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Autor: Patricio Osiadacz

Homilía para la Eucaristía del Domingo 30 de julio de 2017


EDD. sábado 15 de julio de 2017

Fuente :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170712
Sábado de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Génesis 49,29-32.50,15-26a.
Luego les dio esta orden: «Yo estoy a punto de ir a reunirme con los míos. Entiérrenme junto con mis padres, en la caverna que está en el campo de Efrón, el hitita,
en el campo de Macpelá, frente a Mamré, en la tierra de Canaán, el campo que Abraham compró a Efrón, el hitita, para tenerlo como sepulcro familiar.
Allí fueron enterrados Isaac y Rebeca, su esposa; y allí también sepulté a Lía.
Ese campo y la caverna que hay en él fueron comprados a los hititas».
Al ver que su padre había muerto, los hermanos de José se dijeron: «¿Y si José nos guarda rencor y nos devuelve todo el mal que le hicimos?».
Por eso le enviaron este mensaje: «Antes de morir, tu padre dejó esta orden:
«Díganle a José: Perdona el crimen y el pecado de tus hermanos, que te hicieron tanto mal. Por eso, perdona el crimen de los servidores del Dios de tu padre». Al oír estas palabras, José se puso a llorar.
Luego sus hermanos fueron personalmente, se postraron ante él y le dijeron: «Aquí nos tienes: somos tus esclavos».
Pero José les respondió: «No tengan miedo. ¿Acaso yo puedo hacer las veces de Dios?
El designio de Dios ha transformado en bien el mal que ustedes pensaron hacerme, a fin de cumplir lo que hoy se realiza: salvar la vida a un pueblo numeroso.
Por eso, no teman. Yo velaré por ustedes y por las personas que están a su cargo». Y los reconfortó, hablándoles afectuosamente.
José permaneció en Egipto junto con la familia de su padre, y vivió ciento diez años.
Así pudo ver a los hijos de Efraím hasta la tercera generación; y los hijos de Maquir, hijo de Manasés, también nacieron sobre las rodillas de José.
Finalmente, José dijo a sus hermanos: «Yo estoy a punto de morir, pero Dios los visitará y los llevará de este país a la tierra que prometió con un juramento a Abraham, a Isaac y a Jacob».
Luego hizo prestar un juramento a los hijos de Israel, diciéndoles: «Cuando Dios los visite, lleven de aquí mis restos».
José murió a la edad de ciento diez años. Fue embalsamado y colocado en un sarcófago, en Egipto.
Salmo 105(104),1-2.3-4.6-7.
¡Den gracias al Señor, invoquen su Nombre,
hagan conocer entre los pueblos sus proezas;
canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor!
¡Recurran al Señor y a su poder,
busquen constantemente su rostro!
Descendientes de Abraham, su servidor,
hijos de Jacob, su elegido:
el Señor es nuestro Dios,
en toda la tierra rigen sus decretos.
Evangelio según San Mateo 10,24-33.
Jesús dijo a sus apóstoles:
«El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño.
Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa!
No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.
Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.
¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo.
Ustedes tienen contados todos sus cabellos.
No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.
Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.
Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.»
Comentario del Evangelio por Beato Carlos de Foucauld (1858-1916), ermitaño y misionero en el Sahara. Meditaciones sobre el evangelio de san Lucas, 1898.
«Yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen»
«Desde el momento en que os declaráis mis siervos, debéis esperar la persecución. Yo fui perseguido toda la vida. Cuando nací Herodes me quiso matar; a penas había empezado a predicar y mis conciudadanos me querían matar; a penas escapado de sus manos me vi frente a las emboscadas que me tendieron los fariseos y Herodes [Antipas] que me perseguían de ciudad en ciudad y, durante tres años, cada día me tendían nuevas trampas para hacerme morir…
«Será necesario acoger las persecuciones con gozo, como unas preciosas señales de semejanza conmigo, de imitación a vuestro Amado; soportarlas con serenidad, sabiendo que si llegan es que yo las permito y que no os van a afectar más que en la medida que yo mismo lo permita, pues sin mi permiso ni un solo cabello de vuestra cabeza puede caer. Aceptarlas… dando la bienvenida a todo lo que llegue porque todo lo que ocurre produce, de una u otra manera, la gloria de Dios. Sufrirlas con valentía ofreciendo a Dios vuestros sufrimientos como un sacrificio de holocausto para su gloria… Sufrirlas orando por vuestros perseguidores puesto que son hijos de Dios, para los cuales quiere su salvación y que yo mismo daré mi sangre para salvarlos. Yo mismo os he dado ejemplo de orar por todos los hombres, por nuestros perseguidores y nuestros enemigos».

Homilía para la Eucaristía del Domingo 16 de Julio de 2017.

Fuente :  https://www.laicoscapuchinos.cl/laicos/index.php/2017/07/15/homilia-para-la-eucaristia-del-domingo-16-de-julio-de-2017/
Dios y su Santísima Madre protejan a nuestra Patria. Un abrazo. Pastor.

SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN.

 

1Reyes 18,41-46: desde la cumbre del Carmelo Elías observa y anuncia el fin de la sequía de Israel.

Gálatas 4,4-7: en el tiempo determinado por Dios para inaugurar su reinado evió a su Hijo nacido de una mujer.

Juan 19,25-27: Jesús deja a su Madre a los que creen en El.

1.- Hoy tenemos la suerte de celebrar a la Santísima Virgen en su advocación del Carmen. Ella es la Madre y Reina de Chile. Así la proclamaron los Padres de la Patria. Desde entonces la celebramos los que somos creyentes.

En estos tiempos por los que pasamos los chilenos y todos sus habitantes la Palabra de Dios nos sale al paso. Son muchos los mensajes que podríamos sacar. Si nos detenemos en la primera lectura, Elías, el celoso profeta que combatió el absolutismo de los reyes y fue el defensor de la fe en el Dios verdadero, poniendo freno a la ola de paganismo que amenazaba al Pueblo de Dios. Es este Profeta el que anuncia el fin de la sequía imperante en Israel. De este modo muestra al Pueblo de Dios que el único capaz de dar vida (agua) a su pueblo es el Señor, y no los falsos dioses de los paganos.

2.- El Señor interviene en la historia del hombre y lo hace enviando a su Hijo nacido de una mujer. Ella, la madre, es la tierra fecunda en la que germinó y fructificó la Palabra de Dios hecha carne. Gracias a Ella Dios se hace presente entre nosotros para hacer de cada uno de nosotros sus hijos y herederos del Reino de Dios. Y en el momento cumbre de la redención el Señor deja su Madre en  manos del discípulo amado. Este discípulo no tiene nombre, hay que ponerle un nombre. ¿Cuál? El tuyo, el mío, el de cada uno de nosotros. Ella es nuestra Madre, prueba concreta del amor del Señor. En Juan 3,16 leemos: “Dios amó tanto al mundo, que entregó su Hijo único para que todo el que cree en El no muera”. Y en el mismo evangelio, en el capítulo 19 leemos: “Al ver a la Madre y cerca de ella al discípulo a quien amaba (a ti…a mí), Jesús le dijo: Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Dos actos de amor generoso de entrega: el Padre nos da a su Hijo y el Hijo nos da a su Madre.

3.- Estamos viviendo tiempos difíciles, ya que juna fuerte ola de paganismo amenaza a nuestro pueblo. Así como las marejadas están destruyendo el borde costero, así esta ola está echando por tierra lo más sagrado de la patria y de la fe cristiana: la familia, los niños, el matrimonio. Atropella la vida porque ya no se cree en la persona. Esta ola de paganismo ha producido una terrible sequía espiritual en nuestro pueblo. Sequía que se manifiesta en el ambiente de corrupción imperante en nuestra sociedad chilena. Sequía espiritual que se manifiesta en la esterilidad de la misma Iglesia chilena, que no está muerta, sino dormida.

Este triste cuadro debe cambiar, tiene que cambiar. ¿Cómo?

Por un lado le pedimos a la Virgen que sea nuestra Madre. Ella es la nube que presagia la mejor de las lluvias: el Reinado de Dios, que sea Él quien haga su voluntad en nuestra Patria. Pero no basta con rezar. Cada uno de nosotros ha de trabajar por poner a Dios en el centro, por poner al servicio del Estado a personas de manos limpias y corazones no contaminados.

4.- Hoy el Señor nos dice a todos: “Aquí tienes a tu Madre”. Hagamos lo que dice el evangelio: “Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa”. Que Chile sea la casa de todos, donde recibimos a la Madre de Jesús. Que en tu casa sea recibida Aquella por quien nos vino la salvación: Jesús bendito, el Hijo de Dios, el Hijo de María.

Que Ella sea quien nos muestre a su Hijo Jesús aquí en esta Eucaristía y en todos los momentos de nuestra Patria.

                                                                Hermano Pastor Salvo Beas.

Comentario al evangelio de hoy viernes 14 de julio de 2017.

Como ovejas entre lobos.

XIV Viernes de Tiempo Ordinario.
Por: H. Rubén Tornero, LC
 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, gracias por este momento de intimidad contigo. Soy indigno de Ti, por eso en Ti confío y sólo a Ti entrego todo mi ser: porque me conoces hasta lo más profundo y aún así me amas y has querido estar a mi lado. Te pido que estés siempre a mi lado y nunca me abandones. No Te merezco… pero Te necesito. Dame tu mano y guíame como un papá guía a su hijo que da los primeros pasos. Soy débil, no me dejes sólo. Dame un corazón que ame y entienda los corazones de los demás, especialmente el Tuyo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 10, 16-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: «Yo los envío como ovejas entre lobos. Sean, pues, precavidos como las serpientes y sencillos como las palomas.
Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes.
El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Yo les aseguro que no alcanzarán a recorrer todas las ciudades de Israel, antes de que venga el Hijo del hombre»

Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy Jesús me dices que me envías como oveja en medio de lobos. Me da miedo. Sabes que el mundo es agresivo. No me escondes el peligro ni el dolor. Me dices que me odiarán por llevar tu mensaje y que incluso llegarán a quitarme la vida… pero que si persevero hasta el fin, me salvaré. Tengo miedo Jesús, pero si Tú estás conmigo, ¿qué tengo que temer? Tú ves mucho más allá de lo que yo puedo siquiera imaginar.
Donde yo veo lobos terribles, personas antipáticas que me lastiman, situaciones que me hacen sufrir, Tú ves corderos con piel de lobo, personas lastimadas que necesitan de tu amor y de tu misericordia, oportunidades que me hacen despertar de mi comodidad.
Donde yo veo sombras, Tú me haces ver la luz, pues sólo hay sombras allí donde hay alguna luz que las proyecte.
Ayúdame a no tener miedo de las adversidades. Hoy no quisiera pedirte que me quites de mi vida la montaña del sufrimiento, sino que me des la fuerza para subirla y que camines siempre a mi lado. Dame la gracia de llevar tu mensaje de amor a quien más lo necesite… así como Tú me lo has dado a mí por medio de la cruz.

«El verdadero predicador es el que sabe que es débil, que sabe que no puede defenderse de sí mismo. El enviado «en medio de los lobos» podría objetar: ¿Pero, Señor, para que me coman? La respuesta es: ¡Tú ve! Este es el camino. Veamos una reflexión muy profunda de Juan Crisóstomo: «Pero si tú no vas como cordero, si vas como lobo entre los lobos, el Señor no te protege: defiéndete solo». Es decir: cuando el predicador se cree demasiado inteligente o cuando ese que tiene la responsabilidad de llevar adelante la Palabra de Dios quiere hacerse el astuto y quizá piensa: ¡Ah, yo puedo con esta gente!, entonces terminará mal, o negociará la Palabra de Dios: con los poderosos, con los soberbios…»
(Homilía de S.S. Francisco, 17 de febrero de 2017, en santa Marta).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy voy a hablar con una persona que me resulte antipática y la invitaré a rezar un avemaría juntos.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

EDD. viernes 14 de julio de 2017.

Fuente :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170712
 
Viernes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario.

Libro de Génesis 46,1-7.28-30.
Israel partió llevándose todos sus bienes. Cuando llegó a Berseba, ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
Dios dijo a Israel en una visión nocturna: «¡Jacob, Jacob!». El respondió: «Aquí estoy».
Dios continuó: «Yo soy Dios, el Dios de tu padre. No tengas miedo de bajar a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación.
Yo bajaré contigo a Egipto, y después yo mismo te haré volver; y las manos de José cerrarán tus ojos».
Cuando Jacob salió de Berseba, los hijos de Israel hicieron subir a su padre, junto con sus hijos y sus mujeres, en los carros que el Faraón había enviado para trasladarlos.
Ellos se llevaron también su ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán. Así llegaron a Egipto, Jacob y toda su familia
– sus hijos y sus nietos, sus hijas y sus nietas – porque él había llevado consigo a todos sus descendientes.
Israel hizo que Judá se le adelantara y fuera a ver a José, para anunciarle su llegada a Gosen. Cuando llegaron a la región de Gosen,
José hizo enganchar su carruaje y subió hasta allí para encontrarse con su padre Israel. Apenas este apareció ante él, José lo estrechó entre sus brazos, y lloró un largo rato, abrazado a su padre.
Entonces Israel dijo a José: «Ahora sí que puedo morir, porque he vuelto a ver tu rostro y que vives todavía».
Salmo 37(36),3-4.18-19.27-28.39-40.
Confía en el Señor y practica el bien;
habita en la tierra y vive tranquilo:
que el Señor sea tu único deleite,
y él colmará los deseos de tu corazón.
El Señor se preocupa de los buenos
y su herencia permanecerá para siempre;
no desfallecerán en los momentos de penuria,
y en tiempos de hambre quedarán saciados.
Aléjate del mal, practica el bien,
y siempre tendrás una morada,
porque el Señor ama la justicia
y nunca abandona a sus fieles.
Los impíos serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada,
La salvación de los justos viene del Señor,
él es su refugio en el momento del peligro;
el Señor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en él.
Evangelio según San Mateo 10,16-23.
Jesús dijo a sus apóstoles:
«Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,
porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir.
Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.»

Comentario del Evangelio por San Buenaventura (1221-1274), franciscano, doctor de la Iglesia. Vida de san Francisco, Leyenda mayor, cap. 11 (trad.Jesús Larrínaga, o.f.m. Biblioteca de Autores Cristianos (BAC 399) 1998, 7ª edición –reimpresión).

«Sagaces como las serpientes y cándidos como las palomas»
El incesante ejercicio de la oración, unido a la continua práctica de la virtud, había conducido al varón de Dios a tal limpidez y serenidad de mente, que -a pesar de no haber adquirido, por adoctrinamiento humano, conocimiento de las sagradas letras-, iluminado con los resplandores de la luz eterna, llegaba a sondear, con admirable agudeza de entendimiento, las profundidades de las Escrituras. Efectivamente, su ingenio, limpio de toda mancha, penetraba los más ocultos misterios, y allí donde no alcanza la ciencia de los maestros,
Preguntáronle en cierta ocasión los hermanos si sería de su agrado que los letrados admitidos ya en la Orden se aplicasen al estudio de la Sagrada Escritura, y Francisco respondió: «Sí, me place, pero a condición de que, a ejemplo de Cristo, de quien se dice que se dedicó más a la oración que a la lectura (Lc 11,1;2,46) no descuiden el ejercicio de la oración, ni se entreguen al estudio sólo para saber como han de hablar, sino, más bien, para practicar lo que han escuchado, y, practicándolo, lo propongan a los demás para que lo pongan por obra. Quiero -añadió- que mis hermanos sean discípulos evangélicos y de tal modo progresen en el conocimiento de la verdad, que crezcan en pura simplicidad, sin separar la sencillez de la paloma de la prudencia de la serpiente, virtudes que el soberano Maestro conjuntó en la enseñanza de sus benditos labios.»

EDD. jueves 13 de julio de 2017.

Fuente :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2017-07-13

Jueves de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Santa Teresa de Los Andes, virgen
Fiesta
Color: blanco
Nació en Santiago de Chile el 13 de Julio de 1900 y fue bautizada con el nombre de Juanita Fernández Solar. Cursó sus estudios en el Colegio del Sagrado Corazón de Santiago. En 1919, ingresó en la Orden de las Carmelitas Descalzas de Los Andes.
Alegre, servicial, comunicativa y bromista, puso todo su amor en Cristo, en la Eucaristía, en la Virgen y en la oración. Buscó siempre ofrecer su vida a Jesús, a favor de la humanidad. Murió el 12 de abril de 1920, a los 19 años de vida y a los once meses de carmelita.
Fue beatificada en Santiago de Chile en 1987 y canonizada el 21 de marzo de 1993.
Antífona de entrada
Esta es una Virgen sabia y prudente, que salió a recibir a Cristo con la lámpara encendida.
Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, alegría de los santos, que encendiste el corazón juvenil de santa Teresa (de Jesús de Los Andes) con el fuego del amor virginal a Cristo y a su Iglesia y la hiciste testigo gozoso de la caridad, aun en medio de los sufrimientos; concédenos, por su intercesión, que también nosotros proclamemos de palabra y de obra el Evangelio de la caridad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera lectura
Yo te desposaré para siempre.
Lectura de la profecía de Oseas   2, 14-20
Así habla el Señor:
Devastaré su viña y su higuera, de las que ella decía: “Este es el salario que me dieron mis amantes”. Las convertiré en una selva y las devorarán los animales del campo.
Le pediré cuenta por los días de los Baales, a los que ella quemaba incienso, cuando se adornaba con su anillo y su collar e iba detrás de sus amantes, olvidándose de mí –oráculo del Señor-.
Por eso, yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón. Desde allí, le daré sus viñedos y haré del valle de Acor una puerta de esperanza. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.
Aquel día –oráculo del Señor- tú me llamarás: “Mi esposo” y ya no me llamarás: “Mi Baal”. Le apartaré de la boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por su nombre. Yo estableceré para ellos, en aquel día, una alianza con los animales del campo, con las aves del cielo y los reptiles de la tierra; extirparé del país el arco, la espada y la guerra, y haré que descansen seguros.
Salmo responsorial     33, 2-11
R/. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren.
Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores.
Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.
El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian!
Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.
EVANGELIO
Aclamación al Evangelio   Mt 5, 3
Aleluya.
Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.
EVANGELIO
Si ustedes no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 18, 1-4
Los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: “¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?”.
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: “Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
Reflexión :
Fuente :  http://lectiodivinacamo.blogspot.cl/2014/10/lectio-divina-jueves-2-octubre-2014.html

• El evangelio de hoy presenta un texto sacado del Sermón de la Comunidad (Mt 18,1-35), en el cual Mateo reúne frases de Jesús para ayudar a las comunidades del final del siglo primero a superar los problemas que debían abordar en aquel momento, es decir, la salida de los pequeños por causa del escándalo de algunos (Mt 18,1-14) y la necesidad de diálogo para superar los conflictos internos (Mt 18,15-35). El Sermón de la Comunidad aborda distintos asuntos: el ejercicio del poder en la comunidad (Mt 18,1-4), el escándalo que excluye a los pequeños (Mt 18,5-11), la obligación de luchar para que los pequeños vuelvan (Mt 18,12-14), la corrección fraterna (Mt 18,15-18), la oración (Mt 18,19-20) y el perdón (Mt 18,21-35). El acento cae en la acogida y en la reconciliación, pues el fundamento de la fraternidad es el amor gratuito de Dios que nos acoge y nos perdona. Sólo así la comunidad será señal del Reino.
• En el evangelio de hoy vamos a meditar sobre la acogida que hay que dar a los pequeños. La expresión, los pequeños, no se refiere sólo a los niños, sino a las personas sin importancia en la sociedad, inclusive a los niños. Jesús pide que los pequeños, estén en el centro de las preocupaciones de la comunidad, pues «el Padre quiere que ni uno sólo de estos pequeños se pierda» (Mt 18,14).
• Mateo 18,1: La pregunta de los discípulos que provoca la enseñanza de Jesús. Los discípulos quieren saber quién es el mayor en el Reino. El mero hecho de preguntar indica que no han entendido bien el mensaje de Jesús. La respuesta de Jesús, es decir, todo el Sermón de la Comunidad, es para que se entienda que entre los seguidores y las seguidoras de Jesús tiene que primar el espíritu de servicio, de entrega, de perdón, de reconciliación y de amor gratuito, sin buscar el propio interés.
• Mateo 18,2-5: El criterio de base: el menor es el mayor. “El llamó un niño y lo puso en medio”. Los discípulos quieren un criterio para poder medir la importancia de las personas en la comunidad. Jesús responde que el criterio son ¡los niños! Los niños no tienen importancia social, no pertenecen al mundo de los mayores. Los discípulos, en vez de crecer por encima o hacia el centro, deben crecer hacia abajo y hacia la periferia. ¡Así serán los mayores en el Reino! Y el motivo es éste: “Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.” El amor de Jesús por los pequeños no tiene explicación. Los niños no tienen méritos, son amados por los padres y por todos por ser niños. Aquí se manifiesta la pura gratuidad de Dios que pide ser imitada en la comunidad por los que creen en Jesús.
• Mateo 18,6-9: No escandalizar a los pequeños. El evangelio de hoy omite estos versículos de 6 a 9 y continúa en el versículo 10. Damos una breve clave de lectura para estos versículos de 6 a 9. Escandalizar a los pequeños significa: ser motivo por los cuales los pequeños pierden la fe en Dios y abandonan la comunidad. El insistir demasiado en las normas y en las observancias, como hacían algunos fariseos, alejaba a los pequeños, porque no encontraban la práctica libertadora traída por Jesús. Ante esto, Mateo guarda unas frases bien fuertes de Jesús, como aquella de la piedra de molino agarrada al cuello, o la otra: “¡Ay de aquel que fuera causa de escándalo!” Señal de que en aquel tiempo los pequeños no se identificaban con la comunidad y buscaban otros refugios. Y ¿hoy? Cada año, en Brasil casi un millón de personas abandonan las iglesias históricas y emigran hacia las iglesias pentecostales. Y son los pobres los que transitan. Si se van, es porque los pobres, los pequeños, no se sienten a gusto en nuestra casa. ¿Cuál es el motivo? Para evitar este escándalo, Jesús manda cortar la mano o el pie y arrancar el ojo. Estas afirmaciones de Jesús no pueden tomarse al pie de la letra. Significan que hay que ser muy exigente en combatir el escándalo que aleja a los pequeños. No podemos permitir, de ninguna forma, que los pequeños se sientan marginados en nuestra comunidad. Pues en este caso la comunidad dejaría de ser señal del Reino di Dios. No sería de Jesucristo. No sería cristiana.

El Papa invita a los catequistas a ser creativos y buscar las formas para anunciar a Cristo

Fuente : https://es.zenit.org/articles/el-papa-invita-a-los-catequistas-a-ser-creativos-y-buscar-las-formas-para-anunciar-a-cristo/
Mensaje enviado al Simposio Internacional de Catequética que se desarrolla del 11 al 14 de julio en Buenos Aires

Durante el simposio en la facultad de teología (Fto. Cortesia Uca)

(ZENIT  – Roma, 12 Jul. 2017).- El papa Francisco envió un mensaje a los participantes del Simposio Internacional de Catequética que se desarrolla desde ayer martes 11 de julio hasta el viernes 14, recordándoles que ser catequistas “no es un trabajo” sino que “es un don”, e invitándolos “a ser creativos”, y “buscar diferentes medios y formas para anunciar a Cristo”. El simposio se está realizando en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), en el barrio de Villa Devoto, informó la agencia de noticias Aica.
El texto del mensaje fue difundido hoy por la Oficina de prensa de la Santa Sede. El encuentro tiene como tema: “Bienaventurados los que creen” y cuenta entre los conferencistas con el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el arzobispo Luis Francisco Ladaria sj., y  el secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Mons. José Ruiz Arenas.
 
A continuación el texto de la misiva
A Su Excelencia Mons. Ramón Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia,
Presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica
Vaticano, 5 de julio de 2017
Querido hermano:
Un cordial saludo a vos y a todos los que participarán en los diferentes encuentros de formación que ha organizado la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica.
San Francisco de Asís, cuando uno de sus seguidores le insistía para que le enseñara a predicar, le respondió de esta manera: «Hermano, [cuando visitamos a los enfermos, ayudamos a los niños y damos comida a los pobres] ya estamos predicando». En esta bella lección se encuentra encerrada la vocación y la tarea del catequista.
En primer lugar, la catequesis no es un «trabajo» o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se «es» catequista y toda la vida gira entorno a esta misión. De hecho, «ser» catequista es una vocación de servicio en la Iglesia, lo que se ha recibido como don de parte del Señor debe a su vez transmitirse.
De aquí que el catequista deba volver constantemente a aquel primer anuncio o «kerygma» que es el don que le cambió la vida. Es el anuncio fundamental que debe resonar una y otra vez en la vida del cristiano, y más aún en aquel que está llamado a anunciar y enseñar la fe. «Nada hay más sólido, más profundo, más seguro, más denso y más sabio que ese anuncio» (Evangelii Gaudium, 165).
Este anuncio debe acompañar la fe que está ya presente en la religiosidad de nuestro pueblo. Es necesario hacerse cargo de todo el potencial de piedad y amor que encierra la religiosidad popular para que se transmitan no sólo los contenidos de la fe, sino para que también se cree una verdadera escuela de formación en la que se cultive el don de la fe que se ha recibido, a fin de que los actos y las palabras reflejen la gracia de ser discípulos de Jesús.
El catequista camina desde y con Cristo, no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por él, por esa mirada que hace arder el corazón. Cuanto más toma Jesús el centro de nuestra vida, tanto más nos hace salir de nosotros mismos, nos descentra y nos hace ser próximos a los otros.
Ese dinamismo del amor es como el movimiento del corazón: «sístole y diástole»; se concentra para encontrarse con el Señor e inmediatamente se abre, saliendo de sí por amor, para dar testimonio de Jesús y hablar de Jesús, predicar a Jesús.
El ejemplo nos lo da él mismo: se retiraba para rezar al Padre e inmediatamente salía al encuentro de los hambrientos y sedientos de Dios, para sanarlos y salvarlos. De aquí nace la importancia de la catequesis «mistagógica» que es el encuentro constante con la Palabra y con los sacramentos y no algo meramente ocasional previo a la celebración de los sacramentos de iniciación cristiana. La vida cristiana es un proceso de crecimiento y de integración de todas las dimensiones de la persona en un camino comunitario de escucha y de respuesta (cf. Evangelii Gaudium, 166).
El catequista es además creativo; busca diferentes medios y formas para anunciar a Cristo. Es bello creer en Jesús, porque él es «el camino, y la verdad y la vida» (Jn 14, 6) que colma nuestra existencia de gozo y de alegría. Esta búsqueda de dar a conocer a Jesús como suma belleza nos lleva a encontrar nuevos signos y formas para la transmisión de la fe.
Los medios pueden ser diferentes pero lo importante es tener presente el estilo de Jesús, que se adaptaba a las personas que tenía ante él para hacerles cercano el amor de Dios. Hay que saber «cambiar», adaptarse, para hacer el mensaje más cercano, aun cuando es siempre el mismo, porque Dios no cambia sino que renueva todas las cosas en él. En la búsqueda creativa de dar a conocer a Jesús no debemos sentir miedo porque él nos precede en esa tarea. Él ya está en el hombre de hoy, y allí nos espera.
Queridos catequistas, les doy las gracias por lo que hacen, pero sobre todo porque caminan con el Pueblo de Dios. Los animo a que sean alegres mensajeros, custodios del bien y la belleza que resplandecen en la vida fiel del discípulo misionero.
Que Jesús los bendiga y la Virgen santa, verdadera «educadora de la fe», los cuide.
Y, por favor, no se olviden de rezar por mí.
Francisco.

Comentario al evangelio de hoy miércoles 12 de julio de 2017.

Ir y proclamar el Reino de Dios.

XIV Miércoles de Tiempo Ordinario.
Por: H. Hiram Samir Galán Jaime, L.C.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey Nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, manso y humilde de corazón, has mi corazón semejante al tuyo para que sea capaz de conquistar el corazón de mis hermanos y llevarlos a Ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 10,1-7
En aquel tiempo, llamando Jesús a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.
Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos del Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayan a tierra de paganos, ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Este pasaje parece como si tratara de excluir el anuncio del kerigma a todos lo demás hombres que no pertenecen al pueblo de Israel, pero en realidad, busca resaltar la importancia del apostolado en casa.
Es decir, a veces podemos dejarnos llevar por el activismo, o la búsqueda de apostolados, grandes y gratificantes, cuando en realidad tenemos mucho más trabajo apostólico en la propia casa. Es bueno tener un apostolado que implique salir de sí mismo, de la zona de confort, e ir a las periferias como nos invita el Papa. Pero es muy recomendable empezar el apostolado ahí donde estamos. En casa, con los seres queridos, en el trabajo, con las personas que se convive día a día. Y ese testimonio dará posiblemente mayores frutos, pues siempre tendrá una continuación y se le podrá dar seguimiento a esas almas que Dios mismo ha puesto en nuestro camino.
Ayúdanos a comprender, Señor, que el tamaño de nuestra cruz no es la que nosotros creemos que nos acomoda mejor, sino aquella que Tú tienes designada para cada uno, según nuestras propias fuerzas y de cara a la eternidad.

«Cada uno está llamado a reconocer cómo se manifiesta la indiferencia en la propia vida, y a adoptar un compromiso concreto para contribuir a mejorar la realidad donde vive, a partir de la propia familia, de su vecindario o el ambiente de trabajo.
Los Estados están llamados también a hacer gestos concretos, actos de valentía para con las personas más frágiles de su sociedad, como los encarcelados, los emigrantes, los desempleados y los enfermos.»
(Mensaje del Papa Francisco para la 49° Jornada Mundial de la Paz)

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración. Disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Haré un autoexamen, tratando de ver si mi testimonio de vida en casa, en el trabajo y con los amigos, refleja verdaderamente a una persona enamorada de Cristo, que busca extender su Reino día con día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

 

EDD. miércoles 12 de julio de 2017.

Fuente :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170711
 
Miércoles de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Génesis 41,55-57.42,5-7a.17-24a.
Cuando también los egipcios y el pueblo sintieron hambre, y el pueblo pidió a gritos al Faraón que le diera de comer, este respondió: «Vayan a ver a José y hagan lo que él les diga».
Como el hambre se había extendido por todo el país, José abrió los graneros y distribuyó raciones a los egipcios, ya que el hambre se hacía cada vez más intensa.
Y de todas partes iban a Egipto a comprar cereales a José, porque el hambre asolaba toda la tierra.
Así llegaron los hijos de Israel en medio de otra gente que también iba a procurarse víveres, porque en Canaán se pasaba hambre.
José tenía plenos poderes sobre el país y distribuía raciones a toda la población. Sus hermanos se presentaron ante él y se postraron con el rostro en tierra.
Al verlos, él los reconoció en seguida, pero los trató como si fueran extraños y les habló duramente. «¿De dónde vienen?», les preguntó. Ellos respondieron: «Venimos de Canaán para abastecernos de víveres».
E inmediatamente, los puso bajo custodia durante tres días.
Al tercer día, José les dijo: «Si quieren salvar la vida, hagan lo que les digo, porque yo soy un hombre temeroso de Dios.
Para probar que ustedes son sinceros, uno de sus hermanos quedará como rehén en la prisión donde están bajo custodia, mientras el resto llevará los víveres, para aliviar el hambre de sus familias.
Después me traerán a su hermano menor. Así se pondrá de manifiesto que ustedes han dicho la verdad y no morirán». Ellos estuvieron de acuerdo.
Pero en seguida comenzaron a decirse unos a otros: «¡Verdaderamente estamos expiando lo que hicimos contra nuestro hermano! Porque nosotros vimos su angustia cuando nos pedía que tuviéramos compasión, y no quisimos escucharlo. Por eso nos sucede esta desgracia».
Rubén les respondió: «¿Acaso no les advertí que no cometieran ese delito contra el muchacho? Pero ustedes no quisieron hacer caso, y ahora se nos pide cuenta de su sangre».
Ellos ignoraban que José los entendía, porque antes habían hablado por medio de un intérprete.
José se alejó de ellos para llorar; y cuando estuvo en condiciones de hablarles nuevamente, separó a Simeón y ordenó que lo ataran a la vista de todos.
Salmo 33(32),2-3.10-11.18-19.
Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
entonen para él un canto nuevo,
toquen con arte, profiriendo aclamaciones.
El Señor frustra el designio de las naciones
y deshace los planes de los pueblos,
El designio del Señor
permanece para siempre,
y sus planes, a lo largo de las generaciones.
Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,
sobre los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y sustentarlos en el tiempo de indigencia.
Evangelio según San Mateo 10,1-7.
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;
Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo;
Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: «No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos.
«Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Comentario del Evangelio por Concilio Vaticano II. Mensaje a los gobernantes, Pablo VI, Miércoles 8/12/1965.
«En vuestro camino, proclamad que el Reino de Dios está cerca».
A vosotros, los depositarios del poder temporal, ¿qué os pide la Iglesia hoy?… No os pide más que la libertad. La libertad de creer y de predicar su fe. La libertad de amar a su Dios y servirlo. La libertad de vivir y de llevar a los hombres su mensaje de vida. No le temáis: es la imagen de su Maestro, cuya acción misteriosa no usurpa vuestras prerrogativas, pero que salva todo lo humano de su fatal caducidad, lo transfigura, lo llena de esperanza, de verdad, de belleza.
Dejad que Cristo ejerza esa acción purificante sobre la sociedad. No lo crucifiquéis de nuevo; esto sería sacrilegio, porque es Hijo de Dios; sería un suicidio, porque es Hijo del hombre. Y a nosotros, sus humildes ministros, dejadnos extender por todas partes sin trabas la buena nueva del Evangelio de la paz, que hemos editado en este Concilio. Vuestros pueblos serán los primeros beneficiados porque la Iglesia forma para vosotros ciudadanos leales, amigos de la paz social y del progreso.
En este día solemne en que clausura su XXI Concilio Ecuménico, la Iglesia os ofrece por nuestra voz su amistad, sus servicios, sus energías espirituales y morales. Os dirige a vosotros, todos, un mensaje de saludo y de bendición. Acogedlo como ella os lo ofrece, con un corazón alegre y sincero, y transmitirlo a todos vuestros pueblos.

Comentario al evangelio de hoy martes 11 de julio de 2017.

 
Envíame, Señor…

XIV Martes de Tiempo Ordinario
Por: H. Javier Castellanos LC
Fuente:  http://es.catholic.net/op/articulos/65883/enviame-senor.html

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, escucha mi oración;
Tú, que eres fiel, atiende a mi súplica;
Tú, que eres justo escúchame.
En la mañana hazme escuchar tu gracia,
En la mañana hazme escuchar tu gracia,
ya que confío en Ti.
Indícame el camino que he de seguir,
pues levanto mi alma a Ti. (Salmo 142)
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 9,32-38
En aquel tiempo, llevaron ante Jesús a un hombre mudo, que estaba poseído por el demonio. Jesús expulsó al demonio y el mudo habló. La multitud maravillada, decía: «Nunca se había visto nada semejante en Israel». Pero los fariseos decían: «Expulsa a los demonios por autoridad del príncipe de los demonios».
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos».
Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Envía, Señor, trabajadores a tus campos. Llena el mundo con tu gracia. Que tus obreros recorran todas las ciudades, enseñen en las plazas, prediquen el Evangelio, curen toda enfermedad y dolencia. Envía apóstoles, Señor, ¡danos vocaciones! Mira que la cosecha es mucha. Mira que hay muy pocos en ella…
Tu palabra siempre es un llamado. Y tu llamado, en el fondo, es una vocación. Señor, yo rezo ahora para escuchar tu voz. Sé que yo también tengo un llamado, y que has puesto en mi alma una vocación. Porque Tú no llamas sólo a unos pocos. Todo hombre y mujer tiene una misión en este mundo. Yo soy uno de tus trabajadores, esté donde esté.
Me has llamado a seguirte, Señor, y quieres enviarme a tu campo. Hoy mismo me invitar a llevar tu nombre, ser cristiano en mi trabajo, con mi familia, con mis amigos. Tal vez encontraré quién necesite una palabra de esperanza, un poco de mi tiempo, el testimonio de mi fe y de mi caridad auténtica. Tal vez encuentre a alguien que necesita escuchar tu voz; tal vez yo mismo sea hoy canal de vocaciones…
Mira que la cosecha es mucha. Necesito tu gracia para cumplir tu voluntad. Dame hoy de tu pan, para que pueda extender el Evangelio del Reino. Te ruego, Señor, envíame a tu campo y haz de mí un buen servidor en tu viña.

«La misión del cristiano en el mundo es una misión estupenda, es una misión destinada a todos, una misión de servicio sin excluir a nadie; requiere mucha generosidad y sobre todo elevar la mirada y el corazón, para invocar la ayuda del Señor. Hay tanta necesidad de cristianos que testimonien con alegría el Evangelio en la vida de cada día».
(Homilía de S.S. Francisco, 3 de julio de 2016).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy ofreceré un sacrificio [una renuncia a algo bueno para unirme al sacrificio de Cristo] por las vocaciones.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.