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Autor: Patricio Osiadacz

Homilía para la Eucaristía del domingo 08 de mayo de 2022.

Este domingo, Día del Buen Pastor, pedir por todos los que tienen responsabilidad con la gente: autoridades, obispos y sacerdotes, educadores, etc.

CUARTO DOMINGO PASCUA. 

Hechos 13,14.43-52: Pablo decide predicar a los no judíos después del rechazo que le hiciera la sinagoga.  Este rechazo beneficia a los paganos. 

Apocalipsis 7,9.14-17: La salvación es también para muchos, que han tenido que sufrir por correr la suerte de Cristo, pero Jesús los protege. 

Juan 10,27-30: Se muestra la estrecha relación que existe entre Jesús y sus discípulos, a los que Él defiende. 

1.- Partamos haciéndonos una pregunta básica. ¿Qué es un cristiano? Cristiano es aquel, hombre o mujer, que en su vida ha hecho una opción fundamental por Cristo después de haber escuchado su Palabra. El ser cristiano no es por una simple y voluntaria decisión personal, sino porque se siente atraído por el Señor. 

En el evangelio de hoy se utiliza la imagen del Pastor. Hay que tener en cuenta que no hay pastor si no hay un rebaño; así como no hay un padre si no hay un hijo. Si Jesús es Pastor lo es porque tiene un rebaño. 

El Pastor es una imagen bíblica llena de simbolismos. Pastor es el dirigente del pueblo, que alimenta, cuida y defiende a su gente. En este sentido, la Biblia llama pastores a los reyes de Israel.  

Pastor equivale también a Maestro. Todo Maestro tiene seguidores. Y ovejas y discípulos lo siguen. Israel, Pueblo de Dios, es el rebaño de Dios. 

2.- Pero san Pablo rompe ese exclusivismo. También entre los no judíos hay quienes escuchan y aceptan la palabra; por eso, también ellos son del rebaño. Y con el salmista podemos también nosotros decir: “Somos su Pueblo y ovejas de su rebaño”. Y si eso somos escuchamos su voz. “Mis ovejas escuchan mi voz”. Y escuchar es mejor que oír. Todos podemos oír ruidos, sonidos, pero sólo el que pone atención y presta interés escucha. En este sentido fijémonos en lo que dice la carta de Santiago: “Pongan en práctica la Palabra y no se contenten sólo con oírla, de manera que se engañen a ustedes mismos. El que oye la Palabra y no la practica, se parece a un hombre que se mira en el espejo, pero en seguida se va y se olvida de cómo es”. (1,22-24). 

Entonces, ¿qué es un cristiano? Es el que escucha la Palabra. Y san Mateo, explicando la parábola del sembrador dice: “Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende” …y de eso se trata, de comprenderla, entenderla, lo que equivale a decir ‘interiorizarla’, hacerla suya. En otras palabras, se alimenta de la Palabra de Dios. 

3.- Podemos ir descubriendo, entonces, el perfil de un verdadero cristiano. Porque hay muchos que se dicen cristianos, pero se conforman con ser oidores, no escuchan a Jesús. Y al no escucharlo siguen actuando a su manera, a su pinta.  (“Soy católico a mi manera”). 

Hoy día, desgraciadamente, no se identifica cristiano con discípulo. El Discípulo escucha la voz del Señor y lo sigue. No nos engañemos. Por eso hoy existe una gran crisis de identidad, porque muchos, como los judíos de Antioquía, se conforman con estar bautizados, pero no quieren escuchar la Palabra de Dios. ¡Ojalá hoy escuchen la voz del Señor! En otra parte del evangelio se lee: “No son los que me dicen: «Señor, Señor», los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo”. (Mateo 7,21). De allí la importancia de escuchar al Señor. 

4.- Llama la atención lo que dice el texto del evangelio: “Yo las conozco y ellas me siguen”. Conocer, sí, pero no en un sentido intelectual. El que acepta a Jesús en su vida está en comunión vital con Él, pertenece a Él y lo sigue. “Seguir” = vivir de acuerdo a las enseñanzas, ya que todo auténtico discípulo vive de acuerdo a lo que escucha de su Maestro, Jesús. 

Somos del rebaño de Cristo. Él es el Cordero y Pastor que nos alimenta y defiende. 

A Él debemos pedir que siempre nos alimente con su Palabra, con su Cuerpo y su Sangre. Que sea Él quien suscite a los que quieran secundar su obra de pastoreo en medio de su Pueblo. 

Que Él sea quien nos defienda, ya que estamos siendo acosados continuamente. Sin embargo, aunque caminemos por oscuras quebradas, no tenemos miedo, porque Él está en medio nuestro; porque Él prepara una mesa para nosotros. Celebremos con fe y sin miedo. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. sábado 07 de mayo de 2022.

Hoy, sábado, 7 de mayo de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (9,31-42):

EN aquellos días, la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba construyendo y progresaba en el temor del Señor, y se multiplicaba con el consuelo del Espíritu Santo.
Pedro, que estaba recorriendo el país, bajó también a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla.
Pedro le dijo:
«Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y arregla tu lecho».
Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Sarón, y se convirtieron al Señor.
Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacía infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba.
Como Lida está cerca de Jafa, al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle:
«No tardes en venir a nosotros».
Pedro se levantó y se fue con ellos. Al llegar, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron todas las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela mientras estuvo con ellas. Pedro, mandando salir fuera a todos, se arrodilló, se puso a rezar y, volviéndose hacia el cuerpo, dijo:
«Tabita, levántate».
Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él, dándole la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.
Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.

Palabra del Señor

Salmo

Sal 115,12-13.14-15.16-17

R/.
¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor. R/.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R/.

Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando el nombre del Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio segun san Juan (6,60-69):

EN aquel tiempo, muchos de los discípulos de Jesús dijeron:
«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?».
Sabiendo Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
«¿Esto os escandaliza?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, hay algunos de entre vosotros que no creen».
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.
Y dijo:
«Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede».
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce:
«¿También vosotros queréis marcharos?».
Simón Pedro le contestó:
«Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

¿A dónde iremos?

El discurso del Pan de Vida tiene un final en parte amargo: el rechazo por parte de muchos discípulos del lenguaje duro de Jesús, más que un malentendido (por una pretendida antropofagia), que suscita el abandono del seguimiento, debe entenderse como un rechazo de lo que la Eucaristía significa realmente: el mesianismo de cruz que lleva a Jesús (e invita a sus discípulos) a entregar totalmente la propia vida.

Esta amargura, esta sensación de soledad queda atemperada en parte por la fidelidad de los Doce. Es, podríamos decir, y así suena en las palabras de Pedro, una fidelidad triste (“¿a dónde vamos a ir?”, como diciendo, “no nos queda otra”), pero también es una fidelidad decidida: “tú tienes palabras de vida eterna, y sabemos (por experiencia propia) y creemos (nos fiamos) que tú eres el Santo de Dios”. A veces ser fiel es duro, conlleva cierta soledad y tristeza. Tomarse en serio el camino cristiano lleva siempre a esas fidelidades difíciles, a caminar contra corriente, incluso en ambientes “oficialmente” cristianos. Basta pensar en tantos santos, que sufrieron incomprensión y rechazo, aunque el entorno social fuera cristiano. Tanto más ha de ser así cuando el entorno es hostil.

Pero el ambiente adverso no debe hacernos perder la paz interna, personal y comunitaria, dentro de nosotros mismos y dentro de la Iglesia. Sólo desde esa paz que da Cristo presente entre nosotros es posible construir la comunidad creyente, y desde esa misma paz dedicarnos a hacer el bien, a consolar, sanar, dar vida allí donde parece reinar la muerte, dar la vida nueva de la resurrección como, con tanta elocuencia, nos lo narra el texto de los Hechos de los Apóstoles.

Fraternalmente
José M. Vegas cmf

Fuente : https://www.laicoscapuchinos.cl/wp-admin/post.php?post=11950&action=edit

EDD. viernes 06 de mayo de 2022

Hoy, viernes, 6 de mayo de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (9,1-20):

EN aquellos días, Saulo, respirando todavía amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse encadenados a Jerusalén a los que descubriese que pertenecían al Camino, hombres y mujeres.
Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía:
«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?».
Dijo él:
«¿Quién eres, Señor?».
Respondió:
«Soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer».
Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión:
«Ananías».
Respondió él:
«Aquí estoy, Señor».
El Señor le dijo:
«Levántate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, está orando, y ha visto en visión a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista».
Ananías contestó:
«Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén, y que aquí tiene autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre».
El Señor le dijo:
«Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre».
Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo:

«Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Espíritu Santo».
Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y fue bautizado. Comió, y recobró las fuerzas.
Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a anunciar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 116,1.2

R/.
Ir al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,52-59):

EN aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:
«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

José M. Vegas cmf

Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

Allí donde actúa el Espíritu de Jesús, decíamos ayer, florece hasta el desierto. La muerte de Esteban, una tragedia a los ojos humanos, y la persecución posterior que desencadena, vistas con ojos de fe, resultan caminos de la Providencia que acaban dando sus frutos. Ni más ni menos que, Saulo, uno de los principales protagonistas de la persecución es tocado por el Espíritu, se encuentra inesperadamente con Jesús, y se convierte en Pablo, el gran Apóstol de los gentiles. La conversión de Pablo es toda una invitación a no perder la esperanza, no sólo en Dios, claro está, sino también en los hombres: el más encarnizado enemigo de Dios, de la fe, de la Iglesia, puede encontrarse con Cristo, cambiar radicalmente. Estas conversiones son mucho más frecuentes de lo que parece. Aquí en Rusia hemos tenido ocasión de conocer a no pocas personas, educadas en un ateísmo radical y personalmente asumido, que, después, de diversas maneras, han hecho un “camino de Damasco” y se han convertido en creyentes (católicos, ortodoxos) activos, pequeños Pablos de Tarso, instrumentos escogidos de Dios.

Esto debería invitarnos a, sin caer en ingenuidades, depurar actitudes numantinas, que a veces nos embargan, y por las que dividimos el mundo en “los nuestros” y “los de fuera”, extraños y, a veces, enemigos de los que hay que defenderse (y ya se sabe que la mejor defensa es un buen ataque), para, mirando con los ojos de Dios, ver en ellos gentes a las que Dios anda buscando (como el buen Pastor a las ovejas perdidas), a las que está esperando en algún recodo de su particular camino de Damasco, para llamarlos. Porque del encuentro de Pablo con Jesús en el camino de Damasco se deduce con claridad que Pablo no conocía a Jesús, pero Jesús sí que lo conocía a él, como conoce y ama a todos esos enemigos de la Iglesia.  

Esta transformación no es cosa, simplemente, de propósitos morales. Es preciso dejar que Cristo habite en nosotros, y nosotros en él, en una existencia eucarística. La Eucaristía debería producir ese milagro de la encarnación personal de la Palabra que tan bien realizó Pablo: “es Cristo quien vive en mí” (Gal 2, 20). Y si, por la comunión Eucarística, Cristo vive en nosotros, bien podríamos convertirnos nosotros, por nuestro modo de vida, en esa voz que llama a una vida nueva a los que se declaran nuestros enemigos, para que, como Pablo, pasen de la ceguera a la luz de la fe en Cristo.

Fraternalmente
José M. Vegas cmf

http://josemvegas.wordpress.com/

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 05 de mayo de 2022.

Hoy, jueves, 5 de mayo de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (8,26-40):

EN aquellos días, un ángel del Señor habló a Felipe y le dijo:
«Levántate y marcha hacia el sur, por el camino de Jerusalén a Gaza, que está desierto».
Se levantó, se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido a Jerusalén para adorar. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo al profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe:
«Acércate y pégate a la carroza».
Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó:
«¿Entiendes lo que estás leyendo?».
Contestó:
«Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?».
E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era este:
«Como cordero fue llevado al matadero,
como oveja muda ante el esquilador,
así no abre su boca.
En su humillación no se le hizo justicia.
¿Quién podrá contar su descendencia?
Pues su vida ha sido arrancada de la tierra».
El eunuco preguntó a Felipe:
«Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?».
Felipe se puso a hablarle y, tomando píe de este pasaje, le anunció la Buena Nueva de Jesús. Continuando el camino, llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco:
«Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?».
Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su camino lleno de alegría.
Felipe se encontró en Azoto y fue anunciando la Buena Nueva en todos los poblados hasta que llegó a Cesarea.

Palabra de Dios

Dios

Salmo

Sal 65,8-9.16-17.20

R/.
Aclamad al Señor, tierra entera

Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
haced resonar sus alabanzas,
porque él nos ha devuelto la vida
y no dejó que tropezaran nuestros pies. R/.

Los que teméis a Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo:
a él gritó mi boca
y lo ensalzó mi lengua. R/.

Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica
ni me retiró su favor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51):

EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día.
Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.
No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Predicar en el desierto

La obra de la evangelización es asunto del Espíritu Santo o, como dice Jesús, del Padre y su Providencia: “nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre…” Pero esa obra se realiza por la mediación humana que empieza en la encarnación del Verbo, en Cristo, y se prologa por medio de su cuerpo que es la Iglesia. En nuestro testimonio cristiano tenemos que sabernos instrumentos de esa Providencia del Padre, de esa guía del Espíritu Santo y, definitiva, del ministerio del mismo Cristo, del que nos alimentamos en la Eucaristía (en la doble mesa de la Palabra y el Pan y el Vino). Y como los caminos de Dios no son los de los hombres (cf. Is 55, 8) la obra de la evangelización transcurre por caminos paradójicos y, humanamente, no siempre comprensibles desde criterios de éxito y eficacia. El ángel del Señor (el Espíritu Santo) envía a Felipe a un lugar desierto y a un hombre sin futuro (un eunuco). He aquí un buen ejemplo de ese anuncio del evangelio por extraños caminos, en apariencia infecundos, incapaces de dar fruto. No es infrecuente escuchar críticas a la inutilidad de ciertas vocaciones y de ciertas misiones. ¿Qué hacen los monjes y monjas de clausura, ahí, encerrados, orando, cuando hay tantas cosas que hacer, tantas necesidades que atender? ¿Qué pintan esos misioneros en territorios musulmanes, en los que ni siquiera pueden anunciar el evangelio? También los que trabajamos en lugares como Rusia hemos escuchado esos reproches: ¿qué hacemos en “territorio ortodoxo”, donde apenas hay católicos, cuando en nuestros viejos países, que alguna vez fueron cristianos, hay tanto que hacer y tan pocas vocaciones? Es el ángel del Señor el que envía a Felipe al camino de Gaza, que, le dice, está desierto. Y Felipe no pregunta: “¿a qué?”; simplemente, va. Y conversa con un eunuco, un hombre-desierto, sin futuro. Pero es que donde actúa el Espíritu del Señor y hay hombres que lo secundan el desierto se convierte en un jardín (cf. Is 53, 3) y los eunucos, excluidos por la Ley de la asamblea del Señor (cf. Dt 23, 2), engendran vida: “No diga el eunuco: soy un árbol seco. Pues así dice el Señor: respecto a los eunucos que guardan mis sábados y eligen aquello que me agrada y mantienen mi alianza, yo he de darles en mi templo y en mis muros un monumento y nombre mejor que hijos e hijas; nombre eterno les daré que no será borrado” (Is 56, 3-5).

Hay esterilidades aparentes que acaban siendo más fecundas que las fecundidades de este mundo (basta recordar a Isabel y, más aún, a María), cuando nos sometemos en fe a la acción del Espíritu, confiamos en la Providencia del Padre de Jesús y somos capaces de escuchar a los ángeles. La Eucaristía alimenta esas actitudes y debería reflejarse en nuestra capacidad de testimoniar nuestra fe hasta el en desierto, allí donde, en apariencia, no hay esperanza.

Fraternalmente
José M. Vegas cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 04 de mayo de 2022.

Miércoles de la tercera semana de Pascua
San Felipe y Santiago, apóstoles 
Fiesta

PRIMERA LECTURA

El Señor se apareció a Santiago y a todos los apóstoles.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto   15, 1-8

Hermanos:

Les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles. Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.

Les he transmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura. Se apareció a Cefas y después a los Doce. Luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive aún, y algunos han muerto.

Además, se apareció a Santiago y a todos los Apóstoles. Por último, se me apareció también a mí, que soy como el fruto de un aborto.

SALMO RESPONSORIAL. Sal. 18, 2-5.

R/. Resuena su eco por toda la tierra.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia.

Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO   Jn. 14, 6b. 9c

Aleluya. 

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Felipe, el que me ha visto ha visto al Padre”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO

Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 14, 6-14

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a Tomás:

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.

Felipe le dijo: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le respondió: “Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: Muéstranos al Padre”? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.  Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que Yo hago, y aún mayores, porque Yo me voy al Padre. Y Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, Yo lo haré”.

Palabra del Señor

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2022-05-04

REFLEXIÓN :

Toda la vida de Jesús gira en torno a su Padre. Se puede decir que está realmente enamorado de Él. Busca complacerlo en todo y hacer de su voluntad la primera prioridad de su vida. «Señor, enséñanos al Padre y eso nos bastará». ¿Por qué pide esto Felipe que es el mismo discípulo que dijo a Jesús «enséñanos a orar?» Tal vez sea porque ve a Jesús tan alegre en su quehacer cotidiano de frente al Padre, porque ve que el estar con el Padre le da tanta energía y entusiasmo. Tal vez sea porque él mismo quisiera experimentar esa felicidad que ve Jesús cuando está con el Padre.

Jesús responde que el secreto de su gozo, es decir, estar con el Padre, no es tan oculto como parece. La clave está en estar con Jesús que siempre está cercano a nosotros, dispuesto a venir cuando lo llamemos.

Fuente : https://es.catholic.net/op/articulos/17117/cat/330/volveran-a-encontrarse-con-el-padre.html

EDD. martes 03 de mayo de 2022.

Martes de la tercera semana de Pascua
La Exaltación de la Santa Cruz 
Fiesta 
Color: rojo

El año 335, en tiempos de Constantino, se dedicó solemnemente una basílica sobre el sepulcro de Jesús en Jerusalén y se celebró también el hallazgo de la verdadera cruz de Cristo. La Cruz de Cristo es el trofeo de su victoria pascual sobre la muerte. El Hijo del hombre levantado en alto es exaltado. El crucificado por su obediencia hasta la muerte es glorificado. Así, Él, desde la Cruz gloriosa es el Árbol de la Vida que otorga los frutos del Espíritu.

Antífona de entrada Cf. Gál 6, 14

Debemos gloriamos en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo: en Él está nuestra salvación, nuestra vida y nuestra resurrección; por El hemos sido salvados y redimidos.

Gloria

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que has querido que tu Hijo unigénito sufriera el tormento de la cruz para salvar al género humano, concédenos que, después de haber conocido este misterio en la tierra, podamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Cuando alguien era mordido, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba sano. 

Lectura del libro de los Números 21, 4b-9 

En el camino por el desierto, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!” 

Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. 

El pueblo acudió a Moisés y le dijo: Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes

Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un mástil. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará sano

Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un mástil. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba sano. 

SALMO RESPONSORIAL 77, 1-2. 34-38 

R/No olviden las proezas del Señor.

Pueblo mío, escucha mi enseñanza, presta atención a las palabras de mi boca: yo voy a recitar un poema, a revelar enigmas del pasado. 

Cuando los hacía morir, lo buscaban y se volvían a Él ansiosamente: recordaban que Dios era su Roca, y el Altísimo, su libertador. 

Pero lo elogiaban de labios para afuera y mentían con sus lenguas; su corazón no era sincero con Él y no eran fieles a su alianza.

El Señor, que es compasivo, los perdonaba en lugar de exterminarlos; una y otra vez reprimió su enojo y no dio rienda suelta a su furor. 

SEGUNDA LECTURA 

Se anonadó a sí mismo. Por eso, Dios lo exaltó. 

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos 2, 6-11 

Jesucristo, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz. 

Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nom­bre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: Jesucristo es el Señor.

EVANGELIO

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO 

Aleluya.

Te adoramos, Cristo, y te bendecimos, porque con tu cruz has redimido al mundo. Aleluya. 

EVANGELIO 

Es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto. 

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 3, 13-17 

Jesús dijo: 

Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en Él tengan Vida eterna. Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él

Palabra del Señor.

Fuente : https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2022-05-03

REFLEXIÓN ;

Meditación del Papa Benedicto XVI
Dios se ha mostrado verdaderamente, se ha hecho accesible, ha amado tanto al mundo que -nos ha dado a su hijo Unigénito, para que quien cree en Él no se pierda sino que tenga vida eterna-, y en el supremo acto de amor de la cruz, sumergiéndose en el abismo de la muerte, la ha vencido, ha resucitado y nos ha abierto también a nosotros las puertas de la eternidad. Cristo nos sostiene a través de la noche de la muerte que Él mismo ha atravesado; es el buen Pastor, bajo cuya guía nos podemos confiar sin temor, ya que Él conoce bien el camino, ha atravesado también la oscuridad. (…) Se nos invita, una vez más, a renovar con valor y con fuerza nuestra fe en la vida eterna, es más, a vivir con esta gran esperanza y a dar testimonio de ella al mundo: después del presente no está la nada. Y precisamente, la fe en la vida eterna da al cristiano el valor para amar aún más intensamente esta tierra nuestra y trabajar para construirle un futuro, para darle una esperanza verdadera y segura. Benedicto XVI, 2 de noviembre de 2011.
La oración, expresión de apertura y de confianza en el Señor: es el encuentro personal con Él, que acorta las distancias creadas por el pecado. Rezar significa decir: “no soy autosuficiente, te necesito, Tú eres mi vida y mi salvación”. (Homilía de S.S. Francisco, 10 de febrero de 2016).

Fuente : https://es.catholic.net/op/articulos/17116/cat/330/dios-envio-a-su-hijo-para-salvarnos.html

EDD. lunes 02 de mayo de 2022.

Hoy, lunes, 2 de mayo de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,8-15):

EN aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
Entonces indujeron a unos que asegurasen:
«Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían:
«Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».
Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 118,23-24.26-27.29-30

R/.
Dichoso el que camina en la voluntad del Señor

Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus decretos;
tus preceptos son mi delicia,
tus enseñanzas son mis consejeros. R/.

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus mandamientos;
instrúyeme en el camino de tus mandatos,
y meditaré tus maravillas. R/.

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu ley;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,22-29):

DESPUÉS de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

El pan de vida: el alimento que perdura para la vida eterna

El camino pascual es un proceso mistagógico (una guía de introducción en los misterios cristianos, una profundización de la catequesis prebautismal), que enseña al neófito (y a toda la comunidad que lo acompaña) dónde puede ver al Señor resucitado. Y en esta tercera semana la atención se centra en la Eucaristía: la comunidad cristiana (primer lugar en el que se puede ver al Señor) es una comunidad eucarística. Las experiencias del Señor resucitado narradas por los evangélicos tienen lugar preferentemente en el contexto de la Eucaristía.  

El evangelio de Juan presenta la realidad de le Eucaristía por medio del discurso del pan de vida en el capítulo 6. Después de alimentar a la multitud con cinco panes y dos peces, se da un momento de transición, del pan material a la fe. Jesús se preocupa de nuestras necesidades materiales, da de comer a la multitud hambrienta, pero, acto seguido, invita a dar un paso más allá de estas necesidades inmediatas, a pasar “a la otra orilla”, a renunciar a una relación meramente interesada con Dios, como solución extrema de nuestros problemas, cuando no podemos resolverlos por nosotros mismos, para entablar una relación basada en la fe-confianza, la única posible en el asunto de la salvación. El pan material sirve como “signo”, que remite a otra dimensión, la de la vida eterna, la vida en Dios. Se trata de dimensiones íntimamente conectadas, que no es posible separar. Igual que hace Cristo, el que cree en él se preocupa de las necesidades concretas (materiales, psicológicas, espirituales) de su prójimo, el amor se traduce en acciones de solicitud y ayuda a los necesitados. Por eso, precisamente, el dar de comer a la multitud, remediando su hambre física, es signo de esa vida superior. Estamos llamados a preocuparnos de las necesidades materiales de nuestro prójimo: Cristo mismo les da de comer, pero lo hace por medio de nuestras manos. Y como no somos sólo una organización de beneficencia, una ONG, esos gestos de fraternidad se convierten en signos de una realidad superior que ya está operando entre nosotros. Realizando la obra de solidaridad fraterna, invitamos a ir más allá, a realizar la obra de Dios, el paso a la fe en Jesucristo, el verdadero pan de vida. De hecho, si esa solidaridad es “fraterna”, lo es porque vemos en nuestro prójimo, en cualquier persona, a un hermano, hijo del Padre de Jesucristo. Es por la fe en Cristo por lo que conocemos a Dios como Padre y a nuestros semejantes como hermanos.

Es esencial conectar los gestos (signos) de fraternidad con esa fe explícita en el Dios Padre de Jesucristo. En caso contrario, podemos caer en un buenismo ingenuo, sin verdadera confesión (una fraternidad etérea, sin un Padre que nos hermana), o, por el lado contrario, en una confesión intransigente que no nos permite ver en los demás a nuestros hermanos. Aquí vale la confesión valiente, arriesgada y sin irenismo de Esteban, que nos acompaña en estos días.

Fraternalmente
José M. Vegas cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 01 de mayo de 2022.

Paz y Bien.

DOMINGO TERCERO DE PASCUA. 

Hechos 5,27-32.40-41: Se nos presenta el conflicto entre el judaísmo (Consejo) y los Apóstoles (La Iglesia). Hay una nueva experiencia: se van contentos, no por haber sido liberados, sino por sufrir como Jesús. 

Apocalipsis 5,12-14: Visión del Cordero que simboliza a Cristo resucitado, con máximo poder. 

Juan 21,1-19: Jesús se aparece junto al lago. Se norra la vocación y misión de Pedro, que se fundamenta en el amor. 

1.- Cristo una vez resucitado ya no muere más. Y sigue presente y vivo en sus discípulos, en los que creen y lo aceptan. Ya sabemos que Jesús fue rechazado no sólo por su pueblo, sino también por los romanos, que detentaban el poder máximo en el mundo. Si Jesús fue rechazado también lo fue su comunidad de discípulos, la Iglesia. Y el primer conflicto que la Iglesia tuvo fue con la comunidad judía. Por eso ésta rechaza y persigue. Los primeros mártires del cristianismo lo fueron de manos del judaísmo: los Apóstoles, Santiago, Esteban.  Pero el conflicto no amedrenta a los Apóstoles; al contrario, los llena de gozo, porque corren la suerte de Cristo. Se cumple así la Bienaventuranza que dice: “Felices ustedes cuando los injurien, los persigan y los calumnien de todo por mi causa. Alégrense y estén contentos pues la paga que les espera en el cielo es abundante” (Mateo 5,11).  

2.- Por algo a Jesús se le identifica con el cordero. El cordero es una figura bíblica con múltiples simbolismos: es la víctima pascual de liberación, es el León de Judá qe triunfa sobre el mal, que tiene la plenitud del poder. Sólo Jesús posee el poder máximo y a Él se le rinde todo el honor y la gloria. ¿Dónde? En la liturgia celestial. Pero también en la tierra. 

Para nosotros los cristianos no hay más que uno solo que tiene la plenitud del poder. Por eso, sólo a Él hay que obedecer, porque Él es el único Absoluto. Para nosotros los cristianos no hay otro absoluto y por Él hemos de estar dispuestos a dar la vida por el Señor. 

3.- Fácil decirlo. Pedro, en la cena,  le dijo a Jesús: Aunque todos fallen esta noche, yo no fallaré…aunque tenga que morir contigo, no te negaré”. (Mateo 26,33.35). Y ya sabemos cómo a la primera falló. Es que siempre el poder amedrenta, más todavía cuando se absolutiza. Y un poder absolutizado, sea este civil o religioso, no admite oposición y por eso persigue y condena. 

En el mundo siempre ha existido sistemas opresores, de distintos colores. Pero todos son iguales: persiguen y eliminan. 

Jesús, los Apóstoles, la Iglesia, siempre se enfrentaron con el sistema del mundo. Es que el cristiano debe ser alérgico a todo absolutismo. Y debe estar dispuesto a correr la suerte de Cristo. 

4.- La escena del evangelio es muy sugerente. Sólo el amor capacita para reconocer la presencia del Resucitado. Sólo el discípulo amado tuvo una visión de fe más clara que el resto y por eso reconoce en el de la orilla a Jesús resucitado. ¡Es el Señor! 

Sólo donde hay amor hay futuro y existe la cualidad fundamental para el liderazgo cristiano. Un auténtico amor al Señor es el que garantiza la fidelidad al Señor en la prueba. 

Hoy nos pregunta a nosotros: ¿Me amas? No sólo esto. Nos pregunta como a Pedro: “¿Me amas más que a estos?” Y yo me pregunto: ¿Quiénes son “estos”? La respuesta la tienes tú. Y es en esta comunión, en el secreto de tu corazón, que tú podrás responder. 

Como los Apóstoles salgamos de aquí contentos de haber sido considerados dignos. ¿Dignos de qué? De ser amados y de poder sacar la cara por Él. Celebremos, hermanos. 

Hermano Pastor Salvo Beas. 

EDD. sábado 30 de abril de 2022.

Hoy, sábado, 30 de abril de 2022

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,1-7):

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas.
Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea; nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 32,1-2.4-5.18-19

R/.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,16-21):

AL oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.
Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio adonde iban.

Palabra del Señor