Ir al contenido principal

Comentario al Evangelio del domingo 24 de agosto de 2025

Evangelio – Lc 13,22-30.

No importa cómo fue ayer. lo bueno de la vida es que siempre hay un mañana y los sueños no tienen fecha de caducidad. Cada día que no te rindes, es un día que ganas!

Cuando a Jesús le preguntaron por los que se salvarían, no respondió con un número ni con estadísticas, sino con una imagen: una multitud que se agolpa para entrar por una puerta estrecha. Con ello nos quiso enseñar que el camino hacia la salvación no es amplio ni cómodo, sino exigente y selectivo, porque pide esfuerzo, vigilancia y decisión. La puerta estrecha no excluye, pero sí purifica; nos obliga a dejar atrás lo superfluo, a soltar el orgullo y el egoísmo, a caminar ligeros de equipaje. Muchos se acercan, pero no todos entran, porque no basta con estar delante de la puerta: es necesario querer atravesarla con un corazón humilde y transformado por el amor. La puerta del Reino nos enfrenta a nuestra propia conciencia, allí donde no sirven disfraces ni apariencias. Ante Dios no valen títulos, ni seguridades institucionales, ni prácticas externas vacías de amor; solo queda el corazón desnudo, verdadero, sin máscaras. Es un umbral que despoja de todo lo accesorio y nos invita a entrar ligeros, sin apoyarnos en lo mágico ni en lo superficial, sino en la autenticidad de una fe que se traduce en vida. La puerta del Reino se abre a quienes se presentan sencillos y transparentes, confiados en la misericordia de Dios y dispuestos a dejarse transformar por Él. Dios te bendiga y te proteja y ilumine siempre vuestro vivir. No se olvide, Dios te ama porque te ama te quer porque te quer. –

Hermano Mauricio Silva dos Anjos – Hermano Menor Capuchino de Chile.