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Autor: Patricio Osiadacz

Comentario al evangelio de hoy lunes 09 de abril de 2018.

El que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios
Pascua
Por: Misael Cisneros

Fuente:  http://es.catholic.net/op/articulos/14726/cat/566/el-que-no-nazca-de-lo-alto-no-puede-ver-el-reino-de-dios.html

Del santo Evangelio según san Juan 3, 1-8
Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él.» Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.» Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu.»
Oración introductoria
Dame, Señor, esa sana inquietud de Nicodemo de buscar comprender siempre la verdad. Permite que esta oración ilumine mi entendimiento y fortalezca mi voluntad, para dejarme llevar por el camino de la santificación. Confío plenamente en Ti, Tú sabes lo que necesito.
Petición
Espíritu Santo, Tú eres mi luz, ilumíname.
Meditación del Papa Francisco
El ‘renacer de lo Alto’, renacer del Espíritu que dio vida al primer núcleo de los primeros cristianos, cuando ‘aún no se llamaban así’. Tenían un solo corazón y una sola alma.

Una comunidad en paz. Esto significa que en esa comunidad no había lugar para el chismorreo, para las envidias, para las calumnias, para las difamaciones.
El amor cubría todo. Para calificar una comunidad cristiana sobre esto, debemos preguntarnos cómo es la actitud de los cristianos. ¿Son mansos, humildes? ¿En esa comunidad hay disputas entre ellos por el poder? ¿Disputas de envidia? ¿Hay chismorreo? No están en el camino de Jesucristo. Esta peculiaridad es muy importante, muy importante, porque el demonio busca separarnos siempre. Es el padre de la división […]
Y esto es lo que explicaba Jesús a Nicodemo: este nacer de lo Alto. Porque el único que puede hacer esto es el Espíritu. Esta es obra del Espíritu. La Iglesia la hace el Espíritu. El Espíritu hace unidad. El Espíritu nos empuja hacia el testimonio. El Espíritu te hace pobre, porque Él es la riqueza y hace que tú cuides de los pobres. Que el Espíritu Santo nos ayude a caminar en este camino de renacidos por la fuerza del Bautismo. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 29 de abril de 2014, en Santa Marta).
Reflexión
¿Nacer de lo alto? Pero, ¿Qué significa esta pregunta y afirmación de Cristo? ¿Acaso un espíritu puede engendrar algo? Efectivamente. Da a luz a un nuevo ser pero como hijo de Dios. Como dice el Catecismo en el número 782 «nacer de lo alto significa ser miembro de este cuerpo no por el nacimiento físico, sino por el «nacimiento de arriba, del agua y del Espíritu», es decir, por la fe en Cristo y el Bautismo.
En qué conflictos doctrinales se metería Cristo con lo judíos de ese tiempo pues decir que era necesario nacer de lo alto significaba introducir nuevas doctrinas difíciles de interpretar y que además venían dichas por el «hijo del carpintero». Qué gran ejemplo de Cristo en enseñarnos cómo se transmite su palabra dada por su Padre. Deja de lado los conocimientos eruditos de los judíos y les predica la verdadera doctrina de la salvación. El bautismo que les abrirá las puertas del Reino de Cristo y les hará verdaderos hijos de Dios.
Nosotros como bautizados hemos recibido esta gracia de Dios. Ya somos sus hijos merecedores de su herencia, del cielo y sobre todo de su amor. Ahora como hijo de Dios debemos hacer honor a nuestro nombre cuidando el gran tesoro de la gracia. No podemos derrochar la magnífica herencia que se nos tiene preparada por un placer terrenal pasajero. Podemos conservar el nombre de hijos de Dios manteniendo limpia nuestra vida de gracia, que significa amistad con Cristo. ¿Cómo trataríamos a un amigo que tanto queremos y estimamos? De la misma forma hay que tratar a Cristo, como un amigo que quiere corresponder a su amistad.
Propósito
Al iniciar el día, pedir al Espíritu Santo que sea mí guía.
Diálogo con Cristo
Gracias, Espíritu Santo, por darme tu gracia para poder escuchar tus inspiraciones y la fuerza para poder seguirlas; porque bien sabes que a veces las escucho pero no las sigo. Perdona mi pasividad y ayúdame a caminar siempre por el sendero de la voluntad del Padre, y a obedecerte con la misma docilidad de Jesucristo. Permite que sepa colaborar siempre y dócilmente contigo, para que puedas moldear mi vida.

 

EDD. lunes 09 de abril de 2018.

Fuente. :  http://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2018-04-09
Lunes de la segunda semana de Pascua
FERIA
Color: blanco
Antífona de entrada Rom 6, 9
Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Renovados por la gracia de la Pascua, te pedimos, Dios todopoderoso, que quienes hemos perdido la semejanza divina con que fueron creados nuestros primeros padres, seamos devueltos a la imagen de nuestro Creador. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
 
PRIMERA LECTURA
Cuando terminaron de orar todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.
Lectura de los Hechos de los Apóstoles   4, 23-31
Una vez que Pedro y Juan fueron puestos en libertad, regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente: “Señor, Tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; Tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor: “¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido”.
Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien Tú has ungido.
Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano. Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad: extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús”.
Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL  2, 1-9
R/. ¡Felices los que se refugian en ti, Señor!
¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se sublevan, y los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Ungido: “Rompamos sus ataduras, librémonos de su yugo”.
El que reina en el cielo se sonríe; el Señor se burla de ellos. Luego los increpa airadamente y los aterra con su furor: “Yo mismo establecí a mi Rey en Sión, mi santa Montaña”.
Voy a proclamar el decreto del Señor: Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy. Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra. Los quebrarás con un cetro de hierro, los destrozarás como a un vaso de arcilla”.
EVANGELIO
ACLAMACIÓN AL EVANGELIO  Col 3, 1
Aleluya.
Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Aleluya.
EVANGELIO
El que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan   3, 1-8
Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos. Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: “Maestro, sabemos que Tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que Tú haces, si Dios no está con Él”.
Jesús le respondió:
“Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios”.
Nicodemo le preguntó: “¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?”
Jesús le respondió:
“Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Ustedes tienen que renacer de lo alto”. El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu”.
Comentario de San Crisóstomo
Fuente  :  http://www.deiverbum.org/jn-03_01-08/
2a. «Fue éste donde Jesús de noche …»Nicodemo deseaba conocer más claramente los misterios de la fe, sin embargo, aún se detenía, por la cobardía común a todos los judíos (Jn 12,42). En virtud de ello venía de noche, temiendo hacerlo de día. Por esto el Evangelista dice en otro lugar que muchos de los príncipes creyeron en el Salvador, pero no lo decían por miedo a los judíos, para que no los arrojasen fuera de la sinagoga.
2b. «… y le dijo: “Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él.”» Y sin embargo, a pesar de sus milagros, no había formado gran concepto del Salvador, sino que teniéndole como un ser meramente humano, habla de El como de un profeta que había sido enviado para hacer aquellos milagros, pero que necesitaba de ayuda ajena para hacerlos, siendo así que el Padre le había engendrado perfecto y suficiente en sí mismo, no teniendo nada imperfecto. Y como Jesucristo tenía gran cuidado de no revelar su dignidad y de convencer que nada hacía que fuese contrario al Padre, por esto en sus palabras se expresaba casi siempre en sentido humilde. Pero cuando hacía algún milagro lo hacía con todo su poder. Y así, respecto de Nicodemo, nada dice de sí mismo que pueda contribuir a su enaltecimiento. Pero de una manera oculta Jesucristo rectifica el concepto humilde que de El se había formado, dándole a entender que hace aquellos milagros con autoridad propia.
3. Por esto añade: «Jesús le respondió: “En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.”»Como diciendo: como aún no has nacido de nuevo (esto es, de Dios en generación espiritual) el conocimiento que tienes de mí no es espiritual, sino animal y humano. Por esto te digo que, o tú o cualquier otro, si no nace de nuevo de Dios, no podrá alcanzar la gloria que me rodea, sino que se quedará fuera del reino. Porque la generación que se verifica por medio del bautismo es la que contribuye a la iluminación del alma. O acaso el sentido literal sea éste: “en verdad, en verdad te digo, que si alguno no fuere hecho”, etc., esto es, si tú no has nacido de lo alto y no has adquirido el conocimiento cierto de los misterios, andas errante fuera de la verdad y te hallas a larga distancia del reino de los cielos. Así el Señor se manifestaba a sí mismo e indicaba que no es únicamente lo que se ve, sino que se necesita de otros ojos para poderle ver. Y cuando dice: “De lo alto”, unos lo entienden del cielo y otros desde el principio. Por tanto, los judíos, si hubiesen oído esto, burlándose, se hubiesen retirado. Pero éste manifiesta su afecto de discípulo, porque sigue preguntando al Salvador.
4. Viniendo Nicodemo a buscar a Jesús como si fuese sólo hombre, oyendo de sus labios palabras más importantes que las que pueden salir de un mero hombre, se levanta a la altura de cuanto se dice; se ofusca y no sabe sostenerse, sino que las tinieblas le rodean por todas partes, y vacila, separándose de la fe. Por esto habla de cierta imposibilidad, para mover al Salvador a que explique más su doctrina. De dos cosas se admiraba, a saber: de aquella especie de nacimiento y del reino, porque esto no se había oído entre los judíos. Pero entre tanto pregunta acerca de lo que antes se había dicho y sobre lo que problematizaba más su inteligencia. Por esto dice: «Dícele Nicodemo: “¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?”»
Le llamas Maestro, reconoces que viene de Dios, pero no aceptas lo que dice. Y hablas al Maestro de forma que puedan brotar muchas dudas. Esto -el saber preguntar de cierto modo- es propio de aquellos que no creen firmemente y muchos que así preguntan se han separado de la fe. Porque éstos preguntan: ¿cómo se ha encarnado Dios?; y otros: ¿cómo es impasible? Por lo tanto también éste pregunta llevado por la ansiedad, pero debe tenerse en cuenta que el que mezcla cosas espirituales con sus propios pensamientos habla cosas dignas de risa.
5. Nicodemo estaba pensando en un nacimiento carnal, según se acostumbra en la vida material, por lo que Jesucristo le revela más claramente que se refiere a un nacimiento espiritual. «Respondió Jesús: “En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”.»
Pero si alguno pregunta: ¿cómo nace el hombre del agua?, yo le preguntaré: ¿y cómo nació Adán de la tierra? Así como en un principio todo era tierra y todo el mérito de la obra pertenecía al Creador, así ahora, sirviéndose del elemento del agua, la obra es del Espíritu de gracia. Entonces le dio el Paraíso para que viviese en él, mas ahora nos abre las puertas del cielo. ¿Pero qué necesidad de agua tienen aquellos que reciben el Espíritu Santo? Os explicaré este misterio, pues sagradas figuras se realizan por medio del agua: la sepultura y la muerte, la resurrección y la vida. Porque mientras sumergimos la cabeza en el agua, como en una especie de sepulcro, el hombre viejo es sepultado y, sumergido abajo, es ocultado; luego, desde allí abajo, asciende el hombre nuevo. Sirva esto para que aprendamos que la virtud del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo lo llena todo, y que Jesucristo esperó tres días para resucitar.
Lo que es el útero para el feto, es el agua para el fiel, porque en el agua se forma y se figura. Mas lo que en el útero se forma, necesita de tiempo, mientras que en el agua no sucede así, sino que todo sucede en un momento. Tal es la naturaleza de los cuerpos que necesitan tiempo para llegar a su perfección. Pero en las cosas espirituales no acontece lo mismo, sino que lo que se hace ya se hace con perfección desde el principio. Desde que el Señor subió del Jordán, el agua ya no produce reptiles de almas vivientes [1] sino almas espirituales y racionales.
6. «Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu.» No esperes ver aquí nada material, ni creas que el Espíritu engendra carne. La carne del Señor fue engendrada en verdad no sólo por el Espíritu, sino también por la carne. Mas lo que nace del Espíritu es espiritual y aquí no se refiere a aquel nacimiento que se realiza según la sustancia, sino a aquél que se realiza según el honor y la gracia. Y si el Hijo de Dios ha nacido de este modo, ¿qué tendrá más que todos los demás que han nacido así? Se encontrará quizá inferior al Espíritu Santo, porque este nacimiento se verifica por la gracia del Espíritu Santo- [2]. ¿Y en qué se diferencian estas cosas de las doctrinas de los judíos? Véase aquí la dignidad del Espíritu Santo. Parece que realiza la obra de Dios pues más arriba dijo que habían nacido de Dios (Jn 1,13), y aquí dice que el Espíritu Santo los engendra. Y diciendo Jesucristo que el que nace del espíritu es espíritu, como vio a Nicodemo otra vez turbado le expuso otro ejemplo sensible diciéndole: “No te maravilles porque te dije: os es necesario nacer otra vez”. Cuando dice: “No te maravilles”, da a conocer la turbación de su alma. Y pone un ejemplo que no participa ni de la grosera materialidad de los cuerpos, y que tampoco raya en lo inmaterial de las cosas incorpóreas como sucede con el soplo del viento, diciendo: “El espíritu, donde quiere sopla: y oyes su voz, mas no sabes de dónde viene ni a dónde va; así es todo aquél que es nacido de espíritu”. Lo que dice significa: si no hay quien detenga al viento, sino que va adonde quiere, mucho más es el Espíritu, cuya acción no podrán detener las leyes de la naturaleza, ni los términos, ni los límites del nacimiento corporal, ni ninguna otra cosa parecida. Lo que dice aquí respecto del viento lo manifiesta cuando dice: “oyes su voz”, esto es, el rumor. Pues no diría esto, si fuera que hablaba con un infiel que desconocía la acción del Espíritu. Dice también, “Donde quiere sopla”, no porque el viento pueda elegir, sino porque obedece a aquel movimiento que tiene por naturaleza, que no puede detenerse y que se ejecuta con poder. “Y no sabes de dónde viene, ni a dónde va”, esto es, si no sabes explicar la vida de este elemento que percibes por el sentido del oído y del tacto, ¿cómo querrás escudriñar la operación del divino Espíritu? Por esto añade: “Así todo el que es nacido de espíritu”, etc.
Notas
[1] En alusión al mandato del Señor en la Creación: “Produzcan las aguas reptiles de almas vivientes…” (Gén 1,20 Vulg.).
[2] El Señor Jesús es plenamente Dios y plenamente hombre, en la persona divina del Hijo. En la Trinidad cada una de las personas posee la esencia divina, que es numéricamente la misma, una.
 

“Reincides en tu pecado? Reincide en pedir misericordia”

Homilía del Papa en el Domingo de la Misericordia (Texto completo)
8 abril 2018Raquel AnilloPapa y Santa Sede
Misa del Domingo de la Misericordia © Vatican Media
(ZENIT 08 abril 2018).- “¿Reincides en tu pecado? Reincide en la petición de misericordia. Esto es lo que el Papa Francisco lanzó celebrando la Misa dominical de la Octava Pascual, Domingo de la Misericordia, este 8 de abril de 2018, en la Plaza de San Pedro. Rodeado por 550 “Misioneros de la Misericordia”, instituidos en el Jubileo.
En su homilía, evocó las barreras internas que se interponen entre el cristiano y la misericordia de Dios: la vergüenza primero, que en realidad es “una invitación secreta del alma que necesita al Señor para vencer al mal”. “El drama, dijo, es cuando ya no te avergüenzas de nada. ¡No tengas miedo de sentir vergüenza!”
La segunda tentación es la “resignación” de alguien que piensa que él  “siempre hace los mismos pecados” y, por lo tanto, renuncia a la misericordia. “Pero el Señor nos desafía”: ¿No crees que mi misericordia es más grande que tu miseria?”
Después de la vergüenza y la resignación, el Papa habló de “otra puerta cerrada, a veces blindada: nuestro pecado”. Cuando cometo un gran pecado, si, honestamente, no quiero perdonarme a mí mismo, ¿por qué Dios debería hacerlo? Pero esta puerta está cerrada solo por un lado, el nuestro; para Dios ella nunca es intransitable … Él nunca decide separarse de nosotros, somos nosotros quienes lo dejamos afuera”.
“Podemos estimarnos y decirnos cristianos, y hablar de muchos valores hermosos de fe”, señaló, “pero … tenemos necesidad de ver a Jesús tocando su amor”. Solo entonces vamos al corazón de la fe. Y al Papa para alentar: “¡Convirtámonos, también, en verdaderos amantes del Señor! No tengas miedo de esta palabra: amante del Señor”.
AK

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Homilía para la Eucaristía del domingo 08 de abril de 2018


