar distinto, sino el romper la comunión. Y es lo que a veces pretende el mundo con la mentira y la calumnia.
4.- Jesús nos congrega, nos reúne. El está presente y viene a darnos vida, vida en plenitud. Quien está en comunión con El tiene vida. Es el momento de pedirle a Dios que regale a su Pueblo buenos pastores que, a la manera de Cristo, vayan delante de su Pueblo señalando a ruta; que como Cristo sean capaces de dar la vida por los demás y no aprovecharse de los demás.
Que haya buenos pastores tanto en la comunidad religiosa como en la civil. Sólo El puede darnos buenos pastores.
Hermano Pastor Salvo Beas.

Comentario al evangelio de hoy viernes 05 de mayo de 2017

El mejor consejo que debemos poner en práctica hoy.

III Viernes de Pascua,
Por: H. Hiram Galán LC
Fuente:  http://es.catholic.net/op/articulos/65230/el-mejor-consejo-que-debemos-poner-en-practica-hoy.html

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey Nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, quiero resucitar contigo; sácame de la mediocridad de vida que me impide permanecer en tu amor. Enciende mi corazón de amor por Ti para que sea capaz de alejar de mi vida todo aquello que me aparta de Ti
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 6, 52-59
En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?».
Jesús les dijo: «Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi Sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre».
Esto lo dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Cuando nos recomiendan algún alimento que nos ayuda a mantener la figura, adelgazar o mejorar alguna cualidad física, creo que a ninguno le interesa si el que lo dice es un doctor o un científico cualificado. Somos prontos a poner en práctica aquel consejo buscando obtener resultados.
Esto se debe a que consideramos una necesidad de primer nivel el mantener nuestro cuerpo sano y bello. Y claro, esto es importante pero no es lo más importante. La pregunta es, ¿qué tal está tu alma? ¿La mantienes en forma y sana?, a esto es lo que se refiere el mejor médico de cuerpos y almas, «Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes». Es su cuerpo y su sangre.
El mejor consejo que debemos poner en práctica hoy mismo. No dejemos pasar un día más sin recibir la gracia y la vida que sólo nuestro Dios y Señor nos puede dar.
Ayúdanos, Madre Santísima, a valorar el don inestimable del Santísimo cuerpo y sangre de Jesucristo, tu Hijo. Y dispón nuestras almas para que lo recibamos digna y santamente.

«Nutrirnos de ese «Pan de vida» significa entrar en sintonía con el corazón de Cristo, asimilar sus elecciones, sus pensamientos, sus comportamientos. Significa entrar en un dinamismo de amor oblativo y convertirse en personas de paz, personas de perdón, de reconciliación, de compartir solidario. Lo mismo que Jesús ha hecho.»
(Papa Francisco, Ángelus 16 de agosto de 2015).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración. Disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Durante un momento, junto a Jesús Eucaristía, le haré saber cuánto lo amo y cuánto lo necesito en mi vida.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

 

EDD. viernes 05 de mayo de 2017.

Fuente : http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170503
Viernes de la tercera semana de Pascua

Libro de los Hechos de los Apóstoles 9,1-20.
Saulo, que todavía respiraba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote
y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de traer encadenados a Jerusalén a los seguidores del Camino del Señor que encontrara, hombres o mujeres.
Y mientras iba caminando, al acercarse a Damasco, una luz que venía del cielo lo envolvió de improviso con su resplandor.
Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?».
El preguntó: «¿Quién eres tú, Señor?». «Yo soy Jesús, a quien tú persigues, le respondió la voz.
Ahora levántate, y entra en la ciudad: allí te dirán qué debes hacer».
Los que lo acompañaban quedaron sin palabra, porque oían la voz, pero no veían a nadie.
Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco.
Allí estuvo tres días sin ver, y sin comer ni beber.
Vivía entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en una visión: «¡Ananías!». El respondió: «Aquí estoy, Señor».
El Señor le dijo: «Ve a la calle llamada Recta, y busca en casa de Judas a un tal Saulo de Tarso.
El está orando y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entraba y le imponía las manos para devolverle la vista».
Ananías respondió: «Señor, oí decir a muchos que este hombre hizo un gran daño a tus santos en Jerusalén.
Y ahora está aquí con plenos poderes de los jefes de los sacerdotes para llevar presos a todos los que invocan tu Nombre».
El Señor le respondió: «Ve a buscarlo, porque es un instrumento elegido por mí para llevar mi Nombre a todas las naciones, a los reyes y al pueblo de Israel.
Yo le haré ver cuánto tendrá que padecer por mi Nombre».
Ananías fue a la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saulo, hermano mío, el Señor Jesús -el mismo que se te apareció en el camino- me envió a ti para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo».
En ese momento, cayeron de sus ojos una especie de escamas y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado.
Después comió algo y recobró sus fuerzas. Saulo permaneció algunos días con los discípulos que vivían en Damasco,
y luego comenzó a predicar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.
Salmo 117(116),1.2.
¡Alaben al Señor, todas las naciones,
glorifíquenlo, todos los pueblos!
Porque es inquebrantable su amor por nosotros,
y su fidelidad permanece para siempre.
¡Aleluya!
Evangelio según San Juan 6,51-59.
Jesús dijo a los judíos:
“Yo soy el pan vivo bajado del cielo.
El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que Yo daré es mi carne para la Vida del mundo”.
Los judíos discutían entre sí, diciendo: “¿Cómo este hombre puede damos a comer su carne?”
Jesús les respondió:
“Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes.
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y Yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y Yo en él.
Así como Yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente”.
Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaúm.
Comentario del Evangelio por Isaac el Sirio (siglo VII), monje cercano a Mossoul. Sermones ascéticos, 1ª serie, nº 72.
“Mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida”.
El Árbol de la vida es el amor de Dios. Adán lo perdió en su caída y ya nunca jamás encontró de nuevo el gozo, sino que trabajaba y sufría en una tierra llena de espinas (Gn 3,18). Los que se han alejado del amor de Dios, trabajan y comen del pan de sus sudores (Gn 3,19), y es así aunque su vida fuera recta; éste es el pan que ha dado de comer a la primera criatura después de la caída. Hasta que no encontremos el amor, nuestro trabajo será realizado en tierra de espinas…; sea la que fuere nuestra justicia personal, comemos gracias al sudor de nuestro rostro.
Pero cuando hemos encontrado al amor, nos alimentamos del pan celeste, y somos reconfortados más allá de todo trabajo y todo sufrimiento. El pan celeste es Cristo, que ha bajado del cielo y ha dado la vida al mundo. Y este es el alimento de los ángeles (Sl 77,25). El que ha encontrado al amor se alimenta de Cristo cada día y en cada hora, y llega a ser inmortal. Porque él mismo ha dicho: “El que coma del pan que yo le daré, no conocerá la muerte”. Dichoso el que come del pan del amor, que es Jesús. Porque el que se alimenta del amor se alimenta de Cristo, el Dios que domina el universo, aquel de quien Juan da testimonio cuando dice: “Dios es amor” (1Jn 4,8).
Así pues, el que vive en el amor recibe de Dios el fruto de la vida. Respira ya en este mundo el aire de la resurrección, este aire en el cual los justos resucitados tienen sus delicias. El amor es el Reino. El Señor ha ordenado a sus apóstoles se alimentaran  de este Reino; comer y beber en la mesa de mi Reino (Lc 22,30) ¿es otra cosa que el amor? Porque el amor es capaz de alimentar al hombre en lugar de todo alimento y de toda bebida. Este es el “vino que alegra el corazón del hombre” (sl 104,16); dichoso el que bebe de este vino.

Comentario al evangelio de hoy jueves 04 de mayo de 2017

Camino, Verdad, Vida.

