Homilía para la Eucaristía del domingo 26 de abril de 2026.
DOMINGO CUARTO DE PASCUA. A
Hechos 2,14.36-41: Proclamación que Pedro hace de la resurrección de Cristo. Por la resurrección Jesús fue constituido por Dios en Señor y Mesías. Y por la resurrección nosotros pasamos a una vida nueva.
1Pedro 2,20-25: Así como Jesús sufrió por nosotros así también los cristianos estamos llamados a correr la suerte de Cristo, ya que Él nos llamó a ser sus seguidores.
Juan 10,1-10: En una parábola Jesús se identifica como la Puerta del redil y Pastor de las ovejas.
1.- La misión de Jesús resucitado es comunicar vida a los que le pertenecen. Ya en el A.T. se critica a los malos pastores, dirigentes del pueblo, porque no buscaban el bien del pueblo. Por eso Dios mismo se constituirá en Pastor de su Pueblo. Misión de un pastor es proporcionar bienestar, vida a los suyos. Por eso Dios los va a reemplazar; Él mismo será el Pastor que dará vida.
Israel en el desierto iba en pos del Señor, lo seguía como a su Pastor.
El verdadero Pastor, Jesús, nos dice que Él va delante de las ovejas y éstas le siguen. Es que Él es el único Señor y Mesías.
2.- En nuestro peregrinar por este mundo tenemos muchos que sufrir. Lo importante es que lo hagamos como seguidores de Cristo, ya que sólo siguiéndolo tendremos vida en plenitud. Él es la Fuente de la Vida plena.
El evangelio llama también a Jesús Puerta. Él es el único acceso válido para poder ingresar al redil, a la vida en plenitud. Sea como fuere, Jesús es vital, esencial para todo aquel que desee tener vida en plenitud.
3.- Jesús trae vida en plenitud. Pero hay otros que lo único que hacen es acarrear muerte en plenitud. ¿Hace falta demostrarlo? Por dar ejemplos: el crimen organizado, los cárteles de la droga, los conflictos armados, sistemas terroristas, etc. Todos acarrean muerte a la gente. Pero hay también algunos lobos con piel de oveja que también acarrean la muerte: ideologías que no buscan el bien de la persona, sistemas educativos que no educan y apenas instruyen. Y desgraciadamente muchos los siguen porque no conocen la voz del Señor. Y en esta larga lista no podemos omitir a los falsos pastores que ha habido en la misma Iglesia. Y todos sufrimos estos males.
4.- Jesús es el único y verdadero Pastor, no hay otro. Él es quien invita a otros a participar de su pastoreo. Urgente es pedir que suscite verdaderos pastores no sólo para su Pueblo, sino también para la sociedad, el país. Basta de mentirle y robarle al pueblo.
Del texto del evangelio podemos deducir dos cosas: una, sólo quien se ha vuelto al Pastor escucha su voz y la vive. Vive de acuerdo a lo que Él enseña en su evangelio.
Dos, es necesario ingresar, estar en comunión con el Señor para tener vida en plenitud. No podemos desconectarnos de Cristo y vivir de espaldas a Él, eso sería funesto.
Hoy hacemos comunión con Él, nos alimenta con el mejor de los alimentos: su Cuerpo y Sangre. En verdad, el Señor es mi Pastor y con Él nada nos puede faltar.
Hno. Pastor.