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Autor: Patricio Osiadacz

Homilía para la Eucaristía del domingo 01 de junio de 2025.

SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR.


Hechos 1,1-11: Presenta la Ascensión como el punto culminante de la vida y obra de Jesús. Toda la vida de Jesús fue una ascensión, es el Éxodo auténtico, real. Pero también es el inicio de la obra de la Iglesia.


Hebreos 9,24-28.10,19-23: Jesús, con su muerte y resurrección, ingresó al verdadero Santuario y abre un camino para llegar a Dios.


Lucas 24, 46-53: Los discípulos son testigos del Resucitado, pero también son servidores de la Palabra, muestran el camino trazado por Jesús y para esto serán capacitados por el Espíritu Santo.

1.- Con la celebración de hoy contemplamos la culminación de la manifestación de Jesús resucitado. Los discípulos lo reconocen como Señor y se postran ante Él, lo adoran.
El misterio de la Ascensión es parte del misterio Pascual, es su culminación. Así como Israel culminó su Pascua al ingresar a la Tierra Prometida, del mismo modo la Ascensión de Cristo es una culminación. Jesús entra por fin al Santuario verdadero, goza de la plenitud de Dios. Porque desde la Encarnación hasta su Resurrección la existencia de Jesús fue un Peregrinar, un caminar junto a nosotros. Por fin todo está consumado, dijo Jesús en la cruz. Todo el recorrido está ya hecho. Él entra en la gloria del Padre. Nosotros confesamos que subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre. Por eso la Ascensión es el punto culminante de su vida y obra.


2.- Jesús nos ha trazado el camino de la salvación. Él es el Camino para llegar al Padre, Él es el Camino nuevo y viviente que nos abrió para que también nosotros podamos realizar nuestra Pascua. El camino trazad por Él es nuestro camino, es nuestro modo de vivir el discipulado. El Misterio Pascual de Cristo culmina en la Plenitud de Dios; el misterio Pascual del cristiano también culmina en la plenitud de Dios, de modo que lo que nosotros creemos y celebramos se realiza también en nosotros. Somos glorificados con Cristo los que hemos muerto y resucitado con Él. Cuando en Filipenses 2,5-11 se nos presenta una síntesis de todo el Misterio de Cristo se nos está indicando cuál es el camino trazado por Él. Al respecto, en Hebreos 6,19 leemos:: “Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá del velo,” Lo que está indicando cuál ha de ser nuestra actitud de esperanza.


3.- Al creer en este misterio de fe nos estamos comprometiendo a llevarlo a la vida. Estamos en el Jubileo de la Esperanza. Pero hoy día hay muchos desesperanzados, porque no saben dónde lanzar el ancla, no se sienten seguros. Hay muchas inseguridades y temores en la vida, hay gente que vive con miedo. Sólo quien tira el ancla a una orilla firme, a Cristo, puede sentirse seguro, tiene fe. No tires tu ancla en falsas seguridades, sino en donde está Cristo, a la derecha de Dios.


4.-Los discípulos son testigos del Resucitado, comieron con Él. Pero también el Señor les pide que proclamen la salvación. Les garantiza la asistencia del Espíritu para que puedan proclamar la Palabra de la salvación. Con la Ascensión culmina el ministerio de Cristo, pero se inicia el tiempo de la Proclamación de la Palabra de salvación.
Somos testigos y pregoneros de la obra de Cristo. No nos quedemos boquiabiertos mirando al cielo, sino vayamos a proclamar con nuestra palabra que Cristo vive y nos trae el camino de la salvación.


Hno. Pastor.

EDD. sábado 31 de mayo de 2025.

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Sofonías (3,14-18):

Regocíjate, hija de Sión; grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: «No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva. Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta.» Apartaré de ti la amenaza, el oprobio que pesa sobre ti.

Palabra de Dios

Salmo

Is 12,2-3.4bcd.5-6

R/. Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel

El Señor es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R/.

Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso. R/.

Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.» R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,39-56):

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre.
Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

La hospitalidad de Dios

Salta de gozo, dice la lectura de Sofonías hoy. “El niño saltó en mi seno”, dice Isabel. “Mi espíritu se regocija en Dios”, dice María.

Saltar de alegría físicamente quizá sea algo que solamente pueden hacer los más jóvenes. Pero todos hemos sentido ese estremecimiento del corazón, ese “salto” que da cuando siente una profunda alegría. Juan saltó de gozo en el seno de Isabel. Es muy posible que Jesús también saltara de gozo en el seno de María ante un encuentro de una belleza tan intensa. El encuentro es de una mutua hospitalidad de los cuatro personajes. Isabel, bendecida y bienaventurada porque, como dice san Juan de Ávila, “el Señor le visita la casa”. Juan, por primera vez en presencia del “cordero” al que ha de anunciar; María en pleno reconocimiento de la maravillosa acción de salvación del Señor y de la sombra del Espíritu; en anuncio de la salvación de los pobres, los afligidos, los hambrientos. El niño en su seno, en medio de un increíble anuncio de salvación del mundo en el abrazo de dos mujeres. La estéril Isabel da fruto; la imposible madre por su virginidad, María, abre la puerta a la salvación y la deja entrar en el mundo.

En ese abrazo está resumido prácticamente toda la historia de la salvación. Del Dios que elige al improbable y al pequeño, que puede convertir lo imposible en realidad innegable. Del cumplimiento de todas las promesas atravesando el pequeño cuerpo de una joven. El fin del pecado y de la muerte. La increíble, gratuita hospitalidad de Dios que entra en nuestro mundo, quiere ser recibido en él y al mismo tiempo se convierte en nuestra casa.

En la carta a los Romanos, que se ofrece hoy como lectura alternativa a la de Sofonías, se enumera una serie de actitudes y acciones concretas que repiten el gesto del abrazo de María e Isabel. Lo que nos toca a los cristianos hacer como reflejo de la acción salvadora de Dios: “Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo; en la actividad, no seáis negligentes; en el espíritu, manteneos fervorosos, sirviendo constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración; compartid las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.  Alegraos con los que están alegres; llorad con los que lloran.  Tened la misma consideración y trato unos con otros, sin pretensiones de grandeza, sino poniéndoos al nivel de la gente humilde.”

La escena de la Visitación se convierte así en un programa de práctica de la hospitalidad de Dios, que viene con la salvación y ofrece la posibilidad de vivir en su casa.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. viernes 30 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,9-18):

CUANDO estaba Pablo en Corinto, una noche le dijo el Señor en una visión:
«No temas, sigue hablando y no te calles, pues yo estoy contigo, y nadie te pondrá la mano encima para hacerte daño, porque tengo un pueblo numeroso en esta ciudad».
Se quedó, pues, allí un año y medio, enseñando entre ellos la palabra de Dios.
Pero, siendo Gallón procónsul de Acaya, los judíos se abalanzaron de común acuerdo contra Pablo y lo condujeron al tribunal diciendo:
«Este induce a la gente a dar a Dios un culto contrario a la ley».
Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Gallón dijo a los judíos:
«Judíos, si se tratara de un crimen o de un delito grave, sería razón escucharos con paciencia; pero, si discutís de palabras, de nombres y de vuestra ley, vedlo vosotros. Yo no quiero ser juez de esos asuntos».
Y les ordenó despejar el tribunal.
Entonces agarraron a Sóstenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal, sin que Galión se preocupara de ello.
Pablo se quedó allí todavía bastantes días; luego se despidió de los hermanos y se embarco para Siria con Priscila y Aquila. En Cencreas se había hecho rapar la cabeza, porque había hecho un voto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 46,2-3,4-5.6-7

R/. Dios es el rey del mundo

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Él nos somete los pueblos
y nos sojuzga las naciones;
él nos escogió por heredad suya:
gloria de Jacob, su amado. R/.

Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad;
tocad para nuestro Rey, tocad. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,20-23a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.
También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Alguien me dijo una vez que, en su vejez, estaba perdiendo la memoria y que podría ser una cosa buena, porque no se acordaba de los dolores y dificultades que le contaban los de su alrededor. De una feliz falta de memoria nos habla Jesús hoy también, pero no es una falta de memoria con ausencia del gozo presente. Cuando una mujer está dando a luz sufre dolores inmensos: pero luego goza al ver a su hijo y la alegría le borra el dolor. Y, así como el dolor se borra, la alegría de la vida y la resurrección no se borra. Porque el fruto de vida siempre está ahí, dentro y fuera de nosotros.

Feliz desmemoria la que olvida lo malo para centrarse en el don infinito de la salvación de Cristo. Feliz desmemoria la que se centra en lo bueno, lo santo, lo justo. Y no es que no vaya a haber nada malo de ahora en adelante. El mundo está lleno de despropósitos, violencia, mentira, traiciones, pérdidas. Hay muchas razones para ver y sentir un mal quizá inolvidable.

Pero hay algo que nada ni nadie puede quitar, y es la fe inquebrantable en esa vida desbordante del Resucitado. Es lo que dice el Señor san Pablo en la primera lectura de Hechos: “No tengas miedo. Yo estoy contigo”. Nada ni nadie puede quitar ese gozo profundo. Como de costumbre, paradójicamente, hoy no se invita a olvidar, sino a recordar que la herida siempre está habitada, aunque siga abierta; a reconocer que habrá muchas más heridas y dolores a lo largo del camino. No se nos invita a olvidar el dolor, sino a reconocerlo como parte de esa alegría imperturbable de la presencia de Cristo que vence incluso a la muerte más terrible. Feliz memoria la que recuerda tal inamovible verdad. Nada ni nadie podrá quitaros vuestra alegría.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. jueves 29 de mayo de 2025.

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,1-8):

EN aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Áquila, judío natural del Ponto, y a su mujer, Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma.
Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a vivir y trabajar en su casa; eran tejedores de lona para tiendas de campaña. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, dando testimonio ante los judíos de que Jesús es el Mesías,
Como ellos se oponían y respondían con blasfemias, Pablo sacudió sus vestidos y les dijo:
«Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza. Yo soy inocente y desde ahora me voy con los gentiles».
Se marchó de allí y se fue a casa de un cierto Ticio Justo, que adoraba a Dios y cuya casa estaba al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios, al escuchar a Pablo, creían y se bautizaban.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97,1-2ab.2cd-3ab.3cd-4

R/. El Señor revela a las naciones su victoria

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,16-20):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?».
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

En expresiones que parecen un trabalenguas, Jesús habla de la alegría y la tristeza. Para muchos de nosotros es fácil alegrarnos por alguna cosa pequeña: un éxito en el trabajo, suerte en la lotería, la adquisición de algo, una visita importancia. Pero muchas de esas cosas son pasajeras. Enseguida se acaban y tenemos que buscar una nueva fuente de placer. No hace falta nada más que mirar los programas de festejos de pueblos y ciudades en España, la proliferación de programas “rosa” o “reality”, las fotos de personas que se empeñan en contarnos lo bien que están comiendo en Facebook, el tiempo que se pasa en redes sociales… Nada de eso, en sí mismo, es malo moralmente. Pero no es duradero, y podría ser una colosal pérdida de tiempo, aunque dé placer momentáneo.

El “dentro de un poco” de Jesús es algo muy distinto, aunque pudiera parecer casi eterno. Estaréis tristes… La tristeza, también, puede ser pasajera y por cosas nimias. He perdido unas llaves, me he dado un golpe, alguien me ha contestado mal… Eso también se pasa. Otra tristeza más comprensible es la del dolor profundo por una pérdida, una separación, un conflicto, una guerra o un daño personal. Esa no parece nunca ser de un ratito, o un poco de tiempo como dice Jesús. Pero en esas palabras, “vuestra tristeza se convertirá en alegría” residen precisamente la esperanza. Solamente es un “ratito” esto que pasa ahora, porque tenemos la profunda convicción de que la presencia del Resucitado lo convertirá en alegría. Y no será una alegría pasajera, de ese placer efímero, sino la alegría más honda posible. El gozo del Espíritu prometido. Una alegría que nada ni nadie puede alterar. Los ratitos de Jesús en realidad son la eternidad; el dolor (que no la tristeza) siempre estará presente de una manera u otra; la alegría verdadera siempre está ahí. Solo hay que reconocerla. No es cuestión de tiempo sino de mirada y de espíritu.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. miércoles 28 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (17,15.22–18,1):

EN aquellos días, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y se volvieron con el encargo de que Silas y Timoteo se reuniesen con él cuánto antes.
Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo:
«Atenienses, veo que sois en todo extremadamente religiosos. Porque, paseando y contemplando vuestros monumentos sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido”.
Pues eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio yo. “El Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene”, siendo como es Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por manos humanas, ni lo sirven manos humanas, como si necesitara de alguien, él que a todos da la vida y el aliento, y todo.
De uno solo creó el género humano para que habitara la tierra entera, determinando fijamente los tiempos y las fronteras de los lugares que habían de habitar, con el fin de que lo buscasen a él, a ver si, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos; así lo han dicho incluso algunos de vuestros poetas: “Somos estirpe suya”.
Por tanto, si somos estirpe de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a imágenes de oro o de plata o de piedra, esculpidas por la destreza y la fantasía de un hombre. Así pues, pasando por alto aquellos tiempos de ignorancia, Dios anuncia ahora en todas partes a todos los humanos que se conviertan. Porque tiene señalado un día en que juzgará el universo con justicia, por medio del hombre a quien él ha designado; y ha dado a todos la garantía de esto, resucitándolo de entre los muertos».
Al oír «resurrección de entre los muertos», unos lo tomaban a broma, otros dijeron:
«De esto te oiremos hablar en otra ocasión».
Así salió Pablo de en medio de ellos. Algunos se le juntaron y creyeron, entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más con ellos.
Después de esto, dejó Atenas y se fue a Corinto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 148,1-2.11-12.13.14

R/. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria

Alabad al Señor en el cielo,
alabad al Señor en lo alto.
Alabadlo todos sus ángeles;
alabadlo todos sus ejércitos. R/.

Reyes del orbe y todos los pueblos,
príncipes y jueces del mundo,
los jóvenes y también las doncellas,
los ancianos junto con los niños. R/.

Alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime.
Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/.

Él acrece el vigor de su pueblo.
Alabanza de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo escogido. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,12-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Hay una insistencia casi machacona en estos días sobre el Espíritu. Hay que repetirlo muchas veces, porque el Evangelio de Juan es muy difícil de entender. Y, sin embargo, el resumen es sencillo: vida y aliento, camino a la Verdad.

En la primera lectura de hoy, de Hechos, Pablo, con un cierto sentido del humor, comenta los muchos dioses de los griegos y su culto incluso al “desconocido”. Y justamente indica que el desconocido es el verdadero: es la vida y el aliento de todo. Los otros son solo imágenes, ídolos, cosas pasajeras sin ninguna fuerza vital. El “desconocido” es algo misterioso, que no se puede ver ni tocar, pero que es lo más auténtico de todo por ser el principio de vida.

En el Evangelio también se habla de eso misterioso, eso que los discípulos aún no podrían aguantar. ¿Por ser totalmente inabarcable, inmenso, inefable? El Dios tan cercano y tan conocido es al mismo tiempo el Dios totalmente inabarcable.

Solamente el Espíritu puede guiar a la Verdad, porque solamente el Espíritu es verdad.

Estamos rodeados de ídolos que muchas veces se consideran como lo más real, pero que, por el propio ambiente de relativismo en el que vivimos, no tienen ninguna sustancia. Pueden ser el placer, el dinero, “mi verdad”, los sentimientos…  ídolos que se esfuman con la misma velocidad con la que llegan. Vivimos en un mundo de grandes contradicciones entre el sentimentalismo y una cultura de muerte que no se detiene ante atentados contra la vida como son el aborto, la guerra o la eutanasia. Todo cohabita en los mismos grupos y a menudo en los mismos corazones. Y a menudo se asegura que no existe una verdad absoluta, porque la realidad es una construcción social… A la larga, a todo eso le falta vida, le falta aliento.

Porque precisamente la Verdad es el Dios desconocido en el que nos movemos, vivimos y somos. Donde tenemos aliento. Y es el Espíritu quien nos tiene que guiar hacia esa verdad.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. martes 27 de mayo de 2025.

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,22-34):

EN aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó:
«Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
Le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.
A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/. Señor, tu derecha me salva

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Las dos lecturas de hoy insisten en la búsqueda del bien para los demás, por encima del propio. En la primera, conmovedora lectura de Hechos, Pablo y sus compañeros en prisión calman al carcelero y le piden que no se haga daño a sí mismo. Su interés y su vida han pasado por encima de la libertad y la vida de esos cristianos encarcelados. Mirar al bien del otro antes que al propio es algo difícil, complejo y quizá loco. Ceder el paso siempre puede significar quedarse varado en un lugar mirando cómo los demás ascienden, prosperan, pasan… O, lo que es aún más heroico, empujar para que los demás alcancen su mayor bien.

No es fácil, y menos en nuestro mundo, ceder ni un ápice de la propia comodidad, bienestar, riqueza o seguridad en favor de otros, y mucho menos de quienes están en el grupo opuesto, como era el caso del carcelero. No parece encontrarse una razón lo suficientemente fuerte como para hacer algo tan loco. Pero se trata de esa locura divina que había descubierto Pablo y que ya nunca lo dejó.

Esa misma locura de Dios es la que parece asomarse en el pasaje del Evangelio de hoy: conviene que yo me vaya. Cuando Jesús dice que conviene que se vaya, es para el mayor bien de los discípulos. Aunque les parezca duro, ahora es el momento en que recibirán el gran bien del Espíritu. Decir con Jesús “conviene que yo me vaya” es apartarse, soltar cosas, dar la oportunidad a que el Espíritu inunde el espacio que había ocupado yo injustificadamente. Ceder, desaparecer, permitir que un bien mucho mayor entre en la vida de otros. Significa a veces no aferrarse a puestos o cargos por muy insignificantes que sean; significa permitir que otros hagan lo que yo pensaba que hacía mejor que nadie. Ceda el paso.

Cármen Aguinaco

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EDD. lunes 26 de mayo de 2025

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,11-15):

NOS hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/. El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26–16,4a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Tanto si se toman las lecturas de la sexta semana de Pascua como las de la Memoria de Felipe Neri, se encuentran algunos contrastes interesantes entre el dolor y la alegría, un futuro algo incierto y la esperanza. Todo es posible, y en el tiempo de Dios, todo es real. En la lectura del lunes en tiempo de Pascua hay una predicción oscura y un poco aterradora: “algunos creerán que están dando culto a Dios cuando os matan”. O estarán, al menos, pensando que le hacen un bien a la sociedad y a la cultura en que viven. En los tiempos que vivimos de persecución religiosa a nivel local y mundial, esto parece tener cumplimiento cierto. Y aquí viene un contraste más fuerte: esa creencia de quienes persiguen pensando hacer lo mejor para la sociedad y eliminando el mal que ven en el cristianismo, choca con la fe a la que se nos invita en la lectura en la conmemoración de san Felipe Neri. “Que todos sean uno para que el mundo crea.” Que el mundo crea en Cristo, no en la destrucción de todo lo cristiano.

¿Acaso se deberá la persecución a la falta de unidad? ¿Cómo, o en qué puede creer el mundo si quienes dicen profesar la Verdad de Cristo están divididos y enfrentados? ¿Cómo se podría convencer a quienes piensan que persiguiendo están haciendo un bien, si los cristianos mismos se cancelan mutuamente al no pensar lo mismo?

Quizá una buena clave para la unidad, la reconciliación y que el mundo pueda creer nos la dé la lectura de Filipenses en el día de san Felipe Neri: “Aprecien todo lo que es verdadero y noble, cuanto hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso, todo lo que sea virtud y merezca elogio.”  Si miramos a todas esas cosas, es difícil la ira y la división. Si practicamos todas esas cosas, será difícil que quienes se sientan justificados en su persecución encuentren una buena excusa. Y entonces será posible, no solo que se aleje el temor a la persecución, sino que el mundo crea. Alégrense, dice el mismo pasaje de Filipenses. “Que vuestra benevolencia sea conocida de todos.”  Frente a todo lo que desee destruirlo: alegría, bondad, belleza, virtud.

Cármen Aguinago

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/

EL CÁNTICO DE LAS CREATURAS EN EL CONTEXTO DE LOS 800 AÑOS DE SU COMPOSICIÓN.

Hermanos y hermanas,

Paz y bien !!!

Les compartimos link de la ponencia de nuestro hermano Bernardo hoy 24 de mayo en el encuentro virtual de formación de la Familia Franciscana:

EL CÁNTICO DE LAS CREATURAS EN EL CONTEXTO DE LOS 800 AÑOS DE SU COMPOSICIÓN.

Entrar a :

https://us06web.zoom.us/rec/share/JdmXhn2HKOmzjZsk9CJ003oDSi4-CnqxwLuHiBI6-ZeQqwnKmArbqdvDkHcH6u-k.D59-JlvOXLWVEKek

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Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

Encuentro de Guardianes, Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.

Hermanos y hermanas,

El pasado fin de semana, sábado 17 y domingo 18, en la Casa Pastoral de los hermanos Capuchinos, ubicada en la Comuna de Hualpén, Región del Bío Bío, se realizó el Encuentro Anual de Formación de los Guardianes de Fraternidades del Movimiento de Laicos Capuchinos, de la Delegación San Francisco de Asís, de la Provincia de San Pablo.

Además de servir el Encuentro como actividad de Formación, también sirvió como punto de Convivencia fraterna, intercambios de experiencias momentos de profunda oración y de Encuentro con el Resucitado.

Todo terminó con un almuerzo, para luego iniciar viaje a los respectivos hogares.

Fraternalmente,

Movimiento de Laicos Capuchinos de Chile.