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Autor: Patricio Osiadacz

EDD. lunes 30 de enero de 2023.

Hoy, lunes, 30 de enero de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (11,32-40):

HERMANOS:
¿Para qué seguir? No me da tiempo de referir la historia de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas; estos, por fe, conquistaron reinos, administraron justicia, vieron promesas cumplidas, cerraron fauces de leones, apagaron hogueras voraces, esquivaron el filo de la espada, se curaron de enfermedades, fueron valientes en la guerra, rechazaron ejércitos extranjeros; hubo mujeres que recobraron resucitados a sus muertos.
Pero otros fueron torturados hasta la muerte, rechazando el rescate, para obtener una resurrección mejor. Otros pasaron por la prueba de las burlas y los azotes, de las cadenas y la cárcel; los apedrearon, los aserraron, murieron a espada, rodaron por el mundo vestidos con pieles de oveja y de cabra, faltos de todo, oprimidos, maltratados —el mundo no era digno de ellos—, vagabundos por desiertos y montañas, por grutas y cavernas de la tierra.
Y todos estos, aun acreditados por su fe, no consiguieron lo prometido, porque Dios tenía preparado algo mejor a favor nuestro, para que ellos no llegaran sin nosotros a la perfección.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 30,20.21.22.23.24

R/.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en en Señor

V/. Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para los que te temen,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. R/.

V/. En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas;
los ocultas en tu tabernáculo,
frente a las lenguas pendencieras. R/.

V/. Bendito sea el Señor, que ha hecho por mí
prodigios de misericordia
en la ciudad amurallada. R/.

V/. Yo decía en mi ansiedad:
«Me has arrojado de tu vista»;
pero tú escuchaste mi voz suplicante
cuando yo te gritaba. R/.

V/. Amad al Señor, fieles suyos;
el Señor guarda a sus leales,
y a los soberbios los paga con creces. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (5,1-20):

EN aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, de entre los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo. Y es que vivía entre los sepulcros; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para dominarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó con voz potente:
«¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo?
Por Dios te lo pido, no me atormentes».
Porque Jesús le estaba diciendo:
«Espíritu inmundo, sal de este hombre».
Y le preguntó:
«Cómo te llamas?».
Él respondió:
«Me llamo Legión, porque somos muchos».
Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.
Había cerca una gran piara de cerdos paciendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaron:
«Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos».

El se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al mar y se ahogó en el mar.
Los porquerizos huyeron y dieron la noticia en la ciudad y en los campos. Y la gente fue a ver qué había pasado.
Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio. Y se asustaron.
Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos. Ellos le rogaban que se marchase de su comarca.
Mientras se embarcaba, el que había estado poseído por el demonio le pidió que le permitiese estar con él. Pero no se lo permitió, sino que le dijo:
«Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido misericordia de ti».
El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos y amigas:

Hoy Jesús se nos presenta de nuevo como liberador. Desde la fuerza del Reino es capaz de enfrentarse a la furia de un endemoniado, que tiene atrapado a un hombre. Este encuentro de Jesús revela la situación del mundo, de nuestro mundo. Todos sabemos que vivimos bajo la amenaza de la guerra, de la muerte, del hambre… de tantos signos de alineación y muerte.

La situación es difícil, pero sabemos y creemos que el poder del Hijo de Dios, supera a toda fuerza del mal. Sabemos y creemos que es el único que nos puede hacer recobrar la paz interior, el dominio de nosotros mismos y la dignidad humana, como al endemoniado nos puede hacer que aparezcamos sentados, vestidos y en sano juicio.

Nosotros en nuestra vida tenemos que ser presencia viva de la fuerza liberadora de Jesús, no debemos dejarnos atrapar por los signos de muerte, tenemos que ser fuertes y valientes de corazón. Para ello no dejemos pasar las oportunidades de ayudar a otro, esté cerca o lejos; de protestar y manifestar nuestra oposición a las guerras; de luchar por el bienestar de todos; de practicar la justicia; de atender al enfermo….

Y no dudemos que la fuerza liberadora realizada por Jesús a través de nuestras vidas ayudará renovar nuestro viejo mundo, además la fe nos proporciona la fortaleza para afrontar las más variadas circunstancias, porque sabemos que Dios tiene preparado algo mejor para nosotros.

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. domingo 29 de enero de 2023

Hoy, domingo, 29 de enero de 2023

Primera lectura

Lectura de la profecía de Sofonías (2,3;3,12-13):

BUSCAD al Señor los humildes de la tierra,
los que practican su derecho,
buscad la justicia, buscad la humildad,
quizá podáis resguardaros
el día de la ira del Señor.
Dejaré en ti un resto,
un pueblo humilde y pobre
que buscará refugio en el nombre del Señor.
El resto de Israel no hará más el mal,
no mentirá ni habrá engaño en su boca.
Pastarán y descansarán,
y no habrá quien los inquiete.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/.
Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sion, de edad en edad. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,26-31):

FIJAOS en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos
aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12a):

EN aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN «

SINFONIA DE UN MUNDO NUEVO

Ya puede cambiar la Historia, avanzar la técnica, alterarse las fronteras, inventarse nuevas  dietas, variar los regímenes políticos de nuestro mundo…: Los hombres de todos los tiempos han buscado y buscarán la felicidad. Cuanto más duradera, mejor. En esto no hay cambios. Y la buscan por muchos caminos. Pero ¡hay tantos que no la encuentran, y que parece que no tienen derecho a ser felices! Se diría que la mala suerte y la desgracia se han cebado con ellos, y que les ha tocado «el gordo» de la amargura y la desolación. ¿Es que la felicidad es solo para algunos?

ESTRIBILLOS PARA SER FELICES A MEDIAS

Vaya. ¿Cómo se puede ser feliz? Nos suelen decir:  

         – Procura mantenerte siempre joven, en forma, con aspecto agradable y despertando la admiración de los que te rodean. Que no te falte el gym, o la bicicleta estática, y una buena dieta… Cuidar la salud es necesario, claro. Pero la clave de la felicidad no está en lo exteroir.
         – Gasta lo que puedas. Sal de compras, o usa las mágicas ofertas de internet, o usa nuestra aplicación para conseguir grandes descuentos, reventamos los precios, aprovecha nuestras increíbles rebajas… Si no tienes dinero, pide un adelanto, o un crédito, o te retrasamos el pago… ¿Por qué no renuevas tu armario?, no puedes volver a ponerte «eso». Pero nunca estamos satisfechos por mucho que «invirtamos».

Ama. Es verdad que el amor, la familia, las amistades… nos ofrecen impagables y encantadores momentos. Que los auténticos encuentros nos llenan, y los necesitamos: son momentos de felicidad. Porque es terrible la soledad del corazón, aun cuando tengamos gente alrededor. Al corazón no lo llena cualquier cosa. Y lo que no se cuida con delicadeza y constancia se acaba quedando vacío, y ya no aporta nada.  Por eso a veces caemos en la tentación de «nuevas experiencias», de enredarnos en relaciones tóxicas, o a sabiendas pasajeras, sin compromiso, para pasarlo bien… En todo caso, los momentos de felicidad, aunque sean muchos… son… momentos. No podemos confundirlos con la felicidad que anhela nuestro corazón.

¿Felices?
         – Nos dicen y nos decimos que lo importante es triunfar en la vida. – Hijo: estudia una buena carrera (los que pueden permitírselo, claro) y búscate un buen puesto de trabajo… Y ¡serás feliz!  –Pero papá: si ya he estudiado una carrera y he hecho dos masters, domino dos idiomas y no encuentro nada… O son trabajos con los que no puedo marcharme de casa… ¿En el extranjero?
El papá (o la mamá) se queda con la boca abierta sin saber qué decir.

¿Felicidad?
         – Ya sabes lo que dice aquella jota: «A vivir que son dos días, y a los cien años todos calvos».  Así que voy de fiesta en fiesta, de movida en movida, de tienda en tienda, de concierto en concierto, de pareja en pareja, de flor en flor… Claro, que en cuanto viene un momento de silencio, en cuanto se presentan los problemas reales de la vida, (siempre tan inoportunos)… Lo de la calvicie a los cien años está muy bien: pero hasta que lleguen… hay que sobrevivir cada día, y los días son más de dos…
         – Más estribillos: «Si quieres la paz… prepárate para la guerra». Porque guerras… no faltan en nuestro planeta, con todas sus consecuencias… aunque sean guerras lejanas… Hay que invertir en armas, hay que fabricarlas (son una buena fuente de ingresos y dan puestos de trabajo) y luego ¡usarlas o venderlas!. 

También a nivel personal nos armamos hasta los dientes: de entrada ¡cuidado, y no te me acerques demasiado!. Cuánta agresividad en el ambiente, cuánta polarización, cuánta falta de diálogo… Acabamos pareciendo erizos llenos de pinchos para con los que no nos interesan por la razón que sea. Y nos hacemos daño nosotros y (sobre todo) se lo hacemos a otros.

UNA NUEVA PARTITURA

El Maestro se «mudó» a nuestra tierra, y se encontró con la «orquesta» del mundo bastante desafinada. Cada instrumento había cogido «el tono» que le había dado la gana, e interpretaba la partitura que más le apetecía. ¡Todo ruido! Poco a poco los «músicos» se habían ido acostumbrando a que «sonara así», y hasta se olvidaron que podría «sonar bien», de otra manera. Se han olvidado de cómo se afinan y acompasan los «instrumentos». Y se multiplican los «directores» de orquesta, cada uno con «su tema», aumentando el «desconcierto» (nunca mejor dicho).Y el Maestro se ha dicho a sí mismo:¡Que no! ¡Que así no podemos seguir! 
            Este «desafine general» se parece tanto a aquel que se produjo ya en Egipto en tiempos del Faraón, que también se había metido a director de la «Orquesta de Israel», y de otros «Coros Internacionales», convirtiéndolos en su Orquesta de Cámara particular. Todos los faraones hacen lo mismo. Y en todas las épocas hay «faraones». Y a menudo varios a la vez.
                Al echar un vistazo a los encargados de cada grupo de voces y cuerdas (los Sacerdotes, Legisladores, Gobernantes y Políticos…) los han encontrado bastante «des-concertados»: Los unos se han metido en sus templos y se han dedicado a las liturgias y las disquisiciones teológicas y las condenas y exclusiones. Los otros parece que legislan más pensando en sí mismos que en el bien y la justicia para las gentes.  Y los pobres, los enfermos, los parados en las plazas de todos los pueblos, los niños, las mujeres… ¡qué solos y qué desesperanzados! Espectadores de la última fila del patio de butacas, con la consigna de que se estén callados. ¿Qué hacer? 

              Algo había intentado ya su admirado Juan Bautista (como otros muchos Mensajeros antes que él), con escasos resultados. Había gritado: «Arrepentíos, que está cerca el Reino de Dios… El hacha está ya aplicada a la cepa del árbol: árbol que no produzca frutos buenos será cortado y arrojado al fuego… El trigo será reunido en el granero y la paja se quemará en un fuego que no se apaga»…

No. Casi nunca han dado buen resultado las condenas y amenazas. Necesitan otra cosa en este escenario. Necesitan líderes como Moisés, que trabajen para hacer «Pueblo»; necesitan profetas como Isaías, que les inviten a soñar, a preparar caminos nuevos, a esperar, que les consuelen de parte de Dios, que se dediquen a encender luces… Sobre todo necesitan una Palabra que les recuerde que Dios les ama mucho, que se preocupa por ellos. Y necesitan saber que pueden ser felices, que tienen derecho a serlo.

ayuda. Menos mal que pudo encontrar algunos corazones limpios, personas dispuestas a nacer de nuevo, idealistas y utópicos, soñadores con los pies en la tierra… En definitiva discípulos y discípulas que le ayudaran a interpretar la Sinfonía del Mundo Nuevo… 
            Los llama con autoridad y con prisa: – Déjalo todo, ven y sígueme. Olvídate de las viejas redes, del pescado maloliente, de ese charco grande de Galilea, deja de una vez tus monedas y ven… ¡hay mucho que hacer! Con todos ellos sube a lo alto de un Monte (como Moisés), y empieza a gritar como voz en el desierto del mundo, entonando los primeros acordes de su sinfonía, para todos aquellos que estén dispuestos a afinar sus instrumentos, o quieran aprender a tocar con él (a nacer de nuevo, con Aires Nuevos). Suenan los acordes de su escala de 9 notas en clave de  «Bienaventuranza». Los hemos escuchado en el Evangelio de hoy.
         Esos acordes suenan bien. A música celestial. Conviene poner oído y corazón a cada una de estas «notas» de su Sinfonía, cuya Partitura fue compuesta por el Padre Dios. ¿La interpretamos juntos? El Espíritu te irá inspirando. Pero que al menos… no desafines

Quique Martínez de la Lama-Noriega, cmf.
Imagen 2: José Luis Cortés. Imagen inferior de Dabar

Fuente :: https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. sábado 28 de enero de 2023

Hoy, sábado, 28 de enero de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (11,1-2.8-19):

HERMANOS:
La fe es fundamento de lo que se espera, y garantía de lo que no se ve.
Por ella son recordados los antiguos.
Por la fe obedeció Abrahán a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber adónde iba.
Por fe vivió como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas, y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa, mientras esperaba la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Por la fe también Sara, siendo estéril, obtuvo “vigor para concebir” cuando ya le había pasado la edad, porque consideró fiel al que se lo prometía.
Y así, de un hombre, marcado ya por la muerte, nacieron hijos numerosos, como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.
Con fe murieron todos estos, sin haber recibido las promesas, sino viéndolas y saludándolas de lejos, confesando que eran huéspedes y peregrinos en la tierra.
Es claro que los que así hablan están buscando una patria; pues si añoraban la patria de donde habían salido, estaban a tiempo para volver.
Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.
Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les tenía preparada una ciudad.
Por la fe, Abrahán, puesto a prueba, ofreció a Isaac: ofreció a su hijo único, el destinatario de la promesa, del cual le había dicho Dios: «Isaac continuará tu descendencia».
Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder hasta para resucitar de entre los muertos, de donde en cierto sentido recobró a Isaac.

Palabra de Dios

Salmo

Lc 1,69-70.71-72.73-75

R/.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado a su pueblo

V/. Suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas. R/.

V/. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza. R/.

V/. Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán,
para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano
de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,35-41):

AQUEL día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla».
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron, diciéndole:
«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar:
«¡Silencio, enmudece!».
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo:
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?».
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros:
«¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN ;

Queridos amigos:

¡Cuántas veces nos han recordado la primera frase de la primera lectura bíblica de hoy!

“La fe es seguridad de lo que se espera, y prueba de lo que no se ve”. A partir del testimonio y la experiencia de insignes personajes del Antiguo Testamento la carta a los Hebreos va describiendo la riqueza y la fuerza de quien cree en Dios.

¿Cómo pudieron aquellos hombres y aquellas mujeres hacer lo que hicieron, mantenerse firmes, luchar contra corriente y sin tregua en el mundo hostil en que les tocó vivir? “Por la fe”, afirma el texto, repitiendo la expresión detrás de cada nombre como la melodía de fondo que dio sentido a sus vidas. La fe los convirtió en “peregrinos y forasteros en la tierra”, buscadores de una patria mejor.

La fe es un don de Dios que hay que pedir con confianza en la oración. Hasta los apóstoles le dijeron un día a Jesús: “Señor, auméntanos la fe”, porque se sentían flacos y débiles.

El episodio de la tempestad que nos cuenta hoy el evangelio hace entrar en pánico a los discípulos de Jesús que le gritan: “Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?”

Jesús les dijo: “¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?”

La fe que los discípulos necesitan para seguir a Jesús ha de ser firme; y, al mismo tiempo, les debe infundir paz y serenidad incluso en los momentos de tempestad y duda.

Mi amiga Trini acaba de perder a su madre. Se encuentra muy triste y me escribe:

“Gracias por tus ánimos, tú me explicas tus razones con tus pensamientos, experiencias y demás, y yo, en serio, te lo agradezco. Lo que pasa es que tengo que pensar mucho todo lo que dices y hay cosas que no las entiendo, ni comprendo el significado de las palabras: no he leído la Biblia, entonces no sé qué quieres decir cuando comentas lo que en ella está escrito. Supongo que me falta mucha base del cristianismo y todo eso y que, a mi entender, la fe consiste precisamente en creer lo que no se ve, porque si la existencia de Dios estuviera demostrada como ciencia, pues nadie dudaría, ¿no?

Es lo que tú dices, la fe  o se tiene o no se tiene, y, por supuesto, que es respetable lo uno y lo otro. Ya sabes que no tengo  mucha fe.  ¡Ojalá la tuviera!, porque ahora pensaría que mamá estaría con mi padre, con sus padres, con su hermano… Y aunque no esté conmigo, sentiría que ella está feliz con sus seres queridos, pero no siento eso, en estos momentos para desgracia mía, sólo siento que no está aquí, será una postura egoísta por mi parte, seguramente, pero es lo que siento”. En estas situaciones de profundo dolor las palabras siempre se quedan cortas y sólo la oración confiada al Señor nos trae paz y consuelo. Y eso es lo que yo le aconsejé a mi amiga aunque su fe fuera muy pequeñita.

Hoy recordamos a Santo Tomás de Aquino. Era un gran experto en temas de fe, pero que al mismo tiempo vivía lo que enseñaba. Profesaba una gran devoción a la Santísima Eucaristía y a la Virgen María. Todo un ejemplo para nosotros. Para saber quién fue y la importancia de sus enseñanzas dentro de la historia de la Iglesia católica, se puede consultar:

http://www.dominicos.org/quienes-somos/grandes-figuras/santos/santo-tomas-de-aquino/

Vuestro hermano en la fe
Carlos Latorre

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. viernes 27 de enero de 2023.

Hoy, viernes, 27 de enero de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (10,32-39):

HERMANOS:
Recordad aquellos días primeros, en los que, recién iluminados, soportasteis múltiples combates y sufrimientos: unos, expuestos públicamente a oprobios y malos tratos; otros, solidarios de los que eran tratados así. Compartisteis el sufrimiento de los encarcelados, aceptasteis con alegría que os confiscaran los bienes, sabiendo que teníais bienes mejores y permanentes.
No renunciéis, pues, a vuestra valentía, que tendrá una gran recompensa.
Os hace falta paciencia para cumplir la voluntad de Dios y alcanzar la promesa.
«Un poquito de tiempo todavía
y el que viene llegará sin retraso;
mi justo vivirá por la fe,
pero si se arredra le retiraré mi favor».
Pero nosotros no somos gente que se arredra para su perdición, sino hombres de fe para salvar el alma.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 36,3-4.5-6.23-24.39-40

R/.
El Señor es quien salva a los justos

V/. Confía en el Señor y haz el bien:
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R/.

V/. Encomienda tu camino al Señor,
confía en él, y él actuará:
hará tu justicia como el amanecer,
tu derecho como el mediodía. R/.

V/. El Señor asegura los pasos del hombre,
se complace en sus caminos;
si tropieza, no caerá,
porque el Señor lo tiene de la mano. R/.

V/. El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra, los libra de los malvados
y los salva porque se acogen a él. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,26-34):

EN aquel tiempo, Jesús decía al gentío:
«El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Dijo también:
«¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

¿Cómo era la vida de las primeras comunidades cristianas que habían recibido la fe de los labios de los mismos apóstoles y discípulos de Jesús? Han pasado tantos años y tantas calamidades que fácilmente tendemos a imaginar  que aquellos hermanos en la fe vivían como ángeles. La lectura de la carta a los Hebreos de este día nos quita la venda de los ojos y nos hace oír los insultos y tormentos públicos que tuvieron que soportar. Y añade: “compartisteis el sufrimiento de los encarcelados, aceptasteis con alegría que os confiscaran los bienes”.

¿Cuál era el secreto de su fortaleza en tantas y tan duras pruebas? Su secreto era que vivían de una fe auténtica y verdadera. Y no se asustaban tan fácilmente. Eran valientes como en el mismo texto bíblico se reconoce: “nosotros no somos gente que se arredra para su perdición, sino hombres de fe para salvar el alma”.
Gracias a Dios sobre la fe de estos hermanos se apoya la nuestra, por eso les pedimos que nos cuiden, porque también ahora nos toca vivir tiempos difíciles.

El tema de evangelio de hoy es una enseñanza sobre cómo se desarrolla el reinado de Dios en esta tierra. Jesús, nuestro divino Maestro, nos explica con gran sabiduría que: “El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra… y la tierra va produciendo la cosecha ella sola”. Aquí se resalta la fuerza vital de la semilla, es decir, de la Palabra de Dios: crece progresivamente en el silencio, más allá de los éxitos y fracasos humanos, pues es Dios mismo quien la hace crecer. Pero esto no niega el esfuerzo humano, pues en la parábola se habla de la siembra y de la cosecha, que es el trabajo concreto que Dios ha confiado al agricultor.  Aunque nos parezca mentira, Dios nos necesita, pues no le parece bueno hacer Él solito todo el trabajo y quiere que nosotros le colaboremos con entusiasmo. ¡Qué honor tan grande, hermanos, ser colaboradores del Señor en la obra de la evangelización!

La segunda parábola también hace referencia a una semilla, la mostaza, y Jesús se fija en su pequeñez, pero hay que ver cuánto puede crecer.  Así es el Reinado de Dios: aparentemente se trata de algo insignificante; pero una vez en movimiento, no tiene fronteras, está abierto a todos los pueblos y naciones de la tierra. 
Estas dos parábolas son un mensaje de ánimo y de esperanza, no sólo para los discípulos de aquel entonces, sino también para nosotros, los discípulos de ahora. Es una invitación a trabajar en los asuntos del reino, confiando no en nuestras fuerzas, sino en el poder de Dios. En una de sus cartas escribió S. Pablo: “Ni el que planta ni el que riega es importante, sino Dios que hace crecer la semilla”.

Vuestro hermano en la fe.

Carlos Latorre
Misionero Claretiano

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy


EDD. jueves 26 de enero de 2023.

Hoy, jueves, 26 de enero de 2023

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (10,19-25):

Teniendo entrada libre al santuario, en virtud de la sangre de Jesús, contando con el camino nuevo y vivo que él ha inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea, de su carne, y teniendo un gran sacerdote al frente de la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero y llenos de fe, con el corazón purificado de mala conciencia y con el cuerpo lavado en agua pura. Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa; fijémonos los unos en los otros, para estimularnos a la caridad y a las buenas obras. No desertéis de las asambleas, como algunos tienen por costumbre, sino animaos tanto más cuanto más cercano veis el Día.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/.
Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,21-25):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Queridos amigos:

La liturgia de hoy recuerda a los santos Timoteo y Tito. Fueron discípulos predilectos de San Pablo y a ellos les escribe unas cartas cuyas enseñanzas nos ayudan a conocer mejor los afectos y sentimientos tan humanos del gran apóstol Pablo. Le dice a Timoteo: “tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día”. Pablo lo quería como un padre quiere a su hijo.

 Y en esta carta de hoy yo descubro también la importancia de la familia en la transmisión de la fe cristiana. Pablo se llena de alegría “refrescando la memoria de tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice, y que estoy seguro que tienes también tú”.

Podemos situarnos en aquellos primeros años de evangelización de Europa en medio de persecuciones y viendo al gran apóstol Pablo encarcelado en Roma esperando ser presentado ante el tribunal del Emperador que lo condenó a ser decapitado. Hoy nos parece imposible que las comunidades cristianas hayan podido resistir tanto sufrimiento. Pero la sangre de los mártires ha sido siempre y será semilla de nuevos cristianos. Decía el Cardenal Narciso Jubany recordando el martirio del Obispo Irurita de Barcelona: “En la historia humana hay un gran misterio: el de la persecución del mal contra el bien. Jesucristo nos da la razón de ese misterio. El martirio pertenece a la misma esencia de la identidad cristiana. Sin el martirio no existiría la Iglesia. El misterio de la persecución hace que la perversidad humana aborrezca a quienes llevan estampado el nombre de Dios en su vida”.

Sabemos de tantos miles de cristianos asesinados por su fe en Jesús  también hoy día en Irak, Siria y otros lugares. Es el testimonio de estos hermanos nuestros el que nos mantiene despiertos.

Jesús envió a los setenta y dos discípulos como un anticipo y ensayo de la misión universal que en realidad comenzó después de Pascua. Pero este envío hecho por Jesús nos hace ver la urgencia que Él tenía de que su mensaje llegara a todas partes. “Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación”, les dirá Jesus. Para realizarlo cuenta con la buena voluntad y la vocación evangelizadora de cada uno de sus discípulos.

Recordemos que cuando hacemos el bien, estamos evangelizando. Y cada vez que nosotros ponemos en práctica lo que enseñamos a los demás,  la fe verdadera crece en esta tierra, pues “las palabras convencen, pero sólo los ejemplos arrastran”.

Vuestro hermano en la fe
Carlos Latorre

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 25 de enero de 2023

Hoy, miércoles, 25 de enero de 2023

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (22,3-16):

En aquellos días, dijo Pablo al pueblo: «Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crié en esta ciudad; fui alumno de Gamaliel y aprendí hasta el último detalle de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran. Pero en el viaje, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» Yo pregunté: «¿Quién eres, Señor?» Me respondió: «Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues.» Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz. Yo pregunté: «¿Qué debo hacer, Señor?» El Señor me respondió: «Levántate, sigue hasta Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer.» Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco. Un cierto Ananías, devoto de la Ley, recomendado por todos los judíos de la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo: «Saulo, hermano, recobra la vista.» Inmediatamente recobré la vista y lo vi. Él me dijo: «El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados.»»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 116,1.2

R/.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,15-18):

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

En medio de la agitación que sigue a su arresto, Pablo logra hablar con el oficial romano y demostrar que él no es un cabecilla revoltoso contra el Emperador, sino un respetable ciudadano romano nacido en Tarso.

En su discurso Pablo deja claro que su misión y envío a las naciones  lo ha recibido del mismo Jesús después de su conversión en el camino de Damasco. Y esta conversión sucedió cuando se encontró cara a cara con Jesús resucitado. El diálogo de Pablo con Jesús es realmente emocionante. Aquí nace de verdad un nuevo apóstol: ¿Qué debo hacer, Señor?

En el texto del evangelio de Marcos se acentúa la incredulidad y la misión de los discípulos. Cristo resucitado libera a los suyos de su ceguera dándoles el encargo de abrir los ojos a los demás. Nos sorprende la confianza tan grande de Jesús en aquellos hombres que Él había elegido, pero que seguían llenos de dudas. Su palabra será fecunda porque es el mismo Jesús el que habla por su boca.

Todo cristiano, también nosotros hoy día, somos enviados a proclamar la buena noticia de la resurrección del Señor y a sembrar el mensaje de Jesús en  nuestra familia, nuestros ambientes, nuestras comunidades. La Palabra de Dios es vida y cuando se comparte, es fuente de alegría para quien la escucha con corazón abierto.

San Pablo no sólo es ejemplo de un cambio radical de vida y sentimientos, sino también de perseverancia y fortaleza en el camino emprendido. ¡Cuántos sufrimientos le esperan en su entrega a la evangelización. En una de sus cartas escribe: “tres veces me azotaron con varas, una vez me apedrearon; tres veces naufragué y pasé un día y una noche en alta mar.

Cuántos viajes, con peligros de ríos, peligros de asaltantes, peligros de parte de mis compatriotas, peligros de parte de los extranjeros, peligros en ciudades, peligros en descampado, peligros en el mar, peligros por falsos hermanos. Con fatiga y angustia, sin dormir muchas noches, con hambre y con sed, en frecuentes ayunos, con frío y sin ropa.

Y además de éstas y otras cosas, pesa sobre mí la carga cotidiana, la preocupación por todas las Iglesias” (2 Cor 11, 25-28). ¡Qué grande fue este apóstol de Jesús!

¿Qué significa Pablo en la vida y propagación del cristianismo?  San Pablo llevó el mensaje de Jesús hasta los confines del mundo entonces conocido. Él nunca se cansó de predicar, ni siquiera cuando estuvo preso en la cárcel de Roma. ¿Qué nos enseña a los cristianos de hoy este hombre que decía: “Para mi la vida es Cristo” y, “Ay de mi si no anuncio el evangelio?

En estos tiempos modernos San Pablo estaría metido de lleno en el internet y en los medios de comunicación difundiendo el mensaje de Jesús a manos llenas.

Vuestro hermano en la fe
Carlos Latorre

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy