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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. lunes 09 de marzo de 2020.

Hoy, lunes, 9 de marzo de 2020

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (9,4b-10):

¡AY, mi Señor, Dios grande y terrible, que guarda la alianza y es leal con los que lo aman y cumplen sus mandamientos!
Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos. No hicimos caso a tus siervos los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.
Tú, mi Señor, tienes razón y a nosotros nos abruma la vergüenza, tal como sucede hoy a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los de cerca y a los de lejos, en todos los países por donde los dispersaste a causa de los delitos que cometieron contra ti.
Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti.
Pero, mi Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona, aunque nos hemos rebelado contra él. No obedecimos la voz del Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por medio de sus siervos, los profetas.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 78,8.9.11.13

R/.
Señor, no nos trates
como merecen nuestros pecados

V/. No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados. R/.

V/. Socórrenos, Dios, Salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa de tu nombre. R/.

V/. Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte. R/.

V/. Nosotros, pueblo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
cantaremos tus alabanzas de generación en generación. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,36-38):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN. :

CR

La oración penitencial comunitaria de Daniel en la primera lectura nos prepara para escuchar el texto del evangelio: “Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo”. Pero, ¿quién se siente preparado para actuar como Dios actúa?

Y a continuación nos da como una especie de vocabulario básico para vivir en cristiano, algo así como las frases fundamentales para entenderte con la gente cuando viajas a un país extranjero: “No juzguéis, no condenéis, perdonad, dad…Dios os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás.”

Sólo quien tiene el corazón abierto a Dios y ha experimentado la compasión y el perdón en su vida, es capaz de actuar guiado por esos sentimientos.

Decíamos en el salmo de hoy: “Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados…, que tu compasión nos alcance pronto pues estamos agotados.”

En el Reino que Jesús inaugura, hay que ignorar las barreras creadas por afinidades y simpatías naturales. Se trata de adoptar el comportamiento misericordioso de Dios, para recrear una humanidad nueva. El amor del discípulo de Jesús siempre es entendido en el Nuevo Testamento no como un sentimiento, sino como una acción y una tarea, y debe alcanzar incluso a aquellos que no lo merecen: los enemigos, los que te odian, los que te golpean, los que te roban.

La Beata Teresa de Calcuta siguió practicando el amor total y desinteresado al prójimo más pobre y abandonado a pesar de la oscuridad y desolación interior en que vivía. Así lo revelan sus cartas íntimas. Nadie podía imaginar que esta mujer tan entregada a las obras de caridad más heroicas, viviera en una profunda noche espiritual: no sentía la cercanía de Dios, pero nunca renunció a la compasión. Esa es su grandeza espiritual y lo que la convierte en ejemplo permanente para nosotros. Su amor a los pobres era fruto de una fe pura y desnuda en Jesús, cuya palabra no se cansaba de escuchar. ¿Con el corazón rebosante de alegría quien no es capaz de algún heroísmo?

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 08 de marzo de 2020.

DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA. (Dgo. 8 de Marzo.

Génesis 12,1-4: La vocación de Abraham. Sale de su tierra, de sus raíces, obedece a Dios y se dispone a cumplir la orden que Él le da. Por eso llega a ser Padre del Pueblo de Dios.

2 Timoteo 1,8-10: Pablo exhorta a su discípulo a la fidelidad, ya que gratuitamente fuimos llamados e iluminados por Dios mediante la fe en Jesucristo.

Mateo 17,1-9: Jesús transfigurado muestra quién es Él y qué seremos nosotros: transfigurados, transformados por Él, por su muerte y Resurrección. 

1.- Llama la atención la primera lectura. Dios elije a un hombre para formar un pueblo del que nacerá el Salvador. Esta elección-vocación exige renunciar a su tierra, a su familia. En la respuesta de Abraham encontramos el acto perfecto de fe, confianza y obediencia a Dios. Abraham será modelo de creyentes tanto para el Antiguo como para el Nuevo Testamento. Por él, porque de su descendencia nacerá Jesús,  todos alcanzaremos bendición.  Nosotros, por ser creyentes, hombres de fe, también debemos obedecer al Señor, ser dóciles a Él.Como Abraham también nosotros los cristianos debemos ponernos en camino. ¡Ponte en camino! Dijo el Señor a Abraham. ¡Ponte en camino! Nos dice también a nosotros desde nuestro bautismo.

2.- Ponerse en el Camino, meterse en el único Camino que nos garantiza llegar a la Tierra Prometida. “Yo soy el Camino”, nos dice Jesús (Juan 14,6). Camino significa un estilo de vida nuevo, vida que, como lo dice san Pablo hoy, nos manifestó en nuestro Salvador Jesucristo. Dios también a nosotros nos llama; y no sólo nos llama, sino nos ilumina haciendo brillar la vida incorruptible. Vida nueva que nos manifiesta en su Transfiguración. Porque todos nosotros fuimos transformados, transfigurados por el Señor con la Fuerza del Espíritu Santo. Todo es gracia, todo es amor. Porque al optar por Él se nos regaló la vida nueva.

3.- Cuaresma tiempo de conversión. Convertirse significa volverse a Dios. Tiempo de retomar en serio nuestra condición de bautizados y meternos en camino, meternos en Cristo. La única manera que le demos sentido a la celebración de la Vigilia Pascual es renovando desde ya nuestro bautismo.Estamos en el mes de Marzo, tiempo en el queda atrás el verano, las vacaciones. Es hora de ponernos serios. Los acontecimientos que acaecen en nuestra patria nos invitan a ponernos serios. Basta de lucros, basta de corrupción, basta de individualismos,  basta de idolatrías. “No adoréis a nadie más que a Él”. Sí, somos del Señor, a Él debemos obedecer.

4.- Dios Padre nos muestra a su Hijo, a quien ama, y nos invita a escucharlo. “Ojalá escuchemos hoy la voz del Señor”. Sólo escuchando al Señor sabremos meternos en camino. Sólo escuchando al Señor se tiene una verdadera y sincera conversión.Seamos como Abraham, creyentes, dóciles y obedientes. Seamos como Jesucristo, el único Justo y obediente al Padre.Unidos a Él en esta Eucaristía comenzamos a pregustar la transformación que Él nos trae y que debemos proyectar en nuestro entorno.  Este es el “Misterio Luminoso” que debemos meditar y hacer realidad: transformarlo todo en Cristo, así como por la comunión seremos transformados en Cristo.                          

Hermano Pastor Salvo Beas.

Comentario al evangelio de hoy sábado 07 de marzo de 2020.

Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.

Palabra del Señor.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

La actitud del amor a los enemigos es especial de la Cuaresma. Este periodo nos ayuda a contemplar como Dios, que es un Padre bueno, hace salir el sol sobre los buenos y los malos porque, para Él, todos son sus hijos.

En la Cuaresma nos damos cuenta de que, aunque no seamos perfectos, Dios nos sigue amando y nos invita permanentemente a la conversión para parecernos más a Él, poco a poco porque no es fácil. Este periodo del año litúrgico nos ayuda a ver que somos pecadores y que nuestros defectos son grandes, pero no hay nada que Dios no pueda perdonar, por lo cual nosotros tampoco debemos tener nada que no podamos perdonar. Cristo nos invita a amar a nuestros enemigos, porque vivir con enemigos no es una vida bonita. Este perdón y amor no es fruto de nuestro propio esfuerzo, sino que siempre necesitamos de la gracia divina.

Jesús nos muestra la invitación a la perfección: cómo el Padre es perfecto amando, así lo podemos hacer nosotros. Esta perfección es algo muy preciado: habla de un alma que ha logrado encontrar como vivir según Dios en sus propias circunstancias. La gente desea estar cerca de ella porque irradia una presencia de Dios que es envidiable. Este amor que tiene su origen en el amor más perfecto y puro, fruto de un arduo trabajo espiritual, sería un gran propósito para este periodo: Aprender a amar como Dios ama.

«No es una opción, es un mandato. No es para todos, sino para los discípulos, que Jesús llama “a los que me escucháis”. Él sabe muy bien que amar a los enemigos va más allá de nuestras posibilidades, pero para esto se hizo hombre: no para dejarnos así como somos, sino para transformarnos en hombres y mujeres capaces de un amor más grande, el de su Padre y el nuestro. Este es el amor que Jesús da a quienes lo “escuchan”. ¡Y entonces se hace posible! Con él, gracias a su amor, a su Espíritu, también podemos amar a quienes no nos aman, incluso a quienes nos hacen daño».
(Papa Francisco, Ángelus del 24 de febrero de 2019).

Fuente : http://es.catholic.net/op/articulos/74148/el-amor-de-dios.html#modal

EDD. sábado 07 de marzo de 2020

Hoy, sábado, 7 de marzo de 2020

Primera lectura

Lectura del libro del Deuteronomio (26,16-19):

MOISÉS habló al pueblo, diciendo:
«Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 118,1-2.4-5.7-8

R/.
Dichoso el que camina en la voluntad del Señor

V/. Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R/.

V/. Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R/.

V/. Te alabaré con sincero corazón
cuando aprenda tus justos mandamientos.
Quiero guardar tus decretos exactamente,
tú no me abandones. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,43-48):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN. :

Edgardo Guzmán, cmf

Queridos amigos y amigas:

En el contexto del Deuteronomio la primera lectura de hoy tiene un carácter jurídico, es de hecho una fórmula de tratado, la ratificación formal de la alianza. En su simplicidad el texto tiene un claro objetivo didáctico de expresar la experiencia que el pueblo de Israel ha tenido con Dios. Ellos experimentan que Dios no es un ser absoluto, lejano, inaccesible. Dios es ante todo comunión, es cercano y entra en relación con su pueblo. Es Él quien toma la iniciativa de liberarlo de la esclavitud de Egipto y de caminar con ellos.

De este texto se desprende una intuición que nos puede iluminar en este tiempo de Cuaresma. Redescubrir que nuestra experiencia creyente, nuestra vida cristiana es una relación. Olvidar este aspecto relacional pude convertir nuestra vida espiritual en una lucha contra nosotros mismos o querer demostrarle algo a los demás. La llamada de Moisés al Pueblo de Israel a cumplir los mandatos y decretos del Señor no se limita a la observancia de unas normas. Es la invitación a entrar en una relación.

Una relación que se mueve desde la lógica del amor y la gratuidad. Hasta llegar a ser «Hijos del Padre Celestial». Es a partir de esta experiencia como seremos capaces de amar incluso a nuestros enemigos como pide Jesús a sus discípulos en el evangelio. Esa perfección a la que nos llama, no significa una serenidad inalterable, ascética pura, imperturbabilidad. Jesús nos revela que esa perfección es misericordia para todos, amor universal, bondad sin limites. Tender a la perfección significará conformar nuestro corazón con la voluntad del Padre bueno, que dona sus bienes sin hacer distinción.

Pidámosle a María nuestra madre que interceda por nosotros y nos obtenga de su Hijo la gracia de una verdadera conversión de nuestro corazón. Ella que supo encarnar en su vida el amor de Dios que nos salva y humaniza nuestro mundo.

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. Viernes 06 de marzo de 2020

Hoy, viernes, 6 de marzo de 2020

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,21-28):

ESTO dice el Señor Dios:
«Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?
Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
Insistis: No es justo el proceder del Señor. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8

R/.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

V/. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.

V/. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R/.

V/. Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R/.

V/. Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,20-26):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN.:

Edgardo Guzmán, cmf

Queridos amigos y amigas:

La vivencia de la Cuaresma va acompañada de algunas obras: la oración, el ayuno y la limosna. Uno de los riesgos que podemos tener es de quedarnos con el cumplimiento superficial de dichas prácticas, sin ir al sentido profundo de los gestos y símbolos de nuestra fe cristiana. Las lecturas de este día nos ayudan adentrarnos en el espíritu propio de la Cuaresma que apunta a una conversión sincera.

