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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. sábado 19 de noviembre de 2022

Hoy, sábado, 19 de noviembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (11,4-12):

Me fue dicho a mí, Juan:
«Aquí están dos testigos míos, estos son los dos olivos y los dos candelabros que están ante el Señor de la tierra. Y si alguien quiere hacerles daño, sale un fuego de su boca y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, es necesario que muera de esa manera. Estos tienen el poder de cerrar el cielo, para que no caiga lluvia durante los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas siempre que quieran.
Y cuando hayan terminado su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres yacerán en la plaza de la gran ciudad, que se llama espiritualmente Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado. Y gentes de los pueblos, tribus, lenguas y naciones contemplan sus cadáveres durante tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en un sepulcro. Y los habitantes de la tierra se alegran por ellos y se regocijan y se enviarán regalos unos a otros, porque los dos profetas fueron un tormento para los habitantes de la tierra».
Y después de tres días y medio, un espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos, y se pusieron de pie, y un gran temor cayó sobre quienes los contemplaban. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía:
«Subid aquí».
Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos se quedaron mirándolos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 143,1.2.9-10

R/.
¡Bendito el Señor, mi alcázar!

V/. Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea. R/.

V/. Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos. R/.

V/. Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (20,27-40):

En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y preguntaron a Jesús:
«Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer».
Jesús les dijo:
«En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección.
Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos».
Intervinieron unos escribas:
«Bien dicho, Maestro».
Y ya no se atrevían a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

¿Dónde está la voz de la mujer?

En el caso hipotético (que no era hipotético en absoluto, dada la práctica de entonces) que los fariseos llevaron ante Jesús para debatir la cuestión de la resurrección, falta un elemento: ¿Dónde está la voz de la mujer en la historia? Mientras que la ley ordenaba que la mujer se casara con los hermanos del marido muerto uno tras otro, no encontramos ninguna disposición que permita escuchar la voz de la mujer, cómo se sentía ante las sucesivas muertes de sus maridos y si deseaba continuar con la práctica. Es como si ella fuera una entidad muerta ya sin resurrección a la vista. Es necesario aplicar lo que Jesús dice hoy -que Dios es el Dios de los vivos- tanto a la vida después de la muerte como a la vida antes de la muerte, para insuflar vida a los silenciados por la sociedad.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 18 de noviembre de 2022

Hoy, viernes, 18 de noviembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (10,8-11):

Yo, Juan, escuché la voz del cielo que se puso a hablarme de nuevo diciendo:
«Ve a tomar el librito abierto de la mano del ángel que está de pie sobre el mar y la tierra».
Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dice:
«Toma y devóralo; te amargará en el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel».
Tomé el librito de mano del ángel y lo devoré; en mi boca sabía dulce como la miel, pero, cuando lo comí, mi vientre se llenó de amargor.
Y me dicen:
«Es preciso que profetices de nuevo sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reinos».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 118,14.24.72.103.111.131

R/.
¡Qué dulce al paladar tu promesa, Señor!

V/. Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R/.

V/. Tus preceptos son mi delicia,
tus enseñanzas son mis consejeros. R/.

V/. Más estimo yo la ley de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R/.

V/. ¡Qué dulce al paladar tu promesa:
más que miel en la boca! R/.

V/. Tus preceptos son mi herencia perpetua,
la alegría de mi corazón. R/.

V/. Abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamientos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,45-48):

EN aquel tiempo, Jesús entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles:
«Escrito está: “Mi casa será casa de oración”; pero vosotros la habéis hecho una “cueva de bandidos”».
Todos los días enseñaba en el templo.
Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él, pero no sabían qué hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de él, escuchándolo.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Colgando y alimentándose de la Palabra

Jesús habló, y la gente «se aferró a sus palabras», dice Lucas. A Juan, en sus visiones, se le pidió que tomara y comiera el libro, la «palabra». Y, esto es lo que debemos hacer también nosotros: aferrarnos a la palabra, a tiempo y fuera de tiempo; y alimentarnos de ella como el pan de cada día, día tras día. Dei Verbum, la constitución dogmática sobre la revelación divina del Concilio Vaticano II, termina con un sueño y una oración similares:

«A través de la lectura y el estudio de los libros sagrados ‘la palabra de Dios puede difundirse rápidamente y ser glorificada’ y el tesoro de la revelación, confiado a la Iglesia, puede llenar cada vez más el corazón de los hombres. Así como la vida de la Iglesia se fortalece mediante la celebración más frecuente del misterio eucarístico, de manera similar podemos esperar un nuevo estímulo para la vida del Espíritu a partir de una creciente reverencia por la palabra de Dios, que ‘dura para siempre’.»

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 17 de noviembre de 2022

Hoy, jueves, 17 de noviembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (5,1-10):

Yo, Juan, vi en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. Y vi a un ángel poderoso, que pregonaba en alta voz:
«¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?».
Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirarlo. Yo lloraba mucho, porque no se había encontrado a nadie digno de abrir el libro y de mirarlo. Pero uno de los ancianos me dijo:
«Deja de llorar; pues ha vencido el león de la tribu de Judá, el retoño de David, y es capaz de abrir el libro y sus siete sellos».
Y vi en medio del trono y de los cuatro vivientes, y en medio de los ancianos, a un Cordero de pie, como degollado; tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados a toda la tierra. Se acercó para recibir el libro de la mano derecha del que está sentado en el trono.
Cuando recibió el libro, los cuatro vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante el Cordero; tenían cítaras y copas de oro llenas de perfume, que son las oraciones de los santos. Y cantan un cántico nuevo:
«Eres digno de recibir el libro
y de abrir sus sellos,
porque fuiste degollado, y con tu sangre
has adquirido para Dios
hombres de toda tribu,
lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinarán sobre la tierra».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/.
R/ Has hecho de nosotros para nuestro Dios un reino de sacerdotes.

O bien:

Aleluya

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

V/. Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

V/. Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,41-44):

En aquel tiempo, aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró sobre ella, mientras decía:
«Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos.
Pues vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco de todos lados, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el tiempo de tu visita».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

De las lágrimas a la esperanza

Las lecturas de hoy están llenas de lágrimas. Juan llora al darse cuenta de que ningún ser humano es digno de abrir los rollos y romper los sellos. Tras su entrada triunfal en la ciudad de Jerusalén, Jesús se detiene un momento y llora por el destino de la ciudad, provocado por su incapacidad de discernir los caminos de Dios. Cuando uno mira alrededor del mundo y ve las muchas atrocidades humanas que ocurren, sólo puede derramar lágrimas por la dureza de corazón de la humanidad. Uno se pregunta si es posible una transformación. Sin embargo, los que tienen fe nunca pueden perder la esperanza. Como Juan comprendió pronto, había, en efecto, alguien digno de abrir el Libro: El Cordero que fue sacrificado, pero que está vivo y en pie. Jesús, habiendo derramado lágrimas, pronto abriría las puertas de la salvación no sólo para Jerusalén, sino para todo el mundo: para cualquier persona dispuesta a creer en él. Esta es la esperanza que debe mantenernos en pie incluso cuando luchamos contra la oscuridad.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 16 de noviembre de 2022.

Hoy, miércoles, 16 de noviembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (4,1-11):

Yo, Juan, miré y vi una puerta abierta en el cielo; y aquella primera voz, como de trompeta, que oí hablando conmigo, decía:
«Sube aquí y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto».
Enseguida fui arrebatado en espíritu. Vi un trono puesto en el cielo, y sobre el trono uno sentado. El que estaba sentado en el trono era de aspecto semejante a una piedra de diamante y cornalina, y había un arco iris alrededor del trono de aspecto semejante a una esmeralda.
Y alrededor del trono había otros veinticuatro tronos, y sobre los tronos veinticuatro ancianos sentados, vestidos con vestiduras blancas y con coronas de oro sobre sus cabezas. Y del trono salen relámpagos, voces y truenos; y siete lámparas de fuego están ardiendo delante del trono, que son los siete espíritus de Dios, y delante del trono como un mar transparente, semejante al cristal.
Y en medio del trono y a su alrededor, había cuatro vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás. El primer viviente era semejante a un león, el segundo a un toro, el tercero tenía cara como de hombre, y el cuarto viviente era semejante a un águila en vuelo. Los cuatro vivientes, cada uno con seis alas, estaban llenos de ojos por fuera y por dentro. Día y noche cantan sin pausa:
«Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso; el que era y es y ha de venir».

Cada vez que los vivientes dan gloria y honor y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran ante el que está sentado en el trono, adoran al que vive por los siglos de los siglos y arrojan sus coronas ante el trono diciendo:
«Eres digno, Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 150,1-2.3-4.5

R/.
Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso.

V/. Alabad al Señor en su templo,
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza. R/.

V/. Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras;
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas. R/.

V/. Alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,11-28):

EN aquel tiempo, Jesús dijo una parábola, porque estaba él cerca de Jerusalén y pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse enseguida.
Dijo, pues:
«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.
Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles:
“Negociad mientras vuelvo”.
Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo:
“No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros”.
Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.
El primero se presentó y dijo:
“Señor, tu mina ha producido diez”.

Él le dijo:
“Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.
El segundo llegó y dijo:
“Tu mina, señor, ha rendido cinco”.
A ese le dijo también:
“Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.
El otro llegó y dijo:
“Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.
Él le dijo:
“Por tu boca te juzgo, siervo malo. ¿Conque sabías que soy exigente, que retiro lo que no he depositado y siego lo que no he sembrado? Pues ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses”.
Entonces dijo a los presentes:
“Quitadle a este la mina y dádsela al que tiene diez minas”.
Le dijeron:
“Señor, ya tiene diez minas”.
Os digo: “Al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y en cuanto a esos enemigos míos, que no querían que llegase a reinar sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia”».
Dicho esto, caminaba delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Talentos desperdiciados

«¿Cuál es el lugar más rico de la tierra?», preguntó el Gurú. Los discípulos nombraron varias ciudades de la tierra. El Gurú descartó todas sus respuestas y dijo: «El lugar más rico de la tierra es el cementerio. Allí yacen enterrados muchos ricos talentos y posibilidades nunca realizadas». ¡Qué verdad! Dios envía a cada niño con maravillosos potenciales; pero ¡cuántos de ellos se realizan! Permanecen sin realizar debido a muchas razones, aunque no todas son culpa del individuo. No damos a nuestros hijos fe en los talentos que Dios les ha dado; los tachamos de inadecuados por su nacimiento, clase, sexo, raza, color, etc. A veces les imponemos nuestros sueños incumplidos, expulsando los suyos propios. Supongo que al final del día, seremos responsables no sólo de no realizar los talentos que se nos han dado, sino también de no ayudar a los que nos rodean a convertirse en quienes están destinados a ser.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 15 de noviembre de 2022.

Hoy, martes, 15 de noviembre de 2022

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (3,1-6.14-22):

Yo, Juan, escuché al Señor que me decía:
«Escribe al ángel de la Iglesia en Sardes:
“Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tus obras, tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto. Sé vigilante y reanima lo que te queda y que estaba a punto de morir, pues no he encontrado tus obras perfectas delante de mi Dios. Acuérdate de cómo has recibido y escuchado mi palabra, y guárdala y conviértete. Si no vigilas, vendré como ladrón y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes en Sardes unas cuantas personas que no han manchado sus vestiduras, y pasearán conmigo en blancas vestiduras, porque son dignos.
El vencedor será vestido de blancas vestiduras, no borraré su nombre del libro de la vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.
Escribe al ángel de la Iglesia en Laodicea:

“Esto dice el Amén, el testigo fiel y veraz, el principio de la creación de Dios. Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio, ni frío ni caliente, estoy a punto de vomitarte de mi boca. Porque dices: ‘Yo soy rico, me he enriquecido, y no tengo necesidad de nada’; y no sabes que tú eres desgraciado, digno de lástima, pobre, ciego y desnudo. Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas; y vestiduras blancas para que te vistas y no aparezca la vergüenza de tu desnudez; y colirio para untarte los ojos a fin de que veas. Yo, a cuantos amo, reprendo y corrijo; ten, pues, celo y conviértete. Mira, estoy de pie a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.
Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.
El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 14,2-3ab.3cd-4ab.5

R/.
Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono.

V/. El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R/.

V/. El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino.
El que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R/.

V/. El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,1-10):

En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad.
En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo:
«Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa».
Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban diciendo:
«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador».
Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor:
«Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Jesús le dijo:
«Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Paulson Veliyannoor, CMF

Apartarse de los demás

Zaqueo estaba ansioso por ver a Jesús, pero no podía hacerlo debido a la multitud. Así que tuvo que subirse a un árbol y vislumbrar a Jesús. El resto es historia. Formar parte de una multitud nos ayuda a sentirnos uno con los demás y a formar parte de una realidad mayor. Sin embargo, también puede impedirnos un encuentro personal. Las multitudes pueden ser manipuladoras y conducir al «pensamiento de grupo», impidiéndonos una verdadera visión de la realidad. Esto también puede aplicarse a las cuestiones de fe. Aunque es esencial y útil formar parte de un grupo, también es necesario tomarse un «tiempo libre» para dedicarlo a la oración, la reflexión y el encuentro personales. Hay que encontrar a Dios tanto en la comunidad como en la cámara sagrada del alma. ¿Qué tan difícil ha sido para ti retirarte del ajetreado mundo de tu vida y pasar algún tiempo -un día o una semana- a solas con el Solo?

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 14 de noviembre de 2022

Hoy, lunes, 14 de noviembre de 2022

Primera lectura

Comienzo del libro del Apocalipsis (1,1-4;2,1-5a):

Revelación de Jesucristo, que Dios le encargó mostrar a sus siervos acerca de lo que tiene que suceder pronto. La dio a conocer enviando su ángel a su siervo Juan, el cual fue testigo de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo de todo cuanto vio. Bienaventurado el que lee, y los que escuchan las palabras de esta profecía, y guardan lo que en ella está escrito, porque el tiempo está cerca.
Juan a las siete iglesias de Asia:
«Gracia y paz a vosotros
de parte del que es, el que era y ha de venir;
de parte de los siete Espíritus que están ante su Trono».
Escuché al Señor que me decía:
Escribe al ángel de la Iglesia en Éfeso:
«Esto dice el que tiene las siete estrellas en su derecha, el que camina en medio de los siete candelabros de oro. Conozco tus obras, tu fatiga, tu perseverancia, que no puedes soportar a los malvados, y que has puesto a prueba a los que se llaman apóstoles, pero no lo son, y has descubierto que son mentirosos. Tienes perseverancia y has sufrido por mi nombre y no has desfallecido. Pero tengo contra ti que has abandonado tu amor primero. Acuérdate, pues, de dónde has caído, conviértete y haz las obras primeras».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 1,1-2.3.4.6

R/.
Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida.

V/. Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R/.

V/. Será como un árbol,
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R/.

V/. No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (18,35-43):

Cuando se acercaba Jesús a Jericó, había un ciego sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntaba qué era aquello; y le informaron:
«Pasa Jesús el Nazareno».
Entonces empezó a gritar:
«¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!».
Los que iban delante lo regañaban para que se callara, pero él gritaba más fuerte:
«Hijo de David, ten compasión de mí!».
Jesús se paró y mandó que se lo trajeran.
Cuando estuvo cerca, le preguntó:
«¿Qué quieres que haga por ti?».
Él dijo:
«Señor, que recobre la vista».
Jesús le dijo:
«Recobra la vista, tu fe te ha salvado».
Y enseguida recobró la vista y lo seguía, glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alabó a Dios.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN ;

Paulson Veliyannoor, CMF

El fuego del primer amor

De dioses y hombres es una película francesa ganadora del Gran Premio que narra la historia real del asesinato de siete monjes trapenses franceses (ahora beatificados) en Argelia en 1996. En una escena encantadora, una chica del pueblo pregunta al hermano Luke si alguna vez estuvo enamorado. Luke responde: «Sí, varias veces… Y luego encontré otro amor aún más grande, y respondí a ese amor». Con una pequeña pausa añade: «Ya ha pasado un tiempo, más de sesenta años». Todos podemos relacionarnos con eso en nuestro amor a Dios. Piensa en el momento en que te enamoraste por primera vez de Dios. Para algunos, fue de repente; para otros, un despertar gradual del amor. Pero ahora, han pasado años, incluso décadas. ¿Cómo ha sido ese fuego? «Habéis perdido vuestro primer amor», así se queja el Señor contra la Iglesia de Éfeso. ¿Y nosotros? ¿Se ha apagado el fuego en las luchas cotidianas y el aburrimiento de nuestra vida? ¿Qué podemos hacer para recuperar ese primer amor?

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 13 de noviembre de 2022.

DOMINGO XXXIII DEL AÑO. 

Malaquías 3,19-20: Se anuncia el “Día del Señor”, es decir, la intervención del Señor en la historia que tiene doble fin: purificar y salvar. 

2Tesalonicenses 3,6-12: Ante un falso aviso de la pronta venida del Señor el Apóstol reprende la ociosidad de algunos que vienen a ser una carga para la comunidad. Y da pautas de cómo vivir. 

Lucas 21,5-19: Discurso escatológico sobre el futuro del templo y los discípulos. Exhorta a la constancia en medio de la tribulación. 

1.- Se habla del “Día del Señor”. Viene a ser una expresión técnica que quiere indicar la intervención de Dios en favor de su Pueblo o del oprimido: día de castigo para el opresor, de gozo y alegría para los que aman a Dios. Es la consumación del Reino de Dios con un lenguaje muy lleno de símbolos, los que no se deben entender y aplicar al pie de la letra. Con este estilo de lenguaje la Sagrada Escritura describe las intervenciones de Dios. El salmo 117, por ejemplo, dice: “Este es el Día en que actuó el Señor”, refiriéndose a la Pascua, la liberación de la esclavitud en Egipto. Para nosotros el “Día del Señor” es la Resurrección del Señor, cuando Dios intervino en favor de su Hijo muerto por nosotros.  Por eso al primer día de la semana lo llamamos “Domingo”, que viene del latín: “dies dominica” = Día del Señor. 

El Señor siempre está interviniendo. Yo diría que cada uno tiene su “Día del Señor”, su “Kairós” o tiempo de gracia, en el que Dios interviene para nuestro bien. 

2.- En esto se basa nuestra fe y esperanza: en la intervención de Dios. Fe y esperanza que no es para infundir ni miedo, ni menosprecio por el tiempo presente. La expectativa “inminente” del Día del Señor hizo que muchos se cruzaran de brazos y menospreciaran el trabajo. Pero lo que enseña la carta es lo contrario. El cristiano, motivado por la certeza del Día del Señor, debe asumir con mayor responsabilidad su aporte creativo al futuro de la sociedad, al cuidado de la “Casa común”. La amonestación es clara y dura: “El que no quiere trabajar, que no coma”. Es como si dijera: Si creen que la inminente venida del Señor les exime de trabajar, también les debe eximir de comer. ¡Y cuidado que andan por ahí sectas con estas ideas! 

3.- Vivimos tiempos difíciles, tiempos de modernidad, en el que, al parecer, la sociedad se ha liberado de la tiranía de la religión y de las iglesias. Ya no sirve creer en Dios, porque todo se explica con la ciencia. Las iglesias nada tienen que hacer, ya que ahora es el Estado el que ordena todo, regula todo. El ser humano se basta a sí mismo.  Este pensamiento que se ha ido imponiendo en todas partes asusta a la gente timorata, al creyente.  Las instituciones que parecían referentes morales para la sociedad se han resquebrajado. Los sistemas ideológicos que prometía un mundo mejor se han viciado y suscitan decepción. Esta es una triste realidad. Ya nada es estable, todo es relativo; cada uno tiene su propio código moral. Ante esta situación algunos buscan refugio en instituciones que brindan aparente seguridad, como pueden ser Movimientos políticos o religiosos de carácter más bien conservador, en los que todo está normado, asegurado.  Otros optan sin más por negar a Dios y negar lo trascendente: ateísmo, agnosticismo, etc. 

4.- Pero no. El Señor una vez más nos sale al paso.

Los judíos pensaban que el Templo y Jerusalén eran indestructibles, ya que ahí moraba Dios. ¿Qué dice Jesús? “Un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”. Y de esto lo acusaron ante el Sanedrín (Cfr. Mateo 26,61).  No sólo anuncia la destrucción del Templo, sino también la persecución que tendrán que padecer sus discípulos. Pero nos advierte a que seamos constantes y estemos muy despiertos, que no nos dejemos amedrentar ni engañar. De la persecución la comunidad siempre sale fortalecida. Lejos, pues, de nosotros el temor, el buscar refugios donde no los hay. Nada es absoluto. Al contrario, fortalecidos podemos decir: “Griten con gozo delante del Señor, porque viene a gobernar la tierra”. Bien podemos decir también nosotros aquí hoy reunidos: ¡Este es el Día en que actuó el Señor! aquí en la Eucaristía. Por eso damos gracias. 

Hermano Pastor Salvo Beas.