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Autor: Patricio Osiadacz

Comentario al evangelio de hoy lunes 28 de agosto de 2017.

Dios ama también a los fariseos
Lunes XXI del Tiempo Ordinario
Por: H. Rubén Tornero, L.C.
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/66477/dios-ama-tambien-a-los-fariseos.html
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, gracias por este momento que me regalas para poder estar en tu presencia. Te suplico que me ayudes a creer en Ti. Aumenta mi fe. Dame una fe viva, operante y luminosa capaz de transformar mi corazón y mi entorno. Aumenta mi confianza. Dame la gracia de esperar siempre en Ti sin desfallecer, de modo que pueda tener la certeza de que todo lo que me pasa, aunque muchas veces no lo entienda, Tú lo permites para darme lo que más necesito en cada momento. Aumenta mi amor. Concédeme la gracia de experimentar tu eterno amor por mí y que este amor me mueva a hacer que los demás también te conozcan y te amen. Gracias, Jesús. Ayúdame a escuchar con el corazón lo que quieres decirme hoy.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 23,13-22
En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: «¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les cierran a los hombres el Reino de los cielos! Ni entran ustedes ni dejan pasar a los que quieren entrar.
jAy de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para ganar un adepto y, cuando lo consiguen, o hacen toda vía más digno de condenación que ustedes mismos!
¡Ay de ustedes, guías ciegos, que enseñan que jurar por el templo no obliga, pero que jurar por el oro del templo, sí obliga! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro o el templo, que santifica al oro? También enseñan ustedes que jurar por el altar no obliga, pero que jurar por la ofrenda que está sobre él, sí obliga. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar, que santifica a la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el templo, jura por él y por aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy, Jesús, diriges palabras muy fuertes contra los fariseos. Los llamas hipócritas, ciegos e insensatos. Parecería que son los malos de la película, los villanos del evangelio; y sin embargo, son tus hijos… ¡Y los amas!
Me resulta difícil entender que amas a todos infinitamente, pero a cada uno de diverso modo. Mi amor es limitado. El escucharte denunciar a los fariseos, me parece más una iracunda sentencia de juez que un amoroso regaño de papá. Seguramente no les gustó el regaño, pero Tú sabías que lo necesitaban, al igual que la mamá del niño enfermo le da la medicina aunque a éste no le guste.
Lo mismo pasa con los fariseos: cuando los corriges, no quieres fastidiarlos, sino mostrarles que los amas tanto, que estás dispuesto a sacrificarlo todo con tal de salvarlos.
Y tantas veces haces conmigo lo mismo. Mandas situaciones que no entiendo, eventos que me hacen sufrir, y yo, en lugar de verlos como muestras de tu amor, como la medicina de la que sacarás un bien para mí, me quejo tanto y pierdo de vista el inmenso amor que me tienes.
Perdóname, Jesús. Te agradezco de corazón todo. Lo que me ha parecido bueno y lo que no. Confío en que todo lo has hecho por mi bien, aunque no siempre lo entienda. Dame la gracia de aceptar todo lo que Tú me quieras dar y de darme cuenta que nunca es tarde para amarte.
Las disimulaciones son vergonzosas, siempre; son hipócritas, porque hay una hipocresía hacia los demás. A los doctores de la ley el Señor dice: «hipócritas». Pero, hay otra hipocresía: afrontar a nosotros mismos, es decir cuando yo creo ser otra cosa distinta de lo que soy, creo que no necesito sanación, no necesito apoyo; creo que no estoy hecho de barro, que tengo un tesoro «mío». Y esto es el camino, es el camino hacia la vanidad, la soberbia, la autorreferencialidad de los que no sintiéndose de barro, buscan la salvación, la plenitud de si mismos. No se debe olvidar nunca por ello, que es la potencia de Dios lo que nos salva.
(Homilía de S.S. Francisco, 16 de junio de 2017, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy voy a aceptar de buena gana las pequeñas dificultades del día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
 
 
 
 

EDD. lunes 28 de agosto de 2017.

Fuente  :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20150922
 
Lunes de la vigésima primera semana del tiempo ordinario
 
Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,1-5.8b-10.
Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones,
y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos.
Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones. Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes.
En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto.
Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó y que nos libra de la ira venidera.
 
Salmo 149(148),1-2.3-4.5-6a.9b.
Canten al Señor un canto nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que Israel se alegre por su Creador
y los hijos de Sión se regocijen por su Rey.
Celebren su Nombre con danzas,
cántenle con el tambor y la cítara,
porque el Señor tiene predilección por su pueblo
y corona con el triunfo a los humildes.
Que los fieles se alegren por su gloria
y canten jubilosos en sus fiestas.
Glorifiquen a Dios con sus gargantas;
ésta es la victoria de todos sus fieles.
 
 
Evangelio según San Mateo 23,13-22.
«¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno de la Gehena que ustedes!
¡Ay de ustedes, guías, ciegos, que dicen: ‘Si se jura por el santuario, el juramento no vale; pero si se jura por el oro del santuario, entonces sí que vale’!
¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante: el oro o el santuario que hace sagrado el oro?
Ustedes dicen también: ‘Si se jura por el altar, el juramento no vale, pero vale si se jura por la ofrenda que está sobre el altar’.
¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar que hace sagrada esa ofrenda?
Ahora bien, jurar por el altar, es jurar por él y por todo lo que está sobre él.
Jurar por el santuario, es jurar por él y por aquel que lo habita.
Jurar por el cielo, es jurar por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él.

Leer el comentario del Evangelio por
Epístola llamada de Bernabé (c. 130)
§19

Cristo nos llama a escoger el camino que conduce a su Reino (Mt 7,13)
Existen dos caminos de enseñanza y de acción: el de la luz y el de las tinieblas. La lejanía es grande entre estos dos caminos. Sobre uno están apostados los ángeles de Dios, portadores de luz, sobre el otro los ángeles de Satán…

      El camino de la luz es este: el que quiere andar por él hasta el fin señalado se esmera en su tarea. El conocimiento que nos ha sido dado para dirigirnos por este camino es: amarás al que te ha creado, temerás al que te ha modelado, glorificarás al que te ha rescatado de la muerte, serás sencillo de corazón y rico de espíritu. No andarás con aquellos que pisan el camino de la muerte… No te elevarás por encima de los demás, sino que serás siempre humilde. No te gloriarás en nada, no tramarás malas intenciones  contra tu prójimo… No harás acepción de personas al corregir sus faltas. Serás dulce y pacífico, y temerás ante las palabras que has escuchado. No guardarás rencor a tu hermano.
No te preguntarás por lo que el día de mañana te reserva. No invocarás el nombre del Señor en vano; amarás a tu prójimo más que a tu vida. No practicarás el aborto, y no harás morir al recién nacido… Acogerás los acontecimientos de tu vida como beneficios, sabiendo que nada pasa fuera de Dios…
Lo compartirás todo con tu prójimo, sin que nada digas que es de tu propiedad (He 4,32). Porque si ponéis en común los bienes incorruptibles, cuanto más los que perecen… Hasta el fin odiarás al mal… Juzgarás con equidad. No crearás la división, sino que establecerás la paz reconciliando a los adversarios entre sí. Confesarás tus pecados. No vendrás a la oración con una conciencia mala.
 
©Evangelizo.org 2001-2017

Angelus: cada pequeña piedra tiene su lugar en la Iglesia (texto completo).

 
Fuente  :  https://es.zenit.org/articles/angelus-cada-pequena-piedra-tiene-su-lugar-en-la-iglesia-texto-completo/
Pedro, “centro visible de comunión”
27 agosto 2017Raquel AnilloAngelus y Regina Caeli, El papa Francisco
(ZENIT – Roma, 27 de agosto de 2017). – “Nosotros aunque pequeños (….) tenemos un lugar y una misión en la Iglesia: es una comunidad de vida, hecha de tantas piedras, todas diferentes, que forman un único edificio, bajo el signo de la fraternidad y de la comunión” : el Papa Francisco ha comentado en estos términos la página evangélica leída en la misa de este domingo 27 de agosto de 2017, antes del ángelus del mediodía desde el despacho del Vaticano que da a la plaza San Pedro.
El Papa también ha evocado la misión de Pedro y de sus sucesores por la unidad: “Jesús ha querido para su Iglesia un centro visible de comunión, en Pedro – el tampoco es una gran piedra, es una pequeña piedra, pero tomada por Jesús se convierte en centro de comunión – en Pedro y en aquellos que le habrían sucedido en la misma responsabilidad primacial que desde los orígenes se han identificado con los obispos de Roma, la ciudad dónde Pedro y Pablo han dado su testimonio por la sangre”
El Papa Francisco ha lanzado también una llamada en favor de la minoría de los Rohingyas del Myanmar, denunciando una “persecución” .
Ha expresado su proximidad a los pueblos de Bangladesh, de Nepal y de la India, golpeados por las inundaciones mortales debidas a un monzón que ha dejado centenares de muertos y miles de desplazados .
Después del ángelus, el Papa Francisco ha recibido, como en los dos años anteriores, a los participantes del congreso de la Organización internacional de los legisladores católicos (International Catholic Legislators Network, ICLN), basado en Austria, acompañados del Cardenal Christoph Schönborn, en la Sala Clementina del Vaticano.
AB
Antes del ángelus
Queridos hermanos y hermanas, buenos días! El Evangelio de este domingo (Mt 16, 13-20) nos lleva a un pasaje clave del camino de Jesús con sus discípulos: el momento en el que él quiere verificar en que punto se encuentra su fe en Él. La gente piensa que Jesús es un profeta, lo que es verdad, pero no captan cual es el centro de su persona ni de su misión. En seguida pregunta a sus discípulos lo que lleva en su corazón, es decir lo que les pregunta directamente: “Y vosotros, quién decís que soy yo?” (v.15). Porque Jesús distingue claramente a los apóstoles de la gente, lo que quiere decir: vosotros, que estáis todos los días conmigo, y que me conocéis de cerca, que es lo que habéis entendido de mí?
El Maestro espera de los suyos una respuesta elevada y diferente de la opinión publica. Y, en efecto, una respuesta elevada y diferente de las de la opinión pública. Una respuesta de este tipo brota del corazón de Simón llamado Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo” (v.16). Simón Pedro encuentra en sus labios palabras más grandes que él, palabras que no vienen de sus capacidades naturales. Quizá no habría hecho la escuela elemental y era capaz de decir estas palabras, más fuertes que él! Pero son palabras inspiradas por el Padre celestial (cf.v.17), que revela al primero de los Doce la verdadera identidad de Jesús: Es el Mesías, el Hijo enviado por Dios para salvar a la humanidad. Gracias a esta respuesta, Jesús comprende que, gracias a la fe dada por el Padre, hay un fundamento sólido sobre el cual puede construir su comunidad, su Iglesia. Por eso le dice a Simón: “Tu eres Pedro – es decir piedra, roca – y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (v.18).
Hoy, con nosotros también, Jesús quiere continuar construyendo su Iglesia, esta casa con fundamentos sólidos pero donde no faltan fisuras y que tienen necesidad de ser reparadas continuamente, como en tiempos de San Francisco de Asís.
Es verdad que no nos percibimos como rocas, sino solamente como pequeñas piedras. Sin embargo una pequeña piedra no es inútil, al contrario, en las manos de Jesús, se convierte en preciosa, por que Él la coge, la mira con una gran ternura, la trabaja por su Espíritu, y la coloca en un buen lugar, en el cual el ha pensado desde siempre, y donde puede ser útil a toda la construcción. Y todos nosotros, aunque pequeños somos “piedras vivas” porque cuando Jesús toma su piedra en la mano, la hace suya, la hace viva, llena de vida, llena de vida por el Espíritu Santo, llena de vida por su amor y es así como tenemos un lugar y una misión en la Iglesia: es una comunidad de vida, hecha de tantas piedras todas diferentes, que forman un único edificio, bajo el signo de la fraternidad y de la comunión.
Además, el Evangelio de hoy nos recuerda que Jesús también ha querido para su Iglesia un centro visible de comunión, en Pedro – él tampoco es una gran piedra, es una pequeña piedra, pero tomada por Jesús se convierte en centro de comunión –, en Pedro y en aquellos que le habrían sucedido en la misma responsabilidad primacial, que desde los orígenes, han sido identificados con los obispos de Roma, la ciudad donde Pedro y Pablo han dado su testimonio por la sangre.
Confiémonos a María, Reina de los Apóstoles, Madre de la Iglesia. Ella se encontraba en el Cenáculo, al lado de Pedro , cuando el Espíritu descendió sobre los Apóstoles y les ha impulsado a salir, a anunciar a todos que Jesús es el Señor .
Hoy, que nuestra Madre nos sostenga y nos acompañe con su intercesión para que podamos realizar plenamente esta unidad y esta comunión por los cuales Cristo y los Apóstoles han orado y han dado su vida.
Angelus Domini…
Después del ángelus
Queridos hermanos y hermanas!
Estos últimos días, de grandes inundaciones que han golpeado Bangladesh, el Nepal, y la India. Expreso mi cercanía a los pueblos y oro por las víctimas y por aquellos que sufren esta calamidad.
Tristes noticias han llegado sobre la persecución de la minoría religiosa de nuestros hermanos Rohingyas. Quisiera expresarles toda mi cercanía. Y todos nosotros pidamos al Señor que les salve, y de suscitar hombres y mujeres de buena voluntad para venir a ayudarles, que les den sus plenos derechos. Oremos también por nuestros hermanos Rohingyas.
Os saludo a todos, fieles de Roma y peregrinos de Italia y de diferentes países: las familias, los grupos parroquiales, las asociaciones.
En particular, saludo a los miembros de la Tercera Orden carmelita; los jóvenes de Tombelle (diócesis de Padua) – pero, ¡estáis ardientes vosotros! – que hace poco han recibido la Confirmación; y el grupo de Lodivecchio: están bien, porque han recorrido a pie, en peregrinación, la última parte la Vía Francigena. ¡Sed también así en la vida!
Os deseo a todos un buen domingo. No os olvidéis, os lo pido, de orar por mi. ¡Buen almuerzo y adios!
© Traducción de ZENIT, Raquel Anillo – copyright 2017

Comentario al evangelio de hoy sábado 26 de agosto de 2017

Verdad y amor… dan libertad.
Sábado XX de Tiempo Ordinario.
Por: H. Cristian Gutiérrez, L.C. |
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/66466/verdad-y-amor-dan-libertad.html
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Gracias, Jesús, por estar de nuevo conmigo en este momento de encuentro. Dispón mi corazón para que sepa acoger todo aquello que me quieres dar. Ilumina mi mente para discernir lo que quieres de mí. Fortalece mi voluntad para que lo acepte y lo procure con esfuerzo, y dame apertura para dejar que tu gracia toque mi vida y poco a poco me vaya modelando mejor según tu imagen. María, madre mía, acompáñame en este rato de oración.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 23,1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover.
Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’.
Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen ‘maestros’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‘padre’, porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ‘guías’, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Señor, sabes que muchas veces en mi vida actúo como un fariseo. Soy duro de juicio, critico a los demás; no acepto mis errores pero sí comento los de los otros; vivo en el legalismo de cumplir o no cumplir sin ir al amor; busco ser el centro de atención y que me traten de manera superior que a los me rodean.
Me invitas a no actuar conforme a lo que los demás piensen de mí. Me llamas a vivir de cara a Ti. Es esto lo que al final me hará una persona libre, sin temores, audaz, feliz. ¡Cuánta tristeza embarga mi alma cuando busco sólo dejar ante los demás una imagen de lo que no soy!
Me pasa como los perfiles de Facebook en los que miles de fotos presentan y construyen la imagen de una persona, sin que de verdad muestre todo de ella. Son las imágenes de la apariencia, no de la verdad. Son imágenes, no personas. Trato de vivir de acuerdo a las modas, a lo que los demás hacen o dicen, a lo que mis amigos usan o a lo que los famosos tienen. Pero entonces no hay verdad. Se hace todo sólo para que los demás vean lo «feliz, bueno, cool, divertido, incluso, santo» que soy.
Ayúdame, Señor, a buscar la verdad en mi vida, a buscarla con pasión y sin temor. Ayúdame a vivir de acuerdo a ella y a transmitirla sin temor. Porque sé que sólo la verdad y amor verdadero me hacen libre.
«Así Jesús enseña cómo hacer plenamente la voluntad de Dios y usa esta palabra: con una «justicia superior» respecto a la de los escribas y fariseos. Una justicia animada por el amor, por la caridad, por la misericordia, y por lo tanto capaz de realizar la sustancia de los mandamientos, evitando el riesgo del formalismo. El formalismo: esto puedo, esto no puedo; hasta aquí puedo, hasta aquí no puedo… No”.
(Homilía de S.S. Francisco, 12 de febrero de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy procuraré decir en todo momento la verdad.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
 

EDD. sábado 26 de agosto de 2017.

Fuente :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170825
Sábado de la vigésima semana del tiempo ordinario
Libro de Rut 2,1-3.8-11.4,13-17. 
Noemí tenía, por parte de su esposo, un pariente muy rico llamado Booz, de la familia de Elimélec.
Rut, la moabita, dijo una vez a Noemí: «Déjame ir a recoger espigas al campo, detrás de alguien que me haga ese favor». «Puedes ir, hija mía», le respondió ella.
Entonces Rut se puso a recoger espigas en el campo, detrás de los que cosechaban, y tuvo la suerte de hacerlo en una parcela perteneciente a Booz, el de la familia de Elimélec.
Entonces Booz dijo a Rut: «¡Oyeme bien, hija mía! No vayas a recoger espigas a otro campo ni te alejes para nada de aquí; quédate junto a mis servidores.
Fíjate en qué terreno cosechan y ve detrás de ellos. Ya di orden a mis servidores para que no te molesten. Si tienes sed, ve a beber en los cántaros el agua que ellos saquen».
Rut se postró con el rostro en tierra y exclamó: «¿Por qué te he caído en gracia para que te fijes en mí, si no soy más que una extranjera?».
Booz le respondió: «Me han contado muy bien todo lo que hiciste por tu suegra después que murió tu marido, y cómo has dejado a tu padre, a tu madre y tu tierra natal, para venir a un pueblo desconocido.
Booz se casó con Rut y se unió a ella. El Señor hizo que ella concibiera y diera a luz un hijo.
Entonces las mujeres dijeron a Noemí: «¡Bendito sea el Señor, que hoy no te deja faltar quien responda por ti! Su nombre será proclamado en Israel.
El te reconfortará y será tu apoyo en la vejez, porque te lo ha engendrado tu nuera que te quiere tanto y que vale para ti más que siete hijos».
Noemí tomó al niño, lo puso sobre su regazo y se encargó de criarlo.
Las vecinas le dieron su nombre, diciendo: «Le ha nacido un hijo a Noemí», y lo llamaron Obed. Este fue el padre de Jesé, el padre de David.
Salmo 128(127),1-2.3.4.5. 
¡Feliz el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás feliz y todo te irá bien.
Tu esposa será como una vid fecunda
en el seno de tu hogar;
tus hijos, como retoños de olivo
alrededor de tu mesa.
¡Así será bendecido
el hombre que teme al Señor!
¡Que el Señor te bendiga desde Sión
todos los días de tu vida:
que contemples la paz de Jerusalén.
Evangelio según San Mateo 23,1-12. 
Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos:
«Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés;
ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.
Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos;
les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
ser saludados en las plazas y oírse llamar ‘mi maestro’ por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar ‘maestro’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A nadie en el mundo llamen ‘padre’, porque no tienen sino uno, el Padre celestial.
No se dejen llamar tampoco ‘doctores’, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.
Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros,
porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado».
Comentario del Evangelio por Isaac el Sirio (siglo VII), monje cercano a Mossoul. Discurso 58, primera serie.
 
“Quien se humilla será ensalzado”. (Lc 18,14)
Hay una humildad que viene del temor de Dios y hay una humildad que de Dios mismo. Hay quien es humilde porque teme a Dios y hay quien es humilde porque conoce el gozo. El primero, que teme a Dios recibe la dulzura en su cuerpo, en el equilibrio de sus sentidos y un corazón contrito en todo tiempo. El segundo, el que se humilla porque conoce el gozo, recibe una gran simplicidad y un corazón dilatado a quien nada ni nadie puede retener en el amor.

Homilía para la Eucaristía del Domingo 27 de agosto de 2017.

 
Paz y Bien a todos ustedes. Feliz domingo. Pastor.

DOMINGO XXI.

Isaías 22,19-23: texto en el que se le promete a Eliaquím un gran poder, simbolizado en la túnica, el ceñidor, las llaves de la casa de David. Es comparado a una estaca (=viento) que da firmeza a una carpa.

Mateo 16,13-20: usando similares imágenes que en la lectura de Isaías se constituye a Pedro la garantía de fe para la Iglesia.

1.- Jesús pregunta a sus discípulos quién es Él. Ya sabemos la respuesta que le dio Pedro. Pero si vamos a otros textos bíblicos, nosotros le diremos: “Tú eres el veraz y tienes las llaves de David” (Apocalipsis 3,7). En el lenguaje bíblico tener las llaves significa tener un gran poder, ya que es el que deja entrar y salir. Por eso, en aquella época el portero tenía una dignidad especial. En este sentido, el único que tiene las llaves es Jesús. Como dice el Apocalipsis: “si Él abre, nadie puede cerrar; si Él cierra, nadie puede abrir”. (Apocalipsis 3,7). El tiene pleno poder, Él es el único que da consistencia, firmeza a la Casa del Señor.

El domingo pasado el Señor nos decía: “Mi Casa es Casa de oración”. ¿Cuál Casa?  Cristo, la Iglesia. Jesús tiene pleno poder en el Reino de Dios; Él es el que abre y cierra; nadie puede entrar ni salir sino a través de Jesús. El es el verdadero Administrador fiel, a quien el Padre Dios le ha dado todo poder. El mismo lo dice: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra” (Mateo 28,18).

2.- Nosotros los cristianos somos con Cristo y en Cristo el Nuevo Pueblo de Dios. La mayor dignidad que podemos tener es ser citados para formar parte de este Pueblo de Dios. Pueblo o familia jerarquizada. Quien preside esta familia es Pedro. En él, en su sólida fe, está segura esta Casa del Señor, que es la Iglesia.

Simón recibe el nombre o sobrenombre de Pedro. El cambio de nombre indica el nuevo encargo, ser la Roca – seguridad de la comunidad del Señor. Pedro es roca, no por sí mismo, sino por su fe en Cristo, quien tiene el poder pleno.

Es cierto, y no se puede negar, que algunos sucesores de Pedro han dejado mucho que desear, pero la Iglesia es firme en la fe de Pedro.  Y se han tejido muchos mitos en torno a la figura del obispo de Roma, sucesor de Pedro.

3.- A propósito, se nos ha anunciado que en Enero viene el Papa Francisco. ¿A qué viene? Viene a cumplir su misión: confirmar y reafirmar la fe nuestra, esa fe tan zarandeada, vapuleada y denigrada. Incluso no faltan los estrechos de mente, políticos y otros, que se han valido de los medios sociales para denigrar la figura de Francisco.

Creo que es bueno aclarar que el Papa viene a realizar una Visita Apostólica, la que financiamos los católicos. El Papa viene también a realizar una visita de Estado, la que financia el gobierno que invita. De modo que pueden quedar tranquilos los que no deseen su visita.

A nosotros nos debe importar e interesar su visita como Pastor universal. Nos viene a afirmar la fe, nos viene a traer un mensaje de Paz a esta sociedad chilena tan polarizada, dividida. Nos viene a animar para que sigamos anunciando a Jesucristo, a pesar de las leyes inicuas y asesinas. Que sigamos anunciando a Jesucristo a pesar de los ataques incendiarios.  Que sigamos anunciando sin miedo a Jesucristo a pesar de cierta prensa que nos quiere silenciar.

Nos sentimos fuertes no por estar aliados a tal o cual sistema, sino porque sabemos a  quien seguimos, al que tiene pleno poder en el Reino de los cielos: Jesús, bendito por siempre.

4.- Muchas veces no sabemos decir a la gente quién es Jesús, ya sea por cobardía o por ignorancia. En esta Eucaristía el Padre Dios nos presenta al mejor y único Administrador del Reino, de la Casa de David: a su Hijo Jesús.

Con Pedro, con toda la comunidad de los creyentes, nosotros confesamos y proclamamos la fe en Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios vivo.

En esta Eucaristía el Señor nos envía a convocar a los que defraudados o desencantados de su Iglesia, se han marchado. Que vuelvan que no se queden fuera de casa. Miren que afuera está oscuro, hace frío, algo les puede pasar. Que toquen a la Puerta con confianza, ya que hay Alguien que abre y cierra las veces que quiera. Celebremos.

    Hermano Pastor Salvo Beas.

Comentario al evangelio de hoy viernes 25 de agosto de 2017

Un cambio de 180º y en camino de la libertad.

Santo Evangelio según San Mateo 22,34-40. Viernes XX del Tiempo Ordinario.
Por: H. Balam Loza, LC.
 
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/66465/un-cambio-de-180-y-en-camino-de-la-libertad.html

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
La vida es un instante comparado con la eternidad. Quiero detenerme en este frenesí para estar contigo, Jesús, Amigo mío. Quiero poner toda mi vida aquí y quiero comenzar de nuevo. Comenzaré a caminar contigo, a tu lado. Muchas veces soy yo quien camino solo, pienso que puedo llevar toda la carga por mí mismo y me doy cuenta que no puedo, que necesito de Ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 22,34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?».
Jesús le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
«Como a ti mismo» Es interesante darnos cuenta que Jesús nos pide amar al prójimo como a nosotros. ¿Qué es lo que podemos aprender de esto? No es casualidad sino algo muy importante. En el orden de estos mandamientos está la paz y la libertad. Lo primero es amar a Dios, pero para amar a Dios hay que darse cuenta de todo el amor que hemos recibido de Él. El Papa Benedicto XVI nos decía que el ser cristiano nace de una experiencia profunda. Es necesario aprender a ver la propia vida e historia como un regalo de un Dios, que es Padre, Hermano y Amigo.
Sólo cuando uno se da cuenta del amor recibido y del cariño con el cual lo ve Dios, cuando uno se da cuenta que Dios es un Ser personal que nos ama tal cual somos, es cuando todo cambia. Cuando sentimos que alguien nos mira con amor, nuestra vida da un giro de 180º.
Al mismo tiempo, al sentirme amado me doy cuenta que soy un regalo para los demás, que mi historia, con sus más y con sus menos, es un camino marcado por el amor. En fin, que mi historia y todo lo que soy es algo amable, es algo que he de valorar y he de mirar con alegría. Dios me ha creado, me ha formado, me ha mandado a una familia… Es en este momento cuando entiendo quetodo lo que soy, con toda mi historia, es un tesoro, del mismo modo el otro es un tesoro para mí, es un regalo. En una palabra, es mi hermano. A veces podrá tener muchos defectos, pero es mi hermano y lo amo. Somos hijos del mismo Padre y hemos sido llevados de la mano con todo el amor. Cuando hago la experiencia de un Dios Padre y del prójimo como hermano,alcanzo la paz.

Y el Nuevo Testamento nos enseña que el pleno cumplimiento de la justicia es amar al prójimo como a sí mismo. Cuando nosotros seguimos, con la gracia de Dios, este mandamiento, ¡cómo cambian las cosas! ¡Porque cambiamos nosotros! Esa persona, ese pueblo, que vemos como enemigo, en realidad tiene mi mismo rostro, mi mismo corazón, mi misma alma. Tenemos el mismo Padre en el cielo. Entonces, la verdadera justicia es hacer a esa persona, a ese pueblo, lo que me gustaría que me hiciesen a mí, a mi pueblo.
(Homilía de S.S. Francisco, 6 de junio de 2015).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy visitaré algún familiar o conocido que esté solo o triste. Voy a llevarle algún detalle que le pueda alegrar y, si es prudente, lo invitaré a rezar conmigo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

 
 

EDD. viernes 25 de agosto de 2017.

Fuente :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170821
 
Viernes de la vigésima semana del tiempo ordinario.
 
Libro de Rut 1,1.3-6.14b-16.22.
Durante el tiempo de los Jueces hubo una gran sequía en el país, y un hombre de Belén de Judá emigró a los campos de Moab, con su mujer y sus dos hijos.
Al morir Elimélec, el esposo de Noemí, ella se quedó con sus hijos.
Estos se casaron con mujeres moabitas – una se llamaba Orpá y la otra Rut – y así vivieron unos diez años.
Pero también murieron Majlón y Quilión, y Noemí se quedó sola, sin hijos y sin esposo.
Entonces se decidió a volver junto con sus nueras, abandonando los campos de Moab, porque se enteró de que el Señor había visitado a su pueblo y le había proporcionado alimento.
Ellas volvieron a prorrumpir en sollozos, pero al fin Orpá despidió a su suegra con un beso, mientras que Rut se quedó a su lado.
Noemí le dijo: «Mira, tu cuñada regresa a su pueblo y a sus dioses; regresa tú también con ella».
Pero Rut le respondió: «No insistas en que te abandone y me vuelva, porque yo iré adonde tú vayas y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios.
Así regresó Noemí con su nuera, la moabita Rut, la que había venido de los campos de Moab. Cuando llegaron a Belén, comenzaba la cosecha de la cebada.
 
Salmo 146(145),5-6.7.8-9.10.
Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob
y pone su esperanza en el Señor, su Dios:
él hizo el cielo y la tierra,
el mar y todo lo que hay en ellos.
Él mantiene su fidelidad para siempre,
hace justicia a los oprimidos
y da pan a los hambrientos.
El Señor libera a los cautivos,
Abre los ojos de los ciegos
y endereza a los que están encorvados,
el Señor ama a los justos
y entorpece el camino de los malvados.
El Señor protege a los extranjeros
y sustenta al huérfano y a la viuda;
El Señor reina eternamente,
reina tu Dios, Sión,
a lo largo de las generaciones.
¡Aleluya!
 
Evangelio según San Mateo 22,34-40.
Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él,
y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?».
Jesús le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu.
Este es el más grande y el primer mandamiento.
El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas».
 
Comentario del Evangelio por San Antonio de Padua (1195-1231), franciscano, doctor de la Iglesia. Sermones para el domingo y las fiestas.
 
Amar a Dios, al prójimo y a sí mismo
Ámate tal cual Aquel que te ha amado te ha hecho. Despréciate tal como tú te has hecho. Sométete a Aquel que está por encima de ti. Desprecia lo que está por debajo de ti. Ámate de la misma manera que te ha amado Aquel que se entregó por ti. Despréciate  por haber despreciado eso que Dios ha hecho y ha amado en ti…
¿Quieres tener siempre a Dios en tu espíritu? Mírate tal como Dios te ha hecho. No busques ser otro que tú mismo, no quieras ser otro que ese que Dios te ha hecho. De esta manera tendrás siempre a Dios en tu espíritu.

Comentario al evangelio de hoy jueves 24 de agosto de 2017.

Fiesta de San Bartolomé Apóstol.
Por: H. Luis De Ávila, L.C.
Fuente:  http://es.catholic.net/op/articulos/66464/ser-otros-cristos.html

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria(para ponerme en presencia de Dios)
Señor mío y Dios mío, creo que estás aquí presente, que me cuidas y me escuchas. Sé que tienes algo qué decirme hoy. Concédeme en esta oración la gracia de escuchar tu Palabra y la fortaleza necesaria para actuar.
Evangelio del día(para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 1, 45-51
En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo: «Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José». Natanael replicó: «¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?» Felipe le contestó: «Ven y lo verás».
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: «Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez». Natanael le preguntó: «¿De dónde me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera». Respondió Natanael: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel». Jesús le contestó: «Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver». Después añadió: «Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Natanael se sorprendió que Jesús supiera todo de él. «Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez». Muchas veces, debido a nuestra falta de fe, a nuestra naturaleza humana tan limitada, nos cuesta trabajo pensar que Cristo realmente piense particularmente en cada uno de nosotros. Sin embargo, vemos que no es así. Jesús sabe como me encuentro en este momento presente que leo esta meditación; me llama por mi nombre; me ama tal cual soy, y se llena de ilusión pensando en todo el bien que podría hacer con tan sólo ser un poco más dócil a su llamada, que todos los días sale a mi encuentro.
Jesús se manifiesta en las cosas simples, le gusta hacerse presente en la persona que está por salirme al encuentro; de hecho le encantaría que yo sea su rostro para tantas personas que encontraré hoy en mi camino.
Qué hermoso que Jesús pensará de nosotros al final de este día «Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez», es decir, ser cristianos de una sola pieza, ser otros Cristos para los demás, vivir abnegados y buscar en todo la mayor gloria de Dios.

Nosotros cristianos por la fe, tenemos al Espíritu Santo dentro de nosotros, que nos hace ver y escuchar la verdad de Jesús, que ha muerto por nuestros pecados y ha resucitado. Esto, por lo tanto, es el anuncio de la vida cristiana: ¡Cristo está vivo! ¡Cristo ha resucitado! Cristo está entre nosotros en la comunidad, nos acompaña en el camino. Y no obstante la fatiga que a veces hacemos para comprender, una de las dimensiones de la vida cristiana es precisamente esta: el anuncio. Lo entendemos bien por el pasaje de la Escritura donde se lee que Juan afirmó: «Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos». Como si dijera: Cristo resucitado es una realidad y yo doy testimonio de esto.
(Homilía de S.S. Francisco, 22 de abril de 2016).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Trataré de preguntarme 10 veces en este día: ¿qué haría Cristo en mi lugar en esta determinada situación?, y atreverme a resolverlo como Él lo haría.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

EDD. jueves 24 de agosto de 2017.

Fuente :  http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20170821
 
Fiesta de san Bartolomé, apóstol
Apocalipsis 21,9b-14.
Luego se acercó uno de los siete Angeles que tenían las siete copas llenas de las siete últimas plagas, y me dijo: «Ven que te mostraré a la novia, a la esposa del Cordero».
Me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios.
La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino.
Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel.
Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste.
La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero.
 
Salmo 145(144),10-11.12-13ab.17-18.
Que todas tus obras te den gracias, Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder.
Así manifestarán a los hombres tu fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre.
El Señor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
está cerca de aquellos que lo invocan,
de aquellos que lo invocan de verdad.
 
Evangelio según San Juan 1,45-51.
Felipe encontró a Natanael y le dijo: «Hemos hallado a aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret».
Natanael le preguntó: «¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?». «Ven y verás», le dijo Felipe.
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez».
«¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael. Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera».
Natanael le respondió: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».
Jesús continuó: «Porque te dije: ‘Te vi debajo de la higuera’, crees . Verás cosas más grandes todavía».
Y agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
 
Comentario del Evangelio por San Pedro Damián (1007-1072), benedictino, obispo de Ostia, doctor de la Iglesia. Sermón 42, segundo para San Bartolomé.
 
«Como bajan a lluvia y la nieve del cielo… así será mi palabra que sale de mi boca» (Is 55,10)
Los apóstoles son estas piedras preciosas que san Juan nos dice en el Apocalipsis haber contemplado y con las que se construyen las puertas de la Jerusalén celestial (Ap 21,21)… En efecto, cuando a través de signos o de milagros los apóstoles irradian la luz divina, dan acceso a la gloria celestial de Jerusalén a los pueblos convertidos a la fe cristiana. Y cualquiera que es salvado gracias a ellos entra en la vida como un viajero que atraviesa una puerta… Habla también de ellos el profeta cuando dice: «¿Quiénes son estos que vuelan como unas nubes?» (Is 60,8). Estas nubes se condensan en agua cuando riegan la tierra de nuestro corazón con la lluvia de su enseñanza para convertirla en fértil y portadora de gérmenes de buenas obras.
Bartolomé, cuya fiesta hoy celebramos, en arameo quiere decir precisamente: hijo del que lleva agua. Es hijo de ese Dios que levanta el espíritu de los predicadores a la contemplación de las cosas de allá arriba de manera que puedan esparcir eficazmente y en abundancia, la lluvia de la palabra de Dios en nuestros corazones. Es de esa manera que beben el agua de la fuente para dárnosla a beber a cada uno de nosotros.