El Evangelio de hoy nos dice que para responder a las demandas de una multitud sin fronteras, Jesús elige a un grupo de personas, a las cuales confiere su propia misión y autoridad. Es una elección en la que sólo cuenta la voluntad de Jesús, su predilección y su amor. Es una elección con una doble finalidad: para estar con Él (formar una comunidad) y para enviarlos a predicar (para trabajar juntos en la Misión). En el texto puede llamar la atención que Jesús llama a quienes caminarán con Él, no con los criterios que tal vez nosotros utilizaríamos; sorprende que elija y entregue su poder y autoridad a personas que van a actuar en su nombre y que, en un comienzo, destacan por su realidad común y corriente, incluso por ser incrédulos, concretos, torpes, llenos de sentimientos encontrados como la desconfianza, el miedo y la cobardía. Sin embargo, ellos aceptaron el desafío de este Mesías que esperaban y con Él crecieron para proclamar el mensaje de Dios. En este día nos podemos preguntar: ¿Cómo estoy respondiendo a la llamada que el Señor me hace? ¡Qué el mismo Jesús que llama, nos dé generosidad y prontitud en la respuesta y nos mantenga fieles a la misión! ¡Feliz día a todos! – Hno. Mauricio Silva dos Anjos – Hermano Menor Capuchino de Chile.