San Juan 14, 6-14. III Jueves de Pascua
Por: H. Javier Castellanos LC
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/65209/camino-verdad-vida.html 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
María, ven y acompáñame en esta oración. Háblame de tu hijo Jesús, y ayúdame a crecer en la fe, en la esperanza y en la caridad. Enséñame a rezar y pide conmigo: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta».
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 14, 6-14
En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
Le dijo Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». Jesús le replicó: «Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y toda vía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
¿Quién no desea una vida plena? En momentos de la vida como una boda, una graduación, un cumpleaños, quisiéramos congelar el tiempo. La fotografía queda para el recuerdo, sí, pero el evento pasa, regresamos a la vida ordinaria, hay que volver al trabajo, nos envuelven los problemas, enfrentamos la enfermedad, y la rutina nos va marcando el paso, y… ¡Cuánto deseamos en esos momentos algo más que una fotografía! ¡Quién pudiera darnos de nuevo un poco del gozo ya esfumado!
Para encontrar la vida -la vida en plenitud- Cristo nos muestra el camino. Él es el Camino. Él nos dio ejemplo de obediencia heroica: obediencia hasta la muerte, y muerte de cruz. Él confió hasta el extremo en Aquél que nos ha dado tantos beneficios. Quien sigue sus huellas se acerca a la fuente inagotable de vida: el Padre.
Y la vida plena, se encuentra ahí mismo donde encontramos la verdad. Cristo es la Verdad. El mundo vive confundido, busca por todas partes algo que sacie el corazón y, mientras más busca entre las cosas, se queda más vacío y más seco. En cambio, Cristo nos muestra al Padre, y nos dice que somos hijos. Algo muy sencillo para la mente, pero profundo para el corazón. Y, en realidad, sólo esto sacia. Pues, como decía santa Teresa: «Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.»

«Jesús habla también del Padre. En ese lugar, en el discurso con los discípulos, habla del Padre, asegurando que el Padre los quiere y que cualquier cosa que ellos pidan al Padre, el Padre se la dará. Que confíen en el Padre. Y, así da un paso más: no dice solamente «no os dejaré solos», sino también «no os dejaré huérfanos, os doy el Padre, con vosotros está el Padre, mi Padre es vuestro Padre.»
(Homilía de S.S. Francisco, 15 de septiembre de 2016, en santa Marta).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy renovaré mi unión a Cristo por medio de comuniones espirituales.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
 

EDD. jueves 04 de mayo de 2017.

Fiesta de san Felipe y Santiago, apóstoles

Carta I de San Pablo a los Corintios 15,1-8.
Hermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles.
Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.
Les he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura.
Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura.
Se apareció a Pedro y después a los Doce.
Luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive aún, y algunos han muerto.
Además, se apareció a Santiago y de nuevo a todos los Apóstoles.
Por último, se me apareció también a mí, que soy como el fruto de un aborto.
Salmo 19(18),2-3.4-5.
El cielo proclama la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje
y las noches se van dando la noticia.
Sin hablar, sin pronunciar palabras,
sin que se escuche su voz,
resuena su eco por toda la tierra
y su lenguaje, hasta los confines del mundo.
Allí puso una carpa para el sol
Evangelio según San Juan 14,6-14.
Jesús dijo a Tomás: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta».
Jesús le respondió: «Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Como dices: ‘Muéstranos al Padre’?
¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.
Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre.»
Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré.»

Comentario del Evangelio por Concilio Vaticano II. Constitución dogmática sobre la Iglesia « Lumen gentium » §23.

Los Obispos, sucesores de los apóstoles.

      Cada uno de los Obispos que es puesto al frente de una Iglesia particular, ejerce su poder pastoral sobre la porción del Pueblo de Dios a él encomendada, no sobre las otras Iglesias ni sobre la Iglesia universal. Pero en cuanto miembros del Colegio episcopal y como legítimos sucesores de los Apóstoles, todos y cada uno, en virtud de la institución y precepto de Cristo, están obligados a tener por la Iglesia universal aquella solicitud que, aunque no se ejerza por acto de jurisdicción, contribuye, sin embargo, en gran manera al desarrollo de la Iglesia universal. Deben, pues, todos los Obispos promover y defender la unidad de la fe y la disciplina común de toda la Iglesia, instruir a los fieles en el amor de todo el Cuerpo místico de Cristo, especialmente de los miembros pobres, de los que sufren y de los que son perseguidos por la justicia ( Mt 5,10); promover, en fin, toda actividad que sea común a toda la Iglesia, particularmente en orden a la dilatación de la fe y a la difusión de la luz de la verdad plena entre todos los hombres.
El cuidado de anunciar el Evangelio en todo el mundo pertenece al Cuerpo de los Pastores, ya que a todos ellos, en común, dio Cristo el mandato, imponiéndoles un oficio común, según explicó ya el papa Celestino a los Padres del Concilio de Éfeso. Por tanto, todos los Obispos, en cuanto se lo permite el desempeño de su propio oficio, están obligados a colaborar entre sí y con el sucesor de Pedro, a quien particularmente le ha sido confiado el oficio excelso de propagar el nombre cristiano.