Homilía para la Eucaristía del domingo 09 de agosto de 2026.
DOMINGO XIX . A
1.- 1Reeyes 19,9.11-13: Dios se manifiesta a Elías en la suavidad de una brisa; así es Dios.
2.- Romanos 9,1-5: Pablo se siente solidario con los de su raza, ya que fueron el Pueblo elegido.
3.- Mateo 14,22-33: Jesús se manifiesta a los suyos en medio de la tempestad e infunde calma.
1.- Nuestra fe es en Dios presente, siempre presente, nunca ausente. Los antiguos asociaban la presencia de Dios con el huracán, el terremoto, el fuego. Por esta razón insiste el texto que Dios no estaba allí presente. ¿Dónde está, entonces? En la suave brisa.
Dios está siempre presente en la vida e historia de la humanidad. A veces da la impresión que no está presente, sino lejos de nuestra realidad.
Elías supo captar la presencia de Dios, se dio cuenta que Él estaba en el susurro del viento.
2.- Dios está presente incluso en los acontecimientos negativos de la historia de su Pueblo. Presente en la realidad del pueblo judío, que rechaza al Mesías. Presente en situaciones históricas que a veces son incomprensibles. Cuesta creer esto, pero así es, Dios es el que es. Ya se lo dijo a Moisés en el Sinaí: Yo soy el que soy, es decir, el que está siempre presente en la vida de su pueblo.
3.- Las situaciones a veces son tan adversas que no alcanzamos a captar la presencia de Dios. La noche es oscuridad, sinónimo de ausencia de Dios. Incluso en la vida espiritual se habla de la “Noche oscura”. Situaciones de oscuridad e incertidumbre a tal grado que a veces hacen gritar: ¡Dios, ¿dónde estás? Perdemos la fe. Hay tanta gente que se siente como olvidada de Dios, como dejados de la mano de Dios. ¿Acaso Jesús no se sintió así en la cruz cuando gritó: por qué me has abandonado? Y no es así.
4.- Es lo que vivieron los Apóstoles en la barca. Todo en contra. La hora, ya que era de noche; reman contra viento y marea; no hay nada que hacer. Están experimentando la ausencia física de Jesús, Él no está con ellos, pero camina hacia ellos y lo hace pisando el agua, es decir, con la soberanía y poder que Él tiene sobre el mal que aflige a la humanidad.
En situaciones calamitosas tambaleamos y hasta nos pasamos rollos.
Los Apóstoles creían ver un fantasma. ¿Acaso a veces no vemos fantasmas? Cuando nos asaltan las dudas, cuando ya no tenemos confianza en alguien entonces aparecen los fantasmas. Enemigos inventados por el miedo y la ignorancia.
Pero ahí está la madrugada, la luz vence a las tinieblas. Jesús, Luz del mundo, se hace presente. “Soy Yo, no teman”
El Señor está presente como lo estuvo en el Sinaí, donde también Dios garantizó su presencia: “Yo soy el que soy”
En la vida no podemos caminar motivados solamente por impulsos, sino seguros en la fe. No por meros entusiasmos, como Pedro, sino con la seguridad puesta en el Señor que siempre está presente, aunque no lo veamos, ni lo sintamos.
Hoy el Señor está presente, Él es el Dios bendito por siempre, a quien seguimos y servimos. Y si Dios está con nosotros, quién podrá estar contra nosotros?
Hno. Pastor.