Comentario al Evangelio del martes 13 de mayo de 2025.
En el evangelio de hoy, Jesús está en el templo durante la fiesta de la dedicación. Rodeado por los judíos, se le pregunta directamente: «¿Hasta cuándo nos dejarás en duda? Si tú eres el Mesías, dínoslo abiertamente» (Jn 10,24). La respuesta de Jesús revela la tensión creciente entre él y los líderes religiosos: Él ya se había manifestado, pero ellos no creyeron porque no eran parte de sus ovejas.
Jesús se presenta como el Buen Pastor, aquel que conoce a sus ovejas, y ellas lo conocen, escuchan su voz y le siguen. Esta imagen nos invita a la intimidad con Cristo. Ser oveja del rebaño de Jesús es escucharlo con el corazón, es seguirlo con confianza, es reconocer en su voz el verdadero camino de la vida.
Él nos da una promesa: «Yo les doy la vida eterna, y nunca se perderán. Y nadie las arrancará de mi mano» (Jn 10,28). Hay aquí una seguridad profunda, un consuelo para nuestras inseguridades: en las manos del Buen Pastor estamos protegidos, incluso en medio de las tribulaciones e incertidumbres de la vida.
Para reflexionar sobre:
He escuchado la voz de Jesús en mi día a día?
¿Cuáles son las voces que han guiado mi vida?
Confío plenamente en la promesa de que nadie puede arrancarme de las manos de Cristo?
Que este martes de la cuarta semana de Pascua, renovemos nuestra escucha y pertenencia al Buen Pastor. Él nos conduce con amor y fidelidad a la vida verdadera. Nuestra Señora de Fátima, ruega por nosotros. Dios te bendiga y te proteja y te ilumine siempre vuestro vivir. – Hno. Mauricio Silva dos Anjos – Hermano Menor Capuchino de Chile.