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Homilía para la Eucaristía del domingo 28 de diciembre de 2025.

LA SAGRADA FAMILIA. A


Eclesiástico 3,3-7.14-17: El texto expone los deberes para con los padres y desentraña el valor religioso que encierra el honrar a los padres.
Colosenses 3,12-21: La vida familiar vivida en el Señor. Su clima es el amor, la paz, la vivencia de la Palabra.
Mateo 2,13-15.19-23: La Familia de Nazaret huye a Egipto; se augura un nuevo Éxodo.

1.- Estamos celebrando el Misterio del Dios-Hombre, el DIOS CON NOSOTROS. Misterio es este no puede quedar reducido a una teoría teológica, sino que en verdad Dios se hace presente en nuestra realidad concreta. Tan presente que asume, incluso, lo frágil, lo débil de nuestra realidad. Pero también asume lo más digno y hermoso que tiene la humanidad: la FAMILIA. El Dios-Amor vive en un Familia, que es una Comunidad de Amor.
La Sagrada Escritura con razón exalta y elogia la vivencia familiar, porque es una expresión concreta de la auténtica vida humana y es también una forma concreta de rendir culto a Dios. Lo dice el texto: “El que honra a su padre será escuchado cuando ore…se le disolverán los pecados”. Hasta este punto llega el valor de la vivencia familiar.


2.- Y el Apóstol nos recuerda que somos la Familia de Dios. Sea como fuere nuestra realidad, tenemos que encuadrar nuestras vidas en lo que nos dice el Señor en su Palabra. El clima normal de la familia es el Amor. Por algo a la Familia se la cataloga como “Comunidad de Amor”. Sin este clima es imposible vivir la Familia, vivir en Familia.


3.-Desgraciadamente este clima ha sido muy contaminado. No se respira el Amor, sino la desconfianza y el rencor. No faltan los femicidios y crímenes al interior de la familia, la violencia intrafamiliar. No existe el respeto: ni por el anciano, por la mujer, por los jóvenes y niños. Es lamentable constatar cómo poco a poco la familia ha sido reducida a una simple convivencia social, carente de amor y respeto.


4.- Jesús, María y José, la Sagrada Familia. Modelo de familia porque siempre vivieron teniendo a Dios presente. Un Dios que siempre estuvo con ellos en las buenas y en las malas.
La Familia de Nazaret tuvo que emigrar, huir de su tierra. Hoy hay muchas familias que han tenido que salir, emigrar de su país; han tenido que llegar a otros lugares donde poder vivir.
Podrá haber miles de razones que pretenden justificar la prohibición del ingreso de los inmigrantes, pero no olvidemos que la Ley debe ser para proteger, no para entorpecer. La Ley no debe ser un obstáculo, sino un medio seguro de ingreso y permanencia.
Las aguas torrenciales arrasan y anegan todo a su paso. Pero si se canalizan pueden ser muy útiles para el regadío. (¡)
Tarea es esta de los responsables y conductores de la sociedad, pero también de los ciudadanos; debemos mostrar al migrante “cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero”
Celebrar el misterio de la Sagrada Familia es comprometerse en vivir lo que esta Divina Familia nos enseña: a vivir al DIOS CON NOSOTROS.
Somos la Familia de Dios y celebraremos el Divino Banquete Familiar. Aquí todos somos Uno en Cristo. Sigamos siéndolo en medio de nuestras propias familias.
Hno. Pastor.