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EDD. viernes 16 de octubre de 2026.

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,11-14):

Por medio de Cristo hemos heredado también nosotros, los israelitas. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Y también vosotros, que habéis escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, en que creísteis, habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 32,1-2.4-5.12-13

R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,1-7):

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

¡Mira que tenemos pelos en la cabeza! De entrada, podríamos decir que son incontables o, como mínimo, muy difíciles de contar. Siempre está la excepción de los calvos, pero, siendo sinceros, calvos totales hay pocos y también es verdad que de todo tiene que haber en la viña del Señor. En cualquier caso, la comparación nos sirve perfectamente.

La comparación nos habla en primer lugar de la confianza infinita que tenía Jesús en su Padre del Cielo. Si éste no se olvida de los gorriones, que valen tan poco, cómo se va a olvi-dar de nosotros. ¡Hasta los cabellos de nuestra cabeza están contados! Y, por supuesto, no hay comparación entre los gorriones y nosotros.

Dos veces se repite en el texto evangélico de hoy la frase “no tengáis miedo”. No tener miedo tiene una relación inmediata con la confianza. El que se siente seguro, el que no tiene miedo, es que confía. Algunos confían en sus propias fuerzas. Pero está demostrado que está confianza no puede ser nunca total. Nuestras fuerzas son limitadas y, a menudo, nos toca enfrentarnos con situaciones y conflictos que nos superan. Aquí hablamos de una con-fianza mayor, de una confianza que está depositada en el que esto todopoderoso y a la vez es padre de misericordia. Cuando nos ponemos en sus manos, entonces sí que nos senti-mos seguros. Porque es Dios mismo el que está con nosotros.

Jesús supo llevar esa confianza hasta el final. Hasta el momento en que parecía que to-do, absolutamente todo, se ponía en su contra. Hasta gritar en la cruz primero “Dios mío, por qué me has abandonado” y luego, en el trance de la muerte, en la ceguera total, terminar su vida gritando: “En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu”.(Lc 23,46).

Pidamos al Señor que nos ayude a confiar hasta el final, a pesar de los pesares, a pesar de las apariencias. Y que así seamos capaces de superar el miedo que, a veces, nos ate-naza y nos impide seguir caminando y trabajando al servicio del Reino.

Fernando Torres, cmf

Fuente : https://www.ciudadredonda.org/evangelio-lecturas-hoy/