Fuente : http://conferre.cl/comentario-evangelio-8-de-abril/
 
Claudia Muñoz Cáceres, aci 
Evangelio Según San Juan 20, 19-31
Me adentro en los textos que la liturgia nos regala en estos días pascuales y me dejo atrapar por sus palabras, por sus imágenes… Me sorprende cómo éste y en general todos ellos, se empeñan en presentarnos al Resucitado insistentemente presente, y a unos discípulos y discípulas, francamente tan necesitados de esta insistencia.
Jesús aparece ante sus amigos y amigas de variadas maneras y en variados momentos y no por ello parece haber menos temor e incredulidad entre ellos.
Cuántas veces a nosotros nos pasa parecido, Jesús se hace presente en medio nuestro y  aún cuando estamos con las puertas cerradas, nos ofrece su paz, nos sopla su Espíritu Santo, nos ofrece perdón y nos da fuerzas para perdonar, lo reconocemos vivo… y sin embargo seguimos necesitando que su presencia resucitada toque una y otra vez a nuestras puertas cerradas. No alcanzan a pasar “ocho días” y estamos una vez más pidiendo verlo, tocarlo, oirlo, escucharlo… para poder creer.
Nuestra humana fe dinámica y necesitada de esas dinámicas certezas, parecen encajar muy bien en la humanidad y en la divinidad de este Hijo de Dios e Hijo del Hombre.
Señor; Tú sabes que es así, que nuestros temores y encierros necesitan de tu insistente presencia, tu insistente compañía, tu empeñado soplo, tu majadero deseo de paz. Necesitamos de tus comprensiones, de tus palabras, de tus reproches, de la cercanía de tu piel, del toque de tus heridas… para creer y volver a creer y así, no creyendo tantas veces, volver a creer una vez más.
Parece que para confiar, nuestra débil humanidad, necesita desconfiar, necesita del no creer para, no sé bien como, confesar Señor mío y Dios mío.
Insistente Señor, majadero Dios, herido y resucitado, tantas veces tocado y palpado…
Cada ocho días, Jesús… no te olvides de mí, de nosotras y nosotros, en todos nuestros tan necesitados “ocho días” de incredulidad y a la vez persistente fe…

 

Comentario al evangelio de hoy viernes 06 de abril de 2018

Un horizonte que tiene un nombre específico: Cristo

Viernes de la Octava de Pascua.
Por: H. Adrián Olvera, L.C.
 
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/69000/un-horizonte-que-tiene-un-nombre-especifico-cristo.html# 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, te pido que la experiencia de tu resurrección sea luz que dirija mi vida.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)

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Comentario al evangelio de hoy jueves 05 de abril de 2018

La fuente de paz.

Jueves de la Octava de Pascua
Por: H. Michael Vargas, L.C.
 
Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/68997/la-fuente-de-paz.html#

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, enséñame a conservar tu paz, a pesar de las circunstancias adversas.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)

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Audiencia General, 4 de abril de 2018 – Texto completo

Fuente : https://es.zenit.org/articles/audiencia-general-4-de-abril-de-2018-texto-completo/
Última catequesis dedicada a la Santa Misa
4 abril 2018RedaccionAudiencia General
El Papa Francisco bendice a un niño © Vatican Media
(ZENIT – 4 abril 2018).- “La Misa es como la semilla, la semilla de trigo que después en la vida ordinaria crece, crece y madura en las obras buenas, en las actitudes que hacen que nos parezcamos a Jesús”.
El Santo Padre Francisco ha celebrado la Audiencia General esta mañana, a las 9:30 horas en la Plaza de San Pedro, ante miles de peregrinos y fieles de Italia y de todo el mundo.
El Santo Padre ha dedicado su catequesis a los ritos de conclusión de la Santa Misa.
“Cada vez que salgo de misa, tengo que salir mejor que cuando entré, con más vida, con más fuerza, con más ganas de dar testimonio cristiano”, ha explicado Francisco.
A través de la Eucaristía –ha señalado– el Señor Jesús entra en nuestro corazón y en nuestra carne, para que podamos “expresar en la vida el sacramento recibido en la fe”.
En verdad, al acrecentar nuestra unión con Cristo, la Eucaristía actualiza la gracia que el Espíritu nos ha dado en el Bautismo y la Confirmación, para que nuestro testimonio cristiano sea creíble, ha dicho el Papa.
RD

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