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HOMILIA PARA LA EUCARISTÍA DEL DOMINGO 19 DE OCTUBRE DE 2025.

DOMINGO XXIX DEL CICLO C


Éxodo 17,8-13: Victoria sobre los amalecitas: Dios salva a su Pueblo.
2Timoteo 3,14-4,2: El discípulo de Cristo es un hombre de la Palabara y se siente
impulsado a proclamarla.
Lucas 18,1-8: El texto invita a perseverar en la oración con la confianza de ser escuchada
por Dios.


1.- Lo primer que hay que decir es que la espiritualidad cristiana auténtica es una
espiritualidad bíblica; más concretamente, una espiritualidad del Éxodo. Así como Israel, al
salir de Egipto, tuvo un largo peregrinar por desierto no exento de dificultades, del mismo
modo la vivencia de la fe no está exenta de dificultades, escollos y enemigos.
Si Israel pudo vencer a los enemigos fue gracias a su fe en Dios, que salva. Al re4specto, es
decidor lo que dice el salmo responsorial: Levanto mis ojos a los montes”. ¿Por qué a los
montes? Porque los antiguos creían que en las cumbres de los montes residían las
divinidades protectoras. De ahí la costumbre de colocar altares en las alturas. Pero de ahí
no vendrá la ayuda, sino de Dios, que hizo el cielo y la tierra. No fue la vara de Moisés, ni
la estrategia militar de Josué , sino el auxilio del Señor, Jefe de su Pueblo, la que obtuvo la
victoria, Por eso el piadoso israelita rezará el salmo 20 que dice: Unos confían en sus
carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el Nombre del Señor”.


2.- Todo cristiano es un peregrino, la Iglesia toda es el Pueblo de Dios que peregrina por
este mundo. Y no está exenta de dificultades y peligros. Como Israel vivió de la Palabra de
Dios en el desierto, del mismo modo el cristiano, la Iglesia, alimenta su vida de la Palabra
de Dios. Porque como lo dice san Pablo a Timoteo “Toda Escritura inspirada es útil para
enseñar, para argumentar, para corregir y educar y prepara para hacer el bien”.


3.- Muchas veces Jesús nos advierte del peligro de la autosuficiencia, el creer que todo lo
podemos solos. Hemos sido testigos últimamente de cómo la autosuficiencia de algunos
“poderosos” de este mundo les ha llevado a creerse dueños, amos y rectores d e este
mundo. Ellos confían en su poderío económico y de armamentos.
Muchos se fían de supericia para no caer…sin embargo igual caen. Prescinden de Dios y
creen bastarse a sí mismos. Siempre ha sido una mala campaña el creerse fuerte.


4.- Por eso, Jesús en la Parábola nos indica cómo debemos dirigirnos al Padre Dios con
fianza y perseverancia. El evangelio nos asegura que Dios atiende siempre las súplicas de
todos.
El Pueblo de Dios que peregrina por este mundo, ha de enfrentar con fe la realidad que le
rodea.
La viuda del Evangelio es la personificación de la Iglesia, que está sola enfrentando todo
tipo de hostigamiento. Pero ha de ser perseverante en la oración hecha con fe. Por eso
Jesús concluye con una pregunta: “Cuando venga el Hijo del Hombre, encontrará fe sobre
la tierra?
Que en nuestro peregrinar de fe vivamos siempre seguros en el Dios que salva.
Hno Pastor.