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Comentario al Evangelio del miércoles 25 de junio de 2025.

El Evangelio de hoy nos invita a un examen serio de nuestra vida cristiana. Jesús advierte sobre los falsos profetas, que «vienen disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces». Y Él nos da un criterio claro para discernir la verdad: «Por los frutos los conoceréis.»

Así como un buen árbol da buenos frutos, la vida del verdadero cristiano debe traslucir los frutos del Espíritu: amor, paz, alegría, paciencia, bondad, fidelidad (cf. Ga 5,22). Palabras bonitas o apariencia piadosa no son suficientes. Lo que cuenta, de hecho, es una vida transformada, coherente, humilde y fructífera.

En la primera lectura, vemos cómo el rey Josías, al descubrir el Libro de la Ley en el Templo, rasga las vestiduras en señal de arrepentimiento y lleva al pueblo a renovar la alianza con Dios. Este gesto muestra un corazón sensible a la Palabra y dispuesto a la conversión.

Dos actitudes se complementan hoy:

Discernimiento ante las apariencias – para no ser engañados ni engañarnos a nosotros mismos.

Conversión sincera – como Josías, al reconocer dónde estamos equivocados y desear regresar al camino del Señor.

Dios te bendiga y te proteja siempre. – Hermano Mauricio Silva dos Anjos – Hermano Menor Capuchino de Chile.