Autor: Patricio Osiadacz
EDD. sábado 17 de abril de 2021
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,1-7):
En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas.
Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea; nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 32,1-2.4-5.18-19
R/.Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti
Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.
La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.
Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (6,16-21):
AL oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.
Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio adonde iban.
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos:
“Es Él, no temamos”. Así nos habla el evangelio de hoy y tantas otras veces que se pone esta petición en labios de Jesús: “soy Yo, no tengáis miedo”. Vivir en medio de tormentas y con más noche que día es algo por lo que todos pasamos. Forma parte de la vida. Los discípulos de Jesús lo vivieron con Él en persona: ir en una pequeña barca por la noche, que el lago se encrespe y se ponga a soplar el viento fuerte, no es una situación agradable. Los discípulos sintieron miedo; supongo que se sintieron solos, desprotegidos. Porque Jesús no estaba.
Tanto miedo tenían que no le reconocieron cuando se acercó y, ciertamente, ¿quién no lo haría si ve acercarse una figura humana caminando sobre el lago?
Cada uno sabemos de nuestros propios miedos. Las primeras comunidades enseguida lo experimentaron también: los griegos se incomodaban por unas cosas, los de origen hebreo por otras… Estaban empezando y ya se generaban tensiones. La respuesta fue establecer una nueva estructura o al menos fue una decisión que dio lugar a un nuevo estamento, el de los diáconos. Quizá las cosas serían distintas si hubieran entrado a dialogar el problema de fondo, el malestar entre los de un lado y los de otro, en lugar de establecer nuevas normas. O quizá las cosas hubieran sido muy distintas si no se les hubiera ocurrido separar el servicio por un lado y la oración y el servicio a la Palabra, por otro. ¡Quién sabe!
En todo caso, en cada momento, reaccionamos a los peligros, inseguridades y temores, como mejor podemos hacerlo en ese momento. A veces nos equivocaremos, otras no tanto. Lo importante será que siga creciendo la vida y la presencia del Resucitado por todo el mundo. Y aún más otra cosa: que nunca olvidemos que el único que realmente puede quitarnos el miedo y dar seguridad a nuestra vida y nuestra Iglesia es Él (Yo Soy). Las estructuras, grupos, nombramientos y planes que hagamos, si son buenos, sólo serán secundarios.
Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz rmi
@rosaruizarmi
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. viernes 16 de abril de 2021.
Hoy, viernes, 16 de abril de 2021
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,34-42):
EN aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a los apóstoles y dijo:
«Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos hombres. Hace algún tiempo se levantó Teudas, dándoselas de hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado, se dispersaron todos sus secuaces y todo acabó en nada.
Más tarde, en los días del censo, surgió Judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo; también pereció, y se disgregaron todos sus secuaces.
En el caso presente, os digo: no os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se disolverá; pero, si es cosa de Dios, no lograréis destruirlos, y os expondríais a luchar contra Dios».
Le dieron la razón y, habiendo llamado a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús, y los soltaron. Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando la buena noticia acerca del Mesías Jesús.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 26,1.4.13-14
R/.Una cosa pido al Señor: habitar en su casa
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (6,1-15):
EN aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.
Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
«¿Con qué compraremos panes para que coman estos?».
Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe le contestó:
«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?».
Jesús dijo:
«Decid a la gente que se siente en el suelo».
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil.
Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda».
Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
«Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo».
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos:
Si sólo leyéramos pasajes del evangelio como la multiplicación de los panes y los peces, sería fácilmente entendible que Jesús fuera recibido en Jerusalén con hosannas y al grito de “Viva nuestro Rey”. ¿Quién no quiere apuntarse al séquito de alguien que nos da de comer y beber sin medida y con quien no pasaremos necesidad alguna? El problema fue, ya sabemos, que la concepción del éxito que tenía Jesús pareció distanciarse bastante de la del pueblo, hasta el punto de morir ajusticiado como un malhechor en la cruz.
Por eso sorprende más el contraste con la prudente equidistancia de Gamaliel. En muchas ocasiones quisiéramos tener cerca una mente tan práctica como la suya: sin tomar opción, sin dar su opinión, sin comprometerse con ninguna de las posiciones… Simplemente dejar que las cosas sigan su curso y con el tiempo, se verá si eran de Dios o no por los éxitos que cosechen. Gamaliel es esa prudencia muy útil para evitar conflictos pero no para resolverlos.
Aquí, en España, se utiliza una expresión que creo está bastante cercana a la estrategia de Gamaliel: la de don Tancredo. Parece que fue un personaje taurino popular allá por los inicios del siglo XX. Su modo de hacer frente al toro bravo era esperar impasible sobre un pedestal a que saliera el astado embravecido a la plaza. Y así, impávido don Tancredo en el centro del ruedo, casi siempre maquillado y con ropas cómicas, conseguía salvar la vida y acabó siendo famoso. Ciertamente, evitó el conflicto, pero no se puede decir que toreara ni mucho menos que hiciera alguna aportación al arte taurino.
Los que seguimos al Maestro, al Cristo, al que multiplicaba los panes y los peces pero rehuía ser proclamado rey por la gente y acabó muriendo en cruz, no sé si podemos permitirnos tal prudencia: ni la de Gamaliel ni la de don Tancredo. Lo nuestro creo que está más llamado a vivir con tal pasión y entrega que sean menos los aplausos y los hosannas y más la inevitable soledad al retirarnos como Jesús cuando nos aclamen por darles de comer. Que el Resucitado nos ayude.
Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz rmi
@rosaruizarmi
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
Homilía para la Eucaristía del domingo 18 de abril de 2021.
A todos un cordial de Paz y Bien.
TERCER DOMINGO DE PASCUA.
Hechos 3,13-15.17-19: Discurso de Pedro en el que se destaca, por un lado, a Jesús glorificado por Dios Padre, y, por otro, a los judíos que reniegan de Jesús y optan por un homicida.
1Juan 2,1-5: El cristiano debe caminar en la luz, por eso debe renunciar al pecado y guardar los mandatos de Dios.
Lucas 24,35-48: Dos cosas podemos distinguir en el texto:
Una, Jesús resucitado les asegura que Él es, por eso come con ellos.
Dos, Les abre el entendimiento para que comprendan.
1.- Seguimos celebrando al Señor resucitado. Sí, celebramos a Jesús, el Servidor fiel, que fue glorificado por Dios Padre. Este Jesús es ahora el Señor, el Autor de la vida, dice el texto, es decir, el que nos conduce a la vida, como otrora lo hiciera Moisés con su Pueblo al sacarlo de Egipto. Y nos conduce no a cualquier vida, sino a la vida plena. A este Señor celebramos porque creemos en Él, y porque creemos en Él hemos optado por Él. Y esto, hermanos, es fundamental. Ya que no creemos en una teoría, no creemos en una doctrina, sino creemos y confesamos que Jesús fue resucitado por Dios Padre y es para nosotros nuestro Guía, nuestro referente. La fe nuestra reside en algo concreto: Jesús resucitado.
2.- Es esta Fe la que nos debe llevar a caminar por el camino de una vida nueva, renunciando al pecado. Este caminar por una vida nueva, dice san Juan en su carta, se traduce en un cumplir los mandamientos.
La carta critica a ciertos cristianos teóricos y autosuficientes que piensan que basta con creer, lo que en ellos se traduce en un saber, un conocer solamente, pero sin llevarlo a la vida. Cuidado, que este peligro asecha siempre a los cristianos. Por eso la Palabra de Dios nos insta a ser coherentes, a cumplir con lo que el Señor nos ordena. Sólo así el Amor de Dios llega a su plenitud. No debemos olvidar que ser cristiano es una opción de fe.
3.- Al mundo le cuesta aceptar al Resucitado. A los discípulos reunidos en Jerusalén también les costaba aceptar al Resucitado. Es que no cabía en su mentalidad la idea de la resurrección. Lo mismo sucede con el mundo, con el hombre de hoy, que se deja conducir sólo por la ciencia y la técnica. Ya lo veíamos el domingo pasado: ver para creer. Por eso dice el evangelio que “les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras”. “Abrir la inteligencia”, es decir, les dio la fe para que pudieran captar la nueva presencia suya, como resucitado. Porque sin fe nada se comprende. Un especialista en Biblia podrá desentrañar y explicar muchas cosas de un texto bíblico, pero solamente con la fe se capta al Señor y su mensaje.
Pedro echó en cara a sus oyentes su ignorancia que les llevó a rechazar al Autor de la vida. El hombre de hoy con su ceguera también es capaz de rechazar al Autor de la vida y preferir al que conduce a la muerte. Es que la ignorancia es enemiga de la Fe; en la Biblia se habla de “ceguera”, no tener luz para comprender lo del Señor.
4.- Jesús nos dice hoy: “Ustedes son testigos de todo esto”. Ellos, los Apóstoles, fueron testigos porque, como dice Pedro en otro discurso: “Todos nosotros somos testigos” (Hechos 2,32). Cierto. Pero ¿cómo podemos nosotros ser testigos si no hemos visto, ni comido con el Señor? Somos testigos de lo que hemos experimentado. ¿Y qué hemos experimentado? La salvación, el perdón de nuestros pecados, porque sabemos que Él es el “Defensor y Víctima propiciatoria por nuestros pecados”. Y de esto debemos dar testimonio.
Más de alguna vez habremos escuchado que la mejor manera de dar testimonio del Resucitado es con nuestras vidas de resucitados, perdonados y santificados por su Santo Espíritu.
Hoy tendremos una experiencia: comeremos con Él. Unos en la Eucaristía con su Cuerpo y Sangre; otros, dada la situación de pandemia, con su Palabra, porque “no sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4,4). Es con su Espíritu que podemos comprender su Misterio de muerte y resurrección; es con su Espíritu que podemos ser sus testigos.
Hermano Pastor Salvo Beas.
EDD. Jueves 15 de abril de 2021.
Hoy, jueves, 15 de abril de 2021
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,27-33):
EN aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo:
«¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron:
«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen».
Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 33,2.9.17-18.19-20
R/.Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.
El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.
El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,31-36):
EL que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz.
El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos:
Nos habían ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre. ¿Qué tuvo tanta fuerza como para transgredir la orden de sus legítimas autoridades y llenar la ciudad de su enseñanza?
“Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres»”. Y por si fuera poco afirman que Dios les da su Espíritu Santo porque han obedecido. Es curioso porque pareciera mentira que alguien que intenta escuchar a Dios, obedecerle aunque le traiga problemas, y recibe el Espíritu Santo para confirmarle en su decisión, pueda crispar tanto a las autoridades legítimas. “Al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos”, nos dicen.
¿Dónde está el límite entre ser fiel a Dios y desobediente a las autoridades o a la tradición o a lo que socialmente se espera que hagas? ¿Cómo distinguir esa línea fina entre la libertad que da el Espíritu Santo y la soberbia de quien se cree mejor que los demás, especialmente los que tienen mayor experiencia y gobierno?
Es difícil. Mucho. Quizá, como ocurrió con Jesús, solo podemos saberlo después, cuando ya no se puede rehacer nada. Se trata de dar la vida, con honestidad, aun cuando todo sea fácilmente interpretable desde claves incluso contradictorias.
Por eso no siempre dar testimonio es creíble. No siempre es fácil aceptarlo. Así lo dice hoy Jesús en el evangelio. Quizá sólo nos queda una certeza: sea como sea, “el Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano”. Al final, sólo nos quedará el amor. Y como bien dijo el teólogo von Balthasar, “sólo el amor es digno de fe”.
Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz rmi
@rosaruizarmi
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. miércoles 14 de abril de 2021.
Hoy, miércoles, 14 de abril de 2021
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,17-26):
EN aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles:
«Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo:
«Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando:
«Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9
R/.Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.
Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.
Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.
El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-21):
TANTO amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos:
Todos hemos experimentado alguna vez la diferencia entre vivir encarcelados o liberados. En las cosas más sencillas y cotidianas. Seguramente todos tenemos que pasar por ambas experiencias. Lo importante es distinguirlas bien y no confundir lo que nos encierra con lo que nos abre y lanza a la vida. En la primera lectura, los discípulos se someten a esta danza continua: el sumo sacerdote “y los suyos” los encarcelan; el ángel del Señor los saca fuera; los guardias van a buscarlos y los prenden de nuevo; y así…
A veces la vida nos pone en situaciones similares. Rebelarse no soluciona mucho. Pero sí elegir la libertad y aprovecharla siempre que podamos. Nos jugamos mucho, porque como dice el libro de los Hechos hoy, lo propio de la Iglesia es explicar al pueblo palabras de vida. Predicar la vida siempre será incómodo para los carceleros, para quienes nos quieren callados y encerrados. Pero lo nuestro es predicar la vida. Cualquier precepto, norma, rito o mandato que atente contra la vida, no es de Dios. Al menos del Dios de Jesús el Cristo.
Este Jesús, Hijo de Dios que no vino a nosotros para condenarnos ¡sino para darnos vida abundante! El juicio encierra, crea bandos, empequeñece, asusta, nos pone a la defensiva. La vida que es amor abre, da luz, nos hace creativos, fraternos, amables…
Podría ser uno de los criterios que nos ayude a discernir quién o qué nos encarcela y quién o qué nos libera. Porque quien nos da libertad, nos ama. Quien nos ama, nos quiere libres. “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo” para que vivamos.
Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz rmi
@rosaruizarmi
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. martes 13 de abril de 2021.
Hoy, martes, 13 de abril de 2021
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,32-37):
EL grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 92,1ab.1c-2.5
R/.El Señor reina, vestido de majestad
El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.
Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.
Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos:
Muchos exégetas y biblistas nos recuerdan que leer literalmente este famoso texto de Hechos sobre la comunión de las primeras comunidades, faltaríamos a la realidad. De lo que no cabe duda es que este es el horizonte fraterno hacia el que todo creyente camina:
- Un solo corazón y una sola alma
- Donde nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común
- Dar testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor.
- Entre vosotros no haya necesitados, porque compartís los bienes
Parafraseando el salmo, podríamos repetirnos hoy: “Cuando vivimos así, el Señor reina vestido de majestad”. Y, sin embargo, confiamos la majestad de Dios o si gloria a otras cuestiones que quizá embellecen bastante menos su Rostro.
El Evangelio continúa el pasaje de ayer, el encuentro entre Nicodemo y Jesús. Y nos sigue invitando a nacer de nuevo, a dejar lo viejo que hay en nosotros: cuando esto ocurre, el Espíritu nos lleva y se produce el milagro, nos acercamos al horizonte que anhelamos y que tan improbable nos resulta.
Para nuestro modo de razonar, en esos momentos, ¡todo debería encajar! ¡Tendríamos que vivir con una certeza y una luz que nos diera paz y nos quitara todo temor! Porque estamos naciendo del agua y del Espíritu, estamos dejándonos llevar por Él.
Pero no es así. Lo propio de ser llevados por el Espíritu es sentir que no sabemos apenas nada, ni de dónde venimos ni a dónde vamos… ¡tantas veces! Quizá, como reprocha Jesús a Nicodemo, no es fácil de entender para los maestros, los que creemos tenerlo todo claro y enseñar a otros… Quizá lo que se nos pide es que creamos, que nos fiemos. Poco más. Y el que cree se confía, hace de su vida una respuesta a quien es digno de ella.
Si quieres tener la seguridad de un maestro, posiblemente seas incapaz de soportar la inseguridad amable de quien es llevado por Dios. ¿No me creéis?, nos repite de nuevo hoy Jesús a cada uno de nosotros. Y siempre tenemos la oportunidad de renovar nuestra fe, nuestra vida y nuestra respuesta.
Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz rmi
@rosaruizarmi
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. lunes 12 de abril de 2021.
Hoy, lunes, 12 de abril de 2021
Primera lectura
Lectura del Libro de los Hechos de los apóstoles (4,23-31):
EN aquellos días, Pedro y Juan, puestos en libertad, volvieron a los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
Al oírlo, todos invocaron a una a Dios en voz alta, diciendo:
«Señor, tú que hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; tú que por el Espíritu Santo dijiste, por boca de nuestro padre David, tu siervo:
“¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos planean proyectos vanos? Se presentaron los reyes de la tierra, los príncipes conspiraron contra el Señor y contra su Mesías”.
Pues en verdad se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, para realizar cuanto tu mano y tu voluntad habían determinado que debía suceder. Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra con toda valentía; extiende tu mano para que realicen curaciones, signos y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús».
Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos; los llenó a todos el Espíritu Santo, y predicaban con valentía la palabra de Dios.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 2,1-3.4-6.7-9
R/.Dichosos los que se refugian en ti, Señor
¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos planean un fracaso?
Se alían los reyes de la tierra,
los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Mesías:
«Rompamos sus coyundas,
sacudamos su yugo». R/.
El que habita en el cielo sonríe,
el Señor se burla de ellos.
Luego les habla con ira,
los espanta con su cólera:
«Yo mismo he establecido a mi Rey
en Sion, mi monte santo». R/.
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi hijo:
yo te he engendrado hoy.
Pídemelo:
te daré en herencia las naciones;
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás con jarro de loza». R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,1-8):
HABÍA un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
«Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo le pregunta:
«¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos:
Los discípulos vieron claro muy pronto que, en este mundo, los poderes se alían -en este caso hablan de Herodes y Poncio Pilato- y siempre hay gente dispuesta entre “los nuestros” a ser parte de la alianza si con eso ganan algún beneficio.
Y sigue ocurriendo hoy en todos los ámbitos, porque mercadear con el poder es muy humano. En toda cultura y tiempo. Cambiarán las formas y los modos, pero seguiremos dejando inocentes a la orilla del camino: a unos porque les hacen sombra, otros los viven como una amenaza a su bienestar, otros no quieren problemas y bajan la cabeza, otros se pliegan a las medidas sabiendo que son injustas por un plato de lentejas… En fin, cada uno sabe. Así ocurrió con Jesús porque así había ocurrido antes con miles de hombres y mujeres y sigue ocurriendo hoy.
Hagamos nuestra la oración de Pedro: “Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra con toda valentía (parresía, dice el texto griego)”.
Seguimos amenazados y amenazando a otros cuando elegimos pactar con el poder, con el mal, con las medias-tintas, con la falta de verdad… Y ante eso, o acogemos el don de la parresía o no podremos ser fieles a Jesús y su Evangelio. Aquel día, la respuesta de Dios a la oración de los discípulos fue llenarlos de su Espíritu Santo.
Es como contemplar en la primera lectura lo que ya en el Evangelio anunció Jesús a Nicodemo, ese personaje incómodo y poco simpático (al menos para mí) que teniendo clara la verdad y por dónde caminar, no acaba de decidirse. No es capaz de romper con su vida, su posición social y religiosa… su “hombre viejo”. Por eso suele aparecer en la noche, medio oculto siempre.
Pero, ¿podemos decir que nosotros no tenemos nada de Nicodemo y su tibieza?, ¿acaso no somos buena gente, sabemos qué es lo correcto e incluso lo defendemos en la intimidad pero nos sentimos incapaces de abandonar la seguridad de lo conocido y la protección del anonimato?
¿Algo de esto tendrá que ver con nacer de nuevo y pasar de nuestro ser viejo al nuevo? (recordemos que Jn 3,4 dice el ser humano (ánthropos) viejo, no el hombre (andrós) viejo, porque el griego sí lo distingue). Lo que es seguro es que es cuestión de dejarse llevar por el Espíritu, que no casa bien con la tibieza ni la falta de valentía y verdad.
Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz rmi
@rosaruizarmi
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy