«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna. Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.» Evangelio según San Juan 3,16
El Viernes Santo se celebra con fe y piedad la Pasión y Muerte de Jesucristo en la cruz, un momento de gran amor y entrega por la humanidad. En este día, se recuerda la crucifixión de Jesús, quien dio su vida por nuestros pecados y nos mostró el amor incondicional de Dios.
La cruz es un símbolo de la entrega total de Jesús, quien sufrió y murió para salvarnos y ofrecernos la salvación eterna. En este día, se invita a reflexionar sobre el significado del sacrificio de Jesús y a renovar la fe y la gratitud hacia él.