Ir al contenido principal

Autor: Patricio Osiadacz

EDD. lunes 22 de enero de 2024

Hoy, lunes, 22 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (5,1-7.10):

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David y le dijeron: «Hueso tuyo y carne tuya somos: ya hace tiempo, cuando todavía Saúl era nuestro rey, eras tú quien dirigías las entradas y salidas de Israel. Además el Señor te ha prometido: «Tú serás el pastor de mi pueblo Israel, tu serás el jefe de Israel.»»
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel. Tenía treinta años cuando empezó a reinar, y reinó cuarenta años; en Hebrón reinó sobre Judá siete años y medio, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre Israel y Judá. El rey y sus hombres marcharon sobre Jerusalén, contra los jebuseos que habitaban el país.
Los jebuseos dijeron a David: «No entrarás aquí. Te rechazarán los ciegos y los cojos.»
Era una manera de decir que David no entraría. Pero David conquistó el alcázar de Sión, o sea, la llamada Ciudad de David. David iba creciendo en poderío, y el Señor de los ejércitos estaba con él.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88,20.21-22.25-26

R/.
 Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán

Un dia hablaste en visión a tus amigos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo.» R/.

«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.» R/.

«Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán,
por mi nombre crecerá su poder:
extenderé su izquierda hasta el mar,
y su derecha hasta el Gran Río.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,22-30):

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios.»
Él los invitó a acercarse y les puso estas parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre.»
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Fernando Torres, cmf

Hay formas de reaccionar ante Jesús que se ven con mucha claridad en los Evangelios. En realidad, son formas que tenemos las personas de defendernos ante lo que consideramos que puede ser una amenaza para nuestra tranquilidad y comodidad. Aquellos estímulos, ideas, sugerencias o planteamientos que vienen de fuera, de otras personas, y que nos obligan a cambiar algo en nuestra vida, en nuestra forma de hacer las cosas o de pensar, nos ponen nerviosos, nos sacan de nuestras casillas, que es donde nos gusta estar porque como en casa no se está en ningún sitio.

Entiendo que algo así es lo que les pasa a los escribas del Evangelio. Delante de ellos tenían a Jesús que se expresaba con libertad y reinterpretaba la ley sin atenerse a la letra sino desde su experiencia de Dios como padre de misericordia. Escuchar a Jesús implicaba inevitablemente replantearse sus propias opiniones. Quizá incluso reconocer que estaban equivocados y que habían terminado por convertir al Dios que había liberado al pueblo de la esclavitud de Egipto en un Dios fiscalizador que observaba con lupa cada uno de nuestros actos y ante el que había que cumplir la letra de la ley (aunque no importaba demasiado si se cumplía con el espíritu de esa misma ley). Y la vida de los buenos judíos se había convertido en una pequeña tortura donde cada momento del día estaba regido por innumerables normas. Y el quebrantamiento de la más mínima de esas normas suponía ser infiel a Dios. Y arriesgar la condenación.

Por eso era mucho más cómodo decir que Jesús estaba poseído por un demonio. Los escribas podían seguir a lo suyo, a lo de siempre. No se veían obligados a cambiar nada de lo que hacían. Podían seguir en sus casillas. Habían matado al mensajero. Más adelante lo matarían también físicamente.

Para nosotros la cuestión es simple: ¿Estamos dispuestos a escuchar a Jesús y que nos saque de nuestras casillas tan cómodas y confortables?

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 21 de enero de 2024.

TERCER DOMINGO ORDINARIO.

Jonás 3,1-5.10: Narración ficticia que muestra cómo Dios con su amor triunfa sobre la malicia humana.

1Corintios 7,29-31: El Apóstol plantea un nuevo horizonte: el futuro del Reino, que relativiza todo. Sólo el Reino de Dios es absoluto.

Marcos 1,14-20: Jesús inicia su ministerio anunciando la llegada del Reino de Dios y la necesidad de convertirse.

1.- Tanto en el texto de Jonás como en el evangelio de Marcos encontramos la misma invitación: a la conversión. Pero, ¿qué es conversión? Literalmente significa “Volverse a Dios”. Es decir,  no seguir dándole la espalda a Dios, sino darle la importancia que Él tiene. Volverse a Dios, también significa desde los pecados, como el hijo Pródigo que volvió a su Padre desde su situación de pecado. La narración de Jonás, aunque ficticia, contiene varias lecciones. Nínive, símbolo de la ciudad pagana perdida, frívola y mundana. Sin embargo ante la predicación de Jonás se convierte, mientras Israel siempre se ha rebelado. El contraste subraya la incredulidad del Pueblo de Dios, que es rebelde y contumaz. También enseña que Dios, con su amor,  triunfa sobre la malicia del hombre. Pero condicionado, eso sí, no a sus cultos y sacrificios, sino a la verdadera conversión del corazón.

2.- En el Evangelio se dice que Jesús también invita a la conversión. Pero hemos de tener en cuenta que la motivación es otra. En Jonás: Nínive será destruida. Lo mismo el Bautista: “Raza de víboras, ´quién les ha enseñado a escapar de la condena que llega?” (Lucas 3,7). En Jesús, en cambio, dice el texto: que “Proclamaba la Buena Noticia de Dios. El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”. Es decir, la conversión según el texto, es creer = aceptar la Buena Noticia. ¿Cuál? El Reino de Dios. Con Jesús irrumpe algo nuevo y bueno, no un castigo, llega el tiempo de la salvación, lo que exige de nosotros un cambio, un aceptar el Proyecto de Dios.

3.- Esto me hace pensar en lo siguiente. Jesús proclama una Buena Noticia =Evangelio. Pero, ¡cuántas veces en nombre del evangelio se dan malas noticias. Muchos se conforman con ritos, penitencias y sacrificios, pero que son estériles. No olvidemos lo que dice la Palabra: “Misericordia quiero y no sacrificio” (Mateo 9,13).

Por otra parte, mientras los paganos absolutizan todo lo que no es Dios, dándole la espalda a Él, lo mismo sucede hoy con mucha gente: para ellos todo es Dios: la ideología, el dinero, etc. Sin embargo nos dice san Pablo en su carta que todo es pasajero; sólo el Reino es absoluto.

4.- La lección es clara. ¿Somos convertidos? ¿Por qué? ¿Por miedo al infierno, al castigo, a tanto cuento que existe, como en el YouTube, por ejemplo.

La única motivación válida para ser cristiano, convertirse, es y debe ser una motivación positiva: porque la salvación, el Reino está cerca. Entonces sí comprenderemos lo que dice Aparecida sobre la Alegría de ser discípulos y misioneros. “La alegría del discípulo no es un sentimiento de bienestar egoísta sino una certeza que brota de la fe, que serena el corazón y capacita para anunciar la buena noticia del amor de Dios. Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo”. (Aparecida 1.2). Se nos invita a vivir la alegría de la fe.

Hoy nos encontramos con el Señor que nos está invitando a seguirle; nos conviene porque nos da una Buena Noticia. Aprovechemos este encuentro, y todos los encuentros que Él nos proporciona. Entonces sí que vale la pena ser cristiano.

Hermano Pastor Salvo Beas.

Hoy, sábado, 20 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (1,1-4.11-12.19.23-27):

En aquellos días, al volver de su victoria sobre los amalecitas, David se detuvo dos días en Sicelag.
Al tercer día de la muerte de Saúl, llegó uno del ejército con la ropa hecha jirones y polvo en la cabeza; cuando llegó, cayó en tierra, postrándose ante David.
David le preguntó: «¿De dónde vienes?»
Respondió: «Me he escapado del campamento israelita.»
David dijo: «¿Qué ha ocurrido? Cuéntame.»
Él respondió: «Pues que la tropa ha huido de la batalla, y ha habido muchas bajas entre la tropa y muchos muertos, y hasta han muerto Saúl y su hijo Jonatán.»
Entonces David agarró sus vestiduras y las rasgó, y sus acompañantes hicieron lo mismo. Hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta el atardecer por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor, por la casa de Israel, porque habían muerto a espada.

Y dijo David: «¡Ay, la flor de Israel, herida en tus alturas! ¡Cómo cayeron los valientes! Saúl y Jonatán, mis amigos queridos, ni vida ni muerte los pudo separar; más ágiles que águilas, más bravos que leones. Muchachas de Israel, llorad por Saúl, que os vestía de púrpura y de joyas, que enjoyaba con oro vuestros vestidos. ¡Cómo cayeron los valientes en medio del combate! ¡Jonatán, herido en tus alturas! ¡Cómo sufro por ti, Jonatán, hermano mío!
¡Ay, cómo te quería! Tu amor era para mí más maravilloso que el amor de mujeres. ¡Cómo cayeron los valientes, los rayos de la guerra perecieron!»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 79,2-3.5-7

R/.
 Que brille tu rostro, Señor, y nos salve

Pastor de Israel, escucha,
tú que guias a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
ante Efraín, Benjamín y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

Señor Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica? R/.

Les diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos
nuestros enemigos se burlan de nosotros. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,20-21):

En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discipulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

En la vida hay días donde parece que todo va adelante, y otros donde todo parecen dificultades. Así sería también la vida de Jesús.

Hoy el pasaje evangélico nos narra un episodio paradójico: en medio de su actividad inicial, después de sus primeros signos y de haber instituido su grupo de amigos y colaboradores más estrechos, la familia de origen de Jesús no entiende lo que hace, desaprueban su acción y se lo quieren llevar con ellos.

Aunque no se especifica qué miembros de la familia eran, podemos pensar que desde la concepción de familia extensa de la época, podría haber primos u otras personas con otros grados de parentesco, junto con María, la madre de Jesús. No es la primera vez que se nos dice que a María le cuesta entender: en el relato de Jesús perdido y hallado en el templo, a la edad de 12 años, Jesús le recuerda que Él debe “estar en las cosas de su Padre”. Y al final de su vida, María sigue sin entender del todo, aunque no por ello dejará de estar “al pie de la cruz”.

A partir de este episodio breve, que continuará con la oposición de los escribas y una respuesta de Jesús que incluye una precisión sobre quiénes son “su madre y sus hermanos”, podemos extraer algunas claves para nuestra vida.

En primer lugar, que las cosas de Dios no son fáciles de comprender ni de encajar a la primera. Porque el Señor no se queda en las apariencias, sino que ve el corazón. También estamos llamados a ir más allá de lo aparente, buscando el sentido de lo que vemos en la realidad y en los otros, antes de dar un juicio definitivo, y buscando orientar nuestra vida desde el querer de Dios.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 19 de enero de 2024

Hoy, viernes, 19 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (24,3-21):

En aquellos días, Saúl, con tres mil soldados de todo Israel, marchó en busca de David y su gente hacia las Peñas de los Rebecos; llegó a unos apriscos de ovejas junto al camino, donde había una cueva, y entró a hacer sus necesidades.
David y los suyos estaban en lo más hondo de la cueva, y le dijeron a David sus hombres: «Este es el día del que te dijo el Señor: «Yo te entrego tu enemigo.» Haz con él lo que quieras.»
Pero él les respondió: «¡Dios me libre de hacer eso a mi Señor, el ungido del Señor, extender la mano contra él!»
Y les prohibió enérgicamente echarse contra Saúl, pero él se levantó sin meter ruido y le cortó a Saúl el borde del manto, aunque más tarde le remordió la conciencia por haberle cortado a Saúl el borde del manto.
Cuando Saúl salió de la cueva y siguió su camino, David se levantó, salió de la cueva detrás de Saúl y le gritó: «¡Majestad!»
Saúl se volvió a ver, y David se postró rostro en tierra rindiéndole vasallaje.
Le dijo: «¿Por qué haces caso a lo que dice la gente, que David anda buscando tu ruina? Mira, lo estás viendo hoy con tus propios ojos: el Señor te había puesto en mi poder dentro de la cueva; me dijeron que te matara, pero te respeté y dije que no extendería la mano contra mi señor, porque eres el Ungido del Señor. Padre mío, mira en mi mano el borde de tu manto; si te corté el borde del manto y no te maté, ya ves que mis manos no están manchadas de maldad, ni de traición, ni de ofensa contra ti, mientras que tú me acechas para matarme. Que el Señor sea nuestro juez. Y que él me vengue de ti; que mi mano no se alzará contra ti. Como dice el viejo refrán: «La maldad sale de los malos…», mi mano no se alzará contra ti. ¿Tras de quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién vas persiguiendo? ¡A un perro muerto, a una pulga! El Señor sea juez y sentencie nuestro pleito, vea y defienda mi causa, librándome de tu mano.»
Cuando David terminó de decir esto a Saúl, Saúl exclamó: «Pero, ¿es ésta tu voz, David, hijo mío?»
Luego levantó la voz, llorando, mientras decía a David: «¡Tú eres inocente, y no yo! Porque tú me has pagado con bienes, y yo te he pagado con males; y hoy me has hecho el favor más grande, pues el Señor me entregó a ti y tú no me mataste. Porque si uno encuentra a su enemigo, ¿lo deja marchar por las buenas? ¡El Señor te pague lo que hoy has hecho conmigo! Ahora, mira, sé que tú serás rey y que el reino de Israel se consolidará en tu mano.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 56,2.3-4.6.11

R/.
 Misericordia, Dios mío, misericordia

Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas,
mientras pasa la calamidad. R/.

Invoco al Dios altísimo,
al Dios que hace tanto por mí.
Desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad. R/.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Por tu bondad que es más grande que los cielos,
por tu fidelidad que alcanza las nubes. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,13-19):

En aquel tiempo, Jesús, mientras subía a la montaña, fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él. A doce los hizo sus compañeros, para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios. Así constituyó el grupo de los Doce: Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges –Los Truenos–, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Celotes y Judas Iscariote, que lo entregó.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

No eran los mejores. Ni los más instruidos. Tampoco eran los más poderosos ni los más ricos. Entre ellos, no todos pensaban igual. Incluso podía preverse que discutirían… Pero ahí están: “los Doce”. En el comienzo de su vida pública, tras hacerse bautizar el en Jordán, retirarse un tiempo al desierto y hacer sus primeros signos y predicaciones, Jesús forma un grupo.

Fue llamando a los que él quiso…”: frente a la costumbre de su tiempo, en la que los discípulos elegían al Maestro que más les interesaba, Jesús elige personalmente a sus discípulos. Los fue llamando, en un gesto que combina la libertad y el amor, signo del Dios que llama porque ama.

Los hizo sus compañeros…”: sin dejar de ser el Maestro, hace compañeros a sus discípulos. No siervos, sino amigos. En el caminar, en el dialogar, en la acción, en el descanso. En su compañía y desde la cercanía, los Doce irán formándose, aprendiendo, dándose cuenta de algunas cosas -a veces, con torpeza-, descubriendo un modo de ser que inaugura el Reino de Dios.

Para enviarlos a predicar…”: la misión de los Doce es la misma que la del Maestro, llegando hasta donde él no llega, uniéndose a otros muchos más (“los setenta y dos”), anunciando su Palabra y haciendo signos del tiempo nuevo que inaugura Jesús, como semilla llamada a crecer, a tiempo y a destiempo.

Dos mil años después, tampoco nosotros somos los mejores, ni los más sabios, ni todos pensamos igual. Por puro amor y misericordia, Dios nos ha llamado a través de su Iglesia, a partir del bautismo, para formar parte del grupo de Jesús. Elegidos por pura gracia, más allá o más acá de nuestros méritos; por puro amor, en la libertad del Dios que llama porque ama.

También nosotros estamos llamados a crecer, en la cercanía del Maestro: a la escucha de su Palabra, en la comunión de la Iglesia y en la convivencia fraterna de nuestra pequeña comunidad, con la oración y la celebración de los sacramentos como alimentos para el camino, buscando cómo conocer, amar, servir y alabar a Dios cada vez mejor.

Y también a nosotros se nos envía a ser testigos del amor de Dios por cada persona y por toda la creación: confesando su nombre, anunciando su Palabra y actuando los signos del Reino que ya está presente entre nosotros, aunque aún no en su plenitud.

Gracias, Señor, por elegirme. Gracias por elegirnos.
Que tu Espíritu, en cada uno,
siga haciendo crecer
la obra de tus manos. Amén.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 18 de enero de 2024.

Hoy, jueves, 18 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (18,6-9;19,1-7):

Cuando volvieron de la guerra, después de haber matado David al filisteo, las mujeres de todas las poblaciones de Israel salieron a cantar y recibir con bailes al rey Saúl, al son alegre de panderos y sonajas.
Y cantaban a coro esta copla: «Saúl mató a mil, David a diez mil.»
A Saúl le sentó mal aquella copla, y comentó enfurecido: «iDiez mil a David, y a mí mil! iYa sólo le falta ser rey!»
Y, a partir de aquel dia, Saúl le tomó ojeriza a David. Delante de su hijo Jonatán y de sus ministros, Saúl habló de matar a David.
Jonatán, hijo de Saúl, quería mucho a David y le avisó: «Mi padre Saúl te busca para matarte. Estate atento mañana y escóndete en sitio seguro; yo saldré e iré al lado de mi padre, al campo donde tú estés; le hablaré de ti y, si saco algo en limpio, te lo comunicaré.»
Así, pues, Jonatán habló a su padre Saúl en favor de David: «¡Que el rey no ofenda a su siervo David! Él no te ha ofendido. y lo que él hace es en tu provecho: se jugó la vida cuando mató al filisteo, y el Señor dio a Israel una gran victoria; bien que te alegraste al verlo. ¡No vayas a pecar derramando sangre inocente, matando a David sin motivo!»
Saúl hizo caso a Jonatán y juró: «¡Víve Dios, no morirá!»
Jonatán llamó a David y le contó la conversación; luego lo llevó adonde Saul, y David siguió en palacio como antes.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 55,2-3.9-10.11-12.13

R/.
 En Dios confío y no temo

Misericordia, Dios mío, que me hostigan,
me atacan y me acosan todo el día;
todo el día me hostigan mis enemigos,
me atacan en masa. R/.

Anota en tu libro mi vida errante,
recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío.
Que retrocedan mis enemigos cuando te invoco,
y así sabré que eres mi Dios. R/.

En Dios, cuya promesa alabo,
en el Señor, cuya promesa alabo,
en Dios confío y no temo;
¿qué podrá hacerme un hombre? R/.

Te debo, Dios mío, los votos que hice,
los cumpliré con acción de gracias. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,7-12):

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios.»
Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Una de las páginas más bonitas de la Biblia -el comienzo del capítulo 3 del libro del Eclesiastés- nos recuerda que en la vida hay tiempo para todo. En su amplitud, la existencia nos ofrece tiempo para una cosa y su contraria: llorar y reír; callar y hablar; buscar y perder; amar y aborrecer; destruir y edificar… nacer y morir. Es cierto que en un mundo ideal, a veces pensaríamos en desechar una parte de esas polaridades, quedándonos solo con su lado más amable: reír, amar, edificar… Pero la vida tiene también la parte contraria, que bien vivida, la complementa, le da su valor y nos ayuda a aprender lo que de verdad importa.

En los relatos evangélicos de estos días vemos a Jesús en plena actividad: pensando en quiénes serán sus discípulos, predicando, haciendo signos del Reino, respondiendo a los fariseos… La acción es una nota característica de la vida pública de Jesús, como lo será después en tantos hombres y mujeres de Dios que en el mundo han sido, en las más variadas facetas de la vida (predicación, educación de quien lo necesita, atención a los más vulnerables, investigación para entender y mejorar la existencia…). A la vez, junto a ese “darse” hay también un tiempo de “reservarse”. Es decir, tiempo de pararse, de cultivarse…  Cuidar la raíz de la vida, para que la acción tenga un sentido, un horizonte, y llegue a ser fructífera en el tiempo.

Por eso se nos cuenta que Jesús se apartaba de madrugada para orar o, como dice el relato de hoy, “se retiró con sus discípulos a la orilla del lago”. Necesitaba tiempo y espacio para el diálogo con el Padre y para la conversación con los discípulos. Aunque no siempre era fácil pues, como leemos hoy, la gente le buscaba y, literalmente, “se le echaban encima”.

En la vida hay tiempo para todo. La edad es la que marca en ocasiones cuál puede ser la prioridad: aprender cuando somos jóvenes; entregarnos en la edad madura; aportar serenidad y sabiduría cuando llegamos a ancianos. Aunque siempre hay una mezcla de cosas, a veces contrapuestas y que no siempre son fáciles de armonizar.

Hoy puedes pensar en qué momentos estás llamado a “darte” más, como Jesús: con generosidad, sin esperar nada a cambio, para bien de muchos… Y también, en qué ocasiones necesitas “reservarte” más: para descansar, para orar, para conversar, para dejarte acompañar… No en una reserva egoísta, de quien sólo busca su interés, sino un retiro buscado para cuidar las raíces y favorecer el crecimiento, que nos ayude a seguir dándonos.

Como dice la Palabra en otro momento, “para quienes aman a Dios, todo les sirve para bien” (Romanos 8, 28). Ojalá puedas vivir las polaridades y las tensiones de tu vida como ocasión de crecimiento, porque vivido desde el Señor, todo puede tener un sentido. Todo. Aunque para descubrirlo necesitemos dejar que pase el tiempo, y contemplarlo desde el final, con la mirada de Dios.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 17 de enero de 2024.

Hoy, miércoles, 17 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (17,32-33.37.40-51):

En aquellos días, Saúl mandó llamar a David, y éste le dijo: «Majestad, no os desaniméis. Este servidor tuyo irá a luchar con ese filisteo.»
Pero Saúl le contestó: «No podrás acercarte a ese filisteo para luchar con él, porque eres un muchacho, y él es un guerrero desde mozo.»
David le replicó: «El Señor, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará de las manos de ese filisteo.»
Entonces Saúl le dijo: «Anda con Dios.»
Agarró el cayado, escogió cinco cantos del arroyo, se los echó al zurrón, empuñó la honda y se acercó al filisteo. Éste, precedido de su escudero, iba avanzando, acercándose a David; lo miró de arriba abajo y lo despreció, porque era un muchacho de buen color y guapo, y le gritó: «¿Soy yo un perro, para que vengas a mi con un palo?»
Luego maldijo a David, invocando a sus dioses, y le dijo: «Ven acá, y echaré tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo.»

Pero David le contestó: «Tú vienes hacia mí armado de espada, lanza y jabalina; yo voy hacia ti en nombre del Señor de los ejércitos, Dios de las huestes de Israel, a las que has desafiado. Hoy te entregará el Señor en mis manos, te venceré, te arrancaré la cabeza de los hombros y echaré tu cadáver y los del campamento filisteo a las aves del cielo y a las fieras de la tierra; y todo el mundo reconocerá que hay un Dios en Israel; y todos los aquí reunidos reconocerán que el Señor da la victoria sin necesidad de espadas ni lanzas, porque ésta es una guerra del Señor, y él os entregará en nuestro poder.»
Cuando el filisteo se puso en marcha y se acercaba en dirección de David, éste salió de la formación y corrió velozmente en dirección del filisteo; echó mano al zurrón, sacó una piedra, disparó la honda y le pegó al filisteo en la frente: la piedra se le clavó en la frente, y cayó de bruces en tierra. Así venció David al filisteo, con la honda y una piedra; lo mató de un golpe, sin empuñar espada. David corrió y se paró junto al filisteo, le agarró la espada, la desenvainó y lo remató, cortándole la cabeza. Los filisteos, al ver que había muerto su campeón, huyeron.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 143,1.2.9-10

R/.
 Bendito el Señor, mi Roca

Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea. R/.

Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y mi refugio,
que me somete los pueblos. R/.

Dios mio, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,1-6):

En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre con parálisis en un brazo. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo.
Jesús le dijo al que tenía la parálisis: «Levántate y ponte ahí en medio.»
Y a ellos les preguntó: «¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?»
Se quedaron callados. Echando en torno una mirada de ira, y dolido de su obstinación, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.»
Lo extendió y quedó restablecido.
En cuanto salieron de la sinagoga, los fariseos se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con él.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Jesús tiene un corazón sensible, reflejo del corazón de Dios. Se duele de aquel hombre con parálisis en un brazo.  Y entabla relación con él, haciéndole parte activa de su curación: “Levántate… ponte ahí en medio… extiende el brazo”.

El corazón de Jesús también se duele de la dureza de los fariseos. Ante ellos, su respuesta es la de no dejarse amedrentar al saberse observado, sino seguir adelante con lo que entiende que es la voluntad del Padre. Incluso confrontándose de forma directa con los que están midiendo sus actos, para acusarle. Esa libertad suya le llevará a la cruz.

Dos mil años después, podemos vernos reflejados en el hombre con la parálisis. Ante el fluir de la vida, a veces nos paralizamos por miedo, por desconfianza, por pereza… Jesús nos sigue llamando a levantarnos, asumir nuestro lugar, y hacer lo que esté de nuestra mano, para salir de esa parálisis fiados en su Palabra y animados por su Espíritu.

También hoy podemos ser, por el contrario, como aquellos que observan, critican o valoran la vida desde unos criterios estrechos, que no buscan el bien del prójimo ni se alegran de su curación, aunque sea en sábado. Como el “hermano mayor” de la parábola del “hijo pródigo” que, por seguir la ley al pie de la letra, no es capaz de alegrarse por el hermano que ha vuelto.

El corazón de Jesús es sensible a las necesidades concretas. A la vez, es muy libre para actuar contra la presión social. Como Él y con Él, estamos llamados a sentir el dolor y la carencia a nuestro alrededor, comenzando por nosotros mismos, para que la fuerza del Espíritu pueda hacer su obra. Y como Él y con Él, estamos llamados a vivir una libertad que no se detenga ante la presión social, sino que sea capaz de mostrar la fe, la esperanza y la caridad sin miedo ni complejos.

Dame, Señor, tu corazón sensible,para mirar con tu mirada y hacer lo que pueda.
Dame, Señor, tu corazón libre,
para no dejarme vencer por lo que se opone a tu Reino.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 16 de enero de 2024.

Hoy, martes, 16 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (16,1-13):

En aquellos dias, el Señor dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si yo lo he rechazado como rey de Israel? Llena la cuerna de aceite y vete, por encargo mío, a Jesé, el de Belén, porque entre sus hijos me he elegido un rey.»
Samuel contestó: «¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me mata.»
El Señor le dijo: «Llevas una novilla y dices que vas a hacer un sacrificio al Señor. Convidas a Jesé al sacrificio, y yo te indicaré lo que tienes que hacer; me ungirás al que yo te diga.»
Samuel hizo lo que le mandó el Señor. Cuando llegó a Belén, los ancianos del pueblo fueron ansiosos a su encuentro: «¿Vienes en son de paz?»
Respondió: «Sí, vengo a hacer un sacrificio al Señor. Purificaos y venid conmigo al sacrificio.»
Purificó a Jesé y a sus hijos y los convidó al sacrificio. Cuando llegó, vio a Eliab y pensó: «Seguro, el Señor tiene delante a su ungido.»
Pero el Señor le dijo: «No te fijes en las apariencias ni en su buena estatura. Lo rechazo. Porque Dios no ve como los hombres, que ven la apariencia; el Señor ve el corazón.»
Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éste lo ha elegido el Señor.»
Jesé hizo pasar a Samá; y Samuel le dijo: «Tampoco a éste lo ha elegido el Señor.»
Jesé hizo pasar a siete hijos suyos ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éstos los ha elegido el Señor.»

Luego preguntó a Jesé: «¿Se acabaron los muchachos?»
Jesé respondió: «Queda el pequeño, que precisamente está cuidando las ovejas.»
Samuel dijo: «Manda por él, que no nos sentaremos a la mesa mientras no llegue.»
Jesé mandó a por él y lo hizo entrar: era de buen color, de hermosos ojos y buen tipo.
Entonces el Señor dijo a Samuel: «Anda, úngelo, porque es éste.»
Samuel tomó la cuerna de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento, invadió a David el espiritu del Señor, y estuvo con él en adelante. Samuel emprendió la vuelta a Ramá.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88,20.21-22.27-28

R/.
 Encontré a David, mi siervo

Un dia hablaste en visión a tus amigos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo.» R/.

«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.» R/.

«Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora»;
y yo lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,23-28):

Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas.
Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»
Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.»
Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Las cosas importantes de la vida son don y tarea. Regalo y conquista. Entre esos bienes importantes está la libertad.

Por nuestra fe, creemos que Dios, en su soberana libertad, nos ha hecho libres. Podría haber sido de otra manera. Podíamos ser dependientes, vivir sometidos… Frente a ello, el Señor nos ha querido libres, con una libertad que, incluso, pude volverse hacia Él. Pero es el riesgo de la libertad: en su búsqueda, puede lograrse, en amor y responsabilidad, o puede cerrarse en deformaciones más o menos alejadas del bien y de la verdad. Porque un amor sin libertad no sería amor, sino sometimiento.

El pueblo de Israel tuvo que ir aprendiendo a ejercer su libertad. Y, como todos, no siempre acertó. En el evangelio de hoy, Jesús se encuentra en una circunstancia que se repetirá en diversos momentos de su vida: los fariseos se aferran a leyes y costumbres, dejando de lado cosas más importantes; e incluso impidiendo, a veces, el bien de las personas.

Jesús, en este trance, como en otros, se manifiesta como un hombre libre. Sin menospreciar lo que de positivo puedan tener las costumbres de un pueblo, éstas han de servir al bien de las personas, sin rigideces que se vuelvan contra el bien. Por eso les recuerda que “El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado”.

En nuestro contexto, la libertad sigue siendo un don y una tarea. Son muchos los riesgos que la acechan: la indiferencia o la arbitrariedad de quien no vive con responsabilidad; la búsqueda de provecho propio como objetivo principal, que no tiene inconveniente en pisar a los demás para lograrlo; o los extremos de vivir la vida en clave de “dependencia” o de “independencia”, cuando en realidad, estamos llamados a vivir en “inter-dependencia” unos de otros, sirviendo al prójimo sin ser esclavos de nada.

Gracias, Señor, por el don de la libertad.
Que pueda crecer en responsabilidad,
dando gratis lo que yo he recibido gratis.
Que pueda orientar mi vida desde la verdad y el bien,
pues vivir desde el egoísmo sería malgastar mi libertad.
Dame tu Espíritu, para vivir
a auténtica libertad de los hijos de Dios. Amén.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 15 de enero de 2023.

Hoy, lunes, 15 de enero de 2024

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel (15,16-23):

En aquellos días, Samuel dijo a Saúl: «Déjame que te cuente lo que el Señor me ha dicho esta noche.»
Contestó Saúl: «Dímelo.»
Samuel dijo: «Aunque te creas pequeño, eres la cabeza de las tribus de Israel, porque el Señor te ha nombrado rey de Israel. El Señor te envió a esta campaña con orden de exterminar a esos pecadores amalecitas, combatiendo hasta acabar con ellos. ¿Por qué no has obedecido al Señor? ¿Por qué has echado mano a los despojos, haciendo lo que el Señor reprueba?»
Saúl replicó: «¡Pero si he obedecido al Señor! He hecho la campaña a la que me envió, he traido a Agag, rey de Amalec, y he exterminado a los amalecitas. Si la tropa tomó del botin ovejas y vacas, lo mejor de lo destinado al exterminio, lo hizo para ofrecérselas en sacrificio al Señor, tu Dios, en Guilgal.»
Samuel contestó: «¿Quiere el Señor sacrificios y holocaustos, o quiere que obedezcan al Señor? Obedecer vale más que un sacrificio; ser dócil, más que la grasa de carneros. Pecado de adivinos es la rebeldía, crimen de idolatría es la obstinación. Por haber rechazado al Señor, el Señor te rechaza como rey.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 49,8-9.16bc-17.21.23

R/.
 Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios

«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños.» R/.

«¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?» R/.

«Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,18-22):

En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?»
Jesús les contestó: «¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día sí que ayunarán. Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

Cuando algo comienza, se atisban horizontes y oportunidades. Así ocurre al comienzo de toda vida; por eso los niños son signo de esperanza. Así ocurre cuando se comienza un proyecto, entre las incertidumbres y los anhelos que se persiguen. Así ocurre al comienzo de un nuevo año, que aún tenemos cercano…

Pero la novedad, de estar en algún sitio, no está en el número. Cambiar de hoja del calendario o de número de año no aportan nada en sí mismos. Habrá que buscar en otro lugar la fuente y el motor de esa novedad.

Para los cristianos, “lo nuevo” viene siempre de la mano de Dios. Él es el que “hace nuevas todas las cosas”. Desde abajo, desde dentro y desde cerca. Por su encarnación, Jesucristo se ha unido, en cierto modo, a toda persona, y aquél que le abre su vida, puede verse renovado, ensanchado, esperanzado. Su vida es referencia que abre horizontes a nuestras estrechas miras. Su Palabra es orientación en medio de las encrucijadas de cada día. Sus preferencias hacen saltar por los aires nuestros egoísmos e individualismos. Su Reino, que ya ha comenzado, pero aún no se ha manifestado en su plenitud, nos hace caminar más allá, sin acomodarnos. La única condición es dejar actuar a su Espíritu en nosotros, diciendo “hágase en mí”, como hizo María.

El inicio de un nuevo año puede ser una oportunidad para preguntarme, ante el Señor, cuánto hay en mí de “hombre viejo” -que vive desde sí y para sí, con la angustia que eso conlleva- y para pedirle que siga alumbrando en mí el “hombre nuevo”, es decir, su misma Vida en mí. Porque, como nos dice hoy el Evangelio, “Nadie echa vino nuevo en odres viejos (…); a vino nuevo, odres nuevos

Renueva, Señor, mi vida;
que te deje entrar, para que puedas
quitar lo superfluo,
arreglar lo mejorable,
y añadir lo necesario.
Que mi vida sea reflejo de tu Vida,
viviendo desde el Padre, para los demás,
contigo, como Tú y por Ti.
Que así sea, hoy y siempre. Amén.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy