Autor: Patricio Osiadacz
Homilía para la Eucaristía del domingo 13 de marzo de 2022.
DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA.
Génesis 15,5-12.17-18: Dios hace una Alianza con Abraham en la que se compromete a dos cosas: a darle descendencia y una tierra donde vivir. Abraham le creyó a Dios.
Filipenses 3,17-4,1: En el texto se puede destacar dos cosas: la índole de nuestra condición cristiana: somos ciudadanos del cielo. Y se indica una meta: la configuración con Cristo.
Lucas 9,28-36: Se nos presenta una escena de hondo contenido teológico. Podemos destacar: la Transfiguración del Señor y la proclamación desde lo alto: Jesús es el Hijo, el Elegido; a Él hay que escuchar.
1.- El tema de la Alianza es un tema transversal en la Sagrada Escritura; la encontramos en la Alianza con Noé, con Abraham, con Moisés, con Josué. Y por último la realizada por Jesucristo, que es la definitiva.
En casi todas las Alianzas hay un compromiso doble: de Dios y del Pueblo. En la que hemos escuchado hoy no es así. Sólo Dios se compromete a dar numerosa descendencia a Abraham y una tierra donde habitar. Aunque a Abraham le invadió la oscuridad y la angustia no dudó de Dios.
2.- Nosotros, discípulos de Cristo, tenemos una categoría que nos hace distintos a los paganos. Nosotros somos ciudadanos del cielo. Vivimos en este mundo, inmersos en las realidades de este mundo. Y no siempre vemos claro. Muchas veces no sabemos cómo actuar. Como a Abraham, nos invade una gran oscuridad, nada vemos, nada entendemos. A veces nos invade una tremenda angustia y llegamos hasta dudar. Me imagino que algo de esto les estará sucediendo a muchos hermanos víctimas de la guerra y a mucha gente contagiada por el COVID.
Pero el Apóstol nos recuerda cuál es nuestra meta: Cristo. Tenemos que configurarnos con Cristo. Este es el cometido de toda vida cristiana. Tenemos que meternos en Cristo y Cristo en nosotros. Para nosotros los cristianos no basta con admirar a Jesús y tampoco basta el haber sido elegidos por Él. No. Hace falta una opción fundamental para vincularnos interpersonalmente con el Señor.
3.- El Papa Francisco insiste en la necesidad de renovar la Iglesia, de liberarla de los miedos. Pero no faltan los cristianos enemigos de la cruz de Cristo, que han optado por la seguridad y se aferran a esquemas que los protegen de las novedades de Dios. Es preciso hoy volver a Jesús, optar por Él. Ya que no faltan los cristianos “light”, sin Cristo. Son cristianos vanos. Vacíos. Y una vida sin Jesús es como una muralla apuntalada para que no se caiga. Vidas apuntaladas con sistemas religiosos arcaicos, de dudosa calidad, que hacen de los cristianos personas intolerantes y peligrosos. Sin Jesús no hay Iglesia, ni vida cristiana.
Lo que le hace falta al mundo de hoy son cristianos que se hayan encontrado con Jesucristo y estén realmente convertidos a Él. Ya lo dijo san Juan Pablo II al escribir en “Ecclesia in America” que lo que se espera de un católico del siglo XXI es que haya tenido un encuentro con Cristo y se vuelva a Él, ya que abundan los católicos por tradición, bautizados, pero que bien como paganos.
4.- Pero he aquí lo que se nos muestra hoy: lo que seremos, lo que nos espera. Seremos configurados, transfigurados conforme al modelo, según dice el Éxodo: “Y ten cuidado de hacerlo conforme al modelo que te fue mostrado en la Montaña” (Éxodo 25,40). Y el modelo es Cristo.
Hoy nos dice el Padre Dios: “este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo”.
En este tiempo de cuaresma se impone un volver a Jesús, en concreto, vivir una calidad nueva de vida con Él. Calidad de vida que pasa por tener una radicalidad evangélica y no quedarnos en las ramas. Conocer a Jesús, lo que significa identificarnos con Él. A propósito, es bueno traer a colación el testimonio de san Pablo. Dice él: “Más aún, todo me parece una desventaja comparado con el inapreciable conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas, a las que considero como desperdicio, con tal de ganar a Cristo” (Filipenses 3,8). Lo mismo nosotros. ¿Quieres conocer a Jesucristo? Escúchalo, es decir, acéptalo en tu vida y actúa como Él, ya que, no lo olvides, Él es el modelo que se nos muestra en el Monte.
Hoy entramos en comunión y nos identificamos con Él para ser testigos de Él en el mundo de hoy. ¿Lo seremos? Con su gracia sí.
Hermano Pastor Salvo Beas.
EDD. sábado 12 de marzo de 2022.
Hoy, sábado, 12 de marzo de 2022
Primera lectura
Lectura del libro del Deuteronomio (26,16-19):
MOISÉS habló al pueblo, diciendo:
«Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 118,1-2.4-5.7-8
R/.Dichoso el que camina en la voluntad del Señor
V/. Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R/.
V/. Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R/.
V/. Te alabaré con sincero corazón
cuando aprenda tus justos mandamientos.
Quiero guardar tus decretos exactamente,
tú no me abandones. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,43-48):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos,
¿Es más difícil amar o saludar? En principio, saludar. Claro, porque amar es suficientemente abstracto como para que yo pueda decir que amo a todo el mundo (e incluso lo diga convencido) y me quede tan tranquilo. Pero cuando tengo que se amable y “saludar” (no “echar un saludo” para cumplir) a todos aquellos que se cruzan en mi vida, la cosa se complica.
El saludo es una de las manifestaciones más sencillas de eso que llamamos amar incluso a los enemigos, y no siempre nos sale espontánemente. Las cosas se complican si pretendemos ir más allá, profundizar el trato o la relación. En efecto, sabiendo que a veces ya nos cuesta saludar cordialmente a algunas personas, ¡qué será amarlas con amor evangélico! Si pensamos en cuáles deberían ser las manifestaciones concretas de ese amor, entonces sí que es mucho más difícil amar que saludar. Pero, de momento, lo inmediato es el saludo. No estaría mal que empezáramos por ahí.
¿Es más difícil amar a los amigos o a los enemigos? En principio, a los amigos.
En ciertas ocasiones, amar a los amigos no es nada fácil. Porque son los que trato a diario; porque son los que me piden (y me dan) cosas, los que ocupan mi tiempo y mi energía. Y no siempre estoy “a partir un piñón” con ellos. Con aquellos que trato a frecuentemente es con quienes tengo enfrentamientos; siguen siendo mis amigos, claro, pero de vez en cuando esa relación de amistad requiere que renuncie a algunos de mis planteamientos, que pida perdón, que acepte criterios de otros…
A los enemigos (o a los rivales, o como los denomine) con no verlos… Si no me los encuentro no necesito contrastar o manifestar mi supuesto amor por ellos.
La conclusión es sencilla: empecemos por los de casa. El amor a los enemigos, bien entendido, es imposible de alcanzar si no soy capaz de saludar, siempre y cordialmente, a los amigos.
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. viernes 11 de marzo de 2022.
Hoy, viernes, 11 de marzo de 2022
Primera lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (18,21-28):
ESTO dice el Señor Dios:
«Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?
Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
Insistis: No es justo el proceder del Señor. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8
R/.Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
V/. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.
V/. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R/.
V/. Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R/.
V/. Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,20-26):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos,
Cuando uno se compra un ordenador portátil o una pantalla, le recomiendan comprobar que no hay ningún fallo en ella, que todos los puntos (“píxels”) funcionan correctamente. Para ello hay que poner la pantalla en negro por si se ve algún punto blanco, que sería el erróneo; de otra manera, a simple vista, es imposible detectar el fallo de un solo píxel.
Nuestra vida se puede ver como un entramado de relaciones que contribuyen a configurar lo que somos (como una pantalla, con multitud de puntos que configuran la imagen). Si alguno de esas relaciones (puntos) está mal, el resultado final no es bueno, la imagen no es buena, hay que arreglar la pantalla.
Y el culto, la ofrenda a Dios, el presentarle a Él lo que somos y lo que aspiramos a ser, es la ocasión en que se aprecian esos pequeños fallos de imagen. Acercarnos al altar es como poner la pantalla en negro: se ven a primera vista los puntos erróneos. Y entonces no podemos disimular, no podemos pretender que con algún píxel deteriorado, con alguna relación alterada, las cosas van bien. Y si en vez de uno son varios….
Este texto evangélico nos invita a poner de vez en cuando nuestra pantalla de relaciones en negro y detectar (si es que no lo sabemos ya de antemano) qué puntos no funcionan, qué relaciones humanas no son correctas, evangélicas, para arreglarlas mientras sea posible.
Y arreglarlas supone también que el otro repara al mismo tiempo el punto correspondiente en su propia pantalla. Aunque el pasaje de hoy parece referirse más bien a las actitudes de uno mismo, sabemos que no hay nada que hagamos o digamos que no tenga su repercusión en la comunidad, en el grupo, en el ambiente,… Y precisamente de cara al grupo tenemos la responsabilidad evangélica de ser creadores de armonía, de paz, y no de tensión o relaciones deterioradas.
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. jueves 10 de marzo de 2022.
Hoy, jueves, 10 de marzo de 2022
Primera lectura
Lectura del libro de Ester (14,1.3-5.12-14):
EN aquellos días, la reina Ester, presa de un temor mortal, se refugió en el Señor.
Y se postró en tierra con sus doncellas desde la mañana a la tarde, diciendo:
«¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob! Ven en mi ayuda, que estoy sola y no tengo otro socorro fuera de ti, Señor, porque me acecha un gran peligro.
Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y pon en mis labios una palabra oportuna delante del león, y hazme grata a sus ojos. Cambia su corazón para que aborrezca al que nos ataca, para su ruina y la de cuantos están de acuerdo con él.
Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y nuestros sufrimientos en salvación».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8
R/.Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor
V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R/.
V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.
V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,7-12):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos,
Pedir “cosas” a Dios puede ser peligroso, o al menos engañoso. Jesús nos dice que pidamos, pero no dice que nos darán justo lo que pidamos, sino “cosas buenas”. Y buenas a juicio de Dios, claro, no al nuestro.
Nos cuesta poco trabajo reconocer la grandeza de Dios como Aquel que es capaz de concedernos lo que necesitamos. Acudimos a Él para buscar algún “refuerzo” a nuestro esfuerzo humano, o para conseguir algo que no está a nuestro alcance. Él es el Todopoderoso, el único que puede ayudarnos.
Pero esa grandeza así reconocida, ese admitir que está más allá de todo lo terreno, de nuestras fuerzas y posibilidades, habrá que aplicarlo también para pensar que las “cosas buenas” a juicio de Dios no van a coincidir siempre con las “cosas buenas” según nuestro criterio humano. Y eso es lo difícil: aceptar que Dios siempre nos escucha cuando nos dirigimos a Él, pero no para concedernos todo lo que pedimos sin más, sino aquello que Él sabe que nos conviene. ¿No hacen eso los padres con sus hijos pequeños?
Por eso, el mensaje no es: “pedid para que os dé”. El mensaje del Evangelio de hoy es: “soy Padre, siempre estoy a la escucha, sólo quiero lo mejor para vosotros; poneos en actitud de contar conmigo, de recibir todo lo que estoy deseando daros, de aprovechar todas los puertas que os puedo abrir, de aprender cómo os trato para que tratéis así a los demás…”
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. miércoles 09 de marzo de 2022.
Hoy, miércoles, 9 de marzo de 2022
Primera lectura
Lectura de la profecía de Jonás (3,1-10):
EL Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 50,3-4.12-13.18-19
R/.Un corazón quebrantado y humillado,
tú, Dios mío, no lo desprecias
V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.
V/. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.
V/. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio segun san Lucas (11,29-32):
EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos,
Hay una aparente contradicción en este texto del Evangelio: “a esta generación no se le dará más signo que el de Jonás”; sin embargo, el mismo Jesús se proclama como nuevo signo para esa generación. ¿En qué quedamos?
Sin profundizar en la exégesis científica podemos entender que, efectivamente, el signo de Jonás fue el último de su especie. Ya no habrá signos amenazantes, que anuncien castigos inminentes, como en el caso de Nínive. A partir de Jesús de Nazaret, la presencia de Dios, sus signos, son de Vida y de esperanza, no de destrucción y de muerte.
El mismo Jesús es Vida, e inaugura un nuevo modo de entender, por medio del Espíritu, la presencia de Dios. Una presencia que se continúa en la comunidad de sus seguidores, en la Iglesia, pero que también puede ser descubierta en el mundo, en gentes de toda clase y condición.
¿No son signos de la presencia de Dios entre nosotros tantas personas que luchan por sacar adelante cada día a su familia en condiciones adversas? ¿No son signos de la presencia de Dios entre nosotros tantos misioneros y misioneras, tantos hombres y mujeres de buena voluntad, que dedican su vida a hacer más llevadera, más justa, la existencia de otros? ¿No son signos de la presencia de Dios entre nosotros aquellos que abnegadamente se ocupan de cuidar a sus familiares enfermos, renunciando a su “libertad” para estar al lado del quienes los necesitan? ¿No son signos de la presencia de Dios entre nosotros esas parejas que se mantienen unidas por amor sincero años y años?…
Con razón se dice en este pasaje del Evangelio que “aquí hay uno que es más que Jonás”. Porque sólo siendo mucho más que Jonás y que Salomón se puede sembrar la semilla de la Vida, se puede comunicar el Espíritu a tantas personas que, conscientes o no, son manifestación de la presencia amorosa de Dios entre nosotros.
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. martes 08 de marzo de 2022
Hoy, martes, 8 de marzo de 2022
Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (55,10-11):
ESTO dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 33,4-5.6-7.16-17.18-19
R/.El Señor libra de sus angustias a los justos
V/. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.
V/. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.
V/. Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R/.
V/. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,7-15):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos,
Es curioso que los primeros versículos del Padrenuestro están escritos en estilo impersonal: “sea”, “venga”, “hágase”. Pero cuando llega la hora de recibir, aparecemos “nosotros”: “danos”. ¿Por qué no probamos a rezar también en primera persona los versículos iniciales?:
- “Que yo santifique tu nombre”. Cada día, a cada momento, con todos mis pensamientos, palabras, actitudes, relaciones,…
- “Que yo haga venir tu Reino”. Siendo amable, comprensivo, .. viviendo el amor que San Pablo nos enseña, por ejemplo, en 1 Cor 13.
- “Que yo haga tu voluntad en la Tierra”. Es decir, que esté atento a ella y sea dócil a tu inspiración, como lo fue María.
Podríamos seguir… ¡Qué distinto suena, qué comprometido! Si lo hiciéramos así, casi daría miedo rezar el Padrenuestro. Porque está dirigido a Dios, claro; y eso significaría comprometernos ante Él a santificar su nombre, a hacer venir su Reino, a escuchar y cumplir su voluntad… Nuestro papel activo no se limita a recibir el pan o perdonar para ser perdonados. Hay mucha más “tarea” implícita en esta oración, que la convierte en un auténtico compromiso.
Claro que no estamos solos en el empeño. Hablamos de la oración de los hijos e hijas de Dios, de los cristianos. Entre todos tenemos que hacerlo, no depende sólo de uno (lo que podría explicar que esté formulada en impersonal). Pero eso mismo nos debe llevar a ser conscientes de la responsabilidad que tenemos en la misión de todos, de la urgencia de asumir nuestra parte en la tarea diaria.
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy
EDD. lunes 07 de marzo de 2022
Hoy, lunes, 7 de marzo de 2022
Primera lectura
Lectura del libro del Levítico (19,1-2.11-18):
EL Señor habló así a Moisés:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel:
“Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo.
No robaréis ni defraudaréis ni os engañaréis unos a otros.
No juraréis en falso por mi nombre, profanando el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.
No explotarás a tu prójimo ni le robarás. No dormirá contigo hasta la mañana siguiente el jornal del obrero.
No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezo al ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.
No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu prójimo.
No andarás difamando a tu gente, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.
No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado.
No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 18,8.9.10.15
R/.Tus palabras, Señor, son espíritu y vida
V/. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes. R/.
V/. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R/.
V/. El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/.
V/. Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, Roca mía, Redentor mío. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,31-46):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a yerme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.
Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN :
Queridos hermanos,
Vivimos en un mundo de estadísticas. Hablamos de tantos por ciento, tendencias, mayorías,… Es la mejor forma de perder conciencia del detalle, el momento concreto, la individualidad. Ahí sí que somos un número.
El amor es todo lo contrario. No valen porcentajes, ni mayorías, ni “casi siempres”, ni “muchas veces”. Está claro en el mensaje del Evangelio de hoy: lo más decisivo es el “cada vez”: cada vez que lo hicisteis, cada vez que no lo hicisteis…
Y no es importante el “cada vez” porque estemos buscando el resultado pleno, el cien por cien (otra vez los números). El “cada vez” es importante porque a todo “cada vez” va asociada una persona, un “cada uno”.
Decimos que la persona es lo más valioso que Dios creó en este mundo. Por eso cada persona, cada vez, precisa toda nuestra atención y dedicación. Aquí ya no valen las estadísticas.
“Es que ‘casi nunca’ mato a nadie”. Absurdo, ¿verdad? Pues si lo llevamos al lado positivo, al amor, a la preocupación por los demás, comprenderemos más claramente que en la caridad no valen estadísticas, no se trata de conformarse con “la mayoría de las veces”, con el “casi siempre”.
En el “cada vez” nos jugamos el tipo. Y se producen un montón de “cada vez” a lo largo del día, en nuestra actividad normal. Tantos se nos escapan…. Queda el consuelo de que con Dios siempre se puede empezar de nuevo, porque está dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva. Pero necesita nuestra intención firme de que en la próxima vez (la próxima “cada vez”) estaremos a la altura de las circunstancias, a la altura del Evangelio.
Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy