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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 11 de marzo de 2017

Sábado de la primera semana de Cuaresma

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170310
Deuteronomio 26,16-19.
Moisés habló al pueblo diciendo:
Hoy el Señor, tu Dios, te ordena practicar estos preceptos y estas leyes. Obsérvalas y practícalas con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy tú le has hecho declarar al Señor que él será tu Dios, y que tú, por tu parte, seguirás sus caminos, observarás sus preceptos, sus mandamientos y sus leyes, y escucharás su voz.
Y el Señor hoy te ha hecho declarar que tu serás el pueblo de su propiedad exclusiva, como él te lo ha prometido, y que tú observarás todos sus mandamientos;
que te hará superior – en estima, en renombre y en gloria – a todas las naciones que hizo; y que serás un pueblo consagrado al Señor, como él te lo ha prometido.
Salmo 119(118),1-2.4-5.7-8.
Felices los que van por un camino intachable,
los que siguen la ley del Señor,
Felices los que cumplen sus prescripciones
y lo buscan de todo corazón,
Tú promulgaste tus mandamientos
para que se cumplieran íntegramente.
¡Ojalá yo me mantenga firme
en la observancia de tus preceptos!
Te alabaré con un corazón recto,
cuando aprenda tus justas decisiones.
Quiero cumplir fielmente tus preceptos:
no me abandones del todo.
Evangelio según San Mateo 5,43-48.
Jesús dijo a sus discípulos:
Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores;
así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.
Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos?
Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos?
Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.
Comentario del Evangelio por San Ambrosio (c. 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesia. Sermón 8 sobre el salmo 118.
«Hace salir el sol tanto para los malos como para los buenos»
“Señor, de tu bondad está llena la tierra; enséñame tus leyes” (sl 118, 64). ¿Cómo está llena la tierra de esta misericordia del Señor si no es por la Pasión de nuestro Señor Jesucristo de quien el salmista, que la veía de lejos, de alguna manera, celebra la promesa?… La tierra está llena porque la remisión de los pecados es para todos. El sol tiene orden de levantarse para todos, y eso es lo que ocurre cada día, Y es para todos que, en un sentido místico, ha venido el Sol de Justicia (Ml 3,20), por todos ha sufrido y por todos ha resucitado. Y si ha sufrido es, precisamente, para “quitar el pecado del mundo” (Jn 1,29).
Pero si alguno no tiene fe en Cristo, es él mismo quien se priva de este beneficio universal. Si alguien, cerrando sus ventanas, no deja entrar los rayos del sol, no puede decir que el sol no se ha levantado por todos ya que es él mismo quien ha provocado que no le llegue el calor del sol.. En lo que se refiere al sol, no queda afectado; al que le falta la prudencia, se priva de la gracia de una luz que se ofrece a todos.
Dios se ha hecho pedagogo; ilumina el espíritu de cada uno derramando a todos la claridad de su conocimiento, con la condición de que abras la puerta de tu corazón y acojas la luz de la gracia celestial. Cuando dudes, apresúrate a buscar, porque “el que busca, halla y a quien llama, se le abre. “ (Mt 7,8).

Homilía para la Eucaristía del domingo 12 de Marzo de 2017

Vivamos nuestra fe sin miedo.

DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA.

Fuente :  https://www.laicoscapuchinos.cl/laicos/index.php/2017/03/10/3254/

Génesis 12,1-4: La vocación de Abraham. Aquí se ve un acto perfecto de fe-obediencia a Dios. Abraham acata la orden de Dios, deja lo conocido y se lanza a lo desconocido: al país que Yo te mostraré. Por eso Abraham es motivo de bendición.

2Timoteo 1,8-10: Pablo anima a Timoteo a sobrellevar con él los sufrimientos, ya que Dios está siempre presente y es El quien nos afirma en esta fe.

Mateo 17,1-9: una manifestación de Jesús hecha por el Padre. Hay que aceptarlo y escucharlo.

1.- La vida humana y cristiana es por naturaleza una vida cambiante. Y lo es en todo sentido; cambiamos en lo físico, en lo psicológico, en lo laboral, en todo. Podría decirse que la vida del hombre es una vida en camino. Y lo mismo puede decirse de la vida de fe; es un caminar. A tal punto que, como se ha dicho en otro momento, Camino viene a significar una forma de vida. De allí la idea de “andar por los caminos del Señor”, lo que supone un caminar en fe, como quien dice, un caminar sin ver ni entender nada. Por eso: SAL DE TU TIERRA, PONTE EN CAMINO. A todos se nos dice lo mismo…y cuesta, porque es más cómodo y fácil instalarse, el que nada cambie, que todo siga siempre igual.

2.- Da miedo el ponerse en camino porque exige rupturas, romper con algo. Y eso da miedo. Es que a veces nos sentimos solos. Pero no estamos solos. Mucha gente al sufrir la aflicción se siente como abandonada de Dios. Pero la Palabra nos dice otra cosa: “Gedeón dijo…ahora el Señor nos ha abandonado y nos ha entregado al poder de Madián…Y el Señor le respondió: Yo estaré contigo” (Jueces 6,13.16). Lo mismo en Mateo 28,20: “Yo estoy con ustedes todos los días”. Por eso la exhortación constante de la Biblia es a confiar, no a temer.

Cuando invade el miedo el hombre se paraliza. Y el miedo hace que perdamos el empuje misionero.

3.- “Sal de tu tierra”, es decir, sal de ti mismo, de tu metro cuadrado, de tus comodidades. El Maestro nos invita a ponernos en camino. Y ¿qué sentido tiene esto? Significa:

– ponerse de pie; Cristo es quien nos pone de pie.

-salir de nuestro “mundillo”, cruzar las fronteras-barreras que nos separan del resto del mundo e interesarnos por los problemas humanos.

-acompañar a los que están turbados y desorientados, haciéndoles ver la dureza de su corazón.

Esto lo dice el Señor a todos: a mí, a ti, a la parroquia. Sal de ti tierra y ve a donde Yo te indique. Puede ser que lo que el Señor nos pide sea totalmente desconocido; no tengamos miedo.

Como Abraham, creámosle, tengamos fe.

Hoy el Señor nos muestra su gloria para confortarnos, ya que en nuestro caminar muchas veces nada vemos, estamos totalmente perplejos.

El Señor quiere que nos pongamos en camino, que vayamos a las periferias. ¿Dónde están esas periferias? Las hay que son geográficas, pero las hay también existenciales. Gente que está junto a nosotros físicamente, pero a años luz de distancia de Cristo y de nosotros. A esas periferias debemos ir.

4.- El nos anima y nos dice: “Levántense, no tengan miedo”. Y nosotros con el salmista podemos decir: “Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en Ti”.

El se manifiesta hoy a nosotros de una forma humilde. “Miren, hermanos, la humildad de Dios”, diría nuestro Padre san Francisco. Así, humildemente se manifiesta en la Eucaristía, se acerca a nosotros para caminar con nosotros. Si esto es así, ¿cómo no tener fe?.

                                              Hermano Pastor Salvo Beas.

Comentario al evangelio de hoy viernes 10 de marzo de 2017.

Soy libre.

I Viernes de Cuaresma.
Por: H. Iván Yoed González Aréchiga LC
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/64547/soy-libre.html 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, muchas veces he tenido sinceros propósitos de seguirte y ser auténtico cristiano. Ayúdame a recordar con qué corazón ellos nacieron en mí y enséñame a corresponderlos una vez más.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 20-26
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
¿Qué significa ser mejor que los escribas?, ¿qué significa ser mejor que alguien?, ¿qué significa ser mejor?, ¿mejor?, ¿en qué?
¿Cómo puedo decir si soy mejor que otra persona? Jamás podré asomarme a contemplar las intenciones más profundas de los otros. Jamás podré decir, «soy mejor» o «soy peor». El corazón de una persona viene formado por muchas circunstancias en la vida. Pasa por tantas situaciones. Muchas experiencias lo hacen crecer, pero muchas otras lo vuelven temeroso, nervioso. Hay algunos que poco a poco se van tornando animosos. Y hay quienes pusilánimes. Algunos afrontan un reto tras el otro; otros que no pueden escapar de la rutina. Las razones de esto podrían podrían ser muchísimas, pero una esencial, que jamás pasaría por alto, es la libertad.
Soy libre. Soy capaz de elegir el bien. Soy capaz de amar. Y bastaría poner la vista en los millones de personas, que en algún momento de sus vidas se encontraron en problemas sin salida. Personas que pugnaban contra fuerzas de la historia del pasado, del temor ante el futuro o de su realidad presente. Personas que se sentían incapaces de cambiar y que obscuramente estaban convencidos de ello. Miles y miles de personas que, pese a absolutamente todo, optaron por creer en su capacidad más alta.
En mi interior siempre resuena una consciencia muy en lo profundo que me dice: «eres libre», “«puedes cambiar», «puedes amar». Entonces una chispa inicia a encender un dinamismo en mi persona que, aceptado libremente, me comienza a transformar.
La verdad es la que me hace verdaderamente libre: la verdad de conocerme hijo de Dios. El pecado esclaviza pues me aleja de mi fin. Cristo me hace libre, pues me dirige hacia el amor: de dónde vengo, a dónde voy.
Jamás podré decir si en lo más profundo de mi hermano se halla una intenciónmala. Habré de perdonarlo y de buscar mostrarle -con mi ejemplo, mi palabra o mi oración- cuál es su verdadero fin, cuál es la verdadera facultad de amar, que Dios ha colocado en su interior.

Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella. Pero cuando optamos por la comodidad, por confundir felicidad con consumir, entonces el precio que pagamos es muy, pero que muy caro: perdemos la libertad. No somos libres de dejar una huella. Perdemos la libertad. Este es el precio. Y hay mucha gente que quiere que los jóvenes no sean libres; tanta gente que no os quiere bien, que os quiere atontados, embobados, adormecidos, pero nunca libres. No, ¡esto no! Debemos defender nuestra libertad.
(Homilía de S.S. Francisco, 30 de julio de 2016).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy rezaré un misterio del rosario por una persona que se encuentre en una situación difícil y buscaré ofrecerle la mejor ayuda de mi parte.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
 

EDD. viernes 10 de marzo de 2017

Viernes de la primera semana de Cuaresma.
http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170309

Libro de Ezequiel 18,21-28.
Así habla el Señor Dios:
Si el malvado se convierte de todos los pecados que ha cometido, observa todos mis preceptos y practica el derecho y la justicia, seguramente vivirá, y no morirá.
Ninguna de las ofensas que haya cometido le será recordada: a causa de la justicia que ha practicado, vivirá.
¿Acaso deseo yo la muerte del pecador -oráculo del Señor- y no que se convierta de su mala conducta y viva?
Pero si el justo se aparta de su justicia y comete el mal, imitando todas las abominaciones que comete el malvado, ¿acaso vivirá? Ninguna de las obras justas que haya hecho será recordada: a causa de la infidelidad y del pecado que ha cometido, morirá.
Ustedes dirán: «El proceder del Señor no es correcto». Escucha, casa de Israel: ¿Acaso no es el proceder de ustedes, y no el mío, el que no es correcto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete el mal y muere, muere por el mal que ha cometido.
Y cuando el malvado se aparta del mal que ha cometido, para practicar el derecho y la justicia, él mismo preserva su vida.
El ha abierto los ojos y se ha convertido de todas las ofensas que había cometido: por eso, seguramente vivirá, y no morirá.
Salmo 130(129),1-2.3-4.6.7-8.
Desde lo más profundo te invoco, Señor.
¡Señor, oye mi voz!
Estén tus oídos atentos
al clamor de mi plegaria.
Si tienes en cuenta las culpas, Señor,
¿quién podrá subsistir?
Pero en ti se encuentra el perdón,
para que seas temido.
Mi alma espera al Señor,
más que el centinela la aurora.
Como el centinela espera la aurora,
espere Israel al Señor,
porque en él se encuentra la misericordia
y la redención en abundancia:
Él redimirá a Israel
de todos sus pecados.
Evangelio según San Mateo 5,20-26.
Jesús dijo a sus discípulos:
Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal.
Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego.
Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti,
deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.
Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
Comentario del Evangelio por San Cipriano (c. 200-258), obispo de Cartago y mártir. La Oración del Señor, 23.
“Si en el momento de tu ofrenda al altar recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, … vete primero a reconciliarte con tu hermano.”
“Dios os juzgará del mismo modo que vosotros hayáis juzgado.” (Mt 7,2) El siervo al que el amo perdonó toda su deuda pero que no obró de la misma manera con su compañero, es echado a la cárcel. No quiso perdonar a su compañero y pierde así el perdón ya concedido de su amo. (cf Mt 18,23ss) En sus preceptos, Cristo enseña esta verdad con gran vigor. “Y cuando oréis, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre celestial os perdone vuestras culpas.” (Mc 11,25)
Dios nos manda que estemos en paz y buen entendimiento unos con otros, que vivamos unánimes en su casa. Quiere que, una vez regenerados, guardemos la condición a que hemos accedido por el segundo nacimiento. Ya que somos hijos de Dios, quiere que permanezcamos en la paz de Dios, habiendo recibido un mismo Espíritu, vivamos en la unión de corazones y de pensamiento. A Dios no le agrada el sacrifico de aquellos que viven en la discordia y la disensión. Nos manda que nos alejemos del altar para reconciliarnos primero con el hermano para que Dios acepte las oraciones ofrecidas desde la paz. La más hermosa ofrenda que se pueda ofrecer a Dios es nuestra paz, la concordia entre hermanos, el pueblo congregado por la unidad que existe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Comentario al evangelio de hoy jueves 09 de marzo de 2017.

Pedir el don de la oración.

I Jueves de Cuaresma,
Por: H. Cristian Gutiérrez LC
Fuente:  http://es.catholic.net/op/articulos/64545/pedir-el-don-de-la-oracion.html

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
¡Oh vida de mi vida, Cristo santo! ¿A dónde voy de tu hermosura huyendo? ¿Cómo es posible que tu rostro ofendo, que me mira bañado en sangre y llanto?
A mí mismo me doy confuso espanto, de ver que me conozco y no me enmiendo; ya el Ángel de mi guarda está diciendo, que me avergüence de ofenderte tanto.
Detén con esas manos mis perdidos pasos, mi dulce amor; ¿mas de qué suerte las pide quien las clava con la suyas?
¡Ay Dios!, ¿a dónde estaban mis sentidos, que las espaldas pude yo volverte, mirando en una cruz por mí las tuyas? (A Cristo en la cruz.Soneto de Lope de Vega)
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 7, 7-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca se le abre.
¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuanto mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Con este pasaje me invitas en esta cuaresma a meditar sobre la oración. La oración de petición es lo que en este momento me invitas a recordar. A lo mejor pronunciaste estas palabras conociendo la situación de los padres de familia, y quisiste valerte de ellos para presentar una imagen de la oración.
Pedir. Los padres de familia conocen mejor que nadie lo que sus hijos necesitan. Y buscan remediar, en la medida de las posibilidades, estas necesidades. Sin embargo, qué distinta es la situación cuando el hijo anda detrás de ellos día y noche pidiendo algo que carece y que anhela ardientemente. ¡No hay forma de hacerles olvidar el tema! Hasta que no obtienen lo que desean, no dejan de pedir, rogar, insistir, perseguir y -en algunos casos penosos- llorar y patalear.
Así eres también Tú conmigo, Dios mío. Eres un padre que conoce mejor que nadie mis necesidades y, a veces, las satisface sin que yo lo pida. Pero quieres, y me invitas con este Evangelio, a pedir lo que quiera, sin temor, con confianza, con perseverancia. Porque tarde o temprano me darás lo que te pido. Pedirte en la oración lo que sea. Un día y otro y otro, sin desfallecer.
Tocar. Es verdad también que los padres de familia, especialmente las madres, no son fáciles a dejar los hijos fuera de casa. Se angustian cuando a las altas horas de la noche ellos no has regresado; y ante el primer golpe en la puerta acuden inmediatamente a abrirles. Raras veces vemos a un hijo suplicando entrar en la casa de sus padres. Ellos siempre tienen para sus hijos las puertas abiertas para recibirles y darles el calor del hogar.
Igualmente Tú eres así en la oración. Siempre estás alerta para que a penas toque a tu puerta, aunque sea de la manera más suave, abras sin tardanza. Permaneces a la espera de que llegue a tu puerta cada mañana, cada noche, cada domingo en la oración y toque. Y ello porque quieres recibirme, quieres estar conmigo, escucharme, darme afecto, darme amor y todo aquello que necesito. Señor, concédeme más y más el don de la oración.

Practicar y enseñar esta oración de pedir y suplicar la consolación, es el principal servicio a la alegría. Si alguno no se cree digno (cosa muy común en la práctica), al menos insista en pedir esta consolación por amor al mensaje, ya que la alegría es constitutiva del mensaje evangélico, y pídala también por amor a los demás, a su familia y al mundo.
(Homilía de S.S. Francisco, 24 de octubre de 2016).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Antes de acostarme haré una oración agradeciendo a Dios con mis palabras este día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
 

EDD. jueves 09 de marzo de 2017

Jueves de la Primera semana de Cuaresma.
http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170308

Libro de Ester 14,1.3-5.12-14.
En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente,
acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: «Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti,
pues yo misma me he expuesto al peligro.
Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido.
Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación, y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos.
Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices.
«¡Señor mío, nuestro Rey, tú eres el Unico! Ven a socorrerme, porque estoy sola, no tengo otra ayuda fuera de ti
Salmo 138(137),1-2a.2bc-3.7c-8.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
te cantaré en presencia de los ángeles.
Me postraré ante tu santo Templo.
y daré gracias a tu Nombre
por tu amor y tu fidelidad.
Me respondiste cada vez que te invoqué
y aumentaste la fuerza de mi alma.
Tu derecha me salva.
El Señor lo hará todo por mí.
Tu amor es eterno, Señor,
¡no abandones la obra de tus manos.
Evangelio según San Mateo 7,7-12.
Jesús dijo a sus discípulos:
Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.
Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.
¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra?
¿O si le pide un pez, le da una serpiente?
Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará cosas buenas a aquellos que se las pidan!
Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.

Comentario del Evangelio por San Benito de Nursia (480-547), abad, copatron de Europa. Regla monástica, cap. 20.
La eficacia de la oración.
Si cuando queremos sugerir algo a hombres poderosos, no osamos hacerlo sino con humildad y reverencia, con cuánta mayor razón se ha de suplicar al Señor Dios de todas las cosas con toda humildad y pura devoción. Y sepamos que seremos escuchados, no por hablar mucho, sino por la pureza de corazón y compunción de lágrimas. Por eso la oración debe ser breve y pura, a no ser que se prolongue por un afecto inspirado por la gracia divina.

Comentario al evangelio de hoy miércoles 08 de marzo de 2017.

Un tejido de misericordias.
I Miércoles de Cuaresma,
Por: H. Balam Loza, LC
Fuente:  http://es.catholic.net/op/articulos/64542/un-tejido-de-misericordias.html
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
«Bendice al Señor, alma mía,que todo mi ser bendiga a su santo Nombre» (Salmo 103) Te doy gracias, Señor, por estar aquí. A veces mi fe es pobre, por eso te pido que me la aumentes. Al contemplar la Eucaristía, al ponerme delante de ella me doy cuenta, al menos en parte, del gran misterio y del gran amor. Que mi Dios esté en ese pequeño trozo de pan me deja maravillado y lo único que me viene es darte gracias porque, para quedarte con nosotros, te has hecho pequeño y nos esperas para que pasemos un momento de encuentro profundo. Te alabo y te bendigo con todo mi corazón, Dios mío.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
 
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: «La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.
Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
«Nuestra vida es un tejido de misericordias» (El y yo, Gabriela Bossis). Veamos por un momento nuestra vida, contemplemos aquellos momentos en los que hemos palpado la mano de Dios, tal vez, una confesión, una misa, una frase de un familiar… Y contemplemos. Gocemos de ese momento y dejémonos maravillar por el amor tan grande de Dios. Dejemos que nuestro corazón se llene de esa paz y alegría profundas. Nos podremos dar cuenta que el Padre ha salido tantas veces a buscarnos, cuantas hemos salido de casa. Seguramente ha llorado un sinfín de veces por nuestra terquedad de querer permanecer fuera, a la intemperie, pasando frío o sufriendo hambre. Nos ha querido abrazar y le hemos dado la espalda.
Pero Él toca a la puerta de nuestro corazón en cada momento y espera que se la abramos. Él sale a nuestro encuentro pero no nos obliga a recibir su amor. Y ése es el mayor signo, Cristo ha dado la vida por cada uno de nosotros, ha derramado hasta la última gota de sangre. Pero ese amor es totalmente gratuito, nadie nos puede obligar a recibirlo. Dios ama a cada hombre personalmente y no le pide nada, no fuerza… espera, toca. ¿Quiero abrirle? ¿Quiero dejarme amar?

  • la historia de Jonás es palpable el amor sencillo de Dios. Advierte a los ninivitas que si no se convierten perecerán, pero al ver el Señor la penitencia del pueblo, se arrepiente y los perdona diciendo a su profeta «–Y pues, Jonás, (…), ¿es que tú querrías que hiciera morir a tantas personas que se han humillado ante mí? ¡Oh no! no, Jonás, yo no sería capaz de ello; sino todo lo contrario, les amaré y los guardaré.» ¡Qué hermosas palabras! Y hoy, en este periodo de cuaresma, Él nos llama a cambiar de rumbo, a dejar nuestros pecados y mirar hacia arriba. Nos pide que le dejemos actuar en nuestras vidas, porque al final Él nos puede hacer plenamente felices.

El mundo tiene necesidad de signos concretos de solidaridad, sobre todo ante la tentación de la indiferencia, y requiere personas capaces de contrarrestar con su vida el individualismo, el pensar sólo en sí mismo y desinteresarse de los hermanos necesitados. Estad siempre contentos y llenos de alegría por vuestro servicio, pero no dejéis que nunca sea motivo de presunción que lleva a sentirse mejores que los demás. Por el contrario, vuestra obra de misericordia sea humilde y elocuente prolongación de Jesucristo que sigue inclinándose y haciéndose cargo de quien sufre.
(Homilía de S.S. Francisco, 3 de septiembre de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy, Señor, voy a dedicar un momento para estar delante de la Eucaristía para contemplar aquellas veces que me he cerrado a tu amor, aquellas veces que he preferido el pecado, y a lo largo de la semana me acercaré al Sacramento de la reconciliación.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

EDD. miércoles 08 de marzo de 2017

Miércoles de la Primera semana de Cuaresma.
http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170307

Libro de Jonás 3,1-10.
La palabra del Señor fue dirigida por segunda vez a Jonás, en estos términos:
«Parte ahora mismo para Nínive, la gran ciudad, y anúnciale el mensaje que yo te indicaré».
Jonás partió para Nínive, conforme a la palabra del Señor. Nínive era una ciudad enormemente grande: se necesitaban tres días para recorrerla.
Jonás comenzó a internarse en la ciudad y caminó durante todo un día, proclamando: «Dentro de cuarenta días, Nínive será destruida».
Los ninivitas creyeron en Dios, decretaron un ayuno y se vistieron con ropa de penitencia, desde el más grande hasta el más pequeño.
Cuando la noticia llegó al rey de Nínive, este se levantó de su trono, se quitó su vestidura real, se vistió con ropa de penitencia y se sentó sobre ceniza.
Además, mandó proclamar en Nínive el siguiente anuncio: «Por decreto del rey y de sus funcionarios, ningún hombre ni animal, ni el ganado mayor ni el menor, deberán probar bocado: no pasten ni beban agua;
vístanse con ropa de penitencia hombres y animales; clamen a Dios con todas sus fuerzas y conviértase cada uno de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos.
Tal vez Dios se vuelva atrás y se arrepienta, y aplaque el ardor de su ira, de manera que no perezcamos».
Al ver todo lo que los ninivitas hacían para convertirse de su mala conducta, Dios se arrepintió de las amenazas que les había hecho y no las cumplió.
Salmo 51(50),3-4.12-13.18-19.
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado!
Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.
Los sacrificios no te satisfacen;
si ofrezco un holocausto, no lo aceptas:
mi sacrificio es un espíritu contrito,
tú no desprecias el corazón contrito y humillado.
Evangelio según San Lucas 11,29-32.
Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: «Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás.
Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay alguien que es más que Salomón.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay alguien que es más que Jonás.
Comentario del Evangelio por San Juan María Vianney (1786-1859), presbítero, cura de Ars. Sermón para el domingo 3º después de Pentecostés.
«Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del Hombre para esta generación»
Hermanos, si recorremos las diferentes edades del mundo vemos que toda la tierra está cubierta de las misericordias del Señor, y los hombres envueltos en sus beneficios. No hermanos, no es el pecador quien vuelve a Dios para pedirle perdón, sino que es el mismo Dios que corre a buscar al pecador y le hace volver a él… Espera que los pecadores hagan penitencia y les invita a través de movimientos interiores de su gracia y por la voz de sus ministros.
Fijaos como se comporta con Nínive, esta gran ciudad pecadora. Antes de castigar a sus habitantes, manda al profeta Jonás que vaya de su parte a anunciarles que dentro de cuarenta días les va a castigar. Jonás, en lugar de ir a Nínive, huye hacia el otro lado. Quiere atravesar el mar; pero Dios, antes de castigar a los ninivitas sin haberles advertido con anterioridad y para mantener en vida a su profeta, hace un milagro y lo guarda en el vientre de la ballena durante tres días y tres noches, la cual, al cabo de tres días lo vomita sobre la tierra. Entonces el Señor dice a Jonás: «Ves a anunciar a la gran ciudad que dentro de cuarenta días perecerá». No les pone condiciones de ninguna clase. El profeta va y anuncia a Nínive que dentro de cuarenta días perecerá.
Ante esta noticia todos se entregan a la penitencia y al llanto, desde el campesino hasta el rey. «¿Quién sabe, les dice el rey, si el Señor todavía va a apiadarse de nosotros?». El Señor, viendo como recurren a la penitencia, parece alegrarse y poder tener el gozo de perdonarles. Jonás viendo que era llegado el tiempo del castigo, se retiró a las afueras de la ciudad y esperar allí ver como caía sobre la ciudad fuego del cielo. Viendo que no caía, exclamó: «¡Ah, Señor!, ¿es que queréis hacerme pasar por un falso profeta? Es mejor que me hagas morir. ¡Ah, sé muy bien que sois demasiado bueno, y que sólo queréis perdonar! –Y pues, Jonás, le dice el Señor, ¿es que tú querrías que hiciera morir a tantas personas que se han humillado ante mí? ¡Oh no! no, Jonás, yo no sería capaz de ello; sino todo lo contrario, les amaré y los guardaré.»

El Papa realizó el segundo día de los ejercicios espirituales

Con la tercera y cuarta meditación realizada por el franciscano Giulio Michellini .

 
•7 marzo 2017•Redaccion•El papa Francisco
 
www.zenit.org
 
(ZENIT- Roma).- El papa Francisco realizó este martes en la casa de retiros Divin Maestro, su segundo día de retiro. Situada a pocos kilómetros de Roma, en la zona de los llamados ‘Castelli Romani’, la estructura de los Paulinos está alojando al Santo Padre y a unos 70 de sus colaboradores cercanos de la Curia Romana.
 
El sacerdote franciscano, Giulio Michellini realizó ayer lunes por la tarde la segunda meditación: “Pan y cuerpo, vino y sangre”, Matteo, 26, 20-35) y hoy por la mañana : «Las últimas palabras de Jesús y el inicio de la pasíon» (Matteo, 26, 1-19).
 
Entre las invitaciones a reflexionar realizadas por el fraile menor, está la de la división de los cristianos: “Cómo es posible que nosotros cristianos que deberíamos encontrar la unidad justamente entorno a la cena, reproducimos como la Comunidad de Corinto, dinámicas divisorias”.
 
El predicador invitó también a preguntarnos “si somos conscientes de que Jesús derramando su sangre ha realmente, con la propia vida y no solamente con las palabras, dicho y dado el perdón de Dios”.
 
En la meditación de este martes por la mañana, el franciscano profundizó la “dimensión teológica, antropológica y existencial del comer juntos”. Y analizó “las palabras de Jesús sobe el pan y sobre el cáliz”, indicando “también la traición de Judas y la profecía del abandono”.
 
Los ejercicios espirituales durarán hasta el viernes por la mañana.

Comentario al evangelio de hoy martes 07 de marzo de 2017.

Ser hijo del Padre

I Martes de Cuaresma,
Por: H. Rubén Tornero, LC
Fuente : http://es.catholic.net/op/articulos/64541/ser-hijo-del-padre.html

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, una vez más me tienes aquí, en tu presencia. Aumenta mi fe, Señor. Tú bien sabes que creo, pero que mi fe es débil y pequeña; sabes que me cuesta mucho mantenerme fiel en los momentos de prueba y tenerte presente en los momentos de prosperidad. Tú sabes lo presto que soy para quejarme y lo tardo para agradecerte. Aumenta por favor mi fe.
Aumenta mi confianza. Tú sabes cuánto me cuesta abandonar todas mis cosas a tu voluntad… ¡Aún más!, sabes lo mucho que me cuesta abandonarme plenamente en tus manos. Bien conoces el apego que tengo a mi manera de hacer las cosas, a mi modo de pensar, a mi forma de llevar mi vida adelante con mis propios criterios, que la mayoría de veces, no son los tuyos. Ayúdame a confiar en Ti.
Aumenta mi amor. Sabes que me cuesta descubrirte en las personas que me rodean, sobre todo en aquellas que me resultan antipáticas. Ayúdame a amarte tanto que sea capaz de verte en todos, en todo y en todo momento; que me enamore tanto de Ti, Jesús, que todo me hable de Ti. Aumenta mi amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 6, 7-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando ustedes hagan oración, no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren así:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Padre… Así me invita el Evangelio a llamarte. Tú, el creador de todas las estrellas y planetas; Tú que me pensaste con amor desde toda la eternidad. Tú que, pase lo que pase, haga lo que haga, nunca dejarás de ser mi Padre.
Eres mi Padre aun cuando yo no me comporte como tu hijo. Tú te mantienes fiel en la cruz con los brazos abiertos para acoger siempre a todos tus hijos.
Eres Padre y sufres al ver que tantas veces yo no sé ser hermano de los demás. No hay dolor más grande para un padre que ver cómo sus hijos se pelean como animales, se usan como a cosas y se matan como a enemigos.
Padre, perdóname por no haberme comportado siempre como un verdadero hijo tuyo; por haber pasado tantas veces indiferente ante mi hermano que sufre pidiendo limosna por la calle o que me ha reclamado un poco de atención y cariño en mi propio hogar.
Enséñame a ser un verdadero hijo tuyo, un hermano de mi hermano. Ayúdame, Padre, a saber recibir tu infinito amor, y dame la gracia de aprender a recibir el amor que Tú me tienes.

Decir “Padre nuestro”, significa decir: Tú que me das la identidad y tú que me das una familia. Es tan importante la capacidad de perdón, de olvidar las ofensas, esa sana costumbre de: “venga, déjalo estar… que se encargue el Señor” y no guardes rencor, resentimiento y ganas de venganza. Así si vas a rezar y dices solo “Padre”, pensando a quien te ha dado la vida y te da la identidad y te ama, y dices “nuestro” perdonando a todos, olvidando las ofensas, es la mejor oración que tú puedas hacer. En este contexto, se ruega a todos los santos y a la Virgen, todo, pero el fundamento de la oración es el “Padre nuestro”.
Homilía de S.S. Francisco, 16 de junio de 2016, en santa Marta).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy voy a rezar dos Padrenuestros pidiéndole a Dios la gracia de comportarme como verdadero hijo suyo y hermano de los demás.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.