Ezequiel en la primera lectura nos recuerda que la redención de nuestros pecados pasa por la práctica del derecho y de la justicia. En ese sentido la profecía de Ezequiel nos ayuda también a captar que son nuestras malas acciones las que nos llevan a la muerte. El mal que hacemos y las injusticias que cometemos es lo que nos condena a nosotros mismos. Las prácticas cuaresmales vividas desde una clave existencial nos deben ayudar a una auténtica conversión del corazón. Aquella que nos lleva a vencer nuestro egoísmo para abrirnos a los demás. De ahí, que la práctica del derecho y de la justicia es lo que nos redima.

En esa misma perspectiva Jesús en el Evangelio pide a sus discípulos que su justicia sea mayor que la de los escribas y fariseos. Que se quedaban solo con el cumplimiento y la observancia de la ley. El apelo de Jesús es exigente, pero nos abre un horizonte nuevo porque nos libera. En la línea de la tradición profética pide a sus seguidores una auténtica práctica religiosa la que pasa por la experiencia del amor a los hermanos. La conversión que reclama el Evangelio no es solo un cambio en el sentido moral, es ante todo cambiar la forma en la cual nos ubicamos en la vida.

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. Jueves 05 de marzo de 2020

Hoy, jueves, 5 de marzo de 2020

Primera lectura

Lectura del libro de Ester (14,1.3-5.12-14):

EN aquellos días, la reina Ester, presa de un temor mortal, se refugió en el Señor.
Y se postró en tierra con sus doncellas desde la mañana a la tarde, diciendo:
«¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob! Ven en mi ayuda, que estoy sola y no tengo otro socorro fuera de ti, Señor, porque me acecha un gran peligro.
Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y pon en mis labios una palabra oportuna delante del león, y hazme grata a sus ojos. Cambia su corazón para que aborrezca al que nos ataca, para su ruina y la de cuantos están de acuerdo con él.
Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y nuestros sufrimientos en salvación».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/.
Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R/.

V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,7-12):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

hoy jueves, 5 de marzo de 2020

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Edgardo Guzmán, cmf

Queridos amigos y amigas:

Ester es una joven hebrea, esposa del rey de Persia. Ella se da cuenta que por las intrigas en el palacio real viene decretado el exterminio de todos los hebreos deportados al reino de Persia. La reina decide ahora exponerse al peligro y afrontar a su esposo para interceder en favor de su pueblo. Antes de presentarse a él, en la angustia, invoca al Señor, acompañando la oración con penitencia.

La reina reconoce que el verdadero Rey es Dios y profesa que Él es el único que la puede salvar. Al invocar su ayuda presenta su propia soledad. Es sorprendente ver en este relato el contraste entre la grandeza y trascendencia de Dios con la pequeñez e impotencia de esta joven. Sin embargo, el texto nos muestra que esa aparente lejanía se convierte en cercanía. En su súplica Ester reconoce, por una parte, las promesas de Dios hechas a sus padres y por otra reconoce el pecado de su pueblo. La lección que podemos sacar de este texto es la de saber orar con confianza en los momentos de dificultad, saber profesar nuestra fe cuando todo se ve mal y en gran oscuridad.

Jesús en el evangelio nos enseña a orar con confianza perseverante. Por la experiencia que tiene de Dios nos revela cómo es el corazón de su Padre. Dios es nuestro Padre y nos ama con un amor gratuito, inmenso, desbordante. Quizás no nos creemos del todo este amor, probablemente lo repetimos y lo decimos seguido, pero puede ser que nos neguemos a experimentarlo en nuestra vida. Este tiempo de Cuaresma como camino de preparación a la Pascua es un momento oportuno para cultivar esta experiencia. Para tomárnosla en serio. Jesús nos invita hoy a entrar en comunión viva con el Padre, es una experiencia que nos puede cambiar interiormente: pedir, buscar, llamar, no permanecer sin esperanza. El Padre de Jesús, fuente inagotable de bondad «dará cosas buenas a los que le pide».

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

Fuente. : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 04 de marzo de 2020.

Hoy, miércoles, 4 de marzo de 2020

Primera lectura

Lectura de la profecía de Jonás (3,1-10):

EL Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 50,3-4.12-13.18-19

R/.
Un corazón quebrantado y humillado,
tú, Dios mío, no lo desprecias

V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

V/. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

V/. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio segun san Lucas (11,29-32):

EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Edgardo Guzmán, cmf

Queridos amigos y amigas:

El libro de Jonás es una especie de larga parábola cuyo mensaje principal es la universalidad de la salvación: la misericordia de Dios no se limita solo a su pueblo elegido, sino que abraza a toda la humanidad. Por segunda vez, el profeta viene mandado por Dios a la capital del reino asirio: Nínive, que era una ciudad inmensa. Para anunciar la destrucción de la ciudad a causa del mal comportamiento de sus habitantes. En la primer llamada Jonás responde huyendo de la misión que Dios le confía: ¿Cómo puede un pequeño hombre profetizar la destrucción de una “superpotencia” enemiga en su propio territorio?

En su calidad de profeta Jonás anuncia la palabra de amenaza y de atención en nombre de Dios (v.4) y su predicación toca el corazón de los habitantes de Nínive y del mismo rey. «Los ninivitas creyeron en Dios». Es interesante notar que el cambio de vida, la conversión brota porque «creyeron en Dios». El cambio de comportamiento es sostenido por la esperanza de que el arrepentimiento sincero del ser humano toca el corazón de Dios que ofrece perdón y reconciliación.

Mientras la gente se reúne entorno a Jesús, él les responde a los que «por ponerlo a prueba le han pedido un signo del cielo». Jesús rechaza un signo que apague la curiosidad y la sed de lo sorprendente, en su respuesta deja intuir su propia identidad divina «aquí hay uno que es más que Jonás». Les está diciendo que él mismo es el Signo del cielo, el Mesías prometido y largamente esperado por el pueblo de Israel, pero que ahora no lo reconocen porque se presenta de un modo muy diverso respecto a lo que la gente esperaba de él.

Jesús es un llamado viviente a la conversión, como lo fue Jonás para los habitantes de Nínive, lo sigue siendo él para su comunidad de discípulos. Jesús huye de los signos que llamen la atención, nos ofrece su palabra y la misericordia de Dios. En la Cuaresma estamos invitados a no quedarnos en una práctica superficial de este tiempo, contentándonos con pequeñas acciones, como especie de “floreros cuaresmales”, para tranquilizar nuestra conciencia. El llamado a la conversión debe llegar a lo más profundo de nuestra vida. Ser capaces de descubrir los signos de la presencia del amor de Dios y responder a ellos con gratuidad. De esa forma comenzará a brotar en nosotros el deseo de una vuelta sincera al Señor.

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Ángelus: “Jesús no dialoga con el diablo”

Palabras antes del Ángelus

Marzo 01, 2020 13:59

Raquel Anillo Angelus y Regina Coeli

(zenit – 1 marzo 2020).- A las 12 del mediodía de hoy, el Papa Francisco se asoma a la ventana del estudio del Palacio Apostólico Vaticano para recitar el Ángelus con los fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro.

Estas son las palabras del Papa al introducir la oración mariana:

***

Palabras del Papa antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En este primer domingo de Cuaresma, el Evangelio (cf. Mt 4,1-11) cuenta que Jesús, después, del bautismo en el río Jordán, “fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo” (v. 1). Se prepara para comenzar su misión de anunciador del Reino de los Cielos y, como Moisés y Elías (cf. Ex 24:18; 1 Reyes 19:8), lo hace con un ayuno de cuarenta días. Entra en “Cuaresma”

Al final de este período de ayuno, el tentador, el diablo, irrumpe, intenta tres veces poner en dificultad a Jesús. La primera tentación se basa en el hecho de que Jesús tiene hambre, y le sugiere: “Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” (v. 3). Un desafío, pero la respuesta de Jesús es clara. Está escrito: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que salga de la boca de Dios”. (4,4). Se refiere a Moisés, cuando le recuerda al pueblo el largo camino realizado en el desierto, en el que aprendió que su vida depende de la Palabra de Dios (cf. Dt 8, 3).

En el segundo intento (vv. 5-6) el diablo se vuelve más astuto, citando también él la Sagrada Escritura. La estrategia es clara: si tu tienes tanta confianza en el poder de Dios, entonces experiméntala, ya que la propia Escritura afirma que será socorrido por los ángeles (v. 6). Pero incluso en este caso Jesús no que se deja confundir, porque el que cree sabe que a Dios no se le pone a prueba, sino que se confía en su bondad. Por lo tanto, a las palabras de la Biblia, interpretadas instrumentalmente por satanás, Jesús responde con otra cita: “También está escrito: ‘No tentarás al Señor tu Dios’”. (v. 7).

Finalmente, el tercer intento (vv. 8-9) revela el verdadero pensamiento del diablo: porque la venida del Reino de los Cielos  marca el comienzo de su derrota, el Maligno querría desviar a Jesús de llevar a cumplimiento su misión, ofreciéndole una perspectiva del mesianismo político. Pero Jesús rechaza la idolatría del poder y de la gloria humana y, al final, expulsa al tentador diciéndole: “¡Vete, Satanás! Porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás: y sólo a Él rendirás culto” (v.10). Y en este punto, con Jesús, fiel al mandato del Padre, se acercaron los ángeles para servirlo (véase el v. 11).

Esto nos enseña una cosa: Jesús no dialoga con el diablo, Jesús responde al diablo  con la Palabra de Dios, no con su palabra y en la tentación, muchas veces nosotros comenzamos a dialogar con la tentación, a dialogar con el diablo: “sí, yo puedo hacer esto… pero luego me confieso, puedo hacer esto y lo otro”, pero no, dialogar con el diablo. Jesús hace dos cosas con el diablo: lo expulsa o como en este caso responde, con la Palabra de Dios. Estén atentos: jamás dialoguen con la tentación, jamás dialoguen con el diablo

También hoy Satanás irrumpe en la vida de las personas para tentarlas con sus propuestas tentadoras; mezcla la suya con las muchas voces que tratan de domar la conciencia. Desde muchas partes llegan mensajes que invitan a “dejarse tentar” para experimentar el placer de la transgresión. La experiencia de Jesús nos enseña que la tentación es el intento de ir por caminos alternativos a aquellos de Dios: “haz esto, haz lo otro, no te preocupes, luego Dios te perdona!, un día de alegría de gozo, tómalo…” – “¡Pero es un pecado!” – “No, no es nada”. Caminos alternativos que nos dan la sensación de autosuficiencia, del disfrute de la vida como un fin en sí mismo. Pero todo esto es ilusorio: pronto nos damos cuenta de que cuanto más nos alejamos de Dios, más nos sentimos indefensos e impotentes ante los grandes problemas de la existencia.

Que la Virgen María, la Madre de Aquel que aplastó la cabeza de la serpiente, nos ayude en este Tiempo de Cuaresma para estar alerta ante la tentación, a no someternos a ningún ídolo de este mundo, para seguir a Jesús en la lucha contra el mal; y así  nosotros también seremos victoriosos como Jesús.

Fuente : https://es.zenit.org/articles/angelus-jesus-no-dialoga-con-el-diablo/

EDD. martes 03 de marzo de 2020.

Hoy, martes, 3 de marzo de 2020

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (55,10-11):

ESTO dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 33,4-5.6-7.16-17.18-19

R/.
El Señor libra de sus angustias a los justos

V/. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

V/. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

V/. Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R/.

V/. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,7-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Edgardo Guzmán, cmf

Queridos amigos y amigas:

El profeta Isaías en la primera lectura de hoy nos invita a no perder nuestra confianza en la Palabra de Dios. Porque no es letra muerta, es Palabra viva y vivificante, capaz de realizar lo que anuncia. La Palabra de Dios es eficaz, tiene una fuerza performativa, es capaz de alcanzar su objetivo. Como la lluvia y la nieve que no vuelven al cielo sino después de empapar la tierra. A veces nos puede parecer que Dios está ausente, que no dice nada, que está en silencio, pero en esa aparente ausencia es cuando nos habla y se hace visible.

El capítulo 55 del libro de Isaías, texto que estamos reflexionando, se ubica al final de una sección de distintos oráculos donde se retoman los temas como el retorno a la tierra prometida, la salvación, la potencia de la Palabra de Dios. El profeta es llamado para dar esperanza a un pueblo que está en crisis porque se encuentra en el exilio. Esta experiencia pone a prueba la promesa de Dios. Isaías hace un llamado a la esperanza en la Palabra de Dios a saber confiar y esperar en sus promesas liberadoras.

Este tiempo de Cuaresma es un tiempo propicio para redescubrir la centralidad de la Palabra en nuestra experiencia cristiana. Jesús es la Palabra encarnada del Padre, es el pan que nos da vida. Dios al darnos a su Hijo, nos da su Palabra y en ella nos entrega el Espíritu. Por eso, con insistencia se nos pide durante este tiempo de preparación a la Pascua acompasar nuestra vida al ritmo de la Palabra de la Dios. Estamos invitados hacer una “lectura creyente” de la Biblia, para no quedarnos solo en la letra del texto, sino para alcanzar la voz de Dios que nos habla.

En el Evangelio se nos presenta la oración del Padrenuestro en la versión de Mateo, que se ubica en el “Sermón de la Montaña”. Se introduce con una especie de catequesis sobre los modos de oración. Jesús al enseñar a sus discípulos la oración del Padrenuestro no les está dando una fórmula mágica para recitar de memoria. Jesús les está transmitiendo su propia experiencia de Dios. Lo que fue central y decisivo en su vida: la experiencia de un Dios Padre, Abbá. «Así lo capta en sus noches de oración y así lo vive a lo largo del día». Vive a Dios como un padre cercano, lleno de bondad y compasión que hace salir su sol sobre buenos y malos, que se da a conocer a los pequeños, defiende a sus pobres, cura a los enfermos y busca a los perdidos. Lo llamaba con una expresión poco habitual en su tiempo: Abbá, «Padre mío querido».

El Padrenuestro no es solo una oración para recitar de forma mecánica e inconsciente. Es ante todo la invitación hacer una experiencia de Dios. En esta breve oración se condensa lo más íntimo de la experiencia de Jesús, su fe en el Reino de Dios y el anhelo de la transformación de nuestro mundo. Desde las primeras generaciones cristianas se adoptó esta oración como el mejor signo de identidad, propio de los seguidores de Jesús. Es una súplica llena de confianza al Padre querido, que reúne dos grandes anhelos centrados en Dios: «Santificado sea tu nombre. Venga tu Reino» y tres grandes gritos de petición centrados en las necesidades básica del ser humano: «danos pan», «perdona nuestras deudas», «no nos dejes caer en la tentación». Podríamos decir que el Padrenuestro no es solo una oración para ser rezada, sino sobre todo para ser vivida. ¿Qué lugar le doy a la Palabra de Dios en mi vida? ¿Soy capaz de captar el corazón del Padrenuestro?

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

Fuente. : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Pascua del Hermano José Antonio Sierra Aragón

El 1° de marzo a la una de la mañana, Primer Domingo deCuaresma, a consecuencia de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fallecióen la fraternidad capuchina de Santiago, nuestro hermano José AntonioSierra Aragón, a la edad de 83 años.

La Misa de Exequias se celebrará el martes 3 de marzo a las 11 horas en la Iglesia conventual San Antonio de Padua Capuchinos, calle Catedral 2345, Santiago. A continuación, se realizarán sus funerales en el Cementerio General de Santiago, acceso por Avenida La Paz.

Damos gracias al Buen Padre Dios por todos los dones y carismas que regaló a nuestro hermano José Antonio, con los cuales él pudo ayudar a tantas personas.

Hermano José Antonio, que goces de la alegría y de lavida junto a Jesús resucitado.

hermano José Antonio Sierra Aragón