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Autor: Patricio Osiadacz

Mañana 15 de Julio Celebramos a San Buenaventura.

San Buenaventura – 15 de julio

«Doctor de la Iglesia, príncipe de los místicos, biógrafo de san Francisco. Este insigne franciscano está considerado como una de las figuras cumbres de la escolástica. Mereció la confianza de los pontífices de su tiempo»
https://es.zenit.org/articles/san-buenaventura-15-de-julio-2/
San Buenaventura

San Buenaventura (Foto ZENIT Cc)

(ZENIT – Madrid).- Históricamente, en pocos casos –quizá sea excepción la de este franciscano–, ha confluido el juicio de tantos pontífices para reconocer los altísimos méritos que jalonaron una vida. A los honores que el santo fraile recibió mientras discurría su peregrinaje por este mundo, se añadieron otros más elevados tras su muerte. Sixto IV lo canonizó el 14 de abril de 1482. Sixto V lo aclamó doctor de la Iglesia otorgándole el título de «doctor seráfico» el 14 de mayo de 1588. León XIII en su alocución del 11 de octubre de 1890 lo declaró «príncipe de los místicos», y Pío XII en su exhortación al clero en 1950 subrayó la supremacía para la formación de las disciplinas filosófico-teológicas siguiendo las pautas de este «doctor angélico», al tiempo que subrayaba las riquezas espirituales e influjo en la vida apostólica que se derivan de ellas.
Nació en la localidad italiana de Bagnoregio, no lejos de Viterbo, hacia 1217. Se llamaba Giovanni di Fidanza, como su padre, que era médico de profesión. Hallándose en peligro por grave enfermedad cuando era niño, su madre María lo consagró a san Francisco de Asís, y sanó. Años más tarde, en torno a 1243, tomó el hábito franciscano después de haberse planteado dar a su vida el máximo sentido; jamás entró en sus planes desperdiciarla en vanos afanes. Para alguien como él, que soñaba imitar las gestas de los primeros discípulos y sentía que en su corazón resonaban con fuerza las huellas de la primitiva Iglesia, el Poverello encarnaba el genuino ejemplo a seguir: «Confieso ante Dios que la razón que me llevó a amar más la vida del bienaventurado Francisco es que ésta se parece a los comienzos y al crecimiento de la Iglesia. La Iglesia comenzó con simples pescadores, y después se enriqueció de doctores muy ilustres y sabios; la religión del bienaventurado Francisco no fue establecida por la prudencia de los hombres, sino por Cristo».
Al profesar tomó el nombre de Buenaventura. Se había formado en la universidad de París junto a los más afamados profesores de la época, uno de ellos Alejandro de Hales quien tanto admiró a su brillante discípulo que llegó a decir que Adán parecía no haber dejado rastro de su pecado en él. Su inteligencia y capacidad de penetración le permitió hacer acopio de una sólida formación. En él se aunaban oración y estudio, que ofrecía complacido a la mayor gloria de Dios. En realidad, la clarividencia y la profundidad que rezuman sus trabajos es el fruto de su honda vida mística. Decía: «el gozo espiritual es la mejor señal de que la gracia habita en un alma». Fue profesor de teología y Sagrada Escritura en la universidad parisina desde 1248 a 1257. Mientras tanto, perseguía la perfección y hacía frente a sus tendencias con la gracia de Cristo. Una visión le ayudó a superar escrúpulos como el que a veces le instaba a no recibir la comunión, pese a desearlo con todas sus fuerzas, porque se sentía indigno de ella a causa de las imperfecciones que detectaba en sí mismo. Solía meditar en la Pasión de Cristo, a quien se había propuesto imitar. Se caracterizó por virtudes como la prudencia, humildad, inocencia evangélica, pobreza, paciencia y mortificación. Fue gran devoto de la Virgen; a él se debe el rezo diario del Ángelus.
Los diez años que pasó en París dejaron en sus profesores y compañeros la impresión de hallarse ante una persona de excepcionales cualidades y virtud. De hecho, el 2 de febrero de 1257, sin haber cumplido aún 36 años, fue elegido ministro general en el capítulo de Roma. Era un hombre sencillo, humilde y caritativo, fidelísimo al espíritu de la regla. Por eso pudo mediar sabia y prudentemente entre los partidarios de una aplicación austera de la misma y los que juzgaban que debía suavizarse. En la carta que dirigió a todos los provinciales quedó clara su posición y visión con la que buscó la equidistancia entre las posturas. Viajó por Francia, Alemania, Italia y España. Presidió cinco capítulos generales, varios provinciales, y dio a la Orden y al mundo una bellísima biografía del Poverello. Predicó ante auditorios diversos, entre los que había reyes y pontífices.
La escolástica tiene en él a un singular maestro en la forma y en el fondo. En sus trabajos aparecen admirablemente ensambladas teoría y praxis; develan su pericia para poner al descubierto errores y subrayar lo esencial. Su contribución al pensamiento y a la Iglesia sigue vigente como antaño, o más, porque su influjo no ha decaído durante siglos. Es autor de una ingente obra compuesta por centenares de sermones, textos místicos, teológicos y filosóficos de alta erudición. Algunos tan significativos como el Itinerario del alma a Dios, el Comentario sobre las Sentencias de Pedro Lombardo, redactado en su época parisina, el tratado Sobre la vida de perfección, el Soliloquio y Sobre el triple camino, por mencionar algunos escritos. Un día le visitó su amigo santo Tomás y lo halló absorto. Respetando la contemplación en la que estaba sumido, se marchó diciendo: «Dejemos a un santo trabajar por otro santo».
Era tan valioso que en 1265 Clemente IV quiso encomendarle la sede arzobispal de York, pero él lo convenció para que diese a otro la misión. En otro momento, Gregorio X, elevado al papado a instancias suyas, le nombró y consagró cardenal obispo de Albano, apelando a la obediencia que le debía. Luego este pontífice contó con su autorizado juicio para la realización del II Concilio ecuménico de Lyon, poniendo en sus manos la unión de los griegos ortodoxos, labor que pudo llevar a buen término justo antes de morir. Porque el 15 de julio de 1274, mientras se celebraba el concilio, el santo entregó su alma a Dios. A demanda del pontífice Gregorio X todos los sacerdotes del mundo, hecho insólito y único, oficiaron una misa por su alma.

Comentario al evangelio de hoy jueves 14 de julio de 2016.

Manso y humilde de corazón.
Tiempo Ordinario

Acercarse a Cristo es buscarlo en la oración, en los sacramentos, y en todos los momentos de nuestra vida.
Por: Ignacio Sarre
Fuente: Catholic.net 
http://es.catholic.net/op/articulos/48711/manso-y-humilde-de-corazn.html

Del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, tomó Jesús la palabra y dijo: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.
Oración introductoria
Señor, ¡gracias!, por ofrecerme tu consuelo, tu compañía, tu infinita misericordia. Te ofrezco humildemente mi corazón, mi vida entera. Ilumina mi oración porque quiero seguir el camino que me lleve a vivir en plenitud el amor.
Petición
Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.
Meditación del Papa
Jesús pide que vayamos a Él, que esta es la verdadera sabiduría, a Él que es «manso y humilde de corazón»; propone «su yugo», el camino de la sabiduría del Evangelio, que no es una doctrina que hay que aprender o una propuesta ética, sino una Persona a la que hay que seguir: Él mismo, el Hijo Unigénito en perfecta comunión con el Padre.
Queridos hermanos y hermanas, hemos gustado la riqueza de esta oración de Jesús. Que también nosotros, con el don de su Espíritu, podamos dirigirnos a Dios en la oración, con confianza de hijos, invocándolo con el nombre de Padre, Abbá.
Pero debemos tener el corazón de los pequeños, de «los pobres en espíritu», para reconocer que no somos auto-suficientes, que no podemos construir nuestra vida solos, que necesitamos de Dios, necesitamos encontrarle, escucharle y hablarle.
La oración nos abre a recibir el don de Dios, su sabiduría, que es Jesús mismo, para llevar a cabo la voluntad del Padre en nuestra vida y encontrar así reposo en las fatigas de nuestro camino. ¡Gracias!. Benedicto XVI, 7 de diciembre de 2011.
Reflexión
A veces es difícil saber qué regalar a otra persona. «¿Qué necesita?, ¿qué le gustaría?»
Un regalo pretende precisamente agradar al otro, para demostrarle afecto o gratitud.
Incluso en esto, Dios piensa en nosotros. Y nos ahorra el problema de pensar con qué regalo podemos agradarle más. En el Evangelio de hoy nos lo dice:
«Venid a mí». Esto es lo mejor. Lo que El está esperando con ilusión. Quiere tenernos cerca. Cada vez más cerca. Sentir el calor de nuestra compañía.
Acercarse a Cristo es buscarlo en la oración, en los sacramentos, y en todos los momentos de nuestra vida. Basta dirigir por un instante nuestro pensamiento a El, cuando vemos a una persona necesitada, cuando escuchamos por qué rumbos camina el mundo… y ya estamos a su lado. Además, El nos promete que así hallaremos nuestro descanso. Encontraremos alivio a nuestras preocupaciones, inquietudes y sufrimientos.
«Aprended de mí». Quien le busca con sinceridad, no se va con las manos vacías. No regresa por el mismo camino. La imagen del Señor se queda más grabada en nosotros. Y el corazón es entonces más fuerte para imitarlo en nuestra vida.
Propósito
En las dificultades que hoy se me presenten, pedir la ayuda de Dios en vez de ser autosuficiente.
Diálogo con Cristo
Encontrar descanso, es algo que todos siempre buscamos, descanso que no implica el que los problemas o el esfuerzo vayan terminar. Las cosas parece que siguen igual, pero con Cristo, se viven desde diferente perspectiva. Gracias, Señor, por ofrecerme esa paz. Para alcanzarla, te pido me des: fe, generosidad, fuerza de voluntad, confianza y, sobre todo, amor. Con estos dones y tu gracia, tendré la fuerza necesaria para vivir tu voluntad.

EDD. jueves 14 de Julio de 2016.-

Jueves de la decimoquinta semana del tiempo ordinario.

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20160713


Libro de Isaías 26,7-9.12.16-19.
La senda del justo es recta, tu allanas el sendero del justo.
Sí, en la senda trazada por tus juicios, esperamos en ti, Señor: tu Nombre y tu recuerdo son el deseo de nuestra alma.
Mi alma te desea por la noche, y mi espíritu te busca de madrugada, porque cuando tus juicios se ejercen sobre la tierra, los habitantes del mundo aprenden la justicia.
Señor, tú nos aseguras la paz, porque eres tú el que realiza por nosotros todo lo que nosotros hacemos.
En medio de la angustia, Señor. acudimos a ti, clamamos en la opresión, cuando nos golpeaba tu castigo.
Como la mujer embarazada, que está por dar a luz, se refuerce y da gritos de dolor, así éramos nosotros delante de ti, Señor.
Hemos concebido, nos hemos retorcido, y no dimos a luz más que viento. ¡No hemos traído la salvación a la tierra, no le nacieron habitantes al mundo!
Pero tus muertos revivirán, se levantarán sus cadáveres. ¡Despierten y griten de alegría los que yacen en el polvo! Porque tu rocío es un rocío de luz, y la tierra dará vida a las Sombras.
Salmo 102(101),13-14ab.15.16-18.19-21.
Tú, Señor, reinas para siempre,
y tu Nombre permanece eternamente.
Tú te levantarás, te compadecerás de Sión,
porque ya es hora de tenerle piedad,
tus servidores sienten amor por esas piedras
y se compadecen de esas ruinas.
Las naciones temerán tu Nombre, Señor,
y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:
cuando el Señor reedifique a Sión
y aparezca glorioso en medio de ella;
cuando acepte la oración del desvalido
y no desprecie su plegaria.
Quede esto escrito para el tiempo futuro
y un pueblo renovado alabe al Señor:
porque él se inclinó desde su alto Santuario
y miró a la tierra desde el cielo,
para escuchar el lamento de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.
Evangelio según San Mateo 11,28-30.
Jesús tomó la palabra y dijo:
«Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.»
Comentario del Evangelio por Doroteo de Gaza (c. 500 -?), monje en Palestina. Instrucciones, I, 8.
«Venid a mí».
¡El que quiera encontrar el verdadero descanso para su alma que aprenda la humildad! Que pueda encontrar cómo en ella se encuentra todo gozo, toda gloria y todo el descanso, así como en el orgullo se encuentra todo lo contrario. En efecto ¿cómo hemos llegado a tantas tribulaciones? ¿Por qué hemos caído en tanta miseria? ¿Acaso no es a causa de nuestro orgullo? ¿A causa de nuestra locura? ¿No es por haber seguido nuestros malos propósitos y habernos atado a la amargura de nuestra voluntad? ¿Pero, por qué todo esto? ¿Es que el hombre no ha sido creado para la plenitud del bienestar, del gozo, del descanso y de la gloria? ¿No estaba en el paraíso? Se le prescribió: No hagas esto, y lo hizo. ¿Veis el orgullo, la arrogancia y la insumisión? «El hombre está loco, dice Dios al ver esta insolencia: no sabe ser feliz. Si no sabe atravesar días malos se perderá totalmente. Si no aprende qué es la aflicción, no sabrá lo que es el descanso». Entonces Dios le dio lo que merecía echándolo fuera del paraíso…
Sin embargo, la bondad de Dios, como os lo repito a menudo, no dejó abandonada a su criatura, sino que se volvió de nuevo hacia ella y la volvió a llamar: «Venid a mí, todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré». Es decir: Os encontráis cansados, os encontráis unos desgraciados, habéis experimentado el mal de vuestra desobediencia. Vamos, convertíos por fin; vamos, reconoced vuestra impotencia y vuestra vergüenza, para poder regresar a vuestro descanso y vuestra gloria. Vamos, vivid por la humildad, vosotros que estabais muertos por orgullo. «Aprended de mi que soy manso y humilde de corazón y encontraréis descanso para vuestras almas.»
 

En Chile: los obispos levantan su voz contra la despenalización del aborto.

Los obispos levantan su voz contra la despenalización del aborto.

El proyecto de ley que punta a despenalizar en casos de riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación.
https://es.zenit.org/articles/chile-los-obispos-levantan-su-voz-contra-la-despenalizacion-del-aborto/
Foto archivo del Senado en Chile

Foto Archivo Del Senado En Chile

(ZENIT – Roma).- La Conferencia Episcopal Chilena hizo sentir nuevamente su voz contra el proyecto de ley que apunta a despenalizar el aborto en el país en tres casos: riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación. El proyecto ya aprobado en la Cámara de Diputados, fue enviado al Senado para su segundo trámite legislativo.
Así lo indica Radio Vaticano precisando que el obispo de San Bernardo, Mons. Juan Ignacio González Errázuriz, se dirigió precisamente en estos días a la Cámara de Senadores en donde tuvo un discurso ante la Comisión para la Salud del Senado, presentando el punto de vista de la Iglesia Católica chilena.
“Estamos en Chile en una situación muy delicada porque está ya en el Senado, luego de pasar por la Cámara de Diputados, un proyecto de ley que permite la interrupción de embarazo en tres casos. Y la Conferencia Episcopal de Chile ha delegado en mons. Fernando Chomalí, arzobispo de Concepción, y también en mí, llevar adelante gestiones para poder impedir que esta ley se concrete” afirmó en estos días el obispo de San Bernardo ante los micrófonos de Radio Vaticano.
“Lo importante es que la gente capte que estamos en un momento difícil y delicado y que hay que tomar un papel activo: no basta decir ‘estoy en contra del aborto’. Llamo a todos los chilenos y a los amigos extranjeros, cristianos y no cristianos – afirmó mons. Errázuriz – a que nos ayuden a parar una cosa que pensamos va a ser el antecedente del aborto libre en Chile”.

Comentario al evangelio de hoy miércoles 13 de julio de 2016.

Evangelio de hoy
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-27):
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»
Palabra del Señor.
Comentario al Evangelio de hoy miércoles, 13 de julio de 2016
José Luis Latorre, cmf
Queridos hermanos :
“Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra…” Es la oración espontánea y jubilosa de Jesús después de escuchar de los apóstoles cómo la gente sencilla había acogido el Mensaje que ellos les habían trasmitido (cfr. Mt 10, 1-42). Jesús se siente feliz al ver a sus apóstoles gozosos por el éxito obtenido. La salvación no depende de una mayor o menor pericia en la interpretación de la Biblia, sino de la capacidad de acoger a Dios y de la disponibilidad para aceptar su llamada. Los sencillos y humildes tienen una capacidad especial para entender a Dios, porque no ponen su corazón en el dinero, el poder y el placer. Los arrogantes –los sabios y entendidos, cuyo corazón está en las cosas de este mundo- están menos capacitados para entender el mensaje de Dios.
Los sencillos son “los pobres con espíritu” no cualquier pobre. Son esas personas que viven desde los valores del Reino proclamado por Jesús: los solidarios, los justos, los fraternos, los pacíficos, los respetuosos… personas que se sienten identificados con la forma de pensar y vivir de Jesús; personas de corazón bueno y limpio capaces de sintonizar sin dificultad con el Evangelio predicado por el Maestro. San Pablo escribía“mirad cuántos sabios y entendidos hay en vuestra asamblea… Dios ha elegido lo bajo y necio para confundir a los sabios y poderosos de este mundo”. Esta es la ley del Evangelio de ayer, hoy y siempre. Los pobres con espíritu son quienes dejan huellas profundas en la historia de la humanidad: los mártires de todos los tiempos del cristianismo, los santos y la multitud anónima de personas buenas de toda raza, nación y lengua que todos conocemos. La fe penetró en sus vidas y las trasformó y por eso su recuerdo pervive de generación en generación.
En mi vida de misionero en América con cuantos pobres con espíritu me he encontrado: hombres y mujeres de fe profunda en la Providencia, de corazón noble y limpio, desprendidos y solidarios, de una aceptación confiada de la voluntad de Dios y siempre con una sonrisa en los labios; personas que te impactaban por una profunda espiritualidad; personas que, sin hacer ruido ni buscar alabanzas o premios, están disponibles siempre que las necesitas. Esta es la gente sencilla por la cual Jesús sigue hoy alabando al Padre.

EDD. miércoles 13 de Julio de 2016

Miércoles de la decimoquinta semana del tiempo ordinario.

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20160712



Libro de Isaías 10,5-7.13-16.
Así habla el Señor:
«¡Ay de Asiria! El es el bastón de mi ira y la vara de mi furor está en su mano.
Yo lo envío contra una nación impía, lo mando contra un pueblo que provocó mi furor. para saquear los despojos y arrebatar el botín, y pisotearlo como al barro de las calles.
Pero él no lo entiende así, no es eso lo que se propone: él no piensa más que en destruir y en barrer una nación tras otra.»
Porque él ha dicho: «Yo he obrado con la fuerza de mi mano, y con mi sabiduría, porque soy inteligente. He desplazado las fronteras de los pueblos y he saqueado sus reservas: como un héroe, he derribado a los que se sientan en tronos.
Mi mano tomó como un nido las riquezas de los pueblos; como se juntan huevos abandonados, así he depredado toda la tierra, y no hubo nadie que batiera las alas o abriera el pico para piar».
¿Se gloría el hacha contra el leñador? ¿Se envanece la sierra contra el que la maneja? ¡Como si el bastón manejara al que lo empuña y el palo levantar al que no es un leño!
Por eso el Señor de los ejércitos hará que la enfermedad consuma su vigor y dentro de su carne hará arder una fiebre, como el ardor del fuego.
Salmo 94(93),5-6.7-8.9-10.14-15.
Ellos pisotean a tu pueblo, Señor,
y oprimen a tu herencia;
matan a la viuda y al extranjero,
asesinan a los huérfanos;
Y exclaman: “El Señor no lo ve,
no se da cuenta el Dios de Jacob”.
¡Entiendan, los más necios del pueblo!
y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán?
El que hizo el oído, ¿no va a escuchar?
El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver?
¿Dejará de castigar el que educa a las naciones
y da a los hombres el conocimiento?
Porque el Señor no abandona a su pueblo
ni deja desamparada a su herencia:
la justicia volverá a los tribunales
y los rectos de corazón la seguirán.

Evangelio según San Mateo 11,25-27.
Jesús dijo:
«Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»
Comentario del Evangelio por  Beata Isabel de la Trinidad (1880-1906), carmelita descalza. El cielo en la fe.
 

“Proclamo tu alabanza”.
Por un decreto de Aquel que obra todas las cosas según el designio de su voluntad, hemos sido predestinados para ser “alabanza de su gloria” (Ef 1,6.12.14). Es san Pablo quien habla así, él, que fue instruido por el mismo Dios. ¿Cómo realizar este gran sueño del corazón de nuestro Dios, ese querer inmutable sobre nuestras almas? En una palabra ¿cómo responder a nuestra vocación y llegar a ser perfectas “alabanzas de gloria” de la Santísima Trinidad?
En el cielo cada alma es una alabanza de gloria al Padre, al Verbo, al Espíritu Santo, porque cada alma está permanentemente fija en el puro amor y ya no vive más de su propia vida, sino de la vida de Dios. Entonces conoce, dice san Pablo, “como es conocida por Él” (1C 13,12); en otras palabras, su entendimiento es el mismo entendimiento de Dios, su voluntad es la voluntad de Dios, su amor es el mismo amor de Dios. En realidad es el Espíritu de amor y de fuerza quien transforma al alma, porque habiéndosele dado a ésta para suplir lo que le falta, como también dice san Pablo, obra en ella esta gloriosa transformación (cf Rm 8,26)…
Una alabanza de gloria es un alma que permanece en Dios, que le ama con un amor puro y desinteresado, sin buscarse a sí misma en la dulzura de este amor; es una alma que le ama por encima de todo sus dones y aunque no hubiera recibido nada de él… Una alabanza de gloria es un ser en continua acción de gracias. Cada uno de sus actos, de sus movimientos, cada uno de sus pensamientos, de sus aspiraciones, al mismo tiempo que se enraízan cada vez más profundamente en el amor, son como un eco del Sanctus eterno.

 

La justicia y la misericordia se necesitan mutuamente.

La justicia y la misericordia se necesitan mutuamente.
La afirmación la hizo monseñor Celestino Aós ( Capuchino ), obispo de Copiapó y miembro de la Asociación Chilena de Derecho Canónico, al inaugurar la XXXI Jornada de la entidad, en el Seminario San Rafael, de Valparaíso.
 

El presidente de dicha asociación y Vicario Judicial de Santiago, padre Jaime Ortíz de Lazcano, señaló al abrir el encuentro que «en estos últimos años, han sido varios los logros y las metas alcanzadas, como por ejemplo la realización y configuración del nuevo Formulario de la Información Matrimonial, que ha sido aprobado por la Conferencia Episcopal de Chile para todo el país, encargo solicitado por el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile a la Asociación Chilena de Derecho Canónico. Tengo que decir con alegría que el nuevo formulario ha sido acogido con muy buenos ojos en las distintas diócesis del país».
Luego, indicó que el año pasado la Asociación Chilena de Derecho Canónico decidió publicar un Anuario Canónico con artículos importantes, tanto de ponencias realizadas en las jornadas canónicas de formación, como de otros documentos o artículos de interés. «Con mucho gozo pues, pudimos el año pasado lograr realizar esta publicación. Y dado que se decidió que cada año se pudiera publicar un anuario, también este año 2016 hemos publicado el Anuario Canónico Ano II, que será entregado en la conclusión de estas jornadas».
El padre Jaime reconoció y agradeció el apoyo que los obispos de Chile han mantenido con la entidad que preside, así como con la promoción del derecho canónico.
La misericordia: viga maestra de la Iglesia
La clase inaugural estuvo a cargo de monseñor Celestino Aós, quien confesó estar «agradecido y extrañado de que ese Dios bueno y misericordioso juzgue hoy en su Iglesia a través de este Código de Derecho Canónico y que desde ahí reparta verdad, justicia, misericordia y salvación. Parte importante de la vida de la Iglesia es la administración de la justicia. Más aún, la misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia y nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia».
Más adelante, el Obispo de Copiapó sostuvo que «sancionar es también un acto de misericordia, porque es un acto de verdad y porque es una búsqueda de la salud del alma del encausado». Luego, monseñor Aós indicó que «la justicia sin misericordia es crueldad, la misericordia sin justicia es libertinaje», y que «la justicia y misericordia se necesitan mutuamente. No existe misericordia sin justicia, no la elimina». Finalmente, afirmó que «el primer acto de la misericordia es decirnos la verdad y vivir en la verdad».
La XXXI Jornada Nacional de Derecho Canónico se desarrollará en el seminario aledaño al Santuario de Lo Vásquez hasta el próximo viernes, y en él participarán, entre otros, los profesores Paolo Bianchi, presbítero, licenciado en Teología de la Facultad Teológica Dell`Italia Settentrionale y Doctor en Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Gregoriana, y el presbítero Davide Cito, Doctor en Derecho y profesor extraordinario de Derecho Penal y Derecho Procesal Canónico de la Universidad de la Santa Cruz.
Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl

 

Santiago, 11/07/2016

Comentario al evangelio de hoy martes 12 de julio de 2016.

Jesús recrimina a las ciudades incrédulas.
Tiempo Ordinario

Jesús expresa su disgusto al verse atacado por su misma gente, de la ciudad que le dan la espalda a su mensaje.
Por: P. Francisco Javier Arriola
Fuente: Catholic.net 
http://es.catholic.net/op/articulos/48745/jess-recrimina-a-las-ciudades-incrdulas.html

Del Evangelio según san Mateo 11, 20 – 24
Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú». 
Oración Introductoria
Señor, Dios mío, me pongo en tu presencia para escuchar tus palabras. Haz que mi corazón sea la tierra fértil donde caiga la semilla de tu Palabra para que pueda dar frutos abundantes, para alabarte y para descubrir tu santísima voluntad en mi vida.
Petición
Jesús, Rey de Misericordia, te pido que abras mis oídos para escuchar tu voz, mi voluntad para seguirla y mi corazón para aprender a amarte en mi vida diaria.
Meditación del Papa Francisco
El único deseo de Dios es salvar a la humanidad, pero el problema es que a menudo el hombre quiere dictar las reglas de la salvación. Es la paradoja dramática de tantas páginas de la Biblia que llega a su culmen en la vida terrena de Cristo.
Jesús expresa su disgusto al verse atacado por su misma gente, de la ciudad que le dan la espalda a su mensaje: «Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes -es su advertencia a Corozaín y Betsaida- hace tiempo se habrían convertido». En esta severa, pero también amarga comparación, está toda la historia de la salvación.
Así como han rechazado y asesinado a los profetas antes que llegara Él, porque eran incómodos, ahora hacen lo mismo con Jesús. Es justamente la clase dirigente la que cierra las puertas al modo como Jesús quiere salvarnos. Y así se entienden los diálogos fuertes de Jesús, con la clase dirigente de su tempo: se pelean, lo ponen a la prueba, le ponen trampas para ver si cae, porque se trata de la resistencia a ser salvados. Jesús les dice: «Pero yo no les entiendo» y señala que ellos «son como aquellos niños: hemos sonado la flauta y no han bailado; hemos cantado un lamento y no han llorado ¿Pero qué quieren? ‘¡Queremos salvarnos como nos gusta!». Es siempre este el cierre al mundo de Dios. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de octubre de 2014, en Santa Marta).
Reflexión 
Este pasaje comienza con una de las palabras más duras de Jesús sobre dos ciudades que no quisieron convertirse. Al mismo tiempo el Señor mismo abre su corazón y nos no muestra ardiendo en amor por cada ser humano en el mundo. ¡Cuánto amor encierra tu divino Corazón, Señor, y al mismo tiempo cuánto dolor porque no eres correspondido!
Jesucristo no se cansa de llamar a sus hijos, pero le duele que no reconozcamos su amor. Es Él quien nos pide las migajas de nuestro amor porque sabe que no podemos dar más. Y en el fondo, tampoco nos pide mucho, sólo quiere que nos dejemos amar por Él. Precisamente porque obró muchos milagros en Corozaím y Betsaida, por eso les echa en cara su falta de fe. No correspondieron a todo lo que Jesús les dio. Hizo milagros, predicó, sanó enfermos, pero no supieron que era el Mesías quien los visitaba. Lo tuvieron como un gran hombre, pero no le permitieron cambiar sus corazones.
Y cuántas veces Dios tendría que llorar a las puertas de nuestro corazón para reprocharnos las tantas veces que se acerca a nuestra vida y nosotros no le reconocemos ni vemos todo lo que nos da. Tal vez porque aún nos falta mucha fe, porque no nos arrepentimos de las veces que le ofendemos y porque no sentimos su dolor ni hacemos caso a sus ruegos. ¿No podemos conmovernos ante tanto amor? Correspondamos con el sincero arrepentimiento, con el sacrificio, con la reparación que puede apartar de nosotros el castigo que nos merecemos, y mover las entrañas de misericordia de un Dios que está loco de amor por los hombres y no desea sino que le amemos.
«En eso consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero y envió a su Hijo, víctima expiatoria de nuestros pecados» (cfr 1 Jn 4, 10). San Juan nos explica con claridad en qué consiste el amor, porque él no experimentó cuando puso su cabeza en el Corazón de Jesús: escuchó esos latidos de amor que palpitan eternamente por ti. Pero hay que cuidar que se alce su mano justa contra nosotros por haber recibido mucho en nuestra vida y no haber correspondido a sus gracias.
Esto deja de tener una visión tremendista o fatalista si en vez de mirar a Dios como capataz o vengador, lo vemos como un Amigo, Hermano, Padre, Dios… En este caso, no podemos temer a un Juez que ha sido nuestro redentor, que ha dado la vida por mí y me sigue buscando como a oveja perdida para que vuelva a su redil. La alegría de Dios es vernos gozar eternamente de Él en el cielo. Sólo hay que darnos cuenta de cada momento que viene a nuestra vida para descubrirlo y abrirle e invitarle a quedarse en nuestro corazón, pero no dejar que se vaya. O como dice san Agustín: «Teme a la gracia de Dios que pasa y no vuelve». Cada visita de Dios es única e irrepetible, así como nuestra vida misma.
Propósito
Pondré mucha atención para dar gracias a Dios por cada detalle que pueda percibir en mi día: una nueva jornada, mi familia, mis amigos, pero sobre todo, por su presencia en la Eucaristía.
Diálogo con Cristo
Jesús, Señor de bondad, tú sabes lo mucho que te necesito para poder retomar el buen camino cada día. Dame la fuerza para poder seguirte hasta el final sin desfallecer. Concédeme la gracia de saber descubrir tu mano amorosa en mi alma para no desaprovechar tu compañía ni un instante. Pero soy débil y necesito tu mano fuerte, soy inconstante y necesito tu brazo poderoso, soy pecador y necesito tu perdón. Señor, que nunca tengas que sentir el dolor de lamentarte por mi falta de generosidad y correspondencia, sino que me lleves de la mano para que nunca permitas que me separe de Ti.
Señor, cuando las nubes se hacen densas en el horizonte y todo parece perdido, cuando no encontramos amigos que estén a nuestro lado y la esperanza se nos escapa de las manos, enséñanos a confiar en ti, pues tenemos la certeza de que vendrás en nuestra ayuda (cf. Sal 25, 15). Que la experiencia del dolor y de la oscuridad interior nos enseñe la gran verdad de que contigo nada queda perdido, de que incluso nuestros pecados —una vez reconocidos en el arrepentimiento— sirven para una finalidad, como leña seca en el frío del invierno (cf. Hermano Roger de Taizé). Viacrucis Roma 2009.

EDD. martes 12 de Julio de 2016.

Martes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario.

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20160711


Libro de Isaías 7,1-9.
En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar.
Cuando se informó a la casa de David: «Arám está acampado en Efraím», se estremeció su corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque.
El Señor dijo a Isaías: «Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero.
Tú le dirás: Manténte alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías.
Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo:
«Subamos contra Judá, hagamos cundir el pánico, sometámosla y pongamos allí como rey al hijo de Tabel».
Pero así habla el Señor: Eso no se realizará, eso no sucederá.
a Porque la cabeza de Arám es Damasco, y la cabeza de Damasco Resín; la cabeza de Efraím es Samaría, y la cabeza de Samaría, el hijo de Remalías. Dentro de sesenta y cinco años, Efraím será destrozado, y no será más un pueblo-.
b Si ustedes no creen, no subsistirán».
Salmo 48(47),2-3a.3b-4.5-6.7-8.
El Señor es grande y digno de alabanza,
en la Ciudad de nuestro Dios.
Su santa Montaña, la altura más hermosa,
es la alegría de toda la tierra.
el Señor se manifestó como un baluarte
en medio de sus palacios.
Porque los reyes se aliaron
y avanzaron unidos contra ella;
pero apenas la vieron quedaron pasmados
y huyeron despavoridos.
Allí se apoderó de ellos el terror
y dolores como los del parto,
como cuando el viento del desierto
destroza las naves de Tarsis.
Evangelio según San Mateo 11,20-24.
Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido.
«¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú».
Comentario del Evangelio por  San Jerónimo (347-420), sacerdote, traductor de la Biblia, doctor de la Iglesia. Comentario de Joel 2, 12-14; PL 25, 967-968.
«Convertios a mí».
«Convertíos a mí de todo corazón», y que vuestra penitencia interior se manifieste por «medio del ayuno, del llanto y de las lágrimas» (Jl 2,12). Así ayunando ahora, seréis luego saciados; llorando ahora, podréis luego reír; lamentándoos ahora, seréis luego consolados (cf Lc 6,21; Mt 5,5)… Así os  digo que «no rasguéis vuestras vestiduras, sino vuestros corazones» (Jl 2,13) repletos de pecado; pues el corazón, a la manera de  los  odres, no se rompe nunca, sino que debe ser rasgado por la voluntad.
Cuando, pues, hayáis rasgado de esta manera vuestro corazón, volved al Señor, vuestro Dios, de quien os habías apartado por vuestros antiguos pecados, y no dudéis del perdón, pues por grandes que sean vuestras culpas, la magnitud de su misericordia perdonará, sin duda, la verdad de vuestros muchos pecados.. Pues el Señor es compasivo y misericordioso, el no se complace en la muerte del pecador (Ez 33, 11). «Paciente y rico en misericordia» (Jl 2, 13), el no es impaciente como el hombre, sino que espera sin prisas nuestra conversión.
Martes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario.

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20160711


Libro de Isaías 7,1-9.
En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar.
Cuando se informó a la casa de David: «Arám está acampado en Efraím», se estremeció su corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque.
El Señor dijo a Isaías: «Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero.
Tú le dirás: Manténte alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías.
Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo:
«Subamos contra Judá, hagamos cundir el pánico, sometámosla y pongamos allí como rey al hijo de Tabel».
Pero así habla el Señor: Eso no se realizará, eso no sucederá.
a Porque la cabeza de Arám es Damasco, y la cabeza de Damasco Resín; la cabeza de Efraím es Samaría, y la cabeza de Samaría, el hijo de Remalías. Dentro de sesenta y cinco años, Efraím será destrozado, y no será más un pueblo-.
b Si ustedes no creen, no subsistirán».
Salmo 48(47),2-3a.3b-4.5-6.7-8.
El Señor es grande y digno de alabanza,
en la Ciudad de nuestro Dios.
Su santa Montaña, la altura más hermosa,
es la alegría de toda la tierra.
el Señor se manifestó como un baluarte
en medio de sus palacios.
Porque los reyes se aliaron
y avanzaron unidos contra ella;
pero apenas la vieron quedaron pasmados
y huyeron despavoridos.
Allí se apoderó de ellos el terror
y dolores como los del parto,
como cuando el viento del desierto
destroza las naves de Tarsis.
Evangelio según San Mateo 11,20-24.
Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido.
«¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú».
Comentario del Evangelio por  San Jerónimo (347-420), sacerdote, traductor de la Biblia, doctor de la Iglesia. Comentario de Joel 2, 12-14; PL 25, 967-968.
«Convertios a mí».
«Convertíos a mí de todo corazón», y que vuestra penitencia interior se manifieste por «medio del ayuno, del llanto y de las lágrimas» (Jl 2,12). Así ayunando ahora, seréis luego saciados; llorando ahora, podréis luego reír; lamentándoos ahora, seréis luego consolados (cf Lc 6,21; Mt 5,5)… Así os  digo que «no rasguéis vuestras vestiduras, sino vuestros corazones» (Jl 2,13) repletos de pecado; pues el corazón, a la manera de  los  odres, no se rompe nunca, sino que debe ser rasgado por la voluntad.
Cuando, pues, hayáis rasgado de esta manera vuestro corazón, volved al Señor, vuestro Dios, de quien os habías apartado por vuestros antiguos pecados, y no dudéis del perdón, pues por grandes que sean vuestras culpas, la magnitud de su misericordia perdonará, sin duda, la verdad de vuestros muchos pecados.. Pues el Señor es compasivo y misericordioso, el no se complace en la muerte del pecador (Ez 33, 11). «Paciente y rico en misericordia» (Jl 2, 13), el no es impaciente como el hombre, sino que espera sin prisas nuestra conversión.
 

Los efectos de las redes sociales en la fe de los jóvenes adultos.

La penetración que lo digital ha logrado en la vida social ha supuesto una creciente presencia activa de iniciativas católicas en las redes sociales.
https://es.zenit.org/articles/los-efectos-de-las-redes-sociales-en-la-fe-de-los-jovenes-adultos/
Pope Francis with members of the Eucharistic Youth Movement in the Paul VI Audience Hall

PHOTO.VA

(ZENIT – México).- Era el 19 de marzo de 2016 cuando se logró el récord: en menos de 24 horas el Papa llegaba al millón de seguidores en su recién estrenada cuenta de Instagram. Es conocido el éxito que ha tenido en Twitter (casi 30 millones de seguidores para junio de 2016) y la buena acogida de los vídeos mensuales de Francisco en YouTube para el apostolado de la oración.
Es una realidad: las confesiones religiosas en general, y la católica en particular, han extendido su radio de trabajo pastoral al ámbito digital. La penetración que lo digital ha logrado en la vida social ha supuesto una creciente presencia activa de iniciativas católicas en las redes sociales. ¿Ha salido algo bueno de todo esto o se puede esperar que suceda?
Sociological Perspective, una publicación delThe Pacific Sociological Association, publicó el 10 de mayo de 2016 un interesante artículo sobre los efectos de las redes sociales en las creencias religiosas de los adultos: “Fe y Facebook en una era pluralista” (“Faith and Facebook in a Pluralistic Age. The Effects of Social Networking Sites on the Religious Beliefs of Emerging Adults”).
El estudio explora si los adultos jóvenes que usan redes sociales son más propensos a pensar que es aceptable escoger y elegir sus creencias religiosas, y qué practican de ellas, independiente de su fe “de nacimiento” (a partir de la influencia que las religiones ejercen en ellos por medio de las mismas redes sociales).
El estudio elaborado y publicado por Paul K. McClure, de la Baylor University, muestra que los jóvenes adultos que usan redes sociales son entre 35% y 49% más susceptibles de creer en lo que ésta proponen, y de prácticas sincretistas, respecto a los jóvenes adultos que no usan redes sociales.
“Las redes sociales inclinan a que la gente escoja y elija entre una serie de cosas diferentes”, dice McClure, quien define este tipo de religiosidad digital como “fe estilo cafetería”, en virtud de que se improvisa la fe a partir de las piezas favoritas de las religiones.
Otro resultado del estudio revela que los jóvenes adultos que usan redes sociales son entre 53% y 80% más propensos (respecto a los adultos jóvenes que no usan redes sociales) a pensar que es aceptable que los miembros de la propia religión tomen y practiquen elementos de otras religiones.
Una consecuencia que evidencia el estudio es que las redes sociales pueden debilitar los lazos de los adultos jóvenes con la fe de su familia. Esto también es leído como oportunidad de las religiones que “hacen proselitismo” para llegar a nuevas personas por este nuevo medio.
De una visión genérica del quehacer digital católico, se evidencia que éste está enfocado no tanto a “atraer” nuevos católicos sino a mantener a los que ya lo son. Sólo como consecuencia secundaria, en virtud de presentar la belleza de la propia fe por medio de las diferentes iniciativas, es que eventualmente se da el “captar” posibles nuevos católicos.
Dos factores de primer plano en cualquier iniciativa en redes sociales son la interacción y el diálogo. Y es aquí donde estriba la diferencia entre “estar” en las redes sociales y “vivir” las redes sociales. Es también aquí donde el uso de Facebook u otras redes sociales por parte de las religiones en general, y de la Iglesia católica en particular, se distingue de cualquier otra estrategia de marketing: el “seguidor” no puede ser visto como táctica sino como lo que es: un hijo de Dios.
Al día de hoy, las personas pasan buena parte de su vida frente a una pantalla. Es por tanto un ámbito del que las religiones no pueden evadirse. Que parte de la presencia católica pase también no sólo por el hecho de promover o entretener, sino también de formar, puede ser el rasgo distintivo que haga que sus jóvenes adultos tenga una “vacuna digital” contra el sincretismo online. Después de todo el estudio de McClure muestra también que incluso estas personas no son más propensas a creer que todas las religiones son verdaderas.