Ir al contenido principal

Autor: Patricio Osiadacz

EDD. lunes 07 de agosto de 2023.

Hoy, lunes, 7 de agosto de 2023

Primera lectura

Lectura del libro de los Números (11,4b-15):

En aquellos días, los israelitas dijeron: «¡Quién pudiera comer carne! Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, y de los pepinos y melones y puerros y cebollas y ajos. Pero ahora se nos quita el apetito de no ver más que maná.»
El maná se parecía a semilla de coriandro con color de bedelio; el pueblo se dispersaba a recogerlo, lo molían en el molino o lo machacaban en el almirez, lo cocían en la olla y hacían con ello hogazas que sabían a pan de aceite. Por la noche caía el rocío en el campamento y, encima de él, el maná.
Moisés oyó cómo el pueblo, familia por familia, lloraba, cada uno a la entrada de su tienda, provocando la ira del Señor; y disgustado, dijo al Señor: «¿Por qué tratas mal a tu siervo y no le concedes tu favor, sino que le haces cargar con todo este pueblo? ¿He concebido yo a todo este pueblo o lo he dado a luz, para que me digas: «Coge en brazos a este pueblo, como una nodriza a la criatura, y llévalo a la tierra que prometí a sus padres»? ¿De dónde sacaré pan para repartirlo a todo el pueblo? Vienen a mí llorando: «Danos de comer carne.» Yo solo no puedo cargar con todo este pueblo, pues supera mis fuerzas. Si me vas a tratar así, más vale que me hagas morir; concédeme este favor, y no tendré que pasar tales penas.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 80,12-13.14-15.16-17

R/.
 Aclamad a Dios, nuestra fuerza

Mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer:
los entregué a su corazón obstinado,
para que anduviesen según sus antojos. R/.

¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!
En un momento humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios. R/.

Los que aborrecen al Señor te adularían,
y su suerte quedaría fijada;
te alimentaría con flor de harina,
te saciaría con miel silvestre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos.
Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
Les dijo: «Traédmelos.»
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Querida hermana, querido hermano:

En las dificultades, en los aprietos, en las tormentas de la vida… el miedo es señal de alerta.

Y nos puede recordar esa verdad profunda, que nos cuesta en ocasiones asumir: nuestra constitutiva fragilidad; esa de la que nos alejamos cuando fantaseamos con nuestra supuesta “auto-consistencia”.

Lo malo es si los miedos se instalan dentro… Cuando se vuelven “okupas” paralizan, nos roban la energía, nos desmantelan, nos aturden…

En la travesía de la fe, el mejor antídoto contra el miedo es su Voz, su Mano y su Presencia.

Su Voz. La Palabra escuchada, acogida, rumiada día a día es la que va fortaleciendo el sentido de la confianza; esa lectio continua con la Palabra, alimento esencial para todo seguidor/a del Señor, nos traerá el eco de sus promesas: “no temas, ten ánimo, yo estoy contigo” y lo implantará en nuestro corazón.

Su Mano. En cuanto discípulos, conscientes de nuestra debilidad y fragilidad, siempre podremos asirnos de su Mano; mano siempre tendida, mano siempre dispuesta para levantar, para sostener, para guiar, para acompañar…

Su Presencia. Todos y cada uno de los días de nuestra vida, hasta el fin del mundo no ha de faltarnos el misterio de su Presencia. El evangelio según Mateo lo resalta ya en el comienzo mismo (“Dios con nosotros -Enmanuel-“) y lo subraya hasta el final como promesa del Resucitado

Si Tú, Señor, me dices: “¡ven!”, atravieso los miedos.

Si Tú, Señor, me dices: “¡ven!” camino sobre las aguas de la inseguridad.

Si Tú, Señor, me dices: “¡ven!” creo y confío en lo imposible.

En las dificultades de hoy, en las tormentas de mañana… no dejará de resonar tu promesa: “¡ánimo, no temas, soy Yo, ven…!”

Tu hermano.

Juan Carlos, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

Homilía para la Eucaristía del domingo 06 de agosto de 2023.

LA TRANSFIGURACION DEL SEÑOR. Ciclo A.


Daniel 7,9-10.13-14: La visión de Daniel. Lo que más sobresale es la visión de un hijo de hombre,
que es la personificación del que trae el Reinado de Dios. Y esto se da en un contexto de
persecución al Pueblo de Dios.
2Pedro 1,16-19: El autor de la carta busca consolidar la fe de la comunidad invocando el hecho e la
Transfiguración del Señor, la que es presentada como obra del Padre.
Mateo 17,1-9: Dios Padre revela a los discípulos quién es Jesús: el Hijo amado, al que hay que
escuchar.


1.- Celebrar este misterio tiene para nosotros un hondo sentido. ¿Quién es Jesús? ¿Qué es Jesús
para mí, para ti? Porque es bueno hacerse siempre esta pregunta. Tanto en tiempos de la carta (a
fines del siglo I) como hoy día la gente busca seguridad en el camino que recorre. ¿A quién oír? ¿A
quién creer? Son muchas las voces que producen inseguridad y confusión, incluso en gente que
labora codo a codo con nosotros.
En versículos anteriores de este capítulo 9 de Lucas surge la pregunta sobre la identidad de Jesús.
¿Qué dice la gente del Hijo del hombre? Y aquí en la Transfiguración recibimos de parte de Dios la
respuesta definitiva: es el Hijo elegido, al que se debe escuchar. Él es la manifestación de la gloria
del Padre. Moisés y Elías anunciaron a Jesús. Ahora se retiran porque ha terminado el tiempo de
los anuncios; queda la voz del Padre que nos muestra a Jesús, a Él debemos escuchar.


2.- ¿Quién es Jesús para nosotros? Porque hoy día existe mucha confusión. Más aún, son muchos
los que no quieren ni oír de Jesús. Más todavía cuando no se ve nada claro. Todo es confusión y
caos. Todavía molesta al Pueblo de Dios los sucesos negativos que acaecieron años atrás. Es difícil
ver a Jesús presente. Es lo que sucedía a los primeros cristianos que en medio de las persecuciones
y tantas dificultades no alcanzaban a ver la presencia del Señor en medio de ellos. A las fábulas
ingeniosas de ciertos herejes que negaban la venida y presencia de Cristo, el autor opone el hecho
histórico de la Transfiguración para apoyar la fe vacilante de los cristianos.
Tanto la Transfiguración como la Resurrección es obra de Dios Padre. Es Él quien muestra y
glorifica a su Hijo amado. Es Él quien afirma la fe vacilante de sus discípulos. Como en el Sinaí Dios
manifestó su gloria a Moisés, así en este monte el Señor muestra su gloria a sus discípulos.


3.- Nos toca vivir inmersos en una sociedad, en un barrio, que se distingue por su inestabilidad e
inseguridad. La gente vive con miedo. Nuestras propias comunidades, frágiles como son, deben
meterse en este ambiente, caminar por nuestras calles y contemplar la realidad. San Juan Pablo II
nos dice: “El episodio de la Transfiguración marca un momento decisivo en el ministerio de Jesús.”
Es un acontecimiento de revelación que consolida la fe en el corazón de los discípulos, les prepara
al drama de la Cruz y anticipa la gloria de la resurrección. Este misterio es vivido continuamente
por la Iglesia, pueblo en camino hacia el encuentro escatológico con su Señor. Como los tres
apóstoles escogidos, la Iglesia contempla el rostro transfigurado de Cristo, para confirmarse en la
fe y no desfallecer ante su rostro desfigurado en la Cruz. En un caso y en otro, ella es la Esposa ante
el Esposo, partícipe de su misterio y envuelta por su luz”.(V.C.15).
Todos lo sabemos; necesitamos “subir al monte”, estar a solas con Él para que nuestro interior sea
transformado. Pero también necesitamos “bajar del monte”, salir a la calle, porque es allí donde el
Padre nos muestra en Jesús su Rostro de amor misericordioso.


4.- Necesitamos “bajar del monte” y meternos en los quehaceres propios de nuestra vocación
cristiana. Debemos meternos en la realidad de nuestro barrio, que no es muy halagüeño porque
ya no es lo de antes.
Hoy estamos en el Tabor de la Eucaristía. Que podamos decir con Pedro: “Maestro, qué bien
estamos aquí”. Y así, con Él y en Él, estaremos unidos al Padre y transfigurados para salir a nuestra
realidad cotidiana. Celebremos, hermanos.


Hermano Pastor Salvo Beas.

EDD. sábado 05 de agosto de 2023

Hoy, sábado, 5 de agosto de 2023

Primera lectura

Lectura del libro del Levítico (25,1.8-17):

El Señor habló a Moisés en el monte Sinaí: «Haz el cómputo de siete semanas de años, siete por siete, o sea cuarenta y nueve años. A toque de trompeta darás un bando por todo el país, el día diez del séptimo mes. El día de la expiación haréis resonar la trompera por todo vuestro país. Santificaréis el año cincuenta y promulgaréis la manumisión en el país para todos sus moradores. Celebraréis jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y retornará a su familia. El año cincuenta es para vosotros jubilar; no sembraréis ni segaréis el grano de ricio ni cortaréis las uvas de cepas bordes. Porque es jubileo; lo considerarás sagrado. Comeréis de la cosecha de vuestros campos. En este año jubilar cada uno recobrará su propiedad. Cuando realices operaciones de compra y venta con alguien de tu pueblo, no lo perjudiques. Lo que compres a uno de tu pueblo se tasará según el número de años transcurridos desde el jubileo. Él a su vez te lo cobrará según el número de cosechas anuales: cuantos más años falten, más alto será el precio; cuantos menos, menor será el precio. Porque él te cobra según el número de cosechas. Nadie perjudicará a uno de su pueblo. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor, vuestro Dios.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 66

R/.
 oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben

el Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,1-12):

En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús, y dijo a sus cortesanos: «Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».
Es que Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Filipo, porque Juan le decía que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.
Ella, aconsejada por su madre, le dijo: «Dame, ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.
Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Hermana, hermano:

¿Cuál será la enseñanza que nos quiere acercar este relato al narrarnos la noticia de un hecho que se da en las coordenadas precisas de tiempo y lugar? ¿Qué nos quiere trasmitir el autor de este evangelio al componer el texto con los elementos esenciales de un drama: pasión y venganza, miedo y complacencia, danza final y vida humana servida en bandeja de plata?

Eres aleccionado, como discípulo del Señor, sobre el potente testimonio de vida de alguien que es un profeta y más que un profeta: Juan el Bautista, el mayor de los nacidos de mujer. Hombre de palabra, coherente e íntegro hasta el final.

Una lección nada banal.

Eres aleccionado, como discípulo del Señor, sobre las consecuencias que acarrea una vida en coherencia con la verdad, vivida en la verdad, entregada a la verdad. San Beda el Venerable, monje benedictino, lo expresó con acierto: “San Juan dio su vida por Cristo, aunque no se le ordenó negar a Jesucristo; solo se le ordenó callar la verdad”.

Una lección nunca fácil.

Eres aleccionado, como discípulo del Señor, sobre la grandeza de su precursor; invitándote a hacer tuyo, a apropiarte de su testimonio, como un ideal en tu camino de seguidor del Maestro.

Una lección nunca fácil.

Eres aleccionado, como discípulo del Señor, sobre la grandeza de su precursor; invitándote a hacer tuyo, a apropiarte de su testimonio, como un ideal en tu camino de seguidor del Maestro.

Una lección en camino.

Eres aleccionado, como discípulo del Señor, para ir comprendiendo cómo la adversidad y la persecución van anticipando el estilo y las opciones del Mesías y van dibujando la cruz del seguimiento, imprimiendo en tu corazón esa máxima “vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas”.

Una lección que se suplica.

Drama en la historia. Testimonio de profeta de cuerpo entero, de una sola pieza.

Una llamada para pedir humildemente la gracia de ser fortalecidos para el momento de la prueba, ser sostenidos en la debilidad, ser consolados en la fragilidad.

Por intercesión de Juan, el Bautista, el más grande nacido de mujer, pequeño en el Reino de Dios.

Tu hermano.
Juan Carlos, cmf

Hoy

EDD. viernes 04 de agosto de 2023.

Hoy, viernes, 4 de agosto de 2023

Primera lectura

Lectura del libro del Levítico (23,1.4-11.15-16.27.34b-37):

El Señor dijo a Moisés: «Estas son las festividades del Señor, en las que convocarán a asambleas litúrgicas. El día catorce del primer mes, al atardecer, es la fiesta de la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura, dedicada al Señor. Comerán panes sin levadura durante siete días. El primer día de éstos se reunirán en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo. Los siete días harán ofrendas al Señor. El día séptimo se volverán a reunir en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo de siervos».
El Señor volvió a hablar a Moisés y le dijo: «Di a los israelitas: Cuando entren en la tierra que yo les voy a dar y recojan la cosecha, le llevarán la primera gavilla al sacerdote, quien la agitará ritualmente en presencia del Señor, el día siguiente al sábado para que sea aceptada. Pasadas siete semanas completas, contando desde el día siguiente al sábado en que lleven la gavilla para la agitación ritual, hasta el día siguiente al séptimo sábado, es decir, a los cincuenta días, harán una nueva ofrenda al Señor. El día diez del séptimo mes es el día de la expiación. Se reunirán en asamblea litúrgica, harán penitencia y presentarán una ofrenda al Señor. El día quince de este séptimo mes comienza la fiesta de los Campamentos, dedicada al Señor, y dura siete días. El primer día se reunirán en asamblea litúrgica. No harán trabajos serviles. Los siete días harán ofrendas al Señor. El octavo día volverán a reunirse en asamblea litúrgica y a hacer una ofrenda al Señor. Es día de reunión religiosa solemne. No harán trabajos serviles.
Estas son las festividades del Señor, en las que se reunirán en asamblea litúrgica y ofrecerán al Señor oblaciones, holocaustos y ofrendas, sacrificios de comunión y libaciones, según corresponde a cada día».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 80

R/.
 Aclamemos al Señor, nuestro Dios

Entonemos un canto
al son de las guitarras y del arpa.
Que suene la trompeta en esta fiesta
que conmemora nuestra alianza.R/.

Porque ésta es una ley en Israel,
es un precepto que el Dios de Jacob
estableció para su pueblo,
cuando lo rescató de Egipto. R/.

«No tendrás otro Dios fuera de mí
ni adorarás a dioses extranjeros.
Pues yo, el Señor, soy el Dios tuyo,
el que te sacó de Egipto, tu destierro». R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
(13,54-58):

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es María su madre, y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?»
Y se negaban a creer en él.
Entonces Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa».
Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Juan Carlos Rodriguez, cmf

Juan M. Vianney (MO)

Hermana, hermano:

Fíjate, contempla las reacciones, los comentarios, las valoraciones que hacen los convecinos del Maestro de Nazaret.

Hay admiración y ponderación. Hay también sorpresa, sospechas, incredulidad.

Quizá sea bueno que te preguntes por lo que está debajo de esas expresiones. Normalmente los ojos que miran a una persona, los ojos que son testigos de sus acciones, de sus modos de tratar a los demás, de relacionarse, de posicionarse en la vida no están exentos de filtros, de pre-jucios, de supuestos…

¿Cuál ha de ser el perfil del Mesías? ¿Qué rasgos ha de tener para que yo le acepte, le otorgue mi confianza, le dé crédito y le siga?

(Escribo algunas palabras significativas para dibujar ese perfil)

-¿Hijo de reyes nacido en palacio o Criatura indefensa dada a luz en un establo?

-¿Jinete al frente de poderoso ejército o Predicador itinerante montado en borrico?

-¿Señor con bastón de mando o Servidor con la tolla de lavar los pies?

Permite que la Palabra te ayude a desmontar tus pre-jucios e ideas preconcebidas sobre Dios, su Mesías, su Evangelio, su Modo de salvar…

Que tu “normalidad” no me asuste.

Que tu “pequeñez” no me espante.

Que tu “encarnación” no me escandalice nunca.

Cambia, Señor, el enfoque de mi corazón, para que mis ojos se abran a tu verdad y reciba el regalo de tu Humanidad Santísima. Amén.

Tu hermano.
Juan Carlos, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. jueves 03 de agosto de 2023.

Hoy, jueves, 3 de agosto de 2023

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (40,16-21.34-38):

En aquellos días, Moisés hizo todo ajustándose a lo que el Señor le había mandado. El día uno del mes primero del segundo año fue construido el santuario. Moisés construyó el santuario, colocó las basas, puso los tablones con sus trancas y plantó las columnas; montó la tienda sobre el santuario y puso la cubierta sobre la tienda; como el Señor se lo había ordenado a Moisés. Colocó el documento de la alianza en el arca, sujetó al arca los varales y la cubrió con la placa. Después la metió en el santuario y colocó la cortina de modo que tapase el arca de la alianza; como el Señor se lo había ordenado a Moisés. Entonces la nube cubrió la tienda del encuentro, y la gloria del Señor llenó el santuario. Moisés no pudo entrar en la tienda del encuentro, porque la nube se había posado sobre ella, y la gloria del Señor llenaba el santuario. Cuando la nube se alzaba del santuario, los israelitas levantaban el campamento, en todas las etapas. Pero, cuando la nube no se alzaba, los israelitas esperaban hasta que se alzase. De día la nube del Señor se posaba sobre el santuario, y de noche el fuego, en todas sus etapas, a la vista de toda la casa de Israel.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 83,3.4.5-6a.8a.11

R/.
 ¡Qué deseables son tus moradas,
Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume
y anhela los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R/.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R/.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza;
caminan de baluarte en baluarte. R/.

Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,47-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos les contestaron: «Sí.»
Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Hermana, hermano:

“¿Entendéis todo esto?”. Así nos pregunta el Maestro en ese final del capítulo 13 de las parábolas.

Pedimos luz al Espíritu para captar el mensaje salvador, la buena noticia que llega envuelta en esas expresiones que nos causan -en un primer momento- cierta inquietud o desasosiego: esas imágenes del fuego, de hornos encendidos, de rechinar de dientes…

Como a los destinatarios del Evangelio de Mateo puede que nos pase que nuestro fervor religioso y la vitalidad de nuestros compromisos con la vida nueva del Evangelio hayan perdido fuste y arrastremos una vida cristiana apagada o mediocre o anodina.

El aguijón del Evangelio se dirige con potencia a ese punto “desvitalizado” y medio muerto de nuestra confesión creyente. Y pone ante nuestros ojos esta verdad: acostumbrarse al mal lleva a la propia ruina. Así pues: despertemos. Porque siempre es posible enderezar el rumbo, siempre es posible avivar el fervor, siempre es posible intensificar la vitalidad.

Escuchar la interpelación. Acoger la advertencia. Abrirse una vez más a la gracia del amor misericordioso… a ello estamos siendo urgidos por esta Palabra de hoy.

Con la certeza de que el fuego del Espíritu es la fuerza destructora del pecado y del mal. Ese fuego al que Jesús aludía, y que nos aseguraba que venía a encender con su vida y su entrega; esa llama viva que quemará todo rastro de cizaña y mala hierba del corazón del hombre.

Con la confianza en que los momentos de siega, que se van dando a lo largo de nuestra vida, son ocasión para que sean recogidos y arrojados al fuego “todos los escándalos y todos los hacedores de maldad”.

Con la esperanzada persuasión de que el fuego de Dios, su Espíritu, hará desaparecer un día toda forma de mal.

“¿Entendéis todo esto?”.

Sí. Nos sabemos confrontados por la Palabra que es un revulsivo. Acogemos su interpelación que nos abre horizontes de plenitud.

Tu hermano.
Juan Carlos, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. miércoles 02 de agosto de 2023.

Hoy, miércoles, 2 de agosto de 2023

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (34,29-35):

Cuando Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas de la alianza en la mano, no sabía que tenía radiante la piel de la cara, de haber hablado con el Señor. Pero Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la piel de la cara radiante y no se atrevieron a acercarse a él. Cuando Moisés los llamó, se acercaron Aarón y los jefes de la comunidad, y Moisés les habló. Después se acercaron todos los israelitas, y Moisés les comunicó las órdenes que el Señor le había dado en el monte Sinaí. Y, cuando terminó de hablar con ellos, se echó un velo por la cara. Cuando entraba a la presencia del Señor para hablar con él, se quitaba el velo hasta la salida. Cuando salía, comunicaba a los israelitas lo que le habían mandado. Los israelitas veían la piel de su cara radiante, y Moisés se volvía a echar el velo por la cara, hasta que volvía a hablar con Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 98

R/.
 Santo eres, Señor, Dios nuestro

Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
postraos ante el estrado de sus pies:
Él es santo. R/.

Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
Samuel con los que invocan su nombre,
invocaban al Señor,
y él respondía. R/.

Dios les hablaba
desde la columna de nube;
oyeron sus mandatos
y la ley que les dio. R/.

Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante su monte santo:
Santo es el Señor, nuestro Dios. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,44-46):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Hermana, hermano:

Dos imágenes evocadoras. Dos interpelaciones a nuestro corazón como creyentes.

La primera va de encuentros.

Repasa un poco tu trayectoria personal. ¿Qué es lo más valioso que has encontrado en tu vida? Quizá personas, convicciones de fondo, valores… ¿Ha habido algún encuentro especialmente significativo, de los que sacuden por dentro, de los que llenan de vida, de los que traspasan…?

¿Es ya el Evangelio, uno de los encuentros más valiosos -incluso, el más valioso- en tu vida? (El Evangelio con los rasgos concretos, con la fisonomía única, con nombre y apellidos: Jesús de Nazaret).

La segunda va de búsquedas.

Repasa tu trayectoria personal. ¿Puedes nombrar los anhelos que te han puesto en marcha, en camino, en búsqueda en tu vida? ¿Qué “perlas” soñadas, qué inquietudes, qué hambres… te han movilizado?

¿Ya puedes agradecer que en tu corazón brilla la perla del amor, de la gracia, de la mayor libertad… la perla del Evangelio, la perla del Reino?

Seguro que los “encuentros” significativos han supuesto un estilo de vida que se ha ido concretando y plasmando, poco a poco.

Seguro que las “perlas” encontradas han desencadenado en tu vida un reajuste de agenda vital, de prioridades, de metas…

Estemos donde estemos, pidamos que el Evangelio nos salga al encuentro. Y agradezcamos las visitas que ya nos ha hecho.

Estemos donde estemos, pidamos que el anhelo del bien, de la verdad, de la belleza, del amor, del Dios vivo (inquietud que Dios mismo sembró en nuestro corazón desde el comienzo) nos siga movilizando, nos ponga en camino de búsqueda hoy, mañana y siempre.

Esta es la dinámica del Reino.

Tu hermano.

Juan Carlos, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. martes 01 de agosto de 2023.

Hoy, martes, 1 de agosto de 2023

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (33,7-11;34,5b-9.28):

En aquellos días, Moisés levantó la tienda de Dios y la plantó fuera, a distancia del campamento, y la llamó «tienda del encuentro». El que tenia que visitar al Señor salía fuera del campamento y se dirigía a la tienda del encuentro. Cuando Moisés salía en dirección a la tienda, todo el pueblo se levantaba y esperaba a la entrada de sus tiendas, mirando a Moisés hasta que éste entraba en la tienda; en cuanto él entraba, la columna de nube bajaba y se quedaba a la entrada de la tienda, mientras él hablaba con el Señor, y el Señor hablaba con Moisés. Cuando el pueblo vela la columna de nube a la puerta de la tienda, se levantaba y se prosternaba, cada uno a la entrada de su tienda. El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con un amigo. Después él volvia al campamento, mientras Josué, hijo de Nun, su joven ayudante, no se apartaba de la tienda. Y Moisés pronunció el nombre del Señor.
El Señor pasó ante él, proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad. Misericordioso hasta la milésima generación, que perdona culpa, delito y pecado, pero no deja impune y castiga la culpa de los padres en los hijos y nietos, hasta la tercera y cuarta generación.»
Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra.
Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.»
Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches: no comió pan ni bebió agua; y escribió en las tablas las cláusulas del pacto, los diez mandamientos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 102,6-7.8-9.10-11.12-13

R/.
 El Señor es compasivo y misericordioso

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R/.

No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas.
Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles. R/.

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,36-43):

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa.
Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Hermana, hermano:

Nos sumamos a la petición de aquellos primeros discípulos que quieren recibir explicaciones a cerca de la parábola de la mala hierba sembrada en el campo (proclamada en la liturgia del sábado pasado).

Cierto. No hemos de ser ingenuos. Hay “malas hierbas”. Y pueden brotar en el propio corazón, en el seno de la comunidad, en el terreno donde su juega el partido de la historia, de la vida.

¿Qué hacer? Vigilancia, discernimiento, paciencia…

Aplicándolo cada día a lo más personal, a lo que ocurre en nuestras relaciones (familiares, comunitarias) y a lo que acontece en el mundo.

En el horizonte contamos con la serena certeza de que hay un poner en claro las cosas (“juicio escatológico”).

Dios no es “neutral” ante el mal. Su providencia va tejiendo el bien en lo ambiguo de nuestras vidas y relaciones. Y nos invita a la lucidez y a la seriedad.

Sí. Nos ha dado ya un criterio que está ejerciendo de discernidor; ese criterio de la “buena hierba” es el amor al otro, especialmente al pobre, al indefenso, al tendido en las cunetas de la historia en todas las épocas (cf Mt 25).

Mi opción por el pobre e indefenso, tu opción por el pobre e indefenso es la delicada medicina que irá haciendo de tu corazón y de mi corazón “buena hierba de su Reino”.

En el entretiempo, en los afanes de cada jornada, mientras avanza nuestra peregrinación como comunidad de justos y pecadores, agradezcamos vivir nuestros días en el tiempo de la paciencia de Dios.

No dudemos de la oferta constante de su gracia que es posibilidad de cambio, de conversión, de recuperación, de transformación de “mala” en “buena” hierba de su Reino.

Tu hermano.
Juan Carlos, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy

EDD. lunes 31 de julio de 2023.

Hoy, lunes, 31 de julio de 2023

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (32,15-24.30-34):

En aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas de la alianza en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada en las tablas.
Al oír Josué el griterío del pueblo, dijo a Moisés: «Se oyen gritos de guerra en el campamento.»
Contestó él: «No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo.»
Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las tablas y las rompió al pie del monte. Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua, haciéndoselo beber a los israelitas.
Moisés dijo a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo, para que nos acarreases tan enorme pecado?»
Contestó Aarón: «No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso. Me dijeron: «Haznos un Dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado.» Yo les dije: «Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé»; yo lo eché al fuego, y salió este becerro.»

Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: «Habéis cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a expiar vuestro pecado.»
Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo: «Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo, haciéndose dioses de oro. Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro de tu registro.»
El Señor respondió: «Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije; mi ángel irá delante de ti; y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 105,19-20.21-22.23

R/.
 Dad gracias al Señor porque es bueno

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen de un toro
que come hierba. R/.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R/.

Dios hablaba ya de aniquilarlos;
pero Moisés, su elegido,
se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,31-35):

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN :

Hermana, hermano:

Seguro que alguna vez, tras la lectura del Evangelio, le diste vueltas a ese estribillo que se repite en el capítulo 13 de Mateo, ¿verdad?

Ese “sucede con el reino de los cielos…” es el motivo central. Nos habla del plan de Dios, del Sueño de Dios; muy especialmente del modo y manera con que Dios quiere actuar en la historia humana.

Sí. De eso van las parábolas.

De eso va también la de hoy.

Y nos sorprende. Y nos cuestiona. Y nos descoloca. ¿O no?

Siendo sinceros, en muchas ocasiones, esperamos más de “todo un Dios”. Esperamos más en fuerza, en poder, en energía, en planteamientos, en estrategias…

Y resulta que va y Él nos sale con eso de lo pequeño, lo germinal, lo poco, lo casi (o del todo) insignificante…

Con cara de “descolocados” intentemos soltar esas nociones, ideas y valoraciones “paganas”; que, por cierto, nos cuesta bastante dejar.

Abrámonos con confianza en su propuesta, y dejémonos convertir (mejor: seducir) por ese bendito modo de hacer del Señor con su Proyecto.

Dame ojos, Señor, para ver la fuerza de las semillas.

Dame corazón, Señor, para amar la fuerza de los pequeños gestos.

Dame entendimiento, Señor, para ser levadura y fermento.

Dame discernimiento para no dejarme engañar por el espejismo de lo grandioso, de lo poderoso, de lo aparentemente efectivo y perfecto.

Amén.

Tu hermano.
Juan Carlos, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/hoy