Homilía para la Eucaristía del domingo 11 de enero de 2026
FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR. A
Isaías 42,1-4.6-7: Poema escrito en los tiempos del exilio de Israel; en él se presenta a un persona je misterioso, elegido por Dios, lleno del Espíritu Santo, que viene a establecer el cumplimiento de la Voluntad de Dios y crear algo nuevo.
Hechos 10,34-36: Pedro presenta a Jesús como el Ungido por Dios por medio del Espíritu Santo para realizar el bien.
Mateo 3,13-16: Jesús al ser bautizado recibe la unción del Espíritu. El Bautismo es creador de nueva humanidad. Es el inicio del ministerio público de Jesús, quien es presentado por el Padre.
1.- Hermanos, hoy culminan las fiestas de la Manifestación del Señor. Recordemos. Dios nos manifiesta su amor en Jesús, quien al nacer en Belén, dio a conocer todo el amor que Dios nos tiene. Jesús el nacido en Belén es el DIOS CON NOSOTROS, presente para darnos salvación.
Dios que se manifestó a los no judíos, representados en los Reyes Magos. La Luz de Cristo brilla para todos.
Hoy Dios nos presenta a Jesús como “su Hijo muy querido en quien tiene puesta toda su predilección”.
Es verdad, Jesús es el Siervo a quien Dios sostiene con la fuerza de su Espíritu. Él es quien viene a traernos el derecho. No se trata de un concepto jurídico; derecho, en el vocabulario bíblico significa rectitud con la Voluntad de Dios. Por eso, este Servidor del Señor trae algo nuevo: viene a abrir los ojos para que nos demos cuenta de lo que Dios quiere de todos nosotros.
2.- Porque este Siervo, que es Jesús, es el Ungido por el Espíritu Santo, por eso Él es el Cristo. Y viene a transformarlo todo con la fuerza del Espíritu, no con procedimientos militares, ni con las contiendas políticas o legalismos humanos. Lo dice el Apóstol Pedro en la segunda lectura: “Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él”. Esto es lo que proclama la Palabra de Dios respecto al misterio que estamos celebrando.
3.- En nuestra sociedad un alto porcentaje de sus habitantes ha sido bautizado y ungido por el Espíritu Santo. Sin embargo muchos ignoran esta realidad. Y, siendo cristianos = ungidos por el Espíritu Santo, viven como paganos, una vida puramente humana y no a impulsos del Espíritu.
Somos testigos cómo en el mundo hay gente que quiere establecer la justicia y el derecho con la fuerza de las armas y ele griterío de los políticos. Craso error. Porque, como ya lo dije, la verdadera justica y derecho es estar en sintonía con lo que Dios quiere, cumpliendo su Voluntad. Si esto hacemos comenzaremos a ser personas nuevas, que pertenecen a un orden nuevo, el querido por Dios.
4.- Hoy, al celebrar el misterio del Bautismo de Jesús, estamos contemplando, en primer lugar, de qué manera Dios se manifiesta a través del agua y del Espíritu Santo. En segundo lugar, esto tiene plena realización del bautismo de cada uno de nosotros. De cada uno de nosotros Dios ha dicho: “Este es mi hijo muy querido en quien tengo puesta toda mi predilección”.
De modo que te insto a reconocer la dignidad intrínseca que tienes: eres un hijo muy querido de Dios. Y por eso hemos de corresponder a ese Amor divino viviendo en el amor fraterno y amistad sincera.
Porque somos hijos, por eso es que podemos decir “Padre Nuestro” y podemos acercarnos a la mesa del Pan de los hijos. Y así fortalecidos podemos vivir en medio de las realidades del mundo.
Hno. Pastor.