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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. viernes 24 de diciembre de 2021.

Hoy, viernes, 24 de diciembre de 2021

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (7,1-5.8b-12.14a.16):

CUANDO el rey David se asentó en su casa y el Señor le hubo dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán:
«Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda».
Natán dijo al rey:
«Ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo».
Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán:
«Ve y habla a mi siervo David: «Así dice el Señor: ¿Tú me va a construir una casa para morada mía?
Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa.
En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre, y él será para mi un hijo.
Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mi; tu trono durará para siempre»».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88

R/.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

V/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

V/. «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R/.

V/. «Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
Le mantendré eternamente mi favor,
y mí alianza con él será estable». R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,67-79):

EN aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
«“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”,
porque ha visitado y “redimido a su pueblo”,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Alejandro Carbajo, C.M.F

Queridos amigos, paz y bien.

Cada día, los que rezamos la Liturgia de las horas repetimos las palabras de Zacarías. El cántico de Zacarías, desde la mañana, nos recuerda lo mucho que hizo Dios por la humanidad, a lo largo de la historia. Es un buen repaso y, sobre todo, un recordatorio del motivo por el que Dios hizo todo eso: “para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días”.

Podemos ir orando, poco a poco, con estas palabras. “Libres de temor”. En las relaciones del hombre con la divinidad, ya no hay nada que temer. Dios se hace uno de nosotros, para que sepamos relacionarnos con Él. Y no nos va a mirar con ira, sino con amor. Porque Él es así.

“Arrancados de la mano de los enemigos”. Vivimos rodeados de problemas, a veces, pequeños, a veces muy serios. Algunos de nuestros hermanos en la fe sufren persecución por ser creyentes. Cada Navidad hay atentados contra las iglesias católicas, en algunos países. Y, a pesar de todo, Dios nos sigue librando de nuestros enemigos. “No tengáis miedo de los que matan el cuerpo”. Ser fieles a Dios, para que podamos sentir cómo nos protege y da fuerzas en la lucha. Decía san Juan Crisóstomo que, “mientras somos ovejas, vencemos a los lobos; pero, si nos convertimos en lobos, entonces somos vencidos, porque nos vemos privados de la protección del Pastor”.

“Le sirvamos, con santidad y justicia”. Ser santos y ser justos. Parecen palabras gastadas, inaccesibles. No hay mucha gente que se crea que puede ser santa. Algunos, quizá, sí se esfuerzan por ser justos. Si nos liberamos del temor, de los miedos, con la ayuda de Dios, podemos mirar la vida de otra forma. Y vivir cada día con paz, con tranquilidad, intentado sembrar el bien a nuestro alrededor. Ser justo, porque ayuda a vivir con paz. Ser santo, porque es ser feliz. Es vivir contento consigo mismo y con los demás.

“En su presencia, todos nuestros días”. Aquí sí que me he acordado de las palabras que me dijo un reverendo padre claretiano, el p. Manuel Jiménez, C.M.F., que en paz descanse, el día de nuestra profesión perpetua. Al darme el abrazo de acogida, me dijo: “hasta la muerte”. Cuando lo asimilas, puede asustar. Pero si Dios está con nosotros, se puede. Nada es imposible, con la ayuda de Dios. Cantar eternamente las misericordias del Señor.

Vuestro hermano en la fe, Alejandro, C.M.F.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. Jueves 23 de diciembre de 2021.

Hoy, jueves, 23 de diciembre de 2021

Primera lectura

Lectura de la profecía de Malaquías (3,1-4.23-24):

ESTO dice el Señor Dios:
«Voy a enviar a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí.
De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como el fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.
Mirad, os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. Él convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 24,4-5ab.8-9.10.14

R/.
Levantaos, alzad la cabeza;
se acerca vuestra liberación.

V/. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

V/. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

V/. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,57-66):

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Alejandro Carbajo, C.M.F

Queridos amigos, paz y bien.

Las dudas de Zacarías se vuelven certezas. La mudez en la que cae por no confiar se convierte en una verborrea llena de gracia. Como su esposa Isabel, se siente lleno de gracia y se dedica a bendecir a ese Dios que les ha dado un hijo en su vejez, y que les recuerda que la esperanza de Israel no se ha perdido, la utopía es posible. El niño presagia que las expectativas no son inútiles: Dios se ha acordado de su pueblo y envía a un mensajero que prepara el camino para la irrupción del tiempo definitivo. La Salvación está más cerca. Mucho más.

Y menudo mensajero. “La mano del Señor estaba con él”. Se preguntaban todos qué sería de ese niño. Pues fue un profeta grande en obras y palabras, que preparó el camino al Señor. Debemos tenerlo en cuenta, porque es muy importante en la Historia de la Salvación. Fue marcando las pautas, diciéndole a la gente lo que debían hacer. Pero, sobre todo, señaló a la gente que el Mesías estaba allí, delante de ellos. Y supo retirarse a tiempo, para que no le confundieran con el mismo Jesús.

Nosotros sabemos ya que Jesús es el Mesías. Llevamos andando ya una gran parte del Adviento. Tendremos que ver si hemos preparado suficientemente los caminos, allanado los caminos y preparado el corazón. La llamada de Juan el Bautista a la conversión es muy actual. Tenemos que estar en permanente revisión, porque la vida no nos da descanso. Siempre hay que vivir atentos, no sabemos en qué momento podemos encontrar al Señor. Porque Él se aparece siempre, en nuestra vida, en las personas en los acontecimientos, en nuestros sentimientos, en nuestros sueños.

Que las fiestas que vamos a celebrar nos encuentren en vela. Que no nos despisten los “accesorios” que las rodean. Entre todas las luces que vemos por las calles, que sepamos ver la Luz por excelencia. La que cambió la vida de los pastores, de los Reyes, de tanta gente a lo largo de la historia. Que cambie también la tuya. Alza la cabeza, álzala ya, porque se acerca tu liberación.

Vuestro hermano en la fe, Alejandro, C.M.F.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 22 de diciembre de 2021.

Hoy, miércoles, 22 de diciembre de 2021

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (1,24-28):

EN aquellos días, una vez que Ana hubo destetado a Samuel, lo subió consigo, junto con un novillo de tres años, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo.
Inmolaron el novillo, y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo:
«Perdón, por tu vida, mi Señor, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había mi pedido. Yo, a mi vez, lo cedo al Señor. Quede, pues, cedido al Señor de por vida».
Y se postraron allí ante el Señor.

Palabra de Dios

Salmo

1S 2,1.45.6-7.8abcd

R/.
Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

V/. Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R/.

V/. Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R/.

V/. El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R/.

V/. Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,46-56):

EN aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
“se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
“su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
“derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia”
—como lo había prometido a “nuestros padres”—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Alejandro Carbajo, C.M.F

Queridos amigos, paz y bien.

El canto del “Magnificat”, otra vez. Lo hemos escuchado muchísimas veces. Pero, esta vez, en Adviento, y a las puertas de la Navidad, debería sonar de otro modo. Porque la Palabra de Dios es siempre viva y eficaz. Y tiene su propia forma de llamar a nuestra puerta, a la puerta de nuestro corazón.

A mí me suena a anticipo de lo que, en algún momento, espero poder disfrutar plenamente. La promesa de un mundo mejor, donde reinará la justicia que, por ahora, no vemos en el tiempo en que vivimos. María se siente privilegiada, porque ha sentido en su carne lo que significa sentirse querida, mimada por Dios.

Pero eso no la convierte en una privilegiada, en alguien separada de nosotros, los pobres mortales. Al revés, es un espejo, donde todos podemos mirarnos. Es la primera de los discípulos, pero no la única discípula. Todos somos discípulos, y todos estamos llamados a sentir que Dios ha hecho cosas grandes por cada uno de nosotros.

Puede ser un buen día para revisar esos momentos en los que hemos visto a Dios caminando a nuestro lado. Recordar (volver a pasar por el corazón, con agradecimiento) y darle gracias por su presencia en nuestra vida. Quizá hayan sido momentos duros, pero en los que Dios ha ido sufriendo y compadeciéndose de nosotros. O momentos buenos, felices, en los que Él se encontraba cerca. Cada uno sabrá. Podría ser bonito, en nuestra oración, componer nuestro propio “Magnificat”, nuestro propio canto de acción de gracias. Rezar con experiencias de nuestra vida, por las que se puede – y también se debe – dar gracias a Dios. Y prepararse para lo que viene, con un calorcito agradecido en el corazón.

En la primera lectura, hemos visto cómo Ana entregó a su hijo al Señor, agradecida por haberlo podido concebir. Puedes pensar también qué ofrecer a Dios para agradecerle todo lo que ha hecho por ti.

“María se quedó tres meses”. Estuvo ayudando a su prima, hasta que le llegó la hora de dar a luz. Tú, quizá no puedas estar tres meses en un mismo sitio ayudando, pero quizá sí puedas ayudar a alguien un poco. No dejes de pensarlo.

Hoy en España se celebra un sorteo de lotería que, de alguna forma, inaugura la Navidad. Se esperan los resultados del sorteo con mucha ilusión, a ver si toca algo. Ojalá esperemos con más ilusión todavía al Niño Jesús. Porque a nosotros nos ha tocado ya seguro.

Vuestro hermano en la fe, Alejandro, C.M.F.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 21 de diciembre de 2021.

Hoy, martes, 21 de diciembre de 2021

Primera lectura

Lectura del libro del Cantar de los Cantares (2,8-14):

¡LA voz de mi amado!
Vedlo, aquí llega,
saltando por los montes,
brincando por las colinas.
Es mi amado un gamo,
parece un cervatillo.
Vedlo parado tras la cerca,
mirando por la ventana,
atisbando por la celosía.
Habla mi amado y me dice:
«Levántate, amada mía,
hermosa mía y ven.
Mira, el invierno ya ha pasado,
las lluvias cesaron, se han ido.
Brotan las flores en el campo,
llega la estación de la poda,
el arrullo de la tórtola
se oye en nuestra tierra.
En la higuera despuntan las yemas,
las viñas en flor exhalan se perfume.
Levántate, amada mía,
hermosa mía, y vente.
Paloma mía, en las oquedades de la roca,
en el escondrijo escarpado,
déjame ver tu figura,
déjame escuchar tu voz:
es muy dulce tu voz
y fascinante tu figura».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 32,2-3.11-12.20-21

R/.
Aclamad, justos, al Señor;
cantadle un cántico nuevo.

V/. Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

V/. El plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R/.

V/. Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,39-45):

EN aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Alejandro Carbajo, C.M.F

Queridos amigos, paz y bien.

            Cómo me interpela este relato de la Visitación. En primer lugar, la velocidad con la que María se pone en camino. “De prisa”, dice el texto. Acaba de tener una experiencia única, ha aceptado ser la madre de Dios, y, en vez de estar preocupada por sí misma, se marcha a ayudar a su prima.

            A nosotros nos cuesta, muchas veces, pensar en lo que le pasa a la vecina de al lado, o a ese pariente al que hace mucho que no visitamos, o nos da pereza responder a las peticiones de ayuda que oímos en la parroquia. No queremos comprometernos, aunque la cosa sea al lado de nuestra casa. Y María se pone en marcha, sin mucha seguridad en los caminos, para echar una mano a Isabel.

            María es “la llena de gracia”, y los que están llenos de gracia no pueden guardársela para sí mismos. Deben repartirla, transmitirla por donde quiera que vayan. Isabel se llena del Espíritu y su hijo, en su vientre, también. La cadena no se detiene. Sabemos que Juan el Bautista no paró de hablar del Mesías, llevado de ese mismo Espíritu que su madre sintió. La gracia no se puede esconder. La luz no se oculta, brilla en la oscuridad, y se ve de lejos. Nosotros también somos “llenos de gracia”. Me pregunto si somos capaces de difundir esa gracia recibida como María. Si, después del contacto con Jesús, brillamos en la oscuridad, difundimos ese calor que nosotros sentimos.

            “Bienaventurada la que ha creído”. De María se puede decir, porque de verdad ha creído en todo lo que el Señor, a través de su ángel, le ha dicho. En nuestra vida, en muchas ocasiones, Dios nos habla, porque se preocupa por todos y cada uno de nosotros. Nos toca creer en ello, y aplicarlo en nuestra vida. Eso supone, por supuesto, actitud de escucha, oración y disponibilidad. Revisemos cómo andamos en esas facetas, justo cuando se va acabando el Adviento. Creer que Dios nos busca, nos habla, y nos presenta un plan de vida que nos puede hacer felices. A pesar de las dificultades. Ponernos en camino, y confiar. Es muy dulce su voz, y fascinante su figura.

            Vuestro hermano en la fe, Alejandro, C.M.F.

Fuente ; https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 20 de diciembre de 2021.

Hoy, lunes, 20 de diciembre de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (7,10-14):

EN aquellos días, el Señor habló a Ajaz y le dijo:
«Pide un signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo».
Respondió Ajaz:
«No lo pido, no quiero tentar al Señor».
Entonces dijo Isaías:
«Escucha, casa de David: ¿no basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/.
Va a entrar el Señor; él es el Rey de la gloria.

V/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

V/. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede entrar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

V/. Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Esta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,26-38):

EN el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazarat, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
Él ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?»
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido en hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Alejandro Carbajo, C.M.F

Queridos amigos, paz y bien.

            No queda nada. Pero todavía falta mucho. No queda nada para celebrar la Navidad. Pero todavía tenemos nos falta mucho para entender, hay mucho que reflexionar, con ayuda de la Liturgia de la Palabra. Los profetas nos han ayudado a recordar que solo hay un Dios. Aunque tenemos muchos diosecillos, que no nos dejan ser del todo felices. Que nos alejan del camino verdadero, el camino del Evangelio, el camino de Dios.

            Sobre todo, Juan el Bautista nos ha dado las claves para “preparar el camino al Señor”. La humildad, la conversión, el arrepentimiento, hacer las cosas como es debido, no pedir más de lo que es exigible, no abusar de nuestro poder, sea pequeño o grande…

            Pero para comprender al cien por cien lo que supone preparar el camino al Señor, tenemos que mirar a la Virgen María. Siempre tenemos que mirar a la Madre, a nuestra Madre, pero en Adviento este deber adquiere una tonalidad especial. Y el relato de la Anunciación, en vísperas de la Navidad, también suena de forma diferente.

            Hemos tenido 3 semanas de preparación, para mirar dentro de nuestro corazón, ver qué telarañas había que limpiar, qué cosas teníamos que tirar, para hacer sitio a Jesús, y nos han dado muchas ideas para vivir como Dios quiere. Pero somos como somos, y a lo peor, todavía estamos sin preparar.

            María nos da siempre lecciones de cómo aceptar todo lo que Dios nos va mandando. En todo el año litúrgico lo vemos. En Adviento, más que nunca. Hoy el ángel le dice algo para lo que nadie nunca estaría preparado. Aceptar ser la Madre del Hijo de Dios no es algo que suceda todos los días. María se turba, pero rápidamente es consolada. “Alégrate, llena de gracia”. Vivimos tiempos en los que es difícil alegrarse. La incertidumbre ante el futuro, el miedo a la muerte, que el covid19 ha reavivado, y de qué forma, la crisis económica… Muchas cosas que no nos dejan alegrarnos.

María pasó también lo suyo. Asumir lo que quería Dios de ella no debió ser fácil. Miedo, dudas, preocupación, pero todo queda atrás, cuando acepta la gracia de Dios. “No temas”. Es fácil escucharlo, paro no tanto creérselo. Es la gracia lo que ayuda.

Siempre es bueno mirar a la Madre de Dios, pero antes de la Navidad, más. También nosotros estamos llenos de gracia, desde el Bautismo. Quedan unos días para volver a vivir el nacimiento de Cristo. Acude al sacramento de la Reconciliación. Redescubre la alegría de la gracia. Para Dios, no hay nada imposible. Libérate de tus temores, y dile a Dios “hágase en mí según tu Palabra”. Como María.

            Vuestro hermano en la fe, Alejandro, C.M.F.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 19 de Diciembre de 2021.

Desde ya, una feliz navidad.

DOMINGO CUARTO DE ADVIENTO. 

Miqueas 5,1-4: Es un oráculo esperanzador sobre el futuro Mesías. Habla de Belén, de allí nacerá el que gobernará a su Pueblo. 

Hebreos 10, 5-10: El Verbo al entrar a este mundo se ofrece como víctima en la Encarnación. 

Lucas 1,39-45: María visita a Isabel. Ésta reconoce en María a la Madre del Señor. 

1.- Ya estamos muy cerca de la celebración del Misterio: Dios hecho hombre. Miqueas anuncia al Mesías como pastor de su Pueblo. Por eso dice: “Belén…de ti nacerá el que gobernará a Israel”. Algunos afirman que no fue Belén el lugar donde nació Jesús. No importa, ya que no interesa si se está indicando el lugar geográfico del nacimiento de Jesús, o si se está indicando que el Mesías se entronca con la dinastía de David. Hay que hacer notar que a veces se nombra el lugar en vez de nombrar a la familia. Así, la Casa de David es Belén. Lo importante del texto es lo que se dice: “Él se mantendrá de pie y los apacentará con la fuerza del Señor”. Es decir, será jefe-pastor davídico, y lo hará por el favor del Señor. 

De modo que se nos está indicando que el Verbo se encarna concretamente en el seno de la familia de David. 

2.- Es la misma Palabra la que da testimonio de algo “irracional”: Dios toma un cuerpo, se encarna. ¿Para qué? Para ser verdadera víctima. Y es de esto que da testimonio la Palabra de Dios. De hecho Jesús, el Verbo encarnado, ofreció el mejor sacrificio: “Vengo a hacer tu Voluntad”. He aquí lo fundamental. Él ofrece lo más noble que tiene el ser humano: su Voluntad. Porque por su voluntad el ser humano es persona, es capaz de decidir libremente. Y esto es lo que Jesús puso en manos de su Padre. Por esta entrega Él nos santifica a todos. De modo que el verdadero sacrificio que agrada a Dios no son ni nuestras penitencias, ni ayunos o cuanto podamos hacer, sino el cumplimiento de su santa Voluntad. 

3.- Pero el ser humano es un pésimo administrado de lo que Dios le ha dado o puesto en sus manos. Así, el ser humano se ha apropiado de su voluntad para responder a su modo a Dios. El hombre, llamado a ser un Protagonista con Dios  (un co-protagonista) de toda la creación, se ha convertido en un Antagonista de Dios y no está en sintonía con la Voluntad de Dios. Por eso Dios llega al hombre y asume nuestra condición humana para poder enderezar con su obediencia nuestra desobediencia. De ahí la importancia de la Encarnación, que no siempre hemos profundizado y asimilado. 

4.- A la luz de este Misterio mejor podemos entender a María, la Madre. Ella es feliz, bienaventurada, porque creyó, acató, obedeció en todo a lo que se le había anunciado de parte del Señor. María, al aceptar la propuesta de Dios, quedó grávida de Dios. Por esta razón, María ya no tiene una vida privada y exclusiva para Ella, sino toda su vida será para Dios. 

Y no sólo esto. Ella se puso en camino; Ella es la Mujer bendita entre las mujeres; Ella es la mujer en salida, la portadora de Jesús. Y así es percibida por Isabel. Permanece con Isabel y se pone a su servicio. 

San Francisco la saluda diciendo: “¡Salve, Señora, santa reina, santa Madre de Dios, María hecha Iglesia”! Sí, María, la Virgen hecha Iglesia es la modelo de todo el Pueblo de Dios. Como María, la Iglesia debe ser una iglesia en salida, portadora de Jesús, el Salvador. La Iglesia, el santo Pueblo de Dios, no está para ser servida, sino ser servidora de la humanidad. Y el mejor servicio que le podemos hacer es el ofrecerle a Jesús, nuestro Salvador. 

Hoy el Señor aquí presente nos invita a ser junto con Él una ofrenda agradable a Dios. Por eso, con Jesús también nosotros digamos: “He aquí que vengo a hacer tu Voluntad”. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. sábado 18 de diciembre de 2021.

Hoy, sábado, 18 de diciembre de 2021

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (23,5-8):

MIRAD que llegan días —oráculo del Señor—
en que daré a David un vástago legítimo:
reinará como monarca prudente,
con justicia y derecho en la tierra.
En sus días se salvará Judá,
Israel habitará seguro.
Y le pondrán este nombre:
«El-Señor-nuestra-justicia».
Así que llegan días —oráculo del Señor— en que ya no se dirá: «Lo juro por el Señor, que sacó a los hijos de Israel de Egipto», sino: «Lo juro por el Señor, que sacó a la casa de Israel del país del norte y de los países por donde los dispersó, y los trajo para que habitaran en su propia tierra».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 71,1-2.12-13.18-19

R/.
En sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente.

V/. Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

V/. Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R/.

V/. Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso;
que su gloria llene la tierra.
¡Amén, amén! R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,18-24):

LA generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo
y le pondrán por nombre Emmanuel,
que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

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Comentario al Evangelio de hoy sábado, 18 de diciembre de 2021

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CR

Dudas, ángeles y sueños

Es sábado de adviento. Todo nos está avisando que pronto nacerá Jesús. Los que aún nos sentimos como niños, notamos cómo se nos desata un acelerado sentimiento de deseo. Nuestra mirada se recoge en el silencio del corazón de María, la madre. Con ella releemos el relato evangélico de Mateo. El embrujo de la Navidad estalla en su fascinante complicación. No pintemos de purpurina los hechos. Esconden en su interior la difícil carga de una fe vivida a oscuras en la espera de Jesús. Bien que lo sabía el evangelista.

Jesús es concebido y nacerá de María, de una forma insólita: Viene, como siempre, sorprendiendo. José le prestará las credenciales dinásticas de la casa de David, al adoptarlo como hijo. Pero antes, deberá pasar por una prueba, tan dura como aparentemente innecesaria. La narración mateana se enhebra entre dudas, aparición de un ángel, revelación en sueños. Con esa presentación, tan inaudita y poco espectacular, Jesús entra en nuestra historia humana como el que salva al pueblo.

  • Navidad con dudas : María sufre en silencio el desconcierto de José. José sufre a su vez, en un silencio total, por la ininteligible forma de hacer las cosas que tiene Dios. Jamás puso en duda José la integridad de María. Jamás la ha puesto –ni la pondrá- en duda la Iglesia. Las dudas de José no fueron acerca de la culpabilidad o de la inocencia de María, sino sobre el papel que él personalmente debía jugar en aquella increíble historia. ¿Acaso no estaba de sobra en esa familia? No era fácil, en su situación, mantenerse creyente y permanecer al lado de un Misterio que le estremecía y al lado de una mujer tan altísima para él.
  • Navidad con ángeles . En tiempos de oscuridad, de turbulencias, de desorientación, de desánimos, de sombras, de tentación de inhibirse; cuando el futuro parece una realidad imposible e inútil, emerge la presencia de los ángeles en toda su fuerza.!En la oscuridad… aparecen ángeles! ¡No demonios! Los ángeles muestran la fantástica creatividad de Dios, su capacidad de imaginar el futuro el futuro… Los ángeles abren ventanas hacia el más allá… Ángeles, personajes permanentes en cada página de la historia de la Salvación…, los altavoces de Dios.
  • Navidad con sueños : Una intervención desde arriba –mediante un ángel sin nombre- le aclara a José que tiene un puesto en el complicado puzzle de la Navidad. Deberá poner nombre al niño. Así será su padre “legal”. Era el padre quien imponía el nombre. Entonces, conocido su papel en aquel matrimonio, cesa su turbación, su desconcierto, sus dudas. Cuando es comprendida la propia misión, todo encaja, todo se entiende. Se ha deshecho el nudo y la oscuridad se vuelve resplandeciente. Hay motivos de esperanza. Hay motivos para el sí.

Nuestras dudas, nuestros sueños…. nuestros ángeles son, también hoy, el paisaje de nuestra personal navidad. Basta con que, como Mateo, nos atrevamos a describir el marco donde esto nos está ocurriendo hoy. Nos queda la moraleja: Sin una revelación, todo es confusión. Todos cabemos en la Navidad. José no sobraba. Nosotros tampoco.

Fuente: